Los personajes de Kaleido Star no son míos, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation, bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.


EL diario de una estrella
(Por SanLay-cvrt)

La hermosa joven rubia se dirigía rápidamente hacia los camerinos de Kaleido, realmente no quería ver a su compañero, sabía que si él la veía, le volvería a decir que salieran a comer a algún lado a solas y no estaba de ánimos como para recibir una invitación de su joven colega, después de esa tonta discusión que habían tenido en la tarde.

Flash back

-Yuri, si no te colocas a practicar ahora, cometeremos algún error en el escenario- le decía un poco molesta con la actitud del rubio.

-Cálmate, es mejor que te relajes, ya no hay necesidad de seguir practicando por hoy, puesto que ya hemos dominado completamente la técnica- el joven saca una botella de agua desde su bolso de entrenamiento

-¡Mentira!… quiero perfeccionar mucho más el fénix dorado, ya que aún siento que le falta algo-

-Algo como ¿Qué?... ah ya sé, en vez de atraparte en mi trapecio, por qué no mejor, después de que ejecutes el fénix afirmándote con mis manos; tú podrías alcanzar sola la vara del mío, para que yo te levante desde allí- bromea y ríe al decir la hazaña tan difícil e imposible de hacer.

-¡Sí! ¡Eso es lo que falta!- la rubia coloca una expresión de emoción ante tal reto.

-¿Qué? ¿Acaso estás loca? ¿Eres suicida cierto?- coloca una expresión de incredulidad ante la locura de su compañera.

-No Yuri, te aseguro que no me sucederá nada… comenzare a practicar enseguida- se aleja de él para subir la escalera del trapecio

-¡Si tú haces eso, no seré más tu compañero!- le dice mientras veía que la joven iba subiendo, esto hace que ella se detenga por unos segundos y lo mire.

-¿Lo harías?- la desafiante rubia frunce el ceño

El silencio de parte del chico le indica la falsedad de las palabras que acababa de decir -Yo solo digo que la técnica está perfecta tal y como está- él se sienta en una banca que se encontraba a un lado del gimnasio.

-No me convence y bien sabes que luchare hasta poder lograr que no haya ningún error- comienza a acomodar el trapecio

-¿Es por lo que dijo Kalos cierto?- empuña su mano

-No es eso, es sólo que no quiero que nos presentemos con este fénix, si tú quieres hacerlo así, tal y como esta, claramente evidencia tu mediocridad, ya que yo soy la que hará el trabajo, lo único que tienes que hacer es darme la mano para subirme-

-Pero tienes que reconocer que sólo quieres ganar el festival para quedarte en Kaleido- la mira fijamente mientras ella llegaba a la cima de la plataforma del trapecio.

-¿Acaso tú no?- le pregunta irónica.

-Claro que sí, pero en el mundo hay muchos más escenarios tan fabulosos como este y debes entender eso...- le dice en un extraño intento de hacerla entrar en razón.

-Te equivocas, no hay ninguno como el escenario Kaleido- le contesta con voz fuerte y cortante.

-…Kaleido, mi eterno rival- murmura el joven.

-¿Qué dijiste?- ella pregunta mientras sostenía el trapecio desde lo alto sin haber podido oír lo que decía.

-Nada… si quieres puedes hacer tu acto suicida. En cuanto a mí… no creas que te apoyare en esto- toma sus cosas y se va…

Fin del flash back

-Layla, no te escondas… pareces una niña pequeña- dice el joven tratando de encontrar a su compañera –Oye sólo te invite a cenar, nunca hemos ido a comer juntos a un restaurante, juro que no te insistiré más en que no perfecciones la técnica. Al fin y al cabo, siempre haces lo que quieres… niña caprichosa- se ríe de sus propias palabras.

-¿Niña caprichosa?- repite mentalmente lo que le dice aquel irritante ruso que tenía como colega, haciendo que salga para enfrentarlo.

-Ya sabía que necesitaba hacerte enojar para que vengas- sonríe al verla parada frente a él.

-Con que… niña caprichosa ¿eh?- a simple vista, su expresión de enojo lo decía todo.

