Capítulo 12: ¿Cómo Molestar a Grimsley?

(En el Battle Castle)

La peor pesadilla de Caitlin era perder a los seres que amaba… pero algo que también detestaba era tener que elegir decoraciones, comida, vestimenta y demás para sus fiestas. Cuando vivía en el Battle Frontier, cada año le organizaban una fiesta exageradamente lujosa. No sabía la Lady si sentía eso ahora porque había madurado, o por la forma que le celebraban sus cumpleaños en años anteriores.

Aun lo recordaba perfectamente, su primer cumpleaños con la Elite Four fue una muy especial para ella. En lugar de un pastel enorme, un postre con caviar y todo servido en unos platos plateados; su comida básicamente fue pizza y pastel de tres leches (que compraron, ya que cuando Shautnal y Grimsley trataron de hacerle el pastel casi queman el lugar) en unos platos de plástico. Metieron su cara en el pastel y se quemó con las velas (ya que ni le dieron tiempo de soplarlas…), pero fue tan especial lo que vivieron ellos cinco ese día de otoño en Unova.

….

-¿Jamás habías comido pizza? –le preguntó Shauntal.

-N-no con mi mano –dijo apenada Caitlin, -típicamente tenía que comerlo con un tenedor y un cuchillo.

-Wow, -dijo Grimsley mientras le daba otra mordida a su pizza, -eso es raro.

-Lo dice el que vive en una réplica pirata de la mansión de la familia Adams -dijo Alder riéndose.

Marshal la verdad no hablaba mucho aquel día, ya que al principio es serio y callado. La verdad a Caitlin le ponía muy nerviosa su indiferencia.

-Lo importante ahora es que es el cumpleaños de Caitlin, -dijo Alder mientras levantaba su vaso de plástico, -y este será uno de los muchos que le quedan por el resto de su vida, ¡Salud!

Todos chocaron vaso de plástico con soda, con otro vaso de plástico con soda. Y así hablaron de anécdotas divertidas hasta la madrugada, comiendo pizza y pastel de tres leches.

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Al año siguiente lo celebró con más personas, ya que se había hecho amiga de los líderes de gimnasio. Hubo un pastel increíble que había cocinado Leonora, la pizza se repitió y también le metieron la cara en el pastel (pero esta vez tuvieron más cuidado con las velas). Pero cuando pensó en la fiesta, no podía evitar pensar que había algo que faltaba en aquellos recuerdos… Cuando lo pensó bien, se dio cuenta que ese no era un algo, sino un alguien quien Caitlin hubiera dado lo que fuera por la presencia de este alguien…

-¡Caitlin! –escuchó la voz de su madre mientras chasqueaba sus dedos, -deja de soñar despierta, tu fiesta será en pocos días.

-Madre, -dijo Caitlin molesta, -¿por qué tenemos que hacer esto más difícil? ¿Acaso no podemos hacer la fiesta un poco más simple?

-¿Acaso pasar tanto tiempo en Unova te hizo mal? –le preguntó su madre, -lo que sea, necesito irme, recuerda que para hoy necesito que hayas organizado casi todo los preparativos.

Antes de que Caitlin se pudiera quejar, la "Reina" se fue del salón dejando a su hija sola… se sentía la verdad fatal cuando su madre la trataba así. Sentía tanto estrés que tenía miedo de que explotara su temperamento… Mientras trataba de decidir qué platos poner, la vista de un amigo la hiso sentir mejor:

-¡Alder! –dijo Caitlin emocionada.

-Qué hay, Cait, -dijo Alder con una sonrisa, después notó algo extraño en sus ojos, -¡whoa! ¿Te pasa algo? Parece como si estuvieras a punto de explotar.

-Con tantas cosas para organizar… en cualquier momento explotaré… -dijo Caitlin mientras se peinaba un poco su cabello, ya que este se movía irregularmente.

