Los personajes aquí presentados no nos perteneces, son propiedad de la linda Naoko Takeushi, son utilizados sin fin de lucro. Esta Historia es un original adaptada para los personajes de Sailor Moon por M00nStar y Marie Kou Winchester.

El solo hecho de hacer un pequeña apuesta transforma indudablemente las vidas de las personas, pues bien entren y lean como dos rubias, un guapo cantante y un apuesto arquitecto comienzan con este juego donde no se sabrá si es un premio o un cambio de vida. Universo Alterno.

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-Déjame ayudarte... –se acercó a ella para tomar el bolso quedando muy cerca de su rostro– ojos hermosos... –murmuró, no es que antes no la hubiera visto bien, solo que había puesto muy poca atención al color de ellos o quizá el reflejo hacia que se vieran de color distinto– ¿crees realmente que le guste? –Preguntó separándose de ella– la verdad es que no soy muy afecto a comprar cosas así...

-"Es aún más perfecto de lo que recordaba" –pensó no pudiendo evitar suspirar un poco al llenarse de su perfume– Creo que no hay mujer sobre la tierra con un gusto refinado que no le gustaría… Bueno, creo que si tu entras en sus gusto me ayuda a pensar que le gustara… –dijo sin pensarlo–

Sonrió ligeramente– Bueno creo que podría ser el complemento perfecto de algún accesorio más... ¿te gustaría acompañarme a buscarlo?, claro te compensare muy bien con una agradable comida, la verdad es que muero de hambre... ¿qué dices?

- Yo… –dudo no sabía si aquello era lo correcto, una cosa es que Serena le desagradara, pero él tenía novia, solo que el hecho de que fuera su novia lo ponía más complejo y tentador– No sé si soy la persona correcta para hacerlo…

-No creo que Serena tenga que saberlo, obviamente también mi vida podría correr peligro... –dijo con una sonrisa que advertía que era broma– además solo comeremos y claro me ayudaras a preparar su regalo sorpresa... eso es todo.

Mina sonrió– "Vaya aparte divertido" –pensó– Bueno, creo que tienes razón. Por cierto, disculpa si te ocasione algún problema anoche… –dijo sinceramente– aunque creo que no fue tan grave… –recordó lo felices que salieron–

-Tranquila, no paso de una simple explicación de cómo nos conocimos, además Serena tiene absoluta confianza en mí... –sonrió dejando el bolso junto a la caja para pagar– al igual que yo en ella... aunque no lo parezca frente a ti, es linda.

-¿Si tú lo dices? –pensó con cara de no estar muy convencida– Pero en verdad me tranquiliza saber que no te cause algún problema, tal vez la conocí en un mal momento o tal vez es mi forma de percibirla, pues muchas personas me dicen lo mismo que tu –sonrió mientras se encogía de hombros–

Sonrío al escucharla– Bueno no hay mucho que pueda decir si tú ya tienes una opinión formada de ella, pero créeme que esa no es la Serena de la que me enamore... –después de recibir el bolso de la compra le volvió a sonreír a ella– ¿Cual crees que sea el siguiente objeto de compra para complementar este bolso?

-"Vaya sin duda la quiere mucho…" –pensó, viéndolo de reojo. La verdad es que si bien algo en ese hombre la traía demasiado no podía molestarse pues aquello la hacía ver lo agradable y buen novio que era– Zapatos, un buen bolso y zapatos es elemental… Pero dime Yaten la verdad es que fuera de que eres el novio de Serena no sé nada de ti –la verdad es que no quería pasarse todo el rato hablando de Serena, era mejor conocerlo a él–

-Bueno pues mi nombre es Yaten Black... soy arquitecto, y orgullosamente a mis 32 años tengo mi propio negocio... y no sé qué más te interesaría saber... –sonrió divertido comenzando a caminar para salir de esa tienda– la verdad soy muy malo para hablar de mi mismo.

No pudo evitar reír un poco ante su último comentario– Así que arquitecto… que interesante, a decir verdad si tienes apariencia de serlo… –con ese semblante de parecer tan meticuloso y ordenado–

-Vaya no sé si tomarlo como un halago o como una ofensa... –sonrió– pero lo tomare como lo primero, la verdad es que amo mi trabajo... y bueno yo tampoco sé nada de ti excepto que eres la rival de mi novia.

-Fue un alago aunque debó confesar que la mayoría de arquitectos que conozco son tan estrictos y cuadrados, pero tú no lo pareces… Y bueno yo… que podría decirte… –fijaba su mirada en las personas que caminaban junto a ellos inmersos en su mundo– Estudie en el extranjero comunicación, ahí trabaje los tres siguientes años en la radio y hace dos años regrese a la ciudad, por suerte pude establecerme rápido y si bien extraño un poco, cada día me parece más agradable el haber regresado. Vivo sola pues mis padres se fueron conmigo y no estuvieron muy de acuerdo con que regresara así que solo tengo a mi primo.

- ¿Tu primo?, bueno al menos no estás sola, tanto Serena como yo estamos solos, pero nos adaptamos muy bien... –sonrió ligeramente– debe ser difícil casi iniciar de cero, pero pareces una mujer fuerte que sabe lo que quiere, creo que esa es una excelente cualidad... ¿y siempre fue tu sueño ser conductora o tienes otros planes?

-La verdad es que de pronto un día desperté y me dije… Mina, quiero hacer esto… Y desde entonces he puesto mi mayor esfuerzo, no te voy a mentir cuando estaba en el instituto no era la mejor estudiante pero cuando supe que esto era lo que deseaba jamás deje que nada ni nadie fuera un obstáculo y mi meta ahora es ser mejor cada día, tal vez suene algo egocéntrico pero me gusta que la gente mi diga que disfruta mi trabajo… –sin duda su trabajo era su vida, no tenía cabida para nada que no fuera eso, aunque a veces deseaba tener algo más que solo un triunfo profesional–

-Eso realmente es digno de admirarse en una mujer... estoy seguro que el hombre que este contigo será realmente afortunado, digo ese hombre con el que te vi parece que no te da tu lugar... –dijo un poco serio pues recordaba las miradas hacia su novia y si Mina era su pareja no le tenía ningún respeto y eso le molestaba–

-¿Seiya? –soltó una pequeña risilla– No, él no es mi pareja en ese sentido… él es mi primo, Seiya Kou… es un encanto, me gusta fastidiarlo aparentando ser su novia para que no se le acerquen chicas lindas pero no… aun no ha aparecido el valiente en mi vida que cumpla mis expectativas… y cuando conozco a alguien extrañamente no están a mi alcance –se detuvo a ver un aparador lleno de hermosos zapatos–

-Ah lo siento, no sabía que era tu primo, solo que bueno se veían demasiado cercanos... –sonrió observando el mismo aparador que ella–

-Tal vez porque toda la vida crecimos juntos. –Agregó– Entramos aquí parecen tener lindos zapatos.

-Sigo tus sugerencias... –dijo a punto de entrar cuando sonó su celular y sonrió al ver de quien se trataba– lo siento, si quieres adelantarte... –después de sonreírle se volteo para poder contestar, Serena se oía molesta pero era evidente que no con él, después de un breve resumen de que es lo que la enojaba pudo responderle– vaya pues debió ser demasiado para ti, pero tranquila tardare un poco más de lo previsto, ya sabes buscando el regalo perfecto para hacerte olvidar el mal rato... te veré después de la comida... si, no tardare, te llevare a cenar, si descansa por mientras... nos vemos...

Mina se había volteado mientras veía el primer aparador sin querer alcanzo a escuchar, seguro se trataba de su novia, por un momento pensó que se iría ante su llamada pero al parecer comerían juntos como lo había dicho, se adentró a la tienda mientras hacia una llamada rápida– Te tengo una ayuda, va estar sola en este momento, supongo que en su casa, no te imaginas ni con quien estoy, si después de esto cumples el reto no vale… –sonrió al escuchar su respuesta– te llamo cuando me desocupe… –dijo antes de que Yaten regresara– Hazlo bien… –dijo antes de colgar–

- ¿Hora de las llamadas inesperadas? –Pregunto al entrar a la tienda y ver que ella también tenía el celular en las manos– espero que no hayas tenido que cancelar alguna cita importante por comer conmigo, creo que debí preguntar primero antes de invitarte.

Volteo mientras guardaba su teléfono– No te preocupes… –Le sonrió negando– ¿Qué te parecen estos? –mostro unos lindos botines color camel– Aunque pensándolo mejor no…

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Seiya no podía creer su buena suerte, bueno aunque ese hecho acumulado al descubrimiento de la dirección de Serena no era señal de triunfo pero si de un paso de ayuda. Si bien lo hacía por aquel reto también era un hecho de que esa chica le parecía demasiado linda e interesante, además sería algo muy benéfico tanto para él como para Mina que por más que quisiera ocultarlo aquel desagradable hombre le gustaba y ella sí que no estaba perdiendo el tiempo, así que él tampoco lo haría, tomo las llaves de su auto y sin demora se dirigió a buscar el lugar.

Serena descansaba en su sofá tras aquella llamada con su novio de hacía unos minutos, cerró los ojos concentrándose en su respiración, su medio para tranquilizar sus nervios y molestia, no supo en qué momento se comenzó a quedar dormida en el sillón, la mente la traicionaba pues sus sueños estaba vez no estaban dirigidos a su novio o a su trabajo sino a cierto chico arrogante que tenía poco de conocer, despertó algo asombrada, ¿acaso él le había dejado una impresión muy fuerte que su subconsciente la estaba traicionando?– No, para nada... ah basta, un baño relajante y un bonito vestido me harán sentir mejor... –se puso de pie y se dispuso a alistarse para salir a cenar con su novio, aunque le sorprendió que no quisiera ir con ella a comer en vez de cenar, pero posiblemente se debía a cuestiones de trabajo y también a su sorpresa– bueno mientras llega escuchare algo de música... –una vez vestida y arreglada se dirigió a la sala de nueva cuenta a esperar pacientemente a que su novio llegara–

Tras unos minutos de pelearse con algunas calles al no encontrar la correcta por fin se hallaba, bajando de su auto con su mano derecha ocupada y la izquierda también. Camino hasta el timbre esperando respuesta.

