^_^ ¡¡ LLEGAMOS A LOS 300 REVIEWS !! ^_^

Nota/autora: Si, lo sé, tardo demasiado en subir nuevos capítulos... T,T perdón... pero es que si no tengo inspiración no puedo escribir... si queréis que escriba sin inspiración puedo intentarlo... pero... saldrá algo básicamente patético...

Nota/autora 2: IMPORTANTE!! Al subir este capítulo os habréis dado cuenta de que no es el número 18... he unido los capítulos 15 y 16 en uno... ¿por qué? Pues por que así me da la impresión de que escribo menos y no me agobio por el número de capítulos que llevo ^_^

Gracias por comprenderme.

DISCLAIMER: NO ME DEMANDES LOS PERSONAJES NO SON MÍOS.

CAPITULO 17:

ACECHANDO EN LA OSCURIDAD

(de sorpresas y explosiones)

No muy lejos de Hogwarts, en el bosque prohibido, unos extraños seres se movían por entre las sombras ocultos en sí mismos. Aprovechando que Hagrid no estaba para controlar a las criaturas del bosque y no podía notar que las cosas estaban cambiando.

Los aethonan del sur del bosque habían delimitado su territorio salvajemente, y cualquier otro ser que entrara o saliera de aquellos límites podía exponerse a una muerte no muy agradable.

Algo realmente extraño, ya que no son nada violentos... (normalmente).

Pero, por supuesto, había una "explicación" de todo aquello... unos nuevos seres se habían instalado en el centro del bosque, si le preguntaras a Hagrid, te diría que por la zona de las arañas... con quienes habían trabado una cierta amistad.

Sí, pese a lo que pudiera parecer a primera vista aquellas dos especies tenían algo en común, algo que las unía y las hacía convivir juntas.

Cuando las "sombras" llegaron al bosque prohibido buscaban un sitio donde quedarse por un tiempo. Tenían planes, grandes planes, que debían realizar, y los tenían que llevar a cabo en Hogwarts. Su objetivo se encontraba allí.


Los alumnos estaban muy ocupados entre clases y deberes, lo cual no excluía a Harry, Ron y Hermione, por lo que no podían visitar a Sirius y Remus hasta el siguiente fin de semana.

Las clases de Estudios Muggles no eran las mejores del mundo, pero los magos estaban bastante interesados en los "cachivaches" muggles que traía el profesor. Las clases de defensa contra las artes oscuras eran menos prácticas de lo que se esperaban, aunque... Dumbledore con su edad no estaba para emular a un joven como el profesor Lupin.

Hermione volvió a tener un horario apretando, aunque no tanto como en tercero además, sus dos queridos amigos estaban a su lado siempre... bueno, en todas las clases menos aritmancia.

Ron y Harry aprovecharon las clases de adivinación, en las que Hermione no estaba para tener sus "charlas de hombres" charlas que molestaban visiblemente a la profesora Trelawney, pero.... a ellos les daba ciertamente igual que "esa tipeja" (como decía Ron) se enfadara.

- Entonces... tenemos que ir este fin de semana...- decía Ron mientras barajaba sus cartas del tarot.

- Sí, aunque... no estoy muy seguro de que...

- Pues cualquier joya o cosas de esas...- cortó Ron a Harry.

- Umm... si, claro... las chicas siempre se conforman con esas cosas, y... no sería buena idea comprar un libro.

- ¡Ja! Le compramos un libro y me lo tira a la cabeza.- rió Ron.

- ¿TE lo tira a la cabeza?- preguntó Harry alzando una ceja.

- Claro, tú eres su amado... si te rompe la cabeza con el libro ya no le sirves para nada.

- Eres un crío- dijo Harry sacándole la lengua.

- ¿Quién?- dijo Ron poniendo carita de inocente y mirando detrás de sí, como buscando al "otro" culpable- ¿yo?.

- Sí, TÚ¬¬... llevas años con la tontería esa... cualquiera diría que te gusta picarme con eso.

- No llevo años, sólo días y... claro que me gusta picarte,- dejó la baraja encima de la mesa, juntó las palmas de sus manos y parpadeando rápidamente (haciendo una interpretación magistral de Lavender) añadió- te ves tan lindo cuando te enfadas.

Los dos comenzaron a reírse llamando la atención de una enfadada profesora Trelawney.


Aragog y sus hijos jamás habían dejado que otros seres vivieran en su territorio. Pero... aquellos seres, las sombras, eran diferentes. Ambos se entendían perfectamente. Cuando las sombras llegaron, él creyó que tendrían que luchar por aquél territorio, pero, después de una larga charla con Sátor, el jefe de ellos. Acabaron haciéndose hasta... "amigos".

