Autor: Sakai Michiba (sakaim).

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para jessyriddle, Lunatica Dark, Anónimo, Nozomi Black, Melanie Tao de Usui y a todos los que se toman el tiempo para leer. ¡Enjoy! ;)

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Epílogo.

Los ojos verdes se deslizaron lentamente, abriéndose y parpadeando como una lechuza por un momento, antes de que grandes manos se acercaran y los frotaran furiosamente para que la visión de Harry se aclarara lo suficiente para ver al rubio durmiendo a su lado. Esto era cómodo, la manera perfecta de despertar en una mañana de Navidad, y así había sido durante las últimas dos Navidades. Cada año, Harry y Draco pasaban la Nochebuena en la Madriguera con los Weasley y Hermione, y cada mañana de Navidad desde la mañana después de que el Rito Ancestral de Draco terminara, Harry hacía exactamente lo mismo.

Alargó su mano, descansándola sobre el cuerpo de Draco y tirando de él más cerca, tan cerca que podía enterrar su nariz en el cabello de Draco. El rubio dio un pequeño gemido en su sueño, pero no se despertó, y Harry sonrió, mirando el reloj sobre el hombro de Draco. Eran las 08:23, perfecto. Nadie más podría estar despierto, con la excepción de Molly, así que no serían interrumpidos. Agitó su varita hacia la puerta, echando un hechizo silenciador con el fin de no molestar a nadie, antes de que repentinamente y con fuerza rodara a Draco sobre su espalda. Draco casi no se movió, sólo chasqueó sus labios en su sueño. "Bruto", Harry suspiró, y rápidamente desapareció bajo las mantas. El pálido y desnudo estómago de Draco saltó bajo el toque de la punta de su dedo, y Harry presionó un beso sobre el sendero rubio y dorado del vello que iba desde el ombligo de Draco hasta dentro de sus calzoncillos antes de que sus dedos se engancharan a la cinturilla y la atrajeran hacia abajo. Los calzoncillos salieron de las caderas de Draco con poca resistencia, y los labios de Draco chasquearon de nuevo.

Ni Harry ni Draco eran, por lo general, el tipo de chicos de sexo por la mañana, lo habían descubierto en los últimos dos años, pero la Navidad era especial, y las tradiciones debían mantenerse. Su primera Navidad juntos, justo después de que las 'personalidades' de Draco desaparecieron, el rubio había estado luciendo una erección matutina y Harry había sido completamente incapaz de evitar ayudarle.

"¿Qué estás haciendo?", murmuró Draco mientras sus ojos se abrían, pero inmediatamente se cerraron de golpe otra vez mientras la boca de Harry, aún terriblemente inexperta en esto, se deslizaba sobre su polla y le daba un muy adecuado beso de buenos días. "Ah...", sus piernas se separaron desenfrenadamente, y levantó sus rodillas para envolver sus espinillas alrededor de los hombros de Harry. Supuso que era una suerte que Ron les hubiera dejado la habitación para ellos por la noche, en celebración de la recién descubierta cordura de Draco. Un calor líquido se agrupó entre sus muslos, y enterró sus manos en el cabello de Harry mientras se empujaba torpemente y medio dormido, dentro de la dispuesta boca de Harry.

El camino que Harry tomó fue el mismo de hace dos años, sus labios frotaron perezosamente desde el ombligo de Draco hasta sus caderas, aquellas afiladas caderas que sobresalían casi demasiado alto sobre el estómago de su amante, y raspó la delgada carne con sus dientes mientras su mano recorría el muslo derecho de Draco y se movía hacia arriba. Deslizó su pulgar y su dedo índice por debajo de las bolas del rubio para que su palma acunara su perineo y chupó duro y rápido sobre la carne de la cadera con su boca, dejando una preciosa marca púrpura. La erección matutina de Draco rozó cálida y suavemente aterciopelada contra su mejilla, y Harry se volvió para recorrer el ala de su nariz a lo largo del orgulloso eje. Draco se removió en su letargo y exclamó sin palabras cuando la mano derecha de Harry, todavía palmeando su entrada, aplicó un poco de presión y estimuló su próstata.

