PRÓLOGO

-No se sienta obligada, mi Lady, todos cometemos accidentes.

Después de cerrar su maleta, la joven dama miró a su queridísimo valet con preocupación, mirando detalladamente los puntos que le habían puesto el día anterior en el hospital.

-¿Qué dijo el doctor? –dijo la dama observando los puntos de su cara.

-No es nada serio, solo un pequeño rasguño, -sin preguntar, tomó la maleta y la abrió para desempacar todo, -es innecesario este viaje que quiere realizar.

-No, no es innecesario, -en ese momento lo movió delicadamente con su mano y comenzó a empacar todo otra vez, -no más accidentes, no más actuar como una muñeca de porcelana y no más sirvientes molestándote todo el día.

-… -dio un paso para atrás muy decepcionado (¿en serio ese era el concepto que tenía de él?).

-No, ¡no! ¡No me refería a ti! ¡Es la mujer que escoge mi ropa, la otra que me peina el cabello y me lo corta cada vez que lo quiero largo! –La dama tomó delicadamente la mano de su valet, lágrimas formándose en sus ojos, -¡N-no por favor! ¡No creas que pienso eso de ti!

El valet notó que la ropa en la maleta comenzó a moverse de forma inusual, con dificultad quitó la mano de la dama de la suya y dijo mientras le daba una reverencia:

-Si esos son sus deseos, la apoyo; si esa es la verdad de lo que usted dijo, le creo… Con permiso, mi Lady…

Cuando salió del cuarto y cerró la puerta, la joven dama se dio cuenta de su descontrol de poderes. Pensó en cómo levantó esa taza de té el día anterior, pensó en cómo ese plato de porcelana voló por el cuarto y cayó justo en la cara de aquella persona quien jamás querría lastimar… pensó en él…

Darach…

Capítulo 1: Nostalgia + Necesidad = ¿Battle Frontier?

Todo comenzó en una tarde de otoño en Unova, una miembro de la Elite Four se encontraba observando melancólicamente, desde la punta de la Victory Road, el bello atardecer. Las nubes parecían tener la figura de un majestuoso palacio y los rayos del sol parecían traer consigo los vientos fríos que solían abrazar al castillo durante esta estación.

Aunque el atardecer en Unova sea hermoso, no puedo evitar sentir el vacío de mi extrañado hogar.

Con un paso, con la gracia de una princesa, dio media vuelta para dirigirse de nuevo a su entrenamiento. Desde el problema con el Team Plasma, todos decidieron entrenar ahora más que nunca. Caitlin notó un cambio en todos sus compañeros y amigos, incluso ella notaba el cambio en ella misma. Comenzó a pensar, mientras caminaba a la Liga Pokemón, en cómo mejorar a su equipo.

Tenía Reuniciulus, Mushurana, Sigilyph y por supuesto, su confiada amiga Gothitelle. Según Alder, no se trataba de cuántos Pokemons tienes sino de que tan bien los entrenas a cada uno.

Alder… pensó Caitlin, la única persona que me tuvo paciencia cuando los demás se rindieron... Creo que jamás podré agradecerle por lo que hiso por mí.

Hace casi tres años que había dejado Sinnoh atrás, cuando sus poderes habían llegado a un descontrol preocupante y le recomendaron enviarla con Alder. Cynthia trató de ayudarla, pero por alguna razón el temperamento de Caitlin explotaba cada vez de que la campeona de Sinnoh trataba de ayudarla.

Seguramente era pura envidia –pensó Caitlin, -al final, todas las chicas queremos ser como ella: inteligente, fuerte, independiente y hermosa.

Los miembros solían entrenar en la Victory Road, pero usaban una ruta diferente que toman los entrenadores (que queda atrás). Entró a la oscura cueva y el silencio del lugar fue interrumpido por el sonido de una batalla Pokemón.

Al parecer, se me adelantaron.

Después de bajar varios niveles, se encontró con una batalla entre Grimsley y Marshal, mientras que Shauntal estaba sentada observando todo con un Snorunt entre sus brazos.

Seguramente es nuevo…

La joven sonrió al ver que su amiga le había guardado un lugar en la incómoda piedra. Lo que le pareció inusual fue ver los Pokemons con los que sus dos amigos andaban luchando, por un lado estaba Marshal peleando con un Shroomish y por el otro estaba Grimsley peleando con un Skorupi.

-¿En dónde estabas? –le preguntó Shauntal sacándola de sus pensamientos, -no eres del tipo que llega tarde a los entrenamiento, ese puesto lo tiene Alder.

Con una sonrisa, Caitlin respondió:

-Últimamente he pensado mucho en mi casa…

-¿Nostalgia?

-Digamos que sí, además, ver a Grimsley pelear con un Pokemón de Sinnoh no ayuda mucho, -Caitlin subió sus rodillas a la piedra y las abrazó.

