Título: Friend Zone.

Summary: Debía fingir que su presencia no le afectaba, que su voz no le hacía temblar, que sus ojos profundos no la derretían. Tenía que hacerlo porque él, Naruto Uzumaki, era el novio de su amiga.

Advertencias:Quizá un poco de Ooc.

Friend Zone.

Viñeta I: Amor y Amistad.

Palabras: 615.

Clavaba los dedos en la calculadora una y otra vez, pero jamás se sentía lo suficientemente segura del resultado; Kurenai-sensei le había encargado recoger el dinero para la celebración de "Amor & Amistad" y tendría que presentarle las cuentas en unos minutos.

Dudaba, ponía la pantallita en cero una y otra vez para volver a empezar, y el hecho de tener a Kiba del lado derecho quejándose y estirándose en el pupitre no le ayudaba mucho, y del lado izquierdo… no quería hablar.

—¿Aún no terminas, Hinata? —preguntó por centésima vez el castaño, apresurándose por ver el resultado en el aparato—. Pon el resultado de una buena vez.

—Una vez más, la última… —le aseguró en un murmullo mientras asentía y los dedos nuevamente se posaban en el aparato.

—Déjala, debe asegurarse que las cuentas salgan bien porque si no quién crees que terminará reponiendo el dinero, ¿eh, Kiba?: Ella.

Dio un respingo y miró al pupitre de su lado izquierdo para toparse con unos ojos brillantes de diamantes y una bella sonrisa. Instantáneamente bajó la mirada, tratando por todos los medios de ocultar el sonrojo que se posaba, seguramente, en sus mejillas.

Concéntrate en los números, concéntrate en los números…

Debía fingir que su presencia no le afectaba, que su voz no le hacía temblar, que sus ojos profundos no la derretían. Tenía que hacerlo porque él, Naruto Uzumaki, era el novio de su amiga.

Sakura había sido valiente al contarle a sus amigas sobre su gusto por el rubio hace ya casi un año y ella, Hinata Hyuuga, tuvo que sonreírle y animarla porque Sakura había ganado, sí, había ganado, sólo por el hecho de confesar sus sentimientos al grupo de muchachas.

Prácticamente lo había apartado para ella al decir: "Me gusta Naruto".

Y era completamente justo, porque aunque Hinata lo hubiese amado en secreto desde mucho tiempo atrás jamás lo había dicho y Sakura no habría tenido manera de enterarse, así que desde ese día ya no tenía ninguna esperanza.

Menos ahora que eran novios.

Un toqueteo en la rodilla derecha la sacó del mundo de los recuerdos y la estrelló contra una cajita roja que el rubio colocó suavemente sobre su falda luego de pasarla sigilosamente por entre ambos pupitres para no llamar la atención de los demás que, aprovechando los minutos libres de clase, revoloteaban de un lado a otro del salón.

—Feliz día del amor, Hinata.

Dijo él antes de que ella pudiese asimilarlo completamente. Al hacerlo sólo pudo sonreír. El día anterior habían estado platicando sobre ese día y el rubio insistía en omitir la palabra "amistad" propia del título de la fiesta aunque ella se empeñase en recordárselo.

—También día de la amistad… —aseguró con voz suave estrechando la cajita de chocolates entre sus palmas. El gesto del muchacho se contrajo levemente y luego hizo un gracioso puchero. —Gracias, Naruto-kun.

Se estiró un poco y depositó un rápido y cálido beso en la mejilla masculina.

Era el primer regalo que su amigo le daba en cuánto tiempo…, era el primer regalo que le daba…

—No me agradezcas, sabes que no me gusta.

Ella sabía que mentía pero asintió y rápidamente se levantó de su asiento con cuaderno y calculadora en mano y salió del salón con fingida prisa hacia la sala de profesores, pero en realidad lo que buscaba era calmar el desesperado latir en su pecho y borrar el insoportable rojo de su rostro.