Harry dejó escapar una soñolienta risita contra los gruesos y rubios rizos en la base de la polla de Draco, y pecaminosamente pasó sólo la punta de su lengua, donde el eje se reunía con el escroto de Draco. La propia excitación de Harry presionó insistentemente contra la blanca sábana debajo de él, y susurró, suspirando, "Despierta, despierta", contra la cabeza ahora rojo oscuro de la polla de Draco. Sus labios estaban resbaladizos por la saliva mientras hablaba, y Draco estaba jadeando debajo de él.

Draco estaba jadeando mientras la cabeza de Harry se balanceaba sobre su polla, y se dio cuenta con sorpresa de que no había regresado la primera mamada que Harry le había dado. Sin embargo, a Harry no parecía importarle, porque estaba engullendo a Draco tanto como podría haberlo hecho, abriendo su garganta y tratando de tomarlo todo, pero hizo arcadas alrededor de la longitud y se retiró con una torpe risita. "Supongo que no puedo hacer eso todavía", proclamó Harry desde algún lugar, Draco sabía exactamente desde dónde, por debajo de la manta. Draco sonrió abiertamente y asintió, pero sus ojos estaban cerrados tan fuertemente como podrían estarlo, pues sabía que Harry no había terminado. "¿Quieres que continúe?".

"Joder, sí...".

"Estoy despierto", gimió Draco con un estremecimiento, y echó un vistazo por encima al reloj antes de que sus ojos rodaran de nuevo en su cabeza. La lengua de Harry estaba rodando por todo el eje rojo cereza de su erección, entonces se desplazó hacia abajo con movimientos largos, recubriéndola en saliva. "Tienes la boca más puta para ser un Chico de Oro, ¿lo sabías?", amaba la boca de Harry, la amaba casi tanto como amaba a su trasero o a su polla, pero no del todo. Harry respondió haciendo algo que ciertamente no hubiera sido capaz de hacer hace dos años: se tragó entero a Draco, tomándolo todo dentro de su boca y garganta y presionando sus labios contra los rizos antes mencionados en una extraña especie de beso. Draco maldijo en voz alta y le ardía todo el cuerpo con el calor del encuentro, separó sus piernas y casi, literalmente, lloriqueo por más. Harry se rió entre dientes alrededor de su polla, y Draco estuvo seguro de que se moriría. Harry empujó con su mano de nuevo, y un hormigueo se disparó por la columna vertebral de Draco desde su próstata hasta empezar hacer saltar a su corazón de nuevo, y Draco estaba retorciéndose con tal fuerza que la sábana interior se salió de debajo del colchón y se enredó alrededor de ambos. Ninguno de los dos se dio cuenta.

"¿Fóllame?", le preguntó Draco, y ésta era la razón por la que normalmente odiaba el sexo por la mañana. No podía contenerse, no podía permitir que los juegos previos continuaran el tiempo suficiente, pues él se apresuraba a llegar al clímax justo después de despertarse. Si hubiera sido de noche, habrían tonteado alrededor de media hora, mínimo, con gran parte de la lengua de Harry enterrada profundamente en el trasero de Draco. Draco lo disfrutaba como ninguna otra cosa, y sabía que Harry lo disfrutaba mucho más de lo que lo hacía, así que el rimming normalmente era guardado para los momentos justo antes de tener sexo, o ellos podrían venirse en un instante. Esta mañana, y cada mañana hacían esto, sin embargo, Draco quería follar y Harry quería follar inmediatamente.

"No", le susurró Harry mientras deslizaba su boca fuera de esa erección con un suave pop, y se arrastraba con la liquidez de un gato sobre el cuerpo de Draco y se apoyaba sobre él, su nariz sólo a unos centímetros de la de su amante. La erección de Draco estaba apuntando directamente hacia arriba y empujando hacia Harry de una sugerente manera, y Harry sonrió abiertamente al ver la expresión torturada en el rostro de su novio. "No, creo que estoy listo...".

"Fóllame, Harry... Por favor, estoy listo para que me folles", jadeó Draco mientras Harry se arrastraba sobre él y se tendía desnudo y sonriente encima de Draco. No le importaba que hubiera matado a su padre sólo días antes, que estuviera sólo hace unas horas de nuevo dentro de su estabilidad mental, quería a Harry y estaba cansado de esperar. Por una vez, no tendría que preocuparse de Draco perdiéndose dentro de su propia cabeza, no tendría que parar para asegurarse de que Draco se encontrara bien, porque era él.

