Hola niñas, aquí tienen el nuevo capi, ya vimos los celos de Seiya y la plática tan seria que tuvo con Yaten... ya algunas intentaron adivinar pero andan FRÍAS POR NO DECIR HELADAS... NOP NOP NOP! Pero bueno, en este capítulo corran al Youtube que nos musicalizará Feist con esta canción muy sensualona que se llama Fire in the Water... Seiya nunca nos falla y Éxito!

Capítulo 14

Fire in the Water

4 de la mañana y Serena no podía conciliar el sueño. No podía creer el grado de celos que había experimentado Seiya al verla al lado de Yaten. Encendió un cigarrillo más. Su cenicero estaba repleto pero no le importaba. No podía dejar de analizar la situación. Seiya había matado a Luna con tal de impedir su huida. Seiya había dejado England para llevársela a Morocco con tal de mantener aún más distancia de Jumeirah. Seiya había amenazado a su mejor amigo para que no se acercara a ella. ¡Definitivamente estaba loco! Pero también tenía que haber algo más. ¿Acaso Seiya se estaba enamorando de ella? Por un momento, su corazón empezó a dar saltitos de gozo que ella misma reprendió. Pero por otro lado, la realidad la hizo suspirar y derramar una lágrima rebelde que con odio y coraje limpió rápidamente de su mejilla.

Serena se paseó de un lado a otro de la habitación. No podía seguirse negando a sí misma que estaba empezando a caer en contradicciones. Por un lado, encontraba degradante lo que Seiya Kou le había hecho. La había violado. Pero por otro, se había entregado a él con su consentimiento. No podía olvidar aquella noche en que lo sedujo desvistiéndose después de haberlo provocado para desgarrar el vestido dorado y el collar de perlas y terminar haciendo el amor toda la noche. Había intentado fugarse pero cuando él la había castigado con besos sin pasión, ella había sufrido. No había podido soportar semejante tortura. Quería que sus besos fueran apasionados, que él la deseara como siempre. Jugó con el cuando lo torturó en el baño de burbujas haciéndole creer que pasarían una noche de lujuria, pasión y deseo y después lo había despachado sin contemplaciones cuando ella misma también deseaba que se quedara y la hiciera suya. Y ahora ella estaba torturándose porque él no había vuelto a acercarse en todo el día ni la noche.

- Maldita sea… ¿Qué te pasa Serena? ¡Domina tus sentimientos, esa es la única manera efectiva de sobrevivir con un demonio!

Apagó el cigarrillo y se llevó los dedos a los labios. ¡Cómo extrañaba los besos de Seiya! Y sus caricias… y cuando le sonreía y le decía bombón. Serena intentó rechazar esos pensamientos pero no podía. Su mente no hacía más que pasar imágenes de Seiya riendo, de Seiya bailando con ella, de Seiya besándola, de Seiya abrazándola, de Seiya desafiándola, de Seiya haciéndole el amor…

- ¡Demonios! ¡No… no puedo… no quiero! – dos lágrimas cayeron de sus ojos.

Su corazón palpitó con fuerza. Y aquello fue una revelación. Recordó las palabras de Seiya.

"Tienes el cuerpo y las pasiones de una mujer pero los usas y alardeas de ellos como si fueras una niña"

- Seiya tiene razón…

"Yo te hice mujer"

"Eres mi mujer"

"Bombón…"

- No puedo… no debo… - Serena terminó hecha un ovillo en la cama - ¡no! ¿para qué me hago la tonta? Sin embargo… nunca… no puedo ni debo… ¡no diré que es amor! Al menos no en voz alta… y enfrente de él…

S&S

7 de la mañana. Serena no tenía ni dos horas que había conciliado el sueño cuando oyó entre sueños que alguien se colaba en el interior de su dormitorio y unas manos femeninas la sacudían.

- Serena… Serena… ¡Serena!

- Mmm… ¿qué?

- ¡Despierta por favor! – la voz de Mina era desesperada y Serena no tuvo más opción que abrir los ojos y encontró el rostro de Mina lloroso. Se desperezó y la rubia hermana de Seiya la abrazó.

