Vampiros II

— ¡Bella, estas viva! — Escucho que era una afirmación.

— ¿Alice? — Pregunto la castaña relajándose.

— ¿Pero cómo? Yo vi que saltaste al océano y no volviste a emerger — Dijo la vampira.

— Si, bueno, Feniur me saco, además no intentaba matarme solo quería saber si yo era capaz de aguantar la respiración bajo el agua tanto tiempo como Sakura — Les explico la castaña.

— Hay Bella — La abrazo la vampira.

Repentinamente el teléfono sonó y Jacob al ver que la vampira parecía no tener intención de soltar a bella decidió contestar.

— No está aquí, se encuentra en el funeral — Contesto molesto el chico.

— ¿Quién era? — Pregunto Bella.

— El doctor Carlisle, quería hablar con Charlie — Contesto Jacob.

— Qué raro — Dijo Bella.

— ¡Oh, no! — Susurro la vampira pelinegra.

— ¿Qué pasa? — Pregunto Bella.

— Era Edward, cree que has muerto, va camino a Volterra para pedirle a los Volturi que lo maten — Le dijo Alice.

— ¡Llámalo y dile que estoy bien! Si quieres yo misma se lo puedo decir — Sugirió Bella.

— Ha tirado su móvil en un tacho de basura, por favor Bella, ayúdame a salvarlo — Pidió la vampira.

— Entonces vamos — Dijo la chica.

— Bella — Dijo Jacob mirándola preocupado.

— Voy a estar bien Jacob — Dijo la castaña.

Las dos chicas se fueron acompañadas por Feniur, después de abordar el avión Bella se quedó viendo a Feniur que ahora descansaba en sus piernas, a su lado Alice intentaba ver que iba a hacer su hermano, repentinamente sujeto del asiento con fuerza y Bella escucho como los apoya brazos de aquel asiento crujían ante la fuerza de la vampira.

— ¿Pasa algo malo? — Pregunto la castaña.

— Le han negado su petición, él va a provocarlos para que lo maten — Dijo la pelinegra.

Bella suspiro, esperaba llegar a tiempo, además en su loca carrera había olvidado su móvil, seguramente Loki la llamaría como de costumbre y ella no estaría allí para contestar, miro a su compañera, de seguro que Alice si tendría un móvil ¿Cierto? Así que, ¿Por qué no pedírselo prestado?

— Alice, me prestas tú móvil — Pidió la castaña.

— Claro, seguramente Charlie estará preocupado — Dijo la vampira pasándole el móvil.

Bella marco el número de Loki, espero un momento, el móvil sonó una, dos, tres, cuatro veces y entonces entro en el buzón de voz.

— Loki surgió algo urgente y me he dejado el móvil en casa, prometo no meterme en problemas y te llamare en cuando pueda — Dijo la castaña, el pequeño lobo alzo su cabeza y Bella le acerco el móvil, Alice veía como el cachorro negro ladraba bajito.

— Gracias — Dijo la castaña devolviéndole el móvil a Alice.

— De nada — Contesto la vampira.

— ¿Feniur, hasta cuando vas a estar enojado? — Le pregunto la castaña al cachorro que le ladro.

— Pero no puedo dejar que él muera por un mal entendido, vamos Fen no seas así, prometo comprarte algo rico de comer — Dijo la castaña.

— ¿Quién es Loki? — Pregunto la vampira.

— Bueno, él es… —

— El novio de Bella — ladro Fenir molesto.

— Tranquilo Fen — Dijo la castaña sonrojándose de sobremanera.

— Pero es la verdad ¿No? Mi papa dijo que tú eras su novia — Afirmo el cachorro negro.

— ¿Y a ti te parece bien, te gustaría que yo fuera la novia de Loki? — Pregunto la chica.

— Siempre espere que tú y Edward terminaran juntos — Contesto Alice, creyendo que la pregunta era para ella.

— Vampira estúpida — Susurro el cachorro, bajó la cabeza y se dispuso a dormir hasta que sintió las suaves manos de la castaña acariciando su pelaje.

— Tú me agradas — Dijo en un susurro Feniur, mientras se iba quedando dormido.

Bella sonrío y siguió acariciando el pelaje negro del lobo Asgardiano, Alice veía a la chica interactuar con el cachorro negro, no entendía nada, para ella ese animal solo ladraba y gruñía, pero su amiga parecía entender que decía con todos eso gruñidos, decidió no pensar en eso y enfocarse en saber de Edward, ya después se encargaría de que Bella y su hermano volvieran a estar juntos, además el tal Loki no podía superar a un vampiro, así que porque preocuparse.

