AVISO: Los personajes de Final Fantasy no me pertenecen.


Aqui estoy de nuevo, quiero avisarles que este fic esta fuertemente conectado al primero asi que los que no hayan leido "Final Fantasy VIII La bruja de la Luna" sugiero que lo hagan.


CAPITULO I: La paradoja comienza.

Prologo:

-Alguna vez… ¿Has sentido que estás viviendo algo y sienten que ya lo han vivido? A ese sentimiento se le llama dejavu… pero lo que nosotros estamos a punto de vivir se llama paradoja… es como un circulo en la gran línea de tiempo que se repite una y otra vez sin detenerse, se pensaba que la creación de una paradoja destruiría el universo… error, que tal… solo por teoría claro… ¿Si la paradoja creara un mundo nuevo? Aparte del mundo A, el cual es el que interviene con el mundo B creando la paradoja. Si se creara un mundo C, ¿Cómo seria? –La fina dama se levanto del asiento y camino hasta el balcón -. Sonne, he tenido una revelación… la creación de Safiria llevara a un gran cambio en el mundo A y B, haciendo que este desconocido mundo C ocasione una gran catástrofe…

La joven de cabellos plateados y ojos dorados, alzaba su miraba al cielo nocturno y estrellado, su preocupación era evidente pues ni su padre ni su esposo creían sus palabras. Su traje blanco tocaba el suelo mientras que llevaba una hermosa capa colgada por su hombro izquierdo.

Sonne, un hombre de cabellos rubios y ojos rojos como el ocaso, de vestimenta noble, amarilla y una espada colgando en su cintura. Se acerco a la mujer, este la abrazo y le beso tiernamente el cuello.

-Monnt, ya te he dicho que no debes preocuparte. –Sonne puso su mano en el vientre de la mujer -. Nuestra hija esta creciendo dentro de ti, ella es un milagro para nosotros, sabes que los dioses no podemos procrear naturalmente y que tu seas la única que ha podido hacerlo… es hermoso. –Dijo sonriente -.

-Apuesto a que todo Valhala esta odiándome hoy. –Dijo Monnt con un deje de molestia -. Lo que ahora debería preocuparte Sonne, es la Tierra, aun están creciendo, los humanos son realmente fascinantes y nos aprecian mucho.

-Lo se, quisiera poder observarlos mas tiempo. –En ese momento, Sonne trono sus dedos -. Deberíamos ir durante tu embarazo, así Safiria se acostumbrara a los humanos.

-Te amo mucho Sonne, no se que haría sin tu apoyo… -Monnt se acerco lentamente hacia su esposo y le beso tiernamente los labios -.

"El flujo del tiempo… todos piensan que es un río, que viaja controladamente sin salirse del camino… lo que no saben, es que el tiempo es como el océano, a veces calmado en días normales o agitados en días de lluvia, nunca sabes como reaccionara.

Yo le he visto la cara al tiempo, te puedo asegurar que no es solamente un océano, son dos… lamentablemente la llegada de un tercero seria algo catastrófico… ¿Qué por que? Solo intenta poner tres litros de agua en una olla de que solo aguanta dos, es algo parecido…"


Cinco años… cinco años han pasado desde la batalla contra la Bruja de la Luna, Zafiria. El comandante Leonhart y sus Seeds junto a los viajeros dimensionales, Maki Douraji, Thesea Odiseus y Kige Nakaede, lograron derrotar a la temible bruja, la cual se decía ser la más poderosa de todos los tiempos. Durante ese tiempo, muchas cosas han sucedido, en Esthar se fundo un nuevo "Jardín" hace apenas un año, el director del "Jardín" se llama Caius Arkham, un hombre del que nadie sabia, se rumorea que estuvo trabajando en el servicio secreto de Galbadia.

Zell Dintch, el mejor artista marcial del mundo, aun aplica como Seed de elite en el "Jardín" de Balamb, hace dos años se caso con la Seed y guerrera de otra dimensión, Thesea. Ambos viven felices en la ciudad portuaria de Balamb.

