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Boyfriend..!

Nakano Miho era la mejor amiga de Kisa desde que habían cumplido 15 años. Estudiaron la preparatoria juntos y también habían ingresado a la misma universidad, incluso habían comenzado a trabajar en Marukawa juntos, pero la chica no soportó las condiciones de trabajo, así que decidó cambiar de profesión. La mercadotecnia se le daba bien, era muy creativa, asi que había ingresado a estudiar esa carrera. Le habían ofresido un internado de 3 años en los Estados Unidos, era fantástico, ya que elevaría su curriculum bastante.

-Muero de hambre!- dijo Miho una vez que se presentó propiamente con Yukina.

-Ordenemos algo de comer- Kisa se dirigió hacia el teléfono.

-Esta bien, Kisa-san, puedo cocinar algo- dijo Yukina subiendo las mangas de su camisa.

-No te molestes, es solo para ella asi que le ordenaré dos pizzas enteras- le respondió Kisa marcando un numero.

-Cállate! No es mi culpa que seas pequeñísimo y no te entre nada de comida- dijo Miho dirigiéndose a la habitación de Kisa y lanzándose a la cama. Kisa soltó una risa y llamó por teléfono.

Yukina también se dirigió a la habitación de Kisa, ahí era donde siempre se sentaban a comer. Miho estaba recostada sobre la cama jugueteando con el control remoto del estereo de Kisa. La chica le sonrió al verlo entrar y Yukina le devolvió la sonrisa. Se veía que la chica era amigable, y si parecía tener 30 años. No se veia mayor, pero no tenia el rostro tan juvenil como Kisa.

-Entonces, cuantos años tienes?- preguntó Miho una vez que había logrado poner música a volumen bajo.

-Tengo 21, voy a la universidad- respondió Yukina sentandose en el suelo.

-21, eh? Vaya, eres muy joven- dijo Miho recargando la cabeza en su mano. Se sorprendió al saber que el chico tenía esa edad, usualmente, Kisa no salia con hombres tan jovenes, le gustaba decir que apenas era estudiante de preparatoria. Eso era lo que les gustaba a los hombres que buscaban una aventura de una noche.

-Miho, ven un momento, que quieres en tu pizza?- escuchó la voz de Kisa desde la cocina. Le sonrió a Yukina y se dirigió hacia donde estaba Kisa para explicarle.

-Escucha, Kii-chan- lo llamó una vez que Kisa terminó el pedido- me siento mal si llegué en un momento inadecuado.

-Eh? Que quieres decir?- preguntó Kisa poniendo el teléfono en una mesita.

-Bueno, no sabía que tendrías a alguien contigo hoy, no quiero arruinar tu noche- dijo Miho- podría ir a un hotel solo por hoy.

-Por supuesto que no, esta bien, Yukina vendrá otro día- dijo Kisa con una sonrisa.

-Ot... otro día?- preguntó Miho, Kisa nunca dejaba que sus amores de una noche volvieran a su departamento. Por algo eran "de una noche".

-Si, la semana que viene no tendré mucho trabajo, así que podrá venir mas tiempo- dijo Kisa sacando un par de vasos y un bote de agua.

-Q... que?- Miho no podía estar mas confundida, quería que ese chico viniera todos los días de la siguiente semana? Pero como era posible eso?

-Yukina, tienes sed?- preguntó Kisa mirando hacia su habitación, en donde Yukina ya se había acomodado sobre la cama.

-Ah, si, gracias Kisa-san- se escuchó la respuesta de Yukina, Kisa se veia tan tranquilo con el chico ahi en su habitación que...

-Espera, espera, espera- dijo Miho manoteando en dirección a los vasos que Kisa estaba por llenar. El hombre se detuvo a media acción y la miró confundido- me estas diciendo que este chico puede venir cuando se le antoje, a la hora que se le antoje, y hacer lo que se le antoje... y no te importa?

