Una Noche Especial:

Cabe destacar que la narración a seguir no es recomendable para menores de Edad jaja J

Luego de darse un relajante baño de tina con sus esencias de rosas preferidas, busca la lencería que va a usar y la crema a juego con las esencias de baño; hoy buscará ser provocadora de muchas tentaciones. Después de un breve masaje con crema se coloca el vestido el cual es color turquesa, sin mangas, de atarse al cuello y detalles en el corpiño y la falda irregular con una suave caída que le llega hasta las rodillas, el cual se desliza suavemente por su cuerpo como si fuese una segunda piel, se coloca unas sandalias estilo alpargatas a juego con el vestido y un poco de perfume en el cuello y el escote. De accesorios unos pequeños aretes de brillantes a juego con una exquisita pulsera. El cabello se lo recoge en una coleta alta dejando unos mechones sueltos. Toma un bolso de mano y sale del departamento en su auto.

Serena: Uffs menos mal que Patrick no está, si no hubiese insistido en llevarme.Llega al estacionamiento, saluda al portero y sube hasta el departamento del Darien.

Darien ya estaba listo, se había vestido con un pantalón azul marino y camisa blanca; escucha cuando suena el timbre, coloca una música suave, está demasiado nervioso, se pasa las manos por el cabello, las manos le sudan por el nerviosismo, pero fue a abrir la puerta.

Darien: Hola Serena qué bueno que viniste, estas hermosa como siempre.

Serena: bueno y esta inusual petición – dijo esto a fin de hacerse de rogar -

Darien: porque no pasas y nos ponemos cómodos - Serena entra y ve todo muy arreglado, la mesa, también puede sentir un ligero aroma asomándose desde la cocina, Serena sonríe pues sabe que esto es obra de sus amigas.

Darien: te ofrezco algo de beber.

Serena: claro un jugo.

Va a la cocina a fin de buscar el jugo y apaga la comida que aún se encontraba a fuego lento a fin de mantenerla caliente. Saca de la nevera la champaña y la coloca en hielo. Y va de regreso a la sala y nota que Serena ha salido al balcón donde se puede apreciar toda la cuidad de Tokio en todo su esplendor. Darien se acerca a Serena colocándose detrás de ella a fin de brindarle su calor ya que la noche está muy fresca. Así la abraza por la cintura y ella recuesta su cabeza en su pecho. El aspira el delicado aroma de sus cabellos, baja su nariz a la curva de su cuello y lo besa feliz. Serena tiembla de anticipación, se voltea para encontrarse con los ojos azules más hermosos que ella haya visto, sabe que si no busca alguna distracción caerá rendida a sus pies y ella no quiere eso, por el contrario.

Serena: tu departamento está muy bello, veo que te ayudaron mucho, pero y donde está la cena que me prometiste – dice esto a fin de aliviar su tensión

Darien se ríe: la cena estará servida en un momento mi Lady – entran y se dirigen a la mesa, acomodando a Serena en una silla, busca la vajilla y le va sirviendo

Serena solo lo observa y sonríe pícaramente: lo hiciste tú – aunque ella ya sabe la respuesta.

Darien: no en eso si tuve mucha ayuda, aunque ayude probando, eso cuenta no.

Serena: si me lo imagino – sonríe francamente, cuando recibe el plato recién servido, Darien se sirve para sí mismo, y destapa la botella de champaña; sirviéndose sendas copas y ofrece un brindis.

Serena: y por qué brindamos – levanta la copa -

Darien: por la mujer más hermosa del universo – dice esto chocando su copa con la de ella, y ambos toman un breve sorbo de sus copas – Espero que te guste buen provecho.

Serena: gracias y buen provecho para ti también – al decir esto toma su servilleta la extiende y coloca en sus piernas -

Serena le sonríe y come con suma tranquilidad, degustando cada bocado, al final de la cena después de varias copas de champaña para Serena para infundirse valor según ella misma y de mucha plática por trivialidades, claro por los nervios de Darien este último nuevamente toma la palabra:

Darien: Serena sé muy bien que no soy el hombre que tú mereces, que expresa su amor por ti sin miedos ni titubeos; pero de algo puedes estar segura es que te amo como jamás amaré a alguien y quisiera pasar el resto de mi vida y de ser posible la eternidad junto a ti. Sé que tienes nuevos planes y proyectos; pero quisiera que me incluyeras en ellos.