- ¿Yaten...? –murmuro al escuchar el timbre, aunque era extraño que utilizara sus llaves para entrar, pero igual no importaba, ya que estaba ahí, se puso de pie abriendo con una sonrisa– te esperaba... –pero calló al darse cuenta de quién era, el primer impulso que tuvo fue el de cerrar la puerta y estuvo a punto de hacerlo– ¿qué haces aquí?

-Supongo que aminorando la espera… –sonrió divertido por aquel cambio de reacción–

Suspiró recargándose en la puerta– ¿Cómo supiste donde vivía?, ¿acaso me estas acosando? –Se cruzó de brazos– te advierto que mi novio no tarda en llegar

-La verdad no es mi estilo acosar… solo quería darte algo en señal de paz… –dijo mostrándole una canasta llena de las que había nombrado sus flores favoritas y un cd con ellas–

Trato de ocultar una sonrisa– Pasa... disculpa el recibimiento, solo que no estoy de muy buen humor que digamos... y gracias, pensé que no lo recordarías...

-Tengo muy buena memoria, más cuando alguien se apodera de mi atención… –pasó, aquella casa era muy linda sin duda– ¿Así que tu amable novio no está?

-No, pero seguro no debe tardar en llegar... –dijo al cerrar la puerta, se encontraba dudando si debía ser amable con él o no, Yaten le había pedido que se mantuviera alejada de él, pero ella, su prima casi se lo había exigido y siendo sincera consigo misma no tenía nada de malo– ¿te ofrezco algo de beber?, quiero suponer que es una visita social, ¿no? –lo observo con atención quizá se había tomado demasiado en serio el ultimo comentario de la noche anterior–

-Claro, lo que sea está bien… –dijo a ambos cuestionamientos– Bueno si Yaten no tarda en llegar, escapare por la ventana cuando llegue para evitarte problemas ¿te parece?

Sonrió mientras se dirigía a la cocina– ¿Crees que representas un peligro para Yaten como para meterme en problemas? –Al volver lo hacía con un vaso con agua– además no estamos haciendo nada malo como para que tengas que huir.

-¿No comprendo entonces por qué pusiste esa cara de temor cuando me viste y lo primero en lo que te escudaste es que Yaten no tardaría en llegar? –Se acercó a ella para tomar aquel vaso de agua de sus manos, sonriéndole un segundo en señal de gracias–

Sonrió con algo de ironía– ¿Crees que me interesas o que tengo miedo de que Yaten piense algo que afortunadamente no es?, vaya que eres arrogante.

-No, yo no he dicho tal cosa, pero me resulta entretenido ver como mantienes este monologo de respuestas y suposiciones mías… –tomo un poco de aquel vaso de agua– solo quería platicar un poco contigo y traerte eso también… –dijo señalándole el CD que venía en la canasta de flores–

Sonrió un poco más relajada acercándose a tomar el CD– Lo siento, no sé, es que me haces pensar en muchas cosas... y te lo agradezco... ¿puedo criticarlo a mi antojo?

-Para eso vine, quiero honestidad pura… –sonrió aquello era mejor de lo que esperaba– quiero convencerte de que se lo que hago, además si un día trabajamos juntos no quiero que nuestra conversación se escuche tan "sincera" como la que tienes con Mina… –negó con una sonrisa, sin duda divertido por ese hecho–

-De acuerdo, al menos ya tendremos un tema más de conversación... –abrió la caja del CD y lo coloco para escucharlo bajando un poco el volumen– pero no creo que tu prima vaya a estar contenta si trabajamos juntos un día... –se sentó en uno de los sillones poniendo igual atención tanto a él como a la música–

Seiya tomo asiento en el lugar frente a ella– Mina es celosa, testaruda, caprichosa y a veces inmadura, pero siempre ha respetado y apoyado mis decisiones, sé que no eres santo de su devoción pero también sé que si ella ve que será benéfico para mí lo entenderá… es una buena chica, solo que siempre te topas con ella en sus cinco minutos de arrogancia, lo cual debo agradecerte… –dijo mientras observaba sus reacciones–

-¿Agradecerme?, eres extraño Seiya Kou, tu personalidad arrogante no tiene nada que ver con esa voz... –cerro los ojos al escuchar por primera canción una dulce balada, las cuales eran su debilidad– y muchos menos con tu prima.

-La música es mi pasión absoluta… –sonrió al ver que en verdad le agradaba– Mina es lo único que tengo y que ella fije sus energías en el trabajo y en ti me hace sentirme más relajado.

-No te entiendo, no deberías estar preocupado de que es lo que está pasando con nosotras, lo he pensado no creo que sea una mala persona, solo que no coincidimos en un buen momento y bueno tu no ayudas a la causa, te aseguro que si supiera que estas aquí ya hubiera venido a advertirme de nueva cuenta que me aleje de ti... siendo que eres tu quien vino a buscarme.

-En ese caso evitemos decirle –dijo haciendo señas de guardar silencio– Es solo que creo que en verdad eres una buena persona, así como también ella lo es, es solo un mal entendido, además has sido lo más desafiante que le ha pasado desde que regreso a Tokio y sé que ella en el fondo se comporta así porque teme sentirse intimidada por alguien.

Escuchaba atentamente la siguiente canción, una un poco más rítmica, mientras pensaba que quizá tenía razón, pero tampoco tenía porque admitirlo y más delante de un desconocido– Bueno no creo que siendo su primo hables mal de ella, te agradezco que me cuentes todo eso, pero sinceramente no quiero seguir hablando de ella, mejor cuéntame algo de ti... ¿como por ejemplo como supiste mi dirección?, las flores bien pudiste enviarlas al estudio y no traerlas tú.

-Bueno, buscarte en el estudio sin ser visto por Mina habría sido más complicado, además quería ver tu reacción al escuchar las canciones, no es lo mismo, seguro a lo mucho hubiera recibido una llamada o una tarjeta de que te parecieron, soy demasiado detallista en las reacciones causadas por mis canciones… en cuanto a la dirección fue bastante fácil, me lo dio alguien de la televisora.

-Creo que deberé prohibir que den mi dirección a desconocidos –sonrió al escuchar una canción más animada– me gusta...

-Creo que tienes toda la razón… –se recargo un poco fijando completamente su atención en ella pero tratando de ser discreto– ¿Y tú Serena?

- ¿Yo?, soy lo que ves, una conductora de televisión, anteriormente modelo, bueno lo sigo siendo pero solo en contadas ocasiones, este es mi hogar, soy alérgica a los gatos, amo el chocolate y odio a los arrogantes... –sonrió al verlo, pero aquella mirada sin razón alguna la puso algo nerviosa– sobre todo que son cantantes.

-Vaya que interesante… –sonrió cambiando su mirada a una más ligera, pudo notar como se sintió intimidada– Y además muy crítica… –desvió se mirada–

-Si, algo... ¿qué es lo que deseas Seiya?, no soy tan ingenua como para creer que las flores son solo de cortesía, si fuiste capaz de conseguir mi dirección es porque pretendes otra cosa... ¿conquistarme?, pierdes tu tiempo anoche te lo dije Yaten es mi novio... ¿qué es lo que quieres Seiya?

-No deberías ir por ahí haciendo ese tipo de preguntas, si lo sabes ¿qué es lo que debo responderte? –aquella canción que comenzaba sin duda era su favorita y la última que había escrito–

-Me gustaría un poco de sinceridad... –murmuro observándolo fijamente– y que no lo hicieras, me agradas Seiya pero no pretendo poner mi relación en peligro por un hombre que solo quiere jugar al galán seductor.

-Lo siento pero creo que estas completamente equivocada… y te estas apresurando a tus deducciones.. –dijo sin rodeos– Me agradas, no tengo que decirte que eres una mujer hermosa ante los ojos de muchos hombres incluyéndome, pero no recuerdo haberte pedido alguna cita o que dejaras a tu novio por mi… solo generas en mi un interés por conocerte.

Se quedó callada observándolo y escuchando aquella melodía, si bien quizá se equivoca en sacar sus suposiciones con respecto a Mina tal vez estaba equivocada con respecto a Seiya, era cierto en ningún momento él había intentado de sobrepasarse, solo había sido amable y caballeroso con ella– Lo lamento, últimamente saco conclusiones demasiado pronto y no debería... creo que en ese caso te debo una disculpa.

-No te preocupes, aunque eres la primera chica que me acusa de acoso –dijo con una sonrisa relajada– Bueno y en general ¿qué te parecen? –Dijo refiriéndose a sus canciones–

Sonrió tomando la caja observando el pequeño libro que contenía fotos observándolas con atención– ¿Cuantas canciones escribiste?

-Todas… siento que mientras tenga el anhelo de escribir no recurriré a escritores, cantar me apasiona pero escribir a veces me deja expresar lo que pienso y vivo y en ocasiones lo que la gente que me rodea me inspira… el día que no pueda escribir tal vez pida ayuda o tal vez me retire de la música.

-Esta me gusta... –dijo mostrándole una imagen de él donde se mostraba con un gesto serio pero quizá algo solitario– bueno, en realidad el disco me parece interesante desde mi punto de vista, quizá en algunas canciones se nota más el sentimiento que querías expresar que en otras, la segunda creo que es mi favorita... espero que alguna vez vayas al programa a cantar para tus admiradoras.

Se mostró feliz ante sus comentarios– Vaya es extraño que te haya gustado esa foto, el productor no quería que se publicara, tuve que insistir demasiado, a decir verdad siento que es la que me identifica más, tuve que pedirle al fotógrafo que abogara por ella también.

-Es más extraño que te sientas identificado con esa imagen de príncipe solitario... –dijo en broma– seguro es la que más les gustara a tus fans, mmm si no te conociera diría que incluso te ves atractivo...

Rió al escucharla– Te lo agradezco pero bueno me gustaría vender más que una cara bonita o una foto sensual por eso ese tipo de fotos me gustan, además tener las otras fotos ayudan a que una mujer linda o interesante se creen malos conceptos de mí.