El viaje se les hizo eterno a las chicas, cada una perdida en sus pensamientos y dilemas, hasta que finalmente llegaron. Después de tomar prestado un automóvil, llegaron a Volterra, pero la suerte no estaba de su lado, pues la ciudad estaba en plena fiesta en honor a San Marcos y el sol brillaba en medio del cielo, Alice no podía bajarse así que Bella seguida por el cachorro negro bajaron y corrieron a través de toda la plaza, la vampira vio con asombro como Bella corría sin tropezar y con una elegancia que creyó solo propia de los vampiros.

No muy lejos de allí una chica vestida de negro con una gran capa vigilaba a la castaña, con asombrosa destreza se movió entre las personas y cogió al cachorro negro que corría tras la castaña.

— Espera Feniur, Loki ya viene y traerá compañía, debemos esperarlo para guiarlo hacia ella — Dijo la chica.

— ¿Quién eres? — Pregunto el lobo.

— Una amiga, tranquilo, si Loki no llega a tiempo yo intervendré — Dijo la chica ocultando al cachorro dentro de su capa.

La pelinegra siguió a la castaña y desde una prudente distancia ella y Feniur vieron a la chica lanzarse sobre el vampiro que estaba punto de revelarse ante los humanos, la fuerza de Bella hizo tambalearse a Edward y ambos cayeron hacia atrás quedando protegidos del sol, Feniur gruño cuando el vampiro abrazo a la chica, pero Bella intento separarse más, en ese momento otros vampiros se hicieron presentes y los llevaron hacia el fondo del callejón donde desaparecieron.

— Debemos ir por ella — Dijo el lobo.

— Tranquilo, aun debemos esperar a… — En ese momento Loki apareció acompañado de un pelinegro.

— ¿Dónde está? — Pregunto el pelinegro que lucía furioso.

— Síganme — Dijo la chica.

Descendieron hacia un lugar oscuro y frío, pero los dos chicos no prestaban atención, solo querían encontrar a Bella, llegaron a una recepción donde una mujer los miro sorprendida.

— ¿Quiénes son ustedes? — Pregunto la mujer.

— Estamos aquí para ver a los chupasangre mortal — Dijo el pelinegro intentando controlar su ira.

— ¿Qué? — Pregunto la mujer.

— No entiendo porque piden permiso — Dijo la chica, levanto su mano y la reja que cerraba la entrada se torció hacia ambos lados dándoles la bienvenida.

En ese momento dos vampiros más aparecieron, sus brillantes ojos rojos se posaron en la chica y luego en sus acompañantes.

— ¿Ahora la comida llega por sus propios pies? Eso sí es nuevo — Dijo uno de los vampiros mostrando su blanca dentadura en una retorcida sonrisa.

— Los vampiros cada vez tienen menos cerebro — Dijo la pelinegra rodando los ojos.

Uno de los vampiros se movió sujetando a la chica y a penas acerco su boca al cuello de ella el vampiro comenzó a arder, intento gritar pero ningún sonido salió de su garganta, su compañero se había quedado estático.

— No te han dicho que no puedes beber la sangre del sol, estúpido chupasangre sin cerebro — Dijo la pelinegra viendo las cenizas del vampiro.

— bueno, ahora, si fueras tan amable de llevarnos ante tus estúpidos jefes — Dijo el castaño contemplando a la chica con cierto temor.

En el salón donde de los tres tronos se encontraban los Volturis. Bella contemplaba a los vampiros con curiosidad pero no sentía miedo, Edward intentaba mantenerla oculta tras él, pero ella tenía demasiada curiosidad, así que se alejó del vampiro y poso su mirada en cada uno de los vampiros allí presentes.

— Así que, ¿Ella es la chica? — Dijo uno de los vampiros que parecían ser los líderes.

— Aro, al final no pasó nada — Trato de explicar Edward.

— Pero ella es diferente, su sangre huele demasiado bien, además esta ese singular don del que hablaste — Dijo el vampiro.

— Se llama escudo mental, es algo natural en mi familia — Contesto Bella.

— No nos temes — Dijo Aro emocionadísimo.

— ¿Por qué habría de temer el gato al ratón? — Contesto la castaña mostrando una sonrisa de autosuficiencia, los vampiros gruñeron, pero Aro estaba feliz.

— Eres hermosa niña y tienes actitud, serias un magnifico vampiro ¿Qué me dices, te gustaría unirte a mi familia? — Le pregunto el vampiro.

— No gracias, ya tengo familia — Contesto la castaña con tranquilidad.

— ¿Me permitirías ver si también eres inmune a mi don? — Pregunto Aro sonriente.

— Adelante — Dijo la chica extendiendo su mano.

— ¡Asombroso! — Susurro cuando toco la mano de la chica y no vio absolutamente nada, mas al momento en que su mano entro en contacto con la piel de la chica sintió una descarga, fue entonces se le ocurrió — Me pregunto si también eres inmune a un ataque de… Jane — Llamo.

