-debe de ser una broma

Los jóvenes observaron confusos los uniformes que había sobre sus camas, dándole luego una acusadora mirada a la joven que no dejaba de jugar con las puntas de su cabello, negándose a devolverles a mirada.

Para ser sincera… ese uniforme no estaba nada mal, muchos chicos se veían guapos con ellos puestos, no entendía porque entonces, esos dos hacían tanto escándalo, tal vez por el hecho de que en la preparatoria Shinwa solo una vez debieron usar el uniforme.

Básicamente era un pantalón plomo, camisa, corbata de franjas rojas y plomas, y saco café claro, eso además de los zapatos, nada del otro mundo. El de ella era una falda tableada ploma que le llegaba dos o tres dedos sobre la rodilla, blusa, la misma corbata, el mismo saco café y calcetas de color plomo. También… muy normales.

-ya chicos, si no se apresuran, llegaremos tarde, y quedamos de juntarnos con Jan Di y los demás en la entrada de la escuela

-nee Ga Eul, ¿debemos usar esto? –preguntó Woo Bin en tono de reclamo. Ella alzó una ceja, burlesca

-¿Qué pasa? La gente normal LO USA… no me digan que quieren renunciar

-¡Claro que no! –Gritaron ambos casi instintivamente –pero no podemos cambiarnos si tú sigues aquí

-c-cierto… yo también debo arreglarme para ir a clases, ustedes apresúrense

La joven salió rápidamente, colocándose el uniforme lo más rápido que pudo, ya que el camino hasta la preparatoria era largo, y tendría que hacerlo caminando. Al salir del baño, se encontró con sus dos compañeros esperándola en la sala para poder irse. Realmente se veían guapos con el uniforme, y así no querían colocárselos ¬¬, vaya chicos. Les sonrió con nerviosismo al notar que ellos también la observaban de pies de cabeza, antes de asentir como si estuviesen aprobando su look. Dio un bufido y tomo su mochila, despidiéndose de su madre con un beso en la mejilla.

-¿caminaremos? –Preguntó Yi Jung frunciendo el ceño. La joven sonrió cansada, entregándoles a cada uno una pequeña lonchera que contenía el almuerzo preparado cuidadosamente por su madre –gracias

-¿Tienes dinero para el auto bus? –Pregunto ella esta vez, reacomodándose la mochila. Ambos negaron en silencio, clavando la mirada en el piso como si fuese el lugar más interesante del mundo –bien, entonces caminen sin reclamar nada

-¿tú caminas todos los días?

-no, usualmente uso mi bicicleta, pero dudo que podamos ir los tres en ella

-¿Qué tan lejos está a preparatoria desde tu casa?

Ga Eul optó por ignorar la pregunta, comenzando a caminar a paso rápido, dejándolos unos pocos metros atrás. Los jóvenes cruzaron miradas antes de correr para poder alcanzarla.

Bien… el silencio de Ga Eul oficialmente había sido para ocultarles que tardarían casi media hora en llegar, porque si se los hubiese dicho, habrían ido como fuera en la bicicleta de la joven y, probablemente, la hubiesen roto. Jan Di, Jun Pyo y Ji Hoo ya los esperaban con notable rostro de fastidio, en especial el heredero del grupo Shinwa, quien no dejaba de reclamarle a su novia por cualquier estupidez que solo él alcanzaba a comprender.

Ga Eul los saludo animadamente, concentrando toda su atención en su mejor amiga, en un vano intento por ignorar las nada sanas miradas que las chicas que pasaban por ahí les daban a los F4, la mayoría reconociéndolos de inmediato. Eso era bastante… molesto. Ambas chasquearon la lengua al mismo tiempo, entrando de una vez por todas al salón de clases de Ga Eul, el cual, por un mes, sería también el de ellos.