Irvine es instructor de armas a largo alcance, aun aplica como Seed en el "Jardín" con su titulo de "Hawkeye". Su estilo de pelea añadió un rifle y dos pistolas 9mm, también lleva cuchillos de supervivencia. Vive con Selphie en una casa de Balamb, la pequeña Selphie ayuda con los pequeños alumnos, sus nunchakus adquirieron varias armas internas, ya sea unirlos para crear una lanza, o sacar cuchillos de este, etc.

Quistis sigue siendo instructora en el "Jardín" y de vez en cuando se encarga los exámenes para Seed. La rubia añadió una cadena en su mano izquierda para complementar con su látigo en la mano derecha. Junto a Seifer son los llamados pareja dorada, no por ser los mejores, si no por ser ambos rubios. Sefier vive con Quistis en una de las nuevas habitaciones para las parejas, Seifer es más diestro con su sable pistola y ha aprendido a masterisar sus magias de fuego gracias al D.E.M.

Maki tiene un puesto como estratega del "Jardín" de Balamb siendo llamado "Dark Wolf", se ha vuelto considerablemente rápido, aun más que en años anteriores. Vive junto con la Seed Camille de la cual no se saben sus datos de pelea.

Cid aun sigue en el puesto de director, ahora que Edea esta trabajando desde el "Jardín" para ayudar a Laguna, ambos se ven más felices que nunca.

Laguna, el hombre pareciera no haber envejecido en estos años debido a los efectos de ser caballero de la bruja. Fue el principal responsable de la creación del "Jardín" de Esthar, la idea principal era traer a Squall como director pero el comandante se negó, era obvio viendo que ya teniendo mucho trabajo como comandante, no quería pensarlo ser Director.

Fionel, desde que termino la batalla con Artemisa, decidió quedarse en el "Jardín" para aplicar como Seed, vive junto a Lira en las habitaciones de parejas. Lira se siente feliz ya que hace más o menos cuatro meses, Fionel se le propuso en matrimonio, aun se desconoce su verdadero estilo de lucha, no hay datos.

Y por ultimo Squall y Rinoa. Squall aun aplica como Seed tanto como comandante del "Jardín" de Balamb su estilo de lucha se ha vuelto más rápido y sus habilidades con el sable pistola son incomparables, solo tres hombres pueden hacerle frente al castaño, Seifer, Maki y Fionel. Rinoa se volvió la instructora en magia y uso de D.E.M. aunque sigue sirviendo como Seed, sus habilidades con la magia son incomparables.


Un joven con un pañuelo en la cabeza y anteojos, discutía con otras tres personas sentadas cerca de una mesa, en esta había un mapa de un bosque. Parecían bastante cansados y desesperados, sus uniformes de Seeds estaban desgastados y no sabían que hacer.

-Bien, si seguimos por aquí, seremos capaces de salir de este maldito bosque. –Señalo el del pañuelo -.

-Steve, hemos fracasado en la misión, ¿No crees que deberíamos llamar al "Jardín"? –Pregunto uno de los que estaban ahí -.

-¡Estupido, si hacemos eso todos se enteraran, quiero tratar de mantener mi reputación! –Dijo exaltado Steve -.

En ese momento, diez soldados vestidos de verde aparecieron de los arbustos, tenían metralletas y unos cascos que cubrían la totalidad de sus rostros. Estos apuntaban a los Seeds sin dudarlo ni un segundo.

-¡Quietos! –Gritaron los soldados -. ¡Serán eliminados ahora mismo!

-¡Demonios, no quiero morir aquí! –Steve estaba al borde de las lágrimas -.

Uno de los soldados disparo, fue como si Steve pudiera ver todo en cámara lenta… en ese instante que la bala alcanzaría su cráneo, fue bloqueada por un sable pistola rodeada de un aura azul. Pronto una figura con una gabardina de cuero negro, con un decorado de piel alrededor del cuello apareció frente a ellos con un aura azul, el hombre se volteo de medio lado para ver a los Seeds dejando ver una cicatriz en diagonal cruzando su cara.

