¡Hola mis amores! ¿Cómo están?

Se que les debo algo, me siento culpable, de veras. La Panadería de Peeta fue el BOOM y no está terminada. Pido paciencia, lo siento.

Aquí les dejo una nueva traducción de mi parte. Sigo enamorada de Peeta Mellark, pero bueno ¿Quién no? La verdad es que es el novio ideal creo que de muchas lectoras, no soy la excepción. Espero que realmente les guste este!

Disclaimer: Los personajes no me perteneces y esta historia tampoco es mía, es una traducción.

Datos originales:

-Inglés: Reaping por Swishy Willow Wan : / / www. fanfiction s/ 8117819/3/Reaping (original)

-Portugués: Colheita por : / / www. fanfiction s/ 8136799/4/Colheita

Creo que esto puede denominarse como Prólogo, pero la autora dice que no así que no realizaré muchos cambios sino tan sólo la traducción como tal.


- Cosecha -

"Nunca le agradecí al chico del pan, ahora jamás lo haría."

Una muchacha con cabello largo y oscuro, muy parecido al mío, camina con dificultad hacia el escenario sosteniendo su vestido, tenía una mirada débil en el rostro. Cerca, pero en algún otro lugar, escucho un llanto, era como el sonido de una familia deshaciéndose. Pero todo lo que siento es la tensión alejándose de mi propio cuerpo.

Cuando llamaron a la muchacha – Grey Rankine, una hermosa muchacha que se parecía tanto a mi que podría ser mi hermana – me sentí aliviada. Era algo terrible, alegrarse a pesar de saber que aquella muchacha estaba enfrentándose a una muerte inevitable, pero yo no pensaba en más nada que no fuera "yo no, yo no, yo no.." Dos años más con esta tortura y finalmente estaré libre. Y Prim - ¡Prim! - está a salvo, pasando por su primer año. Ya sólo le faltan seis más.

Effie Trinket balbucea en el escenario pensando tan sólo en su entusiasmo ¡Que honor! ¡Que suerte! No se da cuenta de la multitud que estaba agitada, ni tampoco de la muchacha que está en el escenario con lágrimas escurriendo por el rostro. La pobre niña estaba claramente al borde de un colapso. En vez de estar pendiente de sus espectadores, Effie Trinket sonríe, se dirige hacia la taza de vidrio llena de nombres y futuras muertes, anunciando entonces con emoción "¡Llegó el momento que todos esperaban! ¡Voy a seleccionar ahora al tributo masculino!"

Veo a Gale a través de la multitud. Ya no pienso más en mí misma sino que empiezo a implorar por él "Gale no, Gale no, Gale no.."

La mano de Effie se sumerge en la gigantesca taza de vidrio y de forma descuidada toma un papel – era realmente fácil hacer con que un joven simplemente, muriera – y rápidamente se voltea hacia el micrófono.

No es Gale, no.

Es Peeta. Peeta Mellark.

Iba todo tan bien.. Esa mañana había pensado una vez más en el queso fresco, cazando con Gale. En muchas fresas, pescado y un buen pan de panadería, pensaba en la promesa de volver a casa con un plato de comida decente una vez que terminara la cosecha, pensaba en que había prometido que comeríamos felices. Casi como un día feriado. Ahora, la cruel realidad del mundo en el que vivimos vino de regreso hacia mí, estoy en shock. Él no, Peeta no.

Antes de poder espantar el shock, antes de siquiera poder pensarlo, él ya estaba parado en el escenario. Sus manos se abrían y se cerraban, su rostro vacío, excepto sus ojos que contienen una desesperación tal que yo sólo había visto en los animales que había encontrado presos en las trampas de Gale.

Effie Trinket pregunta, con mucho respeto, si hay o no voluntarios pero la multitud permanece en silencio.

El alcalde da un paso al frente y empieza a recitar el largo Tratado de la Traición. Mis ojos han estado pegados todo el tiempo a la figura en el escenario, mi estomago está agitado. Grey está llorando en este preciso momento y me doy cuenta que la ciudad de Panem y todo el Distrito 12 la van a denominar cono débil, y será despreciada por los demás concursantes. Ella probablemente muera en la primera hora. Peeta, en cambio, sigue quieto, estoico, mientras que su mirada corre por la multitud, una mirada perdida que probablemente busca a su familia.

Mi corazón me aprieta en el pecho y estoy casi segura de que me olvidé hasta de cómo se respira. Porque la cosecha de ese chico del pan debería significar algo para mi, más allá que entenderlo. No existen rasgos visibles entre nosotros, nada que una mi destino al de él. Aunque todo aquello en lo que logro pensar es en el frío, en las noches de lluvia, encharcada, empapada y con hambre. Una marca roja en su mejilla, un pan que silenciosamente cae a mis pies. Dos pedazos de pan quemado que presioné contra mi pecho, calentándome. El diente de león en primavera y luego la esperanza.

Fue casi como si él pudiera leer lo que yo pienso, porque inexplicablemente, sus ojos hallaron los míos como si yo fuera la persona que él estuvo buscando todo el tiempo. Mis manos temblaron y en mi estomago pude sentir el peso de hierro de una deuda sin pagar. Nunca le agradecí al chico del pan, ahora jamás lo haría.


Subiré los capítulos cada cinco días, si no se me presenta algún problema.

¡Gracias por leer esta primera parte!

¿Merece reviews?

- Ana Ferreira *w*