Capitulo 5

Exito

Ambas caminaron en silencio hasta el estacionamiento, Luka abrió la puerta del copiloto para que ella subiera y luego se subió. El silencio ya estaba incomodando un poco a Miku, recargó su cabeza en su hombro.

- Gracias – le nació decirle desde el fondo de su corazón y sonrió

- Jamás dejaría que un cerdo como ese pusiera sus asquerosos dedos sobre tu linda piel – susurró Luka provocando un leve sonrojo en su acompañante, tomó una de las manos de la peli turquesa y entre lazo sus dedos – lastima, todo iba tan bien.

- corrección – la sorprendió con esas palabras y la quedo mirando - todo va bien – atinó a decir antes de acercar su rostro al de ella y volver a unir sus labios a los de Luka. Fue un beso largo, tierno, lleno de amor, Miku comenzó a acariciar la mejilla de la peli rosa con su mano libre, mientras que Luka uso la suya para posarla en su nuca y profundizar más el beso. Se separaron unos centímetros para recuperar aire.

- Yo sé que esto no será fácil para ti, pero necesito decírtelo – comenzó Luka, se notaba nerviosa y eso era muy extraño en ella, Miku la miraba tiernamente con una pequeña sonrisa – sé que es muy rápido y repentino pero quisiera conocerte mejor y si…

- si, yo siento lo mismo y – interrumpió la ella dejándola sorprendida – si quisiera ser tu novia. Luka quedo sin palabras pero luego de unos segundos una enorme sonrisa adorno su rostro y no lo dudó, la besó nuevamente. Un golpeteo en la parte trasera del auto las desconcentró, era Haruka que estaba por subirse al auto.

- me alegra verte mejor prima – bromeo la rubia haciéndole una seña con las manos para que le pasara la llaves. Miku se echó hacia abajo avergonzada, Luka al notarlo colocó su mano encima dela de ella para reconfortarla. No había problemas con Haruka. Ella prendió el motor y comenzaron su viaje de regreso – hable con el administrador, entendió la situación y no hará nada en contra de Luka, pero si quiere que regreses la próxima semana a hacer tu show, le encanto como te manejas en la barra. Haruka pese a todo el alboroto estaba contenta por su prima, se la veía feliz cuando estaba al lado de esa chica. Miró a través del espejo retrovisor, Miku iba observando hacia afuera con los ojos grandes de asombro. Esos ojos que eran del mismo azul que los de ella. Pero los de su debilidad aguamarina denotaban una cierta tristeza. Suspiró y decidió concentrarse en la ruta.

Al llegar al edificio Miku se despidió de Luka con un rápido y disimulado beso, al bajar del auto agradeció a Haruka por traerla y se despidió haciéndole señas con la mano, para luego ingresar al lugar. El deportivo volvió a rugir y se alejaron del lugar. Luka saltó entremedio de los asientos y se sentó de copiloto.

- Bien, ¿Me dirás que te sucede? – dijo Luka notando las actitudes de su prima -

- Michiru estuvo en el bar – la pelirrosa se llevó las manos a la boca asustada -

- ¿Vio lo que le sucedió a Miku? – preguntó preocupada, sabía que si se enteraba de eso jamás volverían a dejarla salir.

- No, la envié a la casa antes de que eso sucediera, por eso me demoré en llegar. No le digas nada a Miku.

- Pero, no es eso lo que te mantiene preocupada ¿cierto? – Haruka sacudió la cabeza -

- Quiero hacerla feliz Luka. - hizo una pausa, las palabras de la rubia hicieron que una comprensiva y dulce sonrisa se dibujara en los labios de la bartender – Quiero que sus ojos brillen al igual que los de Miku. Quiero hacerla feliz y comenzaré por darle una grandiosa victoria en la carrera de mañana.

- Así se habla prima – la alentó golpeándole con el puño cerrado en su brazo.


Miku ingresa sigilosa al departamento. Deja sus llaves colgadas a un costado de la puerta y enciende la luz. Al hacerlo nota que Michiru está durmiendo en el sofá aún con la ropa de calle. Ésta al sentir la luz en sus ojos los aprieta con fuerza. Se lleva una mano a la frente para cubrirse y se levanta bruscamente al ver a Miku de pie a un costado de la puerta.

- Miku, ¿Cómo te fue? - preguntó restregándose los ojos -

- Más o menos, Bueno en realidad bien. Gracias a Luka – La empresaria la observa intrigada.

