Hola, este es mi primer fic sobre Boys Before Flowers, espero que les guste.

Antes que nada, quería aclarar que la historia se basa en Ga Eul, y no tiene mucho que ver con la verdadera historia, Eun Jae no tiene nada con el hermano de Yi Jung, después de la boda fallida de Jae Kyung con Jun Pyo todo lo que pasa es 100% invención mía, la bruja no hace que Jan Di se vaya. Y ellos tienen un noviazgo casi nada normal, además la mono no se va del país. Bueno, son cosas que invento para que la historia tenga mucha más creatividad y no sea tan predecible.

Los personajes no son míos, (por desgracia)

Las jóvenes se dejaron caer sobre las sillas, aprovechando que la tienda de avena se encontraba totalmente vacía.

-a veces me pregunto porque la vida es tan injusta con nosotras –murmuro Jan Di luego de que ambas suspiraran

-¿Qué será peor Jan Di? ¿Trabajar como la sirvienta personal de tu ex novio o juntar accidentalmente al chico que te gusta con su primer amor? A eso le llamo mala suerte –la voz de Ga Eul reflejaba claramente lo mal que se sentía en ese momento.

-es muy deprimente tratar de comparar quien de nosotras es más patética –agrego la ex lavandera, a los que ambas volvieron a suspirar.

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Si, definitivamente no había sido muy buena idea lo de las clases de cerámica. Gracias a ella, Yi Jung y Eun Jae se habían reencontrado. Eso ganaba por ser tan torpe para algunas cosas.

Siguió metida en sus pensamientos, sin notar que la mesa hace mucho que estaba completamente limpia. Jan Di se había ido hace unos minutos junto a Jae Kyung, dejándola a ella a cargo de la tienda de avena. Sí, su amiga también tenía problemas amorosos. Tal como lo había dicho hace un rato, ambas eran patéticas.

Apenas termino su turno, se colocó su clásico abrigo rojo y salió de la tienda caminando a paso lento rumbo a su casa. Dentro de poco sería la boda de Jun Pyo con Jae Kyung, y su amiga estaba sufriendo mucho por eso y ella era incapaz de subirle el ánimo, ya que no estaba mucho más alegre que ella. Dio un suspiro y apresuro el paso, evitando a todo aquel que se le atravesara.

No pudo evitar pensar que estaría haciendo Yi Jung en ese momento. De seguro estaría recuperando el tiempo perdido con su maestra. La vida no era justa con ella, que había hecho todo solo para estar más unida con él, y finalmente término reuniéndolo con su primer y único amor.

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-nunca fui aire para ti Yi Jung, tal vez una brisa pasajera que pretendía ser aire –la joven rio con amargura –puede ser que haya sido solo una ilusión, yo creí que podía quedarme a tu lado para siempre si lo deseaba

-¿Qué tratas de decirme? No entiendo nada

-que la brisa, una vez que pasa no vuelve al mismo lugar

Tardo solo unos segundos en entender lo que sella trataba de decirle. No podía, no debía dejarla ir nuevamente. Para él, ella era su aire, no solo una brisa pasajera.

-Eun Jae, no te vayas otra vez –le pidió sujetando su mano con delicadeza. Ella lo miro sorprendida –no eres solo una brisa pasajera… por favor, comencemos de nuevo…

-¿Qué?

-ya te perdí una vez, no quiero hacerlo de nuevo… déjame ser aire para ti –nunca en su vida había pronunciado palabras con tanto sentimiento, pero realmente era lo que sentía, o quería sentir, porque en algún rincón de su mente una voz le recordaba que en ese momento era otra chica la que ocupaba el papel de aire para él. Rápidamente se quito esos pensamientos, Ga Eul era la brisa pasajera que, tarde o temprano, terminaría por salir de su vida –intentémoslo Eun Jae, dame una oportunidad para hacerte feliz

-Yi Jung…

Sabía que era lo correcto, Eun Jae era la mujer a la que siempre había amado, y su lugar estaba junto a ella. Lo que aún no sabía era si debía decírselo o no a Ga Eul, es decir, a ella le gustaba él, le destrozaría el corazón, pero lo mejor era que se enterara de todo por él.

Luego de dejar a su ahora novia en su taller, condujo su deportivo hasta la casa de la joven. En un principio dudo de si debía o no llamar, pero era ahora o nunca.

Una mujer alta, de largo cabello negro y ojos marrones le abrió luego de unos minutos, sonriéndole con amabilidad. No pasaba de los 40 años, por lo que dedujo que debía ser la madre de Ga Eul, ahora entendía de donde había sacado la belleza.

-buenas noches –le dijo ella con cortesía haciendo una reverencia. Yi Jung imito el gesto y sonrió

-buenas… busco a Ga Eul, ¿Está en casa?

-¡Hija, te buscan! –la llamó la mujer volviendo a entrar. Pasaron otros minutos antes de que volviera a tener compañía, esta vez era la chica que él buscaba, quien pareció bastante sorprendida de verlo allí

-sunbae… -murmuró ella saludándolo

-necesito… hablar contigo Ga Eul –la joven asintió en silencio. Tenía una leve sospecha de qué era lo que quería decirle, pero prefirió no interrumpirlo –quería agradecerte

-¿Eh?

