¡Hola!, bueno, estoy bastante emocionada xDDD, es la primera vez que sigo la opinión de ustedes, chicas que leen mis historias poco razonables, esta es la segunda parte, lo que pasa el día en el que Ichirouta y Golpeador estrella se encuentran...

:3 Mikael, Inayaon, Violeta~, Narien & Mime... muchas gracias por su review!


Festival

Un escalofrió atravesó cada uno de los músculos de su cuerpo, estaba haciendo ya bastante frio y la persona que estaba esperando desde hace ya más de media hora no llegaba a ese lugar, estaba comenzando a molestarse, ¡su tiempo era igual de importante al del Grandísimo goleador estrella!, había aceptado acompañarlo a comprar los regalos de navidad con más de un mes de anticipación porque no tenía nada más que hacer, además su madre quería pasar un tiempo con su padre y prácticamente fue echado de su casa apenas avisó de su ida al centro, aun siendo miércoles por la noche esta comenzó a alistarle ropa para la salida, porque nunca era temprano alistar lo necesario para el fin de semana, pero, tal vez estas dos razones no pesaban tanto como la atracción que sentía hacia Shuuya.

Endou había sido una parte fundamental para su crecimiento como jugador y como persona, sin embargo su atracción se extinguió rápidamente al ver que su capitán era un completo idiota que no se dio cuenta de todas las insinuaciones que le había lanzado durante dos años consecutivos…, mientras que Shuuya luego de la triste, nótese el sarcasmo en esta palabra, partida de Fubuki había quedado solo y no es que él fuera como un buitre en busca de una solitaria presa, por el contrario, llegaba a entender de cierta manera el dolor que tenia el que no podía controlar su ira, así que sin siquiera pensarlo dos veces se ofreció a apoyarlo y a colaborarle en cualquier cosa que este necesitase, porque Kazemaru Ichirouta era un gran compañero.

Quería largarse a su casa para encerrarse en su habitación y ver el primer anime que apareciese en las recomendaciones que lanzaban Moe y Megane, aun así, estaba sentado en la banquilla de la estación del centro, el lugar se encontraba algo vacío, era el festival de las flores de cerezo, así que las familias o quizá las parejas y amigos se marchaban hasta las montañas del norte de inazuma para pasar una estupenda noche con fuegos artificiales, buena comida y un poco de licor.

– Lamento la tardanza –Murmuro el moreno acercándose con pasos lentos hacia el lugar en donde Ichirouta estaba esperándolo– no fue muy sencillo decirle a mi padre que no quería ir al festival

– Para mi fue algo sencillo –Su madre era una depravada, estaba dejando a un lado una costumbre familiar por hacer ese tipo de cosas con su padre, maldecía haber sacado esa parte tan pervertida de su progenitora, porque no solo era el cabello en lo que se parecía a ella, era un malpensado desde que tocó el suelo inhóspito del bachillerato– ¿Yuuka no se molestó contigo?

– Sabe que venía a comprar los regalos para ella, así que no protestó cuando dije que no saldría con ellos –El de largos cabellos se levantó lentamente del asiento y se paró justo al frente del moreno– ¿Seguro que no te molesta no estar con Endou y los demás chicos?

– No me molesta en absoluto –Una leve sonrisa se posó en sus labios al ver como el aire que salió de su boca se convirtió en vapor tan rápidamente– supongo que no has pensado que probablemente muchas de las tiendas tal vez se encuentren cerradas

– Aun es temprano, las tiendas las deben cerrar luego de medio día –Y sin decir más, con pasos lentos y un tanto pesados comenzaron su caminata hacia los centros comerciales de Ciudad Inazuma.

De cierta manera era algo incomodo el caminar en una calle sola junto al menor que luego de la fatídica partida de su primer amor fue capaz de volverle a iluminar su mirada, Kazemaru aun luego de varios años de conocerlo nunca había hecho algo para cambiar su titulo de afeminado debilucho, sin embargo, aun siendo el asexual del equipo fue el único que sin temor alguno agarró un balón y lo golpeó en un entrenamiento y, eso fue sin lugar a dudas lo que le hizo voltear su mirada hacia él.