-Pues no, si me importara no le habría dado una llave- respondió Kisa encogiendose de hombros. "Le dio una llave!" pensó Miho. Esto era mas alarmante de lo que pensaba.

-Nakano-san, tu celular esta vibrando- se escuchó la voz de Yukina desde la habitación. Miho corrió hacia alla y respondió rápidamente. Sin poner mucha atención a la persona que llamaba, miró a Yukina acercarse a Kisa, quien estaba sirviendo tres vasos con agua. El hombre en el teléfono seguía hablando pero ella solo podía ver como Yukina le pasaba los brazos por la cintura a Kisa y le besaba la cabeza haciendo que la mujer viera rojo.

-Miiiiiho? Estas ahi?- se escuchó la voz en el teléfono.

-Claro que iremos- fue todo lo que respondió antes de colgar el teléfono.

-Aqui tienes Mii-cha...

-Kii-chan, saldremos hoy, ponte guapo- dijo Miho pasando de largo a Kisa y Yukina y dirigiéndose hacia sus maletas.

-Que? Salir? Pero...

-Nada de peros! Nakanishi y Kane-kun nos esperarán en el Bora Bora- Miho llegó hacia la cama y lanzó su maleta al suelo para abrirla.

-Mii-chan, no puedo salir hoy- dijo Kisa poniendo el vaso de agua para Miho en la mesita de centro y sentandose en el suelo. Yukina lo siguió. Miho lo miró con el entrecejo fruncido.

-Acabo de llegar del extrangero y no he visto a mis amigos en tres años! Tienes que llevarme a un club!- le dijo acercandosele a Kisa amenazadoramente.

-Pero Mii-chan, no puedo ir, Yukina...

-Oh, no te preocupes por mi, Kisa-san. Esta bien, hace mucho que no se ven, ve y disfruta- dijo Yukina, por supuesto que no se sentía del todo cómodo sabiendo que su novio iría a ese lugar en el que había convivido con muchísimos otros hombres.

-Lo vez, estará bien- dijo Miho buscando que ponerse.

-No, Yukina, yo te invité, no voy a...

-Shouta!- exclamó Miho.

-No me grites así! Suenas como mi madre- dijo Kisa sacudiendo la cabeza.

-Tengo que ir a saludarla un día de estos- dijo pensativamente Miho, después volvió a mirar a Kisa- no me importa si sueno como tu madre. Tienes que tratarme bien! Apenas acabo de llegar, concienteme!

-Oh, Mii-chan- se quejó Kisa.

-Lo sabía! Lo sabía, ya no me quieres!- dijo Miho fingiendo el llanto y haciendo que Yukina la mirara preocupado y que Kisa rodara los ojos.

-Por favor, eras la peor actriz del club de teatro en la preparatoria- le dijo Kisa burlonamente.

-Cállate!- le gritó olvidando el llanto. Yukina miraba todo entre divertido, preocupado y sorprendido. Ese par se comportaba bastante extraño, no sabía si peleaban de verdad o solo se divertían todo el tiempo- Kii-chan, por favor, yo se que tu también quieres salir!

-Kisa-san, en serio, por mi esta bien, volveré otro dia- dijo Yukina. Kisa se mordió el labio pensando en sus posibilidades. Después de pensarlo unos segundos respondió.

-Esta bien, iré- dijo Kisa haciendo que Miho soltara un gritito de alegría y lo abrazara- pero Yukina vendrá con nosotros.

-Eeehhh?!

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-Kane-kuuuuun!- Yukina había accedido a ir con ellos al club, no iba vestido para la ocación, y la ropa de Kisa no le entraba ni a golpes, pero Miho dijo que con su apariencia y un par de accesorios nadie le diría que no al entrar. Yukina había ido contadas veces a un club, no era mucho su gusto, pero le había dado curiosidad conocer el mundo en el que había vivido Kisa por tanto tiempo.

