CABALLERO

La mansión Faire estaba rebosante de vida desde fuera se podía apreciar los grandes ventanales iluminados y decorados, dentro un gigantesco árbol navideño decoraba el centro del salón, los invitados comenzaban a llegar y poco a poco el lugar se iba llenando; desde el segundo piso Saito contemplaba a sus invitados llegar, esa noche sería muy divertida

– Aun no llegan - dijo Julios

– Si, bueno ¿y Serena ya está lista? - pregunto el peliazul

– Ella y Nike están terminando de arreglarse - contesto el rubio

– ¿Dónde ésta Nix? – pregunto Saito

– Está supervisando en la cocina – contesto el rubio

– Aves él puede ser muy paranoico, ni que fuera a poner algo en la comida de tontainas de Darién – dijo Saito rodando los ojos

– Bueno, no lo intento porque era difícil con Nix supervisando todo – contesto el rubio

Saito sonrió divertido, Nix quería evitar una catástrofe, así que se impuso la "noble" tarea de supervisar todo para evitar que Saito sabotease algo, Saito al verse imposibilitado por su amigo se concentró en el plan "novio perfecto para Serena", sonrió pensando en la cara que pondrían Darién y las amigas de la chica cuando la vieran, si hasta él estaba sorprendido por todo el avance de la joven

La noche fue avanzando, finalmente a las nueve todos los invitados habían llegado, Saito miraba a todos conversar amenamente y allí entre la multitud diviso a un grupo muy conocido, el hombre pelinegro conversaba con otra chica pelirroja, mientras las amigas de Serena también habían conseguido pareja; con una gran sonrisa el enmascarado peliazul se dirigió a las escaleras

– Amigos, gracia por haber asistido esta noche - hablo cuando la música se detuvo y todos le prestaron atención

– Esta fiesta es en honor a una bella dama que esta noche me ha honrado con su presencia - dijo el mientras todos lo veían atentamente

Al inicio de la escalera apareció una joven, vestía un elegante vestido color vino que le llegaba casi a los tobillos, un antifaz blanco ocultaba parte de su rostro, pero los intensos ojos azules resaltaban, el largo cabello rubio de la chica estaba recogido en un elaborado peinado que dejaba algunos mechones sueltos; la chica sonrió mientras bajaba lentamente, muchos de los asistentes a la fiesta se quedaron prendados de la belleza y elegancia de la chica, Saito le tendió su mano, la suave música inundo el salón y él abrió el baile con la joven que se movía con elegancia y gracia, Darién estaba estupefacto, esa no podía ser Serena, pero se parecía demasiado la miro una vez más, no definitivamente, sacudió la cabeza estaba alucinando, esa chica seguramente era una de esa niñas ricas criada desde su niñez en la alta sociedad, nada que ver con Serena y su torpeza natural

– ¿Qué te parece la fiesta le pregunto? - Saito a la chica

– Es estupenda, aunque estaba realmente nerviosa cuando vi a tanta gente - dijo la chica dando otra vuelta de la mano del peliazul

– Ves mi querida Sere, eres toda una princesa los has dejado completamente callados – le dijo el

– Todo gracias a que tuve un maravillosos maestros - dijo ella dándole una sonrisa

Poco a poco más parejas se unieron al baile y en pocos minutos todos disfrutaban de velada, un grupo de jóvenes esperaban ansiosos poder bailar con la bella joven rubia, pero Serena quería ir con Darién, mas como Saito le había dicho por lo menos debía bailar con uno de los jóvenes, así que mientras ella salía a bailar con un chico rubio, buscaba con los ojos a Darién ¿qué diría cuando la viera? ¿Se quedaría sorprendido? , sonrió un poco imaginándose a su querido Darién alagándola por su gran cambio, la música término, ella se disculpó con el joven y empezó a caminar en dirección a donde había visto a Darién

El pelinegro llevaba su décima copa de whisky de la noche, había sido una completa estupidez ir a la fiesta, Serena no estaba allí, en que había estado pensando cuando fue a esa fiestecita era obvio que Serena no estaría en un lugar así

