Los personajes de Kaleido Star no son míos, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.


En busca de la felicidad
(Por SanLay-cvrt)

Ahí se encontraba ella, tan radiante como siempre, con su largo, brillante y liso cabello rubio, el cual lucía siempre ante muchos espectadores. Ella siempre fue seria y para muchos esa seriedad se convertía en una frialdad, sin embargo desde que realizo "La Técnica Fantástica"su personalidad fue cambiando, comenzando a romper el hielo en su corazón. A sus 23 años ya tenía toda la gloria de una carrera como ex acróbata y actual actriz; Ella había dejado el escenario de sus sueños, Kaleido, hace dos años, y sentía que su personalidad y su vida, había cambiado.
En la actualidad, seguía en Broadway actuando como actriz en un escenario pequeño pero que cumplía con su expectativas. Para ella, Broadway fue su escape o tal vez su salvación, por el tiempo que los medios de comunicación la dejaran de perseguir, acosándola y hablando de su fracaso como acróbata del escenario Kaleido tras su retiro, por supuesto que ella sabía que lo que decían, no era verdad. Esa estúpida lesión que tuvo en el entrenamiento de la técnica fantástica fue lo que la llevo a su retiro, pero en su interior sentía que necesitaba algo para poder ser feliz y sentirse completa, pero aún no descubría si ese algo era el escenario Kaleido o no, y la única forma de descifrarlo, era volviendo a su antiguo hogar.

-Macquarie, por favor, ve a llamar a Cathy- Layla le pide como favor a su ex sirvienta y actual aprendiz.

-Claro, iré enseguida- Macquarie camina en dirección a la búsqueda de Cathy, quien se encontraba escribiendo el próximo guión de la nueva obra.

-¡Qué diablos! No me puedo concentrar- exclamaba la exaltada guionista. En ese instante, es interrumpida por unos pasos que se acercaban calmadamente hacia ella.

-Señorita Cathy, la señorita Layla quiere hablar con usted- le dice muy amable Macquarie.

-Ok, pero no debes ser tan cortés conmigo, sólo llámame Cathy, te lo he dicho incansablemente y creo que Layla también te lo ha dicho- le dice Cathy, saliendo de la pequeña oficina. -Por cierto ¿Dónde está Layla?- le pregunta asomando su rostro por la puerta.

-Está en el escenario- le responde recordando la ubicación de Layla.

-Gracias Macquarie, eres un amor- le sonríe.

-De nada…Cathy- un leve sonrojo se ve en sus mejillas de la joven.

-Así es mucho mejor- ríe al ver la expresión de vergüenza en la cara de Macquarie y sale apresuradamente.

-o-0-o-

Mientras tanto, en el escenario Kaleido, las cosas iban bastante bien, las obras que hasta el momento habían hecho, marchaban a la perfección, con el estreno de nuevos integrantes del elenco tales como: Rosetta Passel y Marion Benigni, quienes hacían papeles secundarios en modo de entrenamiento, quizás como futuras estrellas, ya que tenían mucho potencial, pero no llegaban al nivel de Sora Naegino, que aún era la estrella principal, ni de Layla Hamilton, que había dejado su puesto de estrella a Sora.
Por otra parte, la administración del escenario seguía a cargo de las mismas personas que antes, Kalos Eido, el dueño del escenario, -quien ya estaba comprometido con Sarah Dupont y que pronto se casarían- y como administrador, el elegante y galán ex acróbata Yuri Killian (quien aún era el soltero codiciado de siempre).

-Kalos, aquí está el informe que me pediste- el rubio le deja una carpeta en su escritorio.

-Gracias Yuri, por lo visto está muy completo- le da una revisión rápida a los papeles.

-Por cierto Kalos, la próxima semana tomare mis vacaciones como lo habíamos hablado- le dice mientras llevaba sus manos a los bolsillos de su pantalón como usualmente lo hacía.

-Es verdad, claro, ningún problema, ve a tus vacaciones... te lo mereces- se levanta de su asiento y le da la mano en forma de agradecimiento. Ambos hombres se despiden y Yuri sale del escenario en dirección a su automóvil.

Yuri poseía aquel vehículo rojo deportivo, realmente un automóvil soñado por cualquier hombre. Abre la puerta, se sube y conduce en dirección desconocida.

-o-0-o-

-Layla, Macquarie me dijo que tú me buscabas- se cruza de brazos para escuchar a la actriz que se encontraba frente a ella.

-Sí, estoy pensando en tomar unas pequeñas vacaciones- le dice muy convencida.

-¡Pensé que nunca lo dirías! Al fin tendré un tiempo libre para pensar en la próxima producción… la verdad es que necesito muchas ideas nuevas y con tu energía para trabajar incansablemente, no me da tiempo para pensar en otras producciones- literalmente se tira en una de las sillas que estaban frente al escenario para suspirar y relajarse.

