¡Ya vamos en el Quinto! espero que la historia les este gustando, el capitulo a continuación, puede ser que se suba un poquito de tono, pero no mucho es demasiado pronto, algunas diabluras, espero les agraden, perdonen la tardanza es solo que esto de la vida laboral, me acorta el tiempo de escritura…

HYM no me pertenecen, hago esta historia como pasatiempo, sin fines de lucro…

Disculpen las faltas de ortografía y de gramática, en los capítulos previos, espero que no encuentren muchos en este, ni en los próximos XP…

Gracias por leer, agradezco comentarios, los buenos, las criticas (constructivas) pues también me ayudan a mejorar…

CONTRARIOS

CAP. 4 ESTO DEBE SER UN SUEÑO…

Se encaminaron al auto, los nervios, de Haruka eran cada vez mayores, cada momento sentía su corazón latir más fuerte, lo sentía a tal magnitud, que casi podía escucharlo, sobre el ruido del motor.

Michiru por su parte, disfrutaba de la sensación de la fuerza del motor, bajo la ventanilla, el viento que entraba hacia que la esencia de orquídeas blancas que usaba impregnara el interior de auto.

Aquel aroma embriagaba los sentidos de Haruka que necesitaba volver a la realidad, le encantaba ese aroma, creía haberlo olvidado, pero estaba más segura en todo lo que pudiera pasar esa tarde.

-Llegamos- Haruka se detuvo frente a un lujoso edificio de departamentos, bajo del auto y lo rodeo para ayudar a Michiru a bajar.

Entrego las llaves del auto al Valet Parking, no hizo nada mas, sin indicaciones especiales o encargos, nunca las daba, confiaba en el chico.

Michiru permanecía en silencio, mirando a su alrededor, el lujo de aquel sitio no le impactaba, pero la última vez que vio a Haruka, la rubia no quería vivir en un sitio así, eso era lo que la tenia confundida.

-¿Te sientes bien?- Haruka noto el rostro confuso de Michiru.

-Si, solo recordaba que decías que odiabas esto sitios, como es que ahora vives aquí- Michiru volteo a verla con dejo de molestia.

-Odiaba la casa de mis padres, antes no conocía a Sam tanto como ahora, en realidad no es tan extravagante como crees, si vivo en un edificio así, es por el garage- Haruka comenzó a sentir que desilusionaba a Michiru.

-La casa de tus padres es hermosa Ruka- Michiru le dijo casi como si regañara a una niña pequeña.

-Era el infierno- Haruka contesto por lo bajo.

-Y… ¿Encontrare pieles de oso y seda roja por todos lados?- Michiru trato de aligerar el ambiente.

-Pero que imaginación, por supuesto que no, me gusta el espacio, en realidad no sé el por qué de tu curiosidad- Haruka volteo a verla divertida.

-¿El pent-house?- Michiru sonrió pícaramente.

-Aunque no lo creas fue el que me toco, pero es de las mismas dimensiones que cualquier otro departamento, todos son de dos pisos, y en realidad si observas el mío es el más pequeño, fue lo único que acepte de ellos- La sonrisa de Haruka se curvo un poco con un dejo de nostalgia.

El elevador se detuvo y las puertas se abrieron, Michiru se sorprendió de ver que además del departamento de Haruka había una puerta enfrente.

-Sip, te lo dije- Haruka volvió a sonreír al referirse que todos tenían las mismas dimensiones.

Haruka abrió la puerta, invitando a Michiru a pasar primero.

Era un espacio amplio de paredes blancas, el primer piso con duela, contaba con una estancia pequeña, frente a ella estaba un ventanal con vista a la ciudad; una habitación en el caso de Haruka la utilizaba como estudio, era donde tenía su computadora, diseños, además de algunos trofeos; además de la cocina y comedor, no había paredes entre estos espacios por lo que no había nada oculto.

Haruka además tenía una maquina de pin ball y un mini bar cerca del sofá.

-Ven, la planta alta es mejor- Haruka le señalo las escaleras.

-Tan pronto quieres "estar arriba"- Michiru le dijo con picardía, provoco un sonrojo inmediato en el rostro de Haruka.

La rubia no encontró una respuesta para devolver aquella "insinuación".

