Aclaraciones: Hey Arnold! No me pertenece (pero ya verán cuando me vuelva millonaria!)

Un agradecimiento a Ilse Jean Pataki, Gaby Whitlock, BBSTIA, yaki 586, MarHelga, letifiesta, Samsbrok, diana carolina, eXtraNIo, bren, hel201, GabiieSP, raitsuki141, mimi-serenety, Koizumi Maria y MaryMorante (Woo!, he leído historias de varios y es un honor que les guste mi humilde creación!)

Bien, sin más preámbulos, la continuación


"Bien, hazlo de una vez; no lo pienses más o la chica te mandará al diablo" se ordenó a sí mismo y acercándose a la pelirroja, unió sus labios a los de ella de manera brusca

La chica apenas podía creer lo que le estaba sucediendo y solo alcanzó a empujarlo fuertemente al tiempo que le gritaba -¡Estúpido cabeza de balón, no vuelvas a hacer eso!

-¡¿Helga?!- preguntó el chico perplejo

"Ok, esto oficialmente se está poniendo raro"

-¡¿Helga?!- repitió el chico mientras una mueca de disgusto empezaba a dibujarse en el rostro de la chica

-No sé de que me hablas, tonto- respondió ella, volteando bruscamente el rostro, intentando no observar los desafiantes ojos del rubio que intentaban leer la verdad a través de los suyos

Él se quedó estático unos momentos, mientras intentaba procesar la información. Tal vez, sin esa humillante escena del beso hubiese creído en las palabras de la chica y se hubiese ido sin objetar nada. Pero sentía que le debía algo, que tenía que disculparse por su mal comportamiento. La situación ya no le parecía tan fácil de sobrellevar como hacía sólo unos instantes y la mirada fija de sus compañeros de salón daba el aire tenso necesario para intimidarlo. "Perdón" un consejo que siempre fue fácil de dar, pero difícil de utilizar.

Además quedaba en el aire la sospecha de una identidad falsa. No tenía idea del porqué la llamó "Helga". Solo sabía que su pose orgullosa y molesta, con la cabeza levantada y las manos en la cintura, le recordaba bastante a la rubia de su infancia. Había algo familiar. Algo que evitaba que él acepte los gritos de la chica con tranquilidad…

-Tú eres Helga. No puedes mentirme, te conozco desde niños

-¡Pues, deberás revisar tu memoria ya que no soy Helga! Ni siquiera sé quien eres. Así que mejor lárgate, tengo mejores cosas que hacer- respondió cortante, al tiempo que retomaba su lectura; hasta que volteó disimuladamente y señaló hacia el grupo de hombres que observaban desde una distancia prudente- Ah, y dile a tu banda de espectadores que no volverá a haber una función como estas

-¿Ah?

-El beso. ¡Rayos! ¿En donde está tu cabeza?

El chico prefirió evitar responder esa pregunta. Por lo poco que ya conocía a la chica "nueva", sabía que hablar sobre su cabeza no era buen tema de conversación

-Lamento lo del beso- dijo aún algo atontado

-Eso te hubiera servido antes de la bromita… ¿así recibes a todas las chicas nuevas?- contestó sarcástica- Ahora vete, tonto

Pero, para sorpresa de la chica quien estaba acostumbrada a que hicieran todo lo que ordenaba, el chico simplemente se sentó a su lado

-Vete- repitió furiosa –por tu culpa esos zopencos están mirándonos

-Ellos dejarán de mirarnos enseguida- contestó tranquilamente Arnold. No iba a dejarla sola. Si sus sospechas eran ciertas y la joven pelirroja era realmente Helga, debió haberle ocurrido algo malo para que niegue su identidad frente a todo el colegio

-Observarte. No hables en plural- contestó y luego agregó en un bufido –Detesto que se queden observándome y ya tuve mucho de eso por hoy.

"Definitivamente, ella es Helga"

-Ya no lo harán. A menos de que te vuelva a besar…-ante el descuido, el chico recibió una mirada asesina que le recordó que aún seguía marcado como "idiota"-…o que me golpees

-Lo hubiera hecho si no tuviera esta estúpida ropa de Barbie. Odio a mi prima y sus estúpidos consejos de moda

Por un momento, el joven rubio estuvo a punto de decirle que le quedaba bastante bien la "ropa de Barbie". Pero enseguida, las palabras de Sid resonaron en su cabeza "la chica nueva es ardiente"….

