Disclaimer: Los personajes ni el canon nos pertenecen, son propiedad de Arthur Conan Doyle y la BBC. La historia tampoco, nosotras sola la traducimos con permiso de la autora ("dramatis-echo" en Tumblr). No ganamos nada haciendo ésto, sólo un poco de diversión.


Sherlock no estaba en el piso.

Sherlock NO estaba donde John lo había dejado.

Había pasado mucho tiempo desde que el doctor se había sentido tan aterrorizado. Su corazón crecía, latiendo tan rápido que John temía que fuera a abrir un limpio agujero a través de su pecho.

El ex-capitán de la armada se había ido sólo por cinco minutos, como máximo. El y Sherlock se habían resguardado en su piso cuando todo este desastre había comenzado. Cómo había empezado algo como esto, John no estaba seguro. En un momento habían disturbios y al otro, el Gobierno Británico estaba anunciando la evacuación de la ciudad. Esto tenía algo que ver con un virus. John no estaba seguro de todos los detalles, pero lo que si sabía...era que Londres estaba ardiendo.

Él siempre había pensado en la posibilidad de un "Apocalipsis Zombi" como algo cómico.

Su opinión había (extrañamente) cambiado hasta este punto.

Así que, siendo el competente soldado entrenado para la guerra que era –John insistió que Sherlock se mantuviera atrincherado en el piso, mientras él desafiaba las calles para poder saquear la farmacia local ubicada unas cuantas calles mas abajo. Iban a necesitar provisiones si es que se iban a guarnecer en el piso. John había sentido una gran oleada de alivio con el hecho de haber realizado las compras el día anterior…. Pero la ciudad era mucho mas violenta ahora de lo que lo había sido nunca. Si es que iban a sobrevivir, necesitarían una gran cantidad de suministros médicos.

Por lo tanto, él se había armado, vestido en capas y salido a la calle.

En gran parte, los muertos caminantes eran fáciles de evadir. No estaban todos allí, y sus capacidades motoras fallaban considerablemente. Estaba agradecido de que no tuvieran la capacidad de "correr", como esos otros zombies que había visto en una película una vez.

John fue interceptado por unos pocos más antes de comenzar a correr en dirección a la desierta farmacia. Bloqueo la puerta, y procedió a llenar su bolso con todos los aliviadores de dolor, antibióticos, vendas y medicinas que podía. Incluso saltó detrás del mostrador para recoger algunos cajones con medicamentos fuertes, esos que sólo eran vendidos bajo prescripción médica, que contenían Vicodin, Fentanilo y Codeina.

Eso había sido fácil, no podría haberle llevado más de cinco minutos.

Pero de todos modos… Sherlock se había ido.

"Sherlock!" Gritó, buscando frenéticamente en el piso algún indicio de su compañero.

Cuando se percato de que no encontraba nada, John volvió a su habitación. Se hiso con todas sus armas, su equipo militar útil y todo lo que pudiera necesitar para encontrar a Sherlock mientras que simultáneamente (con suerte) se protegería del maldito virus Z.

Sherlock escucharía un largo discurso sobre permanecer en donde él pudiera encontrarlo.

"Al menos que él este…" John inmediatamente apartó ese pensamiento. No había ninguna posibilidad de que Sherlock hubiera tenido tan poca precaución como para que lo hubieran infectado. Él no era tan estúpido.

Por otra parte, él había estado completamente fascinado con el virus Z que aparentemente reanimaba a los muertos. John había pasado los dos últimos días convenciéndolo de NO capturar, ni entrar, ningún zombi en el piso para experimentar. La excusa de Sherlock de "Piensa en todo lo que podríamos aprender, John!" no había funcionado muy bien.

Volviendo a las caóticas, y nubladas calles de Londres, John estaba un poco consternado al darse cuenta que había comenzado a llover. Eso disminuía la visibilidad considerablemente, y definitivamente eso no era bueno… especialmente porque había humanos muertos, caníbales deambulando por las calles en busca de carne viva.

Escuchando algunos lamentos a su izquierda, John se volvió descargando un par de tiros a un par de cuerpos que se aproximaban, una bala en cada cerebro. Afortunadamente eran bastante fáciles de apuntar, y tampoco eran muy inteligentes.

"Sherlock?!" Grito de nuevo mientras se movía.

