Anadei: ¡Nya! ¡Hola queridos lectores! Un gusto saludarlo ya teníamos tiempo sin subir un capitulo, ¿verdad sempai?

Ai: Púdrete

Anadei: ¿Por qué me contesta asi? No sea tan mala conmigo oreno kawaii kawwaiii sempai no puede tratarme con más C..A..R..I..Ñ..O X3

Ai: Ya lo veremos ¬.¬ Y ahora has el favor de saludar a nuestra invitada especial.

Anadei: CON USTEDES LA LINDA ¡BLUE-SALAMON¡ ganadora de nuestro concurso y la cual saldrá en este capítulo junto con sus autoras esperen a los siguientes capítulos ya que tendrán otras oportunidades de participar para salir con nosotras en los capítulos que siguen los esperamos y concursen para más información al final del capítulo nyan.

Ai: Y también les pedimos una disculpa por la tardanza, pero como verán el capitulo fue muy largo y me llevo tiempo escribirlo, en especial por mi inicio de tesis entre otras cosas, ahora la música necesaria para este es:

- Youll never find another love like mine de Lou Rawls.

- Les amants de Edith Piaf.

- Je T´Aime de Kelly Sweet.

- C´est L´amour de Edit Piaf.

- Ne me quitte pas de Jacques Brel.

Disclaimer: Los personajes de Hetalia pertenecen a su respectivo dueño, México es mía al igual que la historia, solo pido prestado los personajes de los países. :3

Advertencia: Si hay algún dedazo o alguna falta de ortografía, desde este momento una disculpa, lo que mas me urgía era subir ya el capitulo y pues no pude leerlo, eso todo.

Anadei: Sin mas que agregar los dejamos con el capítulo.

Ai: Espero y lo disfruten...


VII. Flor de Iris.

-¡Bienvenidos al país del amour! ¡Y a la ciudad de las luces Paris! ¡Disfruten del amour que podrán encontrar aquí! ¡Merci beaucoup! –

-¡Dios apiádate de mí! ¡Por favor! – Se lamentó México al tener que pasar 3 días con el ser más pervertido del planeta.

-México mon amour Tu hermano mayor y amor eterno está aquí - Corría Francia a su encuentro rodeado de flores y brillitos.

-Hola Francia – Le saludo sin entusiasmo.

-¡Vamos mon petit! No pongas esa cara, sonríe que así te ves más hermosa – Le abrazo por los hombros – Por cierto ¿No me vas a dar mi beso de bienvenida? – Se le acerco estirando los labios para besarle.

-Bienvenida ¡ESTO! – Le golpeo de lleno en el rostro mandándolo a volar.

-¡¿Por qué?! - Grito mientras volaba por la sala del aeropuerto.

-¡Hmph! ¿Qué se cree? – Volteo el rostro molesta - ¡Ah! Ahí está mi maleta – Se fue a recogerla – Vamos Francia, no te quedes aplastado – Dijo literalmente cuando paso a su lado.

-México… Eres muy cruel – Se quejó con dificultad al estar incrustado en la pared – "Pero no me daré por vencido" – Pensaba mientras salía de su lamentable estado – México-chan - Salió tras ella.

-Este va a ser un día largo – Susurro con pesar.

-Vamos mon petit, no te enojes conmigo – Le dijo mientras le abría la puerta de un taxi – Y disfruta de la vista – Sugirió mientras subía al taxi por la otra puerta.

-¿Où faire Monsieur? – Le pregunto el taxista.

-A la casa del amour – Tomo entre sus manos las palmas de México y el taxi comenzó a avanzar.

-Suéltame – Lo amenazo con la mirada.

-Esa mirada, solo hace que me excite más – Se abalanzo contra ella.

-¡Aléjate! – Lo golpe en el rostro.

-No me rendiré – Siguió insistiendo soportando los golpes que le daba México.

Así estuvieron todo el camino hasta llegar a la casa de Francia.

-Gracias por traernos y perdone las molestias causadas – Se disculpó México con el taxista.

-No se preocupe madame – Dijo el conductor poniendo en marcha el taxi y desapareciendo entre las calles.

–Bien, terminemos con esto – Entro a la casa de Francia.

-Sí, terminemos con tu voto de celibato – Murmuro maliciosamente.

-¿Dijiste algo? – Le volteo a ver con un aura asesina rodeándola.

-Na-Nada Jejejeje – Sonrió forzadamente.

Ya dentro de la casa…

-Muy bien, el tratado que quiero firmar contigo es sobre los caracoles –

-¿Caracoles? – Pregunto totalmente desconcertada.

-Sí, quiero que exportes los caracoles de tu casa a la mia – Se puso serio.

-¿Para que los quieres? – Le puso toda la atención del mundo.

-Para el escargot, maîtresse – Sonrió llenándose de brillitos y perdiendo la seriedad.

-Y-Ya veo – Sonrió arrepentida de ponerle atención - ¿Y cuáles son los puntos a tratar? –

-Lo que sigue es… -

2 horas después…

-Bien, terminamos *Sigh* - Suspiro aliviada.

-Ahora pasemos a asuntos más importantes –

-¿Y esos son? –

-¡Hacerte mi amante! – Se lanzó sobre ella.

-Ni en tus sueños – Lo golpeo en la cara con el pie.

-Urgh – Se quejó del dolor mientras intentaba calmar su agonía.

-¡Me voy! – Salió por la puerta.

-¡México espera! – Intento detenerla.

-No me sigas *DOM* - Le azoto la puerta en la cara.

-No permitiré que dejes Paris – Saco un celular para llamar a un subordinado – Pon en marcha el plan 3 – Ordeno brevemente.

-Oui – Fue la respuesta que obtuvo.

-México mon amour – Salió tras de ella.

En el aeropuerto…

-Esto debe ser una broma – Dijo incrédula de lo que veía.

-No, es verdad – Sonrió socarronamente Francia.

-¡¿Cómo es posible que un aeropuerto internacional entre en huelga en solo 2 horas y por una absurda situación?! – Señalo indignada un letrero que demandaba mejor comida para los empleados.

-Es que estamos inconformes y la comida siempre es esencial – Hizo un puchero.

-¡Demonios! – Grito frustrada.

-No te queda más opción que quedarte los 3 días conmigo como estaba planeado – Sonrió victoriosamente.

-Bien pero me largo en cuanto termine la huelga – Le advirtió mientras regresaban a la casa del francés.

-Sí, lo que digas mon amour – La comenzó a seguir – "Buen trabajo" – Volteo brevemente levantando el pulgar a sus empleados.

-"De nada" – Lo imitaron.

-¡Ah! Lo había olvidado – Se detuvo al recordar algo.

-¿Sucede algo mon petit? –

-Olvide lavar mi ropa, ocupo una lavandería – Busco con la mira dicho lugar.

-No te preocupes, conozco un lugar – Se puso en marcha.

20 minutos después…

-Gracias – Dijo México saliendo del establecimiento – Genial, me quede sin ropa *Sigh* - Suspiro desganada.

-No te preocupes mon amour – Le puso una mano en su hombro derecho – Yo lo arreglo – Le sonrió confiado.

-¿Así? ¿Cómo? – Pregunto escéptica.

-Ya lo veras – La tomo del dorso de la mano suavemente llevándola a una tienda cercana con ropa.

-¿Quieres comprarme ropa? –

-Así es, escoge lo que quieras, yo lo pagare – Sonrió llenándose de brillitos y rosas, adentrándose en un mundo soñador.

Imaginación de Francia

-¡Oh Francia! No puedes hacer esto, no quiero que gastes en mi – Le tomo de las manos y le veía con ojos muy dulces.

-No tengo problema en gastar en ti mon amour – Le miro directo a los ojos.

-No, mejor regresemos a tu casa y andemos desnudos por tu hogar –

-Ohonhonhonhonhonhon Mon amour me haces tan feliz – Se acercó a besarle.

-Y tú haces que mi corazón se acelere – Cerro los ojos para besarle.

Fin de la imaginación de Francia

Volviendo a la realidad….

-Sí, eso estaría bien – Susurro mientras se limpiaba la baba del rostro que había tirado por imaginar dicha escena.

-Y quiero eso y ese otro ¡Ah! Ese vestido es lindo me lo da en mi talla y esos zapatos les combinan perfectamente –

-¡Ahhhhhh! ¡México! Pensé que no ibas a querer comprar y me tendrías consideración – Recordando su ensoñación.

-Claro eso quisieras… Voy hace que tu economía decaiga – Sonrió con malicia.

-Sacrebleu – Decayó en depresión por su estado financiero.

1 hora después…..

-Gracias por su compra – Les despidió la encargada de la tienda.

-¡Vamos Francia apresúrate! –

-Y-Ya voy mon amour – Decía con trabajo ya que se encontraba cargando forzadamente todo lo que México compro.

-Por cierto – Detuvo su andar – Gra-Gracias por comprarme todo esto – Se sonrojo un poco.

-México – Susurro suavemente al verla tan adorablemente sonrojada - ¡Te hare mia! – Salto sobre ella intentando meterle mano en sus playas vírgenes.

-¡Suéltame idiota! ¡¿Dónde hay un héroe cuando se necesita?! – Grito al cielo mientras luchaba para quitarse al pervertido de Francia.

-Ohonhonhonhonhonhon Déjate amar mon cher – Luchaba por darle amour.

Ahora se preguntaran ¿Dónde demonios están los espías? Bueno para eso tenemos que volver a Italia…

-¡Bloody Hell! ¡Sáquenme de aquí! – Grito Inglaterra tras las rejas - ¡Cuando salga juro que lo pagaras Frog! – Sacudía los barrotes.

-¡¿Y de quien crees que fue la culpa?! – Le miraron todos con reproche.

-¡Cállense! Mal-Malditos – Se deprimió recordando lo sucedido.

Flashback

-¡Oh! Alemania, Japón, chicos ¿Qué hacen por aquí? Ve - Los descubrió Italia cuando regresaban de despedir a México.

-Si ¿Qué hacen aquí malditos bastardos? – Pregunto Romano.

-No-Nosotros solo estamos de visita – Fue la mejor escusa que pudo pensar Japón - ¿No es así capitán sádico? –

-Si… ¡Que no me digas así! – Se enojó Alemania por apodo.

-Ve Alemania tiene razón, Japón no debes decirle así – Regaño suavemente Italia.

-Italia – Susurro Alemania admirándolo un poco.

-Ese apodo es muy simple, le queda mejor: "Capitán Pervertido Súper Macho Sádico Masoquista" – Exclamo como si fuera un nuevo juguete.

-Ti-Tienes razón Italia, ese apodo es mucho mejor – Lo apoyo Japón.

-Los odio – Susurro Alemania desde su esquina EMOtiva.

-Es extraño verlos a todos juntos pero me alegro que el bastardo de Francia no haya venido – Dijo con cierto alivio Romano captando la atención de todos.

-FRAN-CIA – Susurro España con malignidad – ¡Ese maldito se nos adelantó! – Salió corriendo hacia la línea de vuelo.

-¿Y cuál es el problema - aru? – Pregunto China siguiéndolo junto a los demás hacia la zona de compra de boletos.

-El problema es que Francia es el siguiente destino de México – Respondió España sombrío.

-¡EHHHHHH! – Aumentaron la velocidad para salir a su próximo destino.

-Si algo le pasa a México, alguien sufrirá KOL KOL KOL KOL KOL – Miraba amenazantemente a E.U.

-Nahahahaha ¡No se preocupen el Hero lo resolverá! – Presumió el idio… digo E.U.

-¡Ese maldito! – Salió disparado Inglaterra pasando a los demás y llegando con la vendedora de los boletos antes que los otros – Nueve boletos para Francia y que sea rápido – Pidió totalmente exaltado a la señorita.

-Lo siento señor tiene usted y sus amigos vetada la entrada a Francia hasta pasado mañana – Les dijo amablemente.

-¡¿De qué demonios está hablando?! – Lo tomo de las solapas de su ropa y la comenzó a sacudir - ¡¿Quién le dio esta orden?! – Pregunto histérico y furioso.

-Se-Señor por favor tranquilícese, fue orden directa del señor Francia – Contesto totalmente mareada por las sacudidas.

-Ese maldito Frog – Estallo en llamas de furia – Escúcheme bien mujer o nos vende los boletos o juro que de esta no se salva – La amenazo.

-¡Se-Seguridad! – Grito la pobre mujer captando en seguida la atención de los guardias de seguridad (Ai: Vamos que en Italia los hombres siempre están atentos a las mujeres… Me voy a vivir a Italia *¬*).

-¡Otra vez usted! – Dijo una voz conocida a espaldas de Inglaterra.

-Mal-Maldición – Susurro con pesar al reconocer al mismo guardia que había ofendido en el coliseo - ¡BLOODY HELL! – Grito mientras era arrastrado por varios guardias a la comisionaría.

Fin del flashback

-¿Por qué siempre que nos arrestan tiene que ser tu culpa – aru? – Se deprimió un poco China.

-Cállense yo… lo si-siento – Susurro apenado – Pero ¡¿Por qué demonios no hacen algo los inútiles de Italia?! ¿Y porque están ustedes también encerrados? – Perdió totalmente la calma.

-Ve Porque pensaron que éramos sus cómplices – Respondió Italia temblando de miedo.

-Tu nos metiste en esto, así que sácanos maldito bastardo – Le dijo Romano temblando igualmente que su hermano.

-¡Pero ustedes son sus malditos representantes! – Grito hecho un demonio.

-¡VE/CHIGII! – Gritaron aterrados.

-¡Quieren mantener la calma! ¡Y por favor E.U. deja de tocar esa maldita cosa! – Le grito completamente exaltado Alemania.

-Tsk críticos siempre exigentes – Se quejó haciendo un mohín con los labios.

-Bien, vamos a tranquilizarnos y a planear una forma de salir de aquí, por favor – Pidió educadamente Japón.

-Si – Respondió de mala gana E.U. – "Ocupo un Héroe" – Resonó en la mente de E.U. el grito de México captado por su mechón – ¡México está en peligro! – Dijo captando la atención de todos.

-¿Cómo lo sabes – aru? – Pregunto desconcertado.

-Lo sé porque mi mechón se ha puesto recto – Señalo su cabeza mostrando su mechón que parecía una antena.

-Tenemos que… - Comenzó a hablar Alemania pero fue interrumpido por las pisadas de un guardia que se acercaba con la comida.

-Aquí tienen su comida – Les paso a cada quien una pieza de pan como comida.

-¿Qué significa esto? – Preguntaron sorprendidos todos por la comida recibida.

-Si señor oficial ¿Acaso no hay pasta? Ve – Pregunto un poco triste Italia.

-Sobre eso señor… La ley dice que no se le dará pasta a las personas que ataquen a una señorita – Le recordó el oficial (Ai: Ley inventada por su servidora XD).

-Ya lo recordé – Se deprimieron los Italias.

-Esto no me llenara ufu - Sonrió con un aura negra Rusia – Tendré que practicar canibalismo Kol Kol Kol Kol - Saco su piqueta mirando con ojos hambrientos a los demás.

-¡Imbécil emancipado! ¡Has algo! – Le pidió ayuda Inglaterra a E.U. escondiéndose atrás de Alemania con los demás.

-O.K. – Comenzó a tocar la armónica.

-Todo menos eso – aru – Se tapó los oídos China.

-Comida – Se acercó a ellos amenazadoramente Rusia.

-¡Socorro! – Salieron corriendo en círculos evitando ser golpeados con la piqueta.

-¡Ayúdanos Superman digo Canadá! – Rogo España.

Mientras en la oficina de la policía…

-Quisiera sacar a mis amigos – Pidió amablemente Canadá.

-¡Ah! Señor Taco ¿De nuevo por acá? Veré que puedo hacer – Se retiró a ver a su superior.

-Es Matthew – maple –

Volviendo a Francia…

-¡Maldito imbécil! – Dijo México cuando se pudo liberar de Francia quien estaba en el suelo medio muerto.

-S-Se hace la difícil pero ya caerá en mis brazos – Se levantó con dificultad mientras limpiaba un rastro de sangre de su rostro – Vamos México, no te enojes y vayamos de paseo – La siguió volviendo a cargar las bolsas y cajas.

-Bien pero quiero que estés a diez metros de mi – Le regreso a ver por sobre el hombro y con un aura maligna alrededor de ella.

-¡Aye! – Dijo encogido del miedo.

Después de haber dejado las compras en casa de Francia, decidieron salir a sus destinos en la ciudad de Paris…

Museo del Louvre

-¿Y qué te parece amour? – Sonrió con prepotencia y presunción.

-¡¿Eh?! ¿Dijiste algo? – Pregunto haciéndose la que no le prestaba atención – "Esto es fascinante" – Pensaba México emocionada mientras miraba a su alrededor ocultando su emoción.

-¡Vamos México! Préstale atención a tu hermano mayor - Le puso ambas manos en los hombros mientras aplicaba un pequeño masaje - ¿Oh quieres regresar a casa y jugar? – Le susurró al oído.

-Por supuesto que NO ¡Idiota! – Le golpeo en la cara sin siquiera voltearlo a ver.

-Eso duele ciel – Se sobo su nariz enrojecida por el golpe.

-Sí, lo que digas – Se alejó de el para admirar las obras artísticas - ¡La Mona Lisa! – Se detuvo para admirarla sin poder esconder su emoción.

-La Gioconda es una de mis obras artísticas más hermosas – Sonrió con presunción y con brillos alrededor suyo.

-¿Y cuándo se la piensas devolver a Italia? – Pregunto rompiendo la jactancia de Francia en miles de pedazos.

