Disclaimer: Junjou Romantica no me pertenece, su autor es Shungiku Nakamura. Yo solo utilizo sus personajes y la trama para hacer un homenaje a su gran obra, además de un tributo a la pareja que aquí se presentan.


Después de estar escribiendo "Informante" sentí la necesidad de hacer algo como esto, después de todo, ya había aclarado que suelo escribir cosas demasiado empalagosas. Me inspire en una imagen que encontré por ahí, y lo escribí cuando fue a tramitar una credencial. Es un drabble pequeño, pero que me dejo satisfecha. Espero a ustedes les guste tanto como a mí.


Usagi se acomodó mejor sobre el esponjoso Suzuki-san, dejando por un momento el libro que leía a un lado, le dio un último sorbo a su taza de café y la dejo en el piso, pasando después su brazo por encima del cuerpo del muchacho que dormía sobre su pecho. Tomo nuevamente el libro y continúo con su lectura.

Misaki se removió entre sueños y murmuro algunas cosas sin sentido, aferrándose a la camisa que vestía el escritor. Usagi bajo la mirada un par de segundos, sonriendo al instante.

Amaba ese tipo de situaciones, cuando Misaki parecía olvidarse de todas las cosas que solía hacer comúnmente y se dejaba tocar con total tranquilidad. Le acaricio la punta de los mechones castaños, deleitándose con la sedosa textura.

Misaki volvió a moverse, quedando de lado con los labios entreabiertos, Usagi no se resistió y paso el pulgar por el labio inferior del universitario. El castaño no había cambiado en nada en los últimos dos años que había estado viviendo con él, exceptuando lo mucho que había madurado en cuanto a dediciones en su vida personal se tratase. Dejo su mano sobre la espalda de Misaki, sintiendo como esa parte de su cuerpo subía y bajaba acorde su tranquila respiración.

Se levantó lentamente del piso, cuidando de no despertar al muchacho, aparto más la taza que se encontraba a un lado y lo levanto en brazos, comenzando a subir las escaleras con el propósito de acomodarlo en su cama. Una vez realizada esa acción le quito la ropa y lo vistió con su pijama de algodón. Misaki apenas y había notado las acciones a las que era "sometido", quiso creer que ya se había acostumbrado a que fuera él el que le quitara la ropa.

Lo cubrió con las sabanas y se apartó para poder cambiarse.

— Usagi-san —Se giró rápidamente con la camisa a medio quitar, notando de Misaki seguía dormido y que ahora abrazaba una almohada. Se quedó estático mirando únicamente al muchacho, una enorme sonrisa surco su rostro y rápidamente se cambió de ropa y se metió al otro lado de la cama, rodeando con sus brazos el aun pequeño cuerpo del castaño, besando por encima de la tela su hombro.

— Buenas noches, Misaki —Y ocultando el rostro en su cuello, se quedo dormido.