Disclaimer: Sailor moon no me pertenece.


El antiguo príncipe de la tierra, Endymion, Tuxedo mask, un medico de renombre, y el prometido de Serena, Darien chiba…. Se desmayo.

-Bien, supongo que podemos entrar- Jed exclamo con alegría.

El rubio entro como si fuera su casa, y sujeto al pelinegro por las piernas.

-¿Y bien? Ayuden, pues- dijo sacando a los otros de su ensoñación, Neil se adelanto y levantando al príncipe lo colocaron en el sofá.

-Bonito lugar- Jed menciono distraídamente, después caminar por el apartamento regreso –No parece que Serena este por aquí.

-Bien – Zack asintió- Lo ultimo que necesitamos es que nos intente purificar con el cristal de plata o… algo así-

-¿Y ahora que?- Neil pregunto.

-Esperamos a que despierte- contesto Kazu con simpleza, y así los cuatro hombres se sentaron a esperar que su señor despertara.

Ahora volvamos al comienzo…

Darien rebusco debajo de la cama observando cuidadosamente.

-Es inútil- murmuro sentándose en el suelo- si no estaba ahí las primeras cuatro veces que busque… una quinta no va ha hacer la diferencia.

El se revolvió el pelo con frustración y luego escucho el sonido del timbre, se puso de pie y se tomo un momento para observar su apariencia en el espejo cerca de la puerta.

Estaba despeinado, ligeramente pálido y con los ojos rojos… casi como si estuviera enfermo… siempre podía alegar que así era.

Abrió la puerta de su cuarto y soltó un "ya voy" en voz alta.

Se apresura a abrir la puerta de su apartamento, preguntándose quién podría ser.

¿Serena y las chicas? No, estaban festejando mientras él tenía una crisis nerviosa.

¿Andrew? No, su único amigo normal estaba en dios sabe dónde, haciendo dios sabe que con su novia (bueno en realidad no era nada difícil de averiguar lo que estaban haciendo, no?)

El abrió la puerta, sin poder evitar sentir curiosidad.

Luego tomo un momento para apreciar a los cuatro hombres delante de él.

El primero a la derecha, tenía el cabello castaño y ojos azules, y una sonrisa ligeramente divertida en su rostro.

El segundo, un hombre rubio de ojos esmeralda, era varios centímetros más bajo que el resto de ellos, tenía una expresión de molestia y observa al otro rubio.

El otro rubio tenía ojos azules y era ligeramente más bajo que los otros, pero aun así un poco más alto que el otro rubio, sonreía tímidamente al otro.

El último era un hombre de pelo plata, era el más alto de todos ellos, poniéndose un poco diferencia con el castaño, con ojos de color plata-azulada, era el único que lo observaba, sus ojos lo miraban fijamente con un expresión compuesta

Todo bien, no eran alienígenas, por lo menos, o al menos así parecía. El único que parecía remotamente raro era el de pelo plata… pero eso podría ser envejecimiento prematuro, o incluso tinte (aunque el pelinegro se negó si quiera a pensar que podría ser así)

El único problema era que ellos eran hombres muertos, sus hombres muertos.

Antes de que todo se volviera negro, Darien podría jurar que escucho a una pequeña voz en su cabeza quejarse "Uno podría pensar que ya estaría acostumbrado a esto por ahora…"

Y como he dicho eso fue lo último que supo antes de que todo se volviera negro.

…...

…...

…... (Carga al 100%) reiniciando cerebro.

Darien se froto la cara, levantándose lentamente, sin abrir los ojos.

"Genial…- el pelinegro pensó- ahora alucino… cuenta hasta tres, cuando abras los ojos no habrá nada, ni nadie…"

1…

-¡No te puedes comer su comida!- Escucho alguien gritar, no le hizo caso.

2…

-Pero tengo hambre- alguien se quejo, y el pelinegro se negó a reconocer que conocía quien era el dueño de esa voz.