-Sabía que deberían haberme enviado a mi primero. –Dijo el comandante negando con la cabeza -.

-¡C-c-c-c-comandante Leonhart! –Dijo Steve feliz, aunque duro bastante poco ya que Squall lo levanto y le dio un gran puñetazo -.

-Hablaras luego conmigo, ahora no quiero a bebes llorones. –Squall levanto su Revolver MK2, el cual se veía exactamente igual que al anterior, solo este tenia unos engranajes por la parte del cañón del revolver -. Ustedes, les sugiero que se vayan. –Apunto a los soldados -.

-¡Es Leonhart! ¡¿Qué hace aquí?! –Grito un soldado -.

-¡Disparen disparen! –Comenzó el fuego -.

Squall corrió a través del campo esquivando las balas con supremacía, cada que podía, las desviaba con su sable pistola. El comandante lanzo su sable por los aires mientras acertaba una potente patada en la cabeza de uno de los soldados mandándolo a volar, luego tomando a otro por sus ropas y lanzándolo contra un árbol.

-¡Mátenlo! –Grito un soldado disparando a Squall -.

Squall dio un salto tomando en el aire su arma, el comandante hizo un movimiento extraño haciendo que la hoja del sable se levantara y se hiciera hacia atrás rebelando un cañón. Squall disparo fugazmente a tres soldados haciendo que estos cayeran abatidos.

-¡Corran! –Fue lo ultimo que dijo un soldado antes de huir -.

Squall aterrizo en el suelo volviendo a su Revolver a la normalidad, luego la guardo en la funda de su cintura y se volteo hacia los jóvenes Seeds. Squall les brindo una mirada fría, mas fría que aquel bosque nevado.

-Sabia que no debían enviar a jóvenes recién ingresados a Seed para esta misión. –Squall tomo su celular y marco un número -.

-Aquí Leonhart, reporte de la situación. –Dijo el comandante -.

-Al parecer has llegado a tiempo Squall. –Dijo una voz detrás del teléfono -. La situación ha mejorado, los soldados Aghon se retiran, al parecer se enteraron de que los Seeds de elite venían.

-Pues no me interesa, me voy a seguirles. –Dijo Squall tomando su sable -.

-¡Alto ahí vaquero! –Lo paro la voz -. La misión era alejarlos, no perseguirlos.

-Hemos hecho esta misión mas de tres veces, ya me estoy hartando de que esos guerreros de quinta nos quiten el tiempo, ya es suficiente entre el tiempo que me quita Rinoa y la oficina. –Reclamo el comandante guardando su arma -. Entonces me marcho, quiero una penalización para el Seed, Steve Glare, debía reportarse hace un día.

-Entendido, adiós Squall. –Dijo la voz -.

-Hasta luego Quistis. –Squall cortó el teléfono y se dirigió a los Seeds restantes -. Creo que lo golpee muy duro… bueno, cárguenlo, nos vamos, mi auto esta un poco lejos.

Pasaron un par de horas antes de llegar al auto de Squall, un auto negro convertible, los jóvenes entraron en el auto después de dejar a su compañero desmayado, por el propio Squall, en el asiento delantero. El comandante encendió un cigarrillo y encendió el auto, se giro hacia los Seeds con una mirada amenazante.

-A que Rinoa se entere que estuve fumando… -Squall dejo lo demás a la imaginación de los pobres Seeds que estaban atemorizadamente asintiendo -.

Y Squall comenzó a manejar entre la nieve, después de todo, se encontraban en el bosque Hail, cerca del "Jardín" de Trabia, hace unos meses aparecieron los famosos soldados del imperio Aghon, es liderado por creyentes en… nada mas ni nada menos que Safiria, su principal enemigos son los Seeds debido a que ellos eliminan brujas malvadas. Squall, quien derroto y elimino a Safiria, es el principal objetivo del imperio Aghon, estos tipos aparecieron con la idea de revivir a Safiria, pero Squall sabia que era imposible, su cuerpo fue destruido y se aseguro que la energía de Safiria no logro salir de la luna, por lo cual no habrá otra bruja que obtenga sus poderes.