Michiru se rio por lo bajo, no pensó que esa "inocente" broma provocaría esa reacción en su anfitriona.

-La vista es espectacular- Michiru se acerco ignorando la sala minimalista de color blanco.

Tampoco noto el cambio de la alfombra que había en las escaleras, a la duela de nuevo, solo podía admirar la ciudad que le parecía maravillosa.

-Espero que no sufras de vértigo- Haruka se acerco por detrás y pasó a su lado deslizando la puerta que daba paso a la terraza.

Un suave viento volvió a rozar la piel blanca de Michiru, quien cerró los ojos al contacto, percibió que Haruka tenía pequeños arbustos.

-Muebles de jardín, ¿Para los fines de semana?- Michiru se sentó en un camastro miraba a su alrededor, noto algo que la hizo reír -¿Un asador? No te creo que lo uses- Le miro incrédula.

-Por supuesto, pero no es habitual- Haruka se sentó en el camastro contiguo.

-No te sientes sola- Michiru soltó de pronto.

-En ocasiones, pero me gusta la paz que siento aquí- Haruka cerró los ojos.

Permanecieron en silencio un rato, una a lado de la otra, con los ojos cerrados.

-¿Gustas algo de beber?- Haruka se giro y la imagen de Michiru tan tranquila le provoco un suspiro.

-Sorpréndeme- Michiru seguía con los ojos cerrados, sabía que Haruka la observaba pero no quiso avergonzarla.

Haruka se sonrió y entro al departamento.

-¿Qué te está pasando? Si inicias esto será mejor que estés dispuesta a terminarlo- Michiru se pregunto abriendo los ojos levemente.

Haruka llego a la cocina, la bebida era solo un pretexto para tranquilizarse, la tarde estaba por caer y no sabía que mas podía hacer sin perder la cabeza.

Michiru entro en el departamento el frio comenzaba a hacer mella en su cuerpo, deslizo y cerró la puerta tras de si.

-Disculpa que tardara, es solo que no creo que tus gustos sean los mismos que hace 3 años- Haruka subió con dos copas de vino blanco.

-Tienes razón, el refresco de cola ya no es mi bebida favorita- Michiru se rio levemente.

Haruka le ofreció una copa y la invito a tomar asiento, Michiru acepto la copa y entonces noto una pintura en la pared frente a ellas.

-¿Una línea cromática?- Michiru noto el marco sencillo de media caña color blanco que lo rodeaba.

-Si, tu sabes creo que era obvio que la tuviera en mi departamento, tengo otra más en mi habitación pero esa es muy especial- Haruka daba un sorbo a su vino.

-¿Qué diferencia hay entre ellas?- Michiru miraba todo a su alrededor aunque no parecía del todo el estilo de la Haruka que conocía, tampoco lo sentía como ajeno a la rubia.

-¿Recuerdas "ALMA"?- Haruka espero una respuesta, Michiru asintió recordando el "espejismo" que vio en la galería -Randy Harris, la artista me obsequio esta cuando me mude aquí- Continuo mirando con cariño la pieza.

-Conoces a la artista, ¿Una conquista?- Michiru inquirió, sorprendida de los contactos que Haruka tenía ahora.

-¿Conquista?- Haruka casi se ahogaba con el vino -¿Randy y yo? Imposible, Sirena, las personas que me rodean como Randy y Ann, no son conquistas, probablemente Ann, pero no una conquista mía, la verdad es que todas las mujeres de mi vida, están en ella por Sam- Haruka sonreía dulcemente.

-Bien entonces cuéntame que ha pasado, realmente no sé nada de ti desde hace 3 años- Michiru dejo la copa en la delicada mesa de centro y se acomodo sentándose lateralmente y viendo de frente a Haruka.

-Es una historia muy larga y aburrida- La rubia volvió a sentir la sangre acumularse en sus mejillas, la vista de las piernas de Michiru era algo que no pasaba desapercibido.

Michiru soltó un suspiro y se acerco más a su compañera, el aroma a orquídeas llenaba todos los sentidos de Haruka.

-¿Estas segura que no me dirás?- Michiru se había olvidado por completo de que era una invitada y era obvio que había dejado sus modales en la terraza, pues se encontraba casi encima de Haruka que estaba acorralada contra el sofá.

