Hola de nuevo!

Siento haber tardado tanto en subir el nuevo capitulo; quería darle un giro nuevo a la trama. A ver si lo conseguí...jajaja

Acepto sugerencias y opiniones para continuar el capitulo.

Disfruten del capitulo =DDD


Capitulo 12: Un acontecimiento inesperado

Tres días habían pasado desde la confesión entre Tomoe y Nanami y todo había vuelto a la normalidad; la normalidad que se puede establecer entre un familiar y su maestro.

Nanami había vuelto a las clases de la escuela y a su trabajo como Diosa de la Tierra, sin embargo había algo nuevo en el ambiente. Tomoe se mostraba más cariñoso con Nanami y desde que habían pasado aquella noche juntos, el familiar era mucho más protector con la joven y no la dejaba en paz hasta que estuvieran en el templo.
Al igual habia comprobado que cuando se ponía faldas, Tomoe siempre refunfuñaba de más o simplemente la cubría con alguna camisa o kimono que llevase él para que ninguno otro la mirase.
Aunque aun le gustaba ponerle setas shitake en sus platillos, cosa que hacia que tubieran pequeñas discusiones que solían terminar en el cuarto del familiar, bajo las sabanas.
Nanami intentaba no tomarse muy enserio los celos del familiar aquellos últimos días, se decia a si misma que era la forma que tenia Tomoe de demostrarle lo que sentia por ella. Eso también, según lo que le habia aconsejado Kei en una de sus clases de la mañana.

~Por la mañana, en la escuela~

A la joven diosa de la Tierra le hacía gracia el comportamiento sobreprotector del kitsune y a pesar de que a veces le molestaba su actitud, debía admitir que amaba aquella fachada al igual que todas las demás de su querido familiar.

Amaba locamente a Tomoe. Miro enfurruñada su libreta de notas. En las esquinas aparecían pequeños dibujos del familiar. Algunos hasta tenían corazoncitos.

Cerró bruscamente la libreta. Y suspiro.

"Nanami, centrate en las clases" Se dijo mentalmente.

~Al final de la clase~

-Vámonos a casa Nanami-Le dijo el familiar después de un día de clases, Nanami quien estaba hablando con Kei y Ami muy animadamente, se volteo bastante sonrojada. Desde que sabía los sentimientos del familiar zorro cualquier palabra que dijera o su mera presencia la hacían sonrojar hasta las orejas. O quizá era el uniforme de verano que llevaba, que le marcaba aquellos músculos tan…impresionantes y que hacían a Nanami babear.

Nanami se despidió de sus compañeras y camino hacia el kitsune, quien la tomo de la mano para sacarla de allí y llevarla a la comodidad del templo.
Nanami miro sus manos, como aquella vez en el acuario, inconscientemente sonrió apretando su agarre. Tomoe la miro de reojo y le dio otro apretón, acercándola a su hombro.

-Tomoe

-¿Si?

-¿Quieres…ir a tomar un helado?-Se sorprendió por cómo le tembló el labio cuando observó como los ojos de Tomoe se quedaban fijos en su rostro durante unos segundos. El familiar asintió conforme con el plan y ambos emprendieron camino hacia una heladería de la ciudad.

Tomoe dejo a la joven en una mesa apartada, al lado de un gran ventanal y fue a pedir los helados, fijándose como varias de las clientas femeninas se le quedaban mirando, soltando algún que otro suspiro y risita que molesto un poco al joven pero que ignoro.

-Deme un helado de fresa y nata y otro de té verde con vainilla-Pidió con amabilidad y espero pacientemente a que le prepararan los helados.

Dejo ambos en la mesa con movimientos rápidos. Ambos helados los habían colocado en una copa con dos bolas de cremoso helado y encima unas decoraciones con galleta y unas graciosas sombrillitas coronando la parte superior.

-Waaa, casi da pena comérselo-Dijo Nanami con una sonrisa y los ojos brillantes. Tomoe pensó por un momento que se veía como su yo de 5 años y le hizo sonreír; cosa que no paso desapercibida para Nanami.

Comieron pacientemente los helados, Nanami intento darle conversación al familiar y este le contesto con monosílabos mientras jugaba con la cucharilla en su helado.
Hablaron del templo, que desde que había vuelto había recibido nuevas visitas pero no tantas como para alegrar al familiar zorro pero había sido un paso positivo para reanudar la actividad en el templo. Nanami estaba agradecida por ello.

Una hora después, volvían a emprender camino hacia el templo; Nanami, en un intento de diversión, se agarro del brazo del familiar, bastante cerca, que hizo que el kitsune se sonrojara levemente por la cercanía pero no hizo nada por apartarla. Otro caso raro de la nueva personalidad del familiar.