- ¿Por qué? ¿Te ha sucedido algo? - interrogó.

- No, bueno, es que dos hombres intentaron sacarme de dónde estaba – Michiru se llevó las manos a la boca aterrada – Pero Luka me vio y me rescató de ellos – respondió con una sonrisa -

- ¡No puedo creerlo! - exclamó abrazando a la pequeña con fuerza "lo sabía" pensó "sabía que ése lugar no era para ella" – Mira si te hubiese sucedido algo Miku. Me muero. - dijo besándole la cabeza - ¿Estás segura de que estas bien? -

- Si, lo estoy no te preocupes – intentó tranquilizarla -

- ¿Te das cuenta porque no me gusta que salgas de noche? Es demasiado peligroso. - Se separó de ella – No volverás a salir a sitios como ese – sentenció.

- ¿Cómo? -

- Es demasiado riesgoso -

- Pero por que las cosas sean riesgosas no quiere decir que me tenga que encerrar aquí y no salir nunca -

- Miku, no puedes salir sola. En todo caso si llegase a darte permiso saldrás con guardaespaldas. De lo contrario no te lo permitiré.

- No puedes hacer eso – se queja la pequeña

- Por supuesto que puedo, soy tu tutora y tengo todo el derecho de decirte cuando salir y cuando no.

- ¡No! Michiru ¡no es así! No voy a seguir aguantando tus reglas. -

- Miku, entiende lo hago por tu seguridad – intentó hacerla razonar en vano.

- ¡Por mi seguridad no me has dejado tener vida! Estoy cansada de todo esto.

- Pues te guste o no, tendrás que aceptarlo mientras vivas en ésta casa.

- ¡Entonces ya no viviré en ésta casa!

- ¿Qué? ¿Y a donde irías según tú? - preguntó molesta

- Me iré a vivir con las chicas. No puedo seguir viviendo bajo las reglas Kaioh, terminaré enfermándome o peor aún – hace una pausa - ¡terminaré siendo una amargada como tú!... - esas palabras fueron las que paralizaron su corazón. Pero mantuvo la compostura.

- Miku no permitiré que te vayas – repitió -

- Entiende Michiru, ¡no quiero ser como tú! No quisiera tener una vida tan patética como la que llevas. Sin tener amigos, ni pareja ¡ni nada! Entiéndelo. Por eso Me iré y no hay nada que puedas hacer para detenerme. - gritó furiosa mientras se dirigía a su cuarto.

Michiru se quedó de pie sin saber que contestar. Sus palabras dolían, más aún porque venían de la persona a la que ella más amaba en el mundo. Sentía como si hubieran tomado su corazón y lo trituraran en mil pedazos. Caminó hacia dónde estaba anteriormente y se dejó caer en el sofá nuevamente, quedándose en silencio pensando en cada una de las cosas que su hermana menor acababa de decirle.

Se llevó la mano a la frente para cubrir sus ojos y esconder una triste lágrima que acababa de salírsele. Se quedó en silencio intentando ahogar la angustia y la opresión que sentía en su pecho. No podía. No podía quebrarse. Comenzó a caminar hacia su recamara, al pasar en frente de la puerta de Miku quiso golpear pero se contuvo. Levantó la barbilla y dándose la vuelta ingresó a su cuarto.

A la mañana siguiente Miku terminó de empacar su ropa. Toma el teléfono y llama a su amiga Rin para contarle que se mudara con ellas por fin. Cuelga y sale de la habitación con su maleta. Al salir encuentra a Michiru aún sentada en el sofá del living reposando su cabeza en sus manos.

- ¿Y ese milagro de verte aquí? Deberías estar en tu preciada empresa -

- Miku tenemos que hablar, no puedes irte. – dijo en tono cansado

- Lo siento, no quiero que pienses que soy mal agradecida, pero si sigo aquí terminare viviendo para la empresa igual que tú. Y aunque después de graduarme deba hacerlo, quiero tener una vida normal por un semestre aunque sea. - Michiru suspiro – Lamento mucho dejarte sola. Pero no hay vuelta atrás. - Miku se despidió con la mano y se fue.

Michiru se recostó nuevamente en el sofá. Se daba lastima a sí misma. Nunca se había sentido tan sola. Tan vacía y decepcionada de todo. Cada una de las palabras que la pequeña le había dicho eran ciertas.

