Capitulo 4

Mi caballera

Ya era el día, Luka estaba muy ansiosa, había estado practicando desde temprano la rutina con la que hoy debutaría.

Luego de leer el mensaje que le había enviado no cabía en su cuerpo tanta felicidad. Miku había logrado obtener el permiso para ir.
Haruka que estaba en su cuarto se acerco a hablarle a través de la puerta

- oye Luka ¿estás nerviosa? -

- para nada, estoy ansiosa - le contestaba mientras se vestía - quiero estar pronto allá, gracias por el favor Ruka, jamás creí que tuvieras contactos de este tipo.

- ¡ja! La gran Haruka puede conseguir lo que sea - dijo orgullosa

- todo menos un beso en los labios de Michiru Kaioh - dicho esto Luka no necesito ver la cara de la rubia para saber que tenía una vena enorme - pero no te enojes Ruka, se que lo lograras. Luka salió de la habitación y Haruka ahora si quedo boquiabierta.

- ahora si prima ¡te pasaste! - Haruka se le lanzo encima a lo que Luka para abrazarla muy fuerte - te ves guapísima ¿Quieres matar de un infarto a la pequeña Miku? Que malvada eres - rió

- deja de molestar, si no es para tanto - Luka se miraba al espejo acomodándose el cabello.

- De acuerdo, me iré a arreglar ya son las nueve - Haruka se metió a su habitación y sonó la ducha, desde adentro se escucho un grito - ¡ESTAS DE INFARTO!
Luka no contestó, solo reía hasta que cayó en cuenta de algo - ¿las nueve? ¡Rayos!. - corrió fuera del departamento hacia el lobby del edificio y allí la vio, la chica más linda que había conocido. Miku vestía una blusa blanca, una falda de jean, debajo unas medias negras que cubrían hasta la mitad de sus muslos y unas zapatillas blancas, llevaba una cartera a tono con su atuendo cruzada por el hombro, su cabello lo traía sujetado en una sola coleta con unos mechones a los lados de la cara y su flequillo de siempre. Luka no podía despegarse de esa hermosa vista, pero reaccionó y se acercó.

- disculpa la tardanza - dijo y Miku se volteo algo sorprendida pero feliz - me alegra mucho que vinieras.

- descuida acabo de llegar – Intentó decir mientras quitaba su vista de la falda de la peli rosa.- ¿ya nos vamos? - preguntó.

- aun no Miku - explico con una sonrisa llevándola hacia el ascensor - hay que esperar a Haruka que ya debe estar lista.

- De acuerdo - respondió sonriente y dejándose llevar por la peli rosa a quien acompañaba hasta el departamento cuando en el pasillo se topan con una chica rubia.

- hola Miku, ¿qué haces por aquí? - pregunto pasando por alto la presencia de Luka adrede.

- hola Rin, vine a buscar a Luka porque la acompañare a una presentación - la chica de coletas se percato del descarte que hizo su amiga, pero por ahora no diría nada - Michiru me dejo ir, ¿no es genial?

- claro, con una desconocida te deja salir, pero con tu amiga no – se quejó con dejo de envidia

- no soy una desconocida pulguita – intervino Luka. La pequeña Rubia volteó a verla arqueando una ceja - hola prima ¿como estas? Yo bien gracias por preguntar. - El tono irónico de la voz de Luka era mas que evidente y su semblante era uno completamente diferente al que Miku conocía, era frio y distante, nada comparado con la siempre tierna y cariñosa mirada que le brindaba a ella.

- ¡ja! Que simpática 'bubisan' - respondió Rin en el mismo tono. Miku ahogó una risita al escuchar la respuesta de su amiga - no tengo porque preguntarte como estas, si te estoy viendo.

- un mínimo de cortesía pulga - insistió Luka

- ya deja eso – respondió fastidiada, de un momento a otro cambia el semblante a uno travieso - oye ¿acaso se te perdieron las gallinas que andas por acá?. - Luka se molestó.