El puesto de Ga Eul estaba casi de los últimos. Las mesas se encontraban acomodadas de a tres, por lo que tras el lugar de la joven se sentaron Ji Joo junto a la ventana, Jun Pyo en medio y Jan Di al lado del pasillo, ya que prácticamente su novio la había obligado a sentarse junto a él. Delante de ellos, junto al pasillo, se coloco Woo Bin, en medio Ga Eul, y Yi Jung tuvo que sentarse delante de esta última, junto a una molesta chica que no le quitaba los ojos de encima, y buscaba por todos los medios poder entablar una conversación con él, cosa en la que no tenía mucho éxito.

-no entiendo por qué no puedo sentarme junto a ustedes –reclamó por décima vez el alfarero, frunciendo el ceño

-¡Buenos días Ga Eul! –exclamó animadamente un joven, dándole un gran beso en la mejilla a la joven, quien solo sonrió animadamente –hmm, ¿compañeros nuevos? –era un joven alto, la cabello negro que le llegaba hasta la altura del mentón, labios perfectos, aojos tan azules como el mar, de espalda notablemente ancha, dejando en evidencia los bien tonificados músculos que poseía. Yi Jung y Woo Bin observaron al recién llegado con una ceja alzada, chasqueando la lengua al notar que la chica ni se había alterado por el caluroso saludo recibido – ¿Jan Di?

-Ki Bang –murmuró la joven a modo de saludo, dándole la mano ante la determinada mirada de su novio

-¡Pensé que no te vería nunca más! Supe por Ga Eul que ahora estudiabas en la preparatoria Shinwa…

-sigo estudiando ahí, estaré en esta preparatoria solo por un mes –le aclaro Jan Di sonriendo forzadamente

-¿Y piensan presentarme a los chicos nuevos? –apenas termino de hablar, las jóvenes recordaron la presencia de los F4

-cierto, Ki Bang, ellos son unos amigos de la preparatoria Shinwa –comenzó a decir Ga Eul –él es Ji Hoo sun… -sonrió de medio lado y prosiguió –Yoon Ji Hoo, a su lado esta Jun Pyo, el novio de Jan Di –su amiga se sonrojo al escucharla, y el heredero Shinwa solo sonrió victoriosamente –y ellos son Woo Bin y Yi Jung –finalizó señalándolos alternadamente.

-soy Ki Bang, amigo de Jan Di y Ga Eul desde el jardín de infantes –se presentó él, regalándoles una amistosa sonrisa –espero que podamos llevarnos bien –los cuatro pusieron distintos rostros, aunque solo el de Ji Hoo fue como un "yo también" ya que el de Jun Pyo solo mostraba la misma expresión de siempre, y la de Woo Bin y Yi Jung era totalmente indescifrable –nee Ga Eul, ¿Cómo sigue mi suegra de salud?

-¿suegra? –se preguntaron todos mentalmente, aunque a solo dos de ellos la palabra les causaba cierto desagrado

-¡Ya Ki Bang! Te dije que dejes de llamarla así –rió Ga Eul. En ese momento pareciera que los dos se habían olvidado de la presencia de los otros, ya que conversaban entre ellos de cosas que el resto no lograba comprender del todo.

La primera clase fue de historia, aunque para los F4 la materia les resultaba demasiado fácil, cosa lógica teniendo en cuenta que ellos en realidad ya estaban en segundo año de universidad. Aun cuando tenían la materia totalmente dominada, no fue una clase agradable ni para Yi Jung ni para Woo Bin, ya que o soportaban ver a SU Ga Eul conversando tan animadamente con otro hombre, y no, NO eran celos, era protegerla de los tipos que solo la buscaban para jugar con ella. Sí, claro que solo es importaba por eso.