-Te lo diré, pero no ahora, tendrás que esperar si tanto te interesa- Haruka a pesar de la situación recobro el control sobre su cuerpo y se quedo estática pero no por nervios o temor, sino porque deseaba ver hasta donde seria capaz de llegar la peli verde.

-¿Estas tratando de intimidarme?- Michiru se acerco aun mas, sus rostros estaban muy cerca, un escaso centímetro separaba sus narices.

-¿Intimidarte? Michiru Kaiou jamás se intimida según entiendo- Haruka permanecía en esa posición, pero la paciencia no era una cualidad que tuviera en abundancia.

-Tienes razón- Michiru estaba casi rosando sus labios.

Los ojos de ambas estaban fijos en la otra, Haruka quería sostener esa mirada, en ese juego en el que se sabía perdedora, aun antes de iniciar a jugar, pero la verdad es que ansiaba esa cercanía.

Michiru por dentro sentía un calor que recordaba, sentía que su corazón explotaría por su acelerado palpitar, que contrastaba con su autocontrol y la calma que reflejaba en su rostro.

-Mich…- Haruka fue interrumpida por un ruido en la puerta principal del departamento.

Michiru casi como si fuese una niña descubierta haciendo una travesura, de golpe se separo de Haruka riendo.

-Ittai- Mascullo Haruka reconocía esos pasos por el tarareo.

-¡Ruka!- Matt se encontraba hurgando en la cocina, al ver la botella de vino se golpeo la frente.

Haruka no tuvo remedio que bajar a ver a Matt, que la esperaba en la cocina.

-*Je suis désolé, non sage que date compagnie- Matt le dijo en un fluido francés.

-Calla franchute, no te disculpes, yo te dije que vinieras- Haruka le dio un zape en la nuca.

-Sera mejor que me vaya- Matt estaba tomando sus cosas del piso y robaba una lata de soda del refrigerador.

-**Ne te tu, il serait bon connaître à un ami de Haruka- Michiru le dijo desde las escaleras.

Haruka solo le dedico una mirada fulminante a Matt que solo atino a sonreír tímidamente.

Michiru camino hasta Matt quien casi percibió sus movimientos como en cámara lenta.

-Michiru Kaiou, mucho gusto- Extendió la mano hacia el chico castaño.

-El placer es mío, Mathew Izumi, Matt si lo prefieres- Estrecho suavemente la mano de la peli verde.

-¿Izumi? Comenzaba a creer que Haruka solo conocía americanos- Michiru le dedico una sonrisa muy cálida.

-¿Te refieres al "Escuadrón"?- Matt dijo tranquilamente.

-Calla Matt- Haruka le sentencio entre dientes.

-No estoy muy segura, pero déjame servirte una copa y me cuentas sobre Ruka- Michiru le dijo con una voz sedante que provoco un sonrojo en el ojinegro.

Matt no pudo negarse y asintió dejo la lata de refresco sobre la barra del desayunador y comenzó a subir las escaleras, seguido de Haruka.

-¿Se puede saber que haces?- Haruka le pregunto al llegar al sofá.

-No sé, ella solo hablo y no encontré manera de negarme- Matt estaba sorprendido de su propio comportamiento.

-Lo sé, ahora me entiendes, pero no vuelvas a mencionar al "Escuadrón", hoy ya ha conocido a Ann- Haruka cambiaba su voz entre tierna y ruda.

-Wow… como has soportado eso, ambas son muy hermosas- Matt no pudo evitar su sonrojo.

-¡Basta! Ahora esto es lo que pasara, te quedaras un rato, hablaremos de cualquier cosa, pero no menciones a Sam o el "Escuadrón" y después te vas… entiendes, no se di que tu perro se murió o algo y nos dejas a solas- Haruka volvió a sentir que perdía los estribos.

-Está bien- Matt recobro la compostura y respiro profundamente –Estoy listo- se animo.

-Me alegra que estés listo- Michiru subía las escaleras con una copa para Matt.

-Sirena, pero si es solo un niño no soportara el vino, debiste traerle jugo- Haruka molesto a Matt que pronto había vuelto a caer en el hechizo de Michiru.

-A decir verdad Michiru, no suelo beber- Matt dio una bofetada al ego de Haruka –Soy más bien un chico sano, sin ningún tipo de vicios- Matt sabia por donde atacar.