-Miho!- al entrar al club se encontraron con dos hombres que parecían de la misma edad de Kisa, aunque se veían mucho mayores que él. Se intercambiaron saludos e intrudujeron a Yukina, quien no se inmutó ante las miradas de sorpresa de los otros dos hombres. Debían ser viejos amigos de Kisa que sabían como había sido antes.

-Tenemos una reservación, sigannos- dijeron los dos hombres y rápidamente se pusieron en hilera para poder pasar por entre toda la gente. Kisa miró hacia atras para asegurarse de que Yukina no se perdiera. Sabía que era la primera vez del chico en un club gay, y por su apariencia... se sentía incómodo al dejarlo al alcance de tantos hombres. Yukina le sonrió y apretó su mano cuando se dio cuenta de que Kisa lo miraba.

Llegaron a la mesa, la cual ya tenía bebidas preparadas esperándolos, todos tomaron una y brindaron para dar el primer sorbo. Todo comenzó normal, sentados en la mesa hablando de lo que habían hecho últimamente, Miho les contaba sus aventuras en el extrangero y de mas. Las rondas seguían llegando y ellos seguían bebiendo, Yukina no bebía mucho, sabía que tenía que atender a clases al día siguiente.

-Aqui tiene, vodka con un toque de gin- dijo un mesero poniendo el vaso frente a Kisa.

-Oh, yo no ordené nada- dijo Kisa confundido.

-No, señor, se lo envían desde la barra- dijo el mesero señalando a un hombre con traje que estaba sentado en la barra bebiendo una cerveza.

-Erm... yo...- se giró para mirar a Yukina, estaba serio, pero no había dicho nada.

-Oh, que delicia- dijo Miho tomando el vaso y dándole un enorme trago- ay Kii-chan, que suerte tienes, no tienes que gastar tanto para beber!

-Cállate! No debiste tomarlo, lo iba a regresar- dijo Kisa mirando al tipo que bebia cerveza, no era realmente su tipo, no que importara, ya no mas.

-Esta bien, Nakano-san tiene razón, te dan bebidas gratis- dijo Yukina sonriendole a Kisa, quien no supo si sentirse aliviado de que el chico no reaccionara mal, o preocupado por que el chico no reaccionara mal.

-Lo vez, todo bien, Kii-chan- exclamó Miho dandole otro sorbo a la bebida que le habían enviado a Kisa.

La noche siguió tranquila, poco a poco se levantaron para bailar alrededor de la mesa. Yukina estaba completamente sorprendido, nunca había visto a Kisa comportarse de esa forma. Abrazaba a sus amigos cariñosamente, bailaba y bebía divertido, incluso le habia dado un par de besos frente a todos y le tomaba la mano sin inmutarse. Se le hacía extraño, bueno, pero extraño. Se puso a platicar con los amigos de Kisa mientras su novio bailaba sobre la mesa con Miho. Notaba que había varios hombres usando traje que miraban a Kisa. En ese lugar iban muchos empresarios o simplemente hombres mayores que querían una aventura con un chico joven y enérgico. Y en ese momento SU Kisa llamaba mucho la atención. Pero estaba con sus amigos, no podía decirle nada, no era correcto.

-Que tal? Me llamo Ryuchi, te invito una cerveza?- escuchó detras de él. Se giro y miró a un hombre corpulento hablarle. Yukina sonrió y negó con la cabeza.

-Gracias, pero ya vengo con alguien- dijo antes de girarse e ignorar al hombre. Sabía que podia llegar a pasar eso, pero no le molestaba, era fácil rechazarlos, era igual que las chicas que compraban Manga. Miró a Kisa y Miho bajarse de la mesa y acercarse a él, reían fuertemente y se empujaban juguetonamente como si estuvieran peleando.

-Claro que no, baka!- exclamó Kisa burlandose de la chica, Yukina no pudo evitar soltar una risa. Parecían casi hermano y hermana.

