Lo que escribo es solo por diversión y entretenimiento, todos los personajes THOR Y THE AVENGERS son propiedad de MARVEL por lo tanto NO me pertenecen, las historias presentadas pueden contener violencia moderada o situaciones para amplio criterio y es recomendado para mayores de quince años.


"Nunca estarás solo".

Eran las palabras que la gente de Asgard decía siempre. Un simple enunciado que todos exclamaban como una costumbre a su familia, a todo momento, cada día; sin importar el significado, sin importar la situación.

Palabras tan vacías y pretenciosas por parte de los eternos guerreros; cuyo real significado jamás llevaban a cabo, donde entre las batallas y rivalidades, donde lo único que buscaban era la victoria en solitario.

En realidad, Loki no podía negar ese lado suyo, buscó exaltar su nombre de forma "asgardiana" y pagaba por tal descuido.

Al meditar sus errores el pálido dios salió de sus pensamientos; cada paso que daba era un recordatorio de cómo poco a poco su plan se habia desmoronado.

Estaba en medio de la caminata de la humillación; reía de sí mismo al pensar en tal escena, habia sido atrapado tal cual niño imbecil despues de hacer una pequeña travesura.

Era irónica la manera en que el seguir el camino del guerrero buscando el Valhalla lo habia llevado a tal sendero oscuro y sin retorno.

La travesía a través de su antiguo hogar el Gladheim parecía tan estoica como siempre, los pasillos iluminados por el fuego eterno daban un toque de añoranza al palacio.

Era amargo el sentimiento al regresar al lugar al que antes era su hogar, dos vidas muy diferentes habían ocurrido y transcurrido para él y ambas estaban destrozadas.

Sus ojos se posaron en las grandes puertas del salon, haciéndole recordar el día de la coronación de Thor. Todas las expectativas puestas en su complejo plan, el poder sobre sus manos; era el inicio de la derrota del dios del rayo.

El cambio drástico de la gente que lo veía como la sombra de su hermano y por un corto tiempo lo vieron como el soberano rey. Por poco tiempo se siente como lo que realmente era.

Ese ser lleno de grandeza y espíritu de lider no habia sido derrocado o ¿estaba a punto de serlo?

Parte de él caminaba sin convicción, recordando el momento incomodo al sentir la mirada llena de decepción por parte de Odín, antes de lanzarse a la incertidumbre fuera del bifrost.

Agitó las manos, solo para recordar que estaba atado a unas cadenas especiales y reconoció algunos de los símbolos de sus grilletes. Odín había superados sus expectativas al usar tal hechicería de nuevo.

¿Quién en esa tierra de guerreros lo había extrañado?

El hijo de Laufey giro la vista para observar a sus custodios, dos guardias a cada lado y cuatro atrás. Estaba orgulloso de representar una figura tan temible.

Dos centinelas adelantaron el paso y abrieron las puertas para entrar a la sala principal.

Estaba por volver a rectificar lo que ya sabía, el tratar de conquistar solo Midgard habia sido un gran error.

El dios del engaño entró con cinismo, con la vista alzada y su última hazaña antes de la llegada del dios superior fue saludar al jurado que estaba a lo alto del recinto.

Los murmullos llenos de rencor no se hicieron esperar por parte de los representantes de las familias superiores que formaban ese grupo, todos con facciones maduras, posturas opresoras.

«Tan predecibles como siempre» Pensó Laufeyson.

Giro la vista de forma burlona. En ese momento estaban entrando el cuarteto de idiotas a quienes le habían costado el reinado y su trono por no obedecerlo cuando él era legítimo rey.

Volstagg entró con su andar distintivo.

«Repulsivo como siempre» Loki alzó la ceja mientras el hombre fornido pasaba a su lado.

Hogun con esa sobriedad que lo caracterizaba con un andar lleno de orgullo; camino a su lado intentando hacer contacto visual, pero Loki estaba lleno de ira como para hacer caso.

Las puertas seguían abiertas y entraron Lady Sif junto a Fandral.

Cómo no podía odiar a esa mujer, Loki la aborrecía.

Si fue ella quien desde un principio se negó a ser su súbdita mostrando desdén a su mandato.

Al pasar Sif a su lado dijo con seguridad pero en un tono bajo. —Es hora de pagar por la deshonra que le diste a Asgard.

El joven de bigote la jalo de la muñeca. —Thor ya hizo el esfuerzo por traerlo, es hora de que el rey y la junta decidan el castigo, no nuestro.

Siguieron discutiendo el resto de la caminata y sif no parecía muy feliz por la reacción de su amigo.