-Eres…una… niña… caprichosa- recalca cada palabra antes mencionada por él mismo.

-Lo vuelves a decir y…-

El rubio la interrumpe acercándose a ella y tomándola por la cintura haciendo que esta calle -¿Y… qué me vas a hacer?- se hace la víctima -Siempre te quedas muda cuando te hago esto- ríe

-¡Cállate Yuri! ¡Aléjate!- lo empuja intentando liberarse de él.

-Esto no es lo que me decías hace días atrás- ella lo queda mirando y sonroja levemente.

-Quiero que te quede claro que eso es algo del pasado…- mira hacia otro lado dejando de luchar contra la fuerza de los brazos de Yuri que la amarraban a su cuerpo musculoso y varonil.

-¿Qué te parece si lo repetimos?- le sonríe maliciosamente.

-¿Qué parte del "Es algo del pasado" no te quedo claro?- nuevamente lo empuja, pero esta vez logra zafarse fácilmente de él.

-Lástima que no seas la misma, desde que Kalos nos dijo que si no ganamos el festival no volveríamos a Kaleido, te has vuelto más exigente contigo misma y te has alejado de mí haciendo que nuestra sincronización cambie- se cruza de brazos y se apoya en la puerta.

-¿De qué hablas? Siempre he sido la misma, sólo digo que debemos esforzarnos mucho más para ganar este festival y tú no estás siendo de mucha ayuda que digamos- la rubia se cruza de brazos al igual que él pero de forma molesta.

-Te has vuelto mucho más distante que en cualquier otro momento y realmente así como vamos, no creo que vayamos a poder lograr ejecutar el fénix dorado como tú quieres…- él se retira dejando a Layla reflexionando en sus palabras

-Yo sé que puedo hacerlo con o sin tu ayuda - pensaba ella mientras se alistaba para ir a su casa a encerrarse nuevamente en su salón de entrenamientos e intentar hacer el fénix que ella tanto deseaba.

-o-0-o-

Al anochecer, Layla se encontraba descansando en su habitación, después de un día agotador en el cual no había dejado los trapecios por más de media hora. Intentaba relajarse, tendida sobre su cama y pensando en sus acciones…

-Tengo que sacarme de la cabeza lo que sucedió hace algún tiempo con él, sólo para concentrarme en mi deber como acróbata…- se sienta en su cama y en ese minuto recuerda uno de los tantos regalos que le daba su padre, no era algo que era necesario en ese momento, pero quizás podría ayudar en algo –Lo buscare…- se dice decidida, dirigiéndose hacia un armario, el cual estaba lleno de obsequios innecesarios de cumpleaños sin abrir, entre ellos había algo que hace ignorar a los demás, era uno que tenía el aspecto de un libro cubierto por una seda de color rojo. Para poder sacarlo se arrodilla y lo toma quitando el pañuelo que lo cubría, dejando notar los finos detalles de su tapa, posteriormente lo abre y al verlo no puede evitar sonreír -En realidad mi padre nunca ha sabido lo que de verdad deseo… aunque tal vez esto me pueda servir de algo ahora- dice mientras le da vuelta a las páginas en blanco –Nunca he escrito en uno de estos, pero nunca es tarde y quizás me ayude en algo, después de todo, no tengo a quien contarle lo que siento, ni tampoco me atrevería a hacerlo… bien, entonces este será mi gran secreto…- se levanta y se dirige al escritorio que se encontraba en su misma habitación, prende una lámpara y se sienta sacando una pluma para comenzar a escribir…

-¿Por dónde debo empezar?- se preguntaba sin saber bien lo que tenía que escribir –Sé que es aquí donde anotare todo lo que me he reprimido, como mis sentimientos, mis emociones, mis deseos y anhelos, así que supongo que comenzare contando algo de la historia mi de vida…- se prepara para escribir sobre la blanca hoja.