— ¡No! — Rugió Edward e intento proteger a Bella, pero fue detenido por Dimitri.

Bella contemplo a la pequeña vampira que se le acerco con una sonrisa macabra, intento usar su don en ella, los Volturi se asombraron ya que no hubo ningún efecto sobre la chica, sino que la vampira cayó al suelo gritando víctima de su propio poder, Bella la contemplo asombrada, no sabía que podía hacer eso, entonces se inclinó para poder ayudar a la vampira rubia.

— Está claro que no podemos dejar que alguien con tanto potencial se pierda — Dijo Aro mirando a Bella como si fuese un juguete nuevo.

Afuera del salón, Sunako y los dos chicos contemplaban la enorme puerta, la chica de cabello negro sonrío y sus dos acompañantes se imaginaron que nada bueno podía significar, mientras que en el interior, Alice y Edward fueron detenidos por la guardia, Aro cogió a Bella de los hombros dispuesto a morder el cuello de la castaña y transformarla, en ese momento la puerta voló en pedazos. Una chica de cabello negro y ojos violetas entro acompañada de un chico castaño de ojos verdes.

— No lo intentaría si fuera tu vampiro — Dijo la pelinegra lanzándole una oscura mirada.

— Bella, recibí tu mensaje, pero no pude llegar antes, tuve que ir por alguien antes, después me encontré con esta señorita que nos guio amablemente hasta aquí — Dijo el castaño.

— ¡Quita tus sucias manos de mi hermana estúpido vampiro! — siseo un tercer joven, de cabello negro y sus ojos verdes que poco a poco se tornaban negros, hicieron que los vampiros se estremecieran.

— ¿Quiénes son? — Pregunto Aro sin soltar a Bella.

— Eso no es de tu incumbencia y si lo fuera, harías lo que dice este chico, créeme no quieres verlo molesto — Dijo el castaño.

— ¡Deja que se enoje para que Volterra arda bajo la fría cólera de Antares, vamos a quemar la ciudad y bailar toda la noche alrededor de la hoguera! — Dijo la pelinegra mostrando una sádica sonrisa.

— ¡Jajajaja, que niños tan divertidos! — Se burló el vampiro y presiono un poco sus manos en los hombros de la chica, claro que esa presión extra causo que se formara una mueca de dolor en el rostro de Bella.

— ¡Te he dicho que la sueltes! — Dijo el pelinegro y ante la atónita mirada de todos los presentes, Aro voló hasta el otro extremo de la habitación e hiso añicos uno de los muros.

— Los vampiros realmente son unos salvajes, tal vez deberíamos hacer una purga — Dijo Loki conteniendo lo mejor que podía su propia ira, aunque eso ocasionaba que pequeñas flamas bailaran a su alrededor.

— ¿Bella, estas bien? — Pregunto Loki acercándose a la chica.

— Loki — Dijo ella y se abrazó al castaño, le iba a dar un beso cuando sus ojos se encontraron con los del chico pelinegro.

— Jezabel — Susurro el chico enfocándose solo en la chica, pero en ese momento los vampiros se lanzaron sobre ellos.

— ¡Basta! — Dijo de pronto una autoritaria voz.

— Lamento lo que ha pasado mis señores, me comprometo a controlar mejor a los vampiros — Dijo un hombre rubio mirando con respeto y temor al pelinegro y a la castaña.

Pero Bella estaba contemplando a Harry intentando recordar en donde lo había visto antes, y porque su voz le transmitía seguridad y confianza, la castaña lo contemplo unos segundos más antes de correr a abrazarlo, abrazándola de vuelta. Loki miro al vampiro rubio que había hecho callar a los demás, entonces un ladrido lo hizo voltear y contemplar a la joven pelinegra.

— ¡Que cursis son! Yo esperaba ver sangre y masacre pero supongo que este final también está bien — Dijo la chica mostrando una sutil sonrisa.

— Gracias por tu ayuda Sunako — Dijo el cachorro.

— Espero que realmente tengas chocolate — Dijo ella.

— ¡Claro! Pero ahora deberíamos irnos, tu pequeña demostración puede ocasionar algunos problemas — Dijo Loki.

— Vamos entonces — Contesto Harry separándose de Bella.

— ¡Espera! Ellos son mis amigos — Dijo la chica señalando a los dos Cullen.

— Bien, nos llevaremos a esos dos — Loki miro al vampiro rubio, luego estrecho los ojos antes de agregar.

— Encárgate de controlar a los vampiros o me veré obligado a hacer una purga — Lo último lo susurro, pero todos en la sala lo oyeron claramente.