- si, las ando buscando, para mi suerte me acabo de encontrar a una - el tono que tenia Luka era completamente irónico pero algo tenia además que daba miedo - y para suerte mía es la que se deja pisar por cualquier gallo. - Rin quedo con la palabra en la boca y los ojos como plato, no sabía que decir. En eso aparece Haruka fresca como lechuga, con una gran sonrisa y su actitud alegre de farra que la caracteriza.

- hola hermanita ¿como estas? - pregunto sabiendo que el ambiente estaba tenso.

- Bien, aquí conversando con bubisan y Miku – respondió con un dejo de molestia en la voz - ya me voy a mi depa, pásalo bien Miku y espero que converses de "eso" con tu hermana. Le dio una palmada en el hombro a su amiga y se perdió en la esquina del pasillo.

- ella no cambia que se le va a hacer - dijo Haruka resignada haciendo muecas con la cara y las manos, cosa que hizo reír a sus acompañantes - oye Luka, ¿quién es esta chica tan guapa que te acompaña? - Preguntó tomando la mano de Miku para que diera una vueltita y verla mejor cosa que Luka agradeció y Miku se sonrojo.

- Ya sabes quién es, es Miku y no la mires mucho mira que soy celosa - respondió divertida Luka provocando que los colores carmín ocuparan el semblante completo de la pequeña Kaioh - bueno ¿nos vamos?

- claro que si - Haruka hizo un gesto con la mano para que la siguieran y las chicas hicieron caso. A Miku Le gustaba mucho la personalidad de Haruka, la hacía reír siempre. Llegaron al estacionamiento, subieron al deportivo amarillo y partieron rumbo al pub.

Al llegar ahí Miku estaba sorprendida, nunca había ido a ninguno y este era excelente inicio, uno de los mejores de Tokio y allí en la barra mas grande es donde Luka se presentaría. Haruka de inmediato pidió algo suave para empezar, whisky en las rocas, Luka pidió un infarto y Miku solo un refresco recomendado por Luka. Las tres chicas se estuvieron riendo y relajando un buen rato, hasta cuando ya el lugar estaba lleno y el momento de Luka se acercaba.

- bueno prima a demostrar porque las Tenoh somos buenas en lo que hacemos – la animó enérgicamente y con todo el orgullo Haruka abrazándola por el cuello - además, te ves demasiado sexy como para perder - rió.


Mientras tanto Michiru en su departamento se mordía las uñas nerviosamente, era un maldito hábito que le habían prohibido desde pequeña. Pero cuando se ponía muy nerviosa no podía evitarlo. Dio vueltas unos instantes por el comedor pensando si hacer o no lo que tenía en mente. Pero luego de unos instantes se decidió a salir llamó a su chofer para que la llevara y esperara en el lugar por si debia volverse de inmediato con Miku. Se puso un vestido sencillo de noche y unos zapatos y salió en dirección al pub.


Un animador comenzó a calentar el ambiente. Luego de una animada presentación Luka tomó riendas del escenario y dejó maravillado a más de uno por su talento y su apariencia sensualmente atractiva.
Miku estaba en su propio mundo y no se daba cuenta que Haruka la miraba con una sonrisa en los labios "esta pequeña si se está enamorando en serio. Lo bueno es que no hay de que preocuparse".
Luka parecía despreocupada, pero solo la rubia se había dado cuenta de lo realmente concentrada que estaba, ya era tiempo de finalizar y el último movimiento fue espectacular, dejando a todos con la boca abierta y estallaron en aplausos. Haruka y Miku como pudieron se acercaron a la salida de la barra a felicitarla.

- lo hiciste espectacular Luka, te felicito, digno desempeño de una prima mía - decía Haruka mientras le daba palmadas en la espalda. Luka solo reía por la falta de humildad. Por otro lado Miku se acerco y le dedico una gran sonrisa

- ¡eres grandiosa Luka! Los tenías a todos sin parpadear, ¡fue increíble! - comentó entusiasmada la chica de cabellos turquesa mientras saltaba y le tomaba las manos, logrando sacar un sonrojo por parte de la peli rosa.