– Nunca me dijiste porque me golpeaste hace varios meses en el entrenamiento –Los orbes avellanados del defensa se quedaron viéndolo por varios segundos– fue raro, creí que Kidou era el que iba a patearme por estar en ese estado de depresión

– Supongo que me hastié de verte con esa cara de idiota todos los días, sabíamos que tarde o temprano nuestro querido Fubuki –Sin proponérselo hizo una leve pausa luego de usar el querido junto a la persona que más detestaba en la faz de la tierra– y fuiste el único que no lo asimiló luego de casi medio año, nadie quería hacerte sentir mal por ello, pero si en verdad te quisieran no hubieran sido capaces de dejarte así durante tanto tiempo

– Creo que debería decirte que lo agradezco –Shuuya se quedó en silencio luego de haber soltado esas palabras, le fue verdaderamente extraño decirle eso al de cabellos azulados– Aunque no era necesario que usaras tanta fuerza

– Tres días en el hospital… casi me apedrean en los entrenamientos por haber hecho eso –Y de nuevo un escalofrió atravesó su cuerpo al recordar el aura asesina de medio equipo… ¡Por poco y Toramaru lo envenena!– ¿Lo lamento?

– ¿Me estas diciendo que lo lamentas o quizá me estas preguntando? –Le encantaba como el ceño fruncido del más bajo se incrementaba cuando se ponía a molestarlo, era como su profesión, molestar a Ichirouta era lo que más le agradaba hacer cuando llegaba a conectarse en su casa.

– Cierra el pico golpeador estrella –Su nombre en Messenger se había burlado de él por un muy buen rato–– ¿tu aun extrañas a Fubuki? –Y lo preguntó sin nada más, simple, sencillo y rápido. Necesitaba saber la respuesta.

– No te he contado algo que pasó hace bastante tiempo –Suspiró, le era incómodo tener que contarle esto a alguien, Solo Terumi lo sabía y fue porque en una salida con licor incluido prácticamente lo obligó a que le contara– Fubuki al mes de irse comenzó a coquetearle a Someoka

– ¡Que maldito! –Exclamo algo sorprendido, eso era lo que no le gustaba de la mosquita muerta, podría ser muy buen amigo pero cuando se trataba de relaciones era un grandísimo desgraciado con cualquier idiota que caía en sus manos.

– Al menos Ryuugo es buen amigo y me lo comentó al día de proponerle tener algo serio con el –Su voz no sonaba triste ni rota, como lo había pensado, en realidad tenía un gran toque de resentimiento hacia al que alguna vez le dijo amor– el miércoles me habló

– ¿Y que te dijo? –Pregunto al ver el rostro de resentimiento que tenía su amigo– supongo que algo hiriente y ofensivo

– Por el contrario –Murmuró– dijo que me amaba, ¿puedes creerlo?... si eso me lo hubiera dicho hace cuatro o cinco meses hubiera caído en sus pies, pero ahora no le creo nada a él, no me interesa

– ¿Y por qué no te interesa? –Le era imposible no sentirse algo atraído a todo lo que le sucediera al moreno, desde el día que por accidente casi se besan era incomodo estar solo con él, pero, sin pensar en ese momento Shuuya era muy lindo con él.

– Porque estas tu a mi lado –Ichirouta se sonrojó a más no poder, agachó su cabeza y con su flequillo ocultó sus ojos, ¿Qué le pasaba?, ¿Por qué le había dicho eso al peliazulado?, ¿acaso su estupidez no podía ser un poco más pequeña?

Ninguno quiso hablar más luego de ello, fueron las tres cuadras más eternas para ambos, al final no era algo fácil lanzarle una indirecta o una directa al moreno sin terminar como un completo idiota.

– Ya llegamos –Murmuró Kazemaru, de cierta manera era algo bueno que le hubiera dicho que por él era que ya no le prestaba atención a Fubuki, pero era triste al mismo tiempo, hace poco que había comenzado a tener un acercamiento a la vida del moreno, pasaban bastante tiempo juntos y en cada salida pareciera que se estuvieran conectando cada vez más, era sencillo, si también le gustaba a Shuuya ¿Por qué este no daba el primer paso?, siempre tenía eso en su cabeza, siempre– ¿Qué vas a comprar?