Sonrió ligeramente ruborizada– Ah lo siento, tú tienes la culpa por llegar tan caballeroso... en fin el disco me gusta, el concepto que manejas me agrada, tu voz es linda y enérgica cuando debe serlo, y dulce y romántica cuando hablas de amor, así que creo en resumen que serás un éxito total, siempre y cuando no sepan que eres un conquistador... eso puede traer muchas fans decepcionadas.

-Lamentablemente en este medio debes aparentar muchas cosas, si solo bastara con una buena voz sería más fácil, sin mencionar que es difícil llevar una vida personal, aunque tú debes de saberlo… –le sonrió– dime no es difícil para tu novio ya que él no está acostumbrado a esto.

-Lo es, pero no tanto, ya que no soy tan famosa como para que se haga un escándalo con respecto a mi relación con Yaten, a pesar de que tenemos tiempo juntos no hemos tenido problemas por cuestiones de chismes... pero supongo que la mujer que este a tu lado deberá soportar demasiados comentarios al respecto... tu vida será más complicada que la mía o la de Mina... –sonrió ligeramente– creo que conocer a tu prima me trajo demasiadas cosas, ya que conocí a la nueva estrella Seiya Kou...

-Bueno tampoco soy una estrella aun, sé que es complicado empezar a sentirlo, pero me alegra que tu relación sea tan estable y que seas tan optimista, tal vez conocer a Mina tal vez en el futuro le traiga cosas buenas a ambas… ambas son la sensación del canal aunque tú le llevas un evidente paso adelante, debo confesarte ahora que no hay nadie… –volteo a ver como buscando que nadie escuchara– he visto casi todos tus programas.

-Bueno gracias, pero no creo que ahora siga igual estando tu prima al aire también, será una lástima perder un televidente como tú, pero ni modo no se puede competir contra la familia... y en secreto te diré también que tienes una nueva fan... así que supongo que a ti también te benefició el extraño encuentro entre Mina y yo, ya veremos con el tiempo quien salió ganando más.

Le sonrió nuevamente– Bueno… –se puso de pie– muchas gracias por no cerrarme la puerta en la cara.

-Lo pensé por un instante, pero no me has hecho nada malo así que no lo merecías, solo que si después quieres saber algo de mi pregúntamelo directamente ¿te parece? –Se puso de pie para sacar el CD del reproductor y guardarlo en su caja– así no pensare que eres un acosador.

-De acuerdo lo hare, lo preguntare sin rodeos, por cierto sé que tu novio confía mucho en ti, pero yo si fuera él me sentiría un poco celoso de tener flores de un desconocido, así que por eso puse la tarjeta… –le sonrió guiñándole el ojo, esta vez no seductor sino más bien divertido de pasar inadvertido–

-¿Te preocupa que se moleste conmigo o te divierte el hecho de que sepa que tú las enviaste? –Se acercó a tomar la tarjeta dejándola dentro de la caja de CD guardándolo entre los demás–

-Ambas, lo que menos quiero es perjudicarte, pero no puedo negarte que me resulta un poco divertido imaginarme a ese hombre celoso –camino hacia la puerta de entrada–

Sonrió mientras se acercaba– Eres difícil de comprender Seiya, pero me diviertes, y no te preocupes que no pasara ninguna de esas dos cosas, Yaten no tendría que saber que tu trajiste las flores así no se molestara ni tampoco se pondrá celoso, como te dije en un principio no estamos haciendo nada malo y si es necesario yo misma se lo contare, así que ve tranquilo y no te preocupes por mí... –se detuvo frente a la puerta para abrirla– gracias por la visita.

-No agradezcas, me resulta muy agradable cada vez que nos encontramos –dijo con la mayor simpleza y honestidad–

-Si supongo, cada vez que nos encontramos término insultándote.

Por una extraña razón se habían quedado parados en la puerta esperando a que él se fuera– Bueno… mejor me voy antes de que sigamos la costumbre de los insultos… –dio un paso atrás de manera lenta–

Sonrió ligeramente deteniéndose en la puerta y sin pensarlo mordió su labio algo dudosa– Eres extraño, creo que no te quieres ir sin que te insulte nuevamente... dijiste que venias a aminorar la espera... ¿quieres seguir acompañándome?

Sonrió– Hay un café cerca, el té es delicioso… –dijo en forma de invitación y es que era verdad jamás había sentido ese deseo de no alejarse de alguien apenas conocido–

Tomo las llaves que estaban en la mesita y sonrió– De acuerdo, sirve que pienso que tipo de insulto te quedara bien para cerrar con broche de oro... –aunque sabía que había hecho mal al aceptar esa invitación no podía negar que le agradaba platicar con él y extrañamente quería seguir en su compañía–

Seiya soltó una pequeña risa al escucharla decir aquello, esa mujer era más que impresionante.

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Mina no podía dejar de hablar y sonreír a cada anécdota o palabras que Yaten decía con afán de sacar alguna sonrisa en ella, las compras ya habían terminado y hasta cierto punto siendo olvidadas por el buen momento que estaban pasando mientras disfrutaban de aquel corte de carne.

-Vaya, seguro eras el típico adolecente con el que todas las chicas querían toparse contigo… Yo en realidad nunca tuve tanta suerte, supongo que los espantaba con mi hiperactividad o no lo sé… –tomo un poco de su bebida–

-Entonces eran chicos que no valían la pena... –sonrió observándola con atención– si es que no apreciaban a una mujer conversadora.

Rió sutilmente– Vaya ¿por qué no tuve un compañero como tú? –si por ella fuera se perdería en aquella mirada pero sabía que no debía y era mejor mostrarse más amigable que interesada–

-Porque quizá no me hubiera gustado platicar con una mujer que fuera interesante y agradable... –dijo sin pensar pidiendo al camarero la cuenta– y sobre todo con la inteligencia que tú tienes, a nadie le gusta ser menos.

Mina sonrió sonrojándose ligeramente, no podía creer que fuera tan agradable y atento– Supongo que debo comenzar a fijarme más en hombres que piensen como tú… dime ¿sueles ser tan agradable con todas las personas que recién conoces?

-Ah solo con unas cuantas, sobre todo que sean mujeres hermosas, interesantes y conductoras, así que creo que eso reduce el porcentaje...

-Vaya, aun así son demasiadas… –lo vio mientras negaba con una sonrisa– dime ¿si pudieras salir con una alguna conductora con quien saldrías? –Pregunto con curiosidad–

-Lo olvidas ya salgo con una... bueno ahora dos... creo que ahora tengo un serio problema de decisión, ya que a partir de ahora tengo dos conductoras favoritas.

Rió nuevamente– No creo que hayas visto alguno de mis programas en esta semana… – y era obvio pues preferiría ver el de su linda novia– Además me refiero a salir, salir… no a salir… –dijo refiriéndose a una cita no a una casualidad– claro sin contar a tu novia.

Sonrió observándola, sin duda era interesante, una mujer con la cual poder hablar de infinidad de temas– Creo que serias tú, ninguna de las demás compañeras de Serena tiene el talento que tú al hablar, todas suelen ser muy frívolas, así que creo que la elegida serias tu.

-¿De verdad? –Cuestionó un tanto sorprendida pensó que diría una de las tantas y hermosas compañeras que tenía– Vaya tu respuesta me dejo sin palabras… pensé que elegirías a Carmín o alguna de esa lindas mujeres, bueno aunque con lo ocupado que estás seguro no prestas mucha atención a la televisión.

-Lo hago, solo lo suficiente... –suspiró sutilmente al dejar la tarjeta con la que pagaría aquella divertida comida– supongo que creerás que si Serena sale en televisión estoy al pendiente de cada programa, pero la verdad no, si lo veo de vez en cuando, y ella sabe que lo hago solo por apoyarla nada más.

-Me gusta tu forma de pensar, para serte sincera a mí no me gustaría un novio que estuviera siempre cuidando mis pasos, pero sí que me apoyara… –observo como el mesero llegaba para recoger el pago de la cuenta– Has sido muy agradable Yaten, ojala te hubiera conocido antes y poder ser buenos amigos –le sonrió amigablemente–

- ¿Y hay algún impedimento para eso? –Pregunto observándola con una sutil sonrisa– me agradas Mina y los problemas que tengas con Serena no son algo que me impida ofrecerte mi amistad, ¿o crees que nunca llegue a simpatizarte Serena y sus problemas se hagan tan graves que nos impida llevar una amistad?

Sonrió, la verdad que no era eso lo que le preocupaba, era el hecho de que sintiera algo más por él, que se mostrara coqueta o que el simplemente la rechazara, sería difícil pero le agradaba y mucho y simplemente su relación con Serena era algo que no le molestaba– No… –negó– la verdad es que eres demasiado lindo para causarte algún problema, pero si piensas de esa manera no creo que deba negar la posibilidad de conocer a un nuevo amigo –se encogió de hombros– tal vez hasta termine llevándome mejor con Serena.

Sonrió divertido extendiendo su mano hacia ella– Entonces es un hecho, puedes contar conmigo, aunque creo que fui yo el primero que se aprovechó de esta nueva amiga... –volteando a ver las bolsas de las compras de las cuales él no había elegido nada–

Extendió su mano a la de él tomándola– No digas eso… además ahora ya somos amigos, así que también puedes contar conmigo cuando quieras, incluso para apoyo técnico… –dijo volteando a ver aquellas bolsas–

-Gracias... –sonrió soltando su mano lentamente– te agradezco que hayas querido acompañarme a comer, tenía muchas ganas de venir a este lugar... –busco el reloj en su muñeca dándose cuenta de la hora que era– por Dios es tardísimo, seguramente Serena debe estar molesta... el tiempo se nos fue volando.

Mina volteo a ver su reloj, tenía razón el tiempo paso sin darse cuenta– Bueno será mejor que te apresures, si no esos regalos no bastaran para contentarla –dijo mientras se ponía de pie–

Al llegar el mesero con su tarjeta la guardo en su cartera aprovechando también para sacar una tarjeta de presentación– Toma, aquí están mis datos, ya sabes para cualquier cosa que se te ofrezca ya sabes dónde encontrarme, vamos te llevo a tu casa.