- ¿van a querer algo de tomar preciosas? - pregunto Haruka

- ¡yo uno de esos jugos! por favor Haruka - Miku estaba realmente emocionada.

-Está bien mis bellas damas, ya les traigo. - Haruka se alejo entre el tumulto de gente dejando a las chicas solas riendo.


El auto estacionó y ella ingresó al ruidoso sitio. No era la primera vez que visitaba un lugar así. Pero debía admitir que no le agradaba la idea. La música sonaba demasiado fuerte, el humo casi le molestaba al respirar y había mucha gente extraña y peor aún borracha, estado que la ejecutiva despreciaba con tdo su ser. Se le erizó la piel al pensar que su pequeña hermana podía estar solita en un ambiente como ése. Comenzó a caminar entre la multitud. Empujando y siendo empujada por los presentes. Bufó por la molestia que le provocaba ese tipo de contacto. Caminó hacia un rincón y se cruzó de brazos a meditar. Sabía que si Miku la veía en el lugar se armaría un revuelo enorme. Y peor aún tendría que soportar sus chillidos. Suspiró y se recargó en la pared unos momentos. Se sentía demasiado observada por las personas que había a su alrededor. Se sintió incómoda y comenzó a dudar de que fuera buena idea el estar en ese lugar. Lo mejor sería encontrar a Miku y llevarsela lo antes posible.


Mientras el ambiente se ponía más denso el animador anuncio el duelo entre Luka y la barwoman del lugar

- me voy, deséame suerte - dijo feliz guiñándole un ojo, como respuesta vio que Miku tomo su rostro con ambas manos y acerco el de ella. Luka veía en cámara lenta como Miku, su inocente Miku le robaba un suave y muy dulce beso en los labios, para luego de unos segundos separarse y regalarle una bella sonrisa.

Quedó estupefacta, no lo creía, pero era real, su linda chica de coletas le había robado el primer beso. Su corazón no podía con tanta felicidad así que por el momento solo le regalo una enorme sonrisa y un beso al aire, para luego ingresar a la barra y comenzar con el show.


Michiru continuó abriéndose paso un poco más entre la gente. No podía evitar sentirse un tanto molesta. Luego de desplazarse un poco del lugar dónde antes descansaba se resignó y buscó nuevamente unlugar donde pararse. Terminó por ubicarse a unos metros de la barra principal.
Desde dónde se encontraba podía observar la actuación de una chica haciendo malabares con botellas. Frunció el ceño al pensar que no era una actividad muy femenina aunque rio para sus adentros al pensar que tampoco el automovilismo lo era. Un joven se puso delante suyo interfiriendo en la vista del show haciéndola salir de sus cavilaciones.

- ¿Estás sola preciosa? - preguntó el chico de grandes ojos azules.

- Disculpa, pero eso no es de tu incumbencia – respondió la peli verde tajante.

- Vamos, no tienes por qué ser tan esquiva, sólo quiero conversar contigo -

- Muchas gracias pero no, ahora, quisiera que me dejaras sola por favor – Que rabia le daba tener que levantar la voz para que pudieran escucharla. Frunció el ceño y corrió la vista hacia otro lado para ignorar al muchacho. Éste al notar el desplante de la dama. Insistió poniéndose delante de su rostro nuevamente.

- Vamos, ¿Cómo te llamas? - Michiru le dedicó una mirada voraz al chico, podría decirse hasta con asco. Estaba a punto de correr para llamar a algún guardia de seguridad cuando una figura se interpone entre ella y el sujeto.

- Lo siento, pero ella está ocupada - La empresaria aún no salía de su asombro cuando sintió como la fuerte mano de Haruka rodeaba su cintura. La rubia miro fijamente al chico y éste sin armar pleito dio la vuelta y se fue de mala gana. La corredora se volteó para ver a una sorprendida Michiru que la observaba aún con la boca abierta. - Vaya, Pero que sorpresa más grata -
Michiru atisbó a mover la boca para hablar pero no pudo modular las palabras. No podía negar que era un alivio para ella el ver a la rubia y más aún la forma protectora en que la rodeaba con sus brazos.