-*Cof Cof* ¡México! ¡Vayamos a ver esa otra obra! – La tomo de la mano alejándose de la Mona Lisa y sonriendo forzadamente queriendo evitar la pregunta.

-¡Woah! El David – Dijo emocionada cuando algo llamo su atención respecto a la escultura.

-¡Verdad! Es magnifique – La volteo a ver - ¿Sucede algo? – Pregunto al verla muy concentrada y con la mirada fija en cierta parte de la estatua.

-No sabía que venían en tamaños distintos – Refiriéndose al pene del David.

-Ohonhonhonhonhonhon Mon petit México aún es muy joven, eso o aun eres virgen pero eso es imposible ya que sabes muchas cosas – Comento no creyendo su segunda conjetura.

-Si lo soy – Respondió sin voltearle a ver.

-¿Eh? ¿Qué eres? – Dijo poniéndole toda la atención del mundo.

-Soy virgen – Le respondió regresando a verle.

-¡EH! ¡ERES VIRGEN! – Resonó por todo el planeta incluso los espías lo escucharon.

-¿Qué fue eso? – Pregunto Alemania contraído.

-No lo sé pero… Presiento que México-chan firmo su declaración de muerte – Comento Japón previendo lo peor.

-Si – Respondieron todos y asintieron al mismo tiempo.

-¡Pero eso es imposible! – Dijo Francia cuando salió de su asombro – Sabes mucho del tema y a veces hablas con mucho doble sentido – Menciono las ocasiones que la había escuchado hablar.

-Eso es típico de mi gente - Le restó importancia – Mejor sigamos el recorrido – Se comenzó a alejar.

-México…. Tú…. Serás….. ¡MIA DEFINITIVAMENTE! – Dijo poniendo una cara de determinación pervertida y exhalando humo por sus fosas nasales – Espérame MON AMOUR - Salió tras ella dando saltos y piruetas de bailarina de ballet.

-¡Ah! El pensador – Dijo reconociendo la gran escultura - ¿Me pregunto que estará pensando? – Se le quedo viendo.

-El piensa que deberíamos de hacerlo – Le susurro Francia en el oído ocasionando que México se enojara y lo apartara de un manotazo.

-¡Esa es Psique y Cupido! ¡Que hermoso! – Dijo ilusionada por el beso que se daban.

-Deberíamos imitarlos mon cher – Dijo Francia tomándola en sus brazos al mismo tiempo que la recostaba levemente e intentaba besarle.

-¡Ni en tus sueños! – Le dio un puñetazo y se alejó queriendo admirar más obras de arte - ¡Esa es la Venus de Botticelli! ¡Que linda! – Quiso acercarse para verla mejor pero se vio interrumpida por una trampilla que se abrió del suelo, de donde salió una gran concha en la cual se encontraba Francia imitando a la Venus completamente en todo aspecto.

-México ¡Seamos uno! – Le sonrió de medio lado al mismo tiempo que abrió sus brazos para que ella le abrazara.

-Ni loca – Le encerró dentro de la gran concha mientras ella dejaba el museo.

-¡México! ¡Déjame salir! S'il vous plaît – Pidió mientras intentaba salir de su encierro.

-Está bien – Se regresó a sacarlo.

-Sabía que me deseabas – La abrazo de improvisto restregándose en sus pechos.

-¡GRANDISIMO IMBECIL! – Le metió una santa golpiza cuando se libró de su abrazo.

Unos minutos después…

Arco del Triunfo

-Y este es el monumento que mando construir Napoleón, mi mejor jefe y mi mejor época en aquellos tiempos – Dijo mientras recordaba un magullado Francia.

-Y desde entonces no has vuelto a ser el mismo – Comento México logrando deprimir a Francia.

-No tienes que ser tan cruel mon amour – Dijo con unas leves lágrimas en los ojos.

-Sí, si claro – Lo ignoraba por completo – Ahora se bueno y tráeme algo de beber – Le ordeno mientras se entretenía sacando fotos.

-Como digas – Se alejó de ella un poco deprimido - ¿Acaso estoy perdiendo mi toque especial? -–Se preguntó así mismo – Debería probar con otra mujer para comprobarlo – Busco con la mirada una posible presa – Y creo que las encontré – Dijo cuándo diviso a 3 jovencitas turistas – Hora del amour – Se acercó silenciosamente a sus víctimas – Pero antes tengo que cumplir con el pedido de mon petit – Dijo recordando su tarea y parando sus acciones – Llamare a alguien que lo haga por mí – Y dicho esto llamo a un subordinado suyo para cumplir tal tarea y así seguir con lo que tenía en mente.

Mientras con las 3 pobres victimas…

-¡Ah! Francia el país del amor y la ventana al pasado de historias increíbles – Dijo con aire soñador una chica de cabello blanco y ojos azules.

-Ai no sabía que te emocionara tanto esta visita a Francia – Comento contenta una chica de cabellos oscuros y mirada almendrada – Esto es emocionante ¿Verdad Hiromi? – Le pregunto a su acompañante.

-Sí, lo es – Respondió tímidamente la mencionada.

-¡Vamos! No seas tan tímida Hiromi – Le abrazo por el cuello a la jovencita de cabellos castaños y ondulados para brindarle más confianza.

-L-Lo intentare – Contesto un poco avergonzada por la cercanía de su compañera de viaje.

-Ana no la presiones – Le reprendió Ai – Además ¿A quién demonios le importa la actitud de Hiromi o la historia de Francia? Si estoy viendo algo mucho más importante – Comento llena de ilusión en su mirar.

-¿Por qué ese cambio de actitud tan de repente? – Pregunto Ana un poco preocupada.

-¡Por eso! – Señalo delante suya totalmente emocionada una gran chocolatería - ¡El paraíso me espera! – Salió corriendo dejando atrás a sus acompañantes.

-¡Espera Ai! ¡El médico dijo que no podías comer muchos chocolates por tus ataques de locura! – Salió Ana tras de ella dejando sola a Hiromi.

-Es-Esperen – Intento Hiromi seguirlas pero un par de manos la detuvieron.

-Quería entretenerme con las 3 al mismo tiempo pero contigo es más que suficiente – Dijo Francia en su oído mientras le masajeaba ambos senos a la pequeña Hiromi - ¿Qué me dices? ¿Te quieres divertir? – Le pregunto sensualmente al tiempo que le besaba el cuello.

-Ahh - Gimió Hiromi por las expertas caricias al tiempo que se sonrojaba por completo de la cara – S-Si – Respondió tímidamente mientras mordía un poco su pulgar para calmar sus gemidos y jadeos.

-Te hare ver el cielo mon amour – Dijo mientras le volteaba un poco el rostro con la intención de besarle.

-¡En tus sueños viejo rabo verde! – Le respondió una voz de ultratumba a sus espaldas congelando en el acto la acción de Francia y regresando a ver la fuente de la voz.

-Hola mon cher ¿Qué tal van las fotos? Por cierto, no encontraron agua y te trajeron un jugo ¿Está bien? ¿Verdad? – Le enseño el jugo que se encontraba dentro de una botella de vidrio, la cual era sostenida por su subordinado.

-Es perfecta… – Sonrió con maldad e ira contenida mientras tomaba entre sus manos la botella.

-Me alegra – Sonreía nerviosamente aun sin soltar a su presa.

-¡Perfecta para rompértela en la cabeza! *CRASH* - Se escuchó cuando cumplió su acción dejando en el proceso inconsciente a Francia en el suelo - ¡Maldito idiota! No puedo dejarte solo ni diez minutos y ya estas manoseando a medio mundo – Dijo mientras se llevaba arrastrando a Francia por los pies a su siguiente destino, dejando a los espectadores atónitos – Por cierto, lamento que se haya propasado contigo – Le dijo México a Hiromi.

-P-Pero yo… - Intento decirle algo la apenada Hiromi.

-No te preocupes por el pervertido lo alejare de ti – Le dijo interrumpiendo a Hiromi y partiendo del lugar.

-¡Hiromi! Ya volvimos ¿De qué nos perdimos? – Pregunto Ana mientras arrastraba a una mareada Ai.

-Demasiados chocolates – Murmuraba Ai en su mareo - ¡Pero era el paraíso hecho realidad! – Dijo regresando a la normalidad.

-Yo… - Murmuro Hiromi.

-¿Qué sucede? – Preguntaron al mismo tiempo sus acompañantes.

-No… - Dijo en un tono muy bajo haciendo que sus acompañantes se le acercaran para oírla.

-¿Si? – Preguntaron curiosas.

-¡No se queden solas en Francia por que se quedaran insatisfechas sexualmente! – Grito a todo pulmón aturdiendo un poco a sus acompañantes – Ya me siento mejor – Dijo sonriendo después de recuperarse de lo sucedido.

-Nos alegramos – Sonrieron forzadamente sus dos amigas.

-¡Bien sigamos con la visita! – Dijo con mucha emoción al mismo tiempo que elevaba un puño al cielo – Después de todo la vida es corta y tenemos que aprovecharla – Les sonrió a sus alocadas acompañantes.

-Tienes razón – Le apoyo Ana.

-¡Divirtámonos al máximo! – Grito Ai.

-¡Sí! – La corearon las otras dos.

-¡Oh! ¡Dulces! – Dijo Ai corriendo a una dulcería olvidando por completo a sus amigas.

-¡Ai! – Gritaron ambas reprobatoriamente a su amiga.

Ahora volviendo con la pareja dispareja….

Castillos de Loira

-¡Estos son mis más grandes tesoros! ¡¿A que son impresionantes?! – Dijo con gran engreimiento en su voz.

-Si como sea – Le restó importancia – He visto varios – Se encogió de hombros quitándole lo importante, para después sacar fotos de los castillos por los que pasaban.

-Así que esto no te impresiona – Comento en voz baja – Entonces no me queda otra opción, más que mostrarte uno de mis grandes orgullos ¡Vamos! – La tomo de la mano mientras salían corriendo a su siguiente visita.

Palacio de Versalles

-¡Te presento mi más grande tesoro! – Grito emocionado cuando llegaron al palacio.

-¡Increíble! – Dijo boquiabierta – A-Aunque no es para tanto – Comento intentando recuperar su postura de indiferencia.

-Pero esto solo es la imagen por fuera, adentro hay mejores vistas – Le dijo guiñándole el ojo.

-¿Cómo cuáles? – Pregunto poniéndole toda la atención del mundo.

-Son varias – Respondió mientras pensaba en los distintos sitios que podrían ver – Pero en vez de decírtelo te los mostrare – Dijo tomándola por el dorso de la mano para así guiarla y darle un tour especial a su invitada.

-¡Que hermoso! – Comento embelesada por los grandes jardines que conformaban el palacio.

-Y hay más – La guio a otra área del palacio – Este es el salón de baile – Le mostro un enorme salón con intricados adornos y hermosas pinturas.

-¡Es asombroso! – Comento mientras le brillaban los ojos de emoción.

-Y falta lo mejor – La condujo por un amplio pasillo – Es lo mejor que puede existir en todo el palacio – Dijo abriéndole la puerta para que entrara primero México.

-¿Un dormitorio? ¿Esto es lo mejor del palacio? – Pregunto escéptica.

-Así es – Cerro la puerta con llave - ¡Porque este el lugar donde perderás tu inocencia! – Se lanzó sobre ella como un perro en celo.

-¡Gran imbécil! – Forcejeaba por quitarse a Francia de encima.

-No te preocupes México, al principio siempre me evitaras pero después pedirás por más – Sonrió lujurioso.

-Te hare ver de nuevo el 5 de mayo ¡Maldito barbón! – Estallo en ira.

5 minutos después…

-Tenías razón, al principio fue lo mismo pero después realmente disfrute golpearte – Salió sonriendo de la habitación dejando a Francia golpeado y tirado en medio de un charco de sangre.

-S-Si no funciona el ataque directo… utilizare otra estrategia – Dijo cuándo se recuperaba poco a poco y salía tras México a su siguiente destino.

Catedral de Notre Dame

-¡Bienvenida a la hermosa Notre Dame mon amour! – Dijo Francia volviendo a su actitud orgullosa.

-Es mucho mejor de lo que imagine – Comento estupefacta.

-Verdad que lo es – Sonrió emocionado de captar finalmente la atención de su acompañante.

-Si – Le dio por primera vez la razón a Francia – Por cierto ¿Qué significa este símbolo? – Pregunto señalando varios dibujos y adornos de la catedral.

-¡Ah! Eso es la flor de Iris – Respondió reconociendo lo que señalaba México.

-Flor de Iris – Susurro viéndola fijamente - ¿Y qué significa? – Pregunto con curiosidad.

-La flor de Iris representa en mi país la realeza pero también la atribuimos a la sagrada familia, en donde se da la Fe, sabiduría y valor de la divinidad, aunque tiene muchos más significados… – Se quedó pensando en una respuesta más simple.

-Ya veo es una flor con historia – Dijo entusiasmada.

-Así es pero si tuviera que decirlo resumidamente su historia, sería como un mensaje y una promesa de esperanza para el hombre – Comento sonriendo.

-Es una flor increíble – Sonrió con gran dulzura.

-México – Susurro suavemente mientras se perdía en la tierna imagen que le daba su acompañante al sonreír - *DOKI* *DOKI* - Comenzó a latir el corazón de Francia – "¿Qué es esto?" – Pensaba mientras se tocaba el pecho – "Mi corazón no deja de latir fuertemente… ¿Por qué?... ¡¿Es imposible verdad?!" – Se sorprendió al comprender un poco la situación en que se encontraba – "¡Es imposible! ¿No puede ser que me haya enamorado de México realmente? ¡¿Verdad?! – Pensó sorprendido al descubrir sus propios sentimientos que se encontraban a flor de piel.

-¿Sucede algo? – Pregunto México al ver a Francia completamente rojo del rostro.

-¡E-EH!... Y-Yo… No pasa nada… jajajaja – Se rascaba nerviosamente la cabeza – A-Además ¡¿Por qué nos quedamos aquí?! ¡Aún hay mucho por ver! Jajajaja – Reía nerviosamente intentando disimular su sonrojo.

-¿Realmente te sientes bien? – Pregunto un poco extrañada por la actitud de Francia.

-Cla-Claro que estoy bien ¡Ya se! Vamos a tocar las campanas de la catedral eso es divertido ¿Verdad? Jejejeje – Reía con los nervios de punta mientras empujaba a México por la espalda para ir al campanario.

-D-De acuerdo – Contesto no muy convencida por la actitud de Francia.

En el campanario….

-¡¿A que es una hermosa vista?! – Dijo Francia cerca del gran ventanal.

*DING* *DONG* *DING* *DONG* Sonaron las campanas tirando en el proceso a Francia por el borde del campanario al ser empujado por la enorme campana.

-¿Dijiste algo Francia? – Pregunto México después de haber terminado de tocar la campana, pero no recibió respuesta por parte de su interlocutor - ¿Francia? – Pregunto buscándolo por todo el campanario pero sin encontrarlo.

-¡Mon cher por favor ayúdame! – Se oyó el grito de Francia por fuera del campanario.

-¡Dios Mio! ¡Francia! ¡¿Cómo llegaste ahí?! – Pregunto alarmada.

-¡Eso no importa! ¡Ayúdame a subir! – Pidió casi llorando.

-¡Dame tu mano! – Le pidió mientras se estiraba para subirlo.

-S-Si – Se estiro todo lo que pudo hasta alcanzar la mano de México.

-¡Te tengo! – Comenzó a jalarlo para subirlo de vuelta al campanario - ¡Ugh! ¡E-Estas demasiado pesado! ¡Deberías ponerte a dieta! – Dijo México con dificultad mientras hacia un gran esfuerzo para no dejarlo caer.

-¡Que cruel! Para que sepas, que yo todo lo que como lo distribuyo en energía para mis 10 horas diarias de sexo – Le dijo enojado.

-¡UGH! ¡Esa es información que no quería saber! – Grito al mismo tiempo que lograba subir a Francia al campanario.

-E-Eso… Ahh… fue… Ahh… un… Ahh… horrible… momento – Dijo respirando entrecortadamente.

-Si… Ahh… lo… Ahh… fue – Le contesto México en el mismo estado.

*Uf* Suspiraron ambos aliviados.

-¿Y ahora a dónde vamos? – Pregunto México cuando se recuperó del susto.

-Iremos a la Torre Eiffel – Dijo sonriendo emocionado.

-¡Entonces! ¿Qué esperamos? ¡Vamos! - -Dijo encaminándose a la salida.

-¡Espera! – La detuvo en sus acciones – Aun no iremos, regresaremos a casa y preparare la visita – Le comento con cierto toque de misterio.

-Pero yo ya quiero ir – Comento haciendo un puchero con los labios.

-Vamos, no te comportes como una niña malcriada – Le tomo del brazo para regresar a la casa de Francia.

-Bien – Respondió resignada y dejándose guiar.

En casa de Francia…

-Toma – Le dio Francia una caja de la ropa recién comprada de México – Póntelo – Le pidió.

-¿Para qué? – Pregunto desconcertada.

-Ya lo veras – Respondió con una misteriosa felicidad.

-Está bien – Se fue a vestir.

-Te pones más linda de lo que estas, pasaran por ti dentro de una hora – Se marchó dejando a México sola en su casa.

-¿Y ahora este que trae? – Se preguntó a sí misma.

Una hora después, ya en la noche….

-Buenas noches señorita, el señor Francia me mando por usted – Saludo el chofer de una limosina que se encontraba abriendo la puerta a su clienta.

-Gracias – Le contesto mientras subía a la parte trasera del vehículo.

-No es nada – Le cerró la puerta cuando ingreso.

