=Una Historia en el Olvido=

Prólogo

Esta es la historia del intrépido Diego de la Vega, mejor conocido como el Zorro; el justiciero y protector de los necesitados. Sus proezas fueron reconocidas a través del mundo, y aunque en España comenzó con algunos actos de justicia, no fue si no hasta que llego a California donde se convirtió en leyenda. Su gran habilidad para aparentar y disimular fue tan grande, que muchos de sus enemigos nunca se dieron cuenta que el magnifico Zorro, el hombre audaz, astuto, juguetón y gran espadachín, era el mismo hombre que ante la sociedad se hacia llamar Diego de la Vega (bueno en realidad sus padres así le pusieron...) hijo de un militar español y de una guerrera india, y sin embargo había preferido las letras y la paz en lugar de la espada. Que ironía de la vida; sin embargo gracias a eso tenemos leyenda que contar. Bueno como ya saben, mucha gente ha escrito sobre el, una de ellas Isabel amiga fiel y cómplice de nuestro héroe y querido Zorro. Isabel nos dio una detallada historia sobre el Zorro, según a nuestro parecer era la historia completa sobre Diego y sus aventuras, pero nos equivocamos, pero nos equivocamos. Cinco anos después cuando Lolita Pulido esposa de Diego murió, Juliana de Romeu, hermana de Isabel, contó un secreto; un secreto que no se había atrevido a revelar por el sentimiento de culpa que albergaba desde que salieron de su casa en Barcelona y emprendieron su travesía a California con Diego. Este sentimiento la atormentaba, ya que a pesar que ahora era "feliz" con Jean su corsario, aun sentía que quería a Diego.

Ese sentimiento que el desierto en ella cuando viajaban juntos todavía estaba presente en su frágil corazón; y que se negaba a decirlo por miedo de hacer sufrir a Jean con su confesión. Ella se dio cuenta de su amor por Diego después de que lo dejo de ver como el muchacho torpe, intenso, pura sonrisa y orejas que había llegado a su casa cuatro anos atrás; si no que ahora ya se había convertido en todo un hombre capaz de tomar la responsabilidad de cuidarlas y protegerlas sin pedir nada a cambio. Juliana comenzó a notarlo ahí, en ese momento y aprecio los ojos color caramelo de Diego, su porte gallardo, sus músculos que la hacían sonrojarse cada vez que los veía, y pudo notar la sensibilidad que les hacia falta a sus antiguos pretendientes y que el le demostraba en las poesías para enamorarla. pero sin mas rodeos vamos a la historia para que esto no se convierta en una aburrida biografía, que es lo que el Zorro nunca fue: ABURRIDO.