- ¿Qué está haciendo por aquí Señorita Kaioh? - preguntó con una adorable y sensual sonrisa. Michiru sintió como un leve rubor se colocaba indiscretamente en sus mejillas. - No se preocupe, ella está muy bien acompañada. Mi prima Luka la está cuidando. - Michiru sonrió ante las tranquilizadoras palabras de la corredora. Aunque no le gustaba mucho la idea de que Miku anduviera sola con una desconocida. - Ven – Le dijo para tomarla de la mano y dirigirla hacia una pequeña terraza en las afueras del pub. Al salir, la música del ambiente era de un volumen mucho más bajo. Por lo menos podrían conversar más tranquilas y así evitaba que Miku se diera cuenta que su hermana la había seguido.

- Gracias – dijo suavemente -

- No tienes por qué agradecer. Aunque, no sé que habría sido de ti si yo no llegaba. No eres para estar sola en un sitio como éste. - Comentó la rubia mitad en broma mitad en serio – Me debes tu vida y tu integridad física.

- Que exagerada, yo sé cuidarme sola. -

- De acuerdo. Supongamos que te creo. ¿Qué estás haciendo aquí? - preguntó aprisionándola contra la pared suavemente. - ¿Viniste a buscarme?

- ¡ja! - rió irónicamente. -Tienes un grave problema de autoestima Tenoh - se quejó la peli verde.

- No lo creo, yo me amo mucho - respondió sinceramente la corredora. Michiru frunció el entrecejo -

-Me refiero a que lo tienes demasiado alto - respondió altiva arqueando una ceja. La corredora rio encogiéndose de hombros. - He venido por Miku – comentó cambiando el tema.

- Ella está bien, se está divirtiendo y nosotras la estamos cuidando. No tienes de que preocuparte.

- Lo sé, es que es tan pequeña y un ambiente como este... - comentó Michiru realmente afligida -

- Si se da cuenta que has estado aquí, pensará que no confías en ella y eso le dolerá mucho. Hemos estado conversando y creo que merece que le des una oportunidad. -

- Lo sé pero... - empezó a decir pero la corredora la interrumpió.

- Ven, te mostraré que no tienes de que preocuparte. - La tomó de la mano y se abrió paso nuevamente entre la multitud hasta llegar a metros de dónde se encontraba su hermana menor observando fascinada el espectáculo - Sólo mírala, déjala que se divierta y disfrute de su primera noche. Yo la llevaré a casa cuando todo termine. Lo prometo. - Michiru observó a la distancia la felicidad que denotaba el rostro de su hermanita. La peli verde frunció el ceño, no molesta sino preocupada.

- Tranquila – la animó – Así que mejor te vas -

- ¿Qué? ¡No! - se quejó mientras Haruka la tomaba delicadamente del brazo para sacarla de allí.

- Si, Dale libertad, preocúpate mejor por estar conmigo y deja que tu hermana se divierta como una adolescente normal. - La joven de cabello aguamarina no sabía cual de las dos frases había causado más impacto en ella. - Si quieres le digo a mi prima que se quede de niñera y nos vamos a otro lado más cómodo, ¿Qué te parece? - preguntó aprisionándola contra la pared nuevamente.

- Claro que no, eres muy molesta cuando quieres Tenoh – Se quejó apartándose de ella – Pero me temo que debo darte la razón. Debo confiar en Miku. Ella sabe que debe cuidarse.

