FMA no me pertenece, sino a la grandiosa vaquita Hiromu Arakawa (si de mi dependiera, hubiese escrito otro final para la primera serie). Este fic es sin fines de lucro por un conejito ocioso (Como si me fueran a pagar por esto xD). Tomatazos al final del capítulo :)

**********Desde las sombras*********

Por Midori Mitzuki 2

Prólogo

Calor, una simple palabra definía el estado de Olivia Armstrong esa mañana. Pero no era un simple clima templado como el que se sentía de vez en cuando en Ciudad Central. No, esta era una oleada de calor, capaz de quemar incluso a la persona más pálida del mundo. Esta situación la ponía en un estado de ánimo tan horrible, que sus subordinados debían alejarse metros de distancia de ella para no sufrir una muerte prematura, y vale decir, que el desierto de Xerxes no es lugar para la reina de hielo.

-Aunque estemos aquí durante un tiempo, aún no puede acostumbrarse al clima, ¿Verdad General? –Preguntó el Mayor Miles al ver la expresión de la General. Debía admitirlo, era divertido observar a su jefa enojada por una situación tan simple como un cambio de clima. Y eso que estaban dentro de la tienda de campaña, qué más si pasará mayor tiempo fuera de ella bajo el fastidiante sol.

-¿Le parece Miles? Francamente, prefiero estar en mi frontera helada como en los viejos tiempos, pero Grumman es un idiota insistente al ponerme al mando de esta misión. Cuando lo vea me veré obligada a golpearle el trasero –Gruñó la joven rubia, mientras que para otros parecía expulsar fuego de la boca.

Ante el comentario, Miles soltó una risa que no pasó desapercibida por la General. –Aunque diga eso, no puede negar que está haciendo un buen trabajo como Fuhrer -.

-Mientras no sea el idiota de Mustang, creo que no habrá problemas – Dijo desviando levemente la vista hacia el grupo de ishvalanos que esperaban ser transportados hasta ciudad Central.

Desde que Grumman se había instaurado como Fuhrer de Amestris, después de los accidentes del día prometido, los trámites de la resurrección de Ishval habían comenzado lo más pronto posible. Scar había aceptado finalmente la propuesta de la General Armstrong, y tras recuperarse se dedicó a ayudar en la reconstrucción de su pueblo exiliado. Ahora con casi dos años de trabajo, el pueblo se había restaurado lo suficiente para que los exiliados que resguardaban en Xerxes (en su mayoría niños y adultos mayores), pudieran regresar a su añorada tierra que ahora les había sido devuelta.

Mientras Miles repasaba daba los últimos sucesos, Olivia ordenó a un grupo de soldados organizar las carretas para comenzar con el traslado de unos cuantos ishvalanos.

-Quiero que vayan a buscar los caballos y los dispongan para partir. Tengo 3 carretas con las pertenencias del primer grupo que partirá. Harán un viaje de escalas para no agotar a los más adultos hasta llegar a Central, ahí habrá un recinto abierto para que descansen por un par de días, luego retomarán el viaje hasta llegar a Ishval. Es un viaje agotador, pero saliendo de este desierto, las cosas no serán tan pesadas. Teniente Halley, espero que cumpla correctamente el itinerario.

-Descuide General –Y dicho esto, el grupo de soldados salió de la tienda de campaña, dejándolos nuevamente solos como hace un rato.

-Por cierto General, ¿Ha sabido algo de los hermanos Elric? –

-Ahora que lo pregunta, no mucho. Solo sé que Alphonse está en Xing, realizando investigaciones de alquimia. En cuanto al enano, recibí noticias que pasó por Central hace un par de semanas, supongo que ahora debe estar camino a Resembool.

-¿Cree que Mustang logró convencerlo? –

-¿De que volviera a la milicia? No, su misión en ella ya fue completada. Él no está hecho para ser un arma humana –

Esta vez, Miles miró seriamente a su General. Era cierto, recordó aquella vez en Briggs cuando Edward no era capaz de matar a Kimblee, aunque la vida de su hermano y de su mecánica corriera peligro. Para sobrevivir en Briggs, no está permitido dudar ante matar o morir, pero al ver la moralidad del joven, no pudo evitar sentir un poco de envidia ante su libertad de elegir. Entrar al ejército, era considerado ser un arma humana, un perro manejado por cuerdas ajenas llenas de poder y supremacía. Para otros, el infierno. Al pensar esto, Miles recordó la razón de por qué estaba ahí. Quería cambiar el estereotipo marcado por el ejército. Que Ishval volviera a ser el pueblo que había sido hace años atrás, libre y pacífico. Ahora, podía ver que todo por lo que luchó en esos helados días en Briggs y frente al campo de batalla, todos sus ideales, por fin se estaba convirtiendo en realidad.

No pasó mucho cuando uno de los tenientes encargado de transportar a las personas fuera de Xerxes, se acercó agitado donde se encontraban la rubia y el militar ishvalano -¡Mayor, General, algo le está ocurriendo a los caballos! –

-¿A qué se refiere teniente? –Preguntó toscamente la general, sin tomarle tanta importancia, pensando que se trataba de un tema de incompetencia laboral.

-íbamos a preparar los caballos para que llevaran las carretas, pero cuando los fuimos a buscar, estos estaban alborotados y golpearon a mi compañero, después de eso, unas largas sombras salieron y atacaron a uno de los soldados que trataba de evacuar a las personas de la zona.