Tomo su tarjeta, para después sacar su teléfono– No te preocupes, vine en mi auto gracias por la comida –marco al teléfono de él para que quedara su número registrado–

-Bueno entonces te acompaño al estacionamiento... ¿o aun vas a visitar más tiendas? –Pregunto mientras observaba el número en su celular y así guardar el registro teniendo ya en la otra mano las bolsas de sus compras–

-Sí, aún tengo unas cosas que hacer… –mientras caminaban a la salida del restaurante– Espero que le agraden las cosas que le compraste –sonrió–

-Fue un placer convivir contigo y darme cuenta de que eres una excelente mujer... gracias por tu ayuda y espero volver a tener la fortuna de conversar contigo, y porque no de una comida como la de hoy.

Le sonrió pensando lo mucho que le gustaba que fuera tan amable, sin pensarlo, se acercó dándole un beso en la mejilla de despedida– Espero se repita… –simplemente no sabía que más decirle y que su lenguaje corporal no la delatara– hasta pronto Yaten.

No es que fuera cosa de otro mundo simplemente se despedía con amabilidad y así lo hizo él al darle igual un beso en la mejilla– Hasta pronto Mina... –y con una sutil sonrisa comenzó a alejarse hacia la salida que lo llevaría al estacionamiento, no lo había pensado pero realmente esas horas a su lado no fueron un desperdicio ni una pérdida de tiempo por el contrario, había sido una tarde muy agradable, solo esperaba que así lo comprendiera su novia cuando le dijera parte de la verdad–

Mina cuando lo vio alejarse no pudo más que expresar aquella sonrisa mientras daba la vuelta y buscaba su teléfono para hacerla una llamada a Seiya y decirle que Yaten ya se había ido. La verdad es que trataría de distraerse y no pensar tanto en aquella tarde, así evitaría que Yaten se metiera más en sus pensamientos de lo debido.

Al haber escuchado la llamada de Mina, Seiya simplemente la había desviado y tras aquel intento fallido supo que ella había entendido el mensaje así que le envió un texto donde le decía que Yaten iba para haya, lo cual dado que ya no se encontraban en casa de Serena no le interesó mucho, así que dejaría que aquella tarde terminara hasta que ella lo decidiera.

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El camino al departamento de Serena fue relativamente corto, no es que fuera a toda velocidad pero quería pensar exactamente qué le diría a su novia por llegar tan tarde y sin siquiera estar arreglado de acuerdo a una cena a donde pensaba llevarla, le había llamado a su celular y no contestaba, seguramente estaría más que furiosa de que la hubiera dejado plantada, al llegar al edificio pudo ver desde afuera el lugar oscuro y al abrir se dio cuenta de que no había nadie– Vaya tan molesta que prefirió irse sola... –se dejó caer en el sillón observando aquella canasta que contenía las flores favoritas de Serena– ¿tulipanes? –se acercó buscando si es que encontraba alguna tarjeta pero nada– bien no me queda más que esperar... –tomo el vaso con agua que se había quedado sobre la mesa de centro y lo llevo a la cocina para así tomar uno limpio y servirse él y caminar por el lugar esperando pacientemente–

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- Entonces de momento piensas quedarte aquí... –Bebió un poco más de aquel delicioso café– ¿y que pasara cuando seas famoso?

-Bueno eso dependerá de la cantidad de trabajo que tenga, me encanta esta ciudad, conozco mucha gente aquí, así que estaré radicando aquí el mayor tiempo posible, no lo sé, tal vez cuando sea famoso seré como esas estrellas que tiene su casa de descanso y será aquí sin duda… –dijo con una sonrisa, la verdad era agradable hablar con ella–

Sonrió jugando sutilmente con la taza– Bueno entonces creo que será muy pronto que dejes esta ciudad y vayas a triunfar por el mundo, lo deseo sinceramente, tienes mucho talento y la gente debe conocerlo y admirarte... ves que no todo pueden ser insultos para ti.

-Es divertido cuando te esmeras en insultarme, pero es agradable de verdad cuando me tratas como alguien que no te desagrada –dijo mientras observaba como jugaba con aquella taza–

-Es que no me desagradas... solo que a veces eres demasiado pretensioso, bueno en realidad no te conozco así que tratare de no juzgarte, me caes bien y siendo sincera incluso me pareces atractivo... –desvió la mirada y al hacerlo se encontró con que eran observados por un par de chicas que al parecer opinaban igual que ella– y seguro correré algún riesgo por salir a tomar un café contigo.

Volteó hacia donde ella volteaba, topándose con las miradas de aquellas jóvenes a las cuales solo sonrió cordialmente antes de regresar su mirada a ella– Bueno de eso tampoco puedes estar segura, tal vez el que tenga problemas soy yo por invitar un café a la linda conductora. De cualquier manera jamás me ha interesado lo que la gente diga.

- Ya veremos cuando comiencen a inventar chismes de ti, ¿cómo estás seguro de que yo no lo haría?, bien podría decir que el nuevo cantante Seiya Kou acosa a una conductora... –sonrió dejando la taza sobre la mesa– obviamente evitando dar mi nombre.

-Porqué se ve que eres demasiado honesta para hacer algo así, casi nunca me equivoco al juzgar a la gente, pero si lo hicieras tal vez me ayudaría, tal vez hasta te seguiría el juego… –dijo divertido–

-Eres todo un caso Seiya... –sonrió para después suspirar sutilmente observándolo, quizá se equivocaba y él solo buscaba en ella una amistad, Mina le había prohibido a ella acercarse a él pero en realidad no había nada que se lo impidiera a excepto Yaten– ¡ah Yaten! lo había olvidado no puede ser y no traje mi celular... seguro debe estar ya en casa.

Vio su reloj– Vaya creo que en verdad cumplí eso se hacerte pasar el rato… –saco de su cartera el dinero para pagar ya que era una cafetería sencilla con dejar el dinero ahí bastaría– Creo que será mejor llevarte a tu casa.

-Gracias... no sé qué tuviste que hiciste que se me pasara el tiempo demasiado rápido... –dijo poniéndose de pie para salir de ese lugar, era extraño ya que no sentía remordimiento de haber olvidado su cita con Yaten, quizá por el hecho de que él también la había hecho esperar demasiado–

-Solo tenías que darme la oportunidad de ser amigable contigo… –camino junto a ella llegando a la calle– Y para serte sincero superaste mis expectativas –dijo con una sonrisa–

Volteo a verlo sorprendida de escucharlo– Pensabas lo peor de mi ¿o qué?, no sé si sentirme halagada u ofendida.

Rió al escucharla y ver esa cara sorprendida– No lo mal entiendas, solo pensé que no me darías la oportunidad de ser yo mismo o tal vez que tu serias la Diva que me dijeron, pero me alegra que nada de lo que suponía fuera verdad, porque de en serio resultaste ser además de linda agradable.

Sonrió deteniéndose en la puerta de su edificio– Tu tampoco eres tan grosero como pensé la primera vez que te vi... –era extraña esa sensación nunca le había gustado salir en compañía de otro hombre que no fuera Yaten, pero con él se había sentido a gusto– gracias por el café... yo... tengo que subir.

-Bueno ya lo sabes puedes contar conmigo cada vez que no quieras esperar sola o hasta cuando quieras desquitarte de lo que te haga Mina –dijo en tono de broma lo último pero sinceramente lo primero–

-Gracias, lo tomare en cuenta... creo que por esta ocasión dejare que averigües tú mismo mi número de celular, si es que alguien te lo da, porque todos lo tienen prohibido... gracias Seiya, pase un rato muy agradable ahora tengo que explicarle a Yaten que estaba haciendo fuera del departamento... –se acercó dudosa entre extender su mano y despedirse de esa forma de él o como lo haría con cualquier nuevo amigo– nos vemos.

Al ver sus dudas no quiso aprovecharse así que extendió su mano para tomar la de ella, pensando ir un paso a la vez– Suerte con eso y ya verás que pronto lo conseguiré –le guiño un ojo–

-Ah sí... ya veremos... –extendió su mano– gracias, nos vemos luego entonces... adiós... –soltó su mano entrando enseguida al edificio, se sentía tonta, ¿qué es lo que le estaba pasando?, unas horas con un desconocido no debían afectarla tanto como para comportarse como una adolescente que vuelve de su primera cita– ¿cita?, ah que absurdo, solo fue un café y ya... –respiro profundamente antes de abrir la puerta del departamento–

Seiya no pudo evitar sonreír al verla entrar, para después dar media vuelta y dirigirse a su auto que había dejado estacionado en frente del edificio.

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Yaten no podía creerlo ¿Qué hacía llegando Serena con ese tipo? Y peor aún parecía de lo más confortada y tranquila, si bien se le había hecho un poco tarde no era razón para salir con ese tipo ni a la esquina. Pero de pronto algo vino a su mente y sin demora saco de aquellas bolsas donde se encontraba lo que habían comprado aquella tarde la caja donde venía la primer cosa que Mina había elegido, fue directo a unas bolsas donde tenía algunas cosas que había comprado para unas maquetas y la acomodo dentro y hasta el fondo para que Serena no la viera. Justo cuando terminaba escucho el sonido de la puerta sentándose a prisa en el sofá haciendo como que leía una de las revistas que tenía sobre la mesa de centro.

- ¿Tienes mucho esperando? –Dejo caer las llaves junto a la canasta de flores y se acercaba a saludarlo como acostumbraba con un sutil beso en los labios–

Respondió aquel beso sin demostrar mucho sus pensamientos– Algo… lamento la demora, no pensé que buscarte algo que te sorprendiera fuera tan complejo… –dejo del lado la revista para verla y ver que se había arreglado ahora la pregunta era si lo hizo para él o para ese hombre– Pero veo que te hice esperar demasiado.

-Si un poco, fui a tomar un café aquí cerca... –se sentó junto a él– pero si no encontrabas nada que supieras que me gustaría me hubieras llevado, nunca quieres acompañarme al centro comercial porque dices que tardo demasiado eligiendo.