Sátor le puso al corriente de sus planes. Le habló de lo que habían venido a hacer allí a Hogwarts. Charlaron sobre si Aragog podría ayudar a conseguir el objetivo que perseguían las sombras. Y discutieron sobre asuntos de humanos; por que Aragog llevaba demasiado tiempo escondido en el bosque y lejos de información, y se había perdido gran parte de cosas.

Si bien era cierto que a él le traían sin cuidado las "cosas de humanos" las cosas que decía Sátor tenían mucho peso. Y... algo muy importante... le ofrecía grandes cosas si el "plan" se llevaba a cabo exitosamente.

Por el momento dos sombras habían sido enviadas al castillo para buscar al objetivo, saber qué medidas de seguridad le rodeaban y preparar todo para una próxima intervención.

- ¿Qué tal va la fase de espionaje?- preguntó Mosag, quien también estaba enterada de todo, pues tendría mucho que hacer si hubiera que ayudar a las sombras.

- Bien, mi señora.- respondió Sátor- dos de mis mejores subordinados están allí y tengo total confianza en ellos. Por el día están resguardados de malas miradas pero por las noches pasean a sus anchas por los pasillos del castillo, al finalizar esta semana supongo que habrán recopilado toda la información necesaria para dar "el siguiente paso".

- Me alegro- dijo la araña gigante- cuanto antes se lleve a cabo el plan más probabilidades de éxito obtendremos.

- Es usted lista, mi señora.- contestó Sátor (¿muy educado él, cierto?) inclinándose.

La araña volvió a meterse en su agujero, desapareciendo entre los árboles.

- La tenemos en el bote, Sátor, eres muy bueno.- dijo una sombra.

- Lo sé... lo sé.- fue la única contestación.


Ron y Harry salieron de la torre de adivinación con 10 puntos menos para Gryffindor y algo de trabajo extra. Aunque eso no enturbió su humor.

- ¡Busquemos a Hermione!- dijo Ron.

- Vale,- contestó Harry acomodándose la mochila en sus hombros.- el que la encuentre el último besará a Snape- dijo mientras echaba a correr, dejando atrás a Ron.

- ¡Tramposo!- dijo el pelirrojo corriendo tras su amigo.

Llegaron exhaustos a la clase de aritmancia para encontrarse a Hermione charlando animadamente con su "adorada" profesora Vector. Harry carraspeó para hacerse notar en la clase. Las dos se giraron y Hermione, viendo a sus amigos, se despidió.

- Bueno profesora Vector, ya es la hora de la comida.

- Si, señorita Granger, creo que yo también me iré al comedor, aunque espero poder continuar con usted esta charla, no se olvide.- dijo la profesora saliendo del aula.

- Claro que no profesora Vector.

Los tres amigos vieron alejarse a la profesora y doblar una esquina antes de decir nada.

Ron miró a Harry significativamente y éste alzó una ceja, Ron respondió ladeando la cabeza hacia Hermione que apoyaba su mochila en el suelo mientras intentaba cerrarla, Harry negó airadamente y Ron sonrió sacándole la lengua, Harry frunció el ceño. Ambos miraron los intentos fallidos de Hermione por cerrar la mochila. Cuando Harry levantó la vista de Hermione vio que Ron hacía gestos extraños ¿Qué quiere decir éste ahora?... ¿Qué la ayude con la mochila?... ¿yo?... ¿pero por qué yo?.

Harry se cruzó de brazos negando con la cabeza, y movió los labios, como diciendo "Hazlo tú", Ron le entendió y llevándose una mano a la frente le hizo un gesto de "tú eres tonto".

Se agachó al lado de Hermione y sujetó ambos lados de la mochila para que ella la pudiera cerrar.

- Uf, gracias Ron, ya era hora de que dejarais de hacer aspavientos y alguno se dignara a ayudarme.- dijo Hermione sonriendo.

- Claro, y te he ayudado YO por que soy más caballero que el tipejo ese que está a tu izquierda,-contestó Ron sonriendo.

Harry se agachó y cerró la cremallera de la mochila de Hermione.

- Mentiroso, lo que pasa es que yo iba a ayudarte y él se me adelantó.- se defendió Harry.

- Si, claro.- respondió ella sonriendo.- Bueno,- cargó la mochila en su hombro- ¿vamos a comer?.

- ¡Si!- dijeron ambos chicos a la vez.


Arepo y Tenet aguardaban escondidos en uno de los armarios en desuso de las mazmorras que se encontraban en el sur. Snape siempre había preferido usar las del norte por que eran más frías y daba menos el sol.

