Los personajes de Sailor Moon son propiedad de Naoko T., yo sólo me atribuyo la historia.

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La Princesa de la Oscuridad

Cap. Final

—¿Quién…Quién eres? —su voz tembló un poco, decidí no salir de la oscuridad antes de responderle.

—Soy tu peor pesadilla…Soy el causante de todos tus males…Soy tu dueño—y en un pestañeo ya estaba frente a ella.

—No me lastimes—dijo entrecortado mientras mi mano acariciaba su mejilla, —por favor no…

—¡Calla! —ordené tomando su boca con mis dedos—shuuu—sus ojos estaban tan llenos de temor que me hacían sentir victorioso…

Su respiración se aceleró, podía ver bajo sus ropas el latir desesperado de su corazón

No le hagas daño—Dijo Andrew a mi mente…Solté a la bodoque con aprensión ¡Qué diablos!... ¿Por qué Andrew estaba en mi cabeza?

Miré a la insulsa humana correr hasta su cama y tomar algo que tenía sobre esta…

—¿De verdad crees que eso puede hacerme daño? —Increpé irritado—No vez que no es más que un trozo de madera pueril… —La vi murmurar algo entre dientes muy parecido a un "padre nuestro", no pude evitar la carcajada que salió de mi garganta, Luna sabía que ella no podía aprender ningún tipo de oración…

Recuerda lo que dijo el abueloVolvió a decir mi primo

Ve a Joder a tus insulsos perros—dije entre dientes antes de caminar hacia ella…

—He esperado mucho por esto—dije sintiendo como mis colmillos se alargaban, ella olía jodidamente bien… Como todos los años cuando venía dispuesto a acabar con su patética existencia y su olor me embriagaba a tal punto que drenarla en vez de hacerme feliz me hacía sentirme mal…

Trataba de saciarme lo más que podía con las putas, los indigentes y cualquier patético humano que se cruzara en mi camino pero cuando estaba frente a ella era como si no me hubiese alimentado en días.

Ella era una droga y yo como el príncipe del mal no podía tener ese tipo de debilidades, así que este era el día para acabar con ella…me saciaría y luego reduciría sus huesos a polvo.

Ella sostenía la cruz de madera fuertemente frente a ella, se la quité sin delicadeza dejándola acostada en la cama

Artemis dice que…-

—¡Sal de mi maldita cabeza y cállate! —le grité a Drew, Artemis estaba senil sus 2500 años lo estaban consumiendo, y estaba loco con esa inexistente mujer…La princesa de la oscuridad…Una simple humana…

"La princesa de la oscuridad es una chica de apariencia frágil, pero su fuerza interior es tan fuerte que puede acabar con el mismo rey de las tinieblas en un abrir y cerrar de ojos, su temple es insospechado, yo temí cuando Yaten se dejó embaucar de aquella humana y ahora vigilo muy de cerca a esta chica, porque ella será el fin del dueño de la oscuridad, el será un títere ante su encanto y ella será la que reinara en las tinieblas."

¡Una humana no reinaría mi mundo!), Quizás Esmeralda y su habilidosa lengua, o Neherenia y su apretado coño a pesar de tener más de 1000 años en uso, pero una simple humana…

La tomé del brazo quitándole el trozo de madera y jalándola fuerte a mí pecho, el olor de sus sangre corriendo más a prisa por sus venas me envolvió en una neblina densa, como todos los años. Cada 365 días yo venía a alimentarme, la paralizaba mientras hundía mis colmillos en su piel drenando solo lo justo para una nueva ración 365 días después. Al día siguiente mis concubinas trataban de satisfacerme pero ninguna olía tan bien, ninguna era tan apetecible como el bodoque rosa, de niña su olor era menos fuerte pero cuando alcanzo los trece años y su cuerpo fue tomando forma era casi imposible detener el animal sádico y feroz que en mi sobresalía así que paralizarla y crearle estúpidas imágenes en donde ella jugaba con animales era lo mejor que podía hacer

Pero hoy quería que fuera diferente hoy quería que ella estuviera junto a mí, quería enterrar mis colmillos en su piel y paladear el dulce sabor de su sangre…

Mi mano acarició su nuca, mientras sentía el miedo recorrer su alma, la sujeté fuertemente contra mí y la besé…

Al principio se mantuvo inmóvil luego fue más accesible hasta llegar el punto de dejarme invadir su cavidad bucal, el besos se torno fiero, mis manos empezaron a moverse en cada parte de su cuerpo… En una sensación nunca antes vivida ni vista.