*Soy Layla Hamilton, tengo…*

-¿Qué estupidez estoy haciendo?- pensaba antes de continuar –Esto no es algo que haríaestoy confundida… es obvio que no le puedo contar lo que me pasa a mi padre, ni mucho menos a la servidumbre… bueno, en todo caso, no pierdo nada con escribir algunas páginas, será una buena manera de desahogarme…- continua escribiendo

*…tengo 17 años, vivo en Mary Cape, California y soy acróbata del escenario Kaleido e hija del multimillonario empresario hotelero, Kevin Hamilton.
Mi vida para muchos es perfecta. A mi corta edad, tengo talento, fama, dinero y el cariño de mi padre, pero mi vida no es tan perfecta como todos creen. También he tenido que aguantar muchas cosas, como la muerte de mi madre y la ausencia constantemente de mi padre por su trabajo. A pesar de tener todo el dinero que posee, él sigue generándolo y a veces creo que es para escapar de la tristeza por perder a mi madre. Sé que es difícil de superar y he tenido que guardar todo ese dolor para no darle preocupaciones a mi padre, por quien juré que nunca lo decepcionaría, ni a él ni a nadie.

Mis grandes sueños los estoy cumpliendo en el escenario, el cual me ha dado grandes satisfacciones. Soy compañera de Yuri Killian, él tiene dos años más que yo y realmente es muy guapo… su cabello rubio un tanto desordenado, sus ojos entre violeta y grisáceos, su musculoso cuerpo y su personalidad, hacen que cualquier mujer se derrita ante él cuando lo ve, pero tengo que clarificarme que no significa nada para mí, él es sólo el mejor compañero de acrobacias que podría tener… cualquier cosa que haya pasado entre los dos no significa absolutamente nada, solo fue un… como decirlo… ¿Desliz? O quizás... un error...*

Flash Back

-Layla, sólo será una distracción- insiste el rubio a la joven.

-No tengo ganas de ir a ningún lado, aparte mi padre no me dejaría salir con un hombre a solas, ni mucho menos dejaría que vaya a su departamento- le dice mientras ordenaba sus cosas para retirarse de los camarines de Kaleido.

-No coloques palabras en la boca de tu padre ¿Acaso te dijo eso? No, no lo creo, además soy tu compañero de acrobacias, no tu enemigo… Vamos Layla, es algo importante para mí que tú vayas a la inauguración de mi nuevo departamento, y sabes que no es algo de menos, por eso tú no puedes faltar-

-De todos modos no me gustan las fiestas y no puedo ir sin avisarle a mi padre que voy a salir durante la noche- lo mira mientras sostenía su bolso en el hombro.

-Él no se enterará, ya que está muy lejos como para darse cuenta que no estas- reía levemente.

-De verdad que eres muy insistente… bueno… iré, pero con la condición de que me vayas a dejar a mi casa a la hora que yo quiera- camina hacia la puerta preparándose para irse.

-Me parece justo, aunque no tengo un auto como para hacer lo que me pides- se encoje de hombros y hace una pequeña mueca con la boca.

-Entonces no voy…- casi imperceptiblemente ríe en señal de victoria.

-Lo haces con intención ¿cierto?- veía como Layla lo miraba aún con su expresión de ganadora -Si es por eso… arrendare un automóvil para ir a dejar a su majestad hasta su mansión- se burla haciendo una reverencia ante la veleidosa mujer.

-¡Esta bien!... voy a ir, pero no quiero que mi papá se entere- mira hacia otro lado

-¿Su pequeña princesa va a hacer algo indebido?- levanta una ceja sonriendo.

-No, pero no deseo darle ninguna preocupación estando lejos de él, después de todo, sigo siendo menor de edad y estoy bajo el cuidado de mi padre, aunque él no esté presente en casa-

-Pero pronto cumplirás 18 años- dice muy feliz.

-Aun así, legalmente no puedo entrar a locales que vendan alcohol, ni mucho menos consumirlo-

-No te preocupes… mi departamento no es ningún bar- ríe –Igualmente te queda poco para cumplir 21 años-

-¿Tres años y un par de meses te parece poco? Quizás, tú no lo ves tan lejano puesto que tienes 19 años, pero yo estoy en mi plena juventud- sonríe

-¿Me estás diciendo viejo?- le pregunta un poco ofendido

-Para nada…- menciona siendo irónica y ríe disimuladamente.