— No se preocupe, me encargare de todo — Dijo el vampiro rubio.

La guardia los acompaño hasta el exterior por orden de Marco, a los dos Cullen les dieron capas para que pudiesen moverse por la ciudad sin ser descubiertos, cuando los chicos finalmente estuvieron libres en la superficie Bella se tambaleo, Harry la rodeo por la cintura para evitar que se cayera, el ver que la castaña se apoyaba en el pelinegro ocasiono que Edward soltara un gruñido que todos ignoraron, fue entonces que Harry y Loki notaron las ojeras bajo los ojos marrones de la chica, el pelinegro les lanzo una envenenada mirada a los vampiros, el Dios Nórdico apretó los puños ocasionando que unas lenguas de fuego saltaran, pero aun así no dijo nada, al ver que Bella literalmente se caía de sueño, había querido aparecerse directamente en Forks, pero sabía que eso podía ocasionar que las criaturas del Tártaro los hallaran, así que usando la ruta larga compraron boletos de avión, Bella intentaba dormir, pero le fue casi imposible y cuando al fin llegaron a Seattle el grupo de Dioses se alejó de los vampiros.

— Aquí termina nuestra tregua temporal, así que ahora lárguense y no se vuelvan a acercar a Bella — Les susurro Harry cuando estuvo seguro que la chica no lo escuchaba.

— ¿Qué es lo quieren con Bella? — Pregunto Edward.

— Eso no es de tu incumbencia chupa sangre — Escupió el pelinegro conteniendo su ira, luego se alejó alcanzando a los demás dioses.

Bella intentaba no dormirse, aunque el cálido abrigo que Loki le había dado no le estaba poniendo las cosas fáciles, el castaño la sostenía de la cintura mientras ella apoyaba su cabeza en el hombro del chico, Harry habría querido encargarse de Bella, pero ella quería estar alado del castaño, así que resignado decidió hacerle preguntas a la pelinegra que sostenía en sus brazos al cachorro negro.

— El automóvil nos espera — Dijo Loki después de confirmarlo.

— ¿Quién vendrá a recogernos? — Pregunto Harry.

— Los lobos Quileutes— Contesto la pelinegra.

— ¿Hay lobos en Forks? — Se horrorizó Harry.

— Si, toda una manada, son muy amigos de Bella — Dijo Sunako viendo con diversión la mirada de horror del pelinegro.

— Son inofensivos — Dijo Bella más dormida que despierta.

Él había pensado que aquel lugar era seguro, pero estaba lleno de vampiros y lobos ¿Que más se escondería en los bosques de Forks? Se preguntó, entonces un grupo de vampiros se acercó a ellos, Alice corrió directamente a los brazos de Jasper, Edward bajo la cabeza, no quería enfrentarse a las miradas de reproche de su familia.

— ¿Bella, hija, que te paso? — Dijo Esme viendo como la chica hacia esfuerzo para no caer dormida.

— Nada, estoy bien — Dijo ella acomodando mejor su cabeza en el hombro del castaño.

— Nosotros no encargaremos a partir de ahora — Dijo la vampira colocando las manos sobre los hombros de la chica e intentando alejarla del castaño, pero al sentir las heladas manos en sus adoloridos hombros ella hizo una mueca.

— Quite sus manos de ella — Dijo Loki afianzando su brazo en la cintura de la chica, se había contenido en Volterra porque no quería llamar atención indeseada, pero aquí en Seattle no tenía por qué contenerse, la protección de Forks los ocultaría.

— Loki, estoy bien — Susurro Bella colocando una mano en la mejilla del Dios castaño.

— ¿Qué pasa? — Pregunto Harry regresando sobre sus pasos.

— No pasa nada — Dijo bella, ya que no quería que alguien saliera lastimado.

Entonces Loki alzo a Bella en brazos y se alejó acompañado de los dos pelinegros, Esme miro a Edward y luego a Alice, ambos vampiros no se atrevieron a mirarla a los ojos.

— Mejor les explicaremos en casa — Dijo Edward.

— Entonces, ¿Volveremos a Forks? — Pregunto Rosalie.

— Debo asegurarme de que Bella está bien — Dijo Edward.

Harry veía como Bella dormía plácidamente en brazos del Dios Nórdico, le estaba costando aceptar que su hermanita tuviese novio, pero entonces se imaginó que pasaría cuando sus padres se enterasen, Loki lo tendría difícil si quería salir con su hermanita.

Harry se quedó algunos días con el grupo de Dioses, después de asegurarse de que todo estaba bien se dispuso a regresar a Hogwarts, aunque se sentía inquieto y la predicción de Sunako lo dejo aún más inquieto.

— La leona se transformara en serpiente y las mentiras intentaran ahogar al ángel negro —

Continuara….