Además en aquella mazmorra no había ninguna ventana así aunque alguien entrara, antes de que encendiera ninguna luz ellos ya se habrían camuflado en cualquier esquina en su forma de sombras.

En aquellos momentos mantenían una de sus pocas conversaciones, todos los humanos estaban en el gran comedor que quedaba algo lejos de aquella mazmorra. De todas formas se paraban a escuchar a cada rato; pues si alguien con el oído fino pasaba por la puerta se extrañaría mucho al oír silbidos en una mazmorra "desierta".

- Solo nos queda la torre Gryffindor.- dijo una sombra.

- ¿La torre del objetivo?- preguntó la otra.

- Exacto Tenet. Habrá que doblar la guardia... no queremos que el objetivo se despierte y nos descubra. Se supone que no estamos aquí... se supone que si siquiera estamos cerca de aquí.


Después de la comida los Gryffindors debían compartir la siguiente clase con los Slytherins, Pociones.

Su rencor por Snape no había disminuido un ápice y el de Snape hacia ellos, sobretodo hacia Harry, aún menos.

Snape había empezado a desistir en eso de poner a sus alumnos en parejas mezclando ambas casas, de ese modo el 99% de las pociones que se hacían salían mal, y aunque le gustara quitar puntos a Gryffindor por ello, no quería que los alumnos de su casa luego no supieran hacer las pociones bien.

- Muy bien, juntaos por parejas y comenzad con la poción de hoy. Tiene que estar en reposo hasta mañana por tanto mañana la probaremos.

Hermione levanto la mano.

- ¿Alguna duda con la elaboración de esta poción tan simple, señorita Granger?- preguntó Snape.

- No señor, respondió ella- pero... sólo quería recordarle que mañana no tenemos clase.

- Que no tengan clase, señorita Granger, no quiere decir que todos los alumnos sean tan vagos como usted y no vayan a venir mañana después de la última clase a probarla.- dijo Snape soltando las palabras como veneno.

Hermione bajó la cabeza y se dedicó a mirar la mancha que había en su mesa.

- Bien, pónganse en parejas, ¡YA!.

Harry y Ron se miraron, iban a ponerse juntos pero... no querían dejar sola a Hermione, tendrían que ver quien se ponía con ella y quien se buscaba compañero. Ron ya iba a irse para dejar a "la parejita" junta cuando Neville se acercó a Harry por detrás.

- Harry... te... ¿te pones conmigo?- preguntó.

- ¡Claro!- contestó Harry sonriendo mientras cogía sus cosas y se mudaba a la mesa de Neville.

No es que... tuviera "miedo" de Hermione... solo que... con tantas bromas que Ron hacía sobre él y ella... estaba incómodo, tan sólo era eso.

Ron y Hermione se quedaron quietos unos instantes, luego, Hermione tomó el 'control' y ordenó a Ron que fuera por los ingredientes necesarios mientras ella comenzada a medir y calcular las cantidades.

Harry fue también a por los ingredientes, a drede, para toparse con Ron.

- Eres un cobarde.- espetó el pelirrojo a su amigo.

- No Ron... es que... no puedo fallar a Neville.- alegó Harry.

- Sí, claro. C-O-B-A-R-D-E.- sacó la lengua a Harry y se fue junto con Hermione.

- No soy un cobarde- murmuró él por lo bajo dirigiéndose a su mesa, con Neville.

Tres mesas por delante de la de Ron y Hermione estaban Malfoy y Goyle. Ambos Slytherins hablan en susurros. Malfoy le metió una cosa en el bolsillo de la túnica a Goyle y éste sonrió estúpidamente.

- Pásame eso Neville.- le pidió Harry.

- Toma... esto... umm... Harry... tu sabes... si... Hermione está... saliendo... ¿con alguien?- preguntó Neville algo sonrojado.

A Harry casi se le cae la balanza del 'susto'. ¿Neville enamorado de Hermione?... no puede ser... aunque... el año pasado le pidió ir al baile... ¡No! Es imposible... bueno, quien sabe...

- Pues... creo..., creo que no Neville... ¿Por qué lo preguntas?- dijo, una vez recuperada la compostura.

- Bueno... es que la... he estado observando y... me dio la impresión de que... estaba... con alguien. O... tal vez... esté enamorada.

Entonces a Harry SI que se le cayó la balanza.

- ¡Oh! Pero que torpe soy- se disculpó.

Neville se agachó con Harry a recoger lo que él había tirado.

- Entonces... sabes ¿quién es él?