-gracias a ti pude encontrar a Eun Jae… -un extraño brillo apareció en los ojos de ella, quien solo se limitó a sonreírle con naturalidad, aun cuando por dentro, su corazón se rompía en mil pedazos –ella es la mujer a la que amo…

-me alegra –Ga Eul no era una experta en la actuación, pero lo hacía bastante bien. No lloraría, al menos no frente a él –de que al fin encuentres tu motivación para salir adelante

-solo espero que comprendas que tampoco quiero que tú…

-solo somos amigos Yi Jung, eso lo sé muy bien, ahora, si me permites, debo ir a cenar

Dicho esto, la joven prácticamente le cerró la puerta en la cara y corrió hasta su habitación, lanzándose sobre la cama para dejar salir todo lo que tenía dentro. Se sentía aún más tonta, dejando que le destruyeran el corazón una y otra vez.

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-¡Ya Yi Jung! Dinos para qué nos reuniste –exigió Jun Pyo con fastidio, sin dejar de moverse de un lado a otro, mientras Woo Bin y Ji Hoo jugaban en la mesa de pool.

-chicos… ya tengo novia –les comentó Yi Jung, aunque no se esperaba que ellos reaccionaran tan tranquilos ante tan sorpresiva noticia

-ya era hora –dijo Jun Pyo riendo de medio lado –dinos, ¿la conocemos? –por alguna razón, los tres esperaban que el nombre de Ga Eul saliera de los labios del joven, pero no fue así

-es Eun Jae…

-¿Quién? –Preguntaron los otros tres a coro, con la duda dibujada en sus rostros -¿Ella?

-¿Quién más podría ser? –Yi Jung enarcó una ceja con curiosidad. Sus amigos se encogieron de hombros con cierta decepción, y no era para menos… ellos pensaban que él y la mejor amiga de Jan Di tenían una relación o algo así, pero al parecer se habían equivocado demasiado

-¿Ga Eul ya lo sabe? –Ji Hoo sonaba tan tranquilo como siempre, usando un acusador tono de voz (me encanta cuando habla así, es tan bello) que solo Yi Jung alcanzó a captar

-claro que lo sabe, es amiga de Eun Jae, y mía también, yo mismo se lo conté, e incluso me felicito

-My brother, te felicito –habló Woo Bin dándole unas palmadas en la espalda -¿irá contigo a la boda de nuestro amigo Jun Pyo?

-¡Aich! ¿Tenías que sacar ese tema? –exclamó el heredero del grupo Shinwa hastiado

-será en dos días Jun Pyo, ¿Qué piensas hacer?

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-pues yo creo que no luces nada bien –le comentó su jefe observándola detenidamente mientras ella limpiaba una de las mesas con desgano –eh Ga Eul, deberías de dormir más

-estoy bien, enserio –repitió casi como un robot la joven, dejándose caer sobre la silla –solo que no he comido muy bien, es todo

-¡Ya Ga Eul! ¡Que a mí no puedes engañarme! -medio gritó Jan Di sujetándola del brazo. La puerta de la tienda de avena se abrió en ese momento, por lo que ambas se voltearon para darles la bienvenida al o los clientes

-¡Woo Bin Sunbae! –exclamaron a coro al ver entrar al príncipe Song seguido de 5 hombres vestidos de negro

-chicas… nos vamos –se limito a decir antes de que sus hombres las sacaran de la tienda prácticamente a rastras. El Don Juan habló algo con el dueño de la tienda y subió a la limusina en la que las habían ido a buscar, preparado para la lluvia de preguntas que se le venía por parte de ambas jóvenes

-¿adónde nos llevas? –Se apresuro a preguntar Jan Di frunciendo el ceño -¡NO debiste sacarnos así de la tienda!

-¿Por qué debemos ir contigo?

-¿es idea de Jun Pyo? ¿Cierto?

-please… calma –pidió haciendo un gesto con sus manos en señal de relajación –mañana es la boda de Jun Pyo, y hoy mismo nos iremos, ustedes son las damas de honor y deben dar el ejemplo, eso es todo

-¡Ya sunbae! Eres cruel con Jan Di –lo regañó Ga Eul dándole un codazo. Woo Bin sonrió como solo él sabía hacerlo, lo cual las calmo de inmediato.

No era la primera vez que alguno de los F4 las secuestraba, por lo que sabían muy bien que no las esperaban en sus casas, y que no debían de preocuparse por su equipaje. Y una vez más, estaban en lo cierto. Llegaron hasta el avión privado del Don Juan, donde ya los esperaba Ji Hoo junto a Yi Joung y, para mala suerte de Ga Eul, su nueva novia, Eun Jae.

