Ha pasado una semana en la nueva vida para Serena Tsukino o deberé llamarme Serenety Yoshira, esto es tan extraño, con todo lo que ha pasado, no pude llamar a las chicas y mucho menos a Darien, aunque la verdad les hubiese mentido diciéndoles que me encontraba bien, y como no soy buena mentirosa, hubiesen llegado aquí corriendo. Aunque la verdad no es tan malo como parece, las circunstancias sobre mi origen y existencia habían cambiado.

Mi padre Kenshin les ofreció a mis padres Kenji e Ikuko quedarse conmigo, ya que nunca se han separado de mi lado. También me ofreció inscribirme en cualquier Universidad del mundo, que solo escogiera, pero la verdad yo me conformo con estar en Tokio con mis amigas, lo de más para mí no tiene importancia. Le dije que como estoy por terminar la preparatoria, no me puedo ausentar mucho tiempo, así que está arreglando todo para mi regreso a Tokio, me ha ofrecido un millón de cosas, a lo que si no pude negarme fue a un departamento que compro cerca al parque Nº 10, he pensado en decirle alguna de las chicas que se mude conmigo, mis padres van a seguir viviendo en su casa, según Kenshin me ofrece independencia. También quiere hacer mi presentación oficial ante la sociedad, oficiando un gran baile, no lo puedo negar la idea me fascina; pero por ahora lo que me interesa es mi regreso a Tokio lo más pronto posible.

Por otro lado las chicas buscan información de cualquier tipo acerca del paradero de Serena, ni siquiera Luna se ha podido comunicar con ellas. Por su parte Darien aunque se siente más tranquilo pues la angustia que sentía poco a poco ha ido disminuyendo, pero igual tiene cierta incertidumbre al no tener noticias de Serena.

Llegada la tarde pasó por el templo para ver si tenían noticias, pero todavía no sabían nada, también las había llegado a todos invitaciones para la presentación en sociedad de la heredera última Yoshira, aunque él dejó bien claro que no estaba para fiestas. Las chicas lo obligarían a ir, pues según ellas es lo que Serena querría que hiciera.

Llegaron al lugar de la fiesta, había mucha gente parece que toda la alta sociedad de la ciudad quería conocer a la Gran heredera Yoshira, las chicas fueron ataviadas con hermosos vestidos, y los chicos llegaron vestidos galantemente, se divertían mucho aunque no podían dejar de pensar en su amiga, esta noche harían un esfuerzo por distraerse, mañana continuarían con la búsqueda.

De repente las luces menguan y todo queda en silencio, aparece Kenshin, junto de Kenji e Ikuko, y todos se quedan estupefactos.

Kenshin: es para mí un orgullo y satisfacción presentar ante ustedes a Serenety Yoshira, mi Hija.

En eso aparece Serena vestida con un traje estilo princesa de color marfil, ajustado delineando su cintura y caderas, con una abertura en la pierna derecha, el vestido en la parte superior con pedrería, su cabello rubio peinado en una coleta alta dejando muchos rulos sueltos que caían sobre su rostro y espalda. Muchos fueron los jóvenes que admiraron la hermosa visión que tenían de ella.

Los medios no se hicieron esperar tomaron numerosas fotos. Serena se sentía un poco apenada pues no estaba acostumbrada a ser el centro de atención. Su padre la esperaba al final de las escaleras y cuando estuvo junto a él, dio una vuelta por el gran salón y dio comienzo al baile.

Por su parte Darien y las chicas se cuestionaban que había pasado, pues no habían tenido noticias de Serena y ahora aparecía como hija del Señor Yoshira; después de iniciar el baile, Serena paso a bailar con papá Kenji y fueron varios los chicos que se disputaron, hasta que un caballero con su astucia llego a ella, dejando a su otro caballero muy frustrado.

Seiya: Vaya Bombón, sí que nos has sorprendido.

Serena: Todavía no me acostumbro a la idea, todo esto es tan reciente.

Seiya: no me imagino lo que debes de estar pensando.

Serena: Bueno no te preocupes, y ¿dónde están las chicas?

Seiya: Están por el jardín conjurando mil formas de llegar a ti.

Serena: Bueno les aviso a mis padres y vamos con ellas.

Seiya: Claro, vamos.

Después de avisarle a sus padres y eludir hábilmente a la prensa, se fueron hasta el jardín, en donde estaban todos, por otro lado Darien observaba la escena detenidamente, ya que no eran novios en este momento, pero no podía dejar de sentirse celoso, pero al observar a Serena pudo ver un dejo de tristeza en su mirada y sus sonrisas y la alegría característica de ella, no llegar a sus ojos.