De pronto, el móvil de Squall comienza a sonar, este contesta.

-¿Hola? –Pregunta el comandante -.

-… H-hola señor Squall. –Dijo la tímida voz de una joven -.

-Artea, ¿Qué sucede? –Pregunto el comandante -.

-Es que R-Rinoa dijo que lo esperaria a cenar ya que hoy s vuestro aniversario. –Dijo Artea -.

-¡Mierda! –Squall paro el auto en seco, el cual debido al hielo patino por un corto tiempo -. ¡¿Cómo se me pudo olvidar?!

-P-pero no se preocupe, me asegure de comprar algo e-en nombre de usted. –Dijo la tímida chica -.

-Te lo debo, me asegurare de volver en la noche. –Dijo Squall -.

Artea es una chica de dulce y tímida de doce años que vive junto a Squall y Rinoa, su cabello es rubio de ojos café, hace tres años, Rinoa la encontró en un pueblo abandonado, la joven bruja decidió no dejarla sola por lo que la llevo al "Jardín", luego Squall y Rinoa decidieron adoptarla, no legalmente, mientras buscaban a su familia, de vez en cuando, Artea llama a Squall papa y aunque al taciturno le cueste admitirlo, siente felicidad al oír sus palabras.

-E-entonces nos vemos a la noche, a-adiós p-papá. –Dijo Artea antes de colgar -.

-Vámonos rápido, el Lagunamov cinco nos espera en Trabia. –Dijo Squall -.

El comandante conducio hasta el "Jardín" de Trabia, ahí dejo a los Seeds y les ordeno que hicieran el informe ellos como castigo por haber obedecido a Steve. Se marcho al Lagunamov cinco a las afueras, en el se subió mientras los demás Seeds de elite que habían llegado subían. Un joven de cabello negro, un ojo café y el otro cubierto por una venda negra se acercaban al comandante.

-Hola Squall, ¿Cómo estas? –Pregunto el joven -.

-Oh, eres tu Maki. –Respondió el comandante -. Me encuentro bien, solo que debo llegar pronto a Balamb antes de que Rinoa se moleste.

-¿A que horas debes llegar? –Pregunto Maki mirando su reloj -.

-A las nueve de la noche. –Respondió Squall -.

-Bueno, tenemos cuatro horas, supongo que si lo lograras. –Respondió el muchacho del ojo tapado -.

-Squall… ¿Estuviste fumando otra vez?

-¡¿Cómo…?!

-Squall… mi olfato es mucho más agudo de lo que piensas. –Respondió -.

-Si, estuve fumando, no se lo digas a Rinoa, puede que quiera crucificarme. –Dijo El comandante negando con la cabeza -.

-¿No tenias la Lionheart dos en tu poder? –Pregunto Maki en modo de broma -.

-Hmmp, tuve que guardarla, Rinoa no soporta la presencia de esa cosa, después de todo es una bruja. –Squall miro la puerta del Lagunamov cerrarse -.

-Llamare a Zell para que partamos, adiós Squall. –Dijo Maki -.

Maki se fue caminando mientras sacaba su móvil para llamas a Zell. Si, Zell era el piloto del Lagunamov cinco, sus habilidades para pilotar la nave siempre fueron buenas, por lo que el director lo nombro el piloto.

Squall comenzó a caminar hacia el ascensor, una vez ahí dentro, apretó el botón para ir a la cubierta, necesitaba algo del aire helado de Trabia para pensar un momento sobre sus últimos días, lamentablemente las peleas con Rinoa han ido en aumento y si no llegaba a tiempo esta noche, definitivamente habría una mas.

-Que remedio… -Procedió a sacar un cigarrillo más y lo encendió -.

-Comandante, no debería fumar, le hace daño y limita sus habilidades. –Dijo alguien detrás de el -.

-Quistis, no fastidies, vine a estar solo un rato. –El comandante aspiro un poco del humo de su cigarrillo y luego lo soltó -.

