Ana y Peter se estaban besando apasionadamente en el desván. Ambos estaban muy abrazados y mirándose con mucha ternura y amor. Después de besarse, Peter de pronto miro a la ventana en donde estaba el hermoso árbol que Ana veía con tanta dulzura y le pregunto:

-Oye Ana, por curiosidad… ¿Por qué te gusta tanto este árbol?

Ana se quedo pensando, mirando fijamente a Peter. Y finalmente le respondió:

-No lo se, tiene algo que me atrae. Y ahora que es primavera esta más hermoso que nunca. Me encanta la primavera.

Los ojos de Ana brillaron de forma especial. Ella se puso muy sensible y sentimental, y Peter se dio cuenta.

-Eres tan hermosa como la primavera, Ana

Ana casi se puso a llorar de alegría y conteniendo su emoción abrazo a Peter con mucho amor.

-Te amo Peter, me haces tan feliz…

-Y yo a ti, Ana

Se besaron por un largo tiempo. Durante el largo beso, Peter se empezó a preguntar por primera vez porque a Ana le gustaba tanto la primavera

-¿Y por que te gusta tanto la primavera? –Pregunto Peter tímidamente

Ana miro al cielo con los ojos más brillantes que antes y le contesto débilmente, como que lo que estaba diciendo era algo muy especial y personal que solo Peter debía saber:

-Pues… porque la primavera me da vida y esperanza. Y me siento tan identificada con la primavera que mi corazón esta hecho de primavera. Es difícil de explicar, pero siento que mi corazón esta unido con la belleza de la naturaleza. Siento en mi ser como la naturaleza florece y cobra vida. Tan solo pensar en ese mundo hermoso de infinitas posibilidades y sueños me hace sentir una mujer fuerte, plena, llena de vida y feliz

Peter se quedo impresionado, dándole las gracias mentalmente a Dios por tener una novia tan especial

-Se podría decir que estas en la primavera de tu corazón, por eso estas muy sensible…me gusta tu forma de ser- Dijo Peter sonriendo

Ana se rio alegremente y volvió a besar a Peter. Eran dos enamorados en el apogeo de la primavera, y en momentos únicos como este no importaba la guerra, ni el resto del mundo, ni sus amigos y sus familias. Solo existían ellos dos, inmersos en su fantasía eterna de amor y esperanza

Fin