Todos los sirvientes se comenzaron a alejar al ver el extraño comportamiento de su cabello. Pero Alder la verdad, no tenía miedo; de hecho había descubierto que alejarse de ella solo la pondría más nerviosa. La primera vez que la vio explotar con sus poderes, salió volando unos diez metros junto con la campeona de Sinnoh… desde aquel día supo que Caitlin sería perfecta como miembro de la Elite Four. Así que se dio la vuelta y puso sus dos manos en frente de su boca:

-¡OYE MARSHAL! –su grito retumbó por todo el castillo.

-¡Por Arceus maestro, estoy aquí! –dijo Marshal mientras caminaba adentro del salón.

-Ya decidí cuál será tu entrenamiento, -dijo Alder mientras se acercaba a Caitlin, -será ayudar a Caitlin a organizar su fiesta.

-Wow, -dijo Marshal con un tono aburrido, -algo me dice que será una tarde larga.

-¿Acaso no les he dicho que sufrir en grupo es…?

-Es más divertido, -dijo Caitlin terminando su oración.

-Lo dijo ayer, maestro, -dijo Marshal.

-Jeez, corre a pedirle a Grimsley una moneda, -dijo Alder, pero se dio cuenta que no estaban… -hablando de, ¿en dónde estarán?

(En algún lugar lejos del Battle Frontier)

El ambiente era uno rústico, en donde grandes (pero simples) candelabros colgaban del techo. Un señor mayor, atrás del mostrador, se encontraba limpiando secando unas copas con una toalla mientras sus clientes (que eran pocos) se encontraban tomando tranquilamente sus meriendas… había una gran tranquilidad relajante…

Pero toda esta relajación fue interrumpida cuando alguien abrió un poco fuerte la puerta del pequeño restaurante y entraron dos personajes interesantes. Todos los clientes (no más de diez) miraron a estos individuos mientras caminaban hacia el mostrador, era un hombre y una mujer. En el hombro del muchacho había un Skorupi y en la cabeza de la jovencita había un Snorunt. La chica le decía al muchacho:

-¿En serio? ¿Justo ahora que podría tener ese adorable Drifloon en mis brazos decides que tienes ganas de un café?

-Déjame decirte algo, Shauntal, -dijo Grimsley irritado, -ayer no pude dormir bien porque una masa de músculos decidió voltear mi cama para levantarme, así que no son ganas… es necesidad.

El anciano que atendía (muy intrigado por la extraña apariencia de estos dos clientes) se acercó a ellos y les dijo:

-¿Uno doble expreso?

-Por favor y gracias, -dijo Grimsley agotado mientras sacaba su dinero (se dio cuenta que se le había olvidado cambiar billetes por los de Sinnoh), -umm… esto es vergonzoso… ¿pero acepta estos billetes?

El anciano se puso unos anteojos y observó los billetes de cerca.

-¡Por supuesto! Son billetes de Unova, vaya… -el anciano sacó una taza y le sirvió café, -no veo muchos visitantes de su región por acá… ¿y quiere algo usted señorita?

-No gracias, -dijo Shautnal con una sonrisa, -lo único que quiero es que mi compañero se apure… ¡así podré atrapar a ese adorable Pokemón fantasma!

-¡Por Reshiram, Zekrom y Kyurem, Shauntal! –dijo Grimsley molesto, su Skorupi se paró en la mesa a lado de su entrenador -te prometo que iremos a atraparlo cuando termine mi café.

El anciano no pudo evitar sonreír, verlos a ellos dos les recordó tanto a sus nietos. Pero por alguna razón, todos los clientes miraban a estos dos con sus bocas abiertas y sorprendidos… ¿acaso había algo que estaba ignorando? ¿Acaso era como aquella vez que un muchacho de cabello rojo y capa negra entró con un Dragonite y todos se sorprendieron? ¿O como aquel día que un muchacho de pelo azul y traje de marinero fino trajo consigo un Milotic al restaurante?