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-bueno amor, es hora de despedirnos –Ga Eul se sonrojo a más no poder ante el comentario de su amigo, aunque solo pudo atinar a sonreírle con timidez, ese chico no cambiaría nunca, a decir verdad, llevaba llamándola así desde que estaban en el jardín de infantes, así que ya se le había vuelto costumbre

-nos vemos mañana…

-chicos, un gusto conocerlos, Jan Di, enserio es bueno tenerte de vuelta, aunque solo sea por este mes –la aludida sonrió, volteándose luego para poder seguir peleando con su novio por quien sabe qué cosa esta vez –Ga Eul… se me olvido preguntarte respecto a tu pa…

-¡Está bien! –Se apresuró a decir la joven haciéndole claras señales de que guardara silencio –adiós Ki Bang

-bueno… adiós –se despidió él alcanzando a entender la cortante respuesta de su amiga.

-¿Dónde vamos ahora? –preguntó Yi Jung tratando de pasar por alto la escena que acababa de ver entre Ga Eul y el tal Ki Bang

-bueno, yo y Ga Eul vamos a la tienda de avena –murmuró Jan Di señalando la dirección en la que se irían

-ustedes deberían de ir a buscar un empleo –les recordó Ga Eul cruzándose de brazos. Los F4 se hicieron los desentendidos, comenzando a caminar en la misma dirección que ellas -¡Sunbaes! ¡La gente normal tiene empleo!

-nee Ga Eul, lo buscaremos mañana –comentó Woo Bin haciéndolas fruncir el ceño –además, el solo hecho de usar uniformes ya es bastante agotador para un solo día

-¡Eso es trampa! –Grito Jan Di señalándolo acusadoramente –llamaré a Jun Hee para decírselo

-¡Oye! ¡Ya buscaremos un empleo más tarde! –Salió el líder de los F4 con fastidio –solo déjennos acompañarlas hasta su empleo, luego de comer algo, nos vamos

-y dígannos… ¿Tienen dinero para comprar algo de comer? –los cuatros se miraron entre sí, negando con resignación.

Las jóvenes sonrieron con superioridad antes de comenzar a caminar. Vaya, no tener dinero era lo más molesto del mundo. Si alguien los viera en esa situación, la popularidad de los F4 se iría por el piso.

Los cuatro suspiraron al mismo tiempo, haciendo que las jóvenes se detuvieran para voltearse a mirarlos por unos cuantos segundos antes de retomar su camino, seguramente sin dejar de burlarse de ellos. Eran unas desconsideradas, como ellas no eran las que se habían quedado sin dinero en los bolsillos de un momento a otro…

Iban tan concentrados en sus reclamos mentales, que no alcanzaron a notar que el trayecto hasta la tienda de avena ya se había acabado. Jan Di y Ga Eul saludaron al jefe y comenzaron de inmediato con su trabajo, dejándolos a ellos en uno de los rincones, mirando con decepción la comida frente a ellos.

-Jun Pyo, ¿No dijiste que nos acompañarían hasta aquí y luego irían a buscar un empleo?

-¡Aich Jan Di! ¿Siempre eres así de molesta? –el joven herede ro se cruzo de brazos, dando un bufido que no alcanzó a llegar a oídos de su novia –Tú –hablo de pronto, dirigiéndose al chef -¿No tienes un empleo para mí y mis amigos?

-¡Jun Pyo! Búscate tu propio empleo

-es lo que hago –se defendió él con voz de "yo no he hecho nada malo" -¿Y bueno?

-etto… supongo que más gente nunca estaría de más –reflexiono el chef en voz alta, llevándose una mano a la nuca –pero en este restaurante solo puedo ofrecerles ser repartidor o atender a los clientes

-¡Lo tomamos! –gritaron tres de ellos, mientras Ji Hoo suspiraba con cansancio… ese sería un mes bastante largo para él -¿Cuándo empezamos?

-¡Jefe! –Protestaron Jan Di y Ga Eul cruzándose de brazos -¡No es justo!