-Entonces terminaremos la obra, y me iré de vacaciones- sonríe al ver el espectáculo que le hacía su amiga.

-¿Irás a Kaleido?- le pregunta Cathy a la rubia.

-Claro, iré a ver las obras que están haciendo...- cierra los ojos.

-¿Segura que es sólo a ver las obras?- ríe.

-Es obvio que iré a ver a mis ex-compañeros también- alza una ceja.

-Sé que a Yuri no lo has visto hace mucho… y dime ¿Cómo lo haces para no extrañar a un compañero que tuviste durante tantos años?- le pregunta pícaramente.

-¿De qué hablas Cathy?, estás viendo cosas donde no las hay.

-Te he visto como miras fotos antiguas tuyas y de Yuri juntos en el escenario- sube y baja las cejas para molestarla.

-Sólo recordaba mi época en Kaleido, eso es todo.

-Ok, te creeré, pero lo único que espero, es que no te quieras quedar allá, con que tu me lo asegures, estaré tranquila, y si es así, tomate los días que quieras, por mi estará todo bien- le dice en tono gracioso, el cual hace reír a Layla.

-Aunque quisiera, creo que mi lesión no me dejaría- responde ocultando su tristeza con una sonrisa.

-En realidad no lo decía por eso…- sonríe pensando en el ex compañero de acrobacias de Layla -... pero bueno…- ríe.

-o-0-o-

Y ahí iba él, después de haber viajado aproximadamente cinco horas en avión entre Mary Cape a Los Ángeles y New York, esperando llegar a tiempo. Se veía que llevaba un pequeño equipaje, por ese motivo, su intención, claramente no era quedarse mucho tiempo en el lugar de su destino. En ese mismo momento, él iba abordo de un taxi que había tomado en el aeropuerto JFK (Aeropuerto Internacional John F. Kennedy) sabía que le faltaban un par de kilómetros por llegar, ya que desde donde estaban, se podía divisar la ciudad de Manhattan donde se encontraba la famosa avenida Broadway.

-o-0-o-

A Layla sólo le quedan tres funciones, la última de ese mismo día y dos más que presentaría al día siguiente, el dueño de aquel escenario, había aceptado que todos se tomarían vacaciones por dos semanas, ya que pensaba hacer un par de arreglos al lugar, puesto que la estadía de Layla durante todo ese periodo, había traído muy buenas ganancias y se podía dar el lujo de cambiar toda la fachada del escenario.

-Layla, supongo que está feliz de que tendremos más vacaciones de lo esperado- le dice su amiga Cathy.

-Sí, pero nunca dudé que nos las darían- sonríe.

-o-0-o-

-Por favor, un ramo de lirios escalantes- le pide Yuri a un florista.

-Lo siento, pero no tengo lirios, tal vez en dos puestos más allá hay de ese tipo de flores, quizás puedas encontrar de la variedad que buscas- le dice amablemente.

-Muchas gracias, señor- se dirige hacia el puesto de flores, y efectivamente encuentra ese tipo de flor que buscaba. Eran realmente hermosas y se veían muy vivas.

Saca su celular y marca un número –Hola, soy Yuri… ¿Tienes la entrada?... perfecto, pasaré a buscarlas… gracias- termina la llamada y se dirige nuevamente a tomar un taxi hacia el lugar donde se encontraba la persona con la que había hablado.

-Aquí tiene joven Yuri, es a las 20:30 horas, obviamente en la Av. Broadway. Apresúrese, ya va a comenzar la función- La joven le entrega el boleto a Yuri.

-Gracias Macquarie, no sé qué haría si tú no me hubieses hecho este favor, nuevamente gracias- entra al taxi que había dejado esperando y parte nuevamente.

-De nada joven Yuri, disfrute de la función- dice gritando al taxi que avanzaba.

-o-0-o-

-Layla, quedan 5 minutos y comienzas- le dice el productor. Ella sin contestar, se acerca de a poco al escenario y una luz cegadora ilumina su rostro...

Luego de una hora, la función había terminado y el público se había levantado para ovacionar aquel espectáculo que habían presenciado, era algo increíble, nunca antes visto. Layla se dedicaba todos los día a perfeccionar cada movimiento, cada paso, cada palabra para dejar lo mejor de ella en el show, cosa que siempre lo había hecho, ya sea en Broadway como en Kaleido.

-Felicidades, perfecto como siempre- la aclama Cathy.

-Muchas gracias, iré al camarín a cambiarme de ropa- le dice sonriendo y dejando atrás a la guionista, quien sigue su camino al igual que su joven amiga.

La rubia entra lentamente a su camerino y se sienta frente al típico espejo con luces alrededor. Saca un paño y comienza a quitarse el maquillaje, pero su vista la dirige hacia otro cuadro del espejo, cuando ve que se acerca una persona aparentemente conocida...


N.A: Hola, soy SanLay y espero que disfrutes la historia.