-Ah! Como te atreves-dijo Miho con su mejor expresión ofendida, después miró de reojo a Yukina- sabes que?

Miho miró altaneramente a Kisa y después se giró hacia Yukina. Tomó bruscamente la barbilla del chico con una mano y estampó sus labios con los de él. Yukina abrió mucho los ojos sorprendido, al igual que Kisa. El beso duró menos de tres segundos. Al separarse, Miho se giro hacia Kisa y le dió un empujón en los hombros pretendiendo estar peleando.

-Ja! Ahi lo tienes- le dijo cruzandose de brazos mientras alzaba una ceja.

-Maldita perra! Como te atreves?!- Kisa se adelantó un par de pasos hacia Miho, quien no se inmuto ni un poco. Yukina se preparó para detener la furia de Kisa, pero en ese instante un mesero llegó y les ofreció unos pequeños vasos que parecian tubos de ensayo con bebidas coloridas. Kisa y Miho se apresuraron a tomar uno y brindaron entre ellos antes de comenzar a reir. Aparentemente todo había sido una broma. Kisa miró el rostro confundido de Yukina y se apresuró a tomar un vaso para su novio.

-Tranquilo, así es ella- le dijo ofreciendole el vaso. Yukina sonrió aun un poco confundido y tomó el contenido del vaso. Si a Kisa no le importaba entonces a él tampoco. Siguieron bailando y de pronto Miho comenzó a darle vueltas a Kisa al ritmo de la musica. Yukina rió al ver que Kisa se dejaba hacer, y hasta aceleraba el paso. Como era de esperarse, Kisa se mareó y perdió el equilibrio. Miho soltó una carcajada y Kisa se tambaleo hasta la mesa de enseguida, chocó contra alguien y se apresuró a girarse para disculparse.

-Que tenemos aqui?- preguntó el tipo contra el que había chocado.

-Lo lamento mu...

-Hola, cual es tu nombre?- Kisa se paralizo al sentir unas manos grandes rodear su cadera. Intentó alejarse, pero las manos apretaron su agarre- que pasa? A donde vas.

-Espera, suel...

-Mi nombre es Abe Saitou, que hace un niño de tu edad tan noche en estos lugares?- le preguntó el hombre con voz sensual. Kisa intentó soltarse nuevamente pero no lo logró, entonces se giró y miró hacia Yukina, el chico apenas se había girado y había notado lo que sucedia. Se acercó lentamente y de un rápido y fuerte movimiento, hizo que el hombre soltara a Kisa.

-Lo siento, él viene conmigo- aclaró Yukina seriamente pasando un brazo por los hombros de Kisa y apretándolo contra su cuerpo. Se sorprendió un poco al sentír que Kisa lo abrazaba de vuelta y lo apretaba suavemente, pero no lo expresó, seguía mirando al hombre con expresión seria. Lentamente el hombre miró una ultima vez a Kisa y se retiró.

-Chicos, llegaron las bebidas!- escucharon a Miho llamarles desde la mesa. Yukina soltó suavemente a Kisa y fue por bebidas para los dos, pero antes de poder moverse, sintió que Kisa apretaba su camisa con el puño.

-Lo lamento- fue todo lo que dijo. Kisa etsaba completamente rojo y miraba directamente al suelo. Yukina sonrió y tomó el rostro de Kisa entre sus manos antes de besarlo suavemente.

-No fue tu culpa, ademas, intentaste alejarte- le dijo. Desde la mesa, Miho miraba a la pareja atentamente. Sus cejas se juntaron al ver que Kisa se sonrojaba y Yukina lo besaba tiernamente. Que demonios le habia sucedido al Kisa que ella recordaba y tanto quería? El Kisa que siempre le decía que si a una noche de fiesta sin importar cuan cansado estaba. El Kisa que no se sonrojaba por idioteces relacionadas con sentimientos.