-¡Ya escucharon al jefe! Desde ahora seremos compañeros de trabajo –dijo Jun Pyo en tono burlón –entonces, comenzamos desde mañana

-como ustedes quieran

-nee… -Ga Eul se cruzo de brazos, haciendo un tierno mohín -¿Y qué harán mientras tanto? ¿Eh?

-Hey princess, pareciera que no quieres tenernos cerca –reclamo Woo Bin enarcando una ceja

-no es eso sunbae, pero yo y Jan Di queremos trabajar en paz, ¿Por qué no vuelven a la casa? De seguro mamá necesita ayuda en alguna cosa

-eso es –la apoyó su amiga volviéndose hacia Jun Pyo y Ji Hoo –ustedes también, ¡Sean útiles!

Los cuatro chasquearon la lengua con fastidio, saliendo de la tienda casi de inmediato. Esas dos eran bastante mandonas cuando querían serlo. ¡Mira que mandar a los F4 a hacer labores domesticas! "Están locas" pensaron los jóvenes despidiéndose en una de las esquinas donde sus caminos se separaban.

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-¿Volvieron tan pronto?

La madre de Ga Eul los observó confusa, terminando de guardar los platos en uno de los muebles. El Casanova miro de reojo a su mejor amigo, quien solo asintió torpemente, apresurándose para ayudar a su madre sustituta. Yi Jung chasqueó la lengua, antes de mirar a todos lados en busca de algo que hacer.

-etto… Ga Eul nos envió para que te ayudáramos en algo –comentó el alfarero pasándose una mano por el cabello (Que hermosa imagen) –bueno, si hay algo en lo que podamos ser útiles

-pues, debo ir a comprar los víveres de la semana, si pudieran acompañarme –murmuró la mujer algo dudosa –Ga Eul solía hacerlo cuando tenía tiempo pero, últimamente, anda de aquí para allá junto a su amiga Jan Di, eso cuando no está en el trabajo o en la escuela… esa niña… se cree adulta

-Ga Eul es una hija muy buena –le comentó Woo Bin sonriendo –de eso no hay duda

-jamás habría podido tener una mejor que ella –Yi Jung observó con curiosidad como la mujer frente a él se emocionaba solo con hablar de su hija, la que ciertamente era maravillosa "claro, como amiga y como persona, porque como mujer es una tonta" pensó desviando repentinamente la mirada hacia una de las fotografías sobre un mueble, en donde aparecía Ga Eul pescando junto a su padre –"con que ese es el motivo por el que disfruta tanto de la pesca"

-entonces… ¿Vamos o no?

La mujer buscó su bolso y salió en compañía de sus nuevos hijos adoptivos. Aunque realmente no entendía como su hija era capaz de pasar tanto tiempo en compañía de esos chicos, ella solo llevaba 5 minutos caminando con ellos y ya se sentía incomoda por las miradas nada sanas que les dirigían el resto de las personas, o más específicamente, como miraban las mujeres a los amigos de Ga Eul. Lo que le sorprendió fue que no solo las jovencitas les daban miradas coquetas, sino que también mujeres que bien podrían doblarles la edad.

Fueron hasta la tienda más cercana, donde compraron toda clase de cosas, como verduras, frutas, carne, artículos de aseo, detergente, pescado, e incluso unos cuantos dulces. Yi Jung y Woo Bin no pudieron evitar sorprenderse al notar la gran cantidad de cosas que se podían comprar con tan poco dinero. Cuando estaban por salir de la tienda, notaron que un grupo de mujeres se juntaba en el sector de vestimenta, ya que al parecer habría una rebaja.

La madre de Ga Eul reviso el dinero que aun les quedaba, dándoles luego una rápida mirada a los jóvenes junto a ella.