¿Ardiente? Él estaba seguro de que ella era Helga. ¿Así que Helga G. Pataki ahora es ardiente? ¿Todos la ven así ahora? Helga ni siquiera era vista como una niña antes y de pronto se convierte en la chica más "ardiente" del colegio…

-Tienes razón. La "ropa de Barbie" es algo pasada de moda- contestó, solo por decir algo que la persuadiera de utilizar más ropa como esa –Tal vez deberías usar vestidos más largos…y bien holgados

-Gracias por el comentario- dijo con un toque desinteresado- No sé cuando llegaste a la conclusión de que podías hablarme como a una amiga, pero te informo que aún me desagradas

-Lo sé, Helga

-¡Que terco eres, cabeza de balón! No soy Helga- repitió levantándose de su lugar- Y si vuelves a acercarte a mí, les daré a tus amigos un espectáculo que difícilmente podrán olvidar

"Lo que tú digas" pensó el rubio divertido. Todo volvía a ser como antes. Antes de…Industrias Futuro


El término de las clases llegaba, trayendo consigo los rumores que se iban propagando conforme los pasos de cierto chico con cabeza de balón avanzaban. Y, para colmo, iba acompañado por los mismos muchachos que habían comenzado con todo ese espectáculo

-¡Arnold si que está loco!- mencionó riendo Harold

-Si, miren que confundir a la chica nueva con Helga- agregó Sid, dando un pequeño golpe en la espalda de su rubio amigo

-Helga, la chica más fea de la escuela. ¿Ahora siendo linda? ¡Ni siquiera el mejor médico podría lograr eso!-

Estallido de risas y el silencio impasible del rubio

-Sí, seguramente ahora ella es todo un hombre-

Nuevo estallido de risas. Que infantiles

-Aunque no lo pueden culpar. Tiene su mismo mal carácter- razonó Iggy

-Tiene un carácter peor- agregó Curly molesto, pues a él le tocó hacer la tarea junto con la pelirroja- Ni siquiera toda la belleza de este mundo la podría salvar de la hoguera, en donde la deberían quemar viva ¡Por bruja! Muajajaja…

-Este chico está peor cada día- murmuró Gerald

-Créanme, ella es Helga ¿Enserio no lo notaron?- dijo Arnold al fin, repitiendo lo que llevaba diciendo el día entero

-Arnold, estás loco- repitió Harold haciendo reír a todo el grupo

-Sí, claro- mencionó para no hacerse más líos, sabiendo que no lograría cambiar la ingenua mentalidad de todos. Si ni siquiera Phoebe le había creído ¿Porqué lo harían ellos?

Flashback

Un chico rubio con cabeza de balón se encontraba agazapado detrás de un gran basurero de la escuela, acompañado por una chica oriental de baja estatura; mientras observaban a una pelirroja que leía distraídamente un libro

-Solo mírala bien

-Arnold, no es parecida

-¡Claro que sí! Mírala

-La veo, la veo. Pero esto es inútil

-¡Claro que no! Bien, usa tu imaginación ¿quieres?

-Ajá

-Ahora, imagina a una Helga algo mayor, teñida de pelirroja, con dos cejas y con varias curvas y…

-¡Arnold!- silenció la chica oriental molesta

-¿Si?

-Es humillante para las mujeres que nos cataloguen por nuestra figura. Un verdadero caballero se fija en la personalidad de la chica en la que se enamora. Y deja de mirarla así, es inquietante

-Si alguien se llega a fijar en la personalidad de Grace…le pobre chica nunca tendrá novio...-dijo Gerald entre risas, pues se encontraba ya hacía rato aburrido sin poder meterse en la conversación

Pero el chiste, solo logró una mirada reprochadora por parte del rubio y la chica

-¿Sabes Arnold? Tal vez estuviste pensando en Pataki tanto tiempo, que ahora crees verla en todos lados- razonó el moreno, tratando de calmar los ánimos

-¿Estuviste pensando en Helga?- aventuró Phoebe con una sonrisa. Si la Helga de nueve años hubiese escuchado eso, posiblemente moriría allí mismo

-No…digo sí…-pensó un poco en la respuesta- Desde hace años que no la vemos y bueno, creo que tengo curiosidad…- se volvió a trabar con la frase. Tenía que recordar que tenía frente a sí a una defensora de los derechos feministas, así que no podría dar cualquier respuesta.