-Bueno es que quería algo que fuera una sorpresa… –se puso de pie, no es que no quisiera estar junto a ella solo que no entendía como después de tanto tiempo juntos ahora se sentía así, con ganas de reprocharle algo pero a la vez sin el derecho de hacerlo– ¿Y fuiste con alguna amiga? Llegaste bastante relajada, pensé que estarías molesta conmigo… –camino hacia aquellas bolsas teniendo como excusa que por eso se ponía en pie–

-Mmm no, fui sola, solo necesitaba caminar y como no llegabas y tampoco pensaba quedarme aquí encerrada y vestida como ando. Supongo que debería estar molesta, pero creo que la culpa la tengo yo por ser tan quisquillosa con mis obsequios... –su mirada primero se había dirigido a él al alejarse pero en seguida la desvió a las flores, había hecho bien en quitar la tarjeta de Seiya, solo esperaba que Yaten no lo supiera–

-Ya veo, pensé que había venido alguien… –dijo mientras indicaba las flores pero él seguía concentrado buscando algo en especial de lo que habían comprado, pero en cierto modo estaba molesto por aquellas mentiras entre ellos, jamás lo habían hecho, no al menos ella–

-Ah las flores... las compre de camino a casa... –dijo tranquilamente poniéndose de pie para tomarlas y cambiarlas de lugar– recuerda que pocas personas saben que flores son mis favoritas... ¿y tú sufriste mucho buscando mi obsequio?

Ahora no dudaba en que aquel arreglo se lo hubiera traído ese tipo, pero tal vez era su culpa por no ser directo o haberle pedido que se mantuviera lejos de él, además él también estaba mintiendo, pero lo de él era diferente pues lo hacía porque ella y Mina no se llevaban bien y Serena no sabía lo mucho que ese hombre le desagradaba desde hacía años atrás– Claro, sería extraño que alguien lo supiera… Aquí esta… –saco una pequeña cajita, de las típicas donde cabía un anillo o algo de joyería–

Después de dejar el arreglo sobre una mesa junto a la ventana volteo a verlo para recibir su sorpresa, pero aquella caja era mucho más de lo que había imaginado y mucho más que una sorpresa, una caja de joyería y una invitación a cenar eran demasiadas coincidencias– Yaten... es... ¿qué es eso? –pregunto acercándose lentamente–

Al verla pudo percibir aquella mirada no era la que un hombre esperaría de su novia menos sabiendo lo que ella pensaría que habría dentro, tal vez fue demasiado pero en ese momento no pensó darle falsas esperanzas, pero ahora veía que era algo que ella tampoco quería en ese momento– No te dije que te daría algo que te sorprendería… –extendió aquella cajita hacia ella–

-Sí, lo sé, pero... –sonrió sutil tomando la caja, de pronto sintió un hueco en el estómago, ¿que haría si lo que había dentro de la caja es lo que pensaba?, lentamente comenzó a desatar el pequeño listón que envolvía la caja– Yaten, ¿estás seguro que quieres que lo abra ahora?

-Claro, estoy perfectamente listo para que lo hagas… –mostro apenas una pequeña sonrisa esperando su reacción al ver lo que había dentro–

Trato de continuar con la sonrisa, quería a Yaten, pero no estaba segura si estaba lista como para comprometerse a una relación mucho más formal de la que llevaban hasta ese momento, al abrir la caja no pudo evitar volver a sonreír al ver su obsequio– Es hermoso... –saco la fina cadena observando el dije que colgaba de ella– gracias... –se acercó dándole un sutil beso–

Sonrió con ironía, no sabía si Mina había atinado a su buen gusto o sonreía por sentirse aliviada de que fuera eso y no lo que aparentaba– Me alegra que te gustara… –Apenas correspondió aquel beso se dirigió a darle la otra bolsa donde se encontraban los zapatos– Por un momento pensé que estabas angustiada pensando que era un anillo de compromiso o algo así… –dijo con cierta ironía mientras dejaba aquellas bolsas frente a ella– No te preocupes si bien pude haberlo pensado creo que no es el momento, menos cuando mi novia no tiene la confianza para decirme que salió con Seiya Kou a tomar un café o que lo más probable es que esa flores te las trajo él… –dijo mientras tomaba sus cosas, a decir verdad no sabía que hacer o decir si ella se disculpaba así que era mejor alejarse un poco– Me voy a casa… –dijo para en seguida caminar a la salida del departamento–

Apenas había extendido la mano para que fuera él quien le colocara esa hermosa cadena cerro inmediatamente los ojos sobre todo al escucharlo, si había cometido un error al mentirle pero no quería que pensara cosas que no eran tal y como lo hacía en ese momento– No te lo dije porque imagine que no estarías de acuerdo, y si las flores las trajo él, fue amable conmigo y sinceramente no entiendo ¿por qué quieres que me aleje de él?, no parece ser un mal hombre y sobre comprometernos, tienes razón no creo que sea el momento...

Al escucharla se detuvo antes de girar la perilla, pero simplemente no quería discutir es ese momento, tenía muchas cosas dándole vueltas en la cabeza, además ella ya parecía tener su opinión de aquel hombre– Tienes razón Serena… –era preferible alejarse un poco a terminar aún más molestos, salió de ahí cerrando la puerta de un golpe sin esperar más respuestas o explicaciones–

Estuvo a punto de llamarlo, era la primera vez que se molestaban de esa forma, lo peor era ver que había sido por su culpa, dejo las bolsas en el sillón y se sentó observándolas, no solo se había tomado la molestia de buscar su obsequio sino que había tardado horas para elegir lo que más le gustaría y ella simplemente se había ido a tomar un café con un hombre que acababa de conocer y que además de todo le atraía– Debo estar loca... –se recostó en el sillón observando su brillante obsequio– todo iba bien con Yaten hasta hoy, ¿por qué?

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-Gracias por acompañarnos y el placer de su atención ahora los dejamos con el avance informativo, hasta mañana.

Sonrió a la cámara pero en cuanto le hicieron la señal de que estaba fuera del aire furiosa se quitó el micrófono y observo a su jefe de información a lo que él solo se encogió de hombros, por un instante no le creyó pero tampoco creía en las coincidencias, tanto camarógrafos como técnicos la vieron salir furiosa del estudio rumbo al otro donde se transmitía el de su ya declarada rival, se paró frente a la puerta esperando a que Mina saliera, quizá tampoco era su culpa para con alguien tenía que desquitarse.

-¿De verdad? –dijo a su director de cámara con quien terminaba casi de conversar–

-Claro tu puntaje subió hoy mucho, felicidades y excelente trabajo… –se despidió mientras le daba una pequeña palmada a la espalda de la chica quien solo le sonrió agradeciéndole también–

Al despedirse acelero el paso para ir a su camerino y cambiarse, estaba tan de buen humor que incluso haría de cenar ella misma. Pero al abrir la puerta para salir del set de grabación pudo ver a Serena casi topándose con ella. Pero ni toparse con ella cambiaría su humor, además desde aquella comida con Yaten prefería evitar encontrarse con ella, así que simplemente la ignoraría.

Sonrió con ironía cruzándose de brazos– Y ahora te dedicas a robar ideas de reportajes... ¿no?, no pensé que fueras tan poco creativa.

-¿Qué? –volteo a verla molesta y extrañada, pero no le daría el gusto, como se atrevía a llamarla así y cuestionarla de esa manera tan directa– ¿Cómo me dijiste? –dado que se había adelantado unos pasos, se giró para verla de frente–

-Fue solo un pequeño comentario... no tienes creatividad, hace más de dos semanas que grabamos el reportaje de la exposición del centro cultural y ahora ese material se ira al recicle porque no pudimos transmitirlo ¿y sabes gracias a quién? –La señalo continuando con su sonrisa sarcástica–

Ahora entendía, ella terminaba justo de presentar su reportaje sobre aquel centro, la verdad es que no imagino que ella le reclamara aquello pero su venganza a aquellas acusaciones seria su cinismo ante ella– Pues lamento que tu trabajo no te reditué como quisieras, por mi exponlo a ver si te enseñas a trabajar más rápido, hay demasiada gente que nos gusta trabajar rápido y no esperar a ultimas… además dime ¿Dónde dice que hacer un reportaje de la exposición era tu exclusiva? ¿Pagaste por ella? ¿Es tuya, o la mandaste poner para ti? –Le contesto mientras colocaba sus manos sombre su cintura–

Suspiró molesta– No se trata de trabajar más rápido, pero en fin para que te explico cosas que no vas a entender, pero bien, quieres que trabaje rápido así lo hare... y sobre exclusivas ya verás que la única que tiene ese privilegio soy yo... y sin tener que pagar por ellas.

-Pues entonces no vengas a reclamarme o hacer berrinches fuera de mi set… ¿o que pretendes llamar la atención de alguien? –se acercó a ella– recuerda que estamos en el ojo de la lupa gracias a tus desplantes y berrinches, si tu basas tu profesionalismo en chismes, yo no. Así que por favor que sea la última vez. –Finalizo, la verdad que esa mujer cada día le agradaba menos y eso le garantizo que JAMAS la soportaría–

Oprimió los puños con fuerza– No pretendo llamar la atención de nadie, y no estoy haciendo ningún berrinche... –hubiera estado dispuesta a caminar hacia ella y desquitarse pero era verdad las dos estaban siendo vigiladas y lo que menos quería era que le llamaran la atención de nuevo, por lo que respiro profundamente caminando hasta colocarse a lado de ella– solo quería comentarte que tuvieras más cuidado con los reportajes que haces... eso es todo –sonrió con fingida amabilidad–

-Te lo agradezco y si me permites hacerte una observación… –dijo con toda amabilidad pues un hombre venia caminando casi junto a ellas– No voy a pedirte permiso de lo que haga o deje de hacer, además ¿cómo sé que tu no planeabas adelantarte a mi reportaje? Hice mi trabajo perfectamente y si lo hubiera sacado al aire mañana o pasado ¿quién sería la responsable? –murmuró para no ser escuchada– Y deja de seguirme… –volteo a verla molesta una vez que el hombre paso de largo–

- ¿Seguirte? –sonrió en saludo a los que salían del estudio donde se transmitía su programa– para nada... solo que si no te das cuenta desafortunadamente nuestros camerinos están por el mismo camino por fortuna el tuyo más lejos que el mío.

