Disclaimer: Metal Fight Beyblade no me pertenece. ( Si no créanme que tendría a Tsubasa para mi solita jajajaja. Inner: Ahhhg aquí vamos de nuevo….. Yo: cállate quieres, solo estás celosa porque, si existiera, Tsubasa me querría a mí. Inner: Si, si como digas ahora empieza con la historia. Yo: Ok tienes razón aquí vamos:

Un giro de 180 grados.

Fue después de todo el asunto de los bladers legendarios. Todo en Japón había vuelto a la normalidad. Una tarde común y corriente Kyoya volvió a retar a Ginka a una batalla, Kenta y Benkei decidieron no quedarse atrás y también combatieron. Ryuga (quien había regresado a la ciudad) estaba ayudando a Yuu a entrenar, Ryo estaba muy ocupado y había dado a Hikaru el día libre. Pobre, se encontraba desolada mientras miraba con nostalgia a sus amigos combatir. Aunque ella sabía que no debía angustiarse por eso; después de todo ella fue quien decidió renunciar al beyblade. Ahora simplemente observaba al lado de Madoka.

Cuando la batalla de Kenta y Benkei terminó en empate, ambos llamaron a Madoka para que revisara sus beys. De modo que Hikaru se quedó sola mirando la batalla de Ginka y Kyoya, al mismo tiempo que el entrenamiento de Yuu y, la persona que hizo que renunciara al beyblade, Ryuga.

-Lo siento madre, no pude cumplir mi meta –dijo la chica triste mientras miraba al cielo.

-¿Pensando en voz alta, Hikaru? –dijo una voz detrás de ella. La chica se giró y al ver el rostro de uno de sus mejores amigos se calmó.

-Fiiu, Tsubasa, me asustaste.

-¿Por qué, que pensaste que era?

-No sé… un asesino loco a algo así – respondió la chica divertida.

-Eso me dolió…. Me dolió aquí – respondió el chico en forma de broma mientras se tocaba el pecho fingiendo un sollozo.

-Haay, ya no seas payaso – respondió la chica dándole un pequeño empujón que él correspondió. Así empezaron a molestarse el uno al otro hasta que el chico le dio un empujón muy fuerte a la chica haciendo que callera al piso; sin embargo ella logró sostenerse de la camisa del chico ocasionando que este callera sobre ella en una posición un poco comprometedora. El sonrojo en ambos fue inevitable, pero afortunadamente Tsubasa se logró separar de Hikaru antes de que sus amigos los vieran y comenzaran a fastidiarlos todo el día.

En eso llegó Ryo, quien tenía una noticia muy importante para los chicos. Así que los llamó a su oficina. En la pantalla enorme de la oficina del Director de la WBBA se podían admirar 3 conversaciones en progreso: en una se encontraba Masamune, entro el equipo Wang Ju Shawng y en otra el equipo Escalivur.

-Se preguntaran, ¿por qué los llame aquí? -comenzó Ryo -pues acaban de abrir un instituto para bladers prodigio y me gustaría que vallan -todos comenzaron a celebrar excepto Madoka y Hikaru quiénes observaban tristemente, ya que ellas no eran bladers y no podrían ir.

-Ustedes también van -dijo Ryo dirigiéndose a las dos chicas -Necesitamos un mecánico como Madoka y necesito que Hikaru me informe sobre cada detalle que llegara a pasar. Así que los de los otros equipos vengan a Japón en tres días y podrán partir juntos al instituto.

Los días pasaron rápido y ya todos estaban listos para ir. Tenían que ir en barco por unos 5 días para llegar, era un viaje muy cansado pero afortunadamente Ryo les había dado un barco con muchos lujos para que no se aburrieran. El barco contaba con: piscina, jacuzzi, toboganes, sala de estar, televisiones de plasma en cada habitación, barra de ensaladas y de omelets incluso tenía estadios bey.

Al subir al barco cada uno se apresuró a escoger una habitación. Las habitaciones estaban en un solo pasillo y unas enfrente de otras por lo que se decidió que las chicas dormirían de un lado del pasillo y los chicos de otro.

