DÍA 29

- Lo que faltaba ahora hasta me zurra el payaso ese (dijo Connor al levantarse de la cama llevándose la mano a la cara).

- ¿A quién has llamado payaso? (dijo Ángel poniendo una mueca de no entender nada)

- Me duele la cabeza, he vuelto a pasar mala noche.

- Wes tiene aspirinas en el botiquín del coche.

- No, necesito ninguna aspirina papá ¿Cuál es el plan para hoy?

- Bueno hoy es nuestro último día aquí, así que no vamos a hacer nada. Solo estirarnos, descansar, hablar y disfrutar de nuestra compañía.

- ¿Qué generoso? ¿Dónde está la trampa?

- ¿Por qué tendría que haber una trampa?

- Siempre hay una trampa, papá eso es igual en todas las dimensiones.

- Ok, quizás hoy sea nuestro último día aquí, y bueno quise que lo pasáramos en familia (dijo tímidamente y analizando la reacción de su hijo).

- No sé ni porque me molesto a preguntar, porque creo que se por donde van los tiros, pero voy a darte una oportunidad (dijo intentando mantener su carácter a raya)

- Que generosos por tu parte hijo (dijo riendo)

- Si, mucho (dijo con ironía también) ¿Qué quieres decir con pasarlo en familía? (dijo muy lentamente intentando sonar calmado pero estaba realmente molesto)

- Ayer después de acostarte llamé a los chicos, llegarán en una hora.

- Ja (dio una risotada falsa) fantástico papá (y se levantó y salió de la habitación con una cara de pocos amigos que ponía los pelos de punta).

- Connor, no seas así, (dijo levantándose y saliendo también tras su hijo), Por favor, hijo

- voy a darme una ducha al baño de final del pasillo, ahí hay bañera y necesito un baño.

- Connor (dijo Ángel casi suplicando)

- ¿qué? (dijo entre dientes y apretando bien la mandíbula y los puños).

- Quiero que entiendas porque los he llamado.

- Porque aquí tú eres el padre y tú dices lo que se hace, tranquilo en este mes me ha quedado muy claro (había pura rabia en las palabras de Connor, pero seguía intentando sonar calmado y respetuoso) .

- Si, es así. Pero mis actos tiene una razón. Creo que si el reencuentro lo hacemos aquí en un ambiente más relajado no será tan traumático para ninguno de nosotros, especialmente para ti, que pareces muy inquieto por ello.

- Entiendo (dijo aun muy seco) gracias, padre. Voy a darme un baño (y se dio la vuelta y se fue hacia el baño de final del pasillo)

- Connooooor, hijo, no seas así (le dijo ya Ángel a través de la puerta del baño. Connor simplemente abrió al máximo el grifo del agua y miró absorto el agua caer) ok, hijo, estaré abajo, cuando acabes desayunaremos juntos (dijo esperando que su hijo solo necesitara unos momentos para hacerse a la idea)

Connor estuvo un buen rato en la bañera, no quería salir de allí, si por él fuera se hubiera pasado el resto de la eternidad metido en esa bañera. Y qué la hubiera estrenado precisamente en su último día allí. Tenía gracia, los primeros días había recorrido la casa palmo a palmo al igual que el jardín y el patio. Pero hacía semanas que si no era por cuestiones de trabajo no utilizaba más que el salón, la cocina y el dormitorio. No le extrañaba que su padre solo tuviera amoblados precisamente esas tres estancias. A su padre también le gustaba más hacer vida en el exterior. Después de 40 minutos Ángel picó a la puerta.