– Bastantes cosas –Contesto metiendo su mano izquierda a su bolsillo, saco un pequeño papelito que fue desdoblando hasta quedar una hoja bastante grande.

– ¿Cuánto duraste ahorrando para comprar todo lo que tienes allí? –Era imposible que con la patética mesada del futbolista lograra siquiera comprar un regalo, había hecho algo…

– Estoy trabajando desde mayo, cuidé niños y paseé perros durante bastante tiempo, le hice trabajos a varios mocosos de segundo y primer año –Miro su lista buscando un detalle en especial, más bien, esos detalles para esa persona fue la verdadera razón por la cual él tuvo que sufrir cambiando pañales en una guardería, sacar borrachos de un bar en donde lo metió Terumi y ser arrastrado por diez perros durante medio kilómetro.

– Eso es algo raro –Aun sentía como sus mejillas estaban ardiendo, le era imposible estar con Shuuya tan cerca luego de lo que le dijo sin pensar– tu trabajando…

– Deja de ser tan exagerado asexual, que no ayude en la casa no significa que no me guste ganar dinero –Sonrió levemente y tomo de la mano a su compañero– Ayúdame a escoger cinco peluches que le gusten a Yuuka

– ¿Por qué cinco? –Pregunto dudoso, ¿Qué niña de ocho años quería cinco peluches en vez de un celular?

– Porque el IPod se lo compraremos más tarde –En definitiva… Shuuya Goenji era un hermano demasiado exagerado.

Un peluche gigante de oso… un balón de peluche… un gato de peluche… ¿Ciel Phantomhive con vestido de peluche?, ¿El conejo de Sekaiichi Hatsukoi? –Por poco se desmaña al darse cuenta de los últimos dos regalos de la niña, él no era un Fundashi, pero sabía muy bien que esos dos muñecos eran para mujeres pervertidas que amaban emparejar hombres a diestra y siniestra– Goenji… –Lo llamó pero este estaba pagando en la caja– ¿Me puedes prestar atención Goenji? –Nada… en serio, ese idiota si que tenía en un santuario imaginario a su hermana pervertida.

– Ya, en un momento Ichirouta –Contesto sacando su billetera para pagar uno de los tantos regalos para su hermana.

– Goenji –Murmuro con una voz siniestra.

– Debería prestarle atención a su novia –Dijo la mujer que atendía la caja, los dos se sonrojaron, se quedaron boquiabiertos por varios segundos y luego voltearon sus rostros en dirección contraria del otro.

Pagaron rápidamente, Ichirouta tomó el balón junto al oso gigante y salió sin esperar al otro, solo por querer decirle a su amigo que eran esos peluches terminaba siendo emparejado con él… no es que fuera algo malo, no, claro que no, adoraba que hicieran eso… pero por primera vez en tantos meses no se había reído de ello, se había sentido incómodo.

– Gracias por dejarme los más livianos –Comento acercándose a su compañero– ¿Querías que te comprara un peluche?

– ¿Por qué preguntas eso? –Espetó con una mirada un tanto asesina– Te iba a decir algo pero ya no tiene importancia

– ¿Seguro? –Dudó un poco, el asexuado nunca lo llamaba si no era estrictamente necesario

– Sep –Asintió levemente.

– Siguen los regalos para varios del equipo… –Murmuro recordando el más mínimo detalle que poseía su lista, lo único que le empezaba a preocupar era como distraer al de cabellos largos para ir a comprarle su regalo.

– ¿Varios? –Shuuya asintió.

– Endou, Kidou, Akio, Tsunami, Terumi… –Comenzó a enumerar con la mano que tenía libre.

– ¿Y Toramaru? –Asintió nuevamente.

– Le enviaré algo a Nagumo, Suzuno y faltas tú – Sin poder evitarlo le sonrió tiernamente, logrando que el pobre corazón de este de nuevo sufriera.

– Vamos entonces… –Murmuro un tanto atontado.

Corrieron a la tienda deportiva para poder comprarle un balón nuevo de soccer y unos guantes fluorescentes a Endou.

– ¿La tabla de surf para Tsunami y vas a mirar una mascota para Tachimukai? –Goenji se paró en seco, sonrió nuevamente y asintió para seguir su camino.