Loki intentó usar algo de su magia pero no pudo, esos grilletes tenían unas runas marcadas para sellar su poder.

«Tan cerca de desintegrar esa patética sonrisa.» Al pensar eso Loki apretó los músculos de la mandíbula, estaba exasperado.

Si tan solo Odin no hubiera suprimido sus poderes de gigante, habría comenzado una masacre.

Dejó de poner tensión en sus brazos, dejando caer las manos, no podía hacer nada para tratar de salir de aquel embrollo.

Recordó a los últimos días que habia pasado en Asgard como rey y la única persona aparte de él que se sentía fuera de lugar.

Dio un vistazo rápido alrededor del palacio tratando de encontrar e esa mirada llena de compasión.

«¿Habrán respetado mi regla de dejar fuera todo?» Sus pensamientos comenzaban a llenar de dudas esa seguridad que lo caracterizaba.

Loki sabía que no, porque Odín como la junta mantenían a sus enemigos más cerca que a sus aliados.

Ella odiaba todo lo que tenía que ver con guerras, muertes y peleas sin sentido, por lo que creía que Heimdall la mantendría a salvo.

Podía definir esa relación como como una amistad de infancia y un peón más que usó para subir al trono.

Alzó la mirada al escuchar entrar a la familia real.

La voz tenue y maternal de Frigga daba un sentimiento de alivio en el recinto, todos estaban de pie para recibir a la reina y sus sabios consejos.

Thor sirviendo de firme apoyo a su madre y ella tomándolo del brazo como antes lo hacía Loki. Una imagen deplorable para el menor de los Odinson.

¿Cuánta humillación tendría que soportar?

La mujer posó su mano en el pecho alejándose de Thor y caminando en direccion de su hijo perdido, no le importaba la imagen de queda a la junta.

Ella pasó su mano en la mejilla del joven acusado. —Estoy tan feliz de que estés bien.

Para Loki, Frigga olía a la esencia que siempre había recordado, aroma hogareño que jamás olvidaría.

Tanta añoranza al ver esos ojos verdes llenos de incertidumbre que su instinto maternal respondió primero, intentando recargar su frente en la mejilla de su joven hijo.

Loki en seguida rehusó haciendo un movimiento brusco, haciendo que los guardias reaccionaran apuntando sus lanzas al cuerpo del dios del engaño.

El rubio héroe hizo una seña para calmar a los centinelas.

—Sigues siendo parte de la familia, lo sabes.

Comentario que hizo sentir aún más pisoteado a Loki, solo alzó una ceja y cerró los ojos esperando olvidar momentáneamente al rubio.

—Sutil manera de tratar a tu "familia". —Respondido el ojiverde.

Thor ahogó sus palabras y agachó la mirada; era verdad, pero también era cierto que el comportamiento de Loki habia pasado un limite entre las leyes de los nueve reinos y merecía afrontar las consecuencias .

Ambos miembros de la familia real se alejaron del acusado y tomaron sus sus lugares en el gran salón, esperando la resolución del conflicto en Midgard.

Todo estaba listo, el silencio estaba tornándose incómodo.

La expectativa sobre el trato que recibiría Loki por parte del padre de todo y las repercusiones en el reino, estaban por darse a conocer.

¿Quien mostraría su verdadero rostro?

En las afueras del palacio se escuchó un golpe en seco.

—Mi rey, disculpe la torpeza. —Dijo un súbdito inmediatamente.

Las voces se escuchaban lejanas pero era evidente quién era el protagonista del incidente.

—Jovencita, la distracción es un grave error. No me hagas pensar que esta responsabilidad es muy grande y compleja para ti.

El trato que Odin ofrecía era muy familiar para cualquier súbdito del reino.

—No quiero decepcionar al reino, ni a usted y ni a Heimdall, estoy haciendo un gran esfuerzo, su majestad.— Intentaba explicar sin ganas la joven.

—Como todo asgardiano tienes un deber que debes cumplir, no importa a quien debas juzgar.

Esa voz Loki la reconocía; era el hombre a quien siempre quiso hacer sentir orgulloso, aquel que no le mostró compasión, quien jamás lo tomó en cuenta.

—Lo sé, usted es a quien tomó como ejemplo para poder hacer bien mi trabajo.–La joven intentó disculparse. –Lamento opacar su entrada.

Loki estaba intrigado –¿Que hace aqui la consejera? –Se dijo así mismo, al estar seguro de quien se trataba.

Odin, termino la plática. —Entra primero y toma tu lugar. –Respondiendo de forma fría.

Se abrió la gran puerta dorada y se dejó ver la figura de una mujer de vestido violeta. Ella entró subiendo las escaleras rápidamente.

