Mueno, acá otro nuevo.

Fic de la historia Misery de Stephen King.

Dedicado para... (redoble) ¡Madame Morgan!


Traumas.

Habían pasado cinco años. La psicóloga lo miró de reojo: se veía trastornado, pero aliviado. Sonrió.

Él sólo pensaba en aquel suceso trágico, quizá, en el que había sido secuestrado, drogado y maltratado por Annie Wilkes. Ella siempre igual, con aquella "dulce" sonrisa; todavía soñaba a veces con eso, ella sentada a su lado, sin ninguna otra cosa que le importara, obligándolo a escribir, a escribir esa estúpida novela que en realidad odiaba. Misery. Ella también rondaba por su mente, recordándole con cada palabra, toda su maldita experiencia.

Tal vez le gustó ese suceso, todos esos sentimientos en él, el odio, la desesperación, la emoción, la tristeza y muchas más; sólo emociones que una psicópata como Annie Wilkes podía hacerte sentir. La recordaba con cariño, como si fuera una vieja amiga; a su secuestradora, esa mujer regordeta que lo había torturado de una manera peor que su propia creación. Debería haberla denunciado (Si no hubiera muerto), ella ya estaría presa. Sin embargo él seguiría allí, con su paranoia, intentando recordar "Automóviles Veloces".

— Señor Sheldon... —llamó la psicóloga.

Seguía pensando que su experiencia fue aterradoramente hermosa, casi perfecta para un libro. Todo aquello era perfecto, el terror, la angustia, todos esos sentimientos juntos y unas enseñanzas de fondo. El fanatismo no es bueno, Annie Wilkes es un ejemplo de ello. No hay que perder el control, no. El control es lo más importante. Siempre hay que pensar en frío antes de actuar, podríamos morir por una estupidez si no pensamos un buen plan antes de desarrollar una acción. Pero sobre todo su experiencia le enseñó que no importa cuánto ames algo, se debe ser cuidadoso o podrías matarlo.