Un par de cuerpos más se giraron en su dirección. Gritar probablemente no era el MEJOR método para encontrar a su amigo, pero diablos, John estaba desesperado. No había visto ninguna otra alma viva en días. Mycroft había mensajeado a Sherlock hace aproximadamente una semana diciendo que enviaría ayuda. Pero eso todavía no ocurría. Y John ni siquiera había oído hablar de Lestrade, lo que de por si era un pensamiento preocupante.

Agarrando el bate ubicado entre la mochila y la funda, John dio unos certeros golpes a los no-muertos que se acercaban- rompiendo sus cráneos con un par de fuertes golpes. Tanta violencia podría haber dejado cicatrices en cualquiera… pero John había visto proporciones justas de horrible brutalidad durante su tiempo en Afganistán.

No conocía a esta gente. Eran ellos o él. Todo lo que importaba ahora era encontrar a la única persona que le importaba… la única persona , que hasta hace cinco minutos atrás había estado viva.

Envainando de nuevo el bate, John corrió hacia el callejón que bordeaba el 221B de Baker Street. Volvió a llamarlo mientras daba la vuelta… pero se detuvo en seco al ver a un familiar detective alto y vestido de azul.

Pero eso no era Sherlock…

No… esta criatura estaba ligeramente encogida, no alta y orgullosa como su Sherlock había sido. La familiar bata azul estaba sucia y manchada con una considerable cantidad de sangre. Había mas corriendo desde su pálido cuello desde lo que parecía ser una fresca herida en su mejilla derecha. Habían oscuros, y descoloridos círculos alrededor de sus parpados, que contrastando con sus fríos ojos los hacían parecer mas brillantes.

Eso no era Sherlock. No su Sherlock…

"No…" John exhalo, incapaz de apartar la mirada del cadáver de su amigo

Sherlock se cernía sobre el cuerpo sin vida de una niña.; su sangre salpicaba todo el pavimento del callejón –incluso manchando un poco el lado de los contenedores de la señora Hudson. Lentamente, el detective se dio vuelta y fijo sus ojos fríos y aparentemente sin vida en John. Jadeaba y parecía que respiraba aun más superficialmente mientras daba un paso hacia adelante. Los dedos de Sherlock estaban rígidos y tensos, y caminaba dando pequeños pasos, ya no se deslizaba con esa certeza y gracia felina.

Cuando Sherlock estuvo más cerca– John finalmente tomó su pistola. Se le hacía más y más difícil ver la amenaza que se cernía ante él. La combinación de la fuerte lluvia y las lágrimas de angustia le dificultaban la visión.

"Me fui por sólo cinco minutos Sherlock" Se atragantó, sacudiendo la cabeza. "¡Cinco malditos minutos!" Gritó. La ira era evidente en el tono de su voz; no se sentía así de desorientado desde que había sido drogado en Baskerville.

Sherlock continuaba acercándose, jadeando y siseando más y más fuerte con cada paso que daba. La mano de John temblaba mientras seguía apuntando a su mejor amigo. No tenía la menor idea sobre qué hacer. Su cabeza y su corazón le decían dos cosas muy diferentes:

O bien le disparaba a Sherlock, y escapaba vivo.

O…

John hizo una mueca y dio un rápido vistazo a sus espaldas, hacia la entrada del callejón. Más infectados intentaban bajar por la calle. Algunos incluso peleando y golpeándose entre si.

El sonido distante de las sirenas no lo hacían sentir más protegido, y las muchas columnas de humo que se perdían en el cielo desde los distintos barrios de Londres contaban una historia sin esperanza.

Mirando hacia Sherlock, John maldijo y ahogó un sollozo que había intentado desesperadamente acallar. ¿Qué podía hacer? ¿Cuál era el punto de siquiera hacer algo?

Con la muerte asegurada a sólo unos pasos, John dejó caer su pistola al suelo. Se estremeció y apretó los puños.

"Siempre supe que tu serías mi final…" respiró temblorosamente "…S-Sherlock Holmes"

En vez de vivir y tener que sobrevivir solo en una ciudad que ya parecía un infierno, John había decidido morir en manos de la única persona a la que había llegado realmente a valorar. La única persona que alguna vez había llegado a amar de verdad.

Sherlock gruñó y dio unos rápidos pasos hacia adelante – lanzando a John contra la pared de ladrillos más cercana. Él cerró sus ojos, apretó los dientes y esperó por lo inevitable. Esperó sentir los dientes de Sherlock alrededor de su cuello arrancándole la yugular; esperó sentir sus huesudos, flacos dedos en su estómago para arrancarle el corazón, los pulmones, sus intestinos…

Pero eso nunca pasó.