Torre Eiffel

-Bienvenida mon cher – Le saludo Francia el cual vestía de traje y se había amarrado el cabello en una coleta baja – Te ves hermosa mon ange – La alago al verla vestida con un bello vestido color morado obscuro largo y abierto del lado derecho de la pierna y sujeto por un tirante que le atravesaba por medio del pecho, luciendo además de una zapatillas plateadas y con el cabello rizado.

-Gracias, pero… -

-Vamos a entrar mon coeur – Dijo interrumpiéndola al mismo tiempo que la rodeaba con su brazo derecho y la guiaba al ascensor de la torre.

-¿Qué planeas? – Pregunto con sospecha.

-Tú no te preocupes y déjate ser – Le sonrió de medio lado.

*Tin* Fue el sonido que produjo el elevador de la torre al llegar a su destino.

-¡Esto debe ser un sueño! – Dijo anonada al ver el lugar decorado para una cena a la luz de la luna, ya que en cuanto estuvieron sentados, las luces de la torre fueron apagadas, así como sus alrededores y unas velas iluminaron inmediatamente el lugar.

-¿Qué opinas de tu sorpresa ma bien-aimée? – Pregunto mientras besaba suavemente su mano.

-Es precioso Francia, gracias – Sonrió encantada.

-No es nada mon petit – Le acaricio suavemente la mano – Disfrutemos de esta noche – Comenzaron a cenar acompañados por las melodías del violín y el acordeón que lograban formar una atmosfera romántica y llena de tranquilidad, al punto de que México acepto bailar con Francia abrazados.

-Esto fue realmente un hermoso detalle Francia, muchas gracias – Dijo México cuando estuvieron solos, mientras admiraban el paisaje.

-Esto solo es una pequeña muestra de lo que te puedo dar – La rodeo con su brazo por el hombro izquierdo – ¡Mon amour estas helada! – Dijo sorprendido cuando toco su hombro.

-Solo un poco, no es nada – Intento quitarle importancia pero tiritaba levemente por el frio.

-No deberías de mentir mon cher – Comento mientras se quitaba su chaqueta y se la ponía a México en los hombros.

-Gracias – Le sonrió sinceramente agradecida.

-No hay de que – Respondió apenado por la sonrisa de la morena – "¿Realmente me estaré enamorando de ella? O ¿Solo es un deslumbramiento temporal?" – Se cuestionaba internamente.

-Realmente es una hermosa vista ¿No? – Pregunto refiriéndose al paisaje que observaba embelesada mientras el viento jugaba con sus cabellos, haciendo de ella una hermosa vista para él galo.

-"No sé qué siento realmente pero estoy seguro de que no me quiero alejar de ella" – Pensó al tiempo que se ponía un poco melancólico – "Tal vez se lo tenga que decir sinceramente" – Se decidió – México hay algo que quiero decirte – Dijo decidido.

-Claro dime – Le puso toda su atención mirándolo con cariño en el proceso.

-Y-Yo… Uhm… - Se comenzó a sentir inseguro – "Mierda me estoy poniendo nervioso, el corazón me late a mil por hora, estoy sudando y la garganta se me seca" – Pensaba rápidamente.

-¿Francia te encuentras bien? – Pregunto preocupada al verlo muy rojo del rostro.

-Me en-encuentro bien *Cof* - Tosió intentando recuperar la postura – Bien, quería decirte… - Comenzó nerviosamente.

-¿Si? – Pregunto ansiosamente y prestándole atención.

-Yo te… Yo te… - Le costaba dejar salir las palabras que demostraban sus sentimientos – "Vamos Francia eres el país del amor, solo di Te amo" – Pensaba desesperado.

-¿Francia? – Pregunto elevando levemente la ceja intrigada por la actitud de su anfitrión.

-"¡Maldición! Solo diré de un solo golpe" – Pensó ansiosamente - ¡México! – Grito captando la atención de su interlocutora.

-¡S-Si! – Respondió sorprendida por el cambio de actitud.

-¡Yo te deseo sexualmente! – Grito sus oscuros deseos los cuales ganaron la batalla contra el amor sincero, provocando que el lugar se quedara en un completo silencio.

-¡TÚ! ¡IMBECIL! – Grito encolerizada y completamente roja del rostro por la furia que sentía.

-¡No! ¡Espera! ¡Eso no es lo que quería decir…! -

*PLAF* Resonó la cachetada de México, la cual interrumpió a Francia al intentar explicarse y lo dejo noqueado en el proceso, dejándolo derrumbado en el suelo.

-Por un momento pensé que eras una buena persona ¡Que idiota fui al pensarlo siquiera! – Se recriminaba a si misma mientras abordaba el elevador y salía de la Torre Eiffel.

Fue así como termino la romántica noche y se volvió en un chasco rotundo y todo por culpa de Francia y su inseguridad.

Unas horas después nuestros personajes principales se encontraban ya en casa, México "intentaba" no matar a Francia por su estupidez, mientras discutían al mismo tiempo en que México aseguraba su cama y habitación para que no se acercara Francia y este no se aprovechara de ella mientras dormía y Francia por el momento pues estaba siendo Francia.

-¡Ya déjame en paz! – Le cerró México la puerta en la cara al frantuche pervertido.

-Bien por esta vez perdí la batalla pero no la guerra – Se alejó sonriendo con perversas intenciones.

En la noche, específicamente a las 12:30 pm…

-Ahora que se encuentra dormida mon amour puedo atacar libremente, Jejejeje – Reía en voz baja con perversidad mientras entraba lentamente al cuarto de México – Te tengo – Susurro mientras se acercaba a la cama de la morena, sin darse cuenta que activaba una trampa - ¡Ahhhhhh! ¡¿Qué demonios es esto?! – Pregunto cuando se vio bruscamente elevado del suelo dentro de una red.

-Sabía que esto ocurriría – Respondió México mientras se levantaba de la cama y encendía la luz del cuarto.

-¿Qué linda noche verdad? – Intento fingir inocencia.

-Si tienes razón, espero y disfrutes de ella estando en la red, adiós – Salió de la habitación dejando a Francia colgado.

-¡Espera México! ¡Bájame de aquí! ¡Por favor! – Le rogo lloriqueando pero ella le ignoro dejándole solo.

-Ahora tendré que dormir en la cama de Francia – Se dijo a si misma México dirigiéndose a la habitación del "colgado" – Además no estando el en su cuarto, la habitación ya no representa un peligro – Comento en voz alta cuando abría la puerta – Veamos que hay dentro del cuarto – Encendió la luz llevándose la sorpresa de su vida.

*Clic* Ese solo sonido hizo que se encendiera un reproductor de música con una canción pre seleccionada, la cual se podía identificar con el nombre de Youll never find another love like mine del cantante Lou Rawls, mientras la música sonaba, se fueron encendiendo una por una velas aromatizantes que rodeaban una cama circular roja matrimonial, la cual poseía sabanas de seda roja, que caían delicadamente al suelo, además de poseer cortinas automáticas del mismo color que las sabanas, las cuales se fueron cerrando lentamente y del techo se abría una pequeña trampilla, la cual liberaba pétalos de rosas rojas, que caían lentamente en la cama y daban un aire más erótico al lugar.

*Glup* Trago pesado México al descubrir el cuarto de Francia y lo que contenía la dejo muda del miedo, por lo que lentamente apago el sistema y salió retrocediendo suavemente y cerrando la puerta silenciosamente.

-Esa fue una horrible experiencia – Susurro llena de repelús – Al menos aún queda el sillón de la sala – Se consoló así misma.

Y así paso la noche dormida en el gran y cómodo sillón blanco de la sala de Francia, sin preocuparse del dueño del hogar, ya que este aún se encontraba colgando del techo.

2° día, en casa de Francia, México aún sigue siendo virgen. Francia pierde un punto en seducción (Ai: Falte que al final del capítulo se convierta en mojigato…. ¡Nah! XD).

-¡Hora de levantarse frantuche! – Le llamo "cariñosamente" México a Francia mientras lo dejaba caer estrepitosamente al suelo.

-¡Auch! – Se quejó Francia por el dolor – Mon amour se más delicada conmigo – Le sugirió el francés mientras se estiraba y se quitaba el agarrotamiento de los músculos.

-Pero soy delicada contigo – Le dijo con tranquilidad.

-¡¿Así?! ¡¿Y de qué forma que no lo he visto?! – Pregunto escandalizado.

-No te he matado por tus acosos y te prepare el desayuno – Respondió encogiéndose de hombros y saliendo del cuarto.

-¿Me preparaste… el…. desayuno? – Pregunto incrédulo.

-¡Si ven que se enfría! – Le grito desde el comedor.

-Ya voy mon ami – Salió tras ella emocionado por desayunar con su invitada.

Después del desayuno y algunas idas al baño por parte de Francia (Ai: México cocino chilaquiles muy condimentados), decidieron hacer un recorrido a las demás ciudades importantes que Francia ofrecía.

1° lugar a visitar la ciudad de Lyon…

-Esta es la ciudad de Lyon, la capital de Galia, lugar que me vio nacer y… - Se encontraba diciendo en tono soñador pero se vio interrumpido por su acompañante.

-Bla, bla, bla – Le quito importancia - ¿Y a quién le importa el lugar donde nació el mayor pervertido de la historia? Si lo mejor de esta ciudad es el Féte des Lumiéres* y por cierto ¿Cuándo inicia el festival? – Pregunto ilusionada.

-Mon petit el festival es hasta diciembre – Le corto de una estocada la ilusión.

-No puede ser – Se deprimió levemente.

-Vamos México aún hay mucho que ver – Le acaricio la cabeza – "Además aun no me rindo en tomarte como mia" – Le miro lascivamente – "Y tengo que hacerlo antes que lleguen las molestias" – Recordó a los espías.

-¿Y ahora a dónde vamos? – Pregunto la morena sacándolo de sus pensamientos.

-Ya lo veras – Sonrió enigmáticamente mientras caminaban a su próximo destino.

(Ai: Me quede con ganas de saber ¿Cómo están los espías? Ana: Pues vamos a verlos. Ai/Ana: ¡Sí!)

Con los espías…

-Debo matar… todos deben morir… nadie merece la vida… - Susurraba una voz de ultratumba.

-¿I-Italia? – Pregunto preocupado Alemania al verlo en ese estado irreconocible.

¿Q-Que es lo que le pasa? – Preguntaron casi todos temblando por el aura negra que desprendía, excepto Rusia que sonría feliz de la vida al haberles quitado toda la comida a sus compañeros de celda.

-No se preocupen, es su estado normal cuando tiene abstinencia de la pasta – Le respondió Romano – Por otra parte ¡Que alguien me mate! – Grito totalmente desquiciado mientras intentaba ahorcarse con su corbata.

-¡Romano tranquilízate! – Lo detuvieron en sus acciones.

-¡Quiero comer tomates! ¡Sin ellos no puedo vivir! – Grito mientras intentaba repetir sus acciones.

-¡Cálmate Roma! – Lo intentó tranquilizar España.

-¡Cállate! ¡No sabes lo que sufro! – Gritaba desesperado.

-Parece ser que él también sufre de abstinencia, pero por los tomates – Cavilo Alemania.

-¡Sí! – Respondieron todos a la vez - ¡Apresúrate Canadá! – Rogaron todos a su invisible/visible nación que era su salvación en momentos cruciales de justicia.

Con Canadá…

-No, no, no, señor Macaco no hay nada que podamos hacer por ellos para sacarlos hoy, pero podemos hacer que salgan mañana – Le comento el jefe de la estación de policía.

-Y-Ya veo entonces esperare – Respondió suavemente Canadá.

-¿Si quiere le podemos ofrecer algo de beber por mientras? – Le pregunto el oficial.

-Se lo agradecería y… -

-¿Y? – Pregunto curioso el judicial.

-Soy Matthew – Dijo Canadá un poco enojado.

-Si, como sea – Se encogió de hombros quitándole importancia al asunto.

Volviendo a la historia principal…

2° Lugar Marsella.

-Esta hermosa ciudad se llama Marsella y… -

-Si muy linda pero ¿Qué tiene de especial? – Interrumpió a Francia abruptamente.

-Lo veras a la vuelta de la esquina – Señalo el final de la calle.

-Y que ve… - Se quedó boquiabierto al mirar frente a ella una exposición artística a lo largo de la calle – re – Término la oración cuando salió del leve shock.

-Te impresiono ¿Verdad? – Quiso jactarse de su triunfo pero no recibió respuesta - ¿México? – Comenzó a buscarla ya que había desaparecido de su lado.

-¡Francia! ¡¿Qué esperas?! ¡Apresúrate y mira esto! – Le grito México desde una cuadra más adelante a la que estaba Francia.

-DUH – Suspiro derrotadamente Francia – México aún eres una niña pero como adoro que seas así – Sonrió sinceramente.

-¡Vamos Francia apresúrate! – Le llamo México impacientemente.

-¡Ya voy! – Se encamino a reunirse con ella.

*Inicia Música de fondo Les amants*

Pasaron los siguientes minutos comprando y observado las hermosas piezas de arte que mostraban los artistas que apenas comenzaban su carrera artística, había desde cuadros hasta esculturas y por supuesto piezas musicales por aquellos que adoraban la música.

Cuando terminaron de observar y comprar algunas piezas se dirigieron a escuchar unas canciones de opera en la Opera de Marseille, en donde se pasaron unas horas escuchando a los tenores que ofrecía el gran edificio. Al término se dirigieron a la nueva ciudad por conocer.

3° Lugar ciudad de Toulouse.

-Esta ciudad es muy rosa Fisisisisi – Reía emocionada mientras daba piruetas como una colegiala y sonreía plenamente.

-Eso es por el tipo de material utilizado que se utilizó para la construcción de las calles y algunas casas, recuerdo que en aquellos tiempos a mis jefes les pareció muy atractivo y bonito – Se quedó pensando en sus antiguos jefes.

-Pues sí que lo fue, es entretenido pasear aquí – Se puso a caminar junto a Francia.

-Si pero lo mejor es la vista del rio del Garona – Dijo observando el fluir de la corriente.

-Tienes razón – Le abrazo rodeándole con ambos brazos el brazo izquierdo de Francia mientras sonreía contenta y encantada con la caminata que realizaban.

-México – Susurro suavemente mirándola cariñosamente – "Disfrutare de este momento" – Pensó alegremente mientras recargaba suavemente su cabeza en la de México.

La caminata creo una atmosfera y tranquilidad apacible y hubiera durado mucho tiempo de no haber sido que Francia se comportó como Francia y le toco el trasero a México.

*PLAF* Resonó la cachetada guajolotera que le propino la morena al galo.

-¡Idiota mano larga! – Le grito roja de la furia mientras se alejaba de él.

-L-Lo siento pero así es mi naturaleza – Dijo cuándo se recuperó un poco del golpe.

-Tú… *Grrr* - Gruño el estómago de México interrumpiéndola y haciéndola sonrojar por la pena pasada.

-Vaya así que mon petit tiene hambre, déjame llevarte a un buen lugar para comer – Le tomo de la mano para llevarla a su nuevo destino para la comida.

4° Lugar Ciudad de Niza.

-Este es el mejor café que hay en toda mi casa – Comento Francia mientras hacía acopio de su caballerosidad mientras ayudaba a México a tomar asiento.

-El café Turín parece muy antiguo – Dijo observando la estructura del lugar.

-Y lo es pero solo el edificio, pero el café en si empezó hace algunas décadas y desde entonces es popular ya que sus postres son exquisitos y las bebidas reconfortantes – Le aseguro.

-Ya veo – Murmuro un poco sorprendida – NO puedo esperar para probar los postres – Decía emocionada.

-"Y yo no puedo esperar a hacerte mia" – Pensaba maliciosamente.

Cada uno de ellos se encontraba en sus propias cavilaciones cuando llego el mesero con sus pedidos.

-¿Y bien que te parece? – Pregunto inmediatamente cuando México probó el postre.

-Esta delicioso – Se le iluminaron los ojos.

-Verdad, verdad – Asintió la cabeza de forma afirmativa.

-Aunque… - Se quedó pensando.

-¿Aunque? – La invito a continuar.

-¿Aunque aun no entiendo cómo te mantienes tan delgado si comes mucho? – Pregunto intrigada.

-Uh lalalala Esa es una pregunta muy atrevida mon amour pero tu hermano mayor te responderá la duda – Dijo en un tono muy cariñoso mientras se levantaba de la silla y se abrazaba a sí mismo – Veras lo que yo hago es… - Comenzó a narrar una historia demasiado pervertida y fuerte por lo que la autora prefirió censurarla de ante mano una disculpa – Y eso es lo que hace tu hermano mayor – Termino de relatar Francia - ¿Qué opinas de lo que hace Francia? – Pregunto volteándose a verle.

-Que perdí el apetito – Comento mientras se levantaba y se iba del café.

-Espera México aún quedan por ver algunas cosas – Le grito siguiéndola.

5° Lugar Estrasburgo.

-La catedral de Estrasburgo tiene una asombrosa estructura arquitectónica y los detalles son asombrosos – Comento México emocionada.

-Si así es – Asintió afirmativamente Francia – Se nota que te gustan las catedrales – Menciono al ver el amor y admiración reflejada en la mirada de México.

-¡¿Eh?! – Volvió a la realidad - *Cof* *Cof* Por supuesto que… Si, lamentablemente tengo una pequeña obsesión por las catedrales – Recordó todas las que había en su casa, deprimiéndose un poco.

-Vamos no te preocupes es algo normal obsesionarse con algo, tú con las catedrales y yo con el sexo Ohonhonhonhonhonhon - Dijo como si fuera algo muy común.

-Lo tuyo no es normal – Murmuro entre dientes con un poco de miedo por la confesión.

-¿Dijiste algo? – Pregunto cuando termino de hablar México.