-Eso es exactamente lo que la señora novia del comandante me encomendó, "No lo dejes demasiado tiempo solo, suele retomar su actitud de lobo solitario." –Cito Quistis algo risueña -.

-¿Seifer ya volvió de su misión? –Pregunto Squall aspirando nuevamente -.

-El imperio Aghon esta dándonos demasiados problemas, así que conociendo a Seifer, estará aquí en la noche. –Quistis camino hasta una barandilla -. Estos muchachos de Aghon realmente creen en Safiria como una diosa.

-Ni se molesten en traerla, aunque si lo hacen, volveré a derrotarla. –Dijo Squall secamente -.

En ese momento se escucho el sonido de la activación del altoparlante.

-¡Todo el mundo, prepárense para la batalla, no es un simulacro, prepárense! –Dijo la voz de Zell -.

-¡¿Qué demonios?! –Squall no tenía ni idea de lo que sucedía -.

-¡Squall mira ahí! –Quistis apunto a la lejanía -.

El comandante miro al punto señalado por Quistis, aunque al principio no notaba mucho por la neblina de Trabia, pronto pudo ver a dos naves de Aghon acercándose a la suya. El comandante lanzo su cigarro el cual se lo llevo el viento y preparo su sable pistola, luego salto por encima de la barandilla y corrió hasta la cabeza del Lagunamov donde Zell seguramente podría verlo.

-¡Squall! ¡¿Qué haces ahí?! –Pregunto Zell por el alto parlante -.

-… -Squall tomo su celular y marco a Maki -. Dame con Zell… -Espere a que Maki le diera el teléfono a Zell para poder hablar -. Zell, acércame a una de las naves, la partiré en dos.

-¿Estas seguro? –Pregunto Zell -.

-Por supuesto, mientras mas rápido lleguemos a Balamb es mejor. –Sin decir mas, guardo su teléfono en su gabardina de color negro, levanto su sable pistola y mantuvo apretado el gatillo -. ¡"Guillotina Cósmica"!

Un haz de luz salio de su espada haciéndose más y más grande cada segundo que corría, hasta que detuvo su crecimiento. Squall dio un salto muy fuerte quedando suspendido en el aire por unos momentos, el comandante blandió su espada dejando caer la gran masa de energía sobre una de las naves, la espada gigante cortó por la mitad la nave como si de mantequilla se tratase.


Mientras que en la otra nave discutían en que hacer, cuando la otra nave fue destruida por el comandante Leonhart, los de alto mando estaban sorprendidos por los poderes de Squall, no se imaginaban ese poder.

-Al fin te encontré Leonhart… -Un muchacho dijo sonriente -. Señores, no se inquieten, verán como Leonhart cae… hoy.

-¿Estas seguro de poder derrotarlo? ¡Mira lo que hizo a la otra nave! –Dijo un soldado -.

-Solo no se entrometan, aunque podrían lanzar los cables, seria útil. –Dijo el joven de cabellos blancos y ojos rojos como la sangre -.


Mientras Squall liberaba su aura de Caballero de la Bruja para mantenerse en el aire con Levita, se percato que en la cubierta de la otra nave se habría una compuerta, de esta salio un joven de cabello blanco hasta los hombros, unos pantalones verdes una camiseta negra sin mangas y detrás una espada enfundad a la altura de la cintura. El joven se agacho como quien corre una maratón y comienza a correr rápidamente, de un salto logra fácilmente llegar a la altura de Squall, sacar su espada y atacar al comandante. Más este logra defenderse de aquel ataque y pudo notar la sonrisa sádica y los ojos rojos del muchacho.

-Tenía deseos de luchar contigo, Squall Leonhart. –Dijo el muchacho -.

-Espero que no seas otro loco como el de hace cinco años. –Murmuro para si el comandante antes de lanzar un espadazo que mando lejos al muchacho -.

La nave enemigo lanzo varios cables que se anclaron al Lagunamov cinco.

-¡Squall, acaba rápido la fiesta! –Grito Zell desde el Lagunamov -.