-¿No creen que deberíamos de comprarles algo de ropa más… normal? –les preguntó, haciendo referencia a la elegancia de los jóvenes –no creo que vayan a usar sus trajes caros cuando estén trabajando

-no creo que debamos gastar dinero en eso –murmuró Yi Jung pensando en lo mucho que le había costado ganárselo a Ga Eul

-vamos chicos… yo nunca he podido comprarle ropa a algún hijo, por si no lo han notado, solo tengo a Ga Eul, y a ella no le gusta la ropa de hombres

-pero… -los jóvenes suspiraron cansados –de acuerdo

-entonces, supongo que nunca han estado en una rebaja –ellos le dieron la razón, observándola con curiosidad –tomen todo lo que crean que les quedara bien, no pierdan tiempo probándose nada, y si ven algo que pueda servirle a mi niña, tómenlo también… sujétenlo todo con fuerza, escabúllanse si es necesario, y yo los esperaré aquí, para no dejar las bolsas… ¿Entendieron?

-por como lo dice, pareciera que nos está enviando a la guerra –reflexiono Woo Bin sonriendo de medio lado -¿está segura de que el dinero nos alcanza?

-por supuesto

Dentro de las indicaciones que les había dado, pudo perfectamente haber incluido "luchen por su vida" a la lista, ya que así se hubiesen sentido más preparados para esa tortura. Las rebajas… eran como una batalla de nunca acabar, donde debías de empujar, arañar e incluso morder para defender lo que habías tardado tanto en conseguir. Aun así, los jóvenes no pudieron evitar divertirse mientras tomaban todo tipo de ropa de plebeyos, cosas que ciertamente no eran hechas a la medida ni con telas costosas o elegantes, simplemente ropa hecha 50% de algodón y fabricada en una sucia fabrica.

Tal como les había dicho, el dinero no fue problema, ya que además de los bajos precios, junto con los descuentos respectivos y las galanterías de los dos jóvenes con las cajeras, prácticamente les regalaron la ropa. De algo que sirviera ser apuesto en el mundo de los plebeyos.

Sí, esa apuesta les estaba resultando más divertida de lo que pensaban.

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-disculpe… -una voz varonil, distinta a las de los F4 o la del jefe, se escucho a las espaldas de la joven, quien volteo casi de inmediato con una enorme sonrisa, la cual se ensancho aun más al reconocer a su amigo –oye amor, ¿podrías atenderme?

-Ki Bang, te he dicho que ya no me llames así –le reclamo ella haciendo un mohín

-lo siento preciosa, es la costumbre –rió el joven sentándose en el lugar que hace solo minutos había estado usando Jan Di –veo que al restaurante le está yendo realmente bien

-si, es por el nuevo personal –Ga Eul se coloco de pie para tomar la orden del joven -¿Qué vas a querer?

-lo de siempre, un plato normal

-debo asumir que estas feliz de verme de nuevo –murmuró la joven una vez que estuvo junto a su coche

-te vi esta tarde –le recordó Ji Hoo

-¿Siempre eres tan frío? –Reclamó Jae Kyung haciendo un mohín, mientras él sonreía de lado –no me agradas

-entonces, ¿Por qué insistes en hablar conmigo?

-¡Pues ya no te hablaré si eso es lo que quieres!

-perfecto…

-¿Serías feliz si te dejara en paz? –él se encogió de hombros con indiferencia -¡Pues entonces no dejare de buscarte!

-¿Eh? –preguntó confuso ante la bipolaridad de la muchacha frente a él

-iré contigo, así me aseguro de que no te pase nada –Ga Eul sonrió tímidamente, asintiendo ante la propuesta del príncipe Song –nee brother, espero que no te moleste terminar por mí

-no hay problema –murmuró el alfarero de mala gana, algo molesto consigo mismo por no habérsele ocurrido primero esa idea

-si papá llega, dile que fui con sunbae para que no se preocupe –le pidió Ga Eul avanzado hacia la salida en compañía de Woo Bin

-claro… -el joven observo con el ceño fruncido como los dos desaparecían tras la puerta, dejándolo completamente solo, solo con los platos sucios –realmente, ustedes dos sí que son molestos