La boda de mi Mejor Amigo

Primero que nada los personajes de la serie no me pertenecen, pertenecen a SNK playmore.

Capítulo I

Volvía de nuevo a esta pequeña isla, donde nací y pertenezco, "La Ciudad de South town".

Llevaba años sin volver a este lugar, pero después de terminar la escuela y al tener un trabajo seguro como solista, podía darme el lujo, ¿no?

Me había ido después de ser aceptada en la universidad de Florida (Estados unidos), lo doloroso de aquella decisión fue abandonar a mi mejor amigo Kyo, el típico chico guapo, con un buen cuerpo y que podría ser fácil el más perfecto de la escuela, todos podrían esperar que fuese engreído y malhumorado pero él no era así, era dulce, amable, gentil, caballeroso, risueño, bromista, maduro e infantil a la vez, divertido, extrovertido, diferente, algo rebelde, planeaba técnicamente toda su vida, un chico con principios y esa sonrisa encantadora te hacia olvidar tu mundo, sus ojos color miel tan confidentes y burlescos a la vez, ese era Kyo, mi mejor amigo desde mis catorce años.

Me bajo del taxi y tomo mis maletas, le pago lo que debo darle y camino a mi antigua casa, cuantos años sin verla, cuantos recuerdos guarda, toco la puerta, apenas fue una vez pero mi viejo y leal chofer ya me abrió, me abraza y le devuelvo el gesto, como lo había extrañado

— Hola Ken

—Srita Athena, que... hermosa esta — me sonroje

— Gracias

— ¿Cómo le trato Florida?

— bien, después de terminar la escuela, conseguí un departamento y un buen trabajo como cantante de J-pop, no había manera que me quejase

— Bien siguió su sueño... — sonrío, me hace entrar dentro de la casa — ¿Algún joven?

— No papá — dije con una sonrisa que fue devuelta, le gustaba que lo llamara así porque me conoce desde que tenía 4 años y es la única figura paterna que conozco desde entonces ya que mis padres se la pasan viajando por temas de negocios por todo el mundo, muy pocas veces se comunican conmigo y la verdad los extraño, sé que de seguro soy ahora la única soltera, no encontré al chico que me hiciera anhelar su compañía, quizás porque en mi absurda adolescencia siempre tuve la idea de casarme con Kyo, era mi mejor amigo, y como tal podía defenderme y hacerme reír, no era necesario amor, esa era mi idea de adolescente, pero nadie me inquirió eso, además estaba Yuki, quien en ese tiempo era mi mejor amiga

— Malin y Hinako se casaron

Eso ya lo sabía, Hinako, Malin y yo éramos alguna vez las famosas "High School Girls", Hinako era una de mis mejores amigas, ella se había casado con el alumno y mejor amigo de Kyo "Shingo", incluso sé que tenían una linda bebe de cinco meses, Hinako me enviaba fotos de ella, tenía el cabello rubia de su madre, y los ojos cafés de su padre, claro también todos las facciones de ella

Malin la linda, perfecta y decidida, se había casado con Bendimaru Nikaido, también amigo de Kyo, un famoso y atractivo modelo multimillonario, que suerte tuvo y fue quién había logrado conquistar el corazón de Malin, nadie lo había logrado en la escuela, y de que tenía pretendientes de todo tipo los tenia, las palabras de Malin fueron "Es el complemento de lo que siempre busque, lindo, risueño, bromista, serio, amable, caballeroso y todo un poeta, ¿no crees que es perfecto?"

— Eso escuche — le respondí a Ken que parecía esperar alguna respuesta de mi parte

—Srita, no podrás creerlo — dijo maravillado con algo que planeaba decirme

— ¿Qué?