-Kii-chan, pidamos otro shot!- gritó Miho llamando su atencion, Kisa se giró hacia ella y asintió. Miho miro fijamente a Yukina y juntó las cejas. Yukina miró a la chica confundido, era como si estuviera enojada con él. Pero por que?

Pidieron mas bebidas y siguieron bailando, los amigos de Kisa ya se veian muy tomados, pero Yukina supuso que era normal, ya que ni Kisa ni Miho hacían nada al respecto. Kisa sorprendió a Yukina cuando le pidió que bailaran juntos, el chico no duró ni medio segundo en aceptar. Fue un baile tranquilo, no lento, pero tampoco los bailes sexys que hacían la mayoría de los de la pista de baile. Un baile fue todo lo que resistió Kisa antes de sonrojarse furiosamente y regresar a la mesa. Yukina estaba muy contento de haber podido bailar con Kisa. Esa noche era bastante buena, a pesar de que ya le habian coqueteado a él y a Kisa en varias ocaciones, nada malo había pasado.

-Ya vuelvo- susurró Kisa al oído de Yukina antes de ir hacia el baño. Yukina y Miho se quedaron solos en la mesa. El chico no sabía de donde aparecía tanto alcohol, pero se estaba controlando bastante bien, aparte no era tan tarde.

-Y que te parece el lugar?- preguntó Miho sin dejar de moverse, Yukina había tomado asiento junto a ella y bebía lentamente.

-No es diferente a otros clubs, pero creo que la gente que viene aqui si me sorprende un poco, son muy...

-Descaradas?

-Algo asi- rió Yukina tomando otro sorbo de bebida. Miho lo miraba fijamente, no podia creer que ese sujeto cambiase a Kisa tan radicalmente. Si, era guapo, pero Kisa usualmente se involucraba con sujetos asi de bellos. No veía la diferencia que había con Yukina, simplemente no lograba verlo.

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Kisa regresaba de su tercera ida al baño, había escuchado a un par de chicos hablar de un chico extremadamente guapo en una mesa cerca de la pista de baile, ese era Yukina. Los escuchó hablar de como los había rechazado cuando habían intentado ligarlo, incluso lo habían intentado los dos juntos! Kisa sonrió ampliamente, ese era su Yukina.

-Shouta!- Kisa se sorprendió al escuchar su nombre, se giró rápidamente y vió algo que le heló la sangre.

-I... Ichimura?- el corazón de Kisa se detuvo por unos segundos. Un ex amante que había intentado contactarlo hacía unos meses. Ese hombre y Yukina ya se habían visto antes, de hecho, él había sido al que casi había besado antes de que Yukina le diera esa tremenda cachetada.

-Oye! No creí que volvería a verte por aqui- dijo Ichimura acercandose con una bebida en su mano.

-E... erm... no, yo ya tengo que irme- dijo Kisa mirando hacia todos lados en busca de Yukina. No quería que el chico lo viera hablando con ese hombre.

-Pero por que, el otro día me dejaste plantado, me debes una compensación- Ichimura se había acercado tan rápido que no le dio tiempo a Kisa de apartarse. En menos de un segundo ya lo tenía rodeandole la cintura con un brazo y acunando su mejilla con la otra.

-Suéltame! No puedes...

-Me dejaste con muchas ganas el otro día, Shouta- susurró Ichimura, estaba a centímetros del rostro de Kisa- ahora no podrás negarte.

-N... no, que me sueltes te digo!- tenía que salir de ahi, Yukina ya se había contenido varias veces esa noche, no quería que...

-Suéltalo!- todos los que estaban cerca de ahí voltearon a ver quien hacía tanto escándalo. Kisa se giró y vio a Yukina acercandose rápida y amenazadoramente. "Maldición!" pensó Kisa.

-Tu de nuevo? Quien te crees que...- Yukina no detuvo su andar y de modo brusco apartó a Kisa del agarre de Ichimura y empujó al tipo. Yukina era unos centimetros mas alto y definitivamente se miraba mucho mas amenazador.