– Aun no se como eres capaz de saber cada una de las cosas que quiero… –Ichirouta alzó los hombros y siguió caminando– estas siguiendo los pasos de Terumi… ¡Brujo!

– No soy un brujo Idiota – Pateó su pie levemente– solo te conozco muy bien

– Bastante bien –Murmuro pesadamente– vamos por los obsequios para Tsunami y Tachimukai porque después de esos regalos rápidos siguen los traumatizantes…

– ¿De que estas hablando?, ¿Regalos traumatizantes? –Shuuya asintió.

– Supongo que será nuestra primera vez entrando a una Sex Shop –Kazemaru lo entendió todo, ahora sabía la razón por la que Terumi le indicó que fuera, era un desgraciado que quería hacerlo avergonzar delante de la persona que le gustaba.

Decidieron recoger la Tabla de Surf y el cachorro Maltés el mismo día de navidad, al terminar de pagar tragaron saliva pesadamente, se sonrojaron sin siquiera verse y comenzaron a caminar sin hablar.

– ¿Qué le vas a comprar a Terumi? –Pregunto Ichirouta antes de dar un paso dentro de la tienda– porque… tengo varias sugerencias para él –Se sintió grande y poderoso al haber dicho eso, dieron fruto las dos horas de intento de perversión de Akio y Terumi.

– No se porque sabes algo de ese tipo de temas impropios de alguien que nunca ha besado a otro ser humano –Dijo con un tono de burla, ese era su pasatiempo favorito, hacer sufrir de diferentes maneras a su amigo– aunque no tengo problema en que des tu humilde opinión

– ¿Te gusta el sado? –Pregunto con doble sentido, ninguno de los dos saldría siendo el mismo de esa tienda, porque si él quería jugar con el fuego… los dos se iban a quemar.

– ¿Quieres hacer ese tipo de cosas impuras conmigo? –Le pregunto tomándolo de los hombros– no creo que seas capaz de resistir siquiera comprando la ropa fetichista de Atsuya como para que te pongas a insinuar eso… vamos por lo que necesitamos

– Maldito… –Le dijo un poco molesto, siempre, siempre Shuuya lo podía molestar y cuando él intentaba jugarle la misma broma salía con su instinto asesino a flor de piel.

– ¿Podemos hablar de esto sin que sufras un colapso mental? –Ichirouta tenía una mente verdaderamente sana y noble, no lo quería ver al otro día con cara de depravado o con ojeras por no haber podido dormir.

– Cuando lleguemos a la delgada línea en donde me pueda convertir en un pervertido o en un joven traumado más de la sociedad te detendré –Suspiraron y entraron a la tienda.

– ¿Qué sugerencias tienes? –Pregunto alzando una de sus cejas, quizá no estarían tan malas las recomendaciones que el peliazulado le pudiera dar.

– Aun no sé que le vas a comprar a Kidou y a Atsuya –Comenzó su explicación yéndose al final de la tienda– pero puedes hacer un regalo doble… un regalo para la pareja, supongamos que los "pasivos" –Indicó elevando dos de sus dedos para hacer unas comillas en el aire– no te querrán asesinar por ello

– Prosigue… –Ordeno imaginándose que muy probablemente Atsuya lo quisiera asesinar por su lindo regalo navideño.

– Puedes comprar unas bolas chinas junto con un traje de policía, cadenas y otras cosas para Yuuto y Akio –Tomó aire y dejó de hablar durante varios segundos, tenía un nudo en su garganta y se estaba comenzando a marear– voy a morir

– No esta tan mala tu idea –No sabía de donde Kazemaru se había instruido tanto… pero de seguro asesinaría al que estaba corrompiendo a su amado… porque ese iba a ser su trabajo apenas comenzaran a salir.

– Espera –Murmuro sacando su billetera de uno de sus bolsillos– Terumi me dijo que te pidiera algo, lo tengo anotado por aquí… –Abrió su poco pequeña billetera, comenzó a mirar los papeles y al sacar el que tenía anotado el pedido de su amigo salió algo que Shuuya nunca creyó que este tenía… un condón.