-¿Cómo es posible que tengas hambre todavía?- alguien se pregunto con calma en voz alta.

3…

Y el abrió los ojos, volteo lentamente en la dirección donde estaba la cocina, y en el mostrador que conectaba la cocina, se podían ver claramente a dos rubios discutiendo, mientras un tercer hombre se sentó en uno de los bancos en frente del mostrador.

-Cierra los ojos y cuenta hasta tres… de nuevo- El prácticamente se ordeno a si mismo en un murmullo, negándose a creer lo que había en frente de él.

-No importa cuanta veces lo hagas no vamos simplemente a desaparecer, ya sabes- Otra voz le dijo, en un tono ligeramente divertido, Darien se volteo.

Sentado cómodamente en un sillón individual estaba el hombre de pelo plateado, se centro cruzado de piernas y había una revista en sus manos que leía, sus ojos esta vez no lo miraban

-Tú estás aquí- Darien le espeto en voz baja, ninguno de los otros tres parecían haberse dado cuenta de que el peli negro había despertado.

-Si… básicamente- el de pelo plata respondió con calma y en voz baja, esta vez cerro la revista y la puso en la mesita en frente de el- Estoy aquí, aunque no debería… en realidad yo debería estar en una reunión con algún multimillonario por ahí- el agrego mirándolo.

Darien asintió, sin saber que mas hacer su mente todavía no funcionando al cien por ciento.

Kazu por otra parte se quedo mirándolo fijamente, esperando la explosión que seguramente vendría.

Darien se quedo mirando el suelo por unos segundos, antes de levantar la cabeza bruscamente.

5… Kazu comenzó a contar mentalmente.

4…

El pelinegro se volvió a mirar a los otros tres y parpadeo.

3…

2…

Luego otra vez hacia él y abrió la boca.

1… El príncipe levanto la mano apuntándolo, casi acusadoramente.

0… -¡¿Qué demonios?!- Grito sin dejar de apuntarlo.

-¿Alguna razón en particular por la que decidas apuntarme solo a mi?- el de pelo plata pregunto secamente.

Ante el estallido del príncipe, los otros parecían haberse dado cuenta de que él era, de hecho, muy despierto.

-Um… bueno…-Jed dijo con una sonrisa nerviosa.

Neil solo sonrio, encontrando la situación divertida.

-Bueno, la respuesta a tu pregunta puede variar… dependiendo obviamente de cuál sea; si te pregunta porque Jed se come tu comida es porque es un glotón…-El rubio de ojos verdes parecía querer seguir hablando, y estaba empanzando a divagar.

-¿Cómo están aquí?- Darien gruño, especificando su pregunta.

-Bueno, yo use mis súper habilidades para convencer al guardia de que nos dejara pasar…-Jed comenzó en un tono ligeramente burlón.

-¿Cómo están vivos?- el pelinegro exigió cortando la diatriba del otro.

Zack miro a Jed un momento y con expresión seria comenzó –Bueno… veras… cuando un hombre y una mujer se aman ellos…-

-Yo sé eso- Darien espeto furioso y a pesar de todo un poco avergonzado- ¿Saben qué? ¡Váyanse al infierno los dos!-

-…Y tu tan convencido que estabas de que te extrañaba- Neil dijo con una sonrisa triste en su rostro, a lo que el rubio hizo un puchero, causando que tanto Neil como Zack se rieran.

Darien soltó un suspiro cansado, sin saber qué hacer con la situación o como había llegado a esta situación, para empezar.

Parpadeando se volvió hacia al otro hombre, que estaba sentado tranquilamente mirando a los otros tres y al propio Darien.

Con otro suspiro cansado el príncipe pregunto -¿Puedes tu explicarme que es esto?- Darien dijo señalando a Kazu y a los otros tres.

El de pelo plata lo miro un momento, antes de aplaudir una vez llamando con éxito la atención de los otros tres.

