¿Por que lo hiciste?

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- Gracias, papá- susurró Gohan viendo al cielo, que esta ocasión le parecía más azul que antes, el aire más limpio y puro... Cada guerrero Z se despidió desde la torre de Kamisama, y cada quien tomó un rumbo diferente.


- Ya era hora de que llegaran, me tienen tan preocupada, ¿por qué me hacen esto?- reclamó Milk saliendo de la casa a recibir a sus héroes.

- Hola, mamá- musitó suavemente Gohan, estaba algo tímido y tembloroso a la vez.

- Tranquilo, Gohan, contigo no es el problema, Goku no debió hacerte pelear, pero ya me va a oír tu padre, en el preciso instante en que se aparezca, porque el susto que me ha dado ha sido terrible- aseguró Milk pareciendo no darse cuenta de lo que había ocurrido.

- Vamos, Milk, no te enfades, tanto tu esposo como tu hijo han salvado este mundo- aseguró Ox Satan sumamente satisfecho.

- Y bien, Gohan, ¿en dónde está tu padre? ¿no me digas que se fue a Kame House a celebrar con los rebeldes de sus amigotes?- preguntó Milk cruzando los brazos.

- No, mamá, él no está en Kame House- explicó algo dudoso Gohan y para sí mismo se decía - Ojalá que estuviera allá-

- Entonces, ¿en dónde está? Tengo que hablar muy seriamente con él- replicó Milk y se queda mirando fijamente a su hijo... entonces fue cuando percibió esa mirada de culpabilidad mezclada con nostalgia y sin querer resignarse a lo que había pasado.

- Gohan... ¿qué pasó con Goku?- preguntó Milk deseosa de que sus presentimientos fueran absurdos... su voz se fue quebrando por lo que no pudo seguir hablando.

- Mamá, mi papá... él... sacrificó... él... se llevó a... al planeta de...- Gohan empezó a decir más frases incoherentes.

- Pero tenemos las esferas del dragón, ¿qué les pasa?- sugirió Milk entendiendo perfectamente el asunto.

- Mi papá no quiere- musitó Gohan bajando la mirada mientras gruesas lágrimas recorrían sus mejillas.

- ¿Cómo que no quiere? ¿Qué locura está haciendo ahora?- reclamó Milk más molesta y Gohan dio un paso hacia atrás algo sobresaltado por la furia que veía en su madre.

- Cálmate, Milk- pidió Ox Satan pero ella solo entró a la casa sin decir nada más.

Tanto Gohan como su abuelo la siguieron silenciosamente... ya en la casa Milk meditaba muy bien todo el asunto, pero no lo comprendía, no sabía el motivo por el cual Goku le estaba haciendo eso.

Gohan estaba cerca de la mesa, parado, sin saber como explicarle a su madre que en parte él tuvo mucha culpa sobre la muerte de su padre, «si le hubiese hecho caso, mi papá estaría aquí» se repetía constantemente en la mente cuando sus pensamientos fueron perturbados por el desconsuelo de Milk que ya no pudo ocultarlo más y se echó a llorar por no querer aceptarlo.

- Tranquilízate Milk, esa fue la decisión de Goku y no podemos hacer nada por evitarlo- pidió Ox Satan tratando de que ella comprenda pero no lo iba a conseguir.

- Calma, mamá, mi papá me prometió que estaría con nosotros siempre- aseguró Gohan ayudándola a incorporarse. Las ideas acerca de la muerte de su esposo volvieron a golpearle la mente.

«¿Cómo podrá estar con nosotros si está allá en el otro mundo con...» Milk se tranquilizó inesperadamente «Eso es... entrenamiento» La joven se secó las lágrimas y tanto su padre como su hijo creyeron firmemente que ella al fin comprendió todo.

«Si mi mamá actúa fuerte, yo debo serlo más aún, debo ser su punto de apoyo» meditó Gohan viendo orgulloso a su madre sin decir ninguna otra cosa más.


- Es una época muy especial para todo el mundo... hay paz, y todos dan gracias al héroe de la Tierra... el Gran Mister Satan, nos salvó del villano Cell, es el mejor, es único, es fantástico...- (Ni yo misma me lo creo)

- Es un grandísimo idiota- gritó Milk furiosa por los reportes a diario sobre cada actividad realizada por el famoso personaje. Gohan escribía silenciosamente en su escritorio... era muy dura la herida que los dos tenían que cerrar y sinceramente ni los periódicos locales, ni la televisión y mucho menos la radio ayudaban a asimilar bien los hechos.