Todos los cuartos eran iguales: una cama matrimonial con un colchón y almohadas extra suaves, una pantalla plana, una mesa de noche, un pequeño escritorio con una computadora, una mini nevera, un jacuzzi y un baño en cada habitación en el cual había una tina que se podía usar también como ducha, el inodoro, un lavamanos, un espejo y unos jabones y toallas finos.

Apenas llegaron: Sophie y Madoka se pusieron a desempacar sus cosas. Ginka, Masamune, Kenta, Benkei, Kyoya, Yuu y Ryuga no perdieron el tiempo y se fueron a entrenar. Julien y Wales simplemente recorrían el barco. Tsubasa se quedó en su habitación leyendo mientras que Hikaru, que al igual que él, se quedó en su habitación mirando la televisión.

En eso llaman a la puerta del cuarto de Hikaru; era Madoka.

-Hola Hikaru, los chicos y yo estamos planeando ir a la piscina y me preguntaba si querrías ir – invitó Madoka.

-Claro, solo déjame prepararme y luego los alcanzo.

-Claro, por cierto, ¿podrías preguntarle a Tsubasa? yo tengo que avisarles al equipo Escalivur.

-Si no hay problema –respondió Hikaru.

Hikaru toco en la puerta del apuesto peli plata (Yo: de que apuesto, apuesto. Inner: haay ya me dio jaqueca por tu culpa. Yo: bien que a ti también te gusta. Inner: ok si lo admito pero se vería mejor con la camisa abierta. Yo: pervertida. Inner: aprendí de la mejor. Yo: sonrojada bu-bueno s-si-sigamos con la historia) cuando el chico abrió se quedó embobado con lo que vio: una Hikaru en bikini que haría babear a cualquiera.

-Se ve hermosa – pensó el peli plata - ¿Desde cuándo tiene esas curvas? – se abofeteó mentalmente; no podía pensar eso Hikaru era su mejor amiga. Tendría que estar loco. Ni él entendía que le pasaba.

-Tsubasa, los otros y yo decidimos ir a la piscina, ¿te gustaría ir?

-C-cl-claro – tartamudeó el chico.

-Bien supongo que te veré allí. – dijo Hikaru mientras se alejaba hacia la piscina.

El chico se apresuró a alistarse ya que, ni él lo creía pero, quería ver a Hikaru de nuevo. Al llegar a la famosa piscina, comenzó a buscar a Hikaru con la vista. En su búsqueda divisó a Kenta, Yuu, Masamune y Benkei haciendo carreras en la piscina, a Wales y a Julien convenciendo a Sophie para que se tirará por el tobogán, al equipo de China haciendo competencias de clavados y a Kyoya, Ginka, Madoka y (al fin) Hikaru preparándose para jugar voleibol. El juego era en equipos los, los equipos quedaron así: Ginka y Madoka contra Kyoya y Hikaru. El partido comenzó sin más y Tsubasa no podía hacer más que apretar los puños al ver la casi perfecta sincronía de Kyoya y Hikaru.

Mientras tanto Hikaru, Kyoya, Ginka y Madoka se divertían más que nunca. En el partido iban ganando Kyoya y Hikaru. Su concentración era infinita, hasta cierto punto que Hikaru volteó a ver a cierto peli-plata que la miraba fijamente; al darse cuenta de que era observada se sonrojo ligeramente, se distrajo tanto en esa mirada que el balón casi le da en la cara pero afortunadamente Kyoya logro bloquearlo. En fin el partido terminó y los chicos deciden refrescarse un rato en la piscina. Hikaru aprovecho este rato para estar con Tsubasa y molestarlo un poco.

-Hola extraño –saludó divertida Hikaru.

-Buenos días, señora Tategami – dijo en tono de burla Tsubasa, claro que por dentro tenía una pelea consigo mismo por lo que había dicho.

-¿Pero qué cosas dices? –dijo Hikaru riendo.

-Tranquila solo te estoy molestando –respondió el chico. En ese instante llega Sophie.

-Hikaru, hoy en la noche las chicas nos reuniremos en mi habitación y de verdad me gustaría que vallas, de hecho si no vas seriamos solo Madoka, Mei-Mei y yo. Además sin ti no es divertido –invito Sophie convencida de que Hikaru pondría alguna excusa para no ir.

