Capitulo 1: alas Rotas

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"La belleza que atrae coincide rara vez con la belleza que enamora y cuando te enamoras de esa belleza te das cuenta de que es demasiado tarde…que se ha convertido en una droga visual de la cual jamás podrás escapar, te has hecho tan adicta a ella, con tal necesidad y ferviente deseo que eres capaz de romper sus alas para volar y que nunca escape de tus brazos"

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Sus ojos azules miraban su nueva escuela con asombro, nunca en su vida se hubiera imaginado que después de tanto tiempo pudiera al fin pesar la preparatoria, habían sido mucho tiempo el que había pasado lejos de Inglaterra ya que por sus enfermedades constantes se tuvo que ir lejos mucho tiempo, si no se equivocaba la última vez que estuvo en un edificio así había sido en el jardín de niños. Era feliz inmensamente feliz, al fin sus tratamientos habían dado resultados y podía crecer como alguien normal, sonrió, observando como la mayoría de los alumnos que deambulaban en los pasillos se le quedaban viendo de arriba abajo, pero claro, el comprendía perfectamente que era raro que un alumno nuevo se trasladara justo a mitad de semestre pero él había sido un caso muy, muy especial y gracias a Yuuichi había logrado llegar a donde estaba. Y de verdad estaba muy agradecido con él. Desde hace mucho tiempo, desde siempre o desde que tenía memoria había admirado al mayor de cabello azul, no solo había logrado superar su Paraplejia en un tiempo record, sino había regresado a Inglaterra mucho antes que el convirtiéndose en uno de los iconos más populares de ese lugar como la mayor estrella de soccer juvenil, era mayor que el por dos años pero, Era una persona que definitivamente Valía su peso en oro.

Lo admiraba con todo su ser, era el ejemplo a seguir para cualquier adolescente que lo conociera y Para Amemiya Taiyou no era la excepción.

Camino un poco mas buscando el casillero que le habían otorgado el 111 para ser exactos, miraba todos los casilleros que había alrededor, hasta que sus ojos dieron con el casillero 110 y ¡bingo! A su lado estaba el casillero que buscaba, dio un largo suspiro al ver como poco a poco los pasillos comenzaban a desolarse, era lo malo de ser nuevo, ni siquiera tenía la mínima idea de que hacer o donde rayos estaba su salón, pero al menos creía, No. Más bien estaba seguro que el profesor lo disculparía, solo bastaría una suave sonrisa y una suave mueca para que este lo disculpara.

Abrió su casillero, sacando varias cosas de su mochila, todo estaba muy silencioso, todo iba bien hasta que escucho un fuerte sollozo salir del casillero de lado. Se rasco la cabeza y pensó en seguir ignorando aquello, de seguro se estaba volviendo loco, cerro su casillero y se disponía irse, mas, al dar un paso un nuevo sollozo volvió a resonar, los bellos de todo el cuerpo se le encresparon, por que aunque pocas personas lo sabían Amemiya era un completo miedoso con todas las letras de la palabra, rasco de nuevo su cabello naranja y chasqueo los dientes, era mejor terminar con eso de una buena vez y sin más forzó el casillero de lado, buscando el motivo de aquellos sollozos y llanto lastimero que resonaba.

1…2…3…

Y cuando menos lo espero tenía en sus brazos un cuerpo que el considero demasiado ligero, un cuerpo pequeño, encorvado y asustado que reposaba ahora sobre él, Amemiya parpadeo sorprendido ya que nunca se espero que alguien estuviera encerrado en un casillero, es decir había escuchado muchas veces de los crueles que podían ser un colegio pero ¿era real? El pensó que las novelas y series de televisión siempre exageraban, pero al ver aquello ya no creía que fuera tan irreal como lo pensó desde un principio.