- Connor, llevas ahí más de media hora, ya debes estar arrugado como una pasa. (Connor no contestó solo se sumergió en la bañera. Ahora escuchaba la voz de su padre a través de la puerta y debajo del agua. Sabía que estaba hablando pero no podía oír lo qué estaba diciendo, algo era algo) Hijo, contesta ¿hijo? Connor si cuento hasta 5 y no has abierto esa puerta la tiraré abajo. 5 (Connor seguía debajo el agua intentando imaginar que no estaba allí que estaba lejos) 4 (un lugar donde no tuviera que enfrentarse a sus errores) 3 (un lugar tranquilo y sereno. Como el fondo del mar. Ojala su padre le hubiera enviado a él al fondo del mar en vez de perdonarlo y quererlo) 2 (eso sería lo fácil. Abrir los ojos y estar él metido en aquel cofre en el fondo del océano. Connor abrió los ojos debajo el agua y por un instante vio las paredes de aquel cofre y la sensación de claustrofobia y angustia fue tal que tuvo que salir a respirar. En ese preciso momento Ángel cayó fulminado de rodillas al suelo. Durante unos segundos volvió a estar dentro del cofre, en el fondo del océano. Pero la angustia era otra, la angustia era que él estaba ahí encerrado mientras su hijo quizás se estuviera ahogando en la bañera. Ángel tras unos segundos de estar totalmente paralizado, se dio cuenta que no podía quedarse en ese cofre, tenía que salir de allí, tenía que salir de allí por su hijo. Ángel volvió a la realidad. Y tras reubicarse en la realidad, se puso de píe y tiró la puerta del baño. Connor estaba en estado de shock sentado en la bañera, con la mirada perdida, su respiración era pesada y lenta y sus latidos era tan lentos que parecía en trance o en letargo). Connor, hijo, mírame (lo zarandeó un poco) Connor, hijo, mírame, soy papá (Connor seguía en shock. Ángel le dio palmaditas en la cara par ver si volvía en si. A la tercera bofetada, Connor reaccionó)

- ¡papá estaba allí abajo, estaba en el cofre! (gritaba asustado Connor)

- Lo sé hijo, yo también estaba (intentando calmarlo).

- ¡No, no me entiendes!. ¡Me refiero ahora! ¡Ahora mismo, yo estaba allí! (Connor decía medio enloquecido)

- Lo sé hijo, a mi me ha pasado lo mismo.

- ¿pero cómo? Ya no es solo en sueños, yo estaba despierto papá.

- Hijo, no sé, esta casa es especial, quizás a conectado con nosotros. No se´que fue exactamente lo que hizo aquella bruja con ella. Solo sé que me dijo que sería mi refugio, que mientras estuviera en ella nada malo me podría ocurrir. Por eso te llevé aquí, era el sitio más seguro que conocía.

- pues a mi no me ha parecido a nada seguro hace unos segundos.

- si, lo sé

- lo siento, lo siento (ahora lloraba en los hombros de su padre) no imaginé lo duro que había sido estar allí en el fondo del mar durante estos tres meses. Lo siento, papá. Siento haberte causado tanto sufrimiento (Connor lloraba con el corazón)

- no pasa nada, mi bebé, todo está perdonado, hace mucho, mucho, mucho que ya te perdoné, lo hice incluso antes de que Wes me encontrara y me sacara de allí.

- pero fue horrible

- lo fue, pero tu amor es un millón de veces mejor, y ahora que estás a mi lado aquello solo me parece como un mal recuerdo.

- papá, yo no merezco que seas tan bueno conmigo. Yo no soy bueno, quise matarte, quise mataros a todos.

- eso ya es parte del pasado, Connor.

- pero ahora, ahora sigo sin ser bueno, no quiero compartirte con los demás, porque no quiero que te des cuenta que los demás son mejores que yo. Ellos te quieren y te han querido siempre, siempre han confiado en ti, tenías que ver la desesperación en sus caras cuando desapareciste.

- hijo, no hace falta, cuando quieres a alguien, te preocupas por él. Amor y preocupación van muchas veces de la mano. Hijo te quiero y me quieres ¿no?

- si, si te quiero (dijo por primera vez con todo su corazón y sin reproches de por medio).

- pues eso es lo único que importa ahora. ¿Y venga vístete no querrás recibir a los chicos desnudo? (dijo ángel riendo, Connor sonrió también y se puso una toalla y se puso de píe para salir e irse a vestir. Ángel se quedó mirando fijamente al agua)

- ¿papá?

- tiraste la puerta antes del uno (dijo con una sonrisita socarrona)

- jajaja ¿ah si? Pues…uno

TRES

DOS

UNO

Wes y Justine tiraron con todas su fuerzas para abrir el ataúd donde Connor había encerrado a Ángel esos tres últimos meses. Al abrir el ataúd Wes comprobó aliviado que ángel aun estaba vivo muy demacrado, pero vivo. Al fin se había acabado la angustia.