Todas las miradas estaban sobre la inpuntual miembro de la junta.

«Liv es parte del jurado… parece que otra vez el juego esta de mi lado.» Pensó Loki al saber quién lo juzgaría.

El padre de todo entró con su armadura dorada y la lanza del destino; su imagen emanaba poder y autoridad.

Todos hicieron una reverencia, menos el hombre esposado que también tenía tapada la boca y su mirada estaba fija en su falso padre.

Todo lo que había hecho por él, todas las mentiras que habia creído toda su vida.

¿Por qué todo acababa así?

—Todo sucedió muy rápido, no quise dejar este juicio para después, sé que estás incómodo por la manera en que llegaste. —Odín estaba sentado en el trono con una expresión algo confusa. —Eres mi hijo forjado a mi semejanza, a mis valores, pero al verte tan destruido me preguntó ¿tienes algún tipo de remordimiento?

Todos los hombres reunidos empezaron a reclamar por el trato preferencial:

—Trato de matar a su hermano.— Gritaba algún cobarde detras de la junta real.

—¡Puso en peligro a los midgardianos¡

—¡Lastimó a inocentes¡

—¡Llamó la atención de los demás reinos¡

Llovían acusaciones con bases y fundamentos.

La voz maternal de la reina, hizo un comentario para iniciar la defensa. —Si no se conoce la historia, las nuevas generaciones corren el peligro de vivirla de nuevo y cometer nuestros errores. —Dijo Frigga con la mirada en el suelo —¿Cuánto más tengo que soportar al ver a mi hijo en esa situación? — Ordenó siendo manejada por sus instintos maternales. —Quítenle el protector, tiene que defenderse de alguna manera, es mi hijo.

Fandrall dijo enseguida. —Como usted ordene. —Tenía una deuda moral con su reina y por eso obedeció.

Cuando Loki ya no sintió la presión sobre su rostro mostro una sonrisa sínica muy marcada —Padre… sólo buscaba tu aprobación, ten misericordia ahora que te lo pido frente a todos. —Dijo con sarcasmo.

—No tienes miedo a las consecuencias, no tienes idea de la gravedad de tus actos ¿Qué buscas con todo esto? —Cuestionó el padre de todo.

Sabía que, no era el humilde y débil joven, que seguía órdenes, algo había cambiado cuando lo dejó caer del bifrost.

La mirada suplicante de Loki, cambió radicalmente, había sido desenmascarado. —Hacerles saber que mate a mi verdadero padre… para iniciar. — Dio tres pasos en dirección a Odín y los guardias sacaron sus espadas apoyándolas en el cuello del joven. —¿Tienen miedo? Cada uno de ustedes piensa que al voltearse yo les cortare la cabeza y tiene razón, deseo hacerlo con todas mis fuerzas. Soy la criatura con la cual asustan a sus hijos antes de dormir.

Los murmuros de antes se convirtieron en discusiones abiertas, la sala era un desorden.

Frigga estaba al borde del colapso nervioso, no reconocía a esa persona parada en medio del salón.

Odín desde el trono dijo en voz baja pero severa. —Basta.

Su mirada aplastante y sería, como si la persona frente a él jamás hubiera tenido un pasado en su vida. Para él, Loki habia dejado de ser su hijo, pero para el reino todavía era el príncipe menor.

No podía ser tratado de manera convencional, eso era muy cierto.

La reina de Asgard decidió salir de ese lugar, estaba segura que ese juicio no llevaría a nada bueno para su hijo.

Thor solo apretó los puños ante la impotencia de no saber como reaccionar.

¿En que había fallado como hermano?

Odín se levantó y con el báculo golpeó el suelo. —¡Dije que basta!

El acusado abrió los ojos por el tono en que habia sido encarado.

—Ustedes diez, representan la historia de Asgard, quiero escuchar su opinión. —Odín ignoro a su hijo, intentando recobrar la cordura de las voces de la junta que en todo momento habien permanecido en silencio.

—En estos momentos eres un ser con el cual es imposible razonar, puede ser que la cordura no está presente en ti o que olvidarás quien eres. —Dijo un anciano que era el líder de las esposa lo tomó de la mano apoyando su discurso y los sujetos de ambos lados asintieron. —Pero Frigga tiene razón al decir que no podemos juzgarte por los mismos errores que cometimos.

Reinos conquistados, guerras interminables, treguas hechas a bases de engaños; esa era la historia que arrastraban todos y cada uno de los ancianos en la orden.