-No nada, solo que a ¿Dónde vamos ahora? – Intento desviar el tema.

-A un lugar soleado – Sonrió emocionado.

-¿Eh? – Se quedó con la duda ya que salieron a un nuevo lugar de Estrasburgo inmediatamente.

-¡Bienvenida a la Gran Isla! – Dijo emocionado cuando llegaron.

-¡Ehhhhhhh! ¡Así que vamos a nadar! – Se emocionó ante la idea – Pero no tengo traje de baño – Recordó el elemento esencial.

-No te preocupes hay una playa nudista – Se comenzó a sacar la ropa (Ai: No sé si exista una playa así en ese lugar pero imaginemos que sí XD).

-¡NO GRACIAS! – Se alejó de él rumbo a una tienda turística.

-¡Pero México! – La quiso alcanzar pero una niños se llevaron su camisa - ¡Esperen regrésenme eso! – Salió tras ellos.

-Ese idiota – Refunfuñando se acercó a leer una guía turística de Francia encontrando un lugar de interés.

-¡México! – Entro exaltado y un poco agitado por la carrera que hiso al perseguir a los pequeños ladronzuelos – Lamento el que te incomodaras pero tienes que disfrutar la vida – Intento convencerla para ir a la playa nudista.

-Olvida la playa, ahora yo elijo el lugar – Sonrió gatunamente.

-¿Eh? – Se quedó perplejo – De acuerdo – Acepto cuando salió del leve shock.

Así salieron de la Gran Isla a un nuevo rumbo, donde México no comento absolutamente nada del lugar a visitar.

Cuando llegaron…

-¡Este lugar! – Dijo sorprendido Francia.

-Si quería venir aquí a Domremy-la-Pucelle – Comento Feliz.

6° Lugar Domremy-la-Pucelle.

-Verdad que es un hermoso pueblo – Admiro México el lugar – Y más porque es el lugar donde nació… -

-Jeanne D´Arc – Completo Francia triste y melancólico.

-Así es, realmente sabes todo lo de tu casa, ya quiero llegar a ver su casa – Se encamino al lugar mencionado ignorando que Francia se quedaba atrás.

-De todos los lugares que podías escoger, elegiste el que me rompe el corazón – Decía tristemente Francia casi en susurro.

-¡Vamos Francia apresúrate! – Le grito sin siquiera regresarlo a ver.

-Si – Respondió lleno de melancolía siguiéndola a pesar de ya conocer el camino a la casa que conocía muy bien.

Al llegar a la vieja casa había muy pocos turistas por lo que pronto se vieron solos México y Francia, ella observando con alegría y el sufriendo del dolor.

-Este lugar es muy emocionante – Comenzó a tomar fotos.

-¿Lo es? – Pregunto él en estado de pesadumbre.

-Si después de todo este lugar es más viejo que yo – Comento mirando la antigua estructura.

-Ya veo – Respondió simplemente Francia mientras intentaba no derramar alguna lagrima traicionera.

-¿Francia? – Le volteo a ver por primera vez desde que llegaron al recibir una respuesta muy vaga - ¿Te encuentras bien? – Pregunto al verlo sonreír con un gran deje de tristeza.

-Si… No te preocupes ¿Te parece si te espero a fuera? –

-Claro, no hay problema – Respondió viéndole fijamente sintiendo un poco de preocupación y tristeza al verlo tan deprimido.

-Gracias – Se giró lentamente y sin poder evitarlo soltó una lagrima solitaria, la cual alcanzo a ser vista por México.

-¿Qué le pasa a Francia? – Se a sí misma en voz alta.

-Creo que para él no es fácil volver al lugar donde nación la persona a la que traiciono – Comento una voz a espaldas de México estremeciéndola levemente del susto, provocándole que volteara a ver rápidamente para encontrarse con un señor de una edad avanzada.

-¿A qué se refiere? – Pregunto extrañada al abuelo.

-Juana de Arco fue traicionada por Francia y quemada en la hoguera, ninguno hiso nada por detener tal atrocidad ni siquiera el señor Francia – Conto el anciano tristemente – Es por eso que se siente de esa forma, después de todo el remordimiento y la culpabilidad siempre lo perseguirá – Comento el señor.

-Y-Ya veo – Le tembló un poco la voz ya que ella también había cometido traiciones y abandonado a su suerte a antiguos aliados de guerra y compañeros – Creo que le comprendo – Susurro levemente México – Lo mejor es que nos vayamos antes de que se ponga peor – Le comento al anciano – Adiós y gracias por la información – Sonrió levemente por recordar su pasado tormentoso – Francia ¿Nos vamos? – Le pregunto cuando lo alcanzo y le tomo levemente del brazo y lo guio a la estación de autobuses.

-¿Tan pronto? – Pregunto extrañado y aliviado al mismo tiempo.

-Sip, además estoy algo cansada, así que regresemos a casa – Le sonrió comprensivamente.

-Me parece bien – Le agradeció con una sonrisa sincera al mismo tiempo que la miraba con ternura haciendo sonrojar un poco a México.

-¿Y-Y que esperamos? ¡Apresurémonos! – Salió corriendo a la estación un poco avergonzada.

-Si no la conociera pensaría que le gusto – Comento intentando distraerse de su pesar mientras seguía a su paso a México.

El viaje de regreso a casa de Francia fue lento y en silencio parando solamente por la ropa de México en la lavandería.

Cuando se encontraban en el hogar se formó un incómodo silencio entre ellos.

-*Grrr* - Sono el estómago de México.

-¿De nuevo tienes hambre? – Pregunto divertido.

-No es mi culpa, por tu historia pervertida no termine de comer – Comenzó a hacer pucheros.

-Phgr JAJAJAJAJA – Comenzaron a reír ambos por la situación desasiéndose de la tensión.

-Hare algo de cenar, si quieres por mientras ir a descansar – Dijo Francia dirigiéndose a la cocina.

-Gracias – Contesto México encaminándose al segundo piso.

Cuando México se encontraba abriendo la puerta de su cuarto, una puerta al fondo del pasillo le llamo la atención y sin pensarlo se dirigió a ella, al abrir la puerta se encontró con un estudio bastante sencillo para ser del gusto de Francia. Por lo que extrañada exploro el lugar sin encontrar nada interesante pero al voltear y querer dirigirse a la salida, se golpeó con el librero de Francia en el pie.

-¡Hijo de la chingada! – Se quejó México del dolor sin saber que al recargarse en el librero para sobarse el pie hiso caer una modesta cajita - ¿Qué es esto? – La levanto queriendo inspeccionarla - ¿Me pregunto que hay dentro? – La curiosidad la domino y la abrió - ¿Una cruz? – Se preguntó al ver la cruz en un mal estado – Parece muy antigua y creo que tiene algo escrito – Se percató de una pequeñas letras que se encontraban grabadas – Para… M-Mi Jea-Jeanne – Leyó con dificultad la dañada escritura al acercarla a su cara mientras la sacaba de su caja tirando en el proceso un nota - ¿Qué es? – La levanto – "Nunca me perdonare el no haber llegado a tiempo" – Leyó rápidamente - ¿No se supone que Francia la traiciono? – Se preguntó desconcertada a sí misma.

-México la cena esta… - Se quedó mudo al ver lo que sostenía México entre sus manos - ¡No lo toques! – Le arrebato de las manos el crucifijo escondiéndolo entre sus manos y acercándolo a su pecho – Esto es muy preciado para mí – Le dijo viéndola con profunda tristeza.

-Espera… Francia ¿No se supone que la traicionaste? – Pregunto extrañada por su actitud.

-Yo nunca la traicione – Susurro con pesar siendo escuchado por México.

-Pero entonces ¿Cómo? ¿Por qué? No entiendo nada – Comento mareada por todo el asunto.

-No es nada importante México, además hay veces que es mejor dejar cosas en el pasado – Dijo dándole la espalda cabizbajo – Pero ¿Por qué estamos aquí con asuntos menores? Si la cena nos espera – Se encamino a la puerta.

-Espera – Le retuvo México al agarrarle la camisa deteniendo sus pasos – Francia sé que no soy muy confiable y que hemos tenido riñas en el pasado pero si el escucharte hace que la tristeza que sientes se borre tu ojos, entonces lo hare y te escuchare hasta el final – Lo abrazo por la espalda – Por favor confía en mi – Le pidió amablemente en un susurro.

-México – La miro conmovido al darse la vuelta – Gracias – Le acaricio la cabeza – Espero que tengas tiempo para esta cursi historia de amor entre una nación y una hermosa, pequeña y frágil mujercita – Se sentaron ambos en el suelo.

-Claro que lo tengo después de todo no soporto el verte así – Se sinceró.

-Eres una buena persona – Le sonrió con profundo cariño – Si tengo que empezar a relatar mi historia comenzaría con la primera vez que la vi – Cerro los ojos e invoco el recuerdo encerrado en su corazón – Fue un día en que realmente me sentía abatido y cansado por la guerra que tenía con Inglaterra, sentimentalmente estaba derrumbado y sentía que toda la esperanza se había terminado y cuando me está rindiendo a la oscuridad, apareció por la gran puerta del castillo, con cierto temor en la mirada pero con una gran determinación al caminar, trayendo consigo una luz a la lúgubre sala del trono y sin mirar si quiera al lugar del trono, camino entre los nobles y se arrodillo frente a un joven que parecía común y corriente pero que era el actual rey del castillo, el cual se encontraba disfrazado para la reunión de ese día, por petición de sus concejales, quienes pedían demostrar lo que habían escuchado hablar de esa joven.

Ellos no creían de lo que se hablaba de la pequeña enviada de Dios y sin mencionarle nada al rey, la pusieron a prueba y paso sin complicaciones. No recuerdo muy bien porque el corazón me dio un vuelco, realmente por más que lo trato no logro recordar pero el hecho de que se acercara a mí con el rey aun lado, me mirara, me sonriera y saliera de sus hermosos labios mi nombre realmente logro robarme el aliento pero fue la gloria cuando conocí finalmente su maravilloso nombre, Jeanne, Jeanne D´Arc… Nombre que aprendí a amar, valorar y recordar por el resto de mi vida.

Los días pasaban y nuestra relación de amistad se empezó a forjar y también se comenzó a hacer más estrecha. Semana tras semana ella cambiaba de apariencia, realmente me lleve una sorpresa cuando la vi con el cabello corto pero pensé que con ese nuevo corte de cabello me permitía ver mejor sus hermosos ojos azules.

Los tres meses siguientes fueron una gran tortura para mí, no solo tenía que preocuparme de cuidarme las espaldas de los ataque de Inglaterra sino también tenía que preocuparme de cuidarla, vigilarla y velar por ella en el campo de batalla, sentía que se me helaba la sangre al ver como rosaban las estocadas de las espadas cerca de su cuerpo.

Pero se me fue el alma a los pies al verla herida por primera vez, que en una ira incontenible arremetí con todas mis fuerza con el infeliz que la hirió – Apretó los puños con ira por el recuerdo – Y a pesar que fue una herida superficial no pude evitar el preocuparme y llorar durante su corta recuperación – Son levemente al invocar la imagen del recuerdo – Aunque eso me permito ver la profundidad de mis sentimientos y cuando lo descubrí, recuerdo que llore como un niño, esta tan feliz por primera vez en la vida, que el saber tal verdad me lleno de júbilo. Pero mi momento más estupendo fue que al contarle lo que sentía por ella, me vi inesperadamente correspondido, ese instante se convirtió en mi paraíso personal – Se sonrojo un poco al recordar el hecho – Fue tal la emoción que sentí que sin poderlo evitar, la bese y ella me correspondió suavemente, tranquilamente y con una gran calidez que comenzó a invadir mi cuerpo, con el simple hecho de verme levemente abrazado por ella – Se puso rojo ante lo dicho – De hecho no emocionamos tanto que olvidamos en donde nos encontrábamos, así que ya imaginaras que paso cuando el campamento entero nos descubrió – Su voz se llenó de alegría ante el relato – Nos pusimos tan rojos que parecíamos dos soles por la vergüenza y el nerviosismo del momento – Se pasó una mano por su cabello con cierto nerviosismo y sonrió con amor y añoranza – Y a pesar de que fueron pocos los meses en que cumplió con su objetivo principal, el cual era coronar al rey, eso no logro detenerla.

No la podía detener, ella tenía fe ciega en Dios y en sus pensamientos siempre se encontraba él – Suspiro con un poco de resignación – Tengo que admitir que realmente llegue a sentirme celoso de Dios pero a pesar de que él ocupaba sus pensamientos, era yo quien la abrazaba, la besaba y la acariciaba. Aun a pesar de que nunca hicimos el amor, el simple hecho de tomarle la mano o pasar tiempo con ella me hacía sentir completamente vivo y lleno de vida. Si Dios podía tener la atención de su intelecto pero yo tenía su compañía, su alma y corazón cerca de mí – Sin poder evitarlo beso la cruz de plata – Y esta cruz fue el sello de mi amor por ella, se la regale inmediatamente después de la coronación del rey, al tiempo que le pedía matrimonio – Sonrió amargamente – Pensé que al cumplir deber que ella tenía con el rey terminaría su deber. De por sí que esos cuatro meses de lucha los sentí extremadamente largos, los cuales estuvieron rebosantes de momentos amargos, tristes y de felicidad. Realmente pensé que terminaría con su deber y viviría conmigo a mi lado, aun a pesar de que fuera un corto tiempo al ser ella humana, pero eso no me importaba ya que estaría conmigo y esos recuerdos siempre estarían conmigo. Recuerdos en donde nos íbamos a un lugar más seguro y vigilábamos a la distancia la guerra o donde ella pudiera estar a salvo del enemigo pero….

Las cosas nunca salen como lo imaginas – Susurro elevando su rostro al techo mientras su cabello le cubría la cara – Ella se negó a dejar la batalla y quiso continuar con la guerra, le cuestione si era una nueva orden que le enviaba Dios pero negó lentamente con la cabeza diciendo que ya no escuchaba la voz de Dios.

Cuando supe eso me altere mucho, le interrogue él ¿porque continuar? Si ya no era su deber. La quise detener en ese preciso momento para que no marchara a la guerra, realmente la quise detener – Se mordió un poco el labio por la impotencia que sentía – Pero su contestación me dejo sin palabras, su respuesta fue tan simple, tan dolorosa y al mismo tiempo hermosa que no la pude rebatir – Bajo la mirada al suelo evitando la mirada de su receptora – Solo me dijo: "Lo hago por ti, porque te amo Francia".

Y a pesar de que sentía que algo andaba mal y sentía que pasaría algo malo, la deje ir…

Esa fue la última vez que pudimos conversar, abrazarnos y besarnos, la última vez que la vi sonreír tan tranquilamente y rebosante de felicidad y la última vez que vi en su mirar la esperanza de un futuro.

Después de eso no paso mucho tiempo para que llegara la noticia de que la habían hecho prisionera, para después venderla al ejército inglés, eso me dejo realmente desconcertado, ya que ella siempre era protegida por sus fieles guerreros entonces ¿Por qué fue capturada? No me lo explicaba pero no necesite de mucho tiempo para reflexionar la respuesta vino por sí sola, la persona a la cual Jeanne había ayudado a llegar al trono, aquella persona que se hacía llamar el gobernante que llevaría a la victoria a Francia y terminaría la guerra, esa persona quien era mi actual jefe, la vendió en bandeja de plata, primero le retiro todo el apoyo que tenía en batalla y la dejo marchar sola, para después venderla al enemigo y dejarla a su suerte en los crueles juicios que le impondrían, todo por tener sospecha de que era bruja.

¡ESE IDIOTA! Se hacía llamar rey pero era un maldito cobarde que se dejó convencer por terceros, aun a pesar de que fue ella quien le ayudo a llegar al sitio donde se encontraba. ¡Ese maldito cobarde! – Tenso su mandíbula por la furia que sentía al recordar tal suceso – Pero termine odiándolo cuando me dio su justificación de sus actos, él solo dijo "Que le llegó la hora a la bruja" – Se abrazó por la rodillas – Quise golpearlo hasta verlo desfallecer pero no tenía tiempo, debía de salvar a mi amor, por lo que corrí a la salida pero mi paso se vio interrumpido por los guardias por orden del rey.

"De que te sirve salvar a esa puta bruja" Fueron las palabras que hicieron detonar mi furia y sin miramientos me abalance contra él golpeándole en el proceso pero al estar ocupado causándole daño, no preví que me golpearan por detrás y me dejaran inconsciente.

Sabia y presentía que algo malo pasaría y aun así la deje marchar –Apretó los nudillos de furia hasta que se volvieron blancos por la falta de circulación - Cuando desperté, me encontraba encerrado en un calabozo, no sé cuantos meses estuve ahí pero en ningún momento deje de luchar contra la puerta y cuando esta cedió, no dude en atacar a los que se interpusieran en mi camino, tome un caballo y marche rumbo al lugar donde se llevaría a cabo su ejecución, según me habían contado los pobladores que se apiadaron de mi tristeza.

*Comienza la canción de Je T´Aime*

Recuerdo que solo corría a toda velocidad, pero aun así fue demasiado tarde – Su voz se sumergió en una gran tristeza y solo salía un susurro lastimero que aún era capaz de escuchar México – La luz de mis ojos se extinguía frente a mi… Cuando llegue a la hoguera… Ella suplicaba a Dios gritando a los cuatros vientos mientras su cuerpo se consumía lentamente por las llamas. Sus gritos eran tan desesperantes al implorar a Dios misericordia pero lamentablemente su voz no llega a él porque nadie la salvaba, así que aunque tuviera que enfrentarme a todos, la salvaría….