Silencio… silencio y un aura asesina era lo único que se podría sentir en el fondo de la Sex Shop, Shuuya tenía la boca abierta con un leve tic en el ojo… ¿Dónde se había quedado la maldita faceta inocente de este?, su parte lógica le pedía una explicación, sin embargo su corazón le pedía salir corriendo del lugar…, cada una de sus pervertidas ilusiones de hacerlo con Ichirouta por primera vez se esfumaban entre sus manos, quería llorar y golpear hasta el cansancio a Kazemaru.

– ¡No es lo que parece! –Grito moviendo sus manos sin cesar– no vayas a pensar que ya lo hice…

– No… no estoy pensando ello –Contesto bajando rápidamente su cabeza– no pasa nada con tu vida sexual…

– ¡No he tenido una maldita vida sexual! –Exclamo empezando a zarandear levemente a Goenji– no te creas nada de lo que tu poca sana mente te esta diciendo

– Tranquilo Ichirouta –Murmuro intentando calmarse, pero no lo podría hacer, ¡asesinaría con su querido balón al maldito que haya visto desnudo a su Adonis!

– ¿Recuerdas mi curso de brigadista? –Shuuya asintió– en este nos dijeron que los condones sin lubricantes son capaces de aguantar hasta seis litros de agua, esto puede salvar a muchas personas de una tragedia

¿Cómo es que podría haber pensado algo impuro del joven casto, inocente, puritano, devoto e idiota de Ichirouta?, sonrió, si que era torpe… ya nunca se podría volver a imaginar a este con poca ropa… los labios levemente hinchados, el cabello desordenado y con sus manos atadas, porque inmediatamente aparecería su patética explicación de un condón en su billetera.

– Eres un amor Kazemaru –Murmuro con un tono un tanto gay… porque de su gran amigo no se puede esperar mas, tal vez por eso era que le gustaba tanto– usas algo sexual para salvar vidas

– Cállate –Dijo volviendo a meter ese objeto a su billetera– esto… esto…

– Habla de una buena vez –Ordenó al empezar a caminar de nuevo por la tienda, ya podría ir a comprar el regalo para Fudou y Kidou, el cual muy seguramente nunca le perdonaría el haberse puesto a preguntarle a Akio que querrían de navidad, las cadenas eran un buen detalle por excelencia y ellos ya las habían usado, así que estarán probablemente satisfechos con tener mas.

– Unas bolas anales pidió Terumi –Dijo carraspeando su voz para que nadie más los alcanzase a escuchar– yo buscaré las esposas, las cadenas y esas cosas depravadas, tu busca la ropa

– Como ordenes –Contesto entre risas, probablemente su alma de pasivo le ordenaba buscar lo mejor para sus amigos.

Estando una vez cada uno en un punto diferente de la tienda el destino comenzó a obrar maquiavélicamente, por parte de Shuuya una de las madres de un compañero de Yuuka se encontraba en la tienda, ¿Cómo podría evitar a la señora Tanaka?, se quedó clavado al frente de la lencería para Atsuya, ya sabía la talla del menor gracias a Terumi, pero escoger algo que usaría este le estaba dañando su pobre cabeza, además no quería que esa respetada señora…

– ¿Shuuya eres tu? –Pregunto la peli castaña acercándose, lo había visto entrar a la tienda junto al pequeño de su querida amiga… no quería hacerse ilusiones, pero desde que vio como la feminidad era cada vez más presente en el cuerpo de Ichirouta quería que este estuviera con un joven un tanto refinado y educado, para sus expectativas ese era Goenji, esperaba que su instinto Fujoshi no estuviera roto.

Lo viera en una tienda de ese estilo…

– Señora Tanaka –La saludó con la común reverencia hacia el mayor.

– ¿Qué te trae por aquí? –Preguntó cordialmente, ¿Qué persona al ver al hermano mayor de la compañera de clases de su hijo le preguntaba que hacía en una Sex Shop?, ¿Por qué actuaba de una manera tan normal?

– Compro regalos de navidad señora Tanaka –Contesto incómodo, la sonrisa de la mayor le estaba haciendo dudar sobre el equilibrio mental de esta.