-Nos vemos en la noche, iré a ducharme- camina hacia las duchas.

-¿Ya no entrenaremos más?- pregunta la rubia preocupada

-Mañana seguiremos… por cierto, Kalos me dijo que debía hablar con nosotros dos… sospecho que es por el festival circense- sonríe -Estoy seguro que nos seleccionaron para participar-

-Con mayor razón debemos seguir practicando acrobacias- frunce el ceño preocupada.

-Aún queda mucho tiempo para aquel festival… yo digo que nos tomemos un pequeño descanso, al fin y al cabo terminaremos agotados después de entrenar tanto- dice pensando en lo que se les venía.

-Por primera vez, estoy de acuerdo… mañana entrenaremos todo el día después de hablar con Kalos-

Fin del flash back

*¿Quién iba a pensar de que esa noche seria la noche más importante de mi vida? ¿Y quién pensaría que al día siguiente, nuestro jefe nos diría que no podíamos regresar al escenario Kaleido, si no ganamos el festival circense?...*

Flash back

-¿Cómo piensas que llegaré a tu departamento?, si no tengo la mínima idea de dónde queda- Layla le hablaba a Yuri por su celular.

-No te preocupes, iré a buscarte enseguida- corta sin esperar que la rubia diga algo.

Layla guarda su teléfono y comienza a pensar -¿Me viene a buscar? ¿En su bicicleta? O tal vez ¿En sus patines?- sonríe por la incoherencia de sus pensamientos, pero era algo que solía hacer sin que nadie se dé cuenta.

-o-0-o-

Media hora más tarde, Yuri estaba parado frente a la casa de ella esperando a que la sirvienta la vaya a buscar.
Layla sale de su casa vestida semiformal, antes de acercarse su compañero y amigo, le aconseja a su sirvienta algunas cosas antes de irse.

-Macquarie, te recuerdo que nadie se debe enterar de esto, mucho menos mi padre- le dice seriamente.

-No se preocupe señorita Layla, yo la cubriré- inclina su cuerpo con los ojos cerrados en forma elegante de despedirse.

-Muchas gracias- ella baja los escalones de la entrada de la mansión Hamilton y se reúne con Yuri, quien estaba apoyado en un… -¿Un automóvil? – Piensa la joven -¿Es tuyo?- le pregunta en voz alta y sorprendida.

-Lamentablemente, no es mío, pero te había dicho que arrendaría uno para su majestad- hace la misma reverencia que había hecho hace algunas horas atrás.

-No seas ridículo Yuri- le dice seriamente.

-No lo soy, entra…- abre la puerta delantera del lujoso vehículo blanco con vidrios polarizados

-¿Sabes conducir?- frunce el ceño, ya que no lo sabía esos detalles de Yuri.

-¿Cómo crees que llegue hasta aquí?- le sonríe y le indica el camino hacia el asiento del copiloto, ella sólo se sube sin responderle.

Yuri prende el auto y acelera a una gran velocidad para llegar lo antes posible.

-No te he preguntado, ¿Quién va a asistir a tu inauguración?- le pregunta mientras veía por la ventana.

-Ahí vas a ver…- sonríe.

-o-0-o-

Al llegar al departamento, él abre la puerta y de inmediato ella queda muy extrañada.

-¿Es una broma?- queda impactada.

-Para nada… adelante- empuja delicadamente a Layla por su espalda para que ella entre.

-No hay nadie aquí…- le dice con la voz fuerte, entre molesta y confundida.

-Tengo una lista muy corta de gente con la que me relaciono, y en ella, aparte del amargado Kalos que de seguro no iba a venir, estás tú- le sonría mirando el rostro confundido de su pareja.

-¿Piensas cenar a solas conmigo?- mira a todas direcciones observando el departamento.

-Claro, preparé todo yo sólo- Layla mira asombrada el ambiente del lugar. La mesa tenía un fino mantel blanco y encima había rosas rojas, velas del mismo color, un par de copas de cristal y una fina loza blanca.

-¿Qué preparaste?- pregunta rindiéndose a que ya no podía escapar de ese lugar.