—Su amigo Kyo se casa — no sé por qué, y quizás no quiero comprenderlo, pero el nudo en mi garganta fue incluso doloroso, no lo entendía, era mi mejor amigo, debía ser feliz, y yo porque él lo fuera

— Eso es…asombroso — murmure, comenzamos a subir las escaleras para llevar las cosas a mi antigua habitación, al entrar me di cuenta que las cosas seguían tal y como las deje, el color de mi habitación, las sabanas, las cortinas, los muebles en el mismo lugar y sobre todo la foto de Kyo y mía a un lado de mi cama, mi chofer salió de mi cuarto para darme mi espacio

Comencé a ver las fotos que estaban pegadas en la pared, muchas eran mías y de Kyo, riendo, bromeando, mojados, aventándonos, empujándonos, corriendo, en su carro nuevo, en mi cumpleaños, su fiesta, partiendo un pastel, en la playa, el jardín, nuestro prado, sentados bajo un árbol, haciéndole plancha, riendo… todas eran de nuestra perfecta amistad

—Athena — voltee en busca de esa voz, no era la de un adolescente, era la de un hombre, ronca, y madura, pero no por eso menos linda

—Kyo — sonreí, no había cambiado tanto como esperaba, sus ojos miel no tenían otro brillo, su piel no tenía arrugas, se veía igual como la recordaba, su cabello seguía siendo del mismo color castaño y extrañamente no parecía haber cambiado demasiado su manera de peinarse, solo un poco, su sonrisa seguía ahí intacta, sus rasgos me eran familiares pero solo que más acentuados, se acerco a mí, lo abrace fuertemente.

— No sabes cuánto te he extrañado — dijo sobre mi cabello

— Yo también, créeme que yo también

— Te ves… muy bien — sonreí, era agradable saber que a sus ojos me veía bien y no sé porque

— Tú no te ves tan mal

— Gracias

— ¿Por qué no me lo dijiste? — pareció no comprender

— ¿Mi boda? — dijo después de un momento

— Si — asentí

— Mmm...… no creía que vendrías… ¿salimos a dar un paseo?

— Aja

Una vez fuera de mi casa comenzamos a caminar

— Hubiese venido — dije volviendo a nuestra platica

— No querría darme ilusiones

— ¿de qué hablas?

— Cuando cumplí veinte años esperaba que vinieras, pero no llegaste, al día siguiente llamaste y dijiste que tu vuelo se canceló — murmuro

— Lamento tanto no haber estado ahí

— Lo se

— ¿y cómo esta Yuki?

—Ya no estamos juntos desde hace años —dijo con naturalidad

— ¡QUE!, pero... ¿Por qué?

—Porque me di cuenta que no la amaba como pensaba... — dijo con algo de tristeza

— quien lo diría y ¿qué fue de ella?

—se fue a vivir a Londres junto con su familia, lo último que supe fue que está estudiando en una gran universidad.

—qué bueno... y ¿Cómo se llama ella? La joven con quien sales ahora

— Mignon

— ¿La… amas? — no entendía porque no quería saber la respuesta, era como una autodefensa o como si la respuesta fuese a lastimarme, no entendía nada

— ¿Por eso se casa la gente no? — me devolvió la pregunta, asentí

— ¿Cómo es ella?

— Mmm...… es una gran chica, no sé, solo se dio lo nuestro, no es muy… delicada o algo parecido, es más… infantil, o algo por el estilo, es bastante arrogante, pero me comprende, le debo cientos de cosas, ha estado para mí en miles de situaciones, y simplemente con el tiempo le tome cariño… y ahora estoy aquí

— No suenas enamorado — murmure sin darme cuenta

— ¿Cómo debería sonar?

— No lo sé… feliz, alegre, alardeando de ella… — negó con su cabeza

— No estoy enamorado… pero la amo — esa respuesta solo me confundió — creo… pero se puede dar lo nuestro, y quiero dar este paso, debo ir sentando cabeza en el asunto

— ¿Debes?

— Quiero hacerlo

— ¿en cuántos días te casas?

— Una semana

— Qué bien — fue una respuesta algo apagada, me hubiese gustado que fuese quizás un poco más de tiempo, ¿era eso?

— ¿Y tú… tienes… novio? — por alguna razón no parecía muy seguro de preguntar, y no entendí la razón

— No, no he… encontrado a ese chico…

— Quizás está a tu lado y no te das cuenta — dijo mirando el suelo, con un rubor en sus mejillas

— No sé, debo darme tiempo, creo

— Si eso creo….

Como extrañaba venir a esta enorme casa Kusanagi, entre con Kyo a un lado...

—Athena — la voz de alguien me hizo llevar mi mirada a las escaleras, Hinako, con el cabello largo y rubio y una bebe en sus brazos, pero era Hinako mi amiga hiperactiva

—Hinako – corrí hacia ella, y cuando estuvimos frente a frente nos abrazamos, evitando apretar al bebe

— Te he extrañado tanto —me dijo

— Yo también...

