Seung Jo abrió los ojos con pesadez, se había quedado tan plácidamente dormido que no sabía cuánto tiempo había transcurrido, vio el reloj de su teléfono, eran las 4:30 de la mañana.

Cerró los ojos de nuevo y sonrió recordando donde estaba y la forma en la que estaba: completamente desnudo en una cama de hotel.

Vio a un lado de él, esperado encontrar a su esposa, también dormida, pero ella no estaba ahí.

Se sentó sobre la cama desconcertado, buscándola por la habitación apenas iluminada.

Escuchó entonces un ruido en el baño. El joven se levantó de la cama y se acercó a la puerta, pegando su oreja. Podía escuchar el ruido de la regadera.

Seung Jo abrió la puerta cautelosamente esperando que ella no lo escuchara. Apenas veía algo, pues el vapor del agua caliente había llenado ya todo el pequeño espacio. Aun así, pudo ver claramente la silueta de su esposa por detrás de la puerta corrediza. El agua de la regadera caía sobre ella mientras ella alzaba sus brazos y su rostro para recibirla.

A Seung Jo se le alborotó la temperatura del cuerpo.

De hecho y ahora que lo pensaba, era la primera vez que veía a su esposa en la ducha. En el año que tenían de casados no había tenido la oportunidad de verla, ya que su baño era de hecho un baño compartido que usaba toda la familia. ¡Maldición!, como esperaba algún día comprar una pequeña casa solo para su esposa y para él, donde pudieran ser libres de hacer todo lo que quisieran, incluso bañarse juntos y hacer de todo juntos sin temor de que alguien los escuchara o los llegara a descubrir.

Abrió la puertecilla corrediza y la abrazo por detrás, apoyando su barbilla en su hombro mientras el agua caía incesante sobre ellos.

-¿Ya estas despierto? – dijo ella sin asustarse por su repentina presencia, como si esperara que se reuniera con ella desde hace tiempo.

-Mmm…-asintió con voz ronca -¿Por qué me dejaste solo en la cama? Habíamos dicho que íbamos a pasar toda la noche juntos.

-Quería refrescarme un poco. Lo siento.

El comenzó a pasar su nariz por su cuello y por su nuca haciendo que a la chica le diera un escalofrió.

-Seung Jo…-gimió ella sintiendo en su entrepierna la parte de él, ya dura.

-Lo siento, es solo que…es la primera vez que te veo en la ducha y eso me pone los nervios de punta.

Comenzó a besar su hombro, y la parte baja de su cuello.

-Creo que esta es la primera vez que estamos así, los dos bajo una regadera… ¿Quieres hacerlo memorable? – le susurró al oído haciendo que la chica cerrara los ojos, extasiada con el tono ronco de su voz.

Comenzó a besar de nuevo su cuello, y la parte trasera de su oreja, mientras tomaba entre sus manos sus húmedos pechos. Con una de sus manos bajo hasta su cintura acariciando suavemente su vientre.

Ha Ni se volteó hacia él y rodeo su cuello con sus manos, se unieron en un pasional beso con el agua cayendo sobre ellos. Seung Jo la tomó de la cintura y la acorraló contra la pared de mosaico.

Aún besándola acercó sus caderas a las de él y luego bajo sus labios hasta el cuello de la chica, y luego la parte superior de su busto. El agua caliente de la regadera combinada con el sabor de su dulce piel le sabía tan bien que quiso pasar su lengua por cada rincón, casi mordiendo su tez desnuda. Y así lo hizo, primero con su cuello y luego con sus pezones.

Ha Ni se retorció en sus brazos y el la alzo, colocando sus manos bajo sus muslos para poder poseerla.

Se internó en ella extasiado, empujando delicadamente contra la pared. Ella gemía cada vez más fuerte, al igual que él.

Cuando quedó completamente dentro de ella la volvió a besar tiernamente.

Y así quedaron, completamente abrazados el uno al otro como si fueran uno mismo, con el agua caliente cayendo sobre ellos.

Seung Jo acarició el cabello mojado de Ha Ni y le sonrió antes de darle otro beso.

