Hola ya vengo con la actualización, de esta historia.

Diálogos—

Pensamientos—

Notas importantes

Les recuerdo que las notas estarán siempre al final.

¿Se lo había dicho, o se me pasó?

Bueno lo vuelvo a poner, la historia será narrada por Mamori completamente.

Sin más les dejo leer

Aclaro: los personajes utilizados no me pertenecen. La historia es completamente mía.


Festival


Estábamos ya en el hotel de concentración, apenas arribamos ellos fueron dirigidos a una de las salas para una rueda de prensa. Todo el equipo japonés ya estaba ahí esperándolos solo a ello. Justo cuando los vi reconocí muchas caras que me sonrieron justo como yo a ellos. No alcance a decir nada más porque todos fueron entrando a una de las habitaciones que estaba en la planta baja del lobby del hotel en cuanto entraron fueron colocados en una mesa amplia mesa donde estaban los jugadores, micrófonos y grabadoras listas y dio el comienzo de la rueda de de prensa.

Yo estaba ubicada hasta el final de la habitación, se suponía que no debía estar ahí pero nadie, absolutamente nadie se atrevía a hacerme tal comentario por miedo a que mi diabólico marido se molestara por no tenerme cerca, a la vista.

Las preguntas de los reporteros citados y programas televisivos deportivos e internacionales bombardearon con preguntas y situaciones al equipo que animadamente contesto cada una de ellas. Era claro que no se dieron detalles especiales de la alineación ya que su flamante capitán no dudaría en balearles el trasero si lo hacían, y aunque los reporteros insistieron en saber o al menos enterarse si Japón tendría un arma bajo la manga, basto una mirada de molestia total del demonio de Tokio para que dejaran el tema de lado.

La entrevista se alargo por hora y media, para terminar con un Ya-Ha es claro que ganaremos por parte de él y las cientos de relucientes sonrisas del equipo. En cuanto este término se dio pasó a la entrevista del equipo norteamericano que se hospedaría en otro hotel pero habían aceptado con gusto la entrevista.

Note que estaba tan exhausto como para infiltrarse como en aquella ocasión para espiar que tomo en cuanto salió de la sala de prensa me busco con la mirada y una vez que yo me acerque a él me tomo de la cintura y se dirigió conmigo hacia la habitación en la cual habíamos sido registrados. Dejo las maletas tiradas y se dejo caer de lleno en la cama, dejo escapar pequeños ronquidos.

Ante su acción la única palabra que se veía clara en mi mente era ternura, sabia que el viaje en avión había sido un total infierno, ir sentados esa cantidad de horas no era descanso, tortura cansina era su correcta descripción.

Me acerque a él para sacarle la camisa y los zapatos, fue un poco difícil moverlo para dejarlo debajo de las sabanas, no se cuanto tarde pero lo logre. Antes de separarme de él acaricie su rostro con la palma de mi mano y le di un suave beso en los labios.

Levante entonces las maletas del piso y saque la ropa para después acomodarla en el closet de la habitación. Recordé que el director técnico del equipo me había dado un horario y en este se indicaba que al día siguiente entrenarían en la universidad de medicina de Tokio exactamente a las once de la mañana.

Cuando termine de acomodar las cosas revise el calendario de partidos en el mismo horario.

Vi que en este también se indicaban los horarios de comida de cada jugador y el número de habitación en la cual se hospedarían durante el Festival. Observe que además estaban anotadas las fechas de cada uno de los encuentros y la hora en la cual se darían a cabo.

Mire detenidamente el papel por unos minutos, el primer rival de Japón seria Australia en exactamente dos días… estaríamos ahí nuevamente, en el gran domo de Tokio.

Había solamente diez equipos invitados. En el Grupo A estaba Japón, Alemania, Chile, Australia y Suiza; mientras que en el Grupo B estaba Argentina, E.U.A, Brasil, México y España.

Calcule entonces mentalmente las horas de sueño de ambos y la hora en la cual tenía que despertar para prepararle un poco de café, sabia que no podía desayunar con él ya que el Festival era de carácter oficial y los jugadores debían comer absolutamente lo mismo y a la misma hora.

Teniendo entonces el conocimiento de todos los equipos sabia a la perfección que sus mayores rivales serian América y Alemania, pero no por eso dejaba fuera a los representativos de México, Suiza, Chile y Argentina que en los últimos cinco años habían estado aumentando su fuerza y en sus bases de jugadores habían algunos que conocía muy bien ya que estos pertenecían a la NFL.

Guarde el papel en una de mis carpetas y fui directamente a darme una ducha, estaba más que exhausta. Deje que el agua relajara mis músculos agarrotados, estaba tan cálida que me costo cerrar la llave para parar el fluido. con pesar logre salir de la refrescante y reparadora ducha me puse mi vieja pijama blanca y me metí en la cama abrazándome a él quien en un acto reflejo también me abrazo.