-A lo que me refiero -agregó Gerald, tratando de ocultar la risa que le provocaba los líos en los que se metía su amigo –Es que tu imaginación te lleva a ver a Pataki en la primera chica gruñona que encontraste.

-No puede ser. Tendrías que haber estado allí Gerald. Tenía su misma postura, forma de hablar ¡Era ella!

-Estuve allí.- increpó –La chica te mandó al diablo

-Arnold, tal vez Gerald tiene razón

-Solo escúchenme. Grace es Helga. No puede ser coincidencia que llegara el mismo día que ella tenía que volver

-Viejo, estás loco- repitió Gerald antes de levantarse del lugar y volver a clases

Fin del Flashback

El chico suspiró pesadamente. Estaba empezando a creer en las palabras de Gerald, tal vez sí estaba un poco loco.

-¡Hey Arnold! ¡Allí está tu novia!- gritó Stinky, refiriéndose a la pelirroja que se encontraba tratando inútilmente de ponerse los patines. La ropa le quedaba demasiado ajustada y corta, por lo que a cada momento debía estirarla para poder ajustarse los patines. Sin embargo, todo esfuerzo era inútil y nadie parecía querer ayudarla, ya que todos se encontraban admirando el espectáculo.

El rubio se enojó bastante ¿porqué no la ayudaban? Una despedida, bromas por parte del grupo y se dirigió firmemente hacia la pelirroja

-¿Quieres que te ayude?- le dijo Arnold, acercándose cuidadosamente

-No necesito ayuda- contestó tercamente la chica mientras hacía un esfuerzo sobrehumano por sostener su pollera y atajar los patines al mismo tiempo

-Siéntate en la silla- ordenó el rubio, por lo que la chica lanzó un bufido, pero dándose cuenta de que no podría hacerlo sola, obedeció silenciosamente

El chico se arrodilló y le colocó suavemente el zapato

-Bien, príncipe azul, ya colocaste el zapato a Cenicienta. Ahora ¿y nuestro "vivieron felices por siempre"…?- bromeó la chica, dando una zancada que tiró al rubio al suelo

-Ouch, no deberías hacer eso con tu príncipe- se quejó él

-Te lo dije antes y te lo repito. No soy tu amiga. No me hables como si lo fuera

-Pero yo pensé que…

-¿Qué?

-Nada- "mejor no hacerse líos" -¿Quieres que te ayude?

La chica dudo. Sabía que no lograría bajarse de las escaleras sin ayuda. De todos lo chicos en el colegio ¿justo era el cabeza de balón el único caballeroso?

-Bien…-murmuró molesta por tener que dejar su orgullo atrás

-Sobre lo que pasó hoy…yo quería…-tartamudeó. El tema era más difícil de lo que pensó. Estaba avergonzado de lo que hizo ¿Dónde rayos tenía su cabeza cuando se metió en ese desafío?

-No hay problema por eso. Gracias por la bienvenida, pero la próxima, solo envía una tarjeta ¿quieres?

-Escucha, no era una broma era…

-¿Qué? No me dirás que eres uno de esos conquistadores de cuarta ¿no?

-¡Claro que no lo soy!- resopló Arnold, algo ofendido –jamás jugaría con el corazón de una chica

-Me conmueves. Ahora, ya me ayudaste ¿Podrías soltarme? Me estás incomodando…

Solo entonces Arnold notó que ya había llegado a la salida del colegio y que él seguía agarrándola fuertemente del brazo. Primero un ligero rubor pasó por sus mejillas, pero recordó la situación de Helga/Grace y decidió guardar la calma y mantenerla agarrada así un rato más

-No hasta que lo admitas

-¡Eres un zopenco, cabeza de balón!

-No me llamo cabeza de balón

-Ah, ¿si? Entonces, la pregunta del millón es… ¿Cómo diablos te llamas?

El chico apretó fuertemente sus dientes. Su pesadilla comenzaba a hacerse realidad


Hasta aquí por hoy! Corto? Lo sé!

Este capítulo es más largo…pero no sé cuando tenga tiempo de volver a escribir (empieza la época de exámenes), así que lo dejo hasta aquí! Muchas gracias por sus comentarios! Enserio es un gran apoyo! Suerte! :3 Nos leemos pronto! (espero)

Por cierto, lo subí rápido, así que...errores ortográficos o gramaticales...ya saben ;)