-Me da gusto saber eso, me gustan las personas sanas- Michiru dijo con una voz que acentuaba la palabra "personas".

Haruka sintió hervir su sangre, los celos era algo que no soportaba, Matt lo sabía, pero aun estaba a tiempo de arreglarlo.

-Sabes Michiru, me pareces una joven muy hermosa e inteligente- Inicio Matt, dejando la copa sobre la mesa –tienes unas manos muy suaves apuesto a que eres artista- continuo tomándola de las manos guiándola de nuevo al sofá –así que dime ¿Crees una chica me encontraría atractivo?- Matt había aprendido algunos trucos básicos de seducción de Haruka y todo el "Escuadrón" aunque no disfrutaba aplicarlos.

-Matt, eres un adulador- Michiru comenzó, se acerco sugerentemente al chico.

Haruka miraba la escena paso saliva con dificultad, pues detectaba dos señales en la acción, conocía la rutina que Matt usaba, la pregunta era ¿Qué fin tenia al usarla con la peli verde?; por otro lado era obvio que Michiru quería provocarle celos, ¿Pero Matt? Apenas lo conocía y quizás solo quería ver su reacción.

-A mi me pareces muy atractivo- Michiru, poso su mano derecha en la mejilla de Matt que se encontraba sentado a su lado.

-Si, si eres encantador- Por fin Haruka encontró su lengua para articular, miro la sonrisa cómplice que se dibujo en los labios de Matt.

-No seas celosa- Matt le hacia una señal con la mano para que se acercara.

-Claro celos de ti- Refunfuño la rubia sarcásticamente.

-También eres hermosa- Matt le provoco un sonrojo monumental a la rubia, que había perdido por completo el hilo de las intenciones de Matt.

Michiru sintió que era ella ahora quien sentía celos, y también se sorprendió, atando los sucesos que habían pasado a lo largo del día, el "espejismo" en la galería, los celos al ver a Ann y Matt junto a su "Viento".

-Así que, aquí estamos- Matt se recargo y paso un brazo sobre los hombros de cada una de las chicas, Michiru a la izquierda y Haruka a la derecha –Dos chicas hermosas y un chico atractivo- Matt había logrado poner incomoda a la rubia.

-¿A dónde quieres llegar?- Haruka miraba con recelo a su amigo.

-A que la situación es ideal- Matt le contesto casi ronroneando.

-¿Para?- Michiru también hablaba con una voz muy suave.

Haruka sentía los nervios de punta, no creía soportar aquello ni un minuto más.

-¿Para…? Para que otra cosa pudiera ser Michiru- Matt, se levanto y las miraba de frente, podía ver las expresiones de ambas, al no recibir una respuesta y solo ver miradas confundidas y de asco, en el caso de Haruka; se hinco.

Haruka sintió que gritaría de pánico, que hacia su mejor amigo arrodillándose frente a ellas.

-Me ayudarían a conquistar a una chica- Soltó de pronto, no podía soportar la risa de ver a Haruka con cara de horror.

Michiru estallo en risas pues al fin había entendido y las risas la provocaba el aspecto casi enfermizo de Haruka, sudando y muy nerviosa.

-¡BAKA! ¿Qué susto me diste?- Haruka lo empujo y se levanto, bebió de golpe lo que quedaba de vino en las 3 copas.

-Bueno me ayudaran ¿Cierto?- Matt aún en el piso seguía carcajeando.

-Hoy no grandísimo imbécil- Haruka lo tomo por el cuello de su camisa favorita y lo levanto.

Matt aun entre risas no podía sostenerse, por lo que la rubia lo llevaba tras de si casi arrastrándolo.

Al llegar a las escaleras le ayudo a sostenerse y a que bajara con precaución, llegaron a la puerta, Haruka la abrió, ahora compartía la risa con su amigo y podían escuchar a Michiru reír hilarantemente.

-Gracias- Haruka por fin había entendido todo el plan de Matt.

-El plan de escape "rubor" nunca falla- Matt, le abrazo y salió por la puerta –Te veré mañana- se abrieron las puertas del elevador y Matt se perdió detrás de ellas.

La risa de Haruka iba disminuyendo, cerró la puerta tras de si, tomo la botella de vino y subió las escaleras.