Los ojos de Harry se abrieron y buscaron los grises de Draco como si tratara de detectar si estaba o no mintiendo. No encontró engaño allí, y sus cejas se fruncieron juntas antes de que acariciara el cabello de Draco y sonriera. "Por supuesto", murmuró Harry mientras inclinaba su cabeza y presionaba unos cuantos y acalorados besos contra la clavícula de Draco. Un repentino miedo lo invadió, realmente no tenía mucha idea de cómo esto funcionaba en absoluto, pero Draco sabía lo que estaba haciendo, y sacó la pecaminosa botellita de aceite que había comprado para ellos a través de los pedidos por lechuza la semana antes de que dejaran Hogwarts, de la mesita de noche y la empujó contra la mano de Harry.

"Hazlo con tus dedos…".

"¿Qué-? A-ah, joder, Harry, ¿de verdad?", balbuceó Draco mientras se daba cuenta de lo qué Harry estaba sugiriendo. Durante los dos años que habían estado teniendo sexo, Harry había estado demasiado nervioso sobre el dejar que Draco lo penetrara, y Draco había estado deseándolo tan desesperadamente. Él nunca lo presionó sobre el tema, ya que estaba feliz de recibir a Harry en cualquier momento, pero ciertamente eso no le había impedido dejar de seguir queriéndolo. Harry asintió hacia él y sonrió antes de atrapar el lubricante de la mesita de noche y moverse para quedar a cuatro patas, orgullosamente mostrando su trasero a Draco.

Las mejillas del rubio se encendieron con fuego mientras Harry revestía sus propios dedos con el aceite y los ondeaban juguetonamente hacia Draco antes de llevarlos hacia atrás y deslizar un dedo dentro de sí mismo. "Eso es…", ronroneó Harry seductoramente, y le lanzó a Draco una diabólica mirada por encima de su hombro antes de empujar otro dedo en su interior con una ligera mueca de dolor cuando comenzó a estirarse con ellos. Se había estado preparando para esta sorpresa durante semanas, casualmente introduciendo sus dedos en sí mismo durante la ducha, para acostumbrarse a la sensación de tener algo en su interior, por lo que el gesto de dolor era sólo realmente para el disfrute de Draco.

Draco extendió una mano y palmeó la nalga izquierda de Harry antes de que la apretara y tirara de su labio inferior entre sus dientes. Sus ojos grises estaban fijos en Harry empalándose a sí mismo sobre sus propios dedos, y extendió su mano derecha para acariciarse a sí mismo ligeramente ante la vista. "Toma el tiempo que necesites", le murmuró, y tragó saliva pesadamente mientras Harry metía otro dedo dentro de sí mismo y comenzaba a follarse con ellos. "Eres un jodido descarado, ¿lo sabías?".

"No lo olvidaré", le susurró Harry, y dio un entrecortado gemido mientras Draco agarraba el lubricante de su mano y comenzaba a difundirlo libremente sobre su polla. Harry sacó sus dedos de sí mismo y le dio a su propio culo una palmada antes de arquear una ceja hacia Draco. "Continúa entonces, Malfoy...".

Draco se burló de él ante el pinchazo, pero su corazón latía fuertemente en su pecho mientras se colocó a sí mismo sobre sus rodillas y guió la cabeza de su erección hacia la arrugada y resbaladiza entrada de Harry y empujó hacia adelante. La calidez lo envolvió mientras los músculos le concedían el paso y se deslizó en el interior del otro hombre, su aliento inmediatamente se volvió superficial mientras Harry se empujaba hacia atrás, llevando a Draco más y más profundo hasta que estuvo enterrado hasta la empuñadura dentro del chico de cabello negro. "Joder, Potter...".