-Si me disculpan mi curiosidad, -le dijo el anciano a los dos entrenadores amablemente, -¿a qué se dedican ustedes?

-Nosotros somos miembros de la Elite Four de Unova, -Shauntal se puso atrás de Grimsley quien seguía tomando su café, le pegó una palmada en la espalda (algo fuerte), -y él es el Maestro de Pokemons tipo Oscuros, Grimsley Mirton.

Al pegarle en la espalda mientras tomaba café, Grimsley comenzó a toser bruscamente, pues se atragantó (súmenle que estaba caliente y lo hace más doloroso). Snorunt con su pequeña mano, le comenzó a dar pequeñas palmaditas a Grimsley en la espalda. Puso una mano en su pecho y dijo:

-¡Por Tornadus! –dijo Grimsley molesto, -¿acaso quieres matarme?

-¿Acaso escuché la Elite Four? –escucharon una voz acercarse y cuando se dieron la vuelta pudieron ver ante ellos un muchacho de cabello rojo con una franja de cabello amarillo en medio, sus ojos eran rojos y tenía una expresión energética. –Wow, no pensé que vería entrenadores élites en este lugar.

-Hola, -dijo Shauntal sonriendo, Grimsley decidió no hablar y seguir tomando su café, -mi nombre es Shauntal y él es Grimsley.

-Yo soy Buck, el dueño de este lugar, -dijo orgulloso Buck, después notó el desinterés de Grimsley y se le acercó, -oye, tienes cara de dormido, ¿qué tal una batalla conmigo para animar el ambiente?

-En verdad me gustaría, -dijo Grimsley tranquilo, -pero la verdad ahorita estamos un poco apurados.

-¡Sí! –dijo Shauntal emocionada, -¡estamos atrapando un Drifloon que vimos por aquí!

-¿Rechazas una batalla conmigo por un Pokemón que ni siquiera hay en esta área? –Buck sentía que le estaban mintiendo, -es la excusa más estúpida que he escuchado.

-¡No es excusa en serio! –dijo Shauntal mientras empuñaba sus manos y Snorunt imitaba cada movimiento de su entrenadora, -vimos un Drifloon que se dirigía hacia el este.

-¿El este, huh? –Buck amaba las batallas y pensaba que todo era una mentira y le enojaba ya que estaba seguro que no querían batallar con él porque eran miembros orgullosos del Elite Four, -¿en serio son miembros del Elite Four? Esos dos Pokemons de allí se ven débiles para ser profesionales.

-¿Disculpa? –dijo Grimsley molesto, detectando lo que quería hacer el muchacho, quería provocarlo así lucharía contra él… pero ahora no era momento para batallar, -sabes qué niño, si quieres provocarme no te funcionará.

Grimsley se levantó de su silla y le dijo a Shauntal:

-Vámonos, tenemos que atrapar a ese Drifloon. Entre más temprano nos vayamos, más rápido regresaremos al Battle Frontier.

-Les tengo buenas noticias, -dijo Buck desde atrás, quien saltó justo en frente de ellos, -ya pueden regresar al Battle Frontier ya que YO atraparé a ese Drifloon.

-¡¿Qué?! –dijo Grimsley todavía más molesto, este niño lo estaba tomando del pelo.

-Así es, ese Pokemón se dirige a Stark Mountain, mi lugar favorito para entrenar, -después Buck se apuntó a sí mismo con su pulgar diciendo: -yo lo atraparé y lo haré un Pokemón tan fuerte que destruirá sus dos enclenques que van con ustedes. Mi hermano tiene su evolución así que supongo que deben de ser fuertes.

-¡Oye si quieres provocarme lo estás logrando! –dijo Grimsley molesto empuñando su mano y subiéndose su manga (no para parecer intimidante, más bien le había caído café y le estaba quemando el brazo).