Intercambiando miradas sorpresivas y sin pensarlo dos veces, Armstrong tomó en cuenta las palabras del teniente y viendo que la situación era seria dijo:

-¡Miles, quiero al grupo de primeros auxilios en el lugar, ya!

-¡Entendido! –Y dando media vuelta, el Mayor se retiró lo más rápido posible.

-Teniente, ¡Lléveme a la zona de inmediato! –

Aquella descripción, sombras saliendo desde la nada misma atacando a las personas, el extraño comportamiento de los caballos, todo era igual como cuando tuvo su primer enfrentamiento con los homúnculos en Briggs, Sloth y Pride. Lo que no entendía era el por qué ocurría esto, cuando se suponía que habían derrotado a todos los homúnculos hace un par de meses. La situación no parecía tener sentido.

Al llegar a la zona, se encontraron con soldados disparándoles a un montículo de sombras que se formaba en uno de los muros de las ruinas que quedaban del pueblo fantasma. Pero los disparos no hacían más que agrietar la pared que tenían en frente.

-¡Dispararle no sirve de nada! ¡Detengan las armas! –Al ordenar esto, Olivia Armstrong quería esperar la reacción de la extraña sombra aparentemente ordinaria que se formaba frente a ella. Necesitaba saber con más detención si sus sospechas eran ciertas, hasta comprobar por lo menos la prueba esencial de que no era una sombra cualquiera.

-¡No hagan ningún movimiento hasta que se los ordene! –Olivia trató de acercarse hacia el muro, pero al dar el primer paso, en cuestión de segundos, un ojo gigante apareció en el centro, y dos sombras con formas afiladas se dirigieron a toda velocidad contra la General. Inmediatamente, la rubia sacó su espada que tenía en su traje, y se defendió justo antes de recibir el ataque, cortando las sombras en forma de cuchillos.

Los militares volvieron a disparar, pero esta vez al ojo gigante que salía de la pared. Tras varios disparos, éste desapareció. Al pensar que todo se trataba de una broma de mal gusto, la General había quedado todavía más confundida de lo que estaba en un principio. Nadie se inmutó del lugar en donde estaban, ya que estos estaban preparados por si algo más volviera a pasar. Pasaron unos cuantos segundos, hasta que una voz fuerte y grave emergió del fondo de la tierra.

-Los homúnculos resurgiremos como la raza perfecta que necesita este mundo… Los homúnculos resurgiremos como la raza perfecta que necesita este mundo…-

Tras estas palabras, la tierra comenzó a temblar y a desquebrajarse. Era imposible tener un buen equilibrio en aquél vaivén, por lo que muchos caían en su intento de evacuar la zona.

-¡Evacuen el área lo más pronto posible! –Gritó la General, cuidando de que todos salieran lo más pronto del lugar.

-¡Por aquí General! –Gritó el Mayor Miles al ver que la General no se movía de su posición. Cuando la rubia iba a escapar, la tierra se parte en dos, provocando que ella cayera por la grieta gigante que se formó.

-¡General Armstrong! –Miles corrió a toda velocidad donde cayó la mujer. Por suerte, Olivia se había alcanzado a sujetar de uno de los escombros que aún colgaban de la tierra. Al ver que se encontraba bien (dentro de todo lo acontecido), Miles, con gran dificultad porque no cayeran ambos, ayudó a Olivia subir nuevamente a la superficie. Cuando por fin estuvieron arriba, el temblor cesó.

-¿Se encuentra bien? – Preguntó Miles preocupado y verificando si la rubia se encontraba en buen estado tras lo ocurrido.

-¡Le dije que cuidara de los heridos con primeros auxilios! –Sí, se encontraba perfectamente, pensó Miles al ver la reacción de la General. Estaba más que acostumbrado a su terca actitud y de siempre pensar en los demás.

-Pues, de nada –Dijo sin más, para ver la profundidad del corte que había sufrido la tierra tras el fuerte temblor y mirar lo desastroso que habían quedado las ruinas… bueno, más de lo que se encontraban.

-¿Qué es lo que acaba de ocurrir? –Preguntó al ver que Olivia miraba seriamente la escena.

-Sinceramente, no tengo idea. Pero creo… Que tendremos que llamar a ese par de hermanos otra vez – Respondió con una mirada de complicidad al saber ambos que las cosas no serían tan tranquilas como lo habían imaginado.

¿Qué era lo que acababa de ocurrir? ¿Acaso los Homúnculos volverían nuevamente? ¿No habían acabado con todos en el día prometido? De algo estaban seguros, no permitirían que las cosas volvieran a salirse de control.

Rincón ocioso

Hola! Tal vez debí presentarme primero, pero hubiese sido un tanto aburrido leer mis explicaciones al comienzo. Bueno, ¿qué puedo decir? Soy un conejo ocioso que se imaginó este fic a la mitad de una prueba de química (de la cual es seguro que reprobé). La cosa es, que al imaginármelo me pregunté a mi misma ¿Y por qué no? y escribí como loca los primeros capítulos el fin de semana largo que tenía, mientras los demás daban la prueba de selección universitaria (un saludo a todos los chilenos que la rindieron, a mí me toca sufrir el próximo año). Y pues nada, quería compartirlo con ustedes, espero que les guste. Si tienen algún comentario, sugerencia, reclamo, crítica constructiva, tomatazo o nutella pueden comentar a continuación de esto (me siento tan German xD), muchas gracias por leer :D!

Saludos y pie de limón para todos!