-Soy Kazuma Ford…- el empezó a presentarse mirando solamente al peli negro que adopto una mira sorprendida antes de interrumpirlo.

-El Kazuma Ford? El presidente de…-

-Si, ese mismo- el de pelo plata tenia una sonrisa, como si la conversación se dirigía exactamente a donde el quería- He vivido gran parte de mi vida en Francia, y para ser sincero esta es la primera vez que he puesto un pie en Japón.-

Darien tenia una mirada confusa antes esto, pero antes de que pudiera decir nada alguien mas hablo.

-Zacharias Shimizu- el rubio de ojos verde se presento- Soy de filadelfia… soy un cirujano, y también es la primera vez que estoy en Japón-

-Jeydon Yamamoto, Pero es Jeyd para todos- el rubio se rio- Yo soy japonés, pero no he estado aquí desde que era… 16 si, mas o menos, soy psicólogo y… la persona mas interesante del mundo- el culmino con su gran sonrisa en su rostro.

-Neil Kimura- el otro comenzó con una sonrisa amable- Yo soy chef, no te sabría decir con precisión la última vez que estuve en Japón… pero estoy seguro de han sido por lo menos diez años desde que en verdad entre en una ciudad japonesa-

El pelinegro hizo ademan de querer preguntar donde exactamente había estado entonces, pero Jed se adelanto.

-A Neil le gusta acampar, mucho- el dijo con seriedad.

-Bueno, hasta hace mas o menos 2 horas nosotros éramos inconscientes de tu existencia- el líder del shitennou siguió tranquilamente- en realidad hasta hace poco semanas no nos conocíamos entre todos, yo conocía tanto a Zack y a Neil, pero solo conocí a Jed hace poco-

-Hace un rato Jed encontró unas piedras extrañas, y se las llevo devuelta- Neil agrego- y bueno de repente nos acordamos- el culmino como si nada.

-¡Y aquí estamos!- Jed agrego con una sonrisa alegre.

Darien se quedo un momento en silencio antes de preguntar – Si ustedes han estado vivos todo el tiempo entonces… ¿Qué eran ellos?-

-Lo mismo que en el milenio de plata- la respuesta vino del castaño.

Darien se volteo y lo miro, tenía una expresión indescifrable, -¿Y que era?- algo en su tono de voz revelo que él en realidad no quería hacer la pregunta, que tenía miedo de la respuesta que podía recibir.

-Como nunca preguntaste, asumí que lo sabías- Zack frunció el ceño hacia el.

Darien aparto la mirada y luego escucho a Jed decirle –no es enserio- con incredulidad-

Los ojos de los otros tres se dirigieron a él –¿Seriamente esperas que te digamos que eso es culpa tuya?-

Casi inmediatamente Darien pudo sentir las miradas incrédulas dirigidas hacia el -¡No me acuerdo de todo! No puedo saber…- el no pudo evitar defenderse mientras se ponía de pie.

-Fue suficiente- Kazu ordeno recuperando su expresión tranquila- nosotros fuimos capturados por Beryl, supongo que tu tienes una muy buena idea de lo que le puede hacer a la gente- el continuo, los ojos de Darien se nublaron un poco al recordar aquel periodo de tiempo en el cual, en contra de su voluntad, se había convertido en uno de los esbirros de Beryl- Lo que hizo con nosotros fue un poco mas difícil, y ella esperaba que fuera totalmente permanente-

-Ella básicamente dividió nuestras almas en bueno y malo- Zack intervino- de alguna forma saco la parte buena de nuestros cuerpo… matándonos, y colocando solo lo malo- el rubio continuo- aunque con el tiempo ellos desarrollaron algunas cualidades que se podrían considerar buenas-

-Ellos fueron sellador junto con Beryl por la reina y de alguna forma nosotros reencarnamos, sin casi ningún recuerdo y muy poca por no decir nada de nuestro antiguo poder, solo Neil realmente conservo algo de el, me atrevería a decir- el rubio culmino con una expresión ligeramente pensativa mientras miraba al castaño.