– Darien , que bueno verte de nuevo – dijo alegre Sora una de sus compañeras

– Hola, Sora ¿también te invitaron? - le pregunto él

– Si, Saito faire es amigo de mi hermano – contesto la chica

Serena al fin lo encontró allí estaba Darién conversando con una chica castaña, la rubia respiro hondo, no debía saltar a conclusiones, seguramente sería una amiga de Darién, camino lentamente hasta estar frente al pelinegro, el no llevaba mascara así que fu fácil encontrarlo pero cuando Serena lo vio a los ojos sus piernas temblaron, era su amado Darién después de tanto, al fin lo veía, pero no sabía que decirle

– Darién ¿también te invitaron? - esa voz hiso que Serena se tensara

– Hola Haruka - saludo el pelinegro

– ¿qué tal va la fiesta? preguntó la rubia mayor

–Pues creo que bien – contestó el

– Faire invito a Michiru así que yo la acompañe - dijo la rubia

Serena no sabía que decir o hacer, ¿debía irse al igual que la amiga de Darién? o quedarse y darle a Darién la sorpresa.

– Hoy la bella y prodigiosa Michiru Kaioh nos deleitara con una dulce melodía – dijo la melosa vos de Saito, Haruka se alejó y Serena vio su oportunidad

– Darien - dijo

El pelinegro parpadeo confundido esa voz solo podía ser de Serena la miro durante unos segundos, finalmente la reconoció era ella, Serena estaba allí, con ese escotado vestido a la vista de tantos hombres los celos lo cegaron

– ¿Julios donde esta Serena? - pregunto Saito

– Hace unos momentos estaba bailando con el joven Akio – contesto el rubio

– Búscala, tengo un mal presentimiento – dijo el peliazul, él quería presentarle a un amigo suyo pero su querida Sere había desaparecido

El peliazul estaba buscando a la chica por el salón, se empezaba a inquietar no estaba por ningún lado , Nix y Nike también se unieron a la búsqueda cuando vieron que la chica no aparecía, discretamente se separan y empezaron a buscarla, a unos pasos vio a las amigas de la rubia bailando tranquilas con diferentes jóvenes pero al que tampoco veía era al tontainas de Darién tenía un mal presentimiento, salió corriendo del salón ya no le importaba la etiqueta o los modales corrió hacia el jardín, Serena,¿ dónde estás? se dijo, mientras los buscaba con la mirada .

– Serena caminaba casi tropezando mientras Darién la jalaba asía el automóvil, ella jamás imaginó que el racionaría de aquella forma tan violenta

– Darién me haces daño - se quejó la chica intentando que el la soltase

– ¿Qué diablos hacia aquí Serena?, es que tu realmente no tienes remedio, primero desapareces sin que yo pudiese explicarte nada y ahora reapareces aquí alado de un hombre, ¡¿es que no piensas Serena, no tienes idea de cómo me siento?! - grito el pelinegro, su mente estaba nublada por los celos y el alcohol , él sabía que se arrepentiría de lo que estaba diciendo pero en ese momento no sabía que más hacer

– Darién … yo quería , quería convertirme en una dama para poder ser una mejor novia – susurro la rubia mientras las lágrimas empezaban a inundar sus orbes azules

– Y crees que quiero que mi novia desaparezca un mes y cuando la encuentro está bailando con un estúpido – le reprocho el pelinegro

– Saito, él es alguien muy importante para mí, así que no lo insultes - le grito la rubia

– Vamos te llevare a tu casa - dijo el pelinegro

– Yo vivo aquí ahora - dijo ella

– ¿Qué?, vives en esta casa con ese … - Serena lo callo de una cachetada

– No lo insultes - grito ella las lágrimas caían por sus mejillas corriendo su maquillaje

– Eres una … – dijo él pelinegro levantando una mano dispuesto a abofetear a la rubia