Ciertamente, no era la primera vez que Draco tenía los dedos de alguien empujando en su interior, pero ésta definitivamente era la primera vez que no se había aterrorizado durante la experiencia. Estaba arqueando su espalda y gemía mientras Harry, con actualmente dos dedos profundamente enterrados en él, trazaba el interior de su oreja con la punta de su lengua. Draco sentía como si su polla fuera a explotar mientras los dedos de Harry se torcían hacia arriba y enviaban escalofríos por su columna vertebral, y se escuchó atragantándose con el nombre de Harry cuando un tercer dedo se retorció haciendo su camino en su interior. "Harry... Jodido Merlín, ¿puedes parar con esto? No vas a hacerme daño...".

Los ojos de Harry se encontraron con los de Draco una vez más antes de que sonriera y asintiera. "Lo que tú digas...", vio como Draco empujaba las almohadas, sobre las que previamente habían estado durmiendo, debajo sus caderas, elevándolas, y gimió mientras Draco tomaba el aceite y lo extendía sobre la erección de Harry. Un aleteo de duda, de nerviosismo, hizo que Harry tragara convulsamente, pero quería eso, quería perder su virginidad con Draco en ese momento. Gimoteó mientras se posicionaba frente a Draco, con sus piernas estiradas torpemente detrás de él por el momento, mientras presionaba su polla contra la entrada de Draco y deslizaba sólo la cabeza dentro. Incluso eso fue suficiente para hacer que Harry quisiera venirse, pero se contuvo y empujó aún más, con sus manos temblando sobre las caderas de Draco mientras se aferraba a él de allí.

Draco estaba gimiendo y lloriqueando debajo de él, abriendo aún más sus piernas y empujándose hacia esa polla, leves punzadas de dolor revolotearon a través de su abdomen mientras Harry finalmente se había empujado tan lejos como pudo, su escroto descansando cálidamente contra el coxis de Draco. El chico de cabello negro estaba temblando por completo para este momento, y esperó hasta que Draco le dirigió un asentimiento antes de moverse sobre Draco, apoyándose sobre él y clavando sus rodillas en el colchón con las sábanas desparramadas poco antes de empezar a empujar superficialmente. Las manos de Draco estaban sobre el cuello y la cadera de Harry, y se encontró con los ojos de Harry, jadeando para respirar mientras él lo estaba follando. Quería decirle algo, decirle a Harry que lo amaba más que a su vida, pero Harry dio una estocada mucho más profunda, y un ruidoso y complacido grito fue arrancado de su garganta en su lugar.

Harry acarició con la nariz su rostro entre las sábanas y gimió profundamente mientras Draco se apartó y empezó a sumergirse en él una y otra vez. De repente se preguntó por qué demonios no había dejado que Draco hiciera esto antes, era maravilloso, pero sus pensamientos se interrumpieron cuando Draco cambió su ángulo sólo un poco y se frotó justo contra la próstata de Harry de una manera que fue tan placentera que casi dolió. Sus cortas uñas se clavaron en la cama, y apretó sus nalgas alrededor de la polla de Draco, el gemido que salió del rubio hizo que Harry quisiera voltearse justo en ese momento y follarlo a cambio, pero entonces Draco estaba golpeando ese punto otra vez, y él estaba llorando desesperadamente en la tranquila habitación con cada una de las embestidas de Draco.

La sensación de Harry apretándolo y el sonido anunciando su placer sobre el colchón, obligaron a Draco a follarlo cada vez más fuerte, y se estiró a su alrededor para sostener temblorosamente la excitación de Harry. Trató de acariciarlo al ritmo de sus embestidas, pero no podía concentrarse en ambas cosas a la vez, por lo que su mano estaba, en su opinión, haciendo un trabajo bastante poco entusiasta. Sin embargo, Harry no parecía estar de acuerdo, comenzó a balbucear algo ininteligible contra la cama antes de empezar a moverse, encontrándose con la polla de Draco a medio camino en cada movimiento. "¡Mierda, mierda, MIERDA, Draco!", se atragantó Harry y Draco estaba a punto de dejarse venir cuando Harry repentinamente se quitó a Draco de encima y lo empujó con fuerza de espaldas sobre la cama.