Serena: Darien yo pronto voy a viajar, sé que es por corto tiempo, además pienso entrar en la universidad y tú tienes la pasantía en el Hospital, debes cumplir tu sueño.

Darien: de que me sirve cumplir con ese sueño, si mi mayor sueño es pasar mi vida a tu lado.

Serena: lo sé Darien, ese también es mi sueño; pero tú tienes responsabilidades y yo también tengo las mías; y aunque estemos lejos mi corazón siempre estará a tu lado, pero por ahora no quiero pensar en eso, quiero vivir el presente, y en este momento mi presente eres tú.

Darien quien se encontraba sentado frente a ella, Serena no se percata que tiene una de sus manos metida en los bolsillos en donde tiene una cajita de terciopelo, él pensaba pedirle matrimonio esta noche pero al ver la terquedad de ella, decide que no es conveniente, por lo que tendrá que buscar otras alternativas.

Darien se levanta le tiende una mano a fin de que bailen la suave melodía que los arrulla, la abraza y aprieta suavemente por la cintura y ella se recuesta en su pecho, sintiendo como su corazón se acelera con su cercanía, luego extiende los brazos para abrazarse a su cuello, mientras Darien recorre su cuello con besos ligeros, ella baja sus manos por su cuello a su pecho para luego mirarlo a los ojos con los labios entreabiertos a modo de ofrecimiento, Darien entiende y la besa apasionadamente llevándola paso a paso a la recamara, pero chocan con una pared, Serena se asusta pues al estar aprisionada puede sentir por completo el cuerpo de Darien, su excitación es muy evidente y palpitante. Darien no aguanta más, hace acopio de la poca cordura que le queda apartándose levemente de Serena y le dice:

Darien: Estas segura amor, porque si seguimos así no podre detenerme.

Serena: Darien estoy segura Te Amo y deseo demostrártelo de todas las formas posibles, quiero ser tuya, tu mujer, tu amante y todo lo que tú desees que sea.

Darien la besa con fiereza y con sus manos comienza a recorrer el cuerpo de su princesa; para luego llegar a la nuca e intenta desatar el nudo del vestido; mientras Serena con manos temblorosas intenta abrir los botones de la camisa para poder sentir el calor de la piel de Darien, pero ya Darien ha desatado el nudo y desciende la cremallera del vestido, el cual cae pudiendo apreciar un conjunto de lencería muy sexy en negro, con un corpiño amarrado por agujetas que resaltaba la palidez de Serena y una tanga.

Serena sonríe complacida por la reacción de Darien y aprovechando su aturdimiento lo toma de la mano y lo lleva a la recamara; pero Darien reacciona al ver el firme trasero de su princesa contonearse descaradamente; la agarra de la muñeca la hace girar y la vuelve a besar con mayor brío. Desato del corpiño de un solo jalón de una de las agujetas, dejando tentadoramente expuestos los senos de Serena. Darien se quita la camisa que Serena había dejado abierta y se acerca a ella, quien no se percata que detrás de ella está la cama. Cae sentada y Darien comienza a acercarse cual depredador va por su presa. Serena extiende sus manos a fin de llegar a su cinturón; ella también desea tocarlo y sentirlo; comienza a desabrochar el cinturón, mientras Darien se recuesta junto a ella y aprovecha su distracción para tocar sus senos los cuales son generosos y apetecibles. Ella suspira por la marejada de sensaciones que percibe, un suave un húmedo calor se aloja en su vientre y más cuando una vez vencido el cinturón, desabrocha la bragueta de Darien y siente su potente erección palpitar a través de la tela de los boxers y entre sus pequeñas manos.

Darien al sentir como las manos de su princesa tocan delicadamente su erección, logra reprimir un gemido, pues siente que se vuelve loco; pues ella a través de la tela de los boxers con sus manos comienza a subir y a bajar torturándolo cruelmente; él echa su cabeza para atrás y muerde sus labios.

Serena sonríe complacida al ver como la erección de Darien crece aún más y puede apreciar cómo se retuerce por sus caricias, triunfante se siente poderosa.