—pero... ¿Qué haces aquí?

—yo y Shingo después de casarnos nos vinimos a vivir aquí... los padres de Kyo insistieron tanto

—Ya veo —sonreí

— Te presento a mi hija, Misa — la bebe estaba vestida con un pequeño vestido color rosita

— ¿Puedo? — extendí un poco mis manos para darme a entender, me la paso y la cargue en mis brazos, hubiese sido lindo tener ahora mismo un bebe también

— ¿Quién… — la voz inconfundible de Malin me hizo mirar en la puerta de la entrada, corrió hacia mí y me abrazo

— Hola Malin

— Dios Athena, ¿Cuándo llegaste?

— Hoy, que hermosa bebe — se la regrese a Hinako

— Gracias

— ¿Kyo sabe que estas aquí? se pondrá feliz cuando se entere, y quizás así piensa un poco mejor con lo que se atara de por vida — no entendí su comentario

— Si lo sabe, él me trajo — busque con mi mirada donde podía estar, pero al parecer se había ido

— Así que tú eres la famosísima Athena Asamiya — dijo una voz fría, me encontré con una chica de cabello rosa y ojos negros, era hermosa y de lindo cuerpo, debo admitirlo

— ¿Tú eres Mignon? — pregunte, o más bien tartamudee

— Al menos te hablaron de mi — dijo con suficiencia, no me agrado, podía ser bonita y eso, pero no le ayudaba nada con ese humor

— Hola Mignon — saludo la voz de Kyo que venía saliendo de la cocina, Mignon me miro una vez y me alzo una ceja y luego se acercó a Kyo, técnicamente se lo comió a besos, Kyo parecía intentar separarse discretamente pero solo hizo que Mignon enredara sus manos en su cuello, me tuve que obligar a bajar la mirada

— Hay publico Mignon— dijo la voz maternal de Shizuka, madre de Kyo y mire hacia donde ella estaba, los años no parecían haberla afectado demasiado, camine lentamente hacia ella, y me abrió sus brazos sonriendo

— Hola Shizuka

— Pero que hermosa estas, aún más de lo que eras — escuche un bufido no fue difícil saber de quién fue, la novia de Kyo

— He — la reprendió Kyo bajito pero logre escucharlo

—Athena, me gustaría que vieras lo que compre para después de la boda — me dijo Mignon, asentí y me separe de la madre de Kyo, caminando detrás de ella, caminamos al que era el cuarto de huéspedes, al menos no estaba en el mismo cuarto que Kyo, por alguna razón eso me dio un gran alivio.

Me hizo entrar y tomo una maleta, la puso sobre la cama, me senté para ver mejor las cosas.

Al abrirla me quede con la boca abierta, era pura lencería, ropa interior bastante provocativa, ¿en verdad era necesario que me enseñara esto?

— ¿Crees que a Kyo le guste? — me encogí de hombros, ¿Cómo se suponía que yo debía saber de esto? — bueno en todo caso no es necesario que use ropa, pero…

— Sabes Mignon, debo saludar a los demás — Salí de ahí caminando rápidamente sin esperar su respuesta

No comprendía porque me dolía tanto aquello, es normal que… ellos, tendrán… "eso", si es que aún no han tenido, ¿que esperaba? ¿Que se la pasasen jugando cartas en su luna de miel?

Es lo normal, no es como si mi amigo fuese a cambiar por completo, él seguirá siendo el mismo, gracioso, simpático y… solo Kyo.

Baje las escaleras y me encontré con Shingo platicando con alguien más, fue fácil reconocer su rostro, sabía que era él ya que no había muchos cambios en el, se veía mas maduro, eso era de esperarse.

— ¡Athena! — me saludo Yabuki emocionado, le sonreí y luego nos abrazamos

— Hola Shingo

— pero... ¡Que hermosa estas!

— Gracias…

— ¿Te acuerdas de...

—Bendimaru — termine la frase por Shingo

— Creí que estaba pintado — dijo el rubio haciéndose el ofendido

— Te ves aún más lindo —le dije sabía que animaría al modelo y nos abrazamos también.

Continuara en el siguiente capitulo...

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¿Quieren que siga?