-Claro, por suerte para mi algún día quedaras muy lejos de mi… así que –volteo a verla pero el reflejo de una lámpara que estaba cerca hizo que aquello brillante en su cuello llamara su atención– no… no debes preocuparte… –finalizo, por alguna razón se sintió muy incómoda relacionándola con él y recordando aquella tarde que paso con el novio de su rival–

-Jamás me preocupo por chicas como tú... nunca... –Dijo Serena antes de abrir la puerta de su camerino y antes de que cerrara la puerta para poder descansar de ocultar su molestia la persona que la esperaba dentro la observo–

Si su mala suerte era grande, sus camerinos casi estaban uno en frente del otro solo a unos metros de distancia, al entrar, Mina cerró la puerta de un golpe pegada con ambas manos a lo alto sobre la puerta mientras pegaba con sus puños y maldecía internamente su pésimo humor, fue hasta que escucho su nombre que volteo de pronto un tanto sorprendida de aquella presencia.

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Ni siquiera había tenido tiempo de cambiarse o de hacer siquiera la llamada que tenía prevista a Yaten, fue hasta que escucho que se cerraba la puerta detrás de ellas que reacciono, volteo a ver a la joven que reconoció como una de las asistentes del director y quiso decir algo pero al ver a la joven dirigiendo su mirada hacia el camerino de su rival se abstuvo, solamente deseo que no estuviera esperando a alguien más pero sobre todo que no estuvieran esperando a Mina.

Mina se sorprendió de lo que aquella mujer le decía y más que fuera ella misma quien la llevara con él, solo pudo asistir a su petición, pero al salir su sorpresa aumento al ver a Serena con otra de las asistentes del jefe, definitivamente no entendía nada.

-Ya están listas vamos… –dijo la asistente que iba con Mina a la que iba con Serena– Debemos apresurarnos ya están esperándonos… –Dijo a ambas chicas–

- ¿Sabes de que se trata esto? –pregunto viendo de reojo a Mina, no es que quisiera entablar una conversación solo que le intrigaba saber para que querían hablar con las dos y sobre todo al mismo tiempo–

-No lo sé, pero tengo un mal presentimiento… –respondió casi en un murmullo, y así era, desde que vio a Serena ahí de pie con esa mujer que ahora conducía el camino algo no le agrado, quizá al final de cuentas lo rumores de sus pleitos habían llegado a oídos del jefe y eso no era bueno–

- Y todo será tu culpa... –murmuro con cierta preocupación, no podía irle peor en esa semana, su novio enojado con ella y ahora también el director, sin pensarlo llevo la mano al dije que colgaba de su cuello y lo oprimió entre su mano–

Mina volteo para responderle pero verla presionar aquel dije hizo que su mente vagara– Seguro le encanto… –pensó– apuesto que le fue muy bien con ella ese día… –seguía pensando mientras caminaba solo guida por ambas sombras que caminaban delante de ellas–

-Adelante por favor, en seguida vendrá el director –dijo una de las mujeres al abrir la puerta de una sala–

-Gracias... –respondió Serena al entrar a la sala, en el tiempo que llevaba trabajando dentro del canal nunca le había tocado hablar personalmente con el director y en cierta forma se sentía nerviosa por lo que aquel hombre les fuera a decir–

-Gracias… –Mina entro mientras veía como aquel par de mujeres se retiraban dejándolas solas, así que lo mejor era ni siquiera hablarle para evitar terminar peleando, así que solo quiso fijar su atención en la hermosa oficina–

Saco el celular y al ver que Mina no le prestaba atención comenzó a escribir un mensaje, solo esperaba que en ese momento Yaten por fin la atendiera.

-Buenas tardes señoritas... –se abrió la puerta dejando entrar a un hombre de apariencia formal–

-Buenas tardes... –de inmediato volvió a guardar su teléfono para recibir a aquel hombre que obviamente era el director ejecutivo del canal–

-Bunas tardes señor… –saludo también Mina, admirada de aquel hombre tan importante–

-Tomen asiento por favor... he escuchado muchas cosas de ustedes... –dijo acercándose a su lugar aprovechando el camino para observarlas–

Serena por instinto volteo a ver a Mina, quizá y en realidad aquel llamado si era por los constantes altercados que había tenido con ella.

-Gracias… –Mina tomo asiento un tanto a la expectativa de lo que tuviera que decir mientras sonreía apenas un poco, tratando de no mostrarse tan nerviosa–

-Dos excelentes conductoras, debo decir que las mejores, he tenido oportunidad de ver ambos programas... y debo decir que soy admirador de cada una, por lo cual me atrevo a pedir un gran favor... –tomó asiento frente a ellas observándolas fijamente–

-Si claro, lo que guste... –dijo Serena volviendo a llevar la mano hacia el dije–

-Por su puesto… –dijo más relajada Mina, seguramente se había hecho juicios precipitados de para que las quería, pero de reojo pudo ver como Serena seguía fijando su atención en su regalo y aquella la hizo distraerse un poco–

-Como saben nuestro más importante y reconocido periodista titular del noticiero nocturno se retirara y como es de esperarse nuestro canal quiere rendirle un merecido homenaje, mismo que se trasmitirá al día siguiente de su salida... por lo cual como la nueva generación de conductoras que son las dos, quiero que conduzcan ese programa especial... –dijo con seriedad extendiendo a su vez un folder a cada una con la información del programa del que hablaba–

-¿Ser conductora junto con Mina? –observo primero a aquel hombre y en seguida a Mina a la cual vio muy concentrada en mirar la mano que sujetaba su dije–

De inmediato volteo a ver a su jefe– ¿De manera simultánea? O quizá alguna serie de remembranzas por separado… –deseaba que dijera que la segunda, pero mientras estiro su mano para tomar aquel folder pudo ver en él una sonrisa un poco ¿divertida?–

-¿Es que hay algún problema en que las dos estén a cuadro? –con aquella sonrisa se recargo en su asiento observándolas con atención– no imagino a nadie más conduciendo con Serena –fijando su vista en ella para luego cambiar hacia Mina– y viceversa, siendo sincero con ustedes yo no creo para nada en los rumores de que hay rivalidades entre ustedes.

-No para nada director... –dijo Serena con una sonrisa un tanto nerviosa dejando por fin de jugar con su dije y abrir la carpeta que contenía la información–

-No, ningún problema… Sera muy… enriquecedor trabajar juntas… –sonrió visiblemente más animada y relajada, tenía miedo de abrir aquella carpeta pero lo hizo sin ninguna duda y era cierto no solo eso, debían hacer algunos reportajes juntas, se quejó internamente mientras sonrió aún más– perfecto.

-Bien a partir de la siguiente semana comenzaran con el plan de trabajo que acabo de entregarles, espero que sea un gran programa y que den su mayor esfuerzo ya que esto les servirá en su carrera... –se puso de pie– y así también callaran los rumores de su enemistad.

-Si claro, no se preocupe, haremos nuestro mejor trabajo...juntas... –sonrió al director y en seguida a Mina– ¿Verdad?

-Claro… –sonrió a Serena para después voltear a ver a aquel hombre– se sentirá muy satisfecho con nuestro trabajo…

- Eso espero, bueno señoritas no les quito más su tiempo, fue un placer conocerlas... –se acercó a ellas mostrando una sonrisa– y comprobar por mí mismo que nada de los rumores es cierto. Ahora pueden retirarse.

-Sí, gracias y con permiso... –dijo Serena al alejarse hacia la puerta–

-Gracias señor, un gusto conocerlo y gracias por tomarnos en cuenta para este proyecto…. –se despidió Mina mientras esperaba que Serena se adelantara a la puerta para después hacerlo ella–

-Ah y una cosa más... –dijo dándoles la espalda– estaré muy al pendiente del avance de ese programa, yo seré su productor... –volteo sutil con una sonrisa– y estaré encantado de trabajar en este equipo.

Mina sonrió un poco nerviosa– ¿Productor? –Pensó, sería muy difícil que él no llegara a darse cuenta pero sin duda se esforzaría por dar su mejor impresión– Que emociónate y que honor… –animo mientras veía a Serena–

-Sí, un verdadero honor –Sonrió volviéndose para abrir la puerta y salir de esa oficina, y esperar a que estuviera de nueva cuenta cerrada para poder hablar con Mina– Esto no funcionara.

-Está claro que él es el primero en creer que no me agradas ni yo a ti… –subió su mano a sus labios pensando que hacer–

Suspiró observando la carpeta– Tendremos que hacer algo al respecto, una cosa es competir en el mismo horario como para tener que hacerlo en el mismo programa.

-Solo hay algo que hacer… –volteo a verla con la mayor seriedad mientras caminaban hacia su camerino–

-No te entiendo pero... –en ese momento su celular comenzó a sonar al darse cuenta de quien se trataba no dudo en responder– ah si Yaten... si a comer, de acuerdo... yo... estoy usando tu obsequio, si de acuerdo ahí nos vemos... –suspiró sutilmente– lo siento... así que supongo que tienes un plan... ¿no crees que deberías compartirlo?

Aquella llamada era lo único que faltaba para empeorar su mal humor– No creo que no, más bien ahora creo lo mejor será que renuncies a ese programa yo puedo hacerlo bien sola, tu solo preocúpate por tus asuntos personales… – fijo su mirada en aquel regalo y respondió molesta y sin esperar más acelero su paso, solo quería no tenerla cerca de ella ni nada que la relacionara, incluso desearía no pensar en él–

La observo dispuesta a responder a su genial idea pero lo único que hizo fue bajar la mirada y observar su propio dije– No esta vez no estoy equivocada... –sin pensarlo mucho camino detrás de ella tomándola del brazo para hacer que volteara– no sé qué te traes pero no has dejado de poner atención a esto... –mostrándole el dije– ¿se te perdió uno parecido o qué?

