Estaba estresado realmente estresado, desde cuando ellos habían recibido su permiso o tenían permitido entrar tan abruptamente a su casa sin tener la decencia de tocar la puerta. Ahora por inercia saca su pipa y empezó a aspirar de ella aquel la sustancia adictiva que desde hace tantos años ya había probado sus papilas gustativas.

-Ahora me podrían decir que hacen aquí... en especialmente tu estúpido español- dijo después de expulsar una gran cantidad de humo.

-Fusosososo hemos venido a invitarte a comer con todos nosotros como en los viejos tiempos- le explico el de ojos jade sin ninguna explicación.

-¿Y cuál es la razón detrás de eso?-

-Nada, como crees hermano-

-Si es por lo que paso en la reunión pasada les diré que claramente que no me interesa-

-Tan siquiera podrías voltearte y darnos la cara Govert-

-Ya cállate bastardo, si el fumador de drogas no quiere déjalo, además que ya tengo hambre y se ve que él no se moverá de su asiento-

-No seas grosero Lovino y vamos hermano que el lugar donde Antonio nos quieres llevar suena grandioso- le suplicaba la fémina con rasgos gatunos de la habitación.

-No gracias y no se olviden de cerrar la puerta al salir- finalizo levantando su brazo y abriendo 3 veces su manos antes de bajarla de nuevo.

-No sé como mi hermano se pueda comportar como un real patán-dijo la chica de rubios cabellos que era seguida de dos castaños.

-Déjalo ya verás que pronto se le quitara y regresara a su humor habitual-

-Idiota, él siempre esta así- finalizo para después azotar la puerta creando un fuerte estruendo.

El señor de la casa se quedo quieto viendo por una de sus ventanas como los tres individuos se alejaban hasta desaparecer de su vista y de los terrenos de su propiedad. Suspiro con pesadez para tomar en seguida una gran bocanada de su pipa y al darse por satisfecho dejo está en la mesa y volvió a tomar unos grandes y sedosos mechones de pelos grueso color negro. Aquellos mechones los enredaba entre ellos pasándolos por debajo de cada uno dando como resultado final la famosa trenza que se enorgullecía de crea.

-Ya esta lista - le dijo cuando termino de amarrar el moño en el fondo del peinado y volviendo a tomar a su gran amiga "la pipa".

-Muchas gracias- pronuncio una chica de baja estatura y piel canela que se dirigió de inmediato al espejo de cuerpo completo que estaba en la habitación. Dio un par de vueltas hasta quedar a espaldas del espejo y darle una mirada a este sobre sus hombros.

-No hay nadie que iguale tu técnica Govert- le dijo con una sonrisa en los labios por el resultado deseado.

-No hay porque-

-¿Porque que siempre tan serio, además porque rechazaste la invitación de aquel trió? Si yo era el inconveniente es algo ridículo ya que esto solo te tomaron unos minutos y ellos podían esperar perfectamente y no lo dudo que lo hicieran- le pregunto a la vez que se dejaba a merced de la gravedad y quedarse sentada en el suelo.

-Lo primero no le encuentro sentido alguno y lo segundo es que ese bastardo español me irrita- le contesto mientas se daba un masaje en las sienes de tan solo pensar en el de pelo castaño.

De inmediato hizo acto de presencia un silencio espectral y las dos naciones se miraron fijamente. Pero el hombre de rubios cabellos no le dio importancia y volvió a su tarea antes asignados de aspirar y soltar aquella sustancia alucinógenas que tanto amaba. No sabe cuánto tiempo estuvo así ya que para él siempre en esos momentos era transportado a otra dimensión pero ese momento fue interrumpido por una mirada acompañada de una sonrisa maliciosa y socarrona. Mirándola disimuladamente ve como esta se acerca hacia él y se sienta en su regazo y rodeo su so cuello con sus delicados y delgados brazos.

-¿Me podrías decir que es lo que piensas?-le susurro en el oído para después apoyarse en el hombro de su acompañante.

-Que lo que viene no será nada bueno-

-¿Y qué quieres decir con eso?- se reincorporo para quitarle su pipa y dejarla reposar en la mesa de la habitación.

-Si ya sabes la respuesta para que preguntas- dijo con ironía y pesadez.

-Yo diría que es todo lo contrario y se perfectamente que te fascina- y deslizo su mano izquierda desde los hombros al pecho de este para bajar aun mas e ir a explorar aquellos logares abajo de aquella gran camisa que portaba el europeo.

-No sé de qué estás hablando-

-¿Enserio? Yo pienso en todo lo contrario- Le sonrió para después depositar un pequeño beso en los labios de mayor y empezó a deshacerse de toda aquella ropa molesta que cubría a este pero a mitad de sus acciones fue interrumpida por el haciendo que el enojo se reflejara en su rostro.

-Holanda- soltó en un casi inaudible tono pero que al mismo tiempo fuera escuchado por el otro.

-México cuantas veces tengo que decirte que no es Holanda y es Países Bajos-

-¿Que estas tratando de decir?-

-Olvídalo si- se levanto en dirección hacia la cocina. Abrió su refrigerador, saco una cerveza la abrió y regreso a la sala para encontrarse con la mexicana sentada sobre sus rodillas sin hacer nada y mirar al vacio como si aquel cuerpo no tuviera vida. Pasaron como 5 minutos para que ella se percatara de su presencia y le volvió a regalar esa sonrisa que aunque no lo quisiera admitir le encantaba desde hace varios siglos.

-Al parecer estas algo ocupado, será mejor que me valla- se levanto fue hacia él, le deposito un beso en la mejilla y se dirigió a salir de ahí.

-¿A dónde vas mentirosa?- la sujeto de sus caderas.

-No lo sé, tal vez valla a molestar a Inglaterra o ir a pasar el tiempo con Prusia, después de todo estas ocupado-

-¿Y cuando dije que estaba ocupado?-

-Desde que me dejaste sola en la sala de tu casa-

¿Alguna vez te han dicho que eres una manipuladora?-

-Quizás-


Bueno eso es todo creo que esto serán historias aleatorias de estos dos y pues esto lo escribí porque tenía tanto antojo de esta pareja y solo veía dibujos que me hice este regalo de navidad adelantado ok no pero espero que les guste mucho y espero que ese macho holandés me haya quedado bien. XD