-No te quedó claro la otra vez? Kisa-san es mio, aléjate de él!- le dijo Yukina tomando a Ichimura por el cuello de sus ropas y acercandolo a su rostro.

-Suéltame! Maldito mocoso!- jadeba Ichimura intentando soltarse. Kisa se apresuró a intentar calmarlo.

-Yukina, Yukina, suéltalo por favor, vamonos de aqui- Kisa miró a su alrededor, la seguridad no tardaría en llegar si Yukina no soltaba a Ichiumura. Tomó a su novio por el brazo e intentó separarlo, pero Yukina parecía decidido a romperle la cara al tipo- Yukina, basta, tenemos que irnos.

-No... vuelvas... a tocarlo...- susurró amenazadoramente Yukina antes de soltar a Ichimura. Kisa respiró aliviado, Ichimura retrocedió unos pasos pero seguía mirando a Yukina con desprecio. Yukina le respondió la mirada igual y después se giró hacia Kisa.

-Volvamos con Miho y los dema...- los labios de Kisa se vieron atrapados entre los de Yukina y no pudo terminar la frase. Abrió los ojos con pánico al recordar que medio club los estaba mirando. Intentó empujar a Yukina para alejarlo, pero el chico simplemente lo abrazó mas fuerte y profundisó el beso. Rápidamente los ojos de Kisa se pusieron en blanco antes de cerrarlos, jadeó sin querer dentro del beso. Era uno de los besos mas apasionados que Yukina le había dado.

-Kii-cha...- Miho se detuvo al ver que todos los chicos en las mesas cercanas miraban el espectáculo que Yukina y Kisa montaban. Sus cejas se juntaron rápidamente, si bien sabía que a Kisa le gustaba andar con uno y con otro, no era un exhibicionista. Los miró separarse, Kisa estaba completamente rojo pero no se había quejado por el beso para nada. Yukina miró a un tipo alejarse hacia la salida y después ambos se giraron para volver a la mesa- que pasó?

-N... nada, Yukina baka- murmuró Kisa tomándose de un solo trago lo que quedaba de su bebida- que me ibas a decir?

-Kane-kun y Nakanishi fueron a la pista de baile- explicó Miho, señalando el área donde muchas personas se movían al ritmo de la música.

-Oh, bien, eso significa que ya estan ebrios- rió Kisa, recordaba los días que salía con ellos, a estas alturas él ya estaría de camino a un motel. Se giró para mirar a Yukina, había tomado su bebida, estaba tranquilo, así que decidió no preguntarle nada.

-Si, esa siempre es la señal- comentó Miho riendo también. Pasaron cerca de quince minutos y otra bebida mas antes de que Kisa se girara hacia Yukina y le tomara la mano. El chico había estado bastante callado desde el incidente con Ichimura.

-Será mejor que nos vayamos ya- dijo Kisa.

-Pero Kii-chan, la fiesta apenas empieza!- se quejó Miho golpeando el piso con un pie como niña haciendo berrinche.

-Nakanishi y Kaneko ya estan por irse, aparte Yukina tiene que asistir a clases mañana, será mejor irnos de una vez- dijo Kisa tomando su abrigo de la silla en donde los tenían y pasandole el suyo a Yukina.

-Kii-chan!

-Vamos, saldremos otro dia y prometo que durara toda la noche- le dijo Kisa poniendose su abrigo. Miho hizo un puchero pero no dijo nada.

-Aqui tienes- se giró para mirar a Yukina tendiendole su abrigo. Todo era culpa de ese chico, ese nuevo... juguete que Kisa había conseguido. Se puso el abrigo y se dirigió a la salida con un sonriente Kisa siguiendola y Yukina tomandolo por la cintura. Se había ido mucho tiempo, y las cosas habian cambiado. Y a ella no le gustaban esos cambios.

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