"¿Qu-Qu-?", consiguió articular Draco, tendido sobre su espalda, antes de que Harry se arrastrara sobre él y derramara una considerable cantidad de aceite por la erección de Draco antes de posicionarse sobre ella, con sus piernas a cada lado de las caderas de Draco y Draco se encontró con esos ojos verdes que tenían una mirada de dolorosa excitación antes de que Harry se empujara hacia abajo sobre la orgullosa polla. La ya familiar calidez del interior de Harry apretándolo hizo que el rubio alcanzara a enterrar sus uñas en las caderas de Harry, y pusiera sus ojos en blanco mientras Harry comenzó a rebotarse a sí mismo encima de él, una de sus manos se envolvió alrededor de su propia polla y la acarició al tiempo de cada elevación y caída.

Harry empujó su cuerpo un poco hacia arriba y agarró una de las piernas de Draco, nunca deteniendo su desesperado empuje dentro del otro mientras ponía esa pierna encima de su hombro y apoyaba ligeramente su mejilla contra la espinilla de Draco. Draco estaba arqueando su espalda y retorciéndose, masturbándose mientras Harry se hundía profundamente dentro de él una y otra vez. Draco sintió lágrimas, no de dolor, estaba seguro de eso, rodando por sus mejillas mientras Harry empezaba a perderse en las sensaciones. "Más duro... ¡Joder, más duro!", le rogó Draco en voz alta, jadeando y gritando, y Harry cumplió con su petición, enterrándose muy duro dentro de su novio, y además estaba asombrado de que eso no le doliera al rubio. Pero no, Draco se estaba masturbando furiosamente y, ahora sollozaba el nombre de Harry mientras se acercaba cada vez más al orgasmo. El corazón de Harry comenzó a latir más rápido, y la caliente semilla blanca en su entrepierna estaba amenazando con estallar en cualquier momento mientras miraba a Draco y sentía que tomaba una parte de él. El culo de Draco comenzó a apretarse alrededor de su endurecida erección, y repentinamente Draco gritó sin restricciones, todos sus músculos apretándose casi imposiblemente alrededor de Harry mientras llegaba con tanta fuerza que chorro tras chorro blanco salpicó hasta su pecho y la parte inferior de su barbilla.

Harry jadeó y se dejó ir completamente ante la visión y la sensación de Draco viniéndose a su alrededor, y el nombre de Draco fue arrancado de su pecho mientras sentía su propia polla comenzar a contraerse en lo profundo del apretado interior del otro chico. Draco seguía corriéndose con fuerza cuando Harry vació su deseo profundamente dentro él, sus bolas se apretaron contra su cuerpo mientras sus caderas se sacudieron convulsivamente y su polla se hundió tan profundamente como era posible dentro de ese estrecho pasaje mientras se venía.

Draco estaba retorciéndose y agitándose bajo Harry, sus caderas ocasionalmente elevándose con fuerza mientras Harry comenzó cada descenso hacia abajo. Alargó nuevamente su mano izquierda y envolvió sus dedos alrededor del escroto de Draco, dándole una suave caricia y un apretón, y justo antes de saber que Draco estaba a punto de venirse, llevó su dedo hacia su boca, sumergiéndolo en saliva antes de moverlo hacia abajo y deslizarlo profundamente dentro de Draco y presionarlo contra su próstata.

Eso fue todo para Draco. Arrojó su antebrazo sobre sus ojos y dejó de contenerse, se estremeció y gimió el nombre de Harry mientras inmediatamente comenzó a eyacular dentro del otro hombre. Harry no dejó de montarlo ni por un instante, y Draco se sacudió y un espasmo lo recorrió mientras se venía, maldiciendo. Cuando se quedó quieto y levantó su antebrazo para asomarse y mirar a Harry, con las mejillas sonrojadas y la boca ligeramente abierta, se estremeció cuando Harry se movió a sí mismo fuera de su polla y se acomodó a lo largo de él, todavía masturbándose con determinación. "Abre", le susurró Harry, y los ojos de Draco se ensancharon antes de abrir su boca obedientemente. Harry empujó su polla en el interior de aquella dispuesta boca y se dejó llevar, gimiendo mientras los labios de Draco lo mamaban mientras finalmente se corría. Pudo sentir la lengua de Draco deslizándose a lo largo de los lados de su erección mientras se vació en la garganta de Draco, y cuando se retiró y se dejó caer de espaldas sobre el colchón, temblando por la fuerza de su orgasmo, le sonrió a Draco.