De pronto nuevamente Milk se tranquilizó, Gohan se incorporó a su estudio con más atención que hace unos minutos... ultimamente su madre debería tener unos ataques de ira pero se ha ido controlando, es increíble ese cambio tan radical que ella ha dado.

- Alguno de ustedes debería ir a taparle la boca de un solo puñete- gruñó mientras apagaba la televisión y botaba los periódicos a la basura.

«Bueno, tampoco debería esperar que se haya dominado tanto» meditó Gohan sonriendo al momento que sacaba los cálculos de unas ecuaciones trigonométricas.

Han transcurrido apenas 8 semanas desde ese día como solía decirle Milk... mezclaba la indiferencia con la nostalgia, y el estar a cargo de la crianza de su hijo la había ayudado a mantener la mente ocupada... aunque también algo le pasaba, Gohan no es ningún tonto y desde hace unos días la ha notado algo débil, como si repentinamente fuera a caerse o desmayarse, o en otras ocasiones no ha querido comer, y se retira temprano a su alcoba... «tal vez esté muy cansada por ser ahora mi madre y padre a la vez... debe ser muy difícil para ella»

Por otro lado los estudios del chico no podían ir mejor, hasta quería hacer una pequeña expedición para estudiar más detalladamente algunos grupos de animales... y en el fondo quería sacar a su madre de la casa para que despejase la mente un poco.

- Bien, cuídate, y come como es debido, no descuides tus estudios y no demores más de tres días en volver- expresó Milk cuando Gohan le habló sobre su expedición.

- ¡¡¡¿¿¿¿Qué!- exclamó Gohan casi cayéndose del asiento.

- ¿Estás bien, hijo?- pregunta Milk tratando de ayudarlo a incorporarse pero todo le dio vueltas a su alrededor y optó por alejarse sutilmente, Gohan se percató de este hecho.

- Estoy bien, mamá... es que también pensaba... yo quería... - explicaba Gohan mientras jugueteaba nerviosamente con el lápiz entre sus dedos.

- Bueno, entonces que Piccolo vaya contigo, los dos sabrán cuidarse- aceptó Milk y el lápiz que Gohan tenía se rompió de la impresión que se llevó.

«¿Qué le pasará a mi mamá?» se preguntó Gohan ahora sí asustado por la repentina actitud.

- Y no te creas que será de todos los días, necesitas aprender también práctica y si me dices que estudiarás entonces te creo- aseguró Milk sabiendo en el fondo que Piccolo lo ayudaría mucho en esta etapa de depresión.

Gohan sonrió suavemente «Esta sí es mi mamá»- Bien, entonces me iré mañana por la mañana- expresó esperando alguna negativa pero Milk demostró su aprobación asintiendo con la cabeza.

«Mañana será un gran día, tengo 3 días para saberlo definitivamente, perdóname hijo por no hacerte partícipe de este plan» meditó Milk al ir a despedirse con un beso en la frente de su joven Gohan que dormía plácidamente.


- Bien, mamá, ya me voy- expresó Gohan llevando una maleta con cuadernos, lápices, borrador, apuntes, regla, libros acerca de animales, y por supuesto su ropa de entrenamiento, su ropa de dormir, su cepillo... y mil una cosas que Milk le había arreglado la noche anterior.

Un momento... ¿ropa de entrenamiento? Ahora sí que esto estaba sumamente extraño.

- Cuídate, hijo- finalizó Milk sin querer dar explicaciones acerca de la ropa.

- ¿Estarás bien?- preguntó Gohan algo dudoso en partir.

- Claro que sí- aseguró Milk acariciándole el cabello.

- Bien, volveré dentro de 3 días- finalizó Gohan mientras se perdía por el horizonte.

- Tres días- repitió Milk teniendo entre sus manos un aparato que comenzó a sonar, al activar cierto botón un mapa se dibujó en la pantalla y un punto clave marcaba un lugar algo distanciado en dirección contraria en la que se alejó su hijo.


- ¿Cómo es que se las aguantaban? o será que no debí esforzarme demasiado. Ningún esfuerzo es en vano con tal de escucharlo directamente- se dijo Milk teniendo frente a sí 7 hermosas y relucientes esferas del dragón... era la noche del segundo día y al amanecer Gohan volvería y ella no quería que su hijo se enterara de su hazaña.