-Ya veo- Darien contesto y después de lo habría parecido una eternidad pregunto- ¿Qué hacen aquí, entonces?- recibió una mirada confusión por parte de Jed, una de dolor de Neil, Zack frunció el ceño en su dirección, mientras que el líder del shitennou lo miro tranquilamente, casi alentándolo a continuar- Ustedes tienen sus vidas, no es necesario que se preocupen por mi… puedo cuidar de mi mismo.

-A mi no me parece- Zack se burlo- has perdido las piedras por cuanto tiempo; ¿12, 10 horas? Quizás menos, y ya has hecho un desastre de ti mismo-

-Zack…- Jed intento detenerlo y sus ojos azules brillaron como intento calmar al chico mas joven.

-Es la verdad- Kazu agrego mirando al pelinegro-

-¡Yo no los necesito!- el pelinegro espeto furiosamente.

Kazu se puso de pie, y Neil se acerco mas, en una posición en la que pudiera detenerlos si a alguno de los dos intentaba llegar a los golpes, Jed redirigió su atención a los otros dos tratando de trasmitir tranquilidad a ambos, se sorprendió al encontrar que Kazu seguía perfectamente calmado y Darien era un remolino de sentimientos, entre ellos la inseguridad, Zack miraba a Darien fijamente todavía ligeramente enojado y herido.

-Tu nos necesitas, quieras o no admitirlo-Kazu dijo tranquilamente.

-Y nosotros te necesitamos a ti- Jed agrego antes de que el pelinegro respondiera- puede que no recordáramos nada, pero eso no cambia que nosotros queríamos estar a tu lado, desde que era niño he estado buscando por ti y por ella… tú debes conocer ese sentimiento tan bien como nosotros-

-Después de haber encontrado lo que tanto buscabas ¿Lo abandonaste? Abandonar a la princesa de la luna te hubiera resultado imposible, aun si nunca hubieran recordar todavía se hubiesen encontrado, los sentimientos no cambian y nuestros destinos están fuertemente entrelazados – Neil le dijo a Darien- es lo mismo que con la senshi… nunca hubieran podido dejar a Serena por si misma… porque esta mal.

-No estamos diciendo que no te puedas cuidar por ti mismo- Zack suspiro sentándose- es solo que no tienes que hacerlo solo.

Darien aparto la mirada sintiéndose un poco avergonzado- yo solo… no quiero que…-

-Nadie esta sacrificando su vida por estar contigo- Kazu agrego sonriendo ligeramente-

Darien suspiro, y tenia una mirada ligeramente divertida cuando hablo – En serio? Señor-tengo-que-estar-en-una-reunión? –

-Probablemente solo quieren presentarme a su preciosa hija que está muy interesada en mi- Kazuma suspiro.

Darien se rio fuertemente, y los otros le siguieron rápidamente.

Después de un momento Darien observo la escena y no puedo dejar de sonreír brillantemente.

Había recuperado a sus amigos.

Fin


Bien, este esta terminado.

*Snif,Snif* mi primer fanfic terminado! me siento un poco como cuando me gradue de preescolar, anormalmente feliz por algo que no es realmente importante xD, bueno se siente muy importante ahora mismo.

De todas formas, muchas gracias a todos los que llegaron hasta aqui, hasta el final de es fic.

Espero no haberles causado pesadillas, con los horrores ortográficos que seguramente tengo xD.

Eso fue todo me despido por ahora... y solo por ahora, en un rato me tendrán devuelta con sailor moon y la lealtad del shitennou :D, ah y si alguien ha visto mermaid melody es bienvenido a leer mi nuevo fanfic que no debería esta escribiendo y mucho menos subiendo, pero bueno... que se le va ha hacer xD.

Pd: dejad review hace a la gente feliz, lo recomiendo :D.

Se despide con una reverencia y besos, Sele-chan