– Puedo adivinar que es para los compañeros de tu equipo… ¿Verdad? –El moreno asintió rápidamente– se nota que aunque parezcas un pervertido ni siquiera tienes pareja –Con una leve sonrisa comenzó a alejarse– No te preocupes Shuuya, pero si te vuelves pareja del hijo de mi mejor amiga tienes que avisármelo… ¿Entendiste?

– Si señora Tanaka –Contesto para volver a su poco querida labor.

Al menos Goenji el Golpeador estrella había salido sin algún trauma que probablemente no fuera a olvidar en varios años, sin embargo Ichirouta probablemente tendría que pedir ayuda para poder librarse de su querido Stalker.

– ¡Superior Kazemaru! –Grito el de orbes verdes entrando a la tienda.

Ichirouta palideció, ¿Qué hacia el maldito acosador depravado sexual de Miyasaka allí?, ¿Qué hacía cuando él iba allí?, su vida en esa sex shop se había vuelto una miseria… definitivamente no sería el mismo luego de pagar lo que estaba escogiendo para sus amigos.

– Miyasaka –Sonrió falsamente, no podría contestarle mal… probablemente le haría una escenita si lo ignoraba… al menos con eso sería suficiente– ¿Qué haces por acá?... ¿ya conseguiste novio con el cual jugar?

– Que gracioso superior –Contesto agarrando una canasta para poder guardar sus cosas– ¿Acaso usted si?

– ¿Celoso de mi novio? –Preguntó el de cabellos azulados sonriendo de manera divertida… hablando de su novio… ¿Dónde estaba el torpe de Shuuya cuando lo necesitaba?

– Kazemaru –Murmuro algo sorprendido, el amor de su vida ya había conocido a alguien más… no era él la persona que lo acobijaría en una noche muy fría.

– Ryou… me tengo que ir… Shuuya me debe estar buscando –Hablando del Golpeador estrella… al ver detenidamente cada uno de los lugares de la tienda no lo encontraba en esta… ¿acaso se había ido?... maldito.

– ¿Dónde esta?... me gustaría felicitarlo por tener una excelente pareja –Ichirouta palideció, el retraso de Miyasaka podía compararse con el de Endou…

– Lo voy a llamar, hace diez minutos estaba comprando Lencería –Sacó su aparato con destreza, buscó el numero que necesitaba y sin pensarlo dos veces marcó, nunca se había podido librar del moreno tan fácilmente y esa ocasión era una de esas en las que el pequeño lo molestaría hasta que los guardias o los asistentes del lugar lo sacaran por acoso.

– Superior~ –Canturreó el más bajo halándole el brazo.

– ¿Dónde estas? –Preguntó molesto, lo necesitaba a su lado, AHORA.

Comprándote ropa interior femenina… siempre te he querido ver vestido así –Contesto el otro saliendo de la tienda en donde anteriormente se encontraba, esos anillos le habían costado bastante, pero, ellos eran una prueba que demostraba la confianza que tenía en Ichirouta… porque del festival no se pasaba el haberle declarado lo que sentía por el.

– Esa ropa la podremos usar en noche buena –Sonrió abochornado… Miyasaka frunció el seño y Shuuya no le contestaba nada… ¿acaso le había creído ello?

Creí que la podríamos usar esta noche ya que tus padres no están en casa –Aunque su mente estuviera maquinando diferentes maneras con las que podría utilizar el alcohol para que Ichirouta fuera suyo, no hizo nada más que carcajearse mientras caminaba a la sex shop.

– Déjate de tonterías golpeador estrella –Dijo seriamente el menor– ya compré lo que querías para esta noche, así que puedes venir a pagarlo…

¿Pasa algo asexuado? –Preguntó al sentir como la voz de este sonaba un poco intranquila.

– Espera… –Giró su cabeza para buscar al más bajo pero no lo vio cerca suyo– Miyasaka esta aquí, me esta acosando, tengo miedo, me esta acosando, aunque al menos no me ha violado con la mirada, pero me esta acosando ¡ven ahora Shuuya!

¡Ya voy! –Contestó para luego colgar su celular y emprender una carrera rápida al lugar.