-Bueno… yo no preparé la comida, pero si el ambiente ¿Te gusta?- se dirige a la mesa y prende las velas quedando apenas iluminados por ellas.

-Eh… sí…si me gusta- dice un tanto insegura -¿Por qué…?- pregunta repentinamente frunciendo el ceño

-¿Por qué? ¿Qué?- dice extrañado

-Esto parece una cena romántica…- se sonroja, pero al estar sólo a la luz de las velas provoca que el rubio no lo note claramente.

-¿No te puedo invitar a cenar de este modo?- sube una ceja.

-Ya lo hiciste, y es primera vez que haríamos... esto- dice mirando todo.

-Es verdad, ni siquiera hemos ido a un restaurante los dos solos…- ambos se quedan mirando.

-¿Vamos a cenar?- pregunta Layla para salir de ese incomodo silencio que invadió el lugar por un par de segundos.

-¿Te gusta la carne de res?- sonríe.

-Sí…- se sienta con la ayuda del galán.

Después de la cena, Layla sale al balcón para disfrutar de la brisa que les llegaba. Yuri estaba poniendo un poco de música para amenizar el ambiente, pero lo único que había encontrado era un CD con música docta que solían utilizar en Kaleido para entrenamientos de ballet…

-¿No te importa que sólo coloque la música clásica de Kaleido?- sonríe mostrándole el disco y ella le da paso para que lo haga. Al colocar la música se dirige al balcón donde se encontraba la joven. -Layla ¿Por qué eres así?- le pregunta de la nada.

-¿A qué te refieres?- lo mira extrañada.

-No lo sé, te conozco desde que tenías 14 años y nunca has expresado tus emociones, tus sentimientos los reprimes todo el tiempo-

-Mis… ¿Sentimientos y emociones?- lo queda mirando un momento, quita la vista de él y luego suelta una sonrisa, viendo como la luna se reflejaba en el mar que se veía a lo lejos.

-Estoy seguro que tal y como eres ahora, es apenas una máscara para esconder a la verdadera Layla que se encuentra aquí…- la da vuelta poniéndola frente a él y le coloca su mano en el pecho de ella, a la altura de su corazón.

Ella pestañea rápidamente sin poder comprender lo que estaba sintiendo, su corazón se había acelerado y su respiración estaba entrecortada –Yuri… yo…- no termina de decir ninguna palabra y siente como los labios tibios del rubio estaban sobre los suyos…

Fin del flash back

*Obviamente quede impactada, nunca pensé que él me iba a besar, aunque yo no me resistí y le seguí el juego, no sé qué tan bueno fue, ya que después de ese acontecimiento, no pudimos evitar seguir con nuestros instintos… una caricia llevo a la otra y finalmente… amanecí a su lado, sé que es algo que a mi corta edad no debería haber hecho, pero creo que me deje llevar por el momento y tan sólo… sucedió…*

Ella cierra el diario y se queda pensando -Creo que ya fue demasiado por hoy, mejor me iré a dormir... mañana será un largo día- abre un cajón de su escritorio y guarda su secreto diario bajo llave, se levanta del lugar y comienza a prepararse para dormir…


N.A: Hola a todos, este es mi nuevo fic de Layla x Yuri, espero que les guste y me hagan llegar sus críticas, sugerencias y cualquier cosa que quieran decir acerca de este fanfiction.

Aclaraciones:

Quiero aclarar que este fic no se apega mucho a la serie, ya que cambié las edades y algunos datos a como yo quería que sea (Layla y Yuri siempre han parecido mayores a lo que decía la serie, en la época del festival deberían tener entre 14 y 15 años respectivamente, pero lo cambié y espero que me comprendan)

-Esto es…- : Texto de los personajes entre guiones.
-Guiones de texto con el texto en cursiva- : Pensamiento de los personajes.
*Dentro de los asteriscos y escrito en cursiva *: El diario de Layla.
Flash Back: Recuerdos de los personajes o de algún momento.
Fin del Flash Back: Es cuando termina el recuerdo o de algún momento.

Nos vemos que estén bien. Saludos y muchas gracias por leer.

Mi Facebook de contacto es: SanLay Cvrt por si quieren agregarme.