Milk repasó momentáneamente todo lo que le ocurrió, debió hablar con Dendé para que tratara con fuerzas sobrehumanas reactivar las esferas del dragón debido a que las usaron para desactivar las bombas de los gemelos androides, el pequeño dios namekusiano no se pudo negar ante la petición que le hacía la esposa del salvador de su planeta, la madre de su amigo y sobre todo una mujer que notablemente estaba atormentada.

Después la búsqueda de las esferas no fue tan fácil como ella creyó, su suerte es que nadie se interpuso en su camino, al menos no nadie al estilo Patrulla Roja o Pilaf, que este último aunque no le hubiese hecho daño si la retrasaría.

Existieron, lógicamente, personas con deseos de hacerse millonarios, pero Milk trató sobre todos los medios no utilizar la fuerza física, no porque no pudiera, sino que no debe

«Aunque la que más me costó fue encontrar la de 4 estrellas... la que te pertenece, Goku» meditó Milk sonriente mientras recordaba que un grupo de aldeanos de un pueblo sumamente pequeño y poco conocido se la obsequió, de pronto Milk recordó su principal objetivo e invocó al dragón.

- Sal de ahí, dragón y cumple mi deseo- exclamó Milk totalmente tranquila aunque al ver el brillo de las esferas y la sombra del imponente dragon se sintió sumamente emocionada.

- Aquel que ha reunido las esferas del dragón le he de cumplir 2 deseos- aseguró Shen Lon al salir.

- Sólo quiero uno, después te puedes marchar- aseguró Milk algo nerviosa y respiró profundo para no caer de la emoción.

- Quiero que revivas a mi esposo- pidió Milk temblando de la ansias.

- Ese deseo me lo han pedido anteriormente, y no lo cumplí por dos motivos: uno es que ya lo he revivido anteriormente, y segundo la persona misma se ha negado- respondió el dragón.

«Necesitaba oírlo nuevamente... él mismo se negó... pero... ¿por qué?» meditó Milk apretando los puños del coraje y de la confusión que todo esto le provocó «¿Por qué lo hiciste? »

- Entonces... ¿puedes hacerlo venir aunque sea por esta noche? necesito hablar con él- expresó Milk con la voz a punto de quebrársele y sintiendo que el corazón se le saldría

- Veré si él desea- comentó el dragón ante el asombro de Milk

«¿Si él desea?» Estas tres palabras la hicieron repentinamente reaccionar «Si él hubiese querido hablar conmigo ya hallaría el modo... pero él no quiere ser revivido, no quiere hablar conmigo... pero él... ¿Por qué? ¿Qué fue lo que te hice?» meditó Milk y de pronto una decepción inmensa la inundó totalmente

- Ya no deseo nada, dragón, puedes irte- aseguró Milk volteándose y dispuesta a marcharse... se desligó tanto de todo lo que le rodeaba que no alcanzó a entender lo que finalmente dijo el dragón antes de separar las esferas y dispersarse por toda la Tierra.

- ¡Qué estúpida he sido!- se dijo Milk sacando un vehículo de la cápsula # 8.

- ¿Qué es lo que te ocurre? ¿Qué fue lo que te afectó tanto para que arriesgues tu vida en la búsqueda de las esferas del dragón? Sabes bien que esa búsqueda está llena de peligros- comentó una voz a sus espaldas mientras suavemente la retenía desde el brazo.

- ¿Qué me ocurre a mí? ¿Qué es lo que te ocurre a ti?- gritó Milk furiosa reconociendo inmediatamente la voz, ella volteó con intenciones de seguirlo regañando pero al verlo no pudo evitar que se le escapen las lágrimas.

- Gomen kudasai Milk, sé que debí hablar contigo, pero es lo que justamente quería evitar... verte así- aseguró Goku acercándose suavemente.

- No entiendes...- susurró Milk angustiada deslizando su mano por la suave mejilla de su esposo.

- No entiendo- repitió Goku tomándola de las manos.

- ¿Por qué te negaste a ser revivido?- preguntó Milk soltándosele y volteando.

- Milk, todos en esta vida tenemos un ciclo, yo siento que el mío llegó al ver a nuestro hijo más fuerte que yo, además... estoy bien en el otro mundo... he entrenado como no tienes idea- respondió Goku con un entusiasmo increíble.

«Lo sabía... entrenamiento» pensó Milk haciendo una mueca de coraje y de pronto se toca suavemente el vientre logrando apaciguarse, entonces voltea viéndolo fijamente.