El clima había cambiado un poco al habitual, afuera había una tormenta eléctrica algo raro en esa época del año en la cual la temperatura estaba en los 25º como de costumbre.

Pensé que tal vez se debía a un ligero cambio, regularmente solía haber varios en junio.

Suspire y deje de pensar me dedique entonces a observar a mi marido, se veía tan adorable cuando dormía, cabello revuelto y salvaje, boca entreabierta soltando ligeros ronquidos y su piel bronceada tan suave adherida a mi piel. Sonreí para mis adentros y le acaricie el cabello despeinándolo aun más. Cerré los ojos y en poco tiempo me sumí en un profundo sueño.

Desperté gracias al ruido de la habitación de a lado, la música de rock sonaba demasiado alta, estrepitosa. Me gire con cuidado al notar que él seguía dormido y mire la hora, eran las ocho de la mañana en punto, la primera pregunta que se me vino a la mente fue un ¿Quién demonios pone música a tan temprana hora? Para después preguntarme ¿Youichi también lo hacia, no? En fin, el molestarse no haría que volviera a dormir, me acomode en la cama de nuevo y acaricie su cabello con delicadeza, intentando despertarlo.

El contacto funciono ya que él comenzó a abrir los ojos con suma pereza.

—Buenos días—salude en un susurro.

— ¿Ehh?...si—se levanto y estiro su musculoso y delgado cuerpo. A estas alturas debería estar acostumbrada a verlo sin camisa pero no era así, me sonrojaba como colegiala al mirarlo cada mañana. Me sentía tonta pero era algo que no podía arreglar en mí.

—Servirán el desayuno a las nueve y media, aun falta una hora y fracción para eso—un bostezo traicionero salió de mí haciendo con mi cara un mohín divertido.

—Maldita sea que ruido es ese, de seguro es el jodido ojos rojos con su estúpida guitarra—se movió rápido en la cama y se acomodo sobre mi.

Que raro es notar la diferencia de cuerpos cuando se esta así de cerca.

— ¿Akaba? Cierto como no lo pensé antes—respire su aroma a pólvora y menta perdiéndome un poco.

Sentí sus manos acariciar mis piernas y sus labios en mi cuello dejando suaves y húmedos besos, me estremecí ante el contacto.

— ¿Solo una jodida hora? —subió su mano a la altura de mis pechos haciéndome estremecer aun más.

Suspire.

—Si—mi voz entrecortada gracias a sus estúpidas y sensuales caricias me estaba traicionando fiel a su costumbre.

—Kekekeke, aprovechémosla—

Titirite al sentir sus manos descaradas arrancarme los pantalones cortos y mi ropa interior de un tirón. Mi mente se nublo y mi cuerpo se entrego sin protesta. Me deje llevar por él solo esta vez.

Cuando terminamos solo una palabra recorría mi mente venganza. Me tomo por sorpresa y aunque había sido alucinante no era justo que él me dominara así. En fin, ya llegaría la hora para planear algo que lo dejara petrificado.

Mamori eres una pervertida

Me regaño una voz en mi cabeza. Lo sabia y esa parte de mi se avergonzaba hasta la médula por mi atrevido comportamiento y pensamiento, pero otra una más profunda me felicitaba por no ser tan tímida y sumisa con él a la hora de la hora. Se sabe que las mujeres serias tenemos nuestro lado salvaje y con él lo había comprobado, sabia que le encantaba verme así, pero era solo en nuestra intimidad.

Me tomo del brazo sacándome de mis cavilaciones y me llevo hasta el baño, la ducha fue tranquila y para ventaja estaríamos a tiempo para bajar al salón donde todos desayunarían.

Faltaban solamente diez minutos para las nueve y treinta de la mañana. Cuando salí de la ducha me cambie de prisa mientras él hacia lo mismo. Me vestí con unos pantalones negros y zapatillas descubiertas color blanco que hacían juego con mi blusa estilo polo del mismo color. Peine mi cabello en una coleta, hacia tiempo había dejado crecer un poco mi cabello.

La música que me había despertado hacia un tempo se paro en seco y solo escuchaba los gritos de Agon gritando algo parecido a ''Basura del rock porque demonios enciendes esa mierda tan temprano'' solté una risita y me puse cerca de la puerta, él se abrochaba las zapatillas deportivas de color negro que hacían juego con los pants y camisa negra en ''V'' que se había puesto. Peino su cabello y me alcanzo.

Estaba por abrir la puerta cuando me planto un beso suave en los labios, lo mire descolocada mientras me regalaba una sonrisa de medio lado. Su loción me embriago.

—Vamos maldito ángel, me muero de la jodida hambre— abrió la puerta y me cedió el paso.

