ANGEL& CONNOR: THE UNDER THE SEA EXPERIENCE

Día 1

- ¿Cómo te encuentras? (dijo Wes una vez llegaron a su casa)

- Mejor que tú (dijo Ángel mirando cada detalle de aquel pequeño salón), deberías recostarte un rato.

- Estoy bien (dijo dando un trago largo a una botella de agua) solo he de beber muchos líquidos.

- Wes, no funciona exactamente como una donación. Hazme caso cuando digo que mejor te recuestes (Wes dio otro largo trago a la botella de agua pero acabó vaciando todo el contenido de su estómago).

- Joder, lo siento (dijo Wes al acabar de vomitar)

- Cállate y recuéstate (ayudándolo a recostarse en el sofá. Ángel fue a por a la cocina a por una fregona y un cubo para recoger el vomito).

- Deja eso, ya lo limpiaré yo (haciendo el ademán de levantarse. Ángel lo empujó hacia abajo haciendo que se volviera a sentar en el sofá).

- Wes, hazme caso, no te muevas mucho. Quédate ahí, las próximas horas no van a ser del todo agradables, mejor que estés cómodo.

- ¿Qué?

- Temblores, fiebre, como ya has comprobado, nauseas y vómitos, y entumecimiento de las extremidades.

- Definitivamente no es como donar sangre.

- nop, me quedaré contigo hasta que ya te encuentres bien. ¿Cuánto tiempo he pasado ahí abajo?

- Tres meses (dijo Wes muy seco) Me puse a buscarte desde el mismo día que desaparecisteis.

- ¿Desaparecimos? (Ángel no entendía nada)

- Cordelia y tú.

- ¿Cordelia? ¿Qué ha pasado con Cordi? (dijo asustado)

- Desapareció la misma noche que tú. Estamos en ello. Pero tranquilo, Connor no tuvo nada que ver.

- ¿Wes? Sobre lo de Connor… (Ángel se quedó callado mirando al suelo)He tenido mucho tiempo para pensar ahí abajo.

- ¿Qué piensas hacer con él?

- Voy a tomar cartas sobre el asunto. Eso te lo aseguro. Pero necesito que me hagas un favor.

- ¿De qué se trata? (Wes primero quería oír lo que Ángel le iba a proponer antes de darle una respuesta)

- Necesito que mantengas en secreto que he vuelto. Necesito pasar un tiempo a solas y aclarar unas cuentas cosas antes de regresar.

- ¿Con Connor?

- si, con Connor.

- Ángel, intentó matarte

- Pero no lo hizo.

- ¡Te envió al fondo del océano! y nos hizo creer a todos que no sabía donde estabas, es más, ¡incluso hizo creer a los muchachos que te estaba buscando! (Wes dijo enojado).

- Pues va a seguir una muy buena pista que le va a llevar justo hasta mi. Solo que no creo que sea eso lo que esperara encontrar.

- Ángel, ¿No le has dado ya al chico demasiadas oportunidades?

- Es mi hijo Wes.

- Quizás la próxima vez si que reúna el valor para matarte. Ángel, ¿no te das cuenta? El chico cada vez va más lejos. Ya no son insultos, faltas de respeto, insubordinación, ni siquiera peleas. Te envío a pudrirte a los confines del océano.

- Wes. Sé perfectamente lo que ha hecho Connor. Pero te repito yo soy su padre y decidiré como lidiar con mi hijo.

- Hablo con una pared ¿verdad?

- Una de muy vieja y de muy dura (Ángel le dio una media sonrisa, Wes simplemente dio una larga y profunda respiración).

- ¿Y se puede saber qué vas a hacer esta vez que no hayas hecho ya?

- Eso es algo entre Connor y yo. Tú solo dile que tienes una pista muy buena sobre mi paradero y dile que le esperas en tu casa, que no quieres hablarlo por teléfono.

- ¿Quieres que le pare una trampa?

- Eso mismo.

- También necesitaré tu coche.

- No es ni mío (dijo sonriéndole y le tiró las llaves). Supongo que tampoco me dirás a donde vais, ¿verdad?

- si necesitas algo llevaré tu teléfono (agarrando el móvil que había encima de la mesita de café).

- ¿Algo más? No te cortes, mi coche, mi teléfono, mi sangre… ¿Estamos ya en paces tu y yo?

- jajaja gracias, amigo (dijo Ángel sonriéndole calidamente, cuando Wes oyó como Ángel le decía amigo entendió que por fin todo estaba bien entre ellos y se quedó dormido)

- Wes (dijo Connor al entrar a la casa de Wes) ¿Qué eso que dijiste? ¿De una pista sobre el paradero de Ángel? (Connor dijo aun en la entrada).

- Si, bueno creo que tengo aquí mismo una pista realmente buena (dijo Wes mirando a Ángel)

- Eso es genial (dijo fingiendo alegría)

Connor finalmente entró en el salón, Wes estaba apoyado en las escalera que daban al primer piso y Ángel estaba de píe con lo brazos cruzados, apoyado contra una pared. Connor al entrar ni se dio cuenta. Fue al cabo de unos segundos que se percató de la presencia de Ángel.