Serena miro a Darién jamás imagino verlo tan furioso y tal vez ella tuviese la culpa por no haberlo llamado, pero eso no le daba derecho a Darién a insultar a Saito y a insultarla a ella, no lo iba a permitir se dijo, pero cuando vio a su novio apunto de pegarle sintió miedo, es que no conocía a Darién

– Deberías medir tus palabras frente a una dama – aquella voz distrajo a Darién

Serena que hasta ese momento se había mantenido firme cayo de rodillas sobre la hierba del jardín, Darién se inclinó asustado al ver a la chica en estado de shock pero el sujeto que lo había interrumpido le impidió acercarse a la rubia, Darién veía la chica temblar más mientras las lágrimas no dejaban de salir de esos ojos azules, el hombre se quitó el saco y lo coloco sobre los hombros de la chica luego con delicadeza la levantó del suelo, entonces el pelinegro reacciono, no permitiría que nadie lo separara de Serena nuevamente

– Dámela, ella es mi novia - dijo poniéndose frente al sujeto

– Te tiene miedo – contesto él

Darién no permitiría que aquel sujeto se llevara aserena lo miro desafínate y se acercó dispuesto a arrebatarle a la chica de los brazos

– No te atrevas a tocarla – dijo Saito acercándose

– Tú tienes toda la culpa, tú la separaste de mí, ¿quién te crees para llevarte a Serena ahora?- le reclamo Darién

– Eso no es de tu incumbencia, pero ya he tenido suficiente, Serena ya ha llorado demasiado por causa tuya y así sea lo último que haga no dejare que vuelva a llorar por ti – le contesto el peliazul

– Por favor, ven por aquí Akira - le dijo Saito al joven que tenía en brazos a Serena

Los dos chicos entraron al salón los invitados veían todo con asombro, Haruka se acero al ver aquel cabello rubio

– ¿Cabeza de bombón? -pregunto

– ¿Es Serena? - dijeron las chicas también sorprendidas al verla en brazos de aquel apuesto chico

– Disculpen, pero la fiesta termino – dijo Saito antes de guiar al joven hacia el segundo piso

– Nix, encárgate, Nike ven conmigo - ordeno el peliazul

Los invitados salieron de la mansión varios preguntándose qué podía haber pasado con la hermosa chica que Saito les había presentado

– No nos iremos hasta saber que le paso a Serena - dijo Haruka

– Entonces esperen por favor, Saito bajara en un momento – dijo Nix

Después de dejar a la chica en su habitación Nike se quedó con ella para ayudarla a cambiarse, fuera Saito tenía una guerra de miradas con el chico que había ayudado a Serena

– Ha pasado tiempo, Akira – dijo el peliazul

– Si casi cuatro años – contesto el castaño

Saito miro a su amigo de arriba abajo, Akira era ligeramente más alto que él, su cabello castaño dorado ligeramente largo y sus ojos, esos ojos que a Saito le molestaban, con ese extraño color marrón rojizo, finalmente el peliazul sonrió y abraso al castaño

– Perdón por interrumpir su romántico encuentro , pero las amigas de Serena te esperan abajo - dijo Nix mirando a los dos jóvenes

– Tu siempre tan bromista Nix - dijo alegremente el castaño

– Serena está bien, algo conmocionada y nerviosa pero bien , por cierto, Akira no quiso devolverme tu saco – les informo Nike al salir de la habitación de la rubia

– Bueno ahora iré a hablar con esa niñas – dijo Saito dándose la vuelta respiro profundamente

En la habitación Serena abrasaba el saco del castaño fuertemente, Darién había intentado pegarle, eso era algo que su mente aun no terminaba de procesar lo único que la había salvado había sido aquel abrigo al que se aferraba con tanta fuerza, inhaló profundamente era un olor a vainilla y canela que la fue relajando, poco a poco se fue quedando dormida aun sin soltar el saco negro …

Continuara….

Sorry, pero no se puede quedar con Saito, la razón la van a saber más adelante

Aunque aquí ha aparecido otro posible galán JAJA

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