- Aunque este sola, no tiene sentido que la obligue a quedarse aquí. - se dijo. Secó sus lágrimas con sus manos. Se puso de pie y se dispuso a ponerse la máscara de mujer feliz y auto suficiente que estaba acostumbrada a llevar. Debía ponerse bella. Hoy era un día muy importante para la empresa y ya iba demorada.

Llamó a su chofer para que la pasara a buscar, luego de darse un baño y vestirse ideal para la ocasión. Después de tanto el Urano XXI competiría por primera vez. Y Haruka Tenoh debutaba como piloto de Kaioh Motors. Suspiró luego del baño reparador. Aunque su corazón seguía oprimido se sentía un poco más renovada. Se estaba vistiendo cuando su teléfono personal sonó. Corrió hacia el pensando que sería Miku pero se sorprendió al sentir la voz del otro lado.

- Buenos días hermosa – la saludó. Al escuchar su corazón se alegró de momento -

- Buenos días, que agradable sorpresa – saludó ella con sinceridad

- ¿Cómo estás? - preguntó

- Bien – mintió - ¿Y tú? -

- Perfecta, lista para grabarles la parte trasera del Urano en la retina a todos. - contestó provocándole una sonrisa. Aguardó unos momentos en silencio. Luego la rubia continuó - Me enteré que Miku se fue de la casa.

- Ah – fue lo único que pudo decir. -

- Mira, sabes que este tipo de cosas... -

- Disculpa, estoy muy ocupada ahora. Nos veremos en la competencia. Hasta luego y Esfuérzate. - La interrumpió y para sorpresa de la corredora colgó el teléfono. Aprisionó el aparato contra su pecho y sacudió la cabeza. Luego volvió a colocarlo en el bolso de mano donde estaba.


En ese mismo momento en otro edificio de la ciudad, Miku estaba frente a la puerta del departamento de Rin y Meiko, ya llevaba unos minutos tocando el timbre y solo se escuchaba que dentro del lugar corrían de un lado a otro.
- hola, adelante pasa – la invitó Rin al momento de abrir al fin la puerta con una gran sonrisa, se notaba algo agitada. Tomo unas maletas de su amiga y la guio hacia la que sería su habitación. Miku miraba todo el lugar, si bien estaba un poco ordenado, olía a trago y cigarro, cosa que no le gustó mucho - esta es tu nueva habitación Miku, espero te guste, sé que no es tan genial como la de tu casa pero es bonita.
- si esta linda, gracias – le dedico una sonrisa para tranquilidad de su amiga y miró todo con detenimiento. Rin la dejo sola para que ordenara sus pertenencias, Miku tomo su celular y marco…
- ¿Te desperté? - pregunto ordenando su ropa
- si pero descuida, ¿ya estas donde Rin? – preguntó Luka somnolienta
- si, estoy ordenando mis cosas – respondió - Luka, ¿será que puedo ir contigo a ver la carrera de Haruka?
- pero claro, no hay problema - respondió con sinceridad - te paso a buscar cuando ya nos vayamos ¿de acuerdo?
- bueno, sigue descansando un beso - se despidió Miku
- lo hare, y eso te lo cobro - fue lo último que escuchó provocándole un leve sonrojo, aún estaba asimilando que casi tenía novia. Mientras ordenaba y acomodaba todo no dejaba de pensar en todo lo que había sucedido hasta ahora, pero lo que realmente le aceleraba el corazón era pensar en la peli rosa que, ahora, vivía a solo unas cuantas puertas de distancia. Ella había llegado a su vida por sorpresa y de la misma forma logro lo que nadie había podido hacer, ganarse su corazón. Aunque no entendía bien porque Luka se había fijado en ella, más que mal era solo una adolecente sin grandes atributos físicos y por lo demás muy asediada socialmente gracias a la fama de su familia, si, sería complicado mantener una relación pero aun así segura de que pese a lo complicado no aceptaría un no por respuesta.

Al fin termino de ordenar todo y le quedaba algo de tiempo como para descansar antes de darse un baño e irse a la competencia de Haruka, estaba muy ansiosa de ver a la rubia en acción, le tenía mucha fe.

- sé que Haruka lograra impresionar a mi onee-san – pensaba recostada en la cama – ahora que lo pienso ella estará allí, ¿Qué hare? ¿la saludare? ¿Conversaremos? Definitivamente por ahora no, por ahora solo seré correcta y no le quitare el saludo, pero si me mantendré alejada, aunque me duela.