La garganta de una mujer se aclaró antes de hablar; parecía enojada por el modo de interrumpir a su colega mayor. —Nosotros ya pagamos por nuestras fallas, perdimos a nuestros seres queridos ¿ya olvidaron la guerra contra Svartalheim y como ellos nos atacaron por sorpresa? —La mujer de cabello lacio y largo quería demostrar que Loki merecía un castigo. —Perdimos a muchos seres queridos por tratar de hacerlas cosas de la manera amigable ¿no es así Liv?

Una lucha por la Odin nunca podría olvidar el nombre de líder de la resistencia. Malektih habia destrozado en más de una manera la vida de los asgardianos.

Pero eso era un peso que todos llevaban a cuestas y que en ese momento no era agradable recordar.

Olfrid dio su opinión sobre la sentencia adecuada. —Lo más correcto es que pague en Yggdrasil donde nadie escucharas sus engaños, donde todo es un silencio eterno, para que sus pensamientos terminan matándolo, donde las raíces rodearán su cuerpo y quitaran su vitalidad.

Jayred, se levantó apoyando el segundo comentario y así mismo tres personas lo siguieron. —Somos seis los que votamos en contra de ti traidor.

Había contado mal los votos, pero se sentía seguro con el apoyo recibido.

—Jayred, no has escuchado aún la opinión de la generación más joven ¿No sabes que es la consideración? —El anciano mostraba sabiduría intentó ser justo con el veredicto. —Es importante hacernos saber lo que sientes, Liv.

La pelirroja vio todo el recinto antes de hablar, buscaba las palabras adecuadas para justificar el estar en contra del castigo de Loki.

—Yo… represento a la familia Fimbulvetr por ser la última en estar viva; eso es algo que no es necesario de recordar siempre, Jayred. —Acomodó parte de la falda de su vestido de manera nerviosa. —No me creo merecedora de poder tener el destino de un vida en mis manos y menos cuando fui partícipe en tal acto.

Laufeyson alzó la mirada para encontrar ese peinado clásico de la joven esa tonta trenza que caía por su hombro derecho. —No quieres, porque eres débil; al igual que yo eres una vergüenza para toda esta gente y aun así quieres ser parte de esto. —Sus ojos empezaron a cambiar de color y sus manos no tardaron en ponerse azules. — ¿Crees que ellos perdonaran que el hecho de que me ayudaste a matar a Laufey? —Su mirada perdida se fijó en los ojos color hazel de la chica. —Estás en ese lugar para ser una presa en una jaula de oro, para puedan controlar tus movimientos... eres una marioneta patética.

Los ancianos sabían que de cierto modo Loki tenía razón; Liv estaba siendo vigilada por los guerreros más fuertes.

—Es deplorable como tu mismo te destrozas. Pasarás tiempo en solitario antes de tomar una decicion junto a la orden. —El padre de todos dio punto final al espectáculo.

Odín se habia dado cuenta que era muy pronto para llegar a una sentencia.

El rey pasó su mano disimuladamente por el mentón y exclamó. —Dos semanas para volver a escucharte y un mes para saber cuál será tu destino. —Giró la vista a la junta real. —Ha pasado mucho tiempo desde que necesite de su juicio para ejecutar uno, tienen una obligación que cumplir señores. —Se levantó sin decir más para después abandonar la sala real.

Odín esperaba que las opiniones divididas del jurado se hicieran una y representaran la mejor decisión para el reino.

Hogun como Frandal estaban pendientes de que los pocos asgardianos que eran parte de la orden salieran sin hacer mayor alboroto; Lady Sif y Volstagg terminaron escoltando a los ancianos y Thor se acercó a su padre a preguntarle algo en silencio.

¿Que acababa de pasar?

Loki estaba confundido con tal resultado, Odin habia huido de nuevo para no responder como el padre que suponía ser.

A lo lejos, el rey dio las ultimas órdenes a los centinelas más estrictos de su guardia. —Llevenlo a la celda de confinamiento. —Fue el último comentario de Odín.

Se notaba cansado, pero estoico al mismo tiempo.

Loki al ser escoltado a la prisión donde viviría de forma incómoda, tendría tiempo de repasar sus errores y quizá rectificar si queria enmendar el daño hecho.

El ojiverde volteo un segundo intentando controlar su ira y vio a su hermano sonriéndole a la mujer que había contrarrestado la balanza a su favor.

Mientras Liv bajaba las escaleras, Thor estiro su mano para acompañarla por la corta travesía por los pasillos del palacio.


Dato curioso:

Liv, significa vida.

Fimbulvetr, significa tormenta.

Yggdrasil es el árbol de la vida, donde en el comic alguna vez Loki fue desterrado.