O eso quise hacer, pero entonces ella me reconoció entre la multitud y me miro tan fijamente que me congele, la mirada que me dedicaba era todo lo contrario a odio o tristeza – Una lagrima comenzó a correr por su mejilla – Me miro… Con una calidez y amor tan profundo… Q-Que… - Su voz comenzó a temblar y las lágrimas caían unas tras otras – Que me sentí desfallecer… P-Pero no solo me miro también me sonrió tan hermosamente y pronuncio sus últimas palabras dirigidas a mi… L-Las cuales aún recuerdo… Solo me dijo "Sabia que no me abandonarías". Cuando me las dijo… inmediatamente después me dedico la hermosa sonrisa que me enamoro en nuestro primer encuentro…

Ese día me sentí por primera vez el ser más pequeño del mundo y… me sentí tan solo y vacío… - Se cubrió el rostro con las manos y las lágrimas corrían a mares por su rostro pero aun así continuo con su narrativa – Cuando salí de mi shock por lo ocurrido y quise ponerme en movimiento para salvarle… Fue tarde, porque ella grito por ultima Dios antes de perderse entre las llamas para no volverle a ver más…

Mi amor fue consumido por las llamas de la injusticia…. Y yo lo único que pude hacer fue llorar mientras… Mientras se terminaba de calcinar su cuerpo – Golpeo el suelo con frustración aun llorando de la impotencia – Cuando la hoguera paro de arder y las personas se dispersaron por la lluvia que comenzó a caer, me acerque al lugar donde pereció mi amor, comencé a buscar entre las cenizas algún rastro de ella y lo único… que sobrevivió fue el crucifico que le regale – Apretó con fuerza la cruz – Impotente y sin fuerzas para levantarme del lugar llore y grite su nombre al cielo, el cual me acompañaba en mi agonía con su lluvia torrencial.

Me quede arrodillado frente a los restos de la hoguera hasta la lluvia paro y sin ánimos de vida, me levante del suelo y me dirigí de regreso al castillo, ya que a pesar que no quisiera ver a ese traidor y lo odiara más que nunca, él era mi jefe y yo tenía que obedecerlo a pesar de que lo quisiera tres metros bajo tierra.

Pero mi marcha fue interrumpida por aquellos que querían salvar y proteger a Jeanne… Ellos al verme solo sintieron cólera… Me acusaron de traidor… De abandonar a Jeanne y de asesino al no salvarle y dejarla morir… - Tenso la mandíbula enojado y herido al mismo tiempo – ¡Pero ellos que se creían! Si ni siquiera fueron capaces de llegar a salvarle a tiempo… No tenían derecho de reclamarme o de acusarme y aun así lo hicieron…

Mientras lo divulgaban a todo el reino haciéndome sentir más devastado conmigo mismo – Sus lágrimas cania sin parar mojando en el proceso su ropa y el suelo de la habitación - ¡AAAAGGGGHHHH! – Grito de dolor al recordar todo el sufrimiento que paso y por dejar salir una parte de él que había en cerrado en su corazón - ¡Mi querida Jeanne! ¡Perdóname por no haber sido capaz de salvarte! ¡Jeanne! ¡Jeanne! ¡JEANNE! – Fue lo último que grito al mismo tiempo que golpeaba el suelo y se hacía ovillo en el suelo mientras se lamentaba por lo ocurrido con su amada.

-Francis – Susurro México consternada y en shock – "Dalia te amo tanto" – Resonó una antigua voz en la mente de México invocando sin querer memorias que creía selladas por siempre – "¿Por qué le tengo que recordar justo ahora?" – Pensó con dolor sintiendo cierta empatía por Francia - ¿Por qué? – Pregunto con un hilo de voz muy bajo pero aun así siendo escuchada por Francis.

-¿Ángel? – Le regreso a ver aun con el rostro inundado por lagrimas - ¿Qué tienes? – Pregunto al verla tan furiosa y con lágrimas contenidas.

-¡¿Por qué tu si puedes y yo no?! – Dijo iracunda golpeando el suelo haciendo sangrar sus nudillos en el proceso - ¡Esto es injusto! – Intento volver a repetir su acción.

-¡Ángel! – Le retuvo la mano antes de que la volviera a estrellar contra el suelo - ¡Tranquilízate! – Le pidió dejando de lado su tristeza y prestando toda su atención en la morena.

-¡Déjame en paz! – Grito golpeando la mano de Francis rechazando su contacto.

-¡¿Qué demonios te pasa?! – Pregunto Francis perdiendo los estribos.

-¡Lo que me pasa es que te tengo envidia! – Confeso furiosa y apenada al mismo tiempo ocultando su rostro tras su flequillo – No sabes cuanta envidia te tengo – Murmuro frustrada.

-¡Envidia! ¡¿De qué?! – Grito furioso - ¡¿De que haya vivido una tragedia y tú no?! O ¡¿De qué me enamorara sinceramente de alguien a quien no pude salvar?! – Reclamo sin contenerse.

-¡NO! ¡De lo que siento envidia es que te puedas expresar libremente! – Le miro directamente a los ojos mostrando por primera vez sus sentimientos de dolor, tristeza y soledad – Realmente te envidio – Comento con angustia – Francis realmente eres único – Cerro sus ojos intentando sonreír pero solo logro una mueca.

-¿A qué te refieres Ángel? – Cuestiono perdido en el mar de sentimientos que tenía.

-Al hecho de que dices y actúas de la forma que tú quieres, mientras que yo soy simplemente una máscara que aparenta estar bien, yo nunca me he podido expresar libremente – Respondió sinceramente.

-Pero aun así ¿De qué me sirve? – Cerró los ojos frustrado.

-Te sirve para desahogarte y… - Le atrajo inconscientemente a ella abrazándole en el proceso – Le permites a las personas conocerte tal cual eres, sin miedo a nada – Oculto su rostro en su hombro – Todo tú ser, es maravilloso, cálido y amoroso, y es hasta ahora que pude notar realmente como eres – Le abrazó con más fuerza – Este lado tuyo me gusta mucho y me hace envidiarlo demasiado – Confeso con sinceridad.

-Ángel – Susurro sonriendo un poco al sentir la calidez que emanaba su acompañante - *BUM* *BUM* *BUM* - Comenzó a latir el corazón de Francis resonando por todo su ser, haciendo que su dueño reaccionara a la antigua sensación olvidada y reconociera el sentimiento que le invadía en ese momento – "Ya veo, me enamore por completo de Ángel, y no solo eso me enamore de su máscara superficial y de su verdadera esencia" – Sonrió con ternura y devolviendo el abrazo a su compañera susurro - Je T'aime – Lo dijo sin vacilaciones y directamente al ser que amaba pero no recibió respuesta - ¿Mon amour? – Pregunto extrañado y alejándola un poco de su cuerpo se encontró con la sorpresa de que se había quedado dormida – Fue agotador expresar tu sentir ¿verdad? – Le acaricio la mejilla – Perdóname por el atrevimiento que hare – Susurro antes de besarla suavemente en los labios y tomarla entre sus brazos para llevarle a su habitación – Dulces sueños Ángel – Le seo cuando la quiso recostar en su cama pero ella no le dejo ir, ya que lo tenía fuertemente abrazado – Ah Parece ser que no tendré otra opción que dormir a tu lado – Dijo sin malicia mientras se recostaba a su lado y le dejaba dormir sobre su pecho – Al último conseguí algo bueno del pasado doloroso y fue el conocer tú otro ser – Sonrió mientras le acariciaba el cabello y caía poco a poco en la inconciencia.

A la mañana siguiente fueron los tenues rayos del sol, los que despertaron a Francis de su letargo, encontrándose con la sorpresa de ser observado por unos ojos chocolates, los cuales se encontraban tranquilos y llenos de un sentimiento que Francis no pudo describir, perdiéndose en ellos y sin poderlo evitar comenzó a sonreír tenuemente y lentamente un tenue sonrojo le invadió el rostro por culpa de su sentir, olvidando el tiempo y perdiéndose en sus sentimientos.

-Hola – Fue lo único que atino a decir cuando salió de su embelesamiento.

-Hola – Le respondió suavemente - ¿Cómo llegue a mi cama? ¿Y porque estas acostado a mi lado? – Pregunto curiosa.

-B-Bueno te quedaste dormida y te traje a tu cuarto pero cuando te quise dejar en tu cama, no me soltabas y me dormí contigo – Les explico.

-Ummm – Fue su contestación.

-¡Ah! Pero no te preocupes no hice nada mas – Agrego rápidamente para evitar malentendidos.

-No te preocupes, te creo – Sonrió levemente mostrando que le tenía confianza.

-¿E-Enserio? – Pregunto incrédulo.

-Claro o ¿Hiciste algo de lo que no me haya dado cuenta? – Le interrogo un poco enojada.

-Por supuesto que no – Se apresuró a responder "No creo que sea algo malo, el besarla mientras dormía ¿Verdad? – Pensó con incertidumbre.

-Está bien – Se relajó recostándose un poco más o eso trato ya que su estómago reclamo su desayuno diario.

-Parece ser que llego la hora del desayuno – Se comenzó Francia a levantar de la cama.

-¡Claro déjame ayudarte! – Le pidió emocionada.

-Non mon amour – Negó suavemente con la cabeza – Quédate recostada, yo preparo el desayuno y te lo traigo a la cama – Sonrió galantemente.

-Pero te quiero ayudar ¿Puedo? ¡¿Si?! – Le miro con ojitos de borrego a medio morir (Ai: Como el gato de Shrek).

-Bien, no me puedo negar a esos ojos – Dijo resignado.

Así ambos bajaron y se ayudaron mutuamente al preparar el desayuno, en donde tuvieron unos momentos de paz y tranquilidad, además de darse tiempo para conocerse mejor platicando sobre diversos temas.

Al término de su desayuno y el arreglarse para ese nuevo día, decidieron dar un paseo por la ciudad.

Mientras esto ocurría en un lugar muy visitado de Italia, específicamente en el aeropuerto, nuestros espías se ponían en marcha para "salvar" a México de las garras de Francia.

-¡Mierda! – Exclamo Inglaterra totalmente furioso - ¡Estrangulare a esa maldita rana! – Decía enloquecido de ira.

-Vamos Inglaterra, tranquilízate un poco, además de no haber sido por Canadá nunca hubiéramos salido – Dijo España con su calmada actitud – Además recuerda que fue por TÚ culpa que nos encerrarán – Comento un poco molesto.

-Ya dije que lo sentía – Les miro enojado y sonrojado al mismo tiempo – Ahora si me disculpan, iré a comprar los boletos – Se giró intentando marcharse e ir a comprar lo indicado.

-¡NO! – Gritaron todos saltando sobre él.

-¡Malditos! ¡Quítense de encima! – Grita Inglaterra sin poder moverse por el peso de los demás.

-¡No queremos volver a prisión por tu culpa! – Dijeron todos medio depresivos.

-Idiotas – Susurro deprimido Inglaterra.

-Si quieren, yo los compro – Se ofreció tranquilamente España.

-¡Si por favor! – Le pidieron casi todos excepto Inglaterra por su estado EMOtivo.

-Muy bien – Se alejó de ellos encaminándose hacia las filas de venta de boletos, que curiosamente se encontraban todas llenas solamente de mujeres jóvenes y bellas.

Estuvo formado por 15 minutos hasta que llego su turno…

-Buenos días señorita – Saludo amablemente.

-¡Otra vez usted! – Dijo la mujer que fue "agredida" por Inglaterra.

-Vaya que sorpresa – Sonrió ampliamente despreocupadamente.

-¿Es todo lo que dirá? – Pregunto incrédula.

-Así tiene razón – Reconoció – Me da 10 boletos para Francia, por favor – Pidió sin darse cuenta de la situación.

-"Este idiota" – Pensó ofendida, ya que esperaba una disculpa por parte de España.

*Tack* Sono un lapicero al caerse del suelo que tiro por accidente la señorita del lado derecho de España.

-¡Oh diablos! – Dijo la joven un poco enojada por el accidente.

-No se preocupe, yo lo levanto – Se agacho a recoger el lapicero dejando a la vista de todas las jóvenes el gran atributo de España (Ai: Nótese su precioso trasero *¬*) – Aquí tiene – Le regreso el lapicero a su dueña.

-G-Gracias – Dijo sonrojada.

-De nada – Sonrió deslumbrando a las mujeres - ¿Y me da mis boletos? – Pregunto regresando a ver a la vendedora.

-Aquí tiene los boletos y mi número telefónico – Le miraba totalmente embobada.

-Se lo agradezco – Respondió tomado todo lo que le dio y pagando en el proceso lo que debía de los boletos, pero cuando estaba a punto de marcharse, se vio intercedido por todas las mujeres de las filas - ¿Sucede algo? – Pregunto sin comprender la situación y la forma en que lo veían las señoritas.

-¡A él! – Grito una jovencita que se encontraba al fondo de la fila, a lo que todas reaccionaron lazándose sobre España.

Con los otros…

-Ya se tardo España-aru – Comento China un poco preocupado.

-Tal vez no quieran venderle los boletos – Pensó preocupado Alemania.

-Puede ser – Asintieron todos estando de acuerdo con Alemania.

-Deberíamos de ver si está bien – Sugirió Japón levantándose de su asiento.

-Tienes razón – Todos se levantaron de sus asientos y cuando estaba por dejar la cafetería, un España semidesnudo, despeinado y con marcas de besos, chupetones y algunos rasguños llego con ellos.

-¡Bastardo! ¿Qué te paso? – Pregunto delicadamente Romano.

-Jejejejejeje – Se comenzó a reír España un poco apenado y al mismo tiempo que se rascaba la nuca – Las señoritas italianas sí que son muy "cariñosas" – Sonrió avergonzado.

-"Maldito suertudo" – Pensaron rencorosos por la suerte de España.

-Bueno no importa ¿Compraste los boletos? – Pregunto Alemania.

-Si, aquí están – Les enseño los boletos junto con otros papeles.

-¿Y esos papeles? ¿Qué son? – Pregunto desconcertado Inglaterra.

-Números telefónicos y correos electrónicos de las señoritas – Respondió como si nada.

-"Te odio" – Pensaron todos un poco depresivos.

-¿Y nos vamos? – Pregunto España sacando a los demás de sus pensamientos.

-Si – Respondieron un poco desanimados y caminando a la puerta que llevaba a su avión.

Mientras tanto con los recién hechos amigos…

-¡¿No sabía que existía este parque temático en tu casa?! – Pregunto sorprendida Ángel.

-Yo tampoco pensé que tendría uno aquí, pero simplemente un día llego Estados Unidos y dijo que le daría más diversión a mi casa y cuando me di cuenta ya estaba construido el parque temático – Explico Francia.

-Típico de él – Dijo México un poco enojada por recordar a su vecino y lo que solía hacer irresponsablemente.

-¿Y bien? ¿Entramos? – Pregunto un poco dudoso.

-¡Claro! ¡Divirtámonos! – Le sonrió.

-Como digas mon cher – Le tomo de la mano y la beso suavemente.

-¿E-E-Entonces que esperamos? ¡En marcha! – Dijo muy nerviosa y sonrojada por el acto cariñoso de Francis, por lo que se adentró a la fila para comprar los boletos.

-Se ve tan hermosa cuando se sonroja – Se dijo a sí mismo.

-¡Francis apresúrate! – Le grito desde la entrada agitando los brazos llamando su atención.

-¡Ya voy! – Dijo caminando hacia ella.

Ambos se adentraron al parque temático donde pasarían la tarde divirtiéndose, mientras esto ocurría cierto avión que traía abordo a los espías acababan de arribar en el aeropuerto de Paris.

-Ahora que ya estamos aquí, ¡Acabemos con esa Frog! – Dijo Inglaterra mientras golpeaba su puño izquierdo contra su palma derecha y le rodeaba un aura maligna.

-Pero ¿Cómo vamos a saber en dónde se encuentran? – Pregunto España Preocupado.

-¡Eso déjenmelo a mí! ¡The Hero! – Comento Estados Unidos emocionado mientras sacaba su celular y activaba la aplicación de su GPS.

-¿Qué haces-aru? – Pregunto China intrigado.

-Nada, solo rastreo a México con mi sistema de vigilancia especialmente creado para ella – Respondió tranquilamente.

-¿E-Estados Unidos tú espías a México? – Pregunto preocupado Alemania.

-Ehhhhhhh – Se quedó en blanco Estados Unidos al darse cuenta que se delato solo – Yo… *Pip* - Sono el GPS al localizar el objetivo – Ya la localice ¡Let´s Go! – Salió corriendo evitando responder a la pregunta.

-Canadá ¿El espía a México? – Le preguntaron preocupados los demás a su invisible informante.

-Emmm… Si lo hace… Lo siento – Se disculpó Canadá por el comportamiento de su hermano.

-No te preocupes – Le respondieron los demás con pena ajena por el pobre de Canadá, al verle tocado ese tipo de hermano.

-¡Hey boy´s! ¡Apresúrense que se pueden ir! – Dijo Estados Unidos exasperado y preocupado mientras movía las manos con mucha hiperactividad.

-Ya vamos *Sigh* - Suspiraron con cierto cansancio por el comportamiento infantil de Estados Unidos mientras lo seguían al destino que señalaba el GPS.

Regresando al parque temático….

-Realmente es enorme este lugar – Dijo Ángel un poco emocionada.

-Bueno era de esperarse después de todo es Disneylandia, no es un simple parque de atracciones como cualquier otro – Comento Francis inspeccionando el lugar, ya que nunca había ido a divertirse ni siquiera cuando se inauguró.

Y así es damas y caballeros, el tercer lugar donde pasaran el día Ángel y Francis su cita, será ni más ni menos que Disneylandia, ahora regresemos a la historia….