- Así es preciosa, y yo la llevaré hasta la puerta de tu casa, al mismo departamento, hasta tu mismísima cama si es que quieres – sugirió con picardía

- No paras ni un minuto ¿Cierto? - terminó por decir al fin dejando su seriedad a un lado. - Te la encargo Haruka, ella es a quien más amo en el mundo. - Hizo una pausa meditando - ¿Puedo quedarme tranquila? - La rubia asintió con una segura sonrisa – Confío en ti – le sonrió. Sus brillantes y profundos ojos azules la miraban con tranquilidad. Una delicada sonrisa le adornaba sutilmente los labios. - Adiós – le besó suave y lentamente la mejilla provocando un cosquilleo en la atlética rubia. - Nos veremos mañana, intenta descansar. Quiero que me hagas sentir orgullosa.

- Lo haré. Te haré sentir orgullosa y de muchas otras formas más. - concluyó guiñándole un ojo, a lo que Michiru respondió con una coqueta sonrisa. La rubia se quedó observándola hasta que se subió a su automóvil.

Miku disfrutaba del show, la observaba fascinada. Era la primera vez que veía algo así. Y más aún le gustaba la forma en que Luka se desempeñaba. Estaba concentrada en ella y la forma en que movía sus manos cuando sintió a alguien tocándole el hombro. Se sobresaltó y al voltear la vista vio a un hombre, castaño con bigotes con un desagradable olor. Intentó dar un paso adelante pero éste la detuvo. Su semblante cambió a uno de absoluto terror temiendo lo que se podía venir.

- ¿A dónde vas? - Miku sintió que su corazón se aceleraba. Intentó darse la vuelta Pero otro individuó le cerró el paso.

- ¿Así que andas besando mujeres? - le dijo el que tenía a sus espaldas. Éste la tomó por los codos evitando así cualquier tipo de movimiento.

- Tendremos que enseñarle lo que hace un hombre de verdad. - Rió el que tenía en frente mientras le acariciaba la boca y luego el cuello.

- Ya verás que te gustará - agregó el que tenía a sus espaldas besándole la nuca - Quédate tranquila. - La chica de cabellos turquesas intentó zafarse inútilmente. El segundo individuo tapo su boca y entre ambos comenzaron a llevarla disimuladamente hacia la zona más oscura del lugar. En el trayecto uno de ellos no pudo resistirse a acariciar la delicada espalda de la chica, que debido al terror estaba comenzando a temblar.
Luka estaba concentrada en la competencia, al hacer una gran maniobra busco los ojos de su chica de coletas para ver su expresión y su rostro se descuadro al verla en manos de unos tipos se la llevaban.

En ese momento abrió los ojos de la impresión, se puso pálida, su corazón se detuvo y vino a su mente el peor de sus recuerdos
"La niña de largos cabellos rosados de alrededor de 9 años juega con una pelota en el patio de su linda casa americana, un hombre ya mayor se acerca a ella y la queda mirando un buen tiempo jugar…

- una niñita tan linda como tu no debería jugar sola a estas horas en la calle – dijo el hombre con una sonrisa amable -

- bueno pero esto no es la calle, y bueno no estoy sola – refuto la niña dedicándole una autosuficiente mirada.

- ¿y quién está? – Preguntó haciéndose el desentendido

- Mi tía está adentro de la casa, ella me cuida – en eso la sonrisa del hombre cambio de amable a perversa.

- Pues tu tía salió hace un rato y aun no vuelve – se acerco, la tomo de los hombros y la comenzó a llevar a la casa – mejor entras para que no te vaya a pasar algo. - dijo disfrazando su lascivia con preocupación. Luego de entrar el hombre cerró la puerta con seguro, la pequeña lo miraba extrañada y más cuando el hombre se le volvió a acercar para bajar su vestido desde los hombros.

- ¿para qué me está bajando el vestido? – pregunto con temor la niña inocente, probablemente presentía lo que pasaría.

- Para que conozcas lo que es bueno en la vida – con éstas últimas palabras el hombre dejo la poca paciencia que había tenido y le arrancó ya que casi le arranco el vestido, la niña solo vio con terror en sus ojos al hombre cuando se comenzó a bajar el pantalón"

Un fuego ardiente la quemó por dentro. Poco le importo lo que sucediera a su alrededor.