-¡¿Qué?! de que hablas… –quito su brazo de su agarre con desdén– Ya desvarías, piensas que todo siempre gira a tu alrededor y no es así Serena, escúchame no todos giramos a tu alrededor ni tenemos que soportarte, no deberías abusar de la amabilidad de la gente de esa manera o de que les agrades, no toda la vida tendrás a la gente rogándote por algo… –sin pensarlo lo había dicho pero tenía razón, no entendía por qué Seiya tenía que esmerarse tanto para que le agradara y por qué Yaten tenía que darle ese tipo de regalos solo para contentarla o animarla cuando para Serena debería ser suficiente que él estuviera con ella y también que un hombre como su primo se fijara en alguien tan mimado, pero a la vez por que salía con Seiya si ella ya tenía a Yaten– Sabes que olvídalo no me molestes con tus tonterías… –prefirió dar media vuelta iría a caminar por ahí para no compartir con ella el camino de regreso–

Por primera vez se quedó sin saber que decirle, eso no era en realidad lo que esperaba, su reacción había sido demasiado, quizá esperaba cualquier otro comentario menos ese– Ya sé que la vida no gira a mi alrededor... pero... no creí que te molestara tanto... –Murmuro para sí misma observando cómo se alejaba– solo esto me faltaba para terminar con mi semana... –camino pensativa hacia su camerino, tenía mucho que meditar aun antes de encontrarse con Yaten, la discusión con él y ahora con Mina la habían dejado ya demasiado intranquila y temerosa de perder la seguridad que hasta ese momento había sentido en su vida–

Al salir a tomar aire por una salida de emergencia, solo suspiro profundamente– Genial, ahora pensara que tengo celos de ella… –pensó Mina con seriedad– ¿Y no es así? –se cuestionó en un murmullo– No, jamás me he sentido intimidada por nadie, no lo hare por ella, no por mucho que deseara estar en su lugar o jamás haberme cruzado en su camino… –siguió meditando internamente mientras fijo su mirada en aquellas nubes que atravesaban el cielo–

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Aún no podía dejar de pensar en lo que le había dicho Mina, quizá en cierta forma tenía razón en la actitud que había tomado, pero no era cierto que quisiera que todo girara a su alrededor, como fuera no podía dejar de sentir que en sus palabras había algo mas pero no entendía que, al pararse en la puerta del restaurante favorito de los dos vio a Yaten ya esperándola como siempre atrayendo las miradas de cuanta chica se encontrara.

-Hola, ¿te hice esperar mucho? –Pregunto acercándose a saludarlo en esta ocasión con un beso en la mejilla–

Yaten al verla acercarse se había puesto de pie como siempre lo hacía para ayudarla con su silla– No, solo unos minutos… –correspondió aquel beso aunque un poco extrañado pues no lo saludaba de esa manera desde antes de ser más que amigos– ¿Cómo has estado? –pregunto mientras la ayudaba con la silla–

-Bien... solo que... –lo tomo del brazo antes de que se alejara a su lugar– Te extraño... –y era verdad, lo quería y extrañaba los momentos que pasaba a su lado–

Yaten la observo por un momento, él también la extrañaba, Serena no solo era su novia si no su amiga, pero a decir verdad se encontraba un poco confundido con lo que pasaba entre ellos– Yo también te echo de manos, es solo… que… –no sabía cómo expresarse por primera vez en su vida–

Soltó su brazo sonriéndole sutilmente– He pensado mucho en lo que paso y creo que te debo una disculpa, no fue la reacción más acertada que pude tener, es lógico que en algún momento llevemos nuestra relación al matrimonio pero no creo estar preparada ahora, aún tenemos muchas cosas que hacer, te quiero Yaten y te ofrezco una disculpa.

-Yo tampoco debí decirte eso, la verdad es que el matrimonio tampoco está en mis planes en este momento… –dijo mientras tomaba asiento– es solo que en verdad me sentí extraño por lo que paso.

-Lo sé... tampoco debí ocultarte la visita de Seiya pero de verdad no pensé que te fuera a molestar tanto, solo salimos a tomar un café nada más, en cierta forma también le debía una disculpa, cuando lo conocí no fui muy amable con él, pero tú eres mi novio y él es prácticamente un desconocido, así que no quiero que pienses mal por favor.

-Supongo que no te di la confianza para decírmelo, es solo que… –ese hombre en verdad le desagradaba– olvídalo, solo quería decirte que no puedo prohibirte que él te parezca agradable, jamás me ha gustado juzgar a las personas por lo que los demás digan de ellas así que eso debe implicar lo mismo, me gustaste por tu amabilidad y madurez Serena así que ahora no puedo quejarme por ello solo porque ese tipo no me agrade… –sonrió algo resignado y era verdad ahí está su situación con respecto a Mina, sabía que si ella se enterara se pondría igual o peor que él–

Extendió su mano para tomar la de Yaten– ¿Acaso estas celoso de Seiya Kou?, no tendrías porque a pesar de que ha sido amable conmigo pienso que es un tanto egocéntrico.

-"Ese tipo es más que eso…" –pensó mientras coloco su mano sobre la de ella– Lo sé, no te preocupes, lo que menos quiero es que estemos mal por algo así.

-Realmente no te agrada ¿verdad? –Oprimió su mano suavemente– si tú quieres no lo volveré a tratar... solo lo necesario, ya sabes es probable que vaya al programa para publicitar su disco.

Aquello le sorprendió un poco– Siendo así creo que no tiene ni caso que te pida algo tan tonto como no verlo o hablarle, además sabes que no soy así, te pedí que te mantuvieras lejos de él pero lo he pensado y creo que hay ciertas cosas que no podemos evitar, la verdad es que no me agrada pero sé que debes hacer lo correcto y lo que ayude a tu trabajo… –le sonrió un tanto comprensivo aunque por dentro estuviera callando lo mucho que aquello podría desagradarle o perturbarlo– Bueno solo profesionalismo sería perfecto –sonrió de nuevo–

También le sonrió acariciando su mejilla– Solo profesionalismo, te lo prometo... ah muchas gracias por mi obsequio, ¿ves que hermoso luce?

-Si bastante bien… –por un instante recordó el momento en que Mina le dijo que era muy hermoso, que a Serena le gustaría– simboliza la unión de dos personas… –Repitió sus palabras mientras acariciaba el cuello de Serena hasta llegar al dije de las argollas de oro blanco y dorado que se unían–

-Muy simbólico y hermoso... gracias Yaten por ser tan comprensivo y soportarme... –sonrió ligeramente– tengo hambre así que ¿por qué no pedimos de comer?

La verdad es tampoco podía medir las acciones de Serena pues él no había sido muy honesto, solo esperaba que las cosas volvieran a la normalidad y ese Seiya Kou no se entrometiera tanto– Claro… –le sonrió más relajado que todo fuera mejor mientras llamaba al mesero para pedir la orden–

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Lo había pensado por muchas horas y finalmente termino haciendo lo contrario a sus pensamientos como siempre, bajo del auto restirando un poco aquella falda que se ceñía a su cuerpo como la piel y aquella blusa que era el complemento perfecto, si bien venia del trabajo, ese día se había esmerado un poco más para lucir bien. Sus pasos contrarios a su pulso iban bastante relajados fijando su ansiedad en aquella cartera que tenía en su mano.

-Bien, no sé qué estás pensando Mina, pero ya estás aquí… –entro al edificio, miro de nuevo la tarjeta y se condujo al piso que decía la tarjeta, al salir del ascensor pudo ver donde era, sin duda un lugar digno de un arquitecto– Buenas tardes, busco al Arquitecto Yaten Black.

-¿Su nombre o de la compañía que viene? –busco la joven detrás del escritorio sin siquiera voltear a verla– ¿Tiene una cita?

-No, la verdad no tengo ninguna cita, esperaba pudiera recibirme… –sonrió amable cuando la joven volteo a verla– Mi nombre es Mina Aino…

Ella sonrió al reconocerla poniéndose de pie– Tome asiento señorita, enseguida veré si el Arquitecto puede recibirla… –y sin más la joven se perdió por un pasillo hasta que llego a la oficina de Yaten llamando a la puerta–

-Adelante... –respondió sin voltear siquiera a la puerta mientras continuaba revisando aquel plano del cual no estaba conforme con cómo había quedado– espero que sea algo importante.

-Arquitecto, lo busca una joven, su nombre es Mina Aino, no tiene cita pero quería saber si puede recibirla. –Cuestión apenas habiendo entrado a la oficina–

Volteo sorprendido a ver a su asistente poniéndose de pie– ¿Mina Aino? –se acercó a su escritorio y tomo su saco para ponérselo– si hágala pasar... ah y por favor que no nos interrumpan por favor.

-En seguida… –salió de la oficina para regresar por la joven conduciéndola hasta la puerta– es aquí pase por favor…

-Muy amable gracias… –le sonrió Mina antes de pasar y enseguida la secretaria cerró la puerta– ¡Hola! –Saludo con una sonrisa– disculpa si vengo en mal momento.

-Para nada... –se acercó a ella para saludarla– al contrario me agrada tener interrupciones así de hermosas.

Sonrió alagada por su comentario– Que amable eres Yaten… y que hermosa oficina tienes… –no pudo dejar de expresarlo, sin duda había acudido con la persona correcta más allá de sus intereses personales–

-Gracias, vamos pasa, toma asiento... –volvió a su lugar detrás del escritorio– dime ¿a qué debo esta inesperada pero grata visita?

Mina tomo asiento frente a él– La verdad es una visita profesional… –con ella traía una carpeta con algunas hojas– como te dije jamás había conocido un arquitecto como tú y veo que no me equivoque… –contemplo de nuevo aquel lugar– quiero empezar a construir mi casa y la verdad no tengo idea de nada.

-Ya veo... –sonrió observando aquellas maquetas que era de edificios próximos a construirse– te voy a ser sincero, hace años que no hago un trabajo de ese tipo, como puedes ver ahora mi mayor interés son edificios, de hecho estoy trabajando en un proyecto para un concurso que de ganar sería el logro más importante de mi carrera pero... –volteo a verla– si te urge mucho la construcción de tu casa puedo recomendarte a alguien y sino pues yo podría... podría ayudarte.

Sonrió haciendo una mueca de ternura para que la ayudara– De verdad te lo agradecería infinitamente si pudieras ayudarme, aunque claro –negó entendiendo su punto– entiendo perfectamente si en este momento te encuentras ocupado.

-Lo estoy, pero no tanto como para negarte mi ayuda... el proyecto en el que estoy casi está terminado, solo se le están haciendo algunas correcciones para poder continuar –extendió su mano hacia ella– supongo que es la idea que tienes con respecto a tu futuro hogar ¿no?