-Para recorrer este sitio necesitaría de por lo menos de 3 días o un poco más – Comento Ángel mirando alrededor y pensando en que atracción subirse – Además que todo el lugar, te da emoción por explorar y sentir la emoción de tu niño interior – Se llenó tanto de entusiasmo y alegría que el mechón de su cabello (Yucatán) comenzó a moverse de un lado a otro (Ai: Como la colita de un chihuahua emocionado y feliz XD).

-Cierto – Le dio Francis la razón – A pesar de que Estados Unidos no sea muy listo en algunas cosas, puede crear muy buenos lugares para divertirse – Pensó en voz alta.

-Puedes hacer el favor de no mencionar a ese imbécil, arruinas la diversión – Comento Ángel conteniendo su enojo.

-¿Eh? C-Claro mon amour, si es lo que deseas – Respondió un poco extrañado – Aunque ahora que lo pienso ¿Por qué tanto odio hacia Estados Unidos mon cher? – Pregunto curioso.

-¡Mira Francis! La montaña rusa ¿Nos subimos? – Pregunto ignorando lo que le pregunto su acompañante.

-"Me ignoro" – Pensó un poco sorprendido e indignado – Ángel te pregunte ¿Por qué tanto odio hacia tu vecino? – Volvió a formular la pregunta.

-Nos subimos a la montaña rusa ¿Si? O ¿No? – Le volvió a ignorar mientras sonreía más de lo común.

-"No responderá mi pregunta y presiento que evitara el tema a cualquier costo" Se dijo a sí mismo es pensamiento - *Sigh* Bien vamos a subirnos – Dejo el tema de lado.

-¡Estupendo! – Le tomo de la mano y salieron corriendo a la fila de dicha atracción.

-Ahora que lo veo, la montaña rusa es enorme – Se comenzó a poner un poco azul del miedo al ver el tamaño de la atracción y la velocidad a la que se desplazaba el vagón.

-¡Si! ¿No es genial? ¡Esto será divertido! – Comento Ángel con los ojos brillando de emoción.

-S-Si… divertido – Comenzó a sudar a mares de los nervios que sentía.

-Ven Francis, nos toca – Los comenzó a guiar al vagón que los llevaría al recorrido.

-E-Esto acabo de recordar por que no vine a la inauguración del parque y otros días – Dijo nerviosamente mientras era acomodado y asegurado a su asiento.

-En serio ¿Por qué? – Pregunto viéndole brevemente - *TRACK* - Se comenzó a mover el vagón - ¡Se está moviendo! – Dijo emocionada cuando el vagón inicio su recorrido hacia la cima de la montaña rusa.

-L-Le tengo miedo a estos juegos – Dijo cuando llegaron a la cima.

-Francis – Le llamo volteándole a ver.

-Di-Dime – Tartamudeo de los nervios.

-Te JO-DIS-TE – Sonrió con malicia.

-¡Merdeeeeeee! – Grito cuando el vagón bajo a gran velocidad.

-¡Kyaaaaa! ¡Jajajajaja! – Gritaba y reía Ángel de la emoción y adrenalina.

Después del recorrido….

-¡Eso fue genial! – Decía emocionada Ángel mientras bajaba del juego mecánico - ¿Verdad Francis? ¿Francis? ¿Francis? – Lo comenzó a buscar ya que no lo encontraba a su lado.

-Estoy aquí – Le dijo Francis con una voz muy cansada que se encontraba en una banca, en la cual se encontraba recostado y un pañuelo le cubría el rostro.

-¿Te encuentras bien? – Pregunto preocupada cuando se acercó a verle.

-Sí, solo necesito 5 minutos de reposo – Comento mientras se destapaba un poco el rostro.

-Lo siento, te obligue a subirte – Dijo apenada.

-No te preocupes, además no fui el único al que le fue mal – Sonrió divertido mientras señalaba la cabeza de Ángel.

-¿Eh? – Siguió con la vista lo que señalaba Francis - ¡Oh vaya! Mi cabello es un nido de pájaros jajajaja – Comenzó a reírse divertida por su situación mientras trataba de acomodar su cabello.

-Yo más bien pienso que es un peinado liberador – Comento divertido – Bien, me siento mejor ¿Pero qué te parece si subimos a una atracción más suave? – Pregunto un poco preocupado.

-Por supuesto ¿Qué sugieres? – Pidió su opinión amablemente.

-¿Qué te parece el carrusel? – Señalo hacia la atracción.

-Claro, me encantaría – Le ofreció la mano para ayudarlo a levantarse.

*Comienza la canción C´est L´amour*

Así ambos se dirigieron a la atracción tomados de la mano sin ninguna prisa. Disfrutando ambos de la compañía mutua, se subieron ambos a un mismo caballo levemente abrazados, ya que se tenían que sujetar del mismo lugar para no caerse.

Mientras la atracción funcionaba ellos comenzaron a hablar de cualquier tema al tiempo que disfrutaban el recorrido, esta simple acción dejo en shock a los espías que recientemente habían llegado.

-¡¿Q-Que demonios paso entre México y Francia?! – Pregunto España en cuanto salió del shock sufrido al ver tal escena.

-Eso quisiera saber *Crash* - Dijo Estados Unidos en tono sombrío al mismo tiempo que rompía su GPS.

-Me gustaría sacarle la información a Francia rompiéndole las piernas KOLKOLKOLKOL - Comenzó a maldecir Rusia mostrando a todos su fiel grifo en señal de que iba muy en serio.

-¡Ustedes dos tranquilícense y observemos al enemigo! ¡Si salimos y atacamos a Francia sin ningún motivo México puede odiarnos! – Soltó Alemania siendo la voz de la razón entre los espías.

-Como ordene capitán – Le saludaron formalmente todos.

-"Al menos esta vez no me llamaron sádico" – Pensó un poco feliz.

-¡Entonces vigilemos y después ataquemos! – Dijo Japón emocionado.

-¡Sí! – Respondieron todos entusiasmados.

Regresando con los tortolos…

-Eso fue relajante y entretenido – Comento Ángel al bajar de la atracción.

-Si hace mucho que no tenía una conversación tan tranquila y amena – Sonrió con calma.

-¿Sera por qué siempre los acosas? – Dijo con un poco de enojo.

-Bueno no es mi culpa, es culpa de mi mano y al hecho de que me gustan las cosas bellas – Respondió un poco apenado.

-Al menos reconoces que eres un mano larga – Dijo divertida.

-¡Hey! – Se quiso quejar – Bueno si tienes razón – Sonrió ruborizado.

-Jajajajajajaja – Se comenzaron a reír de la ironía.

Cuando ambos terminaron de reír, continuaron con su cita y el recorrido de ese gran sitio….

-¡Mira Francis! – Señalo Ángel un puesto - ¿Qué tal si jugamos? – Le pregunto emocionada.

-Tiro al blanco ¿Quieres que gane algo para ti? – Pregunto al observar los peluches que se encontraban como premios.

-Vamos, yo solo quería jugar, no quería nada en específico – Decía pero su mirada se desviaba un poco a un peluche, el cual Francis noto.

-Comprendo, ganare ese peluche para ti – Le revolvió el cabello.

-Ya te dije que no quiero nada – Sonrió apenada pero feliz.

-Muy bien, Un rendez-vous s'il vous plaît Seigneur – Pidió amablemente Francis.

-Oui Monsieur – Le entrego un pequeño rifle de aire.

5 minutos después…

-¡Otro turno! – Volvió a pedir Francis completamente enojado y frustrado por no poder ganar.

-Oui – Repitió mecánicamente el pobre encargado.

-Esta vez lo lograre – Se determinó y sus ojos mostraban las llamas de la determinación.

-Ahh – Suspiro Ángel un poco desilusionada – Me da uno a mí, por favor – Pidió Ángel.

-Oui Madeimoselle – Le entrego un rifle.

-Terminemos con esto – Cargo el arma como una profesional.

-¡Ah! ¡Finalmente lo logre! – Sonrió victorioso – Y solo me tomo32 intentos – Dijo orgulloso – Señor, deme el pingüino – Pidió Francis al encargado.

-Oui – Le entrego un pingüino color azul y panza blanca que tenía un lazo rojo atado alrededor del cuello.

-Aquí tienes mon amour – Volteo a ver a Ángel.

-¿Eh? Gracias – Dijo al mismo tiempo que recibía un pequeño peluche de un panda.

-¿Qué es eso? – Pregunto Francis con un leve tic en el ojo izquierdo.

-Mi premio – Respondió Ángel monótonamente.

-¿Y cómo lo ganaste? – Pregunto fingiendo una sonrisa y aun con el leve tic nervioso.

-En el juego, a la primera oportunidad – Sonrió con malicia.

-¡EHHHHH! ¡NO ES JUSTO! – Grito Francis indignado.

-Vamos, no te me agüites – Le palmeo el hombro - ¿Qué te parece si te intercambio el panda por el pingüino? – Propuso divertida.

-Bien pero quiero algo más a cambio – Le vio directamente a los ojos.

-¿Y porque debería de darte más cosas? ¿Si nada más me duras el pingüino? – Se enojó un poco.

-Porque yo gaste más en turnos y tú no – Le dijo Francis acusadoramente.

-Ok ¿Qué quieres? – Acepto de mala gana.

-Lo que yo quiero es simple – Se acercó a ella para posesionar su rostro cerca de su oído izquierdo y susurro – Yo quiero un beso – Provocándole un leve escalofrió a Ángel.

-¿C-Como crees que te besare? – Se puso roja de la vergüenza y comenzó a tartamudear del nerviosismo.

-Ángel, te lo estoy pidiendo, antes simplemente te lo hubiera arrebatado – Le tomo por el mentón para que lo mirara.

-Está bien pero nada de besos franceses – Dijo roja de la pena.

-Lo prometo, será solo un casto beso – Se comenzó acercar a sus labios.

-S-Solo por esta vez – Acepto apenada e interrumpiendo a Francis – Pero cierra los ojos – Pidió tímidamente.

-Por supuesto mon amour – Cerró los ojos y repitió la acción de besarle.

Los espías al observar tal escena, lo único que pudieron hacer fue quedarse en un pequeño leve estado de shock pero con una furia demoniaca desplegable alrededor de ellos, la cual a pesar de estar ocultos, esta furia podía ser sentida por todas las personas excepto por aquellos que estaban a punto de darse un casto beso, los cuales eran observados por el dueño del puesto, que está un poco emocionado ya que le encantaban las escenas de amor, pero volviendo con la pareja, está se encontraba a unos cuantos centímetros de lograr su cometido, cuando sucedió….

-Chuu - Sonó el beso que le dio Francis al pequeño panda que puso Ángel en medio de los dos arrepentida y avergonzada al ser observada por el vendedor ilusionado y por qué en cierta manera el querer besar a Francis le hacía sentir rara.

-¡Ángel eso es trampa! – Le reclamo Francis.

-T-Tú querías un beso y te lo di pero por parte de mi oso panda – Se defendió apenada para que no le pidiera otro.

-Pe-Pero es injusto – Hizo un berrinche.

-Me vale – Se alejó de él.

-Espérame Ángel – Salió tras ella.

Mientras ellos se alejaban, los espías suspiraron tranquilos pero a la vez se preocuparon mucho por la gran cercanía que ahora tenían México y Francia, incluso se pusieron blancos del miedo al pensar que tal vez el país del amor pudiera ganarse el corazón de su amada México, algunos incluso antes de intentar conquistarla.

Pero regresemos con los "novios", después de todo ellos son los principales personajes en esta historia….

Después de que Francis logro alcanzar a Ángel y calmarla en el proceso, decidieron seguir con la diversión, por lo que los peluches que ambos ganaron fueron dejados en manos de un subordinado de Francis, con motivo de que los llevara a su casa, donde estarían sanos y salvos.

Es una lástima que Francis no pueda decir lo mismo, ya que tendrá que aguantar otra de las atracciones favoritas de Ángel…

-¿Segura que quieres entrar? – Pregunto Francis mientras se tornaba de un color azul por el miedo próximo que sentiría.

-Si ¿Por qué? ¿Tienes miedo? – Le molesto un poco.

-Por supuesto que no – Se hizo el valiente (Ai: Ósea típico macho con pecho en pelo… Aunque ahora que lo noto Francis si tiene pecho en pelo… Y aun así es una gallina ¬.¬U) – Una casa del terror no me vencerá – Sonrió orgulloso.

-Bien, entonces entremos – Le tomo de la muñeca y lo metió casi arrastrándolo a la atracción.

-"Voy a morir" – Pensó Francis antes de entrar.

Con los espías…

-Entraron aquí – Dijo Estados Unidos un poco azul.

-Ve Tengo miedo – Comento Italia temblando.

-¿Y si los esperamos afuera? – Pregunto nervioso Japón.

-Estoy de acuerdo con Japón – Dijo Alemania un poco apenado - ¿Quién apoya la noción? – Pregunto democráticamente.

-¡Yo! – Dijeron casi todos apoyándolo excepto Rusia.

-Ufu Vamos a divertirnos – Sonrió Rusia inocentemente maligno al tiempo que empujaba a todos adentro de la atracción.

-¡Aaaarrrrgggghhhh! – Gritaron todos al caer dentro de la casa de terror.

-Aquí voy – Entro tranquilamente Rusia al juego.

Mientras con la pareja….

-¡Gyaaahhh! – Gritaba Francis por cualquier insignificante muñeco de espanto.

-Llorón – Rodo los ojos Ángel – Vamos Francis, aquí no hay nada de que tener miedo – Comento un poco enojada al tener a Francis aferrado a su brazo.

-P-Pero mon amour – Lloriqueo mientras se soltaba un poco de Ángel.

-Mira, ya casi salimos – Señalo la esquina del pasillo, donde a la vuelta se encontraba la salida.

-¡Libertad! – Comenzó a correr pero un susto se le atravesó - ¡Gyaaahhh! – Se cayó al suelo del miedo.

-Miedoso, en serio no hay nada de que tener mie… - Se quedó congelada al ver tras un vidrio a un fantasmagórico y terrorífico Estados Unidos - …do ¡Kyah! – Grito y se lanzó a los brazos de Francis aferrándose a su pecho y cerrando los ojos como una niña pequeña.

-"Que linda" – Pensaron tanto Francis como los espías detrás del vidrio.

-Tranquila mon amour, ya paso – Le acaricio suavemente la cabeza – Salgamos de aquí – Se dirigieron a la salida.

Con los espías….

-Eso fue lindo pero…. – Comenzaron a decir todos pero la furia les fue ganando, por lo que no tardaron en estar rodeados de un aura malvada.

-¡Kyah! ¡Qué miedo! – Grito una jovencita.

-No te preocupes, yo te protegeré – Le abrazo su novio.

-¡Oh mi héroe! – Le beso.

-*KOLKOLKOLKOLKOLKOLKOLKOLKOL* - Recitaron todos los espías furiosos y con envidia.

-¡Ahhhhhh! – Salió corriendo la pobre pareja asustada por los espías malignos.

-Malditos presumidos – Comentaron todos con voz maligna y de ultratumba – Sigamos a Francia – Dijeron furiosos y siguiendo el camino de la pareja.

Con los "reyes de Roma"….

-¡Mira! – Señalo Ángel un puesto de comida - ¿Qué te parece si comemos? –

-Me encantaría – Le abrazo por el hombro y dedicándole una cálida mirada.

Se dispusieron a comer y tener una tranquila plática, mientras disfrutaban de la compañía que se daban ambos.

-Este lugar es divertido y sin querer saca tu lado infantil – Comento Ángel sonriendo enternecida mientras observaba a los niños jugar.

-Ángel – Le llamo Francis suavemente.

-¿Dime? – Regreso a verle.

-Me preguntaba si… ¿Puedo llamarte Ann de cariño? – Se rasco un poco nervioso la mejilla.

-¿Eh? ¿Por qué? – Pregunto extrañada por la petición de Francis.

-Porque siento que así podemos ser más cercanos ¿Qué me dices? – Pregunto cariñosamente.

-S-Si lo pones de ese modo, no veo el problema – Respondió levemente sonrojada.

-Gracias, Ann – Tomo su mano derecha en la cual deposito un suave y gentil beso.

-Francis – Susurro con pena por la acción de su acompañante.

-¿Te parece si continuamos? – Pregunto aun sosteniendo la mano de Ángel y acariciándola suavemente.

-Mmm – Asintió afirmativamente con la cabeza incapaz de pronunciar palabra alguna.

Así siguieron pasando su día, disfrutando de las atracciones que había en el parque temático, hasta que el ocaso casi se ponía en el firmamento, anunciando así el término de ese día.

-Parece ser que ya casi es hora de partir – Comento Ángel al ver la hora.

-Si pero aún tenemos tiempo para una atracción mas ¿Qué me dices? – Pregunto volteándola a ver.

-Entonces aprovechemos esa última atracción – Sonrió con cierta picardía infantil.

-¿Y a cuál te quieres subir? –

-Yo escogí muchas veces, te toca escoger –

-Si yo escojo, pido ese – Señalo la rueda de la fortuna.

-Ok, vayamos allí – Se comenzaron a dirigir a dicha atracción.

Una vez en la atracción, esta comenzó su lento recorrido.

-¡Asombroso! – Exclamo Ángel al observar el paisaje que se abría ante sus ojos – Es una vista hermosa ¿Verdad Francis? – Dijo extasiada cuando llegaron a la cima y se detuvo la atracción por unos segundos.

-Sí, es una hermosa vista – Se refirió más a la imagen de Ángel sonriendo que al paisaje que da la atracción – Ann – Le llamo levemente atrayendo la mirada de su acompañante.

-¿Si? – Le regreso a ver – Ah - Fue todo lo que puedo decir al verse perdida en la mirada cálida y cariñosa que le brindaba Francis al observarla fijamente.