– ¿Estás bien?–Pregunto con una voz tenue, levantándose en seguida y extendiéndole la mano al contrario para que se pusiera de pie, mas eso nunca paso. Taiyou pudo observar como el menor se reincorporaba solo sin aceptar su mano y lo único que pudo llegar a su mente fue pena… pena al ver aquel delgado y bien definido cuerpo que él había sentido en sus brazos debajo de un suerte naranja holgado, demasiado grande para el cabe destacar, pena al ver el cabello castaño del chico desordenado, pena al hacer contacto con aquello ojos azules platinados que parecían estar en una tormenta…Amemiya había sentido como el corazón se le acongojaba y achicaba viendo aquella imagen frente a él, estiro su brazo y trato de hablar más fue inútil cuando reacciono el chico caminaba lejos de su alcance.

–Amemiya…–le llamaron a su espalda ocasionando que el pelinaranja volteara al reconocer esa apacible voz, frente a el estaba el peliazul que el tanto adoraba.

–Yuuichi… Tanto tiempo–saludo el menor con una sonrisa, sus ojos se fijaron en un pequeño rubio que acompañaba al recién llegado, esta parecía apacible, serio y con un semblante completamente difícil de descifrar, o al menos esa fue la primera impresión que había tenido Amemiya sobre el.–¿quién es él?–Cuestiono apuntando al castaño que recién había "salvado", Yuuichi torció la boca en un gesto de molestia logrando que el rubio que se encontraba a su espalda abriera los ojos, revelando unos hermoso ojos amatistas violetas que distrajeron por un momento el pelinaranja.

–Es Tenma, Tenma Matsukaze…–Respondió el peliazul llevando sus manos a sus bolsillos, clavando fijamente la mirada en el rubio–Y te advierto… No. Te prohíbo que te acerques a él.

–Pero por que…

–Ya te lo dije Amemiya, no me hagas repetírtelo, aléjate de él–Le dicto Yuuichi, Taiyou trago grueso, nunca, jamás había visto al mayor con aquel semblante o hablándole con aquel tono tan amenazante. –Ahora vamos a tu salón de clases–Ordeno finalmente para comenzar a caminar delante de ambos jóvenes, Amemiya se quedo parado en su lugar, mirando como el rubio pasaba por su lado sonriendo de forma petulante y arrogante.

–"Hazle caso a Yuuichi y no te metas en problemas"–Susurro el rubio al pasar por su lado, caminando con rapidez detrás del mayor quien se había alejado ya considerablemente.

Y sin más y con una gran angustia en su corazón, Taiyou había recibido una dura bofetada de realidad en su cara, la escuela no era tan agradable como parecía.

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Era su primera fiesta de preparatoria, era su primera fiesta con los nuevos amigos que había hecho…Era…Era un sueño hecho realidad.

Nunca se había sentido tan ilusionado por salir fuera de su casa.

Una sonrisa adornaba sus labios, su caminar era apresurado y su semblante no podía denotar más que una enorme alegría, a su lado se encontraba Tsurugi, el chico del que estaba tremendamente enamorado, pero el se detenía, no quería romper aquella bella amistad que mantenía con su círculo de amigos, Beta la novia del peliazul iba a su lado de igual manera, Hakuryuu conversaba tranquilamente con Shuu y Orca la mejor amiga de Beta charlaba con Sorano, uno de sus más antiguas amigas.

Se quedaría fuera por primera vez en mucho tiempo de su casa, estaba feliz de que su tía haya accedido a dejarlo a salir con sus nuevos amigos, tal vez solo se debía a que Sorano había convencido a su tía pero aun así nadie le quitaba la sonrisa de la cara.

Era Feliz…Era demasiado Feliz e ingenuo.

En aquella fiesta había conocido por primera vez el alcohol, había fumado por primera vez en su vida marihuana y sin darse cuenta había terminando en el baño, a medio vestir y con Tsurugi devorándole la boca con tanta fuerza que la respiración le faltaba.

Esto…Beta…–Trato de impedir que aquello siguiera, no quería que beta sufriera, no quería arruinar esa bella amistad que tenia con ambos, a un apenas tuvieran un mes de conocerse el ya los consideraba valioso.