-¿Por qué no vas de visita por un tiempo? Unas semanas no te caerían mal.

Cuando Caitlin vivía en el castillo, jamás había tenido a una amiga mujer como Shauntal, pues ella la trataba de una forma normal. En el castillo todos se inclinaban ante su presencia y aquí en Unova, la trataban como cualquier otra persona. Al principio le irritaba, pero ahora le encantaba.

-Agradezco mucho ese consejo, pero estamos a pleno entrenamiento. Necesito encontrar dos Pokemons más para completar mi equipo.

-¡USA POISON STING! –gritó Grimsley por un lado, recordándoles a las chicas de la batalla.

-¡ESQUÍVALO Y USA TACLEADA! –gritó Marshal, pero el pequeño Shroomish en lugar de escuchar las órdenes de su entrenador, saltó y su cuerpo se comenzó a iluminar. -¡Espera! ¡No uses Absor-!

Pero fue muy tarde, pues utilizó ese ataque tratando de absorber las energías del otro Pokemón sin esquivar antes el ataque. Al no escucharlo, el Poison Sting hizo su efecto derrotando al pequeño Shroomish. El pequeño Skorupi comenzó a saltar de felicidad y se dirigió orgullosamente a su entrenador. Grimsley lo tomó del suelo y dijo orgulloso:

-¡Hiciste un trabajo maravilloso! Regresa y toma un buen descanso.

Con el rayo de su Luxury Ball, el pequeño escorpión regresó a descansar. Grimsley miró muy confundido a su compañero quien se acercó a su Pokemón.

-¿Sigue sin obedecerte?

-Sí… he tratado todo pero digamos que no me quiere escuchar, -cuando trató de tocar a Shroomish, este se levantó enojado y lo tacleó… Claro que típicamente hubiera botado a alguien, pero en el caso de Marshal, rebotó contra sus definidos músculos. –Sin mencionar que es agresivo cuando pierde.

-Tal vez lo único que necesiten es tiempo, ya que el tiempo define cualquier figura… -dijo Shauntal, en ese momento se quedó pensando y con un grito de emoción sacó un cuaderno y comenzó a escribir. Ella solía llevar un cuaderno de bolsillo en su pantalón y una pluma rosada escondida detrás de su oreja. Su pequeño Snorunt miraba con curiosidad cada palabra que escribía.

-Jeez Shauntal, si cobrara una moneda por cada vez que te damos inspiración, ya tendría más de doscientos–dijo Grimsley con una voz sarcástica.

-No seas exagerado, -le dijo Marshal, -no creo que la inspiremos tanto.

-Está bien, dame una moneda cada vez que se inspire y ahí veremos.

-¿En serio quieres hacer eso? –dijo Marshal un poco molesto, le parecía completamente ridículo.

-¿Cómo sabrás quién está bien y quién está mal si jamás lo intentas? –preguntó Grimsley.

Marshal sacó una moneda de su bolsillo y se la dio al maestro de Pokemons oscuros.

-¡Shh! ¡Shh! ¡Trato de concentrarme! –demandó la maestra de Pokemons fantasmas.

Marshal y Caitlin sonrieron, Shauntal cuando entraba en su trance creativo (o al menos así lo llama la escritora) tomaba una actitud concentrada y a veces, desesperante.

-Hablando de concentración, -dijo Grimsley mirando al vacío, -miren quién decidió unirse.

-Tu sarcasmo hace que me levante todos los días, -dijo Alder entrando a la arena en la cueva. –Disculpen por la tardanza, el Director de la Asociación Pokemón de Unova me hablaba, ¿de qué me perdí?

-Nada, -dijo Shauntal mientras mordía su pluma, -solo que Grimsley venció al terco Shroomish de Marshal y Caitlin anda deprimida.

Todos quedaron impresionados por lo último que había dicho, Caitlin era la miembro más reciente (sin mencionar que joven, tenía apenas 16 años) y no solía expresar mucho sus sentimientos. Que Shauntal lo haya dicho le molestó a Caitlin, pero ella sabía que cuando estaba en su "trance" no pensaba mucho en la realidad.

-¿En serio te sientes triste? –le preguntó Grimsley a Caitlin.

-¡N-no! ¡Bueno! ¡Solo es nostalgia! –Dijo Caitlin nerviosa, -ver a varios entrenadores de Sinnoh me hicieron recordar mi casa… ¡Pero no estoy triste!

-Caitlin, ¿te he dicho que puedo detectar mentiras con solo la mirada? –dijo Alder señalando sus ojos morados.

-Como unas quince veces esta semana –dijo Caitlin en voz baja.

-¿En serio? NO puedo ser así de olvidadizo… -Alder se rascó su cabeza.

-¿Quieres apostar? –Le preguntó Grimsley con una sonrisa, -¿qué edad tiene Marshal?