Se quedó tan prendada de esa mirada, que ni siquiera sintió cuando el juego volvió a ponerse en marcha.

-Mi Ángel – Le acaricio Francis suavemente la mejilla, provocando en su amada un sutil sonrojo – Mon Ange – Volvió a repetir y sin poderlo evitar ambos se encontraron en un hechizo de atracción romántico, to por culpa del mirar dulce que ambos reflejaban en sus ojos.

Fue tarde, cuando ambos se dieron cuenta de que sus rostros se estaban cerca el uno del otro, pero a pesar de eso, ya no les importo en ese instante, solo se dejaron llevar por el momento y se unieron en un pequeño pero casto beso, el cual se dieron justo cuando el atardecer se hizo presente para todo el país.

Cuando se separaron, los dos se observaban apenados pero felices por lo ocurrido.

-Ann eres tan hermosa y puedo decir, que si te comparo con una flor, serias una hermosa dalia – Dijo sin saber que Ángel entraba en un leve shock por sus palabras.

-"Dalia te amo" "Dalia eres hermosa" "Mi pequeña dalia, se siempre mia" – Esto y más frases resonaban en la mente de Ángel - ¿Por qué? – Pregunto Ángel con la voz llorosa y con lágrimas escurriéndole por las mejillas.

-¡MON AMOUR! – Exclamo Francis sorprendido y con cierto miedo, al ser la primera vez veía a Ángel llorar.

-El recorrido termino – Anuncio el joven que atendía la atracción.

-Esto es injusto – Dijo Ángel al salir corriendo de la atracción y dejando atrás a un Francis sorprendido y angustiado.

-¡Ángel! – Salió tras ella preocupado por lo que le haya ocurrido.

-Es… totalmente injusto – Dijo Ángel mientras corría sin rumbo y las lágrimas seguían fluyendo sin control.

-¡Mé-México está llorando! – Se sorprendieron los espías al pensar que nunca llegarían a verla en ese estado.

-¡Ann lo siento, espera s'il vous plaît! – Le gritaba Francis intentando detener la marcha de su amada.

-¡Francia estas muerto! – Sentenciaron todos desplegando unas auras oscuras y siguiendo muy de cerca a la pareja.

-Ah ah ah Ha ah ah Ha ah ah – Respiraba agitadamente Ángel mientras corría por un parque solitario, al cual le habían llevado sus pies durante su huida - ¡Kyah! – Grito al caer de bruces contra el suelo, al tropezarse con una piedra – Mmm *Snif* Ahhhhhh - Se soltó a llorar aun estando en el suelo y ocultando su rostro entre sus brazos.

-Mon amour – Le llamo preocupado al verla en ese estado tan deplorable.

-¡Vete! – Le grito con voz llorosa.

-Ann, no me iré hasta enmendar mi error, si estas llorando porque te bese, quiero que me perdones – Comento triste y dolido.

-Tú no tienes la culpa *Snif* - Le regreso a ver aun llorando – Ese beso fue muy lindo y tierno… soy yo… la de la culpa ¡Ahhhhhh! – Volvió a llorar con fuerza y escondiendo su rostro entre sus brazos.

-Ann – Dijo entre aliviado y aun preocupado – Todo está bien – Se agacho a su altura y comenzó a acariciarle la cabeza.

-No… me veas así – Pidió con debilidad – Déjame sola – Intento apartarle.

-¡No te abandonare ahora que me necesitas! – Dijo con determinación – Y menos ahora que me toca escuchar tus penas para que pueda sanar tu corazón – Coló delicadamente su chaqueta en la cabeza de Ángel, cubriéndola en forma de consuelo.

-¡Francis! – Se abalanzo a abrazar a Francis por la cintura.

-Está bien, suelta todo lo que traigas de dolor – Le acariciaba la cabeza delicadamente.

-Francis – Decía dolidamente y se aferraba más a él.

-¿Qué significa esto? – Pregunto escéptico Estados Unidos al presenciar la escena.

-No lo sé – Respondieron los demás en estado de shock.

Tuvieron que pasar dos horas para que Ángel se pudiera calamar y estar en paz.

-¿Te encuentras mejor? – Pregunto Francis después de un tiempo de silencio.

-Sí, gracias – Intento sonreír pero solo logro una mueca.

-Ven, tomemos asiento – La tomo entre sus brazos, cargándola como una delicada princesa y dejándola sentada suavemente en una banca cercana para que se despejara de su tristeza – Te traeré algo de agua – Se quiso alejar.

-Francis – Le retuvo del brazo desesperadamente – No me dejes sola – Le suplico con temor.

-Si es lo que quieres, me quedare a tu lado – Se sento junto a ella.

-Cuando llegamos a Disneylandia, me preguntaste ¿Por qué sentía tanto odio por el gringo? ¿Recuerdas? – Pregunto viéndolo brevemente.

-Sí, lo recuerdo – Asintió cuando el recuerdo de ella evitando el tema apareció en su mente.

-Existe una razón muy grande sobre eso – Apretó inconscientemente su manos sobre sus rodillas y tembló débilmente al invocar el recuerdo.

-¿Cuál es esa razón? – Pregunto levemente nervioso.

-Veras… -Comenzó a hablar – La razón es… ¡Ah! – Se vio sorprendida al sentir una mirada gélida sobre ella.

-Ann ¿Te encuentras bien? – Le pregunto al verla tornarse pálida de repente.

-S-Si – Sacudió la cabeza queriendo quitarse la sensación fría que sintió – "Vamos México, es imposible que el gringo este aquí" – Pensó queriendo quitarse de encima el miedo que le invadió por un momento.

-Ann, si quieres… -

-Sabes, mejor te muestro el recordatorio de mi odio – Interrumpió abruptamente a Francis al tiempo que se levantaba de su asiento.

-¿Mostrarme? – Pregunto con curiosidad.

-Sí, serás uno de los primeros en ver – Se desato los listones de su vestido que llevaba puesto.

-Ann ¿Q-Que haces? – Pregunto un poco apenado y sin querer con un toque de lujuria.

-¿No quieres ver? – Le regreso a ver por el hombro izquierdo colocando todo su cabello en el hombro derecho.

-Cla-Claro que quiere ver pero… *GLUP* - Trago en seco al ver como Ángel tomaba entre su mano el medallón del cierre, el cual comenzaba a bajar poco a poco.

-Este es el recordatorio perpetuo que tengo de la traición de Estados Unidos – Dijo al momento que dejaba al descubierto su espalda, la cual poseía una cicatriz que iniciaba desde su omoplato derecho y recorría su espalda diagonalmente hasta llegar al final de sus costillas izquierdas – Esta cicatriz me recuerda que no puedo confiar en nadie y mucho menos en aquellos que se vuelven mis seres queridos más cercanos, porque en un pequeño descuido, te traicionan y te atacan por la espalda, como viles cobardes, quitándote en el proceso todo lo que amabas, dejándote sin casi nada de tus pertenencias y dejándote un gran dolor en el corazón – Se abrazó a ella misma, temblando levemente y dejando correr por sus mejillas las lágrimas amargas de sus memorias.

-Ann yo… La verdad, me cuesta creer que Estados Unidos te hiciera esto pero… Recordando quien lo crio, no me extrañaría – Poso su mano en su hombro izquierdo tratando de transmitirle consuelo.

-Francis – Se volteó a abrazarle – Esta cicatriz es mi vergüenza y la traición más grande que he tenido – Escondió su rostro en su pecho – Desde ese día, no puedo diferenciar entre un amigo o un enemigo, porque el imbécil del gringo era mi más cercano y querido amigo y pensé que siempre nos llevaríamos bien pero… ¡Ese idiota! – Grito enfurecida y con gran angustia - ¡Ese grandísimo imbécil! Me prometió que siempre me protegería, que siempre seria mi amigo y que nunca… ¡NUNCA ME HARIA DAÑO! ¡PERO ESE CABRÓN, ES UN MÁLDITO MENTIROSO! ¡DOBLE CARA! – Apretó entre sus manos la tela de la chaqueta de Francis - ¡Le odio! ¡Le odio! ¡Le odio! ¡LE ODIO! – Grito haciendo retumbar el bosque y a aquellos que escuchaban la confesión.

-Mon amour – Susurro Francis abrazándola fuertemente contra su pecho – "Hay más en esta historia ¿Verdad? ¿Cuál es el motivo verdadero de tus lágrimas? ¡Quiero saberlo todo de ti!" – La abrazo aún más fuerte pero conservando la delicadeza de un abrazo amoroso.

-No quiero que nadie más, se vuelva a convertir en alguien cercano para mí – Comento sacando de sus pensamientos a Francis – No quiero volver a sentir la traición, el miedo y la desesperación de parte de otra persona cercana a mí, no quiero nada de eso ¡Nunca más! – Termino de decir negando levemente con la cabeza, al tiempo que lloraba otra vez pero siendo aún abrazada por Francis.

-Ángel – Le acaricio la espalda, tocando sin querer la cicatriz de México.

-Ah - Suspiro Ángel al ser tocada en su cicatriz.

-¿Sucede algo? – Pregunto cuando se percató de la acción de la morena.

-No es nada – Se sonrojo levemente – Es solo que nunca nadie había tocado antes mi cicatriz y se siente extraño – Desvió la mirada avergonzada.

-Sera porque nunca nadie te ha reconfortado y te ha tocado con cariño – Quiso repetir su acción pero Ángel tomo su mano impidiéndoselo.

-No necesito cariño o amor – Se alejó de Francis y retrocedió un cuantos pasos – Ni siquiera un amigo, novio o amante, estoy bien estando completamente sola – Sonrió al vacío al tiempo que dos lagrimas recorrían sus mejillas y le daba la espalda a Francis.

-No mientas – Le susurro Francis al oído mientras le abrazaba por la espalda – Ángel lo que tú deseas más en este mundo, no es soledad, lo que más anhela tú corazón herido y que en estos momentos está lleno de pesar y dolor, es de alguien que te amé – Acerco su rostro a su cicatriz – Ann déjame ser yo, quien te amé, esta noche – Le beso suavemente su cicatriz queriendo transmitirle todo lo que sentía por ella - ¿Qué me dices? – Le subió lentamente el cierre del vestido y volvió a formar el moño de su vestido al atar las cintas – Seamos uno solo esta noche, no importan los demás, ni el pasado, ni los momentos tristes, solo seriamos tu y yo, dándonos todo el cariño y amor que nos hace falta – Le volteo lentamente, hasta quedar cara a cara - ¿Qué opinas mon amour si hacemos el amor hasta estar saciados y repletos de este sentimiento llamado amor? – Le miro directamente a los ojos demostrándole a Ángel que no buscaba lujuria o una simple noche de sexo.

-Francis – Susurro conmovida y sin querer libero otras cuantas lagrimas pero ahora acompañadas de reconfortamiento – Mmnh – Balbuceo al asentir cuando acepto la propuesta de Francis.

-Vamos entonces – Le tomo de la mano y comenzaron a caminar en dirección del hogar de Francis.

-Tenemos que detenerlos – Dijo Estados Unidos completamente furioso y con ademan de seguirles.

-Es suficiente Estados Unidos-san – Lo retuvo Japón por el hombro.

-¿Qué demonios dices Japón? – Volteo a verlo furioso Estados Unidos.

-Esta noche hemos perdido por creces ante Francia, por eso es suficiente – Comento Japón dolido.

-P-Pero… - Quiso debatir.

-¡Suficiente América! – Le grito Inglaterra regañándolo en el proceso – Japón tiene razón, esta noche México ha caído a los brazos de Francia, estando completamente de acuerdo y por voluntad propia – Apretó los puños molesto – Es por eso… que es suficiente, retirémonos – Dijo caminando al sentido contrario de los amantes.

-Inglaterra tiene razón, un hombre reconoce cuando ha perdido – Comento España levemente abatido – Vamos Estados Unidos, te invito una copa, creo que todos la necesitamos – Le palmeo el hombro en señal de apoyo moral.

-Mmmm…. Si – Respondió abatido pero con un mezcla de tristeza y enojo por tener que aceptar su perdida.

-Así se habla – Le revolvió el cabello España en modo de agradecimiento por aceptar su propuesta.

-Una copa no caería mal para un corazón herido – Comento Estados Unidos con la voz acuosa por habérsele formado un nudo en la garganta.

Por otro lado, los amantes por fin habían llegado a casa de Francis, ambos en silencio entraron a la residencia, hace mucho que las palabras habían muerto, por lo que sus movimientos y acciones eran simples reflejos, los dos estaban disfrutando de la calidez que se daban mutuamente con el simple roce de sus manos entrelazadas y apretadas levemente, con el corazón latiendo a mil por hora y con la piel a flor de emociones.

Sus pies los guiaron a la puerta de la habitación de Francis y cuando Ángel estaba por abrir la puerta de la habitación, la mano de su acompañante detuvo su acción.

-Espera – Dijo Francis rompiendo el silencio que se formó entre los dos – Aquí no, sígueme – Le dijo suavemente y sosteniendo aun la mano de Ángel, la comenzó a guiar por el pasillo y entraron a la habitación de Ángel.

-¿Por qué aquí? – Pregunto curiosa por el cambio de acción de Francis.

-Porque tú no eres una simple compañía de sexo, tú eres diferente, tú eres la mujer… - Sonrió dejando la frase inconclusa mientras se recargaba levemente en la puerta.

-¿Yo soy la mujer? – Pregunto intrigada.

-Tú eres la mujer, la primera mujer a la que le hare el amor verdaderamente – La atrajo a él y la abrazo, acercando sus labios a su oído derecho para susurrarle suavemente – Por eso quiero que sea especial y no haya ningún recuerdo de nadie más en las sabanas y la habitación, solo tú y yo – Dijo al tiempo que abría la puerta y entraban abrazados a la habitación.

-Francis – Susurro enternecida mientras se aferraba a su chaqueta – Gracias – Le miro a los ojos, agradecida y alagada por la acción del galo.

-No es nada, mon ange – Le tomo de la barbilla para darle un beso con todo su amor.

Poco a poco el beso se fue haciendo más pasional y cuando Francis estaba a punto de profundizar el beso, Ángel le separo.

-¿Mon a-amour? – Pregunto respirando con dificultad por la acción anterior realizada.

-P-Perdón – Respondió igual de agitada y con las mejillas sonrojadas – Es solo que… yo nunca he llegado a un beso con mu-mucha profundidad – Confeso roja.

-No te preocupes mi cielo, solo sígueme – Le tomo de la mano y la acerco a él – Yo te enseñare todo sobre el arte del amour – La volvió a besar pero esta vez se tomó el tiempo en ser más delicado y cariñoso, esperando a que su acompañante se acoplara a su ritmo de besar para que ambos pudieran disfrutar del acto.

Cuando Ángel finalmente pudo seguir el ritmo que Francis imponía, ella finalmente comenzó a dejar atrás su pudor y a pesar de ser inexperta en el tema, se atrevió a darle un leve mordisco en el labio inferior a Francis, tomándolo por sorpresa pero reaccionando feliz por el atrevimiento que tuvo su pequeña Ann y sin perder el buen humor, él, repitió la acción de su amante, logrando que ella abriera levemente la boca para soltar un suave suspiro, aprovechando esto, Francis pudo explorar completamente la cavidad de Ann. Y a pesar de la improvista intromisión de Francis, Ann no se alejó de él, solo se dejó hacer y queriendo seguir a su pareja, ella también lo exploro, provocando sin querer una batalla entre sus lenguas, haciendo que ambos cuerpos reaccionaran y se estremecieran de placer por esta simple acción.

Conforme la temperatura subía, las manos de Francis comenzó a tocar y recorrer lentamente el cuerpo de la morena por sobre la ropa. Haciendo estremecer a su amante, que sin proponérselo atrajo más el cuerpo del galo, entrelazando sus brazos al cuello de su amante y acariciándole en el proceso el cabello. Logrando solo que Francis se excitara más, haciendo que sus manos viajaran directamente al cierre del vestido de Ann y lo bajara de un solo movimiento.

-Ah Francis - Gimió al instante que sintió el frio en su espalda, dejando en el proceso de separación un delgado hilo de saliva por la batalla que tuvieron sus lenguas.

-Mon amour – Susurro extasiado al escuchar su nombre pronunciando de una forma muy erótica, además por el hecho de verla tan roja del rostro y observar sus labios hinchados y rojos, que se encontraban así por el frenesí del beso – Eres tan hermosa – Tomo una de sus manos plantando un beso en ella y subiendo lentamente por su brazo, dejando un rastro de besos hasta llegar a su cuello en donde puso una gran atención y se dedicó a plantar besos y dejar leves chupetones.

-Fran-Francis A-Ah – Se aferró lo que pudo a la chaqueta de Francis pero durando muy poco esta acción, ya que lentamente el galo deslizaba el vestido de la morena por sus brazos, hasta que este término totalmente en el suelo y Ann quedo completamente en ropa interior.

-Magnifique – Dijo Francis cuando la contemplo por instantes – Más hermosa de lo que imagine – Susurro antes de que volviera a reclamar los labios de su amor y comenzara a guiar lentamente a Ann a la cama, en donde la recostó suavemente, sacándole en el proceso los zapatos de la morena y los suyos propios así como su chaqueta, sin que se diera cuenta, ya que volvió a centrar su atención en el cuello de la morena y el lóbulo izquierdo de su oído.

-Mmmm… - Se mordía levemente el labio inferior intentando en vano sofocar sus gemidos – E-Es injustos – Comento Ann captando la atención de Francis.

-¿Ann? – La invito a continuar a hablar, cuando la volteo a ver por su comentario.

