-¡Niñas, bajen ya que se les va a hacer tarde para ir a la escuela! - se escuchó el grito de Hwang Geum Hee desde el primer piso. – Aigoo, porque no bajan estas niñas.

La dichosa abuela se asomó a las escaleras esperando la bajada de sus nietas.

Se escucharon pequeños pasitos en las escaleras y toda la familia se acercó expectante a ver si por fin iba a bajar la que habían estado esperando toda la mañana.

Pero no era ella. Una pequeñita de siete años bajo las escaleras dando pequeños brincos entre cada escalón, hasta llegar hasta la parte baja viendo como todos se decepcionaban al verla.

La pequeña llevaba un vestidito blanco, con falda pastelonada y una mochila en su espalda, traía el pelo revuelo y en sus manos un pequeño cepillo.

-Mami, no puedo hacerme las colitas – gruño la niña y se acercó a su madre, dándole el cepillo para que la peinara.

-Aigoo, mi pequeña, ven aquí – Oh Ha Ni se agacho para apretar los cachetes de su hija más pequeña.

- Ha Neul ¿Dónde está tu hermana que no baja? – le pregunto su abuelo materno.

-Está arreglando su mochila.

Más pasos se escucharon en la escalera y todos voltearon al mismo tiempo emocionados. Ahí estaba, la razón de su larga y emocionante espera. Todos sonrieron al verla.

Una jovencita de catorce años (casi quince) bajo las escaleras, con un familiar uniforme escolar. Tenía el pelo oscuro hasta la cintura, enmarcado con una pequeña diadema azul y unos ojos cafés grandes y hermosos.

Todos la miraron asombrados, incluso su madre al borde de las lágrimas al ver a su hija vistiendo el mismo uniforme escolar que ella había vestido ya muchos años atrás. Sin duda se veía hermosa en su primer día en el instituto.

-La falda es demasiado corta – dijo la jovencita avergonzada de que todos la estuvieran viendo con asombro.

Baek Seung Jo salió de la cocina sosteniendo una taza de café en sus manos, y en cuanto vio a su hija en la escalera una sonrisa iluminó su rostro. No quería admitirlo pero ya no era la pequeña niña que solía correr a sus brazos cada que entraba a casa. Ahora su niña se había convertido en una señorita.

-Te ves hermosa – le dijo su padre, cuando se acercó a ella y le dio un beso en la frente. Todos sonrieron ante el gesto, era impresionante que el que había sido una vez el frio Baek Seung Jo ahora mostrara tanto afecto.

Después de tantos años, ya estaban acostumbrados, pero aún les parecía lindo que Seung Jo actuara así, cuando ni con su esposa había hecho eso jamás, ni siquiera darle un piropo o un beso enfrente de todos como lo hacía con sus hijas.

Desde que la primera nació, todos notaron el cambio en el genio Baek Seung Jo y con el paso de los años y el nacimiento de su segunda hija, las muestras de cariño hacia ellas eran más evidentes. Claro que a su esposa también la daba todo el cariño posible, pero en privado.

-Te pareces a tu madre – le dijo mientras recordaba aquellos tiempos cuando Ha Ni llevaba el mismo uniforme.

- Seung Min, ¡te ves tan hermosa! –le dijo su madre al borde de las lágrimas mientras la estrujaba en sus brazos.

-Mama, se va a arrugar el uniforme – dijo ella casi sin respiración.

Ishh, tenía que ser hija de Baek Seung Jo, la misma personalidad fría y fóbica a las muestras de cariño.

-¿Y yo no estoy bonita? – dijo la pequeña, jalando el pantalón de su papá.

-Claro que sí, mi niña también esta preciosa – dijo Baek Seung Jo agachándose para ver a la pequeña a los ojos, después la cargo en sus brazos y acercó a Seung Min hacia el rodeandola con sus brazos . –Mis dos niñas son preciosas.

Beso a la niña en la mejilla y repitió la acción con su hija más grande, besándola de nuevo en la frente.

-Ya me tengo que ir a la escuela. –dijo la jovencita y se alejó rápidamente hacia la entrada.

-Espera Seung Min, tu almuerzo que? – grito su abuela.

-¿No quieres que te llevemos en el coche? – le pregunto Seung Jo.

-Papa, ya no soy una niña, puedo irme sola.

Issh, tenía que ser hija de Oh Ha Ni, la misma actitud rebelde y aventurera.

-¿Eso qué quiere decir? ¿Se avergüenza de mí? – susurró Seung Jo a Ha Ni quien estaba parada a un lado de él.

Ha Ni sonrió burlonamente.

-Ven Ha Neul, te voy a hacer tus colitas – le dijo a su hija, quien bajo de los brazos de su padre emocionada.

-¡Sí! ¡Mis colitas!

Baek Seung Jo sonrió al ver como su hija pequeña se sentaba con su madre en el sofá y esta empezaba a peinarla con delicadeza. Seung Min podía ser su hija rebelde, pero Ha Neul era su pequeña, cariñosa y tierna, tal como su madre.

El auto se detuvo justo enfrente de la escuela primaria unos cuantos minutos antes dela hora de entrada, ya todos los niños corrían para entrar a sus salones.

-Dale un beso a mami – dijo Ha Ni a su hija, quien desde el asiento trasero se estiro para darle un tierno beso en la mejilla a su madre.

-Adiós mami , adiós papi – dijo mientras se estiraba hacia el otro lado a darle un beso a su papá.

-Adiós, princesa – le contesto Seung Jo acariciando su mejilla. –Pórtate bien y estudia mucho.

-Sí, los quiero mucho, adiós.

La niña abrió la puerta del auto y salió corriendo hacia la escuela. Ha Ni suspiro mientras la perdía de vista entre todo el tumulto de niños.

-¿"Estudia mucho"? – volteo a ver a su esposo entrecerrando los ojos. – Baek Seung Jo, en verdad eres un caso, como te pones a presionar a tu hija con el estudio cuando apenas tiene siete años.

- Es porque no quiero que saque la inteligencia de ciertas personas.

Ella refunfuño, era claro que le encantaba burlarse de ella, aun después de tantos años le seguía divirtiendo tanto molestarla, no podía evitarlo, se veía tan linda haciendo pucheros, como niña pequeña.

-Sabes…viendo hoy a Seung Min con su uniforme me acorde de cuando tu usabas el mismo. – El hombre sonrió – Una atolondrada chica de instituto.

-Ah… (suspiro) ¿No puedes decir algo más bonito como "te veías muy linda en ese entonces" o "Te quedaba muy bien"? Siempre tienes que…

No pudo decir más porque Seung Jo sello sus labios con un dulce beso.

-Te veías muy linda en ese entonces… y ahora más.

Ha Ni sonrió, Seung Jo siempre era así, era el hombre más frio sobre la tierra, pero de momentos en momentos la sorprendía sacando esa dulzura, quien sabe de dónde.

Seung Jo se alejó de ella y arranco el coche hacia el hospital.

Espero les haya gustado, esta será una historia de cómo la hija de Baek Seung Jo va enfrentando la misma historia que sus padres, y y como ellos batallan en criar una hija adolescente, pero si creen que no va a haber mucho romance de Seung Jo y Ha Ni, están muy equivocados jejeje.

Por favor comenten, tratare de actualizar lo más pronto posible.