Cuando Darien vuelve a levantar la cabeza Serena puede apreciar su mirada oscurecida por la pasión y él baja su rostro para besarla, luego pasa por su cuello, para llegar a sus senos y toma el derecho, lo toca, aprieta y luego muerde el pezón; para luego tomar el seno y chuparlo; arrancando suspiros y gemidos por parte de Serena; para luego repetir lo mismo con el izquierdo. Mientras su otra mano comienza a descender a la tanga, la cual toca y luego hace a un lado a fin de sentir su humedad, aparta los pliegues de ella a fin de encontrar su clítoris, para luego comenzar meter sus dedos en ella.

Darien sonríe complacido al sentir que Serena está húmeda y completamente lista para recibirlo, al ver como se retuerce de placer solo con sus manos; pero no quiere apresurarse pues es su primera vez y decide bajar a deleitarse con la rosa más exquisita que ha visto. Ella al ver y sentir su mirada enrojece a más no poder.

Serena: Darien por favor no me veas, es vergonzoso.

Darien: pero de que te avergüenzas, si eres hermosa en todos los sentidos; además yo solo deseo probarte – aunque Serena no entiende lo que quiere decir, al notar que Darien baja la cabeza a su entrepierna se asusta y decide cerrar las piernas; pero él ya estaba en medio de ellas, por lo cual las sujeta y desciende con seguridad, primero la besa, luego comienza a chupar como si fuera una fruta con el más dulce néctar.

Serena al sentir como introduce su lengua dentro de ella, tiembla de placer, arquea la espalda y levanta las caderas a fin de darle un mejor acceso a su cuerpo; Darien alarga sus manos a fin de apretar sus senos mientras se deleita con el sabor de su princesa, cuando Serena siente que se ve arrastrada por un potente y abrazador orgasmo; tan poderoso que ella no se percata cuando Darien termina de quitarse la ropa y vuelva a juntarse a ella en el lecho, la besa apasionadamente compartiendo su sabor colocándose sobre ella. Por un momento siente un gran temor pues él es tan grande y ella tan frágil y pequeña.

Darien: Serena esto va a dolerte un poco, que no diera yo por evitarlo.

Serena: no hay problema amor, te amo y te deseo; y no quiero esperar más ya he esperado más de mil años.

Diciendo Darien se coloca entre sus piernas, coloca su miembro erecto en la entrada de Serena; Darien empieza a empujar sus caderas lentamente cuando siente la barrera evidencia de la virtud de Serena, quien esta tensa ante la rigidez, la invasión a su cuerpo; este es un mal inevitable piensa ella, pero ella está plenamente convencida y no hay marcha atrás; así que ella también empuja sus caderas al encuentro con Darien, aferrándose a él, hunde las uñas en su espalda y para evitar un grito lo toma por el rostro y lo besa. Darien al sentir ese beso y las uñas hundirse en su espalda no puede evitarlo y la penetra completamente, luego se queda quieto por un momento pues quiere que se acostumbre a él, a su tamaño, pero es tan pequeña y estrecha.

Por su parte Serena se siente feliz, por fin soy su mujer; ese es su primer pensamiento, como ve en el rostro de Darien un reflejo de preocupación, ella prosigue moviendo sus caderas levemente provocando que el miembro de Darien salga de ella y volviéndose a hundir en su cuerpo, repite este movimiento un par de veces, Darien a todo esto tenía los ojos cerrados estaba quieto, no quería apresurarse, pero ella tampoco es muy cooperativa pues lo provoca e incita y cuando Serena hace estos movimientos, él se sienta en la cama con ella encima, la agarra por la cintura y sigue hundiéndose en el cuerpo de Serena y comienza a embestirla; la besa salvajemente para luego con su lengua recorrer su cuello hasta llegar a sus senos, toma un pezón con su lengua y lo chupa; sigue embistiéndola, Serena levanta el cuerpo nuevamente, acto que Darien aprovecha para recostarla nuevamente y levantarle las piernas las cuales coloca sobre sus hombros esto le da un mejor y mayor acceso al cuerpo de Serena.

Serena se retuerce de placer jamás pensó que hacer el amor fuese tan excitante y embriagante; esta tan húmeda y el miembro de Darien tan hinchado, al escucharlo gemir mientras la embiste, mientras la toca, acaricia y la abraza, como si no quisiera dejarla ir nunca de su lado. Ambos sienten como el interior de Serena convulsiona y se estrecha aún más, su liberación muy está cerca, por lo que baja las piernas de ella dejando que con ellas le envuelva la cintura puesto que él también está por terminar, tres embestidas más y ambos son envueltos en un orgasmo que los deja jadeantes. Serena acostada en la cama y Darien sobre ella y dentro de ella. Darien intenta no poner su peso sobre ella, una vez más tranquilos y sosegados, Darien es consciente que si le da tiempo de reacción ella querrá irse, por lo que la toma en brazos y la lleva al baño en donde la tina los espera, él se mete a la bañera con ella en brazos, una vez acomodados Darien sentado y Serena sobre Darien dentro de la bañera, él comienza a bañarla con una esponja va recorriendo todo su cuerpo por lo cual no puede evitar excitarse.