- Serena… dime por favor que Yaten no intentó conquistarte ayer… ¡no podría soportarlo!

Mina se echó a llorar sobre su regazo y Serena sintió que su corazón se apretujaba. Aún con sueño, levantó el rostro de Mina y la miró con reprobación.

- Mina… regla número uno de una mujer decidida: No llorar. Regla número dos: Confiar en alguien que prometió ayudarte…

- ¿De verdad? – los ojos de Mina reflejaron esperanza.

- ¡Claro tonta! – Serena la tomó de las manos y limpió las lágrimas que corrían por el rostro de la rubia. – Yaten sólo me cantó una canción que me dedicaron en Japón por mi apodo de "La Indomable"… ¿Sabías que a Yaten lo apodan "El Pedante"?

- No…

- Sí… es un sangrón… pero si tú lo quieres, le bajaremos los humos… te lo prometí ayer y de no ser porque el airado de tu hermano interrumpió nuestro acto, sabes perfectamente que ya lo tenías en tus manos… ¿o no recuerdas como Yaten ni siquiera te reconoció de lo linda que te veías? ¿Cómo se quedó babeando por ti?

Mina de pronto recuperó la sonrisa y empezó a reírse.

- Sí… es verdad… ¡Ash, pero es que porque Seiya tuvo que arruinarlo todo!

- Porque te quiere… - Serena de pronto recordó a Haruka y sacudió la cabeza para que el recuerdo de su hermano no se entrometiera en la conversación – pero de eso yo me encargo… veré que puedo hacer para que te deje en paz y podamos seguir con el plan…

- Y hoy… ¿qué haremos?

- Seguiremos… - Serena le sonrió y se levantó directo al closet. – Mmmm… ponte esto… - la rubia eligió para Mina un pantalón capri blanco de diseñador, pumps rojos y una camisa roja de seda. – Y píntate los labios de rojo.

- ¡Serena, no sabes el gusto que me da que estés aquí! ¿Sabes que eres la primer amiga que tengo?

- ¿Sabes que digo exactamente lo mismo? – Serena sonrió y abrazó a la hermana de Seiya. Era verdad. Mina era la primer amiga de la indomable.

S&S

Yaten y Seiya estaban levantados y desayunando en la palapa atendidos por Taiki. El inglés les estaba sirviendo capuchinos y Yaten alababa el sabor del café.

- Taiki, de verdad, cada vez que vengo, pienso seriamente en llevarte conmigo…

- ¡Ni lo pienses! – Seiya le rebatió. – Taiki es mío y si quieres desayunar, comer, cenar y los martinis de Taiki, es más fácil que vengas a vivir a World Islands a que Taiki se vaya contigo…

- Lo sé… eres un maldito Seiya…

- Pero así me estimas…

- ¡Buenos días chicos! – Mina se acercó y Yaten cuando vió esa visión de mujer en blanco y rojo se quedó pasmado y con la boca abierta.

- ¿Te ofrezco una servilleta para que babees a gusto? – Taiki dijo en voz muy bajita mientras se reía muy discretamente y Seiya se hizo el desentendido cuando Yaten se levantó para que Mina ocupara su lugar al lado de él.

- Mina… de verdad… ya no eres la chiquilla que recuerdo… estás bellísima…

- Gracias. ¿Taiki me traes un capuchino por favor? – dijo Mina ignorando a Yaten mientras este la miraba embelesado.

- Enseguida milady…

- ¿No crees que te arreglaste demasiado? – Seiya se puso serio y miró a Mina a los ojos pero ella lo ignoró.

- Me arreglo para mí misma… Gracias Taiki… ¡buenos días Serena, te ves súper linda cuñada!

Seiya volteó y vió a Serena con un vestido corto, strapless en blanco y negro con un coqueto sombrero. Serena sonrió.

- Seiya… ¿podemos hablar un momento?

- Sí claro… - Seiya se sorprendió.

- Taiki… ¿me das un capuchino para llevármelo mientras camino con Seiya por la playa?

- Enseguida milady…

- Gracias… Yaten, Mina… ¿nos disculpan?

- Por supuesto… ¡diviértanse!

