NOS VOLVEREMOS A VER… ALGUN DIA

Capítulo 1

La Mansión de las Rosas estaba de luto nuevamente. Las flores se habían deshojado prematuramente y el cielo lucia gris como el ánimo de los que se habían congregado para dar el adiós a la matriarca de la familia.

Sr. Andrew - hablo el mayordomo - Ya está todo dispuesto para que empiece la ceremonia, el féretro ha sido acomodado en la capilla y después del responso se efectuará el cortejo hacia el panteón.

Albert se levantó de su sillón sin emitir comentario alguno, se sentía cansado, su dolor era tan grande que le costaba hasta respirar.

Con su habitual elegancia cobro valor y se encaminó a paso lento hacia la salida de la mansión donde lo esperaba el coche que lo llevaría a la pequeña capilla familiar.

Archie y Annie se encontraban ya acomodados junto con los demás familiares. Sus rostros serios evidenciaban que también estaban sufriendo por esta gran pérdida.

El sacerdote realizó una ceremonia muy emotiva. Albert sintió como una lágrima corría por su mejilla, no podía, no quería pensar más. Ahora estaba solo, era el último Andrew que quedaba y nuevamente su antigua compañera, la soledad, tocaba a su puerta.

El solemne cortejo salió acompañando el féretro hacia su última morada en el panteón familiar. Llevado en hombros por seis cargadores elegantemente vestidos fue depositado suave y respetuosamente en el sarcófago.

Uno a uno los familiares más cercanos fueron depositando un ramo de flores al pie de la lapida y luego de elevar una oración de despedida, se retiraron iniciando el retorno a la mansión donde descansarían el resto del día para regresar a sus hogares a partir de la mañana siguiente.

Albert fue el último en acercarse. En el umbral de la puerta de la capilla lo esperaba George con un semblante serio y demacrado.

Creo que, ya no podre seguir acompañándote - empezó a hablar suave y tristemente - pero no te preocupes, suceda lo que suceda de ahora en adelante yo continuaré velando por todos. Será mi prioridad lograr que cada uno enfrente su destino con entereza y sabiduría. Te prometo que lograré recuperar todo lo perdido, no permitiré más abusos contra ningún miembro de la familia. Así tal vez algún día lograre tu perdón…

No hay despedidas entre nosotros. Eestoy seguro de que algún día definitivamente nos reuniremos de nuevo. Hasta entonces mi dulce princesa…