-¡Ga Eul! –La llamó su antigua maestra yendo hacia ella –no sabía que fueras amiga de los F4

-etto… nunca lo preguntaste sunbae –se excuso haciendo una reverencia –me da gusto que seas la novia de Yi Joung sunbae… hacen una linda pareja

-muchas gracias… eres una gran amiga

Con que así se sentía Jan Di respecto a la relación de Jae Kyung con Jun Pyo, su amiga estaba enamorada del mismo hombre que ella, y no podía hacer nada para cambiarlo. Dio un suspiro y subió al avión, sumida en sus propios pensamientos. Pensó que pasaría inadvertida para todos, es decir, Jan Di conversaba con Ji Hoo, Yi Joung y Eun Jae también estaban concentrados en lo suyo. Volvió a suspirar, mirando por la ventanilla con desgano.

-si sigues suspirando así pronto te quedaras sin aire -bromeo alguien a su lado. Se volteo instintivamente, encontrándose con la cálida y hermosa sonrisa del príncipe Song (cálida, hermosa, sexy, Kyaa, lo amo)

-¿eh?

-¿Ya ves? Somos los únicos que no llevamos compañía

-si, supongo que no tenemos tanta suerte

-¿crees que tener a alguien es pura suerte? –Ga Eul negó de inmediato, volviendo a hacerlo reír

-no me refiero a eso, de hecho, yo tengo peor suerte que cualquiera –él enarcó una ceja, mirándola acusadoramente –no me mires así sunbae

-la suerte no existe, todo depende de nosotros, cada uno hace su propia suerte –sus palabras sonaron con tal sabiduría que sorprendieron a la joven frente a él –Hey, ¿Por qué no hablamos de algo más entretenido? ¿Quieres?

Hablaron por un rato más, hasta que el cansancio la venció por completo, haciéndola caer en un profundo sueño.

La brisa en su cabello la hizo moverse un poco, notando que ahora tenía mucho espacio para recostarse. Momento… eso solo significaba que ya no estaba en el avión. Se sentó rápidamente, mirando a su alrededor con insistencia. El deportivo amarillo en el que iba se la hacía conocido, y la persona que lo conocía aún más. Se desperezó un poco y se arregló el cabello, sin dejar de lado la manta con la que la habían protegido del frio.

-finalmente la bella durmiente despierta de su sueño –dijo Woo Bin observándola por el retrovisor. Ella sonrió con timidez, tallándose un ojo –my little princess

-¿Dónde estamos?

-ya casi llegamos al hotel

-¿Cuánto tiempo dormí? –preguntó sorprendida. Woo Bin sonrió de medio lado, concentrando nuevamente su vista en el camino

-una horas, no estoy seguro –le respondió deteniendo el deportivo –ven Ga Eul

-¿eh?

-siéntate en el lugar del copiloto… es incomodo verte por el retrovisor

-Woo Bin, ¿Por qué me trajiste en tu auto?

-¿Acaso preferías irte junto a Jan Di y Ji Hoo? ¿O con Yi Joung y Eun Jae? –le preguntó él enarcando una ceja. Ga Eul no pudo evitar borrar su sonrisa de golpe, concentrando su atención en sus delicadas manos. Realmente, para ser un Don Juan, era bastante bueno diciendo cosas hirientes -¿Qué ocurre?

-n-no es nada -tartamudeo girando su vista, dándose cuenta de un pequeño detalle que no había notado antes -¡Sunbae! ¡Aquí también hay mar! –grito con emoción, casi como si fuese una niñita chiquita. Woo Bin sonrió de medio lado ante su comportamiento –vamos a verlo, ¿sí?

-nee Ga Eul… -suspiró deteniendo su deportivo a un lado de la carretera –solo por un momento –se sintió como un padre que accede a comprarle su juguete favorito a su hijo. Los ojos de Ga Eul brillaron con emoción, haciéndola verse aun más hermosa… pero, ¿En qué estaba pensando?

Antes de que dijera nada, la joven bajo corriendo del auto, quitándose los zapatos para poder sentir mejor la arena entre sus pies. Era una sensación increíble, realmente relajante. Cerró los ojos y respiro profundo.

Una repentina imagen apareció en su mente, acabando con la poca felicidad momentánea que había sentido. Ahora estaba bien, pero apenas llegaran al hotel, tendría que soportar ver a Yi Joung junto a Eun Jae. Eso era muy deprimente. Cayó de rodillas en la arena, mientras sus ojos comenzaron a aguarse producto de las lágrimas contenidas en ellos. No podía, no podía soportar ese dolor… ella no era tan fuerte como su amiga Jan Di… ella no podía fingir que todo estaría bien porque sabía que no era cierto. Una persona no puede vivir sin su corazón, y el de ella en esos momentos estaba destrozado.

-hmm… no sé, solo adivine –se sincero con una sonrisa traviesa –con que enserio te gusta Yi Jung… ¡Vaya par de chicas! –exclamo refiriéndose a Ga Eul y Jan Di –las chicas buenas nunca escogen bien de quien se enamoran

-una no puede mandar al corazón

-claro, pero si puede prevenirlo un poco… si sabes que una persona no te conviene te alejas de ella, no continuas siendo como su sombra

-¡Ya sunbae! –se quejo la joven haciendo un mohín. El príncipe Song la miró fijamente, notando lo bella que se era, aun más cuando hacia esos gestos…