"Feliz Navidad".

"Feliz Navidad, Draco…".

"Feliz Navidad, Potter".

"Feliz Navidad, Harry".

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Hubo un golpe en la puerta alrededor de media hora más tarde. Harry y Draco ya estaban limpios y vestidos para el día, así que no se sorprendieron cuando Ron abrió la puerta y se asomó. "Oh, están despiertos", afirmó con un dejo de sorpresa en su voz, y su cabeza desapareció por un momento antes de que se deslizara dentro de la habitación y cerrara la puerta. Se escuchó el sonido de un bebé gritando en la planta baja antes de que la cerrara, y rodó sus ojos antes de negar con su cabeza. "No les importa si me escondo aquí por un momento, ¿verdad? Bill no puede conseguir que su bebé deje de chillar el tiempo suficiente para que podamos empezar a repartir los regalos, y mamá está tratando de conseguir que yo la cuide".

Harry soltó un bufido y sacudió su cabeza. "Escóndete", le invitó mientras observaba a Draco inspeccionarse frente al espejo. Ron asintió y se veía como si estuviera considerando la posibilidad de sentarse sobre la cama, pero alcanzó a ver la botella medio vacía de aceite dejada sobre la mesita de noche y se lo pensó mejor.

"Er, está bien". Se conformó con una silla.

Habían pasado dos años enteros desde que Draco fue curado, y sus vidas habían cambiado completamente desde entonces. Se habían graduado de Hogwarts y Harry estaba en proceso de formación de ser Auror para el Ministerio, a pesar de que Voldemort había sido derrotado el año anterior por Harry, Hermione y Draco. Ron había estado lejos en ese momento, y Voldemort había atrapado a los tres un sábado por la noche cuando estaban cenando en el Callejón Diagon, donde Harry y Draco compartían un piso. Fue un hechizo combinado de Harry y Draco lo que lo mató, y los chicos habían estado después en San Mungo por semanas. Ninguno sabía qué hechizos habían lanzado, pero suponían que no tenía importancia. Estaban vivos, y Voldemort no lo estaba. Nada podía ser más importante.

Draco trabajaba en Suministros de Calidad para el Quidditch cruzando la calle donde se encontraba su piso, aunque ciertamente no tenía que hacerlo. "Tengo que tener algo que hacer con mi tiempo, Potter", le había espetado a Harry cuando él escépticamente cuestionó sus motivos. Trabajaba mientras Harry estaba ausente en la capacitación la mayor parte de cada día de la semana, aunque nunca trabajaba más de seis horas o algo así. Tanto él como Harry tenían el prototipo escoba más reciente, la Tailwind IV, aunque se preguntaban si alguna vez había habido una Tailwind I, II, o III. Harry insistía en que era realmente sólo una versión más cara de la Saeta de Fuego, pero Draco la conocía mejor. Iba la mitad de una milla por hora más rápido, tenía ligeramente mejor equilibrio (Harry insistía en que no había nada malo con el equilibrio de la Saeta de Fuego, pero Draco le informó que él se sentaba encorvado sobre ella, así que no se había dado cuenta. Harry lo golpeó.), y tenía mejores encantamientos anti-mala suerte. Ese era el tipo de tema del que no discutían con demasiada frecuencia, ya que a menudo los conducía a una pelea.

Ron y Hermione ya no estaban juntos, debido a que Ron se ponía demasiado paranoico siempre que se marchaba de viaje de negocios por la tienda de bromas de Fred y George. Se separaron en buenos términos, y era dolorosamente obvio ver que Hermione todavía estaba profundamente enamorada de Ron, pero ella le dijo a Harry que ambos necesitaban madurar un poco antes de volver a intentarlo.

Bill y Fleur Delacour estaban casados y tenían una hija, Amiella, que tenía tan sólo tres meses de edad. Charlie todavía estaba soltero y luchaba con dragones en Rumania, mientras que Fred y George tenían un gran éxito con sus tiendas, tanto en Hogsmeade como en el Callejón Diagon. Harry a menudo los veía para el almuerzo los fines de semana, y Draco se estaba encariñando con ellos. Ginny estaba volando para las Arpías de Holyhead como Cazadora, era el más reciente miembro del equipo. Percy era Asistente del Ministro de Magia, y rara vez lo veían.