Michiru había dejado también de reír se encontraba sentada en el sofá, mirando hacia la terraza.

-Creo que te gustaría un poco de vino- Haruka sirvió en la copa que identificaba como de Michiru.

-Hey, ese es un beso indirecto- Michiru le miro apenada y apenas ruborizada.

-Es que Matt no me dejo disfrutarlo- Haruka también se sonrojo y entrego la bebida a Michiru.

-Bueno, eso es una lástima- Michiru dio un ligero sorbo después de levantar levemente la copa.

-Si, tienes razón- La rubia solo asintió, mientras también bebía de su copa.

El atardecer estaba encima, Michiru se armo de valor para volver a salir a la terraza, Haruka estaba indecisa no sabía si debía acompañarla o no.

-Creo que me he enamorado- Michiru dijo en voz alta, después de ver a Haruka a su lado.

-¿De qué?- Haruka le respondió respirando profundamente.

-De la vista- Michiru volteo a verla.

-De que hablas solo es la ciudad- Haruka volteo a verla.

-No estoy viendo la ciudad- Michiru tenía su mirada fija en los ojos verdes de la rubia.

-No, brome…- Haruka fue interrumpida por Michiru que puso su dedo índice sobre sus labios.

Rodeo su cuello, se acerco hasta sus labios e inicio el beso más tierno que Haruka hubiera recibido jamás.

Haruka se dejo llevar y la sostuvo por la cintura, poco a poco fue subiendo por su espalda.

Michiru estaba feliz de ser correspondida, se aferro al cabello de la rubia, el beso al menos por su parte comenzaba a subir de temperatura.

Haruka se alejo un poco de Michiru y le sonrió cálidamente.

-No, no es tiempo- Volvió a besarla pero de manera dulce y tierna, era un beso suave, pero sumamente intenso.

Michiru correspondió a ese beso de igual manera.

Una corriente de aire hizo que a ambas se les erizara la piel, soltaron un la ligera sonrisa y se separaron.

-Creo que es hora de irme- Michiru le dijo agachando la mirada.

-Supongo que si, en tu casa deben estar preocupados- Haruka le dedico una sonrisa.

-No es la preocupación de mis padres lo que me hace irme- Michiru se sonrojo aun con la mirada en el piso.

-¿Entonces?- Haruka había formulado su pregunta, pero no sabía si quería escuchar la respuesta.

-Temo que si me quedo más tiempo contigo, no querré irme de tu lado- Michiru levanto la mirada con unas lagrimas a punto de brotar de sus hermosos ojos azules.

-Entiendo el problema- Haruka tomo mal la respuesta y agacho la cabeza.

-No me malentiendas, lo que quiero decir es que no podre detenerme y también creo que es pronto, para que pase algo mas- Michiru estuvo a punto de soltar una bofetada a la rubia, en lugar de eso acaricio su mejilla.

Haruka levanto la mirada y no soporto ver esos zafiros opacados por las lágrimas, noto que una se había escapado de su prisión y tomo por el mentón a Michiru, acerco su rostro a sus labios y con un beso seco lo que quedaba de esa lagrima.

-Te llevare a casa- Haruka deposito otro beso, apenas era un rose, en los labios de Michiru.

Esta solo le respondió con una sonrisa.

Entraron al departamento, Haruka hizo que Michiru volviera a sentarse y entro a su habitación.

-Espero que no sea un sueño y si lo es, por favor no despiertes- Haruka le dijo a su reflejo, en el espejo del vestidor.

Se sonrió por estar hablando consigo misma en tercera persona, era una manía que le resultaba muy divertida…

NOTA. Mi no parle francés jajajaja, me gusta el idioma, quería darle un aspecto más interesante a Matt, darle cualidades que aumentaran su encanto, por lo tanto… BENDITO SEA EL INTERNET Y SUS TRADUCTORES EN LINEA…

*Je suis désolé, non sage que date compagnie significa (Lo siento, no sabía que tenias compañía)

**Ne te tu, il serait bon connaître à un ami de Haruka significa (No te vayas, sería bueno conocer a un amigo de Haruka)

Si alguien habla francés y puede decirme si internet en su "infinita sabiduría" colectiva no me ha timado lo agradeceré. Y si lo ha hecho agradeceré me lo hagan notar para corregirlo.