Ichirouta suspiró, el ver a Ryou no le agradaba en absoluto… no desde que lo intentó amordazar en los baños y desde el pole dance que le pasó por Messenger, fue rápidamente a la caja, pagó los látigos que le compró a Terumi y sus ojos se cristalizaron levemente al ver como Shuuya llegaba corriendo.

– ¿Y Miyasaka? –Preguntó deteniéndose rápidamente, se agachó y esperó hasta recobrar un poco el aire.

– No se… solo paga lo que compraste –El aludido saco su dinero y pagó lo necesario, tomo de la mano a Ichirouta y lo sacó rápidamente de esa tienda.

– Tengo que hablar contigo –Dijo secamente el de cabellos parados, a la mierda su plan romántico en el festival, los celos estaban recorriendo cada una de las partes de su cuerpo, no le importó empujar a una viejita, tampoco supo como pateo a Ryou en el trasero por acercársele al otro… en realidad su mente estaba pensando en reclamar lo que siempre había sido suyo.

– Shuuya –Murmuró Kazemaru un poco asustado por la mirada llena de ira que tenia su compañero.

Llegaron a los baños, Goenji sonrió, empujo bruscamente al más bajo a uno de estos y se entró con él.

– Shuuya –De nuevo murmuró el peli azulado…

Sus manos se pusieron en la cadera de Ichirouta y antes de que este pudiera poner resistencia lo besó rápidamente, sus labios se movían encima de los otros que no le llegaron a corresponder en los primeros segundos.

No supo que hacer hasta que sintió como la lengua del golpeador pedía permiso para acceder a su boca, estaba pasando, Shuuya lo estaba besando, ¡Shuuya lo estaba besando!, sonrió torpemente y dejó que el instinto lo guiara, sus manos se aferraron al cabello del moreno y se pegó más contra su cuerpo.

– Puedes asesinarme luego de esto –Murmuro el de orbes oscuras– pero luego de bastante tiempo no puedo negarle a mi cuerpo que reclame lo que él cree como suyo

– Goenji –Dijo el asexuado sonriéndole– es la peor declaración de amor que he escuchado en toda mi vida

– ¡Vamos! –Exclamo molesto– la de Akio tuvo que ser peor

– ¿Acaso tu eres Akio? –Pregunto divertido, recibiendo una mirada asesina del otro– ¿puedes decirlo de una manera más romántica?

– ¿En serio? –El menor asintió– maldito… –Tomo aire y suspiró fuertemente– Me di cuenta de lo que sentía por ti cuando no podía dejar de hablarte en el día, cuando molestarte se hizo algo habitual en mis días… supe que me gustabas cuando no podía quitarte la vista de los vestidores… y supe que no estaría dispuesto a perderte cuando me llamaste para que te fuera a librar del maldito de Miyasaka

– Shuuya –Murmuro abrazándolo fuertemente– Me di cuenta que me había enamorado de ti cuando no pude sentirme celoso del sufrimiento que tenias por Shirou… porque… de cierta manera quería que yo fuera así de importante en tu vida, y es tonto, porque entre nosotros una relación será más extraña que la de los estrategas, pero será verdadera

De nuevo unieron sus labios en un fogoso beso, la coleta alta de Ichirouta desapareció y la bufanda de Shuuya terminó como cinturón del otro.

– Supongo que ahora que ya estamos juntos y que podremos besarnos en los baños como se debe… –Hizo una pausa y salió del baño con un paso lento– deberíamos volver a la Sex Shop para comprarte cosas con las que podremos divertirnos en un futuro

– ¡Pervertido! –Grito bajando su cabeza intentando ocultar el sonrojo que le había provocado Shuuya.

– Ese soy yo –Aun estando como pareja… o si aun siguieran siendo amigos, la mayor alegría de su vida era molestar y hacer sonrojar a un noble y virgen Ichirouta.


Wihii~~ este cap terminó un poco más largo que el anterior xDDDDDDDD

¿Qué piensan de Miyasaka?... ¿O de la señora que conocía a Shuuya?, personalmente morí en estas escenas

Bueno, nos leemos pronto... porque estoy pensando en hacer una tercera parte, En donde Kazemaru se meta a Face ó Messenger... y le pasen cosas igual de extrañas al Golpeador estrella.

XD ¿Les parece?... yaaaa-nee~~