-"Huele increíble…"-Pensó para sí misma la joven. El olor era más intenso en la parte superior del brazo y se extendía hasta el cuello-"Querría acercarme para oler más…"-Negó rápidamente con la cabeza, peligrosa línea de pensamiento.

Se aparto de Tomoe para mirar un escaparate de una tienda de ropa tradicional, más como una escusa para que no viera lo sonrojada que estaba que para apartarse de la calidez del familiar.

Tomoe la observo un momento y la dejo divertirse un poco mientras él se iba a sentar a unos bancos, no muy lejos de allí.

Nanami seguía observando un pequeño pañuelo bordado en el escaparate cuando una mano se poso en su hombro. No era la de Tomoe.

-¿Eres…Nanami?

Se volteo lentamente. Conocía esa voz.

-¿Pá-pa?-Dio un respingo al verlo. Hacia cuanto… ¿más de un año? El hombre que tenia frente a ella vestía elegantemente, con ropas que desde luego no habría podido conseguir por sus propios medios. Lo conocía demasiado bien.

-Lo sabía. Eras tú, Nanami-Su amago de sonrisa no le gusto nada a Nanami quien se movió hacia su derecha, intentando apartarse de su lado. Él copio su movimiento, impidiéndole alejarse-Hija mía, ha pasado tanto tiempo…-Se acerco para abrazarla.

-No-Se movió hacia atrás, chocando con el escaparate, que impidió su huida-No me toques…

Tenía ganas de llorar, ¿Qué se supone que intentaba su padre? Había desaparecido dejándola sola todo este tiempo y ahora aparecía como si nada hubiera pasado y ¿Pensaba que ella lo iba a perdonar?

-Nanami-Su cara de perrito degollado no la iba a confundir, lo conocía de antes; cuando ella llegaba a casa de la escuela y él necesitaba dinero para comprar la comida y que luego se gastaba en sus apuestas. Y cuando volvía, habiendo perdido todo lo que había ganado, le ponía esa cara de pena pensando que Nanami lo iba a perdonar sin tener eso en cuenta-He obtenido un acuerdo perfecto. Por favor ven conmigo.

-¿Qué acuerdo?

-Vamos a ir a vivir a la casa de un amigo mío para empezar de nuevo. Los dos juntos.

¿De qué hablaba?

-¿Qué significa eso?

-Bueno, hija, veras, es que he llegado a un acuerdo con mi amigo.

-¿U-un acuerdo? ¿Qué clase de acuerdo?

Su padre bajo la mirada.

-Le he dado tu mano en matrimonio. Te casaras con su hijo, Yoh.

¿Cómo? ¿Había oído lo que creía haber oído?

-¿QUÉ?-Nanami estallo-No pienso casarme con él.

-Pero Nanami, es un trato…

-No lo haré-Su padre la sujeto de la muñeca-SUELTAME

-Nanami-Esta se volteo cuando escucho la voz de Tomoe. Sus ojos se llenaron de lagrimas, que preocuparon al familiar que agarro el hombro del hombre; quien se volteo y asustado por la mirada del kitsune, soltó el agarre de Nanami.
Tomoe corrió hacia la muchacha, colocándose delante de ella para protegerla, ella se agarro de su manga y se sorbió sonoramente la nariz. Tomoe quiso abrazarla para consolarla pero estaba demasiado ocupado machacando con la mirada a aquel hombre, que reconoció como el padre de Nanami.

El padre de Nanami parecía sorprendido por la presencia del kitsune que tardo en volver a hablar.

-¿Tu…eres?

-No importa quién soy; solo que no permitiré que le hagas daño a Nanami.

Nanami se sonrojo por las palabras del familiar pero agradeció que estuviera allí. Sabía que estaba protegida. Tomoe no iba a dejar que le pasase nada.

-No iba a hacerle daño

-No lo parecía-Agregó Tomoe.

-Nanami, ¿Quién es él?

Nanami avanzo un poco, hasta colocarse al lado del familiar y lo tomo de la mano; cosa que no paso desapercibida para su padre.

-Él es Tomoe-Dijo con voz firme, impresionada de no haber tartamudeado-Papá, no voy a aceptar ese trato tuyo porque ya tengo a alguien en mi vida-Se puso de puntillas y beso a Tomoe, quien cerró los ojos, correspondiéndola-Él es mi novio. Tomoe.


Continuara pronto =DD

Desde el principio de la serie me pareció que el padre de Nanami podría ser el tipico padre que da a su hija como moneda de cambio y me aprecio divertido que apareciera

en escena para darle drama y diversión a la trama.

Tomoe sobreprotector / como lo amo (L) jajajaja