Pasaron unos buenos cinco minutos desde que el bebé había dejado de llorar, así que cuando Molly gritó, "¡Regalos!", escaleras arriba, los tres hombres salieron de la habitación y se apresuraron a llegar abajo. Draco miró hacia Harry y le sonrió brillantemente, enredando sus dedos juntos y luciendo complacido. Harry se inclinó y lo besó justo antes de llegar a la parte inferior de las escaleras y tomar asiento en el suelo junto a Bill, quien de inmediato le entregó el bebé a Draco.

Draco le hizo una cara graciosa a Bill y acunó a la niña en sus brazos, mirándola con algo entre el terror y la adoración. Harry arqueó una ceja hacia él y observó mientras Draco tocaba su cabello y sus regordetas mejillas con curiosidad, y se inclinó ligeramente sobre el hombro de Draco. La bebé agarró uno de los dedos de Draco y tiró de él dentro de su boca con un fuerte agarre, y Draco arrugó su nariz mientras succionaba la punta de su dedo. "Asqueroso", murmuró, pero estaba sonriendo, y cuando Bill se ofreció a tomar al bebé de vuelta, Draco sacudió su cabeza y continuó sosteniéndola.

Harry le sonrió abiertamente y, cuando todo el mundo empezó a rasgar sus regalos para abrirlos, él se inclinó en medio del ruido y le susurró, "¿Quieres uno?", los ojos de Draco se ensancharon y se encontraron con los ojos de Harry y con una escéptica mirada, y Harry estalló en carcajadas ante su expresión. "Voy a tomar eso como un no, ¿de acuerdo?".

"Tú puedes limpiar el vómito y cambiar los pañales, Potter...", se rieron juntos, y Bill tomó al bebé para que pudieran abrir sus regalos. Sentado allí, cubierto de suéteres y ropa interior de mal gusto, Harry miró hacia Draco de nuevo, observándolo mientras abría sus regalos, y sonrió para sus adentros. Draco le echó un vistazo y lo miró fijamente, y le dio una ligera sonrisa con una interrogante mirada antes de regresar a sus regalos.

Harry sabía lo afortunado que era. Incluso Ron y Hermione no habían sido capaces de permanecer juntos, y todo el mundo todavía les daba a él y a Draco curiosas miradas, como preguntándose cómo lo hacían funcionar tan bien. Harry sabía que era porque se decían todo el uno al otro y no tenían secretos sobre cualquier cosa, y que era porque confiaban implícitamente el uno en el otro. Sabía que Draco no lo engañaría, y él ni siquiera pensaría en hacer lo mismo. A menudo pensaba sobre cómo McGonagall y Dumbledore, que en paz descansen, le habían dado la opción de dejar a Draco en el borde del camino (aunque ciertamente Draco no le había dado esa opción). Ni siquiera podía imaginar ahora su vida sin Draco a su lado, y no se arrepentía por un momento de aquella noche en la que tomó a Draco de nuevo bajo su cuidado.

"¿Vas a dejar de mirarme?", susurró Draco juguetonamente hacia Harry para que los demás no pudieran escuchar. Harry parpadeó hacia él y sonrió en modo de disculpa, riéndose mientras Draco se inclinaba y presionaba un beso en sus labios. "¿Qué estás pensando, de todos modos?".

"En tu trasero", proclamó Harry firmemente, con una estúpida sonrisa sobre su rostro, y Draco rodó sus ojos.

"Naturalmente".

FIN.

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N/T: Bueno, mis queridxs lectorxs, hemos llegado al final de esta genial historia. Espero que la hayan disfrutado tanto como yo.

¡Muchísimas gracias a todas aquellas personitas que se tomaron unos minutos de su tiempo para dejarme un comentario y alegrar cada uno de mis días! :)

Y también, muchas gracias a todxs aquellxs que siguieron y leyeron cada capítulo, y que además colocaron la historia en sus favoritos.

Estaré buscando alguna otra maravillosa historia que pueda traerles. Se aceptan sugerencias ;)

¡Que tengan un excelente casi finde!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.