Momentos más tarde, Michiru ingresó al enorme edificio. Cumplió con la rutina diaria de revisar cada papeleo que le presentaban. Ultimó detalles de la competencia. Hablo con posibles compradores, socios, e inversores. Tuvo una reunión con el representante de una firma menor que estaba interesada en incorporarse a la compañía. Y sin darse cuenta eran ya las cuatro de la tarde. La competencia sería en nada más una hora. Cerró sus actividades diarias y se dirigió hacia el autódromo. Los demás miembros de la gerencia llegarían más tarde.

Al llegar se dirigió directamente a los boxes para ver cómo iban los preparativos y si se podía para saludarla también. Grande fue su sorpresa al notar que en el lugar no solo estaba la rubia sino, que también estaba acompañada por Miku y otra chica más. Se detuvo un momento. Aún no habían notado su presencia. Lo pensó y Alzó la barbilla, luego decidió acercarse a dónde estaban las tres.

- ¡Michiru! - exclamó Haruka al verla llegar y caminó a paso acelerado hacia ella -

- ¿Michiru? - preguntó Miku extrañada a Luka, no estaba acostumbrada a oír a los empleados de la empresa dirigirse de manera tan familiar con ella -¿Desde cuándo tienen tanta confianza? - Luka se encogió de hombros.

- Te estaba esperando – se acercó a ella y tomo sus delicadas manos. Michiru al notarse observada se las quitó.

- Buenas tardes – respondió secamente -

- ¿Qué te sucede? - preguntó extrañada. Ella no contestó, tenía la vista fija en la sensual chica que la acompañaba. - ¿Ya conoces a Luka?

- ¿Luka? - repitió recordando las cosas que Miku le había contado. Negó con la cabeza. La rubia le hizo una seña a la pelirrosa y ésta se acercó hacia ellos. La menor de las Kaioh en cambio se dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección opuesta. - Michiru, ella es Luka, mi prima, compañera de departamento, de aventuras de la vida y de todo lo que puedas y no quieras imaginarte. - Luka le dio un leve codazo en las costillas y le dedicó una sonrisa.

- Mucho gusto encantada de conocerte – la saludo cordialmente

- Igualmente, es un placer – respondió Luka correspondiendo al apretón de manos. - La dejo con mi prima, con permiso. - se despidió para reunirse con Miku a la salida del Box. Haruka se volteó preocupada a verla.

- ¿Qué te sucede? - preguntó acariciando su brazo. Michiru sin darse cuenta se alejó unos centímetros al sentir el contacto – Estas mal por lo de Miku.

- No – respondió muy poco convincente -

- Quédate tranquila, eso lo hablaremos cuando salgamos a festejar el triunfo más tarde. -

- ¿Cómo te ves para hoy? - preguntó un tanto preocupada.

- Como siempre. En el primer lugar – respondió sonriendo. -

- Ten cuidado -

- Siempre. Recuerda que me debes algo y no podré morir hasta cobrármelo - Michiru sonrió. - Esa es la actitud, quiero verte reír. Y si gano...- susurró acercándose a ella – Si gano me darás un beso. - Michiru abrió grandes los ojos. - Dime que lo harás y no me verán ni el polvo los demás competidores.

- ¿Eres capaz? - preguntó mirándola de costado -

- Por ti soy capaz de cualquier cosa. Pruébame. - respondió guiñándole el ojo. - Dicen que soy deliciosa

- Haruka... - río - Veremos qué tan veloz eres - la desafió con una sonrisa.

- No te arrepentirás. Ahora si me disculpas. Debo prepararme para humillarlos... Y para besarte. - Michiru sonrió como una quinceañera cortejada y la vio alejarse hacia donde estaba el auto.

Momentos después se encontraba en uno de los palcos preferenciales. La excelente ubicación le permitía ver lo que sucedía en casi todo el sector. Estaba rodeada de los demás dirigentes de la compañía.

Estaba casi todo listo. Nunca se había sentido tan nerviosa como se encontraba en ese momento. Los flashes de los periodistas no dejaban de apuntarla. De vez en cuando les dedicaba una sonrisa. Pero lo cierto era que se sentía tan nerviosa, que estaba destrozando una revista que le habían entregado.

El sonido de los motores comenzó a escucharse. Algunos ya estaban en las pistas. Michiru movía sus piernas con nerviosismo, estaba ansiosa por verla salir. Sabía que Haruka Tenoh era una corredora de primera. Que había sido codiciada por muchas empresas y al final acepto un contrato con Kaioh. Había muchas historias que contaban como ella fascinantemente había salido victoriosa del 99% de sus competencias. Estaba ensimismada en sus pensamientos cuando sintió que todos a su alrededor se ponían de pie. Buscó con la mirada el auto negro de la empresa y allí salió. Totalmente relajada. La observó dar unas vueltas hasta que todos se encontraron listos. La carrera estaba a punto de comenzar.