"Ella será el fin del dueño de la oscuridad, el será un títere ante su encanto y ella será la que reinará en las tinieblas…"

Me detuve a mí mismo al recordar las palabras de Artemis, debía acabarla o ella acabaría conmigo.

—¡Detenla! —Dije a Andrew cuando sentí a la chica que estaba con ella cerca.

Acerqué mi nariz al cuello de la pequeña hojilla que temblaba frente a la tormenta por años muchos años, la había marcado en diferentes lugares pero siempre había querido hacerlo aquí, sentía mis colmillos empezar a picar, ladeé más su cabeza aspirando su olor.

—No me haga daño por favor—gimió ella.

—Shss—susurré dejando que mi nariz se paseara ahí donde la sangre pasaba más a prisa—Eres un dulce exquisito—Abrí mi boca y clavé mis colmillos de forma profunda, sintiendo como su piel se desgarraba y un grito de dolor abandonaba sus labios.

No esta vez no había cuentos infantiles, esta vez era a mi manera: yo y mi oscuridad.

Su cuerpo peleó antes de tensarse y dejarse caer laxo entre mis brazos, sentía su corazón latir furiosamente así que no la había matado.

Desclavé mis colmillos de su piel limpiando con mi lengua el pequeño hilo de sangre mientras sentía como mi cuerpo empezaba el frenesí antártico de su sangre en mi sistema…esta vez quería más, quería saber cuan deliciosa podía ser su sangre si la mezclaba con algo más apetitoso para mí.

Su ropa empezó a estorbar y con un solo rasguño la tenía desnuda para mi…Inconsciente, hermosa, solo ataviada en un pequeño conjunto rosa pálido de encajes.

Mi pequeño bodoque…Mi juguete.

Mi ropa desapareció en un abrir y cerrar de ojos mientras mi cuerpo empezaba a cubrir el suyo.

Las fantasías de los últimos dieciocho años se recreaban en mi cabeza como flash back, haciendo mi erección extremadamente dolorosa.

No lo hagas—Andrew, el maldito Andrew.

—Jódete—gemí en voz baja antes de desaparecer el sostén y dejar que mi lengua paladeara su delicado y pálido pecho.

Hermoso era una palabra que quedaba pequeño ante la grandeza de lo que veía.

Ni siquiera mis 120 concubinas juntas lograban que yo sintiera la mitad de la emoción que sentía en estos momentos

"El será un títere ante su encanto y ella será la que reinara en las tinieblas…"

Saqué de mi cabeza las palabras de Artemis antes de tocar con mis palmas la fina y pálida protuberancia que estaba finamente enmarcada por un par de piedras rosas… Dejé que mis manos ahuecaran sus pechos antes de deslizar mi lengua en su fina cavidad bucal trayéndola de nuevo a mí.

—Por favor—balbuceo e inmediatamente le envié una imagen falsa de lo que hacíamos haciendole creer que ella deseaba esto tanto como yo, sus manos apresaron mis cabellos haciéndome sisear de placer mientras dejaba que mi miembro encontrara el calor que buscaba.

Lamí su cuello mis incisiones baje por el canalillo de sus pechos, enroscando mi boca en su pezón mientras mi mano tiraba del otro

Sus jadeos entrecortados, sus finos gemidos eran la música exacta para este momento.

Mi lengua deslizándose por su piel su cadera buscando el contacto de mi miembro.

La mordí un par de veces, su pecho, su vientre hasta llegar al lugar que deseaba, sus bragas de encaje quedaron hechas jirones ante el filo de mis colmillos.