- Escúchame bien, Goku, ¡¡¡NO puedes dejarme ahora, yo estoy em...- Milk calló repentinamente viendo en esa mirada llena de felicidad por haberle contado de su entrenamiento. Tenía tiempo que no observaba esos ojos azabaches brillando de emoción

La mirada de felicidad de Goku cambió por una de intriga, esperaba pasivo a que ella termine su frase. Milk pensó en muchas cosas en ese instante.

- Tú estás... - expresó Goku dando la pauta para que ella continúe y suavemente le coge las mejillas para verla a los ojos.

- Enamorada... yo estoy enamorada de ti- susurró Milk en el instante en que la respiración comenzó a ser profunda y su voz lentamente se apagaba por las lágrimas que le corrían por las mejillas.

- Milk...- susurró suavemente Goku secándole las lágrimas.

- Lamento haberte hecho perder el tiempo con una locura, debes irte- aseguró Milk tratando de incorporar su afectada voz.

- Milk... yo ya estoy muerto... entiende que no puedes amarme- respondió Goku.

- ¿Cuando mueres dejas de amar a las personas?- pregunta Milk creyendo comprender el motivo por el cual él no quiso revivir.

- No, Milk, yo te sigo amando, también a nuestro hijo, les prometí que siempre estaría con ustedes a pesar de que ya pertenecemos a mundos diferentes- expresó Goku percatándose de sus ideas.

- Entonces, ¿cómo puedes pedirme tú, estando muerto y dices seguir amándome, que deje de amarte estando yo viva?- preguntó Milk casi como regañándolo.

- Bueno... es cierto que estoy muerto, pero es porque estás viva quiero que seas feliz... he sentido tu tristeza y he percibido la mayor parte de las cosas que piensas... no es por ti que yo no quise volver, te lo aseguro- respondió Goku como tratando de calmarla.

Milk sonrió suavemente al oírlo dando explicaciones. De pronto un mareo le llegó y ella, para disimularlo, se sienta en el césped.

- ¿De qué son esos mareos que constantemente te dan?- preguntó Goku sentándose junto a ella.

Realmente Goku no es tan bobo como aparenta ser, por el contrario es muy observador.

- Es que... estoy cansada- respondió dulcemente Milk mirando a la nada. Goku se percató de la soledad que ella estaba experimentando, no sospechaba el daño que le hizo al no querer volver a la vida. Y realmente en el otro mundo se sentía muy extraño, si no fuera por los entrenamientos que le ocupan la mente.

De pronto Goku saca una piedra redonda y se la entrega en sus manos.

- Antes de que se convierta en piedra vi que era la esfera de 4 estrellas; se iba rumbo al mar y decidí detenerla para entregártela, tú sabes lo especial que es para mí- expresó Goku y Milk trató de aguantar las lágrimas.

- Te extraño... para discutir, para hablar, para que me regañes... extraño tus abrazos, tus comidas... te extraño, amor- confesó finalmente Goku abrazándola, Milk deposita la esfera junto a ellos.

- Mi Goku...- musitó Milk recostándose en su pecho «Si supieras, mi amor» suspiró dentro de ella.

- Descansa, Milk, lo necesitas- pidió Goku soltándole y acariciándole el cabello azabache. Lo seguía teniendo largo y hermoso, y rara vez él la veía con su cabello suelto.

- Si duermo, te vas... y no quiero...- respondió Milk pero Goku no la dejó levantarse.

- Antes de irme te despertaré, lo prometo- susurró Goku y le acariciaba suavemente los brazos para darle un poco de abrigo, pues corría un viento helado en esos momentos.

Milk se sintió protegida, tranquila como hace mucho tiempo no se sentía, estaba feliz de ver a su Goku tan entusiasmado, aunque no estuviera junto a ella... pero eso ya no le importaba, aunque le disgustó cuando Goku le dijo que no debería amarlo, ¿cómo iba a dejar de amarlo? cuando tenían fuertes lazos que los unían... si ella hablaba todo lo que le quería decir tal vez él reconsidere la decisión de volver a su lado, pero estaría entorpeciendo su mayor anhelo «ser más fuerte» meditó ella... «si él quiere volver quiero que sea por sus propios medios... no debo obligarlo»

Milk, sin darse cuenta, posa una de sus manos en su vientre, mientras se recostaba en el pecho de su esposo, sintiendo el aroma de su ropa... tan fresca, tenía su olor especial, reconfortante.

Goku seguía sobándole los brazos y se desliza a través de ellos hasta llegar a las manos de Milk, sin diferencia alguna le acaricia el vientre, Milk sonríe nerviosamente, e hizo un gran esfuerzo por contener las lágrimas, Goku abraza suavemente su cintura y posa su cabeza sobre el hombro de ella.