-¡30! –dijo Alder seguro.

-28 –le corrigió Marshal molesto (su cumpleaños había sido hace una semana).

-Bueno, qué puedo hacer, mi memoria es pésima, -dijo Alder apenado y riéndose. –Pero sin salirnos del tema; Caitlin, lo que sí no olvidé es que no has visitado tu hogar en casi tres años. Ahora que lo pienso… ¿por qué no has ido?

-Bueno… yo… -Caitlin se revolvió un poco el pelo apenada, -digamos que siento un poco de… inseguridad de ir a Sinnoh por como dejé las cosas.

-Caitlin, has cambiado en estos tres años, -dijo Marshal poniéndole una mano en el hombro de la adolecente, -ahora ya puedes controlar tus poderes y tienes más paciencia.

-Si logra soportar la pésima memoria de Alder puede resistir cualquier cosa, -dijo Grimsley.

-En verdad disfrutas molestarme, ¿por qué no molestas a Marshal?

-Porque él me puede dar una paliza y yo sé que tú no me pegarías.

Todos se rieron (excepto Shauntal que seguía en su "trance"). Si algo aprendió la joven damisela fue el amor de una familia, algo que no tuvo mucha oportunidad en su castillo. Aunque tuviera ese cariño por parte de sus padres, jamás había tenido a un grupo de amigos en quien confiar en verdad. Alder era alguien muy sabio, pero tenía sus defectos que lo definían (como su mala memoria y su mala medición del tiempo).

-¡Tengo una idea! –Dijo Alder chasqueando sus dedos, -todos ustedes están entrenando con sus nuevos Pokemons, como puedo ver.

Todos levantaron su cabeza con atención y Caitlin le dio un pequeño golpe a Shauntal para que regresara a la realidad. Después de mirarla confundida, la adolecente le señaló a Alder quien estaba pensando muy bien en lo que iba a decir.

-Como tengo entendido, si es que mi memoria no me falla… otra vez… Caitlin vive en el Battle Castle, que queda en el Battle Frontier. ¿Qué tal si vamos todos a Sinnoh?

Quedaron boquiabiertas, no se esperaban tal idea.

-¿Dejar la liga sin su campeón Y sin los miembros de la Elite Four? –preguntó confundido Grimsley.

-Bueno, hablé con el director de la Asociación y dice que quisiera ver "algo nuevo e innovador" para la propaganda de la Elite. Piénselo así, ustedes necesitan entrenar, yo necesito que el Director me deje de molestar y lo más importante, Caitlin necesita ir a casa, todos ganamos al final –dijo Alder con una sonrisa.

El silencio invadió una vez más el ambiente, Caitlin OBVIAMENTE quería ir, pero no podía obligar a sus amigos a acompañarla. Lo último que les preocupaba era dejar la Liga sin campeón o si la Elite, pues el torneo de la Liga Pokemón no sería en meses (Nota: desde el problema del Equipo Plasma, se decidió aplicar las reglas de otras regiones y realizar la Liga Pokemón UNICAMENTE en el mes de Junio y/o Julio).

-No veo por qué no, -dijo Shauntal encogiendo sus hombros, -este viaje me ayudaría a encontrar a mi sexto Pokemón.

-Sería interesante retar el Battle Frontier… -dijo Marshal.

-Por mi mejor, así no tendría que soportar el frío de otoño –dijo Grimsley.

-Aunque en Sinnoh haga el triple de frío que hace en Unova –dijo Alder en bajo, -en fin, ya está decido.

Caitlin demostró una pequeña sonrisa, aunque la que estaba en su corazón era la más alegre que jamás se verá.

Notas del Autor:

¡Y así concluye el primer capítulo! Debo de admitirlo, esta idea la tuve mientras que retaba el Battle Castle en Soul Silver. Cuando miraba a Caitlin me preguntaba qué pasaría si ella regresara? BANG! Ahí apareció la idea principal. En fin, otra razón por la que escribo esto es porque he notado que casi no existen historias de estos personajes y las pocas que hay apenas son un One-Shot. Además, es lindo escribir de algo que no sea de Ash o N/Hilda o Gary/Leaf (o Gary/Ash en algunos casos...). Dejo claro, NO TENGO NADA EN CONTRA DE LAS HISTORIAS QUE MENCIONE ANTERIORMENTE (algunas incluso son buenas! Como ese de Baile de los Antiguos).Es simplemente las ganas de escribir de algo diferente que jamás haya visto (o almenos que no me haya fijado...)

En fin, ¿qué les parece? ¿qué facultades y batallas les gustaría leer?

SÍ, pienso seguir con mi otra historia de Hilda.

NO, no pienso incluir mucho del animé (el Alder del animé me dio risa, pero no es mi favorito)

¡Todo comentario será/es agradecido!