Haruka: Yo propongo que Amy los distraiga con algo de bruma, Lita provoca un corto circuito apagando las luces y nosotras nos llevamos a Serena.

Amy: Considero que es muy exagerado y arriesgado.

Lita: Es cierto por qué mejor no esperamos a que ella se desocupe.

Rei: es verdad con tanta gente a su alrededor no ha estado tranquila un segundo.

Serena: Bueno ya no hace falta que busquen a la Guardia Nacional.

Hotaru: Princesa que bueno que está Usted bien.

Serena: Gracias, Hotaru, pero cuantas veces debo decirte que no me llames princesa, ustedes con mis amigas y pueden llamarme Serena solamente.

Hotaru: Es verdad, jajjaja.

Mina: Por cierto Serena que es todo esto.

Amy: Es verdad, como es que ahora eres hija del Señor Yoshira.

Serena: Es muy simple, mi madre falleció al darme a luz y como mi padre Kenshin quedo muy deprimido, mis papas Kenji e Ikuko ofrecieron a cuidarme mientras él se reponía, pasado el tiempo, cuando él se repuso, no me pudo separar de ellos ya que me había acostumbrado a ellos.

Taiki: Vaya es algo difícil de creer.

Yaten: Bueno si antes tenías admiradores, ahora te lloverán – dice a fin de molestar a Seiya, matando tres pájaros de un tiro –

Haruka: No puede ser ahora sí que tendremos que cuidarte cabeza de bombón.

Serena: Ah no, me niego a que estén pegadas de mí como la última vez.

Darien: ¿A qué te refieres?

Mina: Bueno es que la vez que Sailor Galaxia supo que Serena poseía una semilla estelar, parecíamos siamesas de Serena, pegadas a ella, jajajaja.

Serena: no lo pienso permitir.

Haruka: pero cabeza de bombón solo te queremos cuidar.

Serena: pues no veo cual sea el problema, ahora todo Tokio me conoce como Serenety Yoshira, y precisamente quería halar con Mina y Lita sobre eso.

Lita y Mina: Nosotras y para qué - dijeron al unísono.

Serena: Es que tengo un departamento cerca al parque Nº 10 y quería saber si querían mudarse conmigo, hay suficiente espacio - Las aludidas brincaban de la emoción – claro eso no quiere decir que van a estar detrás de mí siempre.

Haruka le dice a Michiru en voz baja: perfecto, así la mantendremos protegida, aunque a ella no le guste.

Serena: Bueno debo de regresar.

Darien: Serena, podrías concederme algún baile.

Serena: claro, nos vemos, los llamare para reunirnos un día de estos en el templo.

Y así se fue del brazo de Darien.

Darien: y como estas, y no digas que bien, pues no te creo.

Serena: Bueno todavía estoy un poco aturdida, pero saldré adelante.

Darien: eso no lo dudo, y cuando regresas a la Escuela.

Serena: pasado mañana, aún tengo que terminar de arreglar el departamento.

Darien: si quieres te ayudo.

Serena: vaya y por qué tanta amabilidad de tu parte – le dice irónicamente – donde está el Señor Arrogante que conozco.

Darien: Qué dices, yo siempre soy amable cabeza de chorlito - Serena le sonríe ampliamente –

Serena: Vaya como en los viejos tiempos verdad.

Darien: perdóname, fue algo involuntario, es que cuando me hablaste así, no pude evitarlo.

Serena: no te preocupes - lo abraza pues han llegado a la pista para comenzar a bailar – ya me hacía falta algo así en mi vida.

Darien: entonces a qué hora paso por ti, aprovecha que estoy libre.

Serena: pasa por mí a las 10 de la mañana.

Darien: no quieres dormir hasta tarde, con todo lo de la fiesta, deberías descansar más.

Serena: Debería pero no puedo, tengo muchas cosas que hacer y poco tiempo.

Darien suspira: está bien, tú mandas.

Serena: perfecto, eso era todo lo que quería escuchar.

Y así bailan el resto de la noche, hasta que dan por finalizada la fiesta, Darien se despide y promete pasarla a buscar a la hora acordada, la besa sutilmente en los labios y se retira mucho más tranquilo a su departamento. Las chicas por su parte se encuentran igual de satisfechas y entusiasmadas.