- a ella no, a Miku no - susurró con la voz ronca por la furia - fue lo último que pensó instantes antes de tomar dos botellas, una en cada mano, de un salto pasó sobre la barra, corrió a punta de empujones hacia donde estaba Miku con los dos individuos. No lo pensó, se abalanzo sobre el primer tipo que vio

– no la toques con tus sucias manos ¡maldito cerdo! - Grito a todo pulmón al momento de reventarle una de las botellas en la cabeza dejándolo noqueado en el suelo, pero aun así le pateo la cabeza. Miku lanzó un chillido de horror al verla arriesgarse por ella. El otro hombre de la impresión soltó a Miku y ésta se apartó haciéndose a un lado, La peli rosa no le dio tiempo de reaccionar pateándole la entre pierna con toda su furia, el hombre se agacha del dolor y es ahí cuando el segundo botellazo se hace sentir.

Lo último que se escuchó fue el rostro del cobarde golpeando el piso. La chica de cabellos aguamarina la observaba sorprendida con lagrimas en los ojos, no reaccionó hasta que sintió como sus brazos la rodeaban de forma protectora

- jamás dejare que tu sufras lo mismo – susurró suavemente. Miku alcanzó a oírla pero no presto mayor atención ya que ese abrazo era lo único que necesitaba.
Miku tenía hundida su cabeza en el cuello de Luka, ésta la abrazaba fuertemente y le daba pequeños besos en la cabellera. En eso Haruka aparece entre la multitud de espectadores atónitos.

- Luka ¡¿qué paso?! – Pregunta al llegar viendo a los dos sujetos cubiertos de sangre y trozos de vidrio en el piso. De inmediato busco a las chicas, se acercó y las abrazó – ¿están bien? ¿Les paso algo?

- No paso nada Haruka – logro responder la peli turquesa. Luka aun no reaccionaba y lo único que hacía era abrazarla y esconder su rostro en el abundantecabello turquesa.

- ¿cómo que nada? ¿Qué hacen esos tipos en el suelo? – Preguntó la corredora preocupada. Por un lado Su prima estaba en estado de shock y por otro la pequeña Kaioh era su responsabilidad también.

- Bueno… verás, esos hombres me querían llevar atrás – explicó Miku para sorpresa de la rubia – pero en eso apareció Luka y les dio una paliza, así que no pudieron hacerme nada.

Haruka estaba atónita, no lo podía creer. Luego de unos instantes llegaron los guardias, los presentes del pub comenzaron a explicarles lo sucedido. Por lo que agarraron a los hombres y los sacaron del lugar dejando a las chicas tranquilas. La rubia se rascó al cabeza sin saber bien que decirle a Luka, la miraba con tristeza, intuía lo mucho que estaba sufriendo por dentro. Al observarlas se le hizo extraño ver a Miku abrazándola por la cintura y hablándole algo al oído.

Estaba segura que la peli turquesa no sabía nada de lo que había ocurrido en el pasado, pero de alguna forma tal vez lo sentía.

- Mejor vayan al auto, ya las alcanzo en un rato - les dijo para luego pasarle las llaves a una cabizbaja Luka y las bebidas a su acompañante para luego dirigirse a otro lugar del pub y hablar con el administrador. - "Si Michiru se entera de ésto me mata" pensó la rubia negando con la cabeza.


Saludos a todos mis queridos lectores. Disculpen la tardanza, pero quería regalarles más de una actualizacion a la vez.

No pudo ser jajajaj pero aqui les dejamos el cuarto capitulo. Para todos los fans de ruka y mich les diré que el próximo cap está genial.

Lo que no quiere decir que los anteriores no estén buenos es que... el próximo es genial xD

Haruka correrá la primera carrera para las kaioh y... obviamente nuestra campeona ganará.. pero reclamará un premio especial jojojo

Asi que no se lo pierdan, Michiru se animará a acercarse más a ella. De a poquito...

Nos leemos en el próximo que se que les va a gustar mucho.

Mil besotes a todos y gracias por leer. Espero que tengan un año maravilloso.