Caminamos en silencio hacia la ya mencionada sala en la cual ya estaban todos, entramos y él se sentó con el resto del equipo mientras que el entrenador y el medico seleccionad para el me hacían una señal para sentarme conto con ellos. Llegue con ellos quienes me saludaron cordialmente, eran unos hombres de aproximadamente 45 o 48 años, jóvenes pero en sus rostros se notaban algunas arrugas. Los salude con una sonrisa cuando me senté. El director llamo al orden y después de agradecer por los alimentos comenzamos a desayunar.

Paso aproximadamente una hora para que fuéramos enviados a la parte trasera del hotel, al llegar un autobús nos esperaba, Youichi se adelanto y entro al autobús y se sentó a mi lado, comenzamos a hablar sobre los rivales y sobretodo el tema principal, Norteamérica.

No tardamos mucho en el camino para llegar a la universidad de medicina en Tokio, después de pasar a los vestidores y colocarse sus respectivas protecciones y uniformes el entrenamiento comenzó y como era de esperarse Youichi tomo el control completo de la práctica ¿Dónde escondía tantas armas? Eso ni siquiera yo lo sabia, justo como ahora no sabia como había sacado su su preciosa AK-47 que cargaba en su mano derecha.

El Director no tardo en hacerme una pequeña platica, discutimos muchas cosas mientras mirábamos el entrenamiento, la mayoría corría sin parar en la cancha, cientos de alumnos universitarios se reunieron en los alrededores de la cancha, muchos tomando fotografías y otros apoyando animadamente al equipo.

Sonrei cuando vi al grandulon de Kurita agradecer a los chicos que apoyaban casi rompiendo en llanto.

—Maldito gordito ya déjate de tantas mariconerias y ponte a entrenar—Youichi había sido siempre un demonio con todos, pero Kurita lo sacaba de quicio.

Vio como una lluvia de salvas le caía sin paredón al pobre y carismático chico que no paraba de gritar, lo conocía y sabía que el grandulón era un gran chico noble y cariñoso pero muy sentimental, así que no tarde en reprimirle mediante unas señas con la mano que lo dejara en paz.

Sentí que me fulminaba con la mirada, pero eso no me importo, hice una mueca de disgusto y detuvo la lluvia de balas.

Esto me lo cobrare maldito ángel—fue lo que me dijo con signos.

Ahora fui yo quien lo fulmino con la mirada mientras que se echaba a reír.

Pasaron unas horas más y termino el entrenamiento, fue entonces que tome un poco el control y los guié hacia la sala audiovisual más grande del campus, ahí estuvimos estudiando unos vídeos que había editado de todos los equipos. Todos prestaban completa atención y mire de reojo al entrenador que nos miraba preguntándose si realmente era necesaria su presencia.

Terminamos y fuimos trasladados al hotel nuevamente. Al llegar fuimos directo a la habitación, y al entrar me encerré en el baño, realmente necesitaba una ducha y una muy fría…

Estaba más que furiosa


FlashBack—

—Nos sentaremos atrás—me susurro antes de entrar al autobús.

Habíamos sido los primeros en llegar ya que los demás coqueteaban con las chicas universitarias que aun estaban en el campus. Basto con un solo par de disparos para que todo mundo estuviera dentro.

Tal y como había dicho no sentamos hasta atrás y cuando el autobús dio marcha me acurruque en él. Estaba cansada y sabía que con él ocurría lo mismo, aunque no lo aparentara.

Tonto ególatra.

Cerré los ojos y lo sentí rodearme la cintura con su fuerte brazo. Pero lo que sentí después fue demasiado…

Fin del FlashBack


Tonto imbécil estúpido

Me repetía tantas veces en la mente que me canse, salí de la ducha y me cambie con pesadez, como se le ocurría hacer eso en el autobús, había sido un milagro que nadie nos escuchara, pero mi labio ardía. Salí del baño y él entro con su estúpida sonrisa de victoria en el rostro.

Me tire en la cama y trate de dormir.

Minutos después sentí que me rodeaba con sus brazos y me giraba para qué lo viera de frente, estaba furiosa por lo sucedido en el autobús.

Solté un bufido.

—Sigues molesta maldito ángel—su voz era burlona. No lo mire

—Por supuesto, que tal si alguien nos hubiese atrapado—me sonroje violentamente aun sin mirarlo— Hubiera sido vergonzoso—susurré

—Nadie nos vio—su voz seguía siendo burlona.

Le di un codazo en las costillas.

—Eres un idiota— mascullé.

—Admite que fue algo nuevo—ahora había reído más.

—Lo fue…—admití.

Ángel pervertido—musito antes de besarme.


Notas del autor:

Bueno aquí esta el capitulo numero dos, espero sea de su agrado y bueno no se que más decir...Hiruma esta pervirtiendo demasiado a nuestro carismático ángel ¿no creen?

jajajajajaja

Ok estaré subiendo más shots en esta semana obviamente Hirumamo

Sin más gracias por leer

Les quiere

HawkTem