Seiya siguió a Serena quien, segura de sí misma, sacó de su pequeño bolsito su Ipod. Sabía que tenía que controlar los celos de Seiya y tranquilizarlo. Y por otra parte quería que las cosas volvieran a estar bien.

- ¿Cómo amaneciste?

- Bien… ¿por qué la pregunta? – Seiya preguntó algo incómodo.

- Ayer estabas como loco… - Serena lo miró coqueta por encima del hombro… ¿Querrías escuchar esta canción que me gusta mientras me quito mis tacones para poder andar juntos en la playa?

- Sí… claro…

- Permíteme… - Serena, con seducción, colocó los audífonos sobre las orejas de Seiya y le guiñó el ojo. Iba a darse media vuelta cuando Seiya la cogió por la cintura y le dijo.

- ¿De qué va todo esto?

- Todo a su tiempo, señor Kou… todo a su tiempo…

Serena se dirigió a una roca para poder sentarse y quitarse sus Manolos mientras Seiya ponía "play". La voz seductora de una mujer empezó a cantar.

Love's as sweet as feeling / el amor es tan dulce como el sentimiento

Openly believing / abiertamente lo creo

No matter what we find there / no importa lo que encontremos ahí

Come back in through the eyes there / vuelve ahí a través de la mirada

Sole and born creation / única y nacida creación

The lion's in the house / el león está en la casa

Flowers are up in the air / las flores están en el aire

Crashing against the dark / chocando contra la oscuridad

Ah, ahhah ah…

Fire in the water / fuego en el agua

Is the body of our love / es el cuerpo de nuestro amor

Nobody should see this / nadie debería de ver esto

The freeness of the light / la libertad de la luz

Ah, ahhah ah…

Fire in the water / fuego en el agua

Is the body of our love / es el cuerpo de nuestro amor

Seiya se quedó en el limbo oyendo esa canción y de pronto salió de ese universo alterno cuando sintió los húmedos labios de Serena sobre los suyos, apretándose y exigiéndole una respuesta. Sin pensarlo, la tomó en sus brazos y la besó largamente, apretándola a su cuerpo, recorriéndole la espalda, acariciándole el blanco cuello. Le quitó el hermoso sombrero dejando la rubia cabellera suelta para que la brisa marina jugara con ella e intensificó el beso explorando con su lengua la boca de Serena que gimió y se apretó a él. De pronto, Serena cortó el beso con ternura y lo miró mordiéndose los labios, como niña regañada lo que hizo que Seiya se desconcertara.

- ¿Por qué me miras así?

- Quiero saber si sigues enojado…

- Bombón… - Seiya intentó besarla pero Serena se alejó corriendo por la arena.

Seiya salió detrás de ella y la tomó por la cintura y se recargó en la espalda femenina.

- Bombón… perdóname… soy un salvaje… soy un bruto pero no sabes cómo me sentí de verte sonriéndote con Yaten…

- ¿Te gustó la canción?

- Mucho… es como tú… delicada… hermosa… - Seiya la volteó y la besó de nuevo y juntó su frente con la de Serena. - ¿Qué voy a hacer contigo?

- Lo que has estado haciendo… pero teagradecería que no me arrojaras a la cama por celos… me agrada más cuando tienes en la mente otras cosas… - Serena lo tomó del cuello y le besó la mandíbula. Seiya gimió.

- Bombón… vas a ser mi perdición…

- Oye… ¿Sabes qué pensé cuando oí la canción que te dí a escuchar?

- ¿Qué?

- Que tu eres el fuego… y yo soy el agua…

- ¿Tú crees? – Seiya la abrazó y hundió su rostro en la cabellera rubia.

- Sí… pero si quieres que te perdone… ¡primero tendrás que alcanzarme!

Serena se soltó y salió corriendo directo al mar y sin importarle arruinar su vestido se metió entre las olas mientras Seiya la seguía y ambos empezaban a besarse y a amarse sin darse cuenta que unos ojos a lo lejos, en un bote, los observaban.

- Sí señor. Lo tengo en la mira. Está acompañado. Es una rubia. Parece que es su amante.

- Muy bien Rubeus. Investiga quién más está en Morocco.

- Como diga mi señor…