- Hola Hijo ¿qué tal?

- ¡Ángel! (La cara de pánico de Connor era un poema) No puede ser ¿Cómo?

- ¿Qué pasa hijo? ¿No te alegras de ver a tu padre después de tanto tiempo? (Connor iba salir huyendo pero Wes le barró el paso) ¿Ya te marchas, Connor? ¿Tan pronto? Pero si tenemos que ponernos al día de un montón de cosas (Ángel fue hacia Connor y lo agarró de la manita como si fuera un niño pequeño, se sentó en el sofá de Wes y sentó al chico sobre sus rodillas, como si el fuera Santa Claus y Connor un niño de 5 años que le pedía los regalos. Connor se hubiera muerto de vergüenza sino fuera porque ella estaba muerto de miedo) Mira yo me he pasado los últimos 3 meses metido en un cofre pudriéndome en el fondo del océano. Pero eso ya lo sabes tú, porque fuiste tú quien me metiste dentro (dijo Ángel de forma casual, como quien explica que había mucha cola en el supermercado) ¿Y tú qué has hecho?

- Si vas a matarme acaba ya, pero déjate de toda esta pantomima (Connor intentó levantarse)

- Oh, no, jovencito, no, no tan rápido. No voy a matarte, soy tu padre y los papis no hacen eso con sus bebés, por muy traviesos que hayan sido éstos.

- Suéltame, estás loco (dijo con rabia Connor intentando de nuevo levantarse)

- Seguramente, no creo que sea nada bueno estar encerrado en un baúl durante tres meses, sin comida, ni luz, ni compañía, ni nada más que los pensamientos de uno mismo.

- Tú mataste a Holtz, te merecías la muerte, no debí ser tan débil, debí destruirte cuando tuve la oportunidad.

- Yo no maté a Holtz fue Justine.

- Maldito, hijo de puta, ni te atrevas a pronunciar su nombre, no eres digno de

- ¡CONNOR! ¡YA ES SUFICIENTE! Yo no maté a Holtz, como ya te he dicho fue Justine. Y aunque hubiera matado a Holtz estaba en mi derecho él me robó lo único que me importa en el mundo. Pero no lo hice, yo no soy Ángelus. Y ya te lo he dicho tantas veces que gasté esas palabras.

- ¡Mientes, bastardo!

- No, miento. Y sé que lo sabes, lo sabías, en el fondo de tu corazón lo sabías y por eso no pudiste matarme. Porque sabes que soy tu padre y que jamás haría nada que pudiera hacerte infeliz.

- NOOOOOOOOOOO (gritó furioso Connor), no te maté porqué padre tenía razón, fui débil.

- Hijo, eres muchas cosas, menos débil. (Dijo Ángel dejando la actitud paternalista y poniéndose realmente serio)Connor, tú y yo vamos a tomarnos unas vacaciones familiares. Y vamos a empezar a dejar las cosas bien claras, se acabaron las medias tintas y las cortesías (Connor puso una mueca de pánico que en el fondo a Ángel le gustó) Tranquilo, hijo, las vacaciones que tengo planeadas para nosotros no van a ser como las que tú planeaste para mi.

- ¡No pienso a ir a ningún sitio contigo, monstruo!

- No te estaba pidiendo tu opinión. Es más, a partir de ahora en adelante no voy a querer oír tu opinión a menos que YO expresamente te la pida. Y ahora (agarrando fuertemente del brazo a Connor y levantándose) tú y yo nos vamos a ir a esas vacaciones padre/hijo de las qué te hablaba. Despídete de Wes.

- Wes, no dejes que me lleve, me matará

- Ángel, el coche no tiene mucha gasolina, si vais a ir muy lejos, recuerda repostar (dijo Wes ignorando a Connor).

- Gracias, nos vemos en un mes (dijo Ángel arrastrando a Connor. Connor, forcejeo con su padre pero al ver que la fuerza del vampiro era superior que la suya empezó a golpearlo) ¡CONNOR! (con cara de vampiro) Vas por tu propio paso o te amarro y te cargo como si fueras un saco de patatas, sea como sea, vas a venir conmigo.

- Nooooooooooooo (y Connor le dio un puñetazo en toda la cara)

- Arggggggggggggggggggg (Ángel rugido, el chico quizás no tuviera la fuerza de un vampiro pero poco le faltaba) ok,Tú lo has querido (y sin mediar ni una palabra, Wes le dio una cuerda, ni idea de donde la había sacado pero le venía de perlas. Ángel amarró en un instante a Connor como si fuera una res en un rodeo y tal como había dicho se lo cargó a la espalda como un saco de patatas. Connor pataleaba y maldecía, pero Ángel lo tenía bien sujeto, no había manera humana que el chico se pudiera liberar).