- Parece que el tiempo se hubiese detenido, no siento ni la batalla ni los golpes ni el entrenamiento... parece que siempre he estado aquí contigo, como la última vez... como hace 2 meses y...- Goku comenzó recordar - Y... 5 días- agregó Goku.

- Dos meses y cinco días- repitió suavemente Milk pasando sus brazos alrededor de la espalda de su amor y se ruboriza ligeramente, Goku se separa suavemente de ella contemplando su rostro - ¿Tienes frío, Milk?- pregunta volviendo a tomarla de las manos.

- No, porque tu espalda es muy reconfortante- contesta ella sonriendo y recostándose nuevamente en el pecho de su esposo.

- Ahora lo comprendo- aceptó Goku volviendo a acariciarle los brazos, era él quien le brindaba ese calor que nadie más podría darle y esas mismas palabras ella se las dijo cuando estaban buscando la forma de apagar el fuego del castillo de Ox Satan después del 3er torneo de artes marciales el cual Goku ganó.

Muchas ideas pasaron por la mente de Goku al tenerla dormida profundamente en sus brazos.

- Te amo, Milk, eres lo que más extraño, nunca me alejaré de ti, pero... por favor, perdóname... como siempre lo haces- dijo Goku suavemente procurando no despertarla.


Ya casi amanecía en esa montaña, Goku le acaricia tiernamente la mejilla cálida, su piel era suave y tersa, disfrutaba mucho de ese momento, pues ya tenía que partir.

- Milk, amor, despierta por favor- dijo Goku tratando de hablar lo más notable posible, pues esa despedida sería la más difícil y sentía que la voz se le iba a quebrar.

- Ya debes partir- fueron sus primeras palabras abriendo los ojos y levantándose respirando el aire puro que los estaba envolviendo.

- Sí, ya está amaneciendo- agregó Goku y se coloca frente a ella viéndola a los ojos negros de ella que le decían que estaba resignada a que ya lo perdió y sólo necesitaba escuchar de sus propios labios que el amor entre ellos aún existía.

El sol daba señas de que pronto aparecería y con él Goku se iría desvaneciendo, así que, sin duda alguna Milk lo abraza por última vez.

- Nos volveremos a encontrar, te lo prometo, y de allí nada me separará de ti- aseguró Goku mientras le cogía suavemente las mejillas quitándole unos cabellos que cubrían su cara y vuelve a ver sus ojos llenos de esperanza.

- Lo sé, confío en ti- respondió Milk «Confiamos en ti»

Goku se acerca a sus labios para besarlos tiernamente, fue un beso corto y muy amoroso... el que le debía el día que se vieron por última vez cuando él le esquivó su pregunta acerca de que si Gohan pelearía o no.

La mira a sus ojos, ¿estaba permitido que él la bese perteneciendo ya al otro mundo? ¡Qué rayos! No le importaba y vuelve a besarla por más tiempo mientras el sol estaba apareciendo por el horizonte.

- Ai shiteru- musitó Milk al separar sus labios y Goku le acaricia suavemente la mejilla mientras comenzaba a desvanecerse.

- Ai shiteru mo- finalizó Goku antes de que el viento que corría se lo llevara hasta el más allá.

Milk contemplaba el amanecer, los rayos del sol anunciaban un nuevo día «He cumplido» Milk se soba suavemente el vientre.

Gohan, que siempre estuvo allí, se acerca silenciosamente hacia su madre; era imposible que el muchacho no hubiese sentido el poder del dragón, y pensando que se trataría de algún villano decidió averiguar quien había invocado al dragón. Su sorpresa fue el ver a su padre conversando con su madre... ¡Cuántas ganas tuvo de abrazarlo! pero supo aceptar que ese no era el momento de padre e hijo sino el momento de sus padres. Todo esto que meditaba lo hizo sonreír mientras seguía acercándose, cada paso que daba lo hacía muy delicadamente, como no queriendo hacer notoria su presencia aunque estaba totalmente seguro que ella ya lo había visto.

- Perdóname por haberte dejado sin padre, pero no es bueno obligarlo a esta responsabilidad... él es muy feliz entrenando, no puedo atarlo a mí... no podemos atarlo a nosotros- dijo Milk sin voltear mientras seguía tocando su vientre.

- Mamá- musitó débilmente Gohan como teniendo miedo a romper ese instante.