-Claro, llegare como a eso de las 6:00 – respondió la chica.

-Ok – dijo sorprendida Sophie para luego ser arrastrada por Wales y Julien hacia el tobogán de nuevo.

La tarde transcurrió normal y llegaron las 6. Hikaru ya estaba abriendo la puerta de la habitación de Sophie. Al entrar las chicas le dieron la bienvenida y se pusieron a hablar.

-Oigan no sé si ustedes si ustedes lo notaron, pero hoy vi a Wales y a Julien muy unidos a Sophie –dijo Madoka.

-N-no sé de qué estás hablando –respondió Sophie mientras volvía la cara hacia otro lado para que su sonrojo no se notara –Yo a quien vi en perfecta sincronía fue a Hikaru y a Kyoya.

-¡¿QUE?! –gritó Hikaru – por favor todas sabemos que la verdadera pareja aquí son: Madoka y Ginka – continuó una vez que había recuperado la compostura.

-P-pero hmp la única que se tiene dilema es Mei-Mei, es Chao Xin o es Dei Xan (Yo: wtf no se cómo se escribe) – dijo Madoka para defenderse.

Afuera: (Nota: lo que está en cursiva es lo que se escucha desde adentro)

-¿Creen que esto esté bien? – preguntó Wales nervioso.

-No te preocupes mientras no nos descubran estaremos bien –respondió Masamune.

-Masamune tiene razón, todo lo que tenemos que hacer es tener cuidado de no hacer mucho ruido y no sabrán nada –apoyó Ginka.

-Sí, pero lo que me preocupa no es que nos descubran, me preocupa lo que nos pasará si nos descubren –dijo Tsubasa.

-Tsubasa tiene razón, cuando las chicas se enojan son unas fieras –dijo Kyoya.

-No creo que se atrevan a tocarnos después de todo, si vinieran con la intención de golpearnos, somos más rápidos y las dejaríamos atrás – tranquilizó Julien.

-Pero es que tu no conoces a Madoka enojada, es peor que el mismísimo demonio, da tanto miedo que te quedas paralizado – dijo asustado Benkei.

-Chicos cállense, no puedo escuchar lo que dicen – se quejó Ginka y acto seguido todos pegaron la oreja a la habitación de las chicas.

-Wales y Julien muy unidos a Sophie –los dos nombrados incluso palidecieron al oír sus nombres.

-Yo vi en perfecta sincronía a Hikaru y a Kyoya – Kyoya sonrío de medio lado sin que nadie, excepto Tsubasa, lo notara. Este último solo pudo apretar los puños y los dientes.

-Aquí la verdadera pareja son Ginka y Madoka – Ginka solo pudo sonrojarse ya que ni una palabra ni siquiera un respiro salía de su boca. Ante lo que Ryuga rodó los ojos.

-La del dilema es Mei-Mei, o es Chao Xin o es Dei Xan – Estos dos nombrados no se molestaron en ocultar sus celos se miraron el uno al otro con rayos saliendo de sus ojos.

Adentro:

-No lo creo ellos son solo mis compañeros de equipo – respondió tranquila Mei-Mei – Además que más daría que fuera verdad digo es normal que a todas nos guste un chico.

-Mei-Mei tiene razón – apoyó Sophie – Pero la pregunta es, ¿cuál chico es el afortunado?

Afuera:

-¿Cuál chico es el afortunado? – al escuchar esto todos los chicos palidecieron, incluso Ryuga.

Adentro:

-La verdad es que a mí sí me gusta Ginka – admitió Madoka con la cabeza baja.

-Bueno en realidad yo si estoy en un dilema entre, Chao Xin o Dei Xan – dijo Mei-Mei.

-Seré sincera, estoy enamorada de Julien – dijo Sophie cerrando duramente los ojos en esta última oración.

-WOW QUE DIRECTA, FELICITACIONES – dijeron todas las demás.

-¿Por qué las felicitaciones?

-Porque hasta el momento eres la más valiente de nosotras – respondió Mei-Mei.