¿A quién le importa?– Le había contestado Tsurugi de forma seca justo antes de comenzar a besar su cuello y bajar lo último que le quedaba de ropa al pequeño castaño, Tsurugi lo puso frente al espejo, haciendo que observaba fijamente como comenzaba a masturbarlo y el mismo se admirara de aquel semblante que el pequeño castaño podía tener cuando alguien lo tocaba de esa manera. Tenma gimió y Tsurugi sonrió, no podía evitar que el de ojos azules era delicioso, todo y cada parte del, no se arrepentía en absoluto de haberlo embriagado de esa forma si lo tenía ahora gimiendo para y por él.

Es mi amiga…–volvió a jadear Matsukaze antes de entreabrir sus labios y sentir dos de los dedos de Kyosuke en su boca.

Te amo…

Y tras esas palabras Tenma se rindió, se rindió completamente sin siquiera imaginarse que aquella había sido la peor mentira en la que pudo haber caído.

A la mañana siguiente, el video de él y Kyosuke Teniendo sexo en el baño de la casa de Beta se había difundido por toda la Preparatoria.

"Oye Matsukaze…Eres una puta barata…"

"Tenma cuando quieras lo hacemos en mi casa"

"Marica"

"Homosexual"

"¿Cuando me la mamas Tenma? Kyosuke debió disfrutarlo"

"¿Que se siente que te cojan?, es rico ¿quieres repetirlo?"

Todo poco a poco comenzó a empeorar, todos lo molestaban, todos lo miraban con asco…Todos…todos sin excepción, se había convertido en el conejillo de indias de toda la preparatoria, se sentía herido, se sentía un nada y poco a poco su hermosa sonrisa había desaparecido y el brillo en sus ojos se había opacado.

–"Lo siento estaba ebrio"

Y Kyosuke, se había deslindado de toda responsabilidad y ni siquiera había movido un solo dedo ante la humillación pública que Beta le había hecho. No hizo nada al ver como lo cacheteaba, como lo golpeaba y como le gritaba en su cara que era una puta barata, que era escoria… que no valía nada.

Todos los acosaban, todos los molestaban…

Al principio intento defenderse, trato de pelear por su orgullo pero esa fortaleza se agoto el día que habían abusado del; cuando Kyosuke volvió hacerlo suyo a la fuerza…y esta vez no había alcohol ni amor de por medio.

Le había dolido tanto, su poca autoestima se había destruido y se había convertido en el muñeco sexual del peliazul.

El acoso escolar cada vez era más horrible, entre mensajes, palabras y señales obscenas de todos se estaba hartando ya no resistía, podría escapar pero no era tan egoísta para eso, su madre estaba enferma y su tía ganaba apenas lo suficiente para mantenerlo, no estaba en las posibilidades de pedir un cambio de colegio.

Debía tragarse las lágrimas y sufrir solo, en silencio y sin nadie que se apiadara de él.

Así era la vida, la miserable y patética Vida de Tenma Matsukaze.

Y estaba seguro que así seguiría por mucho tiempo.

Fin del Capitulo 1

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Bien aquí mi nuevo Fanfic nunca pensé que YO escribiría un TaiTen XDUu es decir amo el YuuTen XD pero Bueno aquí uno de mis locuras llena de dramas, sexo (¿?) enredos, realismo y sobre todo mucho Yaoi XD habrá KyoTaku, KiriKari, TaiTen, YuuTai y muchas parejas mas~ les juro que me querrán matar en momentos XD ¿Qué les pareció este primer cap? ¿vale la pena seguirlo? ¿Qué piensan que pasara? Dejen sus revius. Es decir recuerden que el autor pierde mucho tiempo escribiendo con amor mínimo un "me ha gustado sigue así" no esta de mas o ¿si? Si no escriben reviu no sigo el fic u.u depende de ustedes XD hasta luego~