Juntó sus manos y se las llevó al pecho. La luz se puso verde y aceleraron a toda velocidad. El Urano no llevaba gran ventaja en un principio, situación que puso nerviosa a Michiru, pero a medida que las vueltas fueron pasando empezó a tomar más fuerza, para aumentar su emoción tomo ventaja de medio cuerpo, luego dos cuerpos. Unos quince metros de diferencia y fueron en aumento. Michiru y el equipo del Urano se encontraban de pie, extasiados por la gran ventaja que llevaba Tenoh ante los demás competidores.

- No puedo creerlo - exclamó entusiasmada al ver que se acercaba la vuelta final. - Va a ganar ¡y de qué forma! - La última vuelta la hizo relajada, era imposible que la alcanzaran. Todo el staff del Urano XXI estalló en vítores hacia el equipo y en especial al gran piloto que había debutado con una considerable victoria. Michiru olvidó el protocolo y caminó a paso acelerado hacia el box.

Acababa de llegar cuando el automóvil se detuvo en el lugar, dejándola ver al salir de él. Agitada, no pudo contener su alegría al verla. Se quitó el casco y lo apoyo encima del auto. Los miembros del equipo se acercaron a ella para felicitarla, le dedicaron abrazos y palmadas en la espalda que respondía con la más grande sonrisa mientras la peliverde la observaba a una distancia prudente. Cuando había saludado ya a la mayoría empezó a buscar a su debilidad aguamarina entre la multitud y allí la vio. Su expresión cambio a una de absoluta felicidad al verla, comenzó a acercarse y Michiru a su vez corrió a sus brazos para abrazarla con fuerza.

- ¡Felicitaciones! ¡Estuviste fantástica! - le dice sin soltarla.

- Te lo dije – le susurra al oído – Ahora me debes un beso. - Michiru se separó de ella lentamente mientras la rubia la sostenía aún por la cintura.

- Pero ahora no. - respondió en voz baja con una sonrisa -

- No te preocupes. Soy paciente – le responde dejándola ir. Sin perderse las miradas.

- ¡Esa es mi prima! – Intervino gritando, aplaudiendo y alzando los brazos en señal de victoria Luka, mientras ingresaba al box –

- Ahí viene – comentó la rubia con una sonrisa. Michiru volteó hacia ella y observó que Miku venía a su lado.

- ¿Has visto Miku? – preguntó entusiasmada a su hermana cuando la tuvo cerca.

- Sí – respondió secamente cortándole la emoción - ¡Felicidades Haruka estuviste genial! – la congratuló adoptando un tono alegre al referirse a ella. Michiru volteó dedicándole una mirada triste a Haruka que posó su mano en su espalda a la altura de la cintura en señal de apoyo.

- Gracias princesa - Respondió - Ha sido un honor para ustedes que yo las represente.

- ¡Oye! - se quejó la pelirrosa golpeando en el estómago a la rubia suavemente – Más modestia por favor, aunque sé que es mucho pedir. Me imagino que hay fiesta ésta noche ¿cierto?

- Seguro una de esas celebraciones aburridas que organizan en la empresa – se quejó Miku -

- Pues, de hecho si habrá un cóctel, al que están invitadas. Pero no se extenderá mucho más de las nueve – aclaró Michiru

- ¡Entonces si hay tiempo para fiesta! – se alegró Luka -

- Sí, pero tengo cosas que hacer luego del cóctel así que me temo que no podré festejar contigo primita. De todos modos estoy segura que tendrás una fiesta privada por tu propia cuenta – dijo la corredora desviando la mirada a Miku.

- Eso está de más decirlo – respondió ella con una gran sonrisa - De todos modos, estoy segura que celebraras de la misma forma que yo. – respondió en complicidad la pelirrosa.

- ¿Tendrás una fiesta privada Luka? – preguntó Miku inocentemente -

- Yo tendré una contigo. – Le susurró Haruka a la peliverde al oído.

- ¿Quién te dijo eso? – respondió a media voz aprovechando que Luka entretenía a Miku.

- Tú, antes de la carrera. – Michiru resopló sonriendo – Bien, ¿Vendrán al cóctel? - Miku negó con la cabeza -

- No, muchas gracias – respondió Luka con cortesía.