Goyle se acercó poco a poco a la mesa de Ron y Hermione mientras Malfoy llamaba al profesor Snape para preguntarle 'algo'.

- ¡Eh! ¿Qué pasa pobretón, necesitas ayuda para hacer una poción tan simple?- retó Goyle a Ron.

Este dirigió su penetrante mirada azul al chico-gorila.

- ¿Qué pasa Goyle, Malfoy te echó por que ni siquiera sirves para mirar?.- respondió el pelirrojo duramente.

Hermione desvió su mirada del caldero unos segundos.

- No, pobretón, Malfoy no me ha echado... pero a ti si te van a echar por esto.- respondió.

- ¿Por esto?- repitió Ron confuso.

- Por ESTO.- terminó Goyle dejando caer una bengala en el caldero de Ron y Hermione y volviendo a su mesa.

- Oh, oh...- murmuró Hermione sin que le diera tiempo a taparse antes de que el caldero explotara.


- Podíamos asustarla...- 'susurró' Tenet.

- No, no lo haremos... no lo harás.- Ya te lo he dicho... se supone que NO estamos aquí, ¿Es que no me oyes?.- respondió Arepo enfadado.

- Pero... podría... creer que es un sueño.

- No me convencerás. Sátor nos matará si se entera.

- Tu lo has dicho... SI se entera...

Las dos sombras se miraron maliciosamente.


Snape se dirigió airado a la mesa de los dos Gryffindors. La explosión había sido pequeña, gracias a que el caldero apenas se empezaba a calentar en aquellos momentos.

- Inútiles. Serán descontados 10 puntos a Gryffindor por cada uno y ustedes dos, quedarán castigados sin la salida a Hogsmeade de este sábado.

- Pero... pero... si nosotros no hemos sido...- intentó defenderse Ron.

- No intente culpar a otras personas de su incapacidad con las pociones, señor Weasley, cinco puntos menos para Gryffindor.


- Entonces lo haremos- dijo Tenet.- la noche antes de volver.

- Bien, espero por tu bien, que ella no diga nada...- respondió el otro.

- No dirá nada... además... de esta manera conseguiremos más información... Sátor nos besará.

- La verdad es que prefiero tener bien lejos la boca de Sátor.- terminó de decir Arepo.


Ron y Harry se mandaban notitas en la biblioteca mientras Hermione hacía sus deberes de aritmancia y ellos los suyos de adivinación. Cuando ella se levantó para coger un libro ron se acercó a Harry.

- Tendrás que ir tú solo, después de lo de Snape... yo no puedo ir a Hogsmeade.

- Pero... ¿Cómo voy a saber QUÉ comprar?...

Hermione volvió con un libro en las manos y se sentó.

"Llévate a mi hermana" decía la nota que Ron pasó a Harry.

"¿A Ginny? ¿Crees que ella querrá venir?... ¿CONMIGO?" escribió Harry.

"Yo la convenceré, no te preocupes".

Harry miró a su amigo que le guiñó un ojo. Realmente necesitaría ayuda femenina para comprarle a Hermione su regalo de cumpleaños.


Remus y Sirius estaban practicando algunos hechizos más para que Sirius estuviera más preparado. Las fuentes de Dumbledore afirmaban que las sombras estaban al este de Bristol y Sirius tendría que partir pronto hacia allá.

- Remus... no puede ser que este fin de semana sea luna llena.- gimió Sirius.- Te necesitaré este fin de semana, ¿Seguro que habrá luna llena?

- Claro que si Sirius, ¿crees que a mi edad no sé calcular CUANDO hay luna llena?- contestó Remus algo enfadado.

- Lo siento... pero.. es que... seguramente sea mi último fin de semana aquí, yo quería pasarlo con mi mejor amigo- contestó Sirius sonriendo.

- Yo estaré aquí, no me voy a la guerra.

El comentario de Remus fue un tanto malentendido por Sirius... la verdad era que Remus NO iba a la guerra, pero... Sirius SI... o por lo menos, para él era volver a la 'antigua guerra' que había dejado atrás hacía 15 años.

- Ey, ey, ey... Padfoot... prometo mucho en la noche para poder estar contigo si te marchas... aún no es seguro. Por cierto... ¿te diste cuenta que día es este domingo?

- Pues...- Sirius se llevó una mano a la barbilla, pensando...- ¿19 de Septiembre, no?

- Remus sonrió... ¿sabes de QUIÉN es el cumpleaños ese día...?


Nueve hojas!! No os quejaréis :P

Reviews!!

Plizzz

BeSiToS

PiRRa