Pov narradora:

Molly estaba en su casa para ser más específica en su cuarto, tirada en el sofá color verde.

Hace horas que se encontraba llorando con un papel en la mano.

Bethany llevaba horas tratando de contactarla por el móvil pero Molly no le contestaba, Beth habia recurrido a la única persona a la cual ella estaba segura de que Molly estaría dispuesta a escuchar, Gabriel.

El arcángel habia forzado la cerradura de la casa de Molly, una maldita habilidad de los ángeles.

Sollozos.

Eso era lo único que se escuchaba en todo la casa por lo cual Gabriel marcho al lugar del que procedían.

Toco la puerta.

-Molly… ábreme… soy Gabriel- le dijo el rubio tras la puerta.

-vete- le respondió la pelirroja con la voz ronca.

-no me iré hasta que me abras la puerta- le contesto.

-por favor… márchate- le pidió la bella joven.

-no me hagas tirar la puerta- insistió Gabe.

Escucho como la joven corría hacia la puerta.

-pues avísame cuando la vayas a tirar para permanecer detrás de ella- le volvió a contestar la oji avellana.

-diablos- murmuro el hombre para sí mismo.

-el vocabulario- le reprocho la joven.

-Molls… estoy preocupado por ti- le dijo inclinando la cabeza hasta que su frente hizo contacto con la puerta.

-¿Quién? ¿Tu o Bethany?- le pregunto con frialdad.

-los dos lo estamos, Molly- dijo- vamos, ya estoy perdiendo la paciencia.

-pues ya somos dos- dijo Molly cansada.

Algo en la mente del arcángel Gabriel hizo ``clic´´

La ventana.

El oji gris salió corriendo hacia el patio de la casa hasta que quedo debajo de la ventana de la joven humana.

Con mucha agilidad comenzó a escalar hasta que logro llegar hasta la ventana abierta, sin hacer ruido entro al cuarto de color café y verde.

Dirigió su mirada hasta el sofá donde se encontraba la hermosa mejor amiga de su hermana menor.

-Molly- le dijo acariciando el cabello haciendo que la joven se sobresaltara- ¿Qué sucede?

Dirigió su mirada hasta el papel que la chica tenía en la mano.

-nada que sea de tu incumbencia- le respondió mordazmente.

El chico le quito el papel de la mano tan rápido que la chica no logro impedírselo, comenzó a leer el contenido del papel hasta que su rostro quedo de un blanco espectral.

-tienes cáncer- dijo Gabriel con la mirada perdida.

-no se lo digas a Bethany- le pidió mientras volvía a sollozar- me voy a morir.

-¡no!- le respondió con brusquedad- prefiero caer antes que verte morir.

-el tratamiento es muy caro- dijo tratando de calmarse- te todos modos moriré, si no es ahora sera cuando tenga 90 años o más, asique ¿Cuál es la diferencia?

Gabriel oculto su rostro entre sus manos, Molly pudo ver como el arcángel lloraba.

-no soy capaz de perderte- dijo apartando las manos de su rostro.

Molly lo miraba sin entender porque le decía aquello.

-Gabriel ¿Por qué dices eso?- le pregunto sin entender ni j.

-te amo, te amo, te amo- dijo para el asombro de la joven- no te puedo dejar ir, no sin antes haber luchado por tratar de curarte.

-te amo- le dijo Molly tomando el rostro de Gabriel con sus manos- nunca te dejare pero lo mío no tiene cura.

-la encontrare- dijo apoyando su frente con la de su amada- aunque caiga en el intento.

ΩΩΩΩΩΩΩΩΩ 6 meses después ΩΩΩΩΩΩΩΩ

En un claro adentrado en el bosque se encontraba una pareja de enamorados.

Apoyado contra el tronco de un árbol se encontraba el hombre mientras que la mujer estaba sentada en su regazo.

El demonio Gabriel y La serafín Molly.

Gabriel lo habia dado todo con tal de curar a Molly de su enfermedad y en ello cayo, pero eso no le importó nada, ya que ella iba a estar a su lado para siempre.