-Cállate… -Squall movió como látigo su sable el cual se transformo en modo pistola -. ¡"Disparo Letal"!

Un disparo de color rojo salio del "Revolver" de Squall hacia el enemigo desconocido, pero este sin mas la desvío, la bala cayo en una parte de la nave enemiga causando algunos pocos daños. El enemigo se lanzo contra Squall en un intercambio de ataques en los cuales nadie cedía, no fue hasta que Squall logro hacer un leve corte muy superficial en la mejilla derecha, el joven enemigo salto hacia atrás mientras se afirmaba de un cable y con unos cuantos giros salto hacia otro.

-Justo lo que esperaba del comandante del "Jardín" de Balamb… -Dijo sonriente el joven peliblanco, su teléfono comenzó a sonar y luego contesto -. Si… pero… claro… si… ah hah… bien, voy en camino. –El joven cortó y se dirigió a Squall -. Lo dejaremos para otro día.

-¡Espera!

Pero el joven dio un salto hacia atrás, para luego lanzar un haz de energía y cortar todos los cables así soltando ambas naves, Squall tomo uno de los cables que quedaron colgando del Lagunamov, mientras que el enemigo hacia lo mismo pero con la nave de los Aghon.

Luego del incidente, Squall volvió de nuevo a la nave, se quedo con el gusto de haber destruido una de las naves, pero aquel joven y su estilo de pelea lo dejo con varias incógnitas.

-¡¿Qué creías que hacías?! –Dijo Zell -.

-Nada, solo intentar que la nave y la tripulación no sufrieran daño alguno. –Respondió cruzándose de brazos -. Creo que estas algo alterado.

-Disculpa tío, es que pensé que los chicos malos lanzarían algún tipo de arma mortal. –Explicaba Zell haciendo demostraciones con sus manos -.

-De hecho, creo que lo hicieron, ese chico se veía bastante poderoso. –Squall camino por el pasillo del Lagunamov -. Vámonos rápido quiero llegar rápido a Balamb.

Y así se hizo, Zell navego la gran nave en forma de dragón hasta el "Jardín" de Balamb. Squall miro su reloj y noto que tenia media hora para llegar, así que corrió hasta el pórtico, luego se dirigió al elevador y se fue a la sección de las habitaciones especiales. El "Jardín" fue ampliado de forma que en el primer y segundo piso estuvieran las habitaciones para las parejas mayores de edad.

La pequeña Artea se encontraba fuera de la habitación de Squall, se acerco sigiloso hacia la chica y se arrodillo para quedar a la altura. La joven chica sonrío a Squall de manera que el comandante se sintiera realmente su padre.

-¿Te portaste bien? –Pregunto el comandante antes de acariciar la cabeza de Artea -.

-¡Si! –Artea rebusco algo entre los bolsillos de su falda para luego sacar una pequeña caja -. Logre comprar esto papá…

-Muchas gracias, me has salvado la vida. –Squall sonrío y luego se levanto -.

-Mamá me dio permiso de quedarme en casa de Dianna, ¡Suerte papá! –La joven se abrazo a las piernas de Squall y luego salio corriendo del lugar -.

Miro la caja un segundo y luego decidió entrar, busco sus llaves, las saco y las introdujo en el cerrojo. Abrió la puerta para encontrarse con su hogar totalmente arreglado, en el medio del living comedor, había una mesa con dos velas y cubiertos para dos.

-¡Llegaste! –Dijo la voz de una dulce mujer -.

La bruja de Balamb, Rinoa, se abalanzo a los brazos de su comandante, Squall respondió el abrazo y la beso apasionadamente, solo esperaba que no hubieran problemas durante la noche.

-Pensé que no llegarías. –Dijo juguetona mientras le quitaba el abrigo y lo colgaba detrás de la silla donde se sentaría Squall -.

-¿No me tienes confianza? –Pregunto a modo de broma Squall mientras se sentaba -.

-Bueno, digamos que tuve mis dudas. –Rinoa sonreía traviesa, se dirigió a la cocina y a los pocos minutos tenia los platos servidos y listos en la mesa -.