Serena por su parte disfruta del placer que le da Darien al bañarla tan delicadamente, pero también nota como el miembro de Darien vuelve a cobrar vida, porque es ella esta vez la que va a tomar el control de la situación, por lo que ella se levanta, toma de las sorprendidas manos de Darien la esponja y comienza a frotarlo por su pecho, lo insta a levantarse por lo que puede apreciar cómo se encuentra el miembro de Darien, completamente erecto listo para recibir y dar placer. Cuando ella levanta la vista se topa con la mirada oscura de Darien, por lo que ella toma entre sus pequeñas manos el miembro de Darien, comienza a tocarlo, a estimularlo y cuando ve que sale de él una pequeña gota ella no puede evitar querer probarlo, por lo que intenta metérselo a la boca, pero es tan grande y grueso.

Darien al sentir los labios de su princesa sobre él, se sorprende, no pensará que fuese tan osada y atrevida, por lo que la incita a que lo pruebe, ella comienza a chupar y a estimular con su lengua el pene de Darien, Darien le toma su cabeza marcando el ritmo que desea y mueve sus caderas como cuando la penetraba, Serena suelta sus manos y con las cuales comienza a tocarse ella misma sus senos, su vientre, baja a su clítoris y luego mete uno de sus dedos dentro de ella, mientras trata de meterse lo más posible el pene de Darien en su boca.

Darien al ver como su princesa intenta complacerse ella misma no aguanta un segundo más, esto es inaceptable piensa él, para eso me tiene a mí, se retira de la boca de Serena, la levanta, la recuesta a la tina de espaldas a él, le abre ligeramente las piernas y la penetra de una sola estocada, al principio suave pero a medida que las embestidas aumentaban, también aumentaban la profundidad de las mismas, Darien levanta una pierna de Serena, él quiere ver como ella lo absorbe por completo, pero esta acción es su perdición, porque la voltea nuevamente, sin salirse, quedando frente a ella la toma por la cintura para levantarla y sube una de sus piernas, ella entiende y sube la otra pierna a la cintura de Darien, embistiéndola un par de veces más hasta que ambos caen rendidos por el fuerte orgasmo que tuvieron juntos. Darien observa como Serena cae rendida a sus brazos quita el tapón del agua, abre la pluma de la tina, refresca nuevamente a Serena, la seca con un par de toallas y en brazos se la lleva a su cama, puesto que hoy dormiría con su ángel; a partir de esta noche era suya, y aunque ella es testaruda, él lo es más. Siente como el cuerpo de Serena busca su calor puesto que aún no la arropa, pero que tonto soy de ahora en adelante yo seré su manta, se acerca a ella pues piensa que aún es de noche y hay que aprovechar, la cubre con una sábana ligera, abraza a Serena por su cintura, busca su humedad, él busca su pene y comienza adentrarse en ella nuevamente hasta que:

Serena: no pensaras aprovecharte que estoy casi dormida Darien.

Darien: si estuvieses dormida no estuvieses protestando amor – y diciendo esto se adentra en ella nuevamente y comienza a moverse rítmicamente -

Serena ríe por su desfachatez: no estoy protestando es solo que ya no tengo fuerzas, eso no es justo, así no tiene gracia – dice esto haciendo un puchero, pero de alguna forma le gusta ver lo desinhibido que puede llegar a ser como amante -

Darien: no te preocupes tu solo relájate que del resto me encargo yo - mientras sigue embistiéndola hasta que queda rendido por su orgasmo, después observa dormir a su princesa feliz, se siente pleno, la abraza y también se rinde al sueño pero con la promesa de que jamás dejará que Serena se aparte de su lado – dulces sueños mi Princesa - la besa en los labios, se recuesta junto a ella y queda dormido profundamente.

Comentarios: jooo que bárbaro mi Darien J jijiji no me deja ni descansar.