Shauntal solo observaba la escena, ya que ella no le gustaba meterse en peleas. Pudo ver que Skorupi y Grimsley compartían la misma expresión de enojo, mientras que Snorunt la observaba muy nerviosa… no la culpaba… las peleas son algo feas según Shauntal.

-Lo que sea, "miembro de la Elite Four" –dijo Buck haciendo énfasis a las comillas, -¿sabes lo que escuché de ustedes? Que un niño loco de pelo verde logró destruirlos en la Liga Pokemón en menos de una hora, ¡eso sí que es humillante!

Grimsley le avergonzaba mucho su pelea contra N, ya que con su Pokemón legendario logró pulverizarlo en minutos. Pero en este momento le enojaba que este tal Buck lo estuviera insultarlo así… el niño no tenía idea de la gravedad de aquella situación, el impacto que tuvo en ellos e incluso la depresión instantánea que tuvo Alder aquel día (Alder… deprimido… ¡eso no cuadraba en la mente de cualquier miembro de la Elite Four!). Si fuera un hombre adulto ya le hubiera reventado la cara con una taza.

-No tengo tiempo para hablar con ustedes, -Buck sacó una Pokeball y salió un Claydol, -¡tengo un Drifloon que atrapar! ¡Adiós!

Después Claydoll utilizó Teleport y desapareció… El maestro de Pokemons tipo oscuro se encontraba empuñando su mano y mordiendo la parte de adentro de su cachete… si seguía así seguramente lo arrancaría por toda la furia que ponía en cada mordida.

-Ummm… ¿estás bien Grim? –le preguntó Shauntal.

-Así que Stark Mountain debe de estar por allá, -dijo Grimsley contemplando una enorme montaña (¿o sería volcán? Se preguntaba), -vamos Shauntal…

-Sabes, si te sientes tan cansado…

-¡VAMOS ANTES DE QUE ESE NIÑITO INSOLENTE NOS GANE! –Grimsley tomó la mano de Shauntal y comenzó a correr.

La pobre Shauntal comenzó a gritar aterrorizada por la velocidad de su amigo y sin mencionar que la forma que lo gritó fue fuerte. Todos tenemos virtudes y defectos, uno que puedo mencionar en este momento del maestro de Pokemons tipo oscuros es que cuando alguien lo provocaba comenzaba a actuar de forma muy inmadura.

Todas las personas presentes en el restaurante, fueron testigos de tal escena. Para algunos fue extraño, para otros divertidos… pero para un dúo de mujeres que se escondía en las sombras, eran justo lo que querían ver…

-No puedo que mordieran tan fácil el anzuelo, -dijo una de las mujeres con una risa inocente.

-Lo que importa es que nos pidieron a la miembro de la Elite Four de Unova… y ahora tendrá lo que buscaba nuestro jefe, -dijo la otra mujer con un tono serio.

-¿No crees que ese niño pelirrojo será un estorbo? –preguntó quien se reía hace un segundo.

-No… no lo será… y si lo es será eliminado al igual que el otro miembro de la Elite Four…

Notas del Autor:

¿Quién le gusta tomar café? Bueno, a mi cuando no tengo a alguien atrás quien me pegue mientras lo haga jajjaa. Este capítulo es la introducción a un poco de acción que verán en el próximo, así que prepárense.

MS-TaKa: Es bueno ver que estés disfrutando la historia (ni te imaginas lo que disfruto cambiar los puntos de vista, ya que verás que esto si es más grande de lo que parece). ¡Gracias por el apoyo!

Asdfghjkl: Yo hacía lo mismo, pero después de muchos, MUCHOS intentos me di cuenta que el truco es comenzar por lo más difícil y dejar lo fácil al final. ¡Gracias por el apoyo!

Sientanse libres de dejar un pequeño Review para aclarar dudas, comentar o simplemente compartir sus pensamientos conmigo (los cuales por ahora han sido interesantes e intrigantes).