Afuera:

-La verdad si me gusta Ginka –al escuchar esto a Ginka casi le da una taquicardia. Fue demasiado de golpe para él.

-En realidad si estoy en un dilema entre Chao Xin y Dei Xan –los nombrados de nuevo se miraron con rayos en los ojos.

-Estoy enamorada de Julien –Julien solo se sonrojo un poco mientras Wales le lanzaba potentes miradas de odio.

Adentro:

-Si…. Hasta ahora – dijo Sophie; en ese instante todas volvieron a ver Hikaru.

-Aaahg, está bien…. La verdad es que no se a quien quiero – dijo Hikaru con algo de tristeza en su voz.

-¿QUÉ? –gritaron todas.

-Bueno la verdad es que Ryuga me parece algo lindo, pero con el asunto del poder oscuro, no se… no me siento cómoda estando con él. También está Kyoya, con él me entiendo muy bien y hay problema alguno pero….. a veces su frialdad no me gusta. Y por último Tsubasa…..

-Pero a él también lo contamino el poder oscuro – dijo Madoka.

-Si lo sé, pero con él es diferente; me siento…. segura cuando él está a mi lado y cuando estuvo en el hospital….. yo sentía que cuidarlo era mi única prioridad. Ahora que somos mejores amigos puedo estar con él más tiempo que con Kyoya y obviamente que con Ryuga pero…. el rastro de poder oscuro que aún tiene…. lo aleja de mí…

Plaf…. se escuchó algo muy extraño al otro lado de la puerta.

-¿Qué fue eso? – preguntó Mei-Mei asustada.

-Diría que es solo el viento pero estamos en un lugar cerrado – dijo Sophie.

-Hay que ir a ver- dijo Madoka.

-Supongo que yo iré –dijo Hikaru reuniendo valentía. Se puso de pie y se encaminó a la puerta; con cuidado tomó el picaporte entre su mano y abrió la puerta al abrir no había nadie excepto un cabello plateado que resaltaba sobre la alfombra roja. Hikaru prefirió no decir nada.

-¿Qué era Hikaru? –preguntó Mei-Mei.

-Nada, debemos estar locas jaja.

-Bueno, ¿porqué no vemos una película? – sugirió Sophie.

El resto de la noche transcurrió normal. Los chicos decidieron irse a dormir; aunque muchos dudaron que podrían dormirse después de las sorpresas que acababan de recibir.

Al día siguiente todos fueron a un gran comedor a desayunar. Tsubasa estaba pensando en hablar con Hikaru para aclarar las cosas.

-Hikaru, ¿crees que podamos hablar? – preguntó Tsubasa. Hikaru solo pudo recordar el cabello plateado de la alfombra.

-N-no…. lo siento estoy ocupada – dijo mientras se levantaba para irse de ahí. Una vez que se levantó salió corriendo como bala para que nadie la alcanzara, dejando a Tsubasa con las palabras en la boca.

El resto de los días transcurrieron igual, claro que al final Hikaru tuvo que contarles todo a las chicas: los chicos tratando de hablar con las chicas y ellas evitándolos con Kenta, Yuu y Chi Yun (que ellos estaban dormidos cuando los chicos espiaron a las chicas) muy confundidos. Siguieron así hasta llegar al Instituto para Bladers Prodigio.

En el instante que el barco toco puerto las chicas corrieron rápido para bajar antes de que los chicos las atraparan y las metieran en una incómoda situación. Sin embargo el plan falló y los chicos lograron llegar antes abajo. Kyoya trató de tomar a Hikaru por el brazo, al igual que Julien con Sophie, pero las dos chicas gracias a su agilidad dieron una voltereta esquivando el agarre de los chicos, a Mei-Mei la iban a acorralar para que no pudiera huir pero simplemente se puso a llorar para distraer a los chicos y mientras estos estaban distraídos se escabulló y escapó y en cuanto a Madoka, Ginka le tomó la mochila haciendo que se detuviera, Madoka solo pudo soltar un grito que alertó a las demás, quienes solo pudieron darse la vuelta y al ver a Madoka intentaron ayudarla pero no pudieron moverse ni un paso ya que los otros chicos las perseguían así que salieron corriendo a buscar su habitación.