Squall y Rinoa degustaron la comida con gran gusto, estaba deliciosa y la legendaria mano de Rinoa nunca fallaba a la hora de cocinar. Pasaron un buen rato hablando de cosas sin real importancia, aunque les parecía divertido hablar de ello.

No fue hasta que Rinoa decidió que era hora de entregarse los regalos, ella le dio a Squall un paquete de tamaño medio, no muy grande pero no tan pequeño. El comandante lo abrió y ahí descubrió que Rinoa le trajo tres nuevas correas con adornos metálicos y estampaos de Gryphus, el comandante sonrío ante el gesto de la bruja y este decidió sacar su carta sorpresa.

-Artea, no me falles… -Dijo en su interior para luego entregar la caja -.

Rinoa al abrirla obtuvo una cara de sorpresa extrema, era algo que no podía creer la joven.

-¡Squall! –Dijo sin aliento -. ¡Es increíble!

Rinoa tomo desde la caja un anillo, mejor dicho una argolla, las que se usan para pedir matrimonio, así es, Squall le había dado un anillo de compromiso, solo que había un desastroso problema… el no lo sabia.

-¡Squall esto es tan…!

-¡Espera, yo no quería…! –Trataba de decir Squall -.

-¿A que te refieres? –Pregunto la bruja -.

-¡Artea compro eso no yo!

-¿No me propondrás matrimonio? –Dijo con un tono de enfado -.

-¡Claro que no, aun no pienso en ello! –Respondió sin pensar el comandante -.

-¡¿A si, no seria mejor no casarnos nunca?! –Dijo Rinoa devolviendo la caja a Squall -.

-¡Espera, no dije eso, solo quiero esperar! –Rebatió Squall -.

-¡Solo di que no quieres casarte conmigo y será suficiente!

-¡Basta! –El comandante se levanto tan rápido que la silla cayó al suelo, al mismo tiempo, esto causo que la cajetilla de cigarros que tenía guardado saliera a la luz, Rinoa la observo por un momento y luego se dirigió a Squall -.

-Lo prometiste, dijiste que no fumarías más. –Dijo tranquilamente extraña -.

-Rinoa no seas melodramática. –Squall recogió su cajetilla y la guardo -.

-¡Squall no se trata de ser melodramática, se trata de que mentiste!

-¡Rinoa, es solo una estupida cajetilla! –Squall llegaba poco a poco a su límite -.

-¡Sabes que no soporto el olor y no viene al caso, me mentiste! –Seguía Rinoa -.

-¡Ya me harte, si no te gusta lo que hago! ¡¿Por qué demonios sigues aquí conmigo?! ¡No haces más que fastidiarme todo el día y ya me cansaste! –Un súbito silencio se apodero de la sala -.

-Bien… espero que… seas feliz tu solo. –Rinoa solo con un movimiento de su mano abrió la puerta violentamente y procedió a caminar hasta ella -.

-¡Espera, no quise…! –Squall trato de detenerla pero cuando tomo su brazo, una descarga de Electro recorrió su brazo quemándolo en el acto -.

Rinoa solo se marcho, ni siquiera alcanzo a llevarse su ropa, Squall se quedo ahí en aquel lugar solo… Las cosas iban de mal en peor y el solo le hacia daño a la mujer que amaba, decidió ir a la nevera y con una bolsa de hielo camino hasta el sillón donde encendió el televisor y puso la bolsa en su brazo.

Squall levanto la cabeza solo para pensar en varias cosas, pero sobre todo en ese casi imperceptible descontrol de poder, ella por mas peleas que han tenido jamás había utilizado sus poderes… solo una cosa rondaba en la mente de Squall y era algo que todos comenzaban a notar.

-Dios, que ella no sea Artemisa… -Se dijo en voz baja mientras poco a poco se quedaba dormido -.


Espero que les haya gustado este fabuloso primer capitulo, no se cuando tendre el otro ya que este lo subi para tenerlos enganchados, tratare de actualizar junto con el fic de Pokemon en el que estoy trabajando... DEJEN REVIEWS