- De acuerdo, pero eres bienvenida cuando quieras – comentó Michiru, La pelirrosa agradeció. Luego de ésto Miku se despidió de la corredora y de Michiru inevitablemente. – Cuidate – pidió con suavidad pero su hermana no le respondió. Haruka estaba por consolar a la señorita Kaioh cuando Remi se acercó a ellas alegremente.

- ¡Ruka! - la llamó – Señorita Michiru – saludó con una leve reverencia. - Están todos esperándote para que les cuentes todo. Y a usted también señorita, han preguntado si iba a hacer alguna declaración. - Ellas asintieron y el regordete caballero se retiró del lugar.

- Bien, debemos ir hacia ellos – suspiró la peliverde mirando a la rubia - Hagamos lo que tenemos que hacer – sentenció -

- ¿Aquí y ahora? ¿No querías ser más discreta? – preguntó haciéndose la desentendida -

-¡Haruka! – se quejó sin poder evitar reír – concéntrate. Luego veremos lo de tu fiesta privada.

- Eso me estimula bastante. No diré más. Mejor vamos a cumplir con la prensa y luego hacemos lo nuestro.

Michiru alzó las cejas y sin quejarse la acompañó hacia la salida del box dónde las estaban esperando. La conferencia fue breve pero lo suficientemente abrumadora para quitarles las ganas de hacer vida social. Todos los miembros del staff y de Kaioh Motors se dirigieron al salón dónde se llevaría a cabo el coctel.

A pesar de las insistencias de Haruka por llevar a Michiru al salón, ésta se fue en su vehículo particular.

Durante el transcurso de la velada prácticamente no tuvieron tiempo de estar a solas. Aunque la corredora intentaba acercarse a Michiru siempre había alguien que la detenía en el trayecto para felicitarla o darle conversación y nunca lograba alcanzarla, y a la par cuando podía llegar a su lado, siempre algún entrometido quería conversar con ella y halagarla, lo que despertaba molestia en la rubia.

Cuando se acercaban las nueve de la noche Michiru dedicó una mirada a la corredora que se encontraba al otro lado del salón conversando. Se despidió de los invitados más importantes que tenía a su alrededor y se alejó discretamente del salón de eventos de uno de los hoteles más lujosos de Tokio.

La rubia luego de unos instantes comenzó a buscarla con la mirada sin resultados. Caminó por el salón buscándola discretamente. Salió a la terraza y no la encontró. Preguntó haciéndose la desentendida si alguien la había visto. Para su decepción uno de los gerentes le comentó que ya se había retirado.

- No puede ser – pensó – ¿se fue realmente sin despedirse? O peor aún, ¿se fue sin cumplir su promesa?. La rubia frunció el ceño y miro enfadada la copa con champaña. Se sentía estafada y engañada.

Resopló molesta. Y cuando estaba por dejar todo a un lado y salir del aburrido coctel al que había asistido sólo por ella su teléfono comienza a vibrar. Grande es su sorpresa cuando en la pantalla del movil divisa "llamada entrante Michiru K" Atiende con desgano imaginando que la llama para disculparse por haberse ido e inventarle una excusa por haberla engañado.

- ¿Si? – responde de mala gana.

- Haruka – susurra ella dulcemente al otro lado -¿Has estado buscándome? -

- Si... un poco – responde pisando su orgullo -

- Encuéntrame en la habitación 1023 del hotel. - ronroneo sensualmente -

- ¿Hotel? - preguntó sorprendida - ¿Qué hotel?

- En el que estamos ahora tontita – rió. - Sube, te estoy esperando. - Luego de estas palabras colgó el teléfono dejando a la rubia con la boca abierta. Se quedó un momento inmóvil y luego comenzó a caminar rascándose la cabeza. No lograba comprender muy bien el comportamiento de su jefecita. Primero decía que sí, luego que no, luego que si nuevamente para repetir un no, y al final invitarla a la habitación del hotel. Fuera como fuese, caminaba con un humor bastante superior al que se tenía momentos antes. Subió por el ascensor, supuso que por el número de la habitación se encontraría en el piso diez y no se equivocó.


Bueno gente, aqui les dejo el capitulo 5 para que vean que no los he olvidado.

Por favor tengan paciencia, estamos trabajando para usted. XD

Gracias a todos los que leen mis historias y me dejan esos hermosisimos comentarios

Nos leemos prontito en alguna de mis historias

¡gracias por su tiempo!