- ¡¡¡¿Gohan! ¿Qué haces aquí?- preguntó Milk algo asustada percatándose de su presencia al voltear.

«No me estaba hablando, entonces ¿a quién le decía... ?» Gohan no podía responderse hasta que se percató de que su madre se tocaba el vientre, los desmayos, las pocas ganas de comer, las náuseas que solían darle, el cansancio... ella estaba... «Embarazada, era lo que debió decir y sin embargo cambió la palabra por enamorada» Todo se aclaró en la mente del adolescente que corrió a abrazarla.

- ¿Cómo llegaste?- preguntó Milk sobándole la cabeza.

- Sentí la presencia del dragón, no sabía quien era, después estaba el ki de mi papá- contestó Gohan con los ojos llenos de lágrimas.

- Lamento no habértelo dicho, no llores más, ¿tanto deseabas volver a ver a tu padre?- preguntó Milk abrazándolo.

- No es eso, mamá... estás embarazada... ¿verdad?- expresó directamente Gohan.

- S.. sí- dijo Milk algo dudosa en contestar.

« Y sin embargo no se lo dijo, ¿qué hubiera pensado papá?» meditó Gohan muy serio.

- ¿Estás molesto por haberlo ocultado?- preguntó Milk notando su profundo pensar.

- No, mamá, todo estará bien, te lo prometo, cuidaré de ti y de quien llevas adentro- respondió Gohan sonriendo inmediatamente y secando sus lágrimas coge la esfera convertida en piedra, mira a su madre y queda suspendido en la nada unos instantes, luego nuevamente sonríe.

- Vamos a casa, hijo- pidió sutilmente Milk y ambos ingresaron al vehículo # 8.

«Mamá, eres tan noble» se dijo Gohan viéndola fijamente por unos instantes.

- Espero que hayas estudiado como es debido- expresó Milk en un tono algo serio y viéndolo también. Gohan sonríe divertido al ver a su madre de siempre.

- Sí, mi investigación ha concluido y se puedo decir que sé más ahora, verás, estuve en el bosque de la sección noreste con el Sr. Piccolo quien me ayudó a ingresar por una cueva donde estaban los famosos gusanos fabrica seda, son muy laboriosos en su trabajo y entonces...-

La voz de Gohan explicando todo a su madre se perdía por el horizonte conforme el auto iba avanzando rumbo a la Montaña Paoz.


« No lo entiendo, ¿Por qué no le dijo nada? ¿Por qué lo hizo? Goku hubiese vuelto a ella» se preguntaba Kaio Sama observando todo desde el otro mundo mientras que Goku se colocaba en los brazos y en las piernas pesas de 400 kilos cada una.

- Bien, es hora de empezar- afirmó Goku sumamente entusiasmado.

- Oye, Goku, hay algo que debes saber- afirmó Kaio volteando a ver a su discípulo entonces recuerda el entusiasmo del hombre por hacerse cada vez más fuerte...entusiasmo que fue cortado por la espera impaciente de su discípulo.

- ¿Qué ocurre, Kaio?- preguntó Goku e iba a quitarse las pesas.

- Nada, es que desde mañana aumentaremos 100 kilos más en cada una de las pesas- aseguró Kaio-Sama y después de hablar entre dientes uno de tus típicos chistes empezó a reír solo «No es mi obligación decírselo»


Nota de la autora: Esta historia es la primera parte de una pequeña trilogía de como es que Goku se enteró de que tuvo un hijo... porque a mí no me convence el cuento de que en el otro mundo Kaio le haya dicho - Felicidades, ya eres papá nuevamente- Y Goku le haya respondido - Ah! Sí, gracias por decírmelo... Milk no me dijo nada!- y por parte de Milk no tuvo oportunidad de enterarse... creo yo porque sino seguro que se quedaba... Ah! por cierto ¿algo cursi la despedida? no lo sé, es que en la serie no pasan este tipo de escenas y no sé como sería Goku para tratar a Milk cuando ellos están solos, pero supongo que esta despedida debe ser muy nostálgica... Al menos es lo que creo en lo personal... Akira no es nada romántico... no debería serlo en este tipo de series ¿o sí?

Bueno, me había olvidado de incluir esto en Dragon Ball Z... Goku, Milk, Gohan, el namekusiano verde (Piccolo), Ox Satan Kaio Sama (por estos dos último con gusto lo afirmo) No me pertenecen, son de Akira Toriyama... Vaya que hizo de esto una larga serie, pero considero que le faltó este detalle sobre Goten (quien super lindo pero tampoco me pertenece)