Sus piernas se abrieron a mí como una rosa en pleno florecimiento, dejé que mi nariz navegara por sus pliegues intoxicándome con su fragancia antes de hacer lo que hace más de cinco años tenía pensado.

Sus caderas se alzaron de la cama pegando su sexo completamente a mi boca cuando mis colmillos se enterraron con fuerza en la sensible y caliente carne mientras mi lengua entraba y salía de ella rompiendo su himen, regalándome más placer que en mis 400 años de vida.

Perdí la noción del tiempo levemente mientras su sangre y fluidos pasaban de mi boca a mi garganta quemándola en el proceso.

Caliente…Dulce y completamente adictiva.

Cuando su cuerpo explotó en mil pedazos fue el jodido paraíso, uno al cual yo jamás podría entrar.

Mi miembro pidió clemencia y me costó todo de mí no correrme sin haberla probado de todas las maneras posibles.

Me arrodillé en la cama trayendo su cuerpo laxo nuevamente sobre mí, volví a besarla transportándola de nuevo al momento exacto de placer, tan perdida en un éxtasis subliminal que no sintió la intromisión de mi miembro en su interior.

Un bramido escalofriante abandonó mi pecho mientras su cuerpo entraba en tensión, apretado, estrecho, resbaladizo y fregadamente caliente… !O si! así debía ser el jodido paraíso…

La embestí como poseso, dejándola bajar por mi falo ardiente mis colmillos picaron nuevamente, como siempre parecía no saciarme de su sangre; esta vez mi objetivo fue diferente, su redondo pecho izquierdo el lado en el cual su sangre bombeaba con una fuerza absolutamente peligrosa

Volví a rasgar su piel mientras cantidades peligrosas de sangre se deslizaba por mi garganta. Me sentía más hambriento que nunca, más poseído que siempre, más salvaje que en todos mis putos años de vida y entonces las palabras volvieron a mi conciencia como un yunke

"Ella será el fin del dueño de la oscuridad, el será un títere ante su encanto y ella será la que reinara en las tinieblas…"

Jodido, esa era la palabra correcta. Su respiración estaba frenética, sentía su interior estrecharse entorno a mí, su liberación llegó rauda y veloz mientras yo seguía alimentándome y de un momento a otro se desvaneció, abrí mis ojos encontrándome con el pálido rostro de mi pequeño bodoque rosa.

¿Cuánto había bebido de ella hoy?

Desclavé mis colmillos de su piel y tomé con mis manos su cabeza dejándola frente a mí mientras embestía un par de veces más, cuando estuve seguro que no faltaba mucho para liberarme rasgué mi muñeca derecha con una orden mental colocándola en su boca y enviando una imagen mental para que ella succionara.

Dicho y hecho...

Ella se apretó a mi muñeca como si el mundo dependiese de eso, mi liberación me tocó de manera sublime cuando clave nuevamente mis colmillos en ella, su cuerpo volvió a estallar, el mío convulsionó bajo su cuerpo... Nunca jamás debía compartir mi sangre, menos con un humano pero estaba tan seguro como de que era el príncipe de la oscuridad que no podría vivir sin esto...Maldito Kenji Tsukino por cruzarse en mi camino, Maldito bodoque rosa por ser tan malditamente adictiva y maldito yo y mi obsesión por ella... No había que decir nada, sus ojos se abrieron rojos como un par de rubís preciosos, y yo lo supe.

El príncipe de las tinieblas cedía su derecho de nacimiento, a la mujer de apariencia frágil…

La Princesa de la Oscuridad….

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Oh lo termine ! estoy mas feliz que niño en jugueteria, cuanto miedo me dio este Endimión jajajaja chicas se que este fic debio haber estado terminado hace un mes pero El contrato me absorbe les juro que cada vez que termino un cap que laxa ante el jajajajja

Gracias MIL GRACIAS A LA CHICA QUE SECUNDA TODAS MIS LOCURAS LAURAAA TE AMODORO MI NENA...

ARYAM

DICIEMBRE 04 DE 2012