-¿Sabes que soy el hombre más feliz sobre la tierra? Lo sabes ¿verdad?

-¿De verdad?

-Mmm, porque tengo a la mujer más perfecta de la tierra a mi lado – le confesó – te amo Ha Ni.

Ha Ni sonrió.

-Yo también te amo-

-Lo sé.

Era demasiado temprano cuando regresaron a casa, tal vez no hubiera nadie despierto, por si acaso, fueron muy cautelosos, al entrar, tratando de no hacer ruido.

La casa estaba completamente en silencio. Se asomaron a la sala, ahí estaban sus dos padres, profundamente dormidos, como si hubieran pasado una noche de borracheras, con gorritos de fiesta en sus cabezas y una botella de soju en la mesita de centro.

Ha Ni y Seung Jo se dispusieron a subir a sus habitaciones sigilosamente.

-¡Oh Ha Ni! ¡Baek Seung Jo! –

Escucharon a la mujer gritar detrás de ellos, cuando voltearon pudieron ver a su madre con un rostro enfurecido.

-¡Ustedes! ¡¿Cómo pudieron dejarnos plantados en su fiesta?

-Omonni- articuló Ha Ni apenas audible.

-Omonni nosotros solo queríamos….

La mujer antes enojada, cambio de repente su rostro y una gran sonrisa se mostró en sus labios.

-¡Muy bien hecho, mis niños!

Ha Ni y Seung Jo se miraron entre sí, extrañados por la repentina reacción.

-Entiendo, entiendo, eso era precisamente lo que tenían que hacer, muy bien, muy bien hecho. Las parejas tienen que estar juntas en su noche de aniversario, y espero que ustedes hayan pasado una noche muy pero muy apasionante. Ojala hayan puesto todo su esfuerzo porque ya quiero un nieto, ¡Pronto! Y si no hicieron nada vayan a hacerlo ahora mismo, para ya tener un bebe en casa. ¡Vamos, vamos!

La mujer los empujo hacia las escaleras, provocándolos a que entraran a su habitación.

-¡Que se diviertan! – gritó la mujer cerrando la puerta después de haberlos metido.

Ha Ni y Seung Jo quedaron a solas en la habitación, realmente atónitos por el comportamiento de su loca madre ¿Quién sabe que tendría en la cabeza esa mujer para pensar de esa manera?

Los jóvenes sonrieron uno al otro socarronamente y después Seung Jo agarró a su esposa por la cintura, juntándola muy cerca a él.

-Señora Baek, feliz aniversario- le dijo mientras la veía a los ojos sonriendo.

-Feliz aniversario señor Baek. – dijo Ha Ni riendo.

==FLASH BACK==

(Lo que paso en la fiesta y los verdaderos planes de la señora Baek.)

-Yeobo, los muchachos no llegan ¿Qué hacemos? ¿Les decimos a los invitados que se vayan? – le dijo el señor Baek a su esposa quien estaba tranquilamente sentada en una de las mesas, demasiado tranquila, tomando en cuenta que los invitados principales no aparecían por ningún lado y todos los invitados estaban ya desesperados, incluyendo su esposo y su consuegro.

-No te preocupes, ya llegaran, y si no llegan quiere decir que mi plan de ahuyentar a Baek Seung Jo funciono a la perfección.

-¿Qué estás diciendo?

-Yeobo ¿En serio creíste que quería hacer una fiesta por su aniversario? ¡Claro que no! ¡Los esposos tienen que estar a solas en fechas como estas! Pero sabía que Seung Jo no actuaria si yo no lo incitaba, así que organice esto para que en primera, no olvidara la fecha de su aniversario y en segunda huyera con Ha Ni a otro lugar muy romántico y personal.

La mujer rio ante la mirada boquiabierta de su esposo.

-¿Y todo lo que gastamos en esta fiesta qué?

-Pues es para nosotros, así que ¡vamos a brindar!

FIN

Espero les haya gustado esta historia, comente por favor. Muchas gracias por todo el apoyo que me estan dando, seguiré echándole ganas para escribir mas.