Con Ginka y Madoka:

Ya basta suéltame –decía Madoka desesperada.

-No hasta que hablemos –dijo Ginka serio, muy serio.

-Bueno habla, igual no pienso escucharte.

-Madoka, por favor –dijo poniendo cara de cachorro.

-Bien, ya qué.

-Mira, yo sé que no debimos escucharlas mientras estaban reunidas, se que estuvo mal –decía el chico mientras Madoka asentía con la cabeza dándole la razón –pero no me arrepiento.

-¡¿QUÉ?! – gritó Madoka sorprendida -¿Cómo puedes decir eso? Tu sabes bien qu….. –No pudo continuar ya que sintió los labios de Ginka sobre los suyos. Madoka estaba sorprendida pero al final no hizo más que corresponderle el beso hasta que Ginka decidió separarse.

-No me arrepiento, por qué me he dado cuenta de que la chica a la que quiero siente lo mismo que yo –dijo mientras envolvía a Madoka entre sus brazos.

-Aaaw, Ginka – dijo Madoka algo sonrojada –Te adoro, tonto.

-Y yo a ti.

Se quedaron así un rato hasta que decidieron que era mejor que se fueran a sus habitaciones.

En la habitación de las chicas:

-Hola chicas – saludó Madoka feliz…. demasiado feliz.

-¿Madoka, como te fue? –preguntó Sophie.

-Bueno… -comenzó Madoka algo sonrojada –ahora somos novios.

-¡¿QUÉ?! – gritaron todas las demás.

-¿Pero cómo paso? –preguntó Hikaru.

-Pues…..(les cuenta todo).

-Aaaaaaaaw, que lindo –dijo Mei-Mei.

-Si felicidades – dijo Sophie - ¡Calló una faltamos tres!

-Si –dijeron Mei-Mei y Hikaru con un ligero suspiro.

-Descuiden chicas, estoy segura de que les irá bien –animó Madoka.

En la habitación de los chicos:

-Hola chicos –saludó Ginka.

-Y bien...-insinuó Tsubasa

Ya basta suéltame –decía Madoka desesperada.

-No hasta que hablemos –dijo Ginka serio, muy serio.

-Bueno habla, igual no pienso escucharte.

-Madoka, por favor –dijo poniendo cara de cachorro.

-Bien, ya qué.

-Mira, yo sé que no debimos escucharlas mientras estaban reunidas, se que estuvo mal –decía el chico mientras Madoka asentía con la cabeza dándole la razón –pero no me arrepiento.

-¡¿QUÉ?! – gritó Madoka sorprendida -¿Cómo puedes decir eso? Tu sabes bien qu….. –No pudo continuar ya que sintió los labios de Ginka sobre los suyos. Madoka estaba sorprendida pero al final no hizo más que corresponderle el beso hasta que Ginka decidió separarse.

-No me arrepiento, por qué me he dado cuenta de que la chica a la que quiero siente lo mismo que yo –dijo mientras envolvía a Madoka entre sus brazos.

-Aaaw, Ginka – dijo Madoka algo sonrojada –Te adoro, tonto.

-Y yo a ti.

Se quedaron así un rato hasta que decidieron que era mejor que se fueran a sus habitaciones.

En la habitación de las chicas:

-Hola chicas – saludó Madoka feliz…. demasiado feliz.

-¿Madoka, como te fue? –preguntó Sophie.

-Bueno… -comenzó Madoka algo sonrojada –ahora somos novios.

-¡¿QUÉ?! – gritaron todas las demás.

-¿Pero cómo paso? –preguntó Hikaru.

-Pues…..(les cuenta todo).

-Aaaaaaaaw, que lindo –dijo Mei-Mei.

-Si felicidades – dijo Sophie - ¡Calló una faltamos tres!

-Si –dijeron Mei-Mei y Hikaru con un ligero suspiro.

-Descuiden chicas, estoy segura de que les irá bien –animó Madoka.

En la habitación de los chicos:

-Hola chicos –saludó Ginka.