Soy Serena Tsukino y tengo 17 años; dentro de una semana 6cumpliré 18 años; y desde que la paz reina en nuestro planeta no ha habido necesidad del regreso de Sailor Moon, ni de las Sailor Scouts; las cuales están cumpliendo una a una sus sueños. Han pasado 2 años después del enfrentamiento con Sailor Galaxia, nuestras queridas Sailor Scouts están por salir de la preparatoria y realizando sus exámenes para entrar a la Universidad.

Mi querido Darién no quiso aplicar a esa beca en los Estados Unidos, me decía que ya no quería volver a alejarse de mí. Por ello se inscribió en la Universidad de Tokio para terminar sus estudios en Medicina, actualmente realiza sus prácticas en el Hospital de Tokio. Pero nuestra relación poco a poco ha ido desmejorando notablemente. Últimamente ha estado actuando muy extraño, si antes era frio, ahora lo comparo con un tempano de hielo, está mucho más reservado, no me presta atención, es como si me estuviese ocultando algo, o tuviese miedo de algo; espero que en verdad nuestro amor sea por siempre; pues mi más grande sueño es ser su esposa.

Con mis amigas es diferente, Amy entro a la Escuela de Medicina, Rey a la de Administración de Empresas, Mina a la Escuela de Artes Dramáticas y toma cursos de canto; y Lita entro en un prestigioso instituto de Arte Culinario. Todas y cada una de mis amigas siguen sus sueños.

Luna en ocasiones se queda conmigo, mi fiel compañera y consejera; y Artemis bueno él está con Mina; aunque en ocasiones a veces se pierden los dos misteriosamente.

En cuanto a las Outers Hakura en este momento compite en Alemania y Michiru está dando una serie de conciertos, cada día se vuelven más famosas, ese par va a llegar muy lejos. Setsuna se encuentra en la puerta del tiempo. Y en cuanto Hotaru, ella regreso con su padre, quien está completamente restablecido.

En cambio yo, aun no me decido que escoger, mi familia no me presiona, aunque hay algo que me preocupa; han decido visitar a una persona según ellos muy especial en Osaka, específicamente el día de mi cumpleaños. Pero bueno no me queda de otra, más que esperar; ya que según mi papá de esa visita dependen muchas cosas.

Ahora estoy en cuenta regresiva, no puedo esperar que sea mi cumpleaños; aunque tengo una sensación muy extraña; como que algo va a cambiar pronto, solo espero que sea algo bueno y no otro enemigo.