-Ah sí… –sonrió feliz de que él aceptara– es la ubicación del terreno, como veras está un poco retirado de la ciudad y no es la zona más exclusiva, pero la tranquilidad y el paisaje que rodea el lugar me enamoro.

-¿Tienes alguna idea de cómo te gustaría? –Pregunto observando los documentos– está bastante retirado, ¿no es peligroso para una joven hermosa como tu vivir tan lejos de la ciudad?

-Bueno, espero no vivir sola tanto tiempo… –respondió mientras buscaba algunas imágenes de fachadas e interiores que le parecían bonitas y acorde al lugar, con muchos ventanales y paredes de vidrio, bastante sobrio pero moderno– aunque podría ser algo que sea seguro… –le extendió la mano con la imágenes–

-Creo que esto te saldrá muy caro... –dijo con seriedad– mis honorarios no son muy económicos que digamos... ¿cómo piensas pagarme? –Tomo las imágenes y comenzó a ordenarlas sobre su escritorio–

-No te preocupes… me otorgaron un crédito y tus honorarios estarán cubierto en cuanto aceptes, por desgracia mi presupuesto ahora solo cubre la casa, la jardinera y detalles externos tendré que aplazarlos un poco más… –le hubiera gustado tener esa casa lista cuanto antes pero lamentablemente no era rica y su carrera apenas iba despuntando, si bien su salario era bastante bueno no le bastaba para pagar semejante casa de un golpe–

Subió la mirada sonriéndole– Hubiera preferido que me dijeras que en algunas ocasiones me invitarías a comer como pago... además claro tu compañía.

Aquella respuesta le robo un sutil sonrojo– Ah por supuesto… tómalo como un hecho, pero tampoco quiero que pienses que vine a ti solo para obtener algo gratis, además he escuchado que eres de los mejores arquitectos… digamos que mi compañía será solo un extra a tus honorarios –le sonrió viendo aquella hermosa mirada en él–

-Mina... –suspiró relajándose en su asiento– no he pensado nada, gustoso tomare este trabajo, será un extra en mi carrera al decir que yo fui el arquitecto de la casa de la famosa Mina Aino... –volvió a suspirar esta vez observando la fotografía que estaba en su escritorio– además necesito algo con que distraerme... y no pensar.

Aquella últimas palabras la desconcertaron un poco, su mirada cambio no era aquella relajada y complaciente que siempre tenía– Gracias, pero pensándolo bien, si tus honorarios no son muy económicos no creo que con mi compañía fuera suficiente además de tus honorarios así que, qué te parece si te pago de otra manera… –le sonrió mientras colocaba sus codos sobre el escritorio y descansaba su barbilla en sus manos juntas mientras lo veía pensando su manera de pagárselo–

- ¿Otra manera? –Volteo a verla algo desconcertado– creo que con algunas comidas, tu compañía y tu amistad será pago suficiente... Mina en verdad no quisiera que tuvieras problemas con Serena por mi causa, suficiente tengo con los de nuestra relación como para tener que cargar con los laborales entre ustedes dos... ya Serena me conto el programa que tienen que hacer y creo que será demasiado incómodo para las dos.

Lo vio algo desconcertada mientras decía aquello para después reír– La manera en que quería pagarte era esa, que me consideraras una amiga y que no dudaras en pedirme algo si lo necesitas ya sea para no pensar o distraerte del trabajo, supongo que es lo que tiene en ti esa mirada preocupada… –negó– te lo dije antes Yaten, no es mi afán causarte un problema con la mujer que amas ni mucho menos estoy aquí para fastidiarla… –Aun le parecía algo gracioso su mirada desconcertada– supongo que las cosas entre ustedes no van bien por lo que dices –retomo la seriedad– lamento si te hice pensar algo diferente –Negó–

Sonrió ligeramente negando– No pensé nada diferente Mina, tranquila... te seré sincero, las cosas con Serena no están del todo bien... –suspiro poniéndose de pie caminando hacia la ventana– en todo el tiempo que llevamos de novios nunca me había ocultado algo y hace poco lo hizo... –volteo a verla llevando las manos a los bolsillos de su pantalón– ¿piensas que debería sentir celos de que otro hombre busque a mi novia y ella me lo oculte?

-Vaya, bueno… –así que Seiya comenzaba a hacer de las suyas– depende… si te lo oculto porque lo creyó irrelevante o si lo hizo para evitar algún problema o… –pensó un poco– por algo más… lo cual dudo ya que me ha dejado en claro lo mucho que te quiere así que tal vez deberías confiar un poco más en ella –le sonrió para animarlo–

Sonrió ligeramente– Confió en ella, pero simplemente no puedo confiar en las intenciones de él y lo lamento porque es tu primo de quien estoy hablando... espero de verdad que para ella sea algo irrelevante como para ocultármelo, ¿tu sabías que la ha estado buscando?, bueno solo ha sido una vez pero ¿no te molesta?

-No… –mintió, pero que debía decirle ¡Yo lo rete!– la verdad no sé qué pase por la cabeza de mi primo, pero no es una mala persona, me comento que la había conocido por accidente un día que me buscaba a mí en la televisora y después algo sobre una entrevista pero la verdad es que tampoco me agrada la idea que este cerca de ella ni siquiera profesionalmente hablando. Lo lamento soy demasiado posesiva en cuanto a él se refiera… supongo que si Serena lo ve como algo profesional así debe ser, por mucho que me moleste Seiya no me oculta las cosas, si quisiera algo más formal con Serena me lo habría dicho y extrañamente tal vez te lo diría.

-Espero que solo sea profesional... –dijo un tanto pensativo– en fin no hablemos más de ellos mejor dime las ideas que tienes en mente para tu maravillosa casa... y así comenzaras a pagar mis honorarios al distraerme.

-De acuerdo… –se sentía mal por mentirle pero era lo que debía hacer– Me encanta los estilos minimalistas, algo fresco y elegante, mucha luz y espacios que me no me hagan sentirme encerrada... –comenzó a explicarle mientras se entusiasmaba por el hecho de aquella casa y de poder trabajar con él–

-Bien comenzare a trabajar en los bocetos de acuerdo a lo que te gusta y eliges el que más te guste para comenzar a laborar en este proyecto plus... ¿algún detalle que te gustaría agregar?

-No lo sé –se encogió de hombros– sorpréndeme.

Había caminando hacia ella hasta quedar recargado sobre el escritorio a su lado, volteo a verla con una sonrisa– De acuerdo, te sorprenderé... –Murmuro fijando la mirada en la de ella, era una mirada ilusionada y feliz, un tipo de mirada que hace mucho no veía en una mujer–

-Siempre lo haces… –pensó mientras se ponía de pie quedando casi frente a él– Bueno no quiero distraerte más de lo debido, será mejor que me vaya. –Extendió su mano de nuevo hacia él–

-No me distraes al contrario, pero supongo que tendrás alguna cita con un galán ya que hoy estas extremadamente hermosa... –sonrió tomando su mano– fue un placer verte Mina, en cuanto tenga los bocetos del diseño te los hare llegar mmm no mejor te llamo para mostrártelos personalmente ¿te parece bien en alguna comida?

-Perfecto… –le sonrió ampliamente– Bueno me voy, a decir verdad si tengo algo que hacer… bueno espero que tu proyecto sea el mejor… –volteo a ver la maqueta– es hermoso… –murmuro y no mentía– y animo con Serena… –subió su pulgar animándolo mientras le hacía un guiño–

-Gracias. Entonces yo te llamo... fue grato verte de nuevo Mina... –la acompaño hasta la puerta para despedirse de ella con un beso en la mejilla– nos estaremos viendo.

-Gracias… –correspondió aquel beso– también me agrado verte, hasta pronto… –se despidió para después caminar por aquel pasillo, extrañamente sentía su corazón más grande al sentir sus latidos, juraría que el podría escucharlos, pero no era así, al pasar por donde estaba la secretaria se despidió dando las gracias para después continuar con su caminar–

La observo al alejarse y sonrió sutilmente para luego volver a lo que había dejado pendiente solo que con la diferencia de que aquella sonrisa no se borraba, era grato recibir ese tipo de interrupciones sobre todo teniendo un pretexto para distraerse del trabajo y cuestiones personales, algo que tenía que agradecerle a Mina Aino.

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¤°.¸¸.•´¯`» ღ ღ –^_^–

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M00nSatR:

Hola chicas, que gusto. Antes que nada, muchas gracias por pasarse a echarle un ojo esta nueva historia en la que al igual que Maldito Erros estamos trabajando Marie y su servidora. Es una historia relativamente costa, un giro que jamás habíamos hecho ya que siempre nos gusta poner a Mina y Serena como las grandes amigas que son en la historia original de Sailor Moon y a los niños también como amigos, pero esto será una combinación que le traerá muchos problemas a las protagonistas esperamos en verdad que se a de su agrado y nos sigan apoyando. Ya saben aceptamos sus comentarios ;)

Espero que la publicación no tarde tanto como esta vez, si no que vaya casi cada 21 días a más tardar, ya saben con todo eso de las festividades nos retrasamos bastante. Bueno pues sin más mil gracias por sus reviews a…

N .Darling

Muchas gracias por apoyarnos en nuestras historias. Gracias y cuéntanos que tal ¿si?

Pupiz Hz

¿Por qué Pupiz? Jaja de cualquier manera gracias por darte el tiempo, si eso de la escuela quita mucho tiempo, más cuando hay finales. También gracias nos agrada que te guste Maldito error. Nosotras extrañamente también nos divertimos con esta rivalidad ya iras viendo por qué…

clauseiserdar1

Gracias. Qué bueno que te guste, quisimos probar con algo diferente y menos… Dramático… Jaja. Cuéntanos que te parece los siguientes caps.

selena kou chiba

Gracias por la observación Si Serena es más dulce pero es más maldosa que dulce en esta historia, ojala te agrada más la personalidad en cuanto vaya pasando los capítulos, yo estoy segura que si, además siendo así queda mejor para lidiar con un hombre coqueto ¿no?

Gracias :) que linda.

andreastars95

Gracias por tu comentario. Es algo menos dramático y mas relajado.

Guest

Pues aquí esta, esto de un trabajo entre Mina y Serena no me da buena espina y menos lo que ambas se están involucrando con esos "hombres prohibidos"