De hecho, todo lo que sintió fue un rápido y juguetón pellizco en su mandíbula.

"¿Soy convincente, no?" Sentía susurrar al familiar barítono en su oreja.

John abrió sus ojos y desesperadamente miró a su compañero. Pudo ver familiaridad en los ojos del detective, y una chispa de energía que no estaba allí hace un momento. "Q-Qué… ¡¿Qué MIERDA?!" John maldijo, las lagrimas aun cayendo por su rostro en medio de la lluvia. Su corazón latiendo a mil por hora.

"Te dije que esas nuevas cicatrices y heridas de Halloween serían muy útiles algún día. Realmente tienes que empezar dejar de dudar lo que digo." Reflexionó Sherlock, con la más ligera de las sonrisas en sus labios. "Podemos transformarte en un zombie cuando volvamos al departamento. Tengo más de éstas heridas falsas, pero para éstos disfraces se necesita sangre real. Vi éste cadáver y decidí que su sangre era más útil para nuestros propósitos. Unta un poco en tu ropa y en la cabeza. No sé cuan agudos serán los sentidos de los infectados; obviamente no he tenido el tiempo ni los recursos para ejecutar las pruebas necesarias, pero prefiero no usar sangre falsa o jarabe. Si huele real, tenemos más oportunidad de convencerlos que estamos muertos y así poder escapar" Hablaba con rapidez "Mycroft se ha contactado conmigo. Tenemos que llegar al palacio de Westminster. Ahí nos encontraremos con un helicóptero y M-"

Sherlock se vio interrumpido cuando John estrelló sus labios contra los del detective, agarrándose lo más fuertemente posible de él mientras ponía toda la preocupación que albergaba su corazón en ese abrazo. Sherlock lentamente se lo devolvió, podía sentir a John temblando, sus manos a cada lado de la cara de Sherlock apretándolo casi hasta el punto del dolor.

Cuando se separaron, John seguía llorando. Se veía exhausto, y Sherlock sintió una punzada de culpabilidad bien merecida. Quizás demostrarle su plan a John, en retrospectiva, había sido una mala idea. No tenía la intención de asustarlo tanto. "Ibas a dejar que te matara…"Afirmó Sherlock.

"S-Sí… sí, Dios, maldita sea…" John intentó despejar el nudo en su garganta y normalizar su respiración.

Sherlock bajó la mirada y apoyó su frente contra la de John. "Lo siento. No pensé que ésta broma con mi actuación fuera a tener tales repercusiones en ti. Estaba seguro de que te ibas a dar cuenta que no estaba realmente infectado. Tal vez un ambiente tan caótico no es apropiado para prob-"

"No, no lo es. Realmente no, Sherlock" John le gruñó, todavía intentando frenar su ritmo cardiaco.

El espigado detective le dio un reconfortante beso en la frente "Te aseguro… Sólo bromeaba acerca nuestra situación actual porque que vamos a estar bien. Estaremos bien, John," le prometió "Voy a sacarnos de aquí." Tomándose un momento para evaluar los ojos de John otra vez, y para asegurarse de que estaba bien, Sherlock asintió "Unta un poco de la sangre de la niña en tu ropa. Vamos a volver al piso por la puerta de atrás… ponerte algunas de éstas llagas… y después de una o dos lecciones rápidas de actuación, vamos a estar en camino" Dijo sonriendo con entusiasmo.

John asintió, y se enderezó. Modo soldado; activado.

He believed him.


Nota de las traductoras:

¡Por fin tuvimos tiempo para traerles otra traducción!, ésta vez un Zombie!Sherlock que Serpent encontró en Tumblr. El link de la historia original es " post/ 21597195142/ song- in- the- house- in- a- heartbeat- john", sólo tienen que juntar los espacios para poder acceder al post. El fanart que está de imagen del fic está en ese mismo post, por si quieren verlo en mejor calidad :)

Creímos prudente dejar la última frase tal y como estaba, porque consideramos que es algo muy representativo del fandom, ya saben, por el "I believe in Sherlock Holmes", pero la traducción sería "Confiaba en él" o "Creía en él".

Esperamos que les haya gustado, y nos dejen algún comentario, porque de verdad nos hacen muy, MUY felices. Vieran como estamos en clases, diciendo "Tenemos un review glkjhldfjdghdflhnldf - sonidos de fangirl inidentificables".

¡Nos vemos en la próxima! (Que esperamos sea un poco más larga(?))