-Y-Yo estoy tan expuesta y tú… - Apretó entre sus manos la camisa de él y desvió la mirada apenada.

-Oh Mon cher ¿Por qué no te encargas tú de ese problema? – Le susurro sensualmente al oído provocando que ella se pusiera más roja de lo que estaba.

-Está bien *Glup* - Trago un poco de saliva y con un poco de dificultad dirigió sus manos a los botones de la camisa y torpemente comenzó a desabrochar la camisa.

-Ah Mon amour – Suspiro cuando sintió la pequeñas manos de la morena en su pecho desnudo – El simple hecho de que me toques, me hace sentir en el paraíso – Tomo su mano derecha y la beso delicadamente para de ahí, recargar su frente suavemente con la de ella y mirarle directamente a los ojos – Solo tú me haces sentir así de bien – Se separa un poco y volvió a reclamar sus labios.

-"Francis" – Decía nombre mentalmente mientras se entregaba al beso con la misma intensidad y sin perderse en el mar de sentimientos que surgían en ella, fue despojando a Francis de su prenda.

Cuando la camisa cayó al suelo, las manos de Francis comenzaron a acariciar lentamente los pechos de Ann, haciéndola estremecer y que comenzara a soltar pequeños suspiros entre besos.

-Francis Ahn – Se aferró a su cuello sintiéndose desfallecer por la caricias expertas de su amante.

-J'adore mon amour – Le dijo descendiendo a su clavícula y bajando poco a poco a sus pechos, encontrándose con el inicio de su sostén, el cual encontraba estorboso, por lo que deslizando una mano por la espalda de la morena y sin dejarla de besar, tomo el broche de su sostén y libero de su prisión a las sierras madres de México, dejándola expuesta y desnuda del torso – Maravillosamente precioso – Comento cuando la observo por unos instantes antes de querer regresar a su tarea pendiente.

Sin embargo su tarea se vio interrumpida por un pequeño sollozo proveniente de su pareja.

-¡¿Mon cher?! ¿Sucede algo? ¿Te lastime? – Pregunto preocupado olvidando por completo su situación.

-No me lastimaste *Snif* Es solo que has sido… tan amable y gentil… *Glup* - Trago saliva con dificultad por el nudo que se le formo en la garganta – Y yo… a pesar de que me siento a gusto no puedo… dejar… de pensar… - Las lágrimas comenzaron a surgir a mares, imposibilitando que pudiera continuar hablando.

-Mi Ángel – Acaricio sus mejillas, limpiando en el proceso las lágrimas que salían de sus ojos y le sonrió intentando transmitirle calma – Si no quieres continuar, está bien mon cher, no te obligare a hacerlo – Le beso suavemente la frente.

-¡Francis! ¡A-Ahhhh! – Se soltó a llorar aferrándose a su pecho – Lo si-siento *Snif* Lo sien-to – Cerro los fuertemente intentando con desespero retener su lagrimas – "Perdón" – Pensaba – "Aun no puedo olvidarle… Aun lo amo y estoy tan confundida, no sé qué siento por ti" – Sus angustia crecía al igual que su llanto.

-Ann – Le acaricio el cabello intentando calmarla.

-¡Fran-Francis tengo miedo! – Confeso llorosa y sonrojada de la pena.

-"Sé que debería sentirme triste por la situación, pero en lo único que puedo pensar es, en lo hermosa que se ve, tan frágil y tan pequeña" – Paso su mano izquierda por su espalda y delicadeza la atrajo a él, mientras se recostaba poco a poco al lado de su acompañante, para abrazarla contra su pecho y le acaricio la cabellera intentando demostrar que todo estaba bien.

-Gra-Gracias – Le dijo con un poco de dificultad y con un hilo de voz.

-No es nada mon cher – Le beso la cabeza – "Estoy perdido, es realmente oficial, estoy completamente e irremediablemente enamorado de Ángel y sé que no podré olvidarla, sin importar que pase" – Pensó al tiempo que hundía su cara entre los cabellos de su amada.

-Francis – Dijo más calmada y le abrazo suavemente queriendo sentir más a su acompañante – "Es tan cálido" – Fue su ultimo pensamiento antes de caer dormida abrazada a él.

-Je T'Aime –Soltó en un susurro Francis cuando concilio el sueño.

Y así ambos durmieron abrazados sin importarles la desnudes que presentaban. La noche pasó tranquilamente y así como vino se fue con la aparición del sol al otro día.

El primero en despertar fue Francis, el cual sonrió con ternura al ver la imagen angelical de su amada.

-Buenos días mon amour – Susurro suavemente en su oído.

-Mmmm – Se quejó entre sueños y comenzando a despertarse – Buenos días – Dijo sin abrir los ojos.

-¡Dios eres tan hermosa! – Comento con un toque de picardía.

-¿Eh? – Abrió sus ojos de golpe confundida.

-Hola – Sonrió divertido por la acción de Ann.

-¡Kyaa! – Grito sorprendida - ¡Tú pervertido! *PLAF* - Le dio una cachetada mandándolo a volar al otro lado de la habitación.

-Eso duele – Dijo antes de caer desmayado.

-Pero que se cree para… - Comenzó a decir pero su mente fue invadida por las imágenes de lo que transcurrió el día anterior - ¡Oh Dios Mio! ¡Francis lo siento! – Se levantó a socorrerlo pero la invadido un frio por la espalda y fue cuando se dio cuenta de su desnudez - ¡Ah! – Se cubrió sus Sierras Madres – Pero primero me cambiare – Busco su ropa, la cual se encontraba regada por toda la habitación, para cambiarse y después auxiliar a Francis.

Después de aclarar malentendidos y de bajar a desayunar, se llegó la hora de la despedida entre los dos, ya que la instancia de México en casa de Francia había terminado, por lo que después de hacer las maletas e intercambiar los peluches de ambos como prometieron, partieron directamente al aeropuerto, en donde compraron el boleto y se dirigieron al lugar de abordaje a esperar el avión.

-Fueron muchas cosas las que pasaron ¿No? – Pregunto Ángel intentando romper la tensión que se había formado entre ellos.

-Ni lo menciones – Dijo divertido - ¿Quién diría que terminaríamos teniendo una situación como esta? – Sonrió apenado.

-Ni lo digas – Se sonrojo por los recuerdos – Yo… Nunca pensé… que llevaría también contigo, me alegro de que se llevara a cabo la huelga, así pude conocerte mejor, realmente me gusto estar contigo – Sonrió feliz y apenada mirándolo solo a él.

-Ahh - Exhalo sorprendido por la imagen de Ángel mostrando sinceramente su sentir – Ann – Susurro hipnotizado de amor y sin pensarlo la atrajo a él, abrazándola con mucho cariño, intentando decirle sin palabras, el "No te vayas".

– Francis – Le correspondió al abrazo con desespero y enterrando su rostro en el pecho del francés, soltó unas cuantas lágrimas.

-Mon amour – Susurro enternecido y triste al mismo tiempo y todo lo que puedo hacer, fue estrecharla más para sentir todo su ser.

-Pasajeros con el vuelo 301, favor de abordar el avión correspondiente, Merci – Anuncio la bocina del aeropuerto rompiendo el abrazo entre la pareja.

-Parece ser que ha llegado la hora – Dijo Ángel con la voz llorosa y separándose de Francis.

-Si – Respondió abatido.

-Vamos Francis, no te me pongas así – Acaricio su rostro – Ven a visitarme, te recibiré con gusto – Sonrió y levantándose un poco sobre las puntas de sus pies, atrajo el rostro de Francis para darle un suave y casto beso en los labios – Adiós mon ami – Le dijo cuándo se separó de él y comenzó a alejarse entre la multitud.

-"No puedo dejarla ir y menos sin decirle lo que siento" – Cerro sus puños y su mirada se volvió determinada - ¡Ann! – Le llamo, logrando captar su atención y que ella le volteara a ver - ¡Ann Je T´Aime! – Dijo sin rodeos.

-Pasajeros del vuelo 302, favor de abordar el avión correspondiente, Merci – Esto fue lo que escucho Ángel mientras Francis se confesaba, por lo que no le escucho a él.

-Lo siento Francis, no te escuche – Dijo un poco apenada - ¿Qué dijiste? – Pregunto con curiosidad.

-No, nada solo… Que tengas un buen viaje – Le deseo.

-Gracias – Fue lo último que dijo antes de seguir su ruta.

-"Soy un cobarde" – Pensó enojado e impotente.

*Inicia Música Ne me quitte pas*

Al momento en que ella poco a poco se aleja, una suave melodía pero con tintes tristes comenzó a inundar la sala, provocando que Francis se sintiera un poco frustrado y con cierta tristeza, ya que la letra de la canción encajaba perfectamente con lo que sentía en ese momento al encontrarse solo en la sala.

-Por primera vez estoy de acuerdo contigo Jacques Brel – Dijo para sí mismo – "No me dejes" – Una lagrima solitaria rodo por su mejilla y poco a poco se fue alejando, dándole la espalda a su posible final feliz.

Y como si supiera que su vida de felicidad se alejaba de él, volteo a verla nuevamente, encontrándose con la imagen de ella desapareciendo poco a poco entre la multitud, su mirada se nublo un poco y a pesar de que sabía que ese no era un adiós definitivo, no podía evitar sentir que su corazón y su alma se sintieran miserables.

Por lo que retomo su camino hacia la salida queriendo olvidar el dolor, pero justo en el momento en el que Ángel volteaba a verle, esperanzada en algo que no sabía que era, pero que sentía que Francis se lo daría, pero al solo encontrarse con la espalda de él, no pudo evitar sentir un pequeño dolor en su corazón, el cual quiso calmar con el seguir de sus pasos, aunque ella no deseara mucho esto.

Así siguió su camino, sin saber que solo por unos segundos después de que mirara al frente, Francis volvió a su mirada a ella, si, solo por unos segundos la volvió a ver, antes de regresar su atención al frente.

Si, si ambos hubieran mirado por más tiempo, tal vez esta historia hubiera encontrado su final aquí, con Ángel corriendo a los brazos de Francis y este confesándole su sentir, mientras la abrazaba fuertemente y la besaba como nunca. Es una lástima que esto no haya ocurrido, ya que él siguió su camino y ella también, a pesar de la angustia y el dolor que sentían.

-¡Cuidado señorita! – Grito una azafata antes de que chocara con ella, provocándole que su boleto se traspapelara con los boletos que cargaba la azafata.

-Lo siento, no mire por donde iba – Dijo apenada.

-No se preocupe, pero su boleto se revolvió con los míos – Dijo preocupada – Esto es malo, ya se la llevare yo misma a su fila y les explicaré a mis compañeros para que la dejen pasar y dígame ¿Cuál es su vuelo? – Pregunto la azafata.

-Mi vuelo es el de la fila más larga – Dijo Ángel distraída, al estar perdida en sus pensamientos, por lo que no se dio cuenta de que la fila de su vuelo ya casi estaba vacía.

-Ya veo, es el vuelo 302 ¿No? – Pregunto al ver la fila que Ángel "mencionaba".

-Si – Respondió aun ida.

-Bien, entonces sígueme – La guio al vuelo equivocado y cuando ella se dio cuenta era demasiado tarde, su destino fue cambiado súbitamente y es así como comenzaría su nueva aventura.

Y mientras esto ocurría, Francis tuvo su encuentro con los espías…

-¡You bloody hell Frog! – Grito Inglaterra cuando lo tomo de las solapas de la camisa - ¡¿Sabes los problemas que nos provocaste?! – Pregunto iracundo.

-No lo sé, pero puedo darme una idea – Sonrió tristemente.

-Hermano Francia, lo que hizo estuvo mal – Dijo el pequeño Italia un poco enojado.

-¡Es cierto! Y… - Quisieron reclamarle todos pero Francis los detuvo con una simple palabra.

-Perdón – Dijo sinceramente al tiempo que sonreía con tristeza.

-Francia – Susurro Inglaterra sorprendido al igual que todos, por lo que la fuerza en su agarre disminuyo y lo soltó.

-Realmente lo siento – Fue lo último que dijo, antes de alejarse del sitio ignorando la ira de todos los demás y con miles de pensamientos en su ser.

-¿Qué le habrá pasado? – Pregunto extrañado Inglaterra.

-Ni idea – Respondieron los demás.

Mientras en el avión…

-Fue divertido mientras duro ¿No? – Le pregunto Ann al pingüino que Francis le regalo, el cual llevaba consigo – Al menos te tengo a ti para recordar los momentos que pase – Dijo sonriendo y observando como el avión se ponía en marcha.

-La aerolínea del amour, les desea un buen viaje al vuelo 302 y sus pasajeros – Dijo la azafata por el intercomunicador, sacando de sus pensamientos a Ann y al momento del despegue del avión.

-¿302? – Se preguntó extrañada Ann - ¡Me equivoque de avión! – Grito cuando se dio cuenta de su error.

-Guarde silencio – Pidió una azafata.

-Lo siento – Se disculpó apenada Ann – Bueno no importa donde vaya, mi aventura aún no termina – Se dijo así misma y con una sonrisa en su rostro, decidió disfrutar del viaje que su vuelo le proporcionaba con un destino misterioso.


Ai: Bueno eso es todo por el capítulo de hoy, ahora pasemos a lo que más disfruto hacer, contestar comentarios. :D

Sheblunar: Deja de esperar aquí tienes la próxima nación, el señor Francia.

Cabmzjessica: Muchas gracias, nos alegra que te guste, y pues Rusia está más cerca de lo que parece, pero no diremos nada de que tratara, así que espera el capítulo.

00yumihaizara: Bueno Italia cuando se lo propone es todo un don Juan, y bueno si Germania aunque Roma es lindo en cierta forma, no te preocupes, por si lo notaste ya deje de usarlas, aunque al principio las use un poquito, pero ya no, este es mi último capítulo con ellas, excepto en los comentarios de la autora.

Nessieprettysweet: Ok no lo hare corto y por si lo notaste este capítulo es más largo que el anterior, gracias por seguir mi historia y pues el siguiente fue Francis.

Flannya: Ah! Amiga mia desde aquí mis condolencias, te apoyo en tu dolor, yo también tengo mucho trabajo y tú lo sabes de sobra, por cierto para la próxima en concursar, tu puedes salir en el próximo capítulo, esfuérzate!

Si sé que Inglaterra tardara en aparecer pero por mientras diviértete con los demás países, si fueron a Florencia es donde está el balcón de Julieta y se me paso Suiza pero tendrás tu recompensa en los capítulos extras.

Y no quería poner esa parte porque se me hacía un poco exagero pero mi ayudante alias "anadei" dijo que lo pusiera y de paso agregue a China. Y bueno tengo que decir que México es de mucho cuidado con la mafia. Bueno Japón si es un fanático de la lucha libre y realmente las peleas, aunque lo niegue. Y bueno sobre Alemania y su capítulo, digamos que si tiene algo de picante en la historia, que es, no diré spoilers, al menos que me sobornen con Brad Pitt cubierto de chocolate.

Sakery-chan: No te preocupes, yo puedo esperar por tus capítulos y sobre México y sus finales alternativos, si lo había pensado y si lo hare, pero todo depende de cómo avance la historia, me alegro de ver tus comentarios. USA yandere no es muy lindo que digamos pero le da sabor a la historia y sobre Inglaterra digamos que tardara y Rusia está más cerca de lo que parece. Yo también te mando saludos y mi asistente kuudere te manda saludos y a tu tsundere amiga.

GhostPen94: Bueno que se con E.U. aun no es un hecho y pues aquí tienes el nuevo capítulo, por razones de tiempo no he podido leer tus actualizaciones pero cuando salga de clases las leo, gracias por leer.

Blue-Salamon: Primero que nada gracias por participar y haber ganado, lamento que casi seas violada por Francia y no comparto a Canadá, pero te dejo a otro si quieres, y bueno espero que hayas disfruto del capítulo, espero leer otro de tus comentarios.

: Gracias por leer y aquí tienes el nuevo capítulo. :D

LadyLoba: Gracias por leer mi fic, yo de verdad te adoro a ti y a tus historias escribes divino y bueno sobre Alemania y Rusia, diré que está cerca pero no te diré cuando saldrán, así que espera pacientemente.

Shald120: Muchas gracias por siempre dejar comentarios en cada capítulo que sube, me alegro de que te gusten mucho, lamentablemente no ganaste pero mejor suerte para la próxima, presiento que puedes ser una de las próximas en salir, así que no te desesperes y espero que sigas este fic y también sigas comentando. :D

klaudia14: Me alegro que te diera risa el capítulo y bueno espero que sigas leyendo el fic, lamento en serio la tardanza pero por asuntos de la Universidad no he podido hacer muchas, y bueno el chocolate te vuelve loca, deberías de verme a mí, me vuelve una desquiciada pero me encanta y si Suiza aparecerá. ;D

Ai: Bueno hasta aquí los comentarios, lamento que tenga que responder tan poco pero yo, realmente quería subir ya el capítulo y bueno, si contesto más los comentarios hubiera tardado más, pero aun así se agradecen todos los comentarios, los que me agregan a favoritos y los que me siguen, muchas gracias por todo. X3

Anadei: Y ahora pasamos al concurso de participantes de la historia, ¿Quién será la nueva o nuevo personaje en salir en la historia? Pues dejemos la única pregunta que habrá para participar:

¿Qué paso cuando España vio las lolas de México cuando aún era Nueva España cuando acababa de llegar de su casa?

Ai: Por ultimo nos despedimos de ustedes, que tengan un buen día o termino de dia, nos leemos pronto y esperamos que les haya gustado, si les gusto dejen un comentario y les mandamos un abrazo de oso, con cariño las locas que redactan esto, bye, bye :D