Bruta, Ciega, sorda, muda, torpe y testaruda

Bruta


Seguía su camino, seguía aquel y largo pasillo de aquella universidad, Michigan, era nueva, estos primeros dos meses a sido difícil, adaptarse al rito de vida, los compañeras de cuarto, los horarios, todo nuevo para ella.

Caminaba directo hacia la biblioteca, sus pasos eran rápidos y seguro, no tenia nada de que temer.

-pero mira nada más, la novata- dijo una voz ronca. Ella paro el paso, no sabia si girar y desafiarle o simplemente seguir en busca de su libro. – Cuddy…

-House…-dijo ella sin voltear, respiro profundo y esta vez con pasos cortos y no rápidos continuo.

-ey! A donde vas?-dijo este mientras se acercaba ha ella.

-no es de tu incumbencia…

-que hice para que me trates así?- con un movimiento rápido se puso frente a ella posando unos pucheros por demás tiernos.

-que no hiciste?-mientras regalaba una sonrisa falsa.

-te has puesto así porque te eh dicho en la clase del profesor Lamber que tienes unos pechos por demás hermosos?- ella no hizo nada, se limito a mirarle y suspirar hondo- vale, no se que les pasa a las mujeres de esta época, se le halaga y bum! Brujas, brujas…

-Vale! House, detente, no quiero volver a cruzarte, ok?

-pero, que dices? Te das cuenta de lo que estas diciendo? Soy Greg House.

-y yo soy Lisa Cuddy, dejarme en paz.- y esta vez se aparto de el consiguiendo continuar su camino.

Tres horas, tres horas que House estaba sentado a dos mesas de Lisa Cuddy matándola con la mirada, esta no le decía nada, ella no quería seguir su juego, si jugaba, sabia que perdería, porque era una Bruta y lo echaría a perder, ante esa anatomía que la traía loca se volvería completamente bruta.

Aquellos ojos azules, como el cielo, la volvía loca, completamente loca, dios, mil veces dios, como carajo se pudo cruzar con un hombre así, de lo hermoso que tenia lo tenia de idiota, pero a la vez aquel idiota con una inteligencia infinita, aquel maldito hombre tenia algo, algo que ella quería y lo tenia asegurado, su forma de hablar, sus ironías y sarcasmos, vamos a quien no le vuelve loca? O la loca era ella?

Habiendo tantos alumnos en la gran universidad se tenia que encontrar con el, no hablaban tanto, si compartían una misma clase, pero solo eso, oh ella lo buscaba en la clase para estar con el, solo se miraban pero sus miradas decían todo, quizás deseo, quizás un hola, quizás un te mato, quizás un déjame en paz, quizás nada.

Ella sentía su mirada y de tanto silencio la respiración de el, que le miraba! No que sea una joven fea, pero tampoco estaba mal, estaba bien, pero tenia asegurado que en el campus había mejores que ella, y él, si a él le sobraban pretendientes, muchas chicas no dejaban de hablar de aquel joven, un futuro gran doctor, quien no quería estar con el en la cama? Eh, pero claro! Lisa Cuddy no, no le quería solo una noche, si tan poco lo vio y converso con el, de igual forma lo quería, pero su orgullo y lo rápido que sus sentimientos despertaron hacia él, entonces nunca lo diría, por ser una bruta.

Sus pensamientos idiotas hacia él, la desconcentraban, si no salía de allí en ese momento se abalanzaría a el y lo besaría, pero claro, esos labios, esas manos…debía para! No, no,no muy pronto, respiro hondo, tomo sus libros y camino hacia la salida, pero claro, como si de una película se persecución se tratase, en mitad de camino se tropezó con un desnivel en el piso así siendo alcanzada por su mayor temor.

-te encuentras bien?- rápidamente la tomo del brazo

-si, estoy bien- giro su rostro para tomar postura, pero, siempre un pero se dijo, se encontró con aquellos ojos, maldita sea repetía en su cabeza, su rostro de tremenda bruta enamorada, se encontró con aquel perfecto rostro para ella, con un suspiro que ella lo izo saber el la tomo de la cintura y así colocarla casi a su altura, como una bruta sus piernas empezaron a temblar, por aquel poco espacio entre ellos y aquel contacto de sus pieles.

Cerro los ojos, se dijo Bruta una y otra vez, sabia lo que pasaría, y lo supo muy bien, sus labios se juntaron, solo un roce, pero se juntaron, como una bruta enamorada sus brazos se enredaron en el cuello de unos de los mejores jugadores de Lacrosse, había sido bruta como cualquier mujer que intenta llevar el deseo en forma contraria, había profundizado más el beso, saboreando cada segundo su boca, aquella boca que la mataba de tanta dulzura, el lo estaba disfrutando, su corazón latía a mil por hora, nunca había sentido eso, por una parte lo encantaba y por la otra lo atemorizaba

Sus pulmones pedían a gritos aires, lo necesitaban, como dos brutos enamorados se separaron, aun con los ojos cerrados sentían sus respiraciones y sus pieles se erizaban, brutos fueron al abrir sus ojos y encontrase con aquellos brillos que los adornaban de felicidad pero eso fue la gota del colmo haciendo que el temor y el miedo inunden su cuerpo y mente, brutamente se separaron y siguieron sus caminos, deseando por ambas partes olvidar aquellos labios.

Tres días, pasaron tres días y apenas se dirigían la mirada o al menos eso ella creía, pero tenia asegurado que ella fue bruta al dejarse llevar por el deseo y llevarlo al camino contrario


Que tal eh? Espero RW, claro igual si no les gusto espero saberlo… continuara...