Y e.e Esta idea la tenía en mente hace muuuuuuucho y obligada (Inner: créanme MUY obligada… más bien amenazada D:) por mi amiga escribí este mini fanfic… que si mi inspiración llega en buen momento lo terminare pero por ahora tiene un capitulo publicado y dos más terminado… y solo eso…

Basado en: Resident Evil 3: Némesis (epilogo), y la entrevista que dio Shotaro suga, (escritor/guionista de RE: damnation para quienes no lo conozcan), sobre Leon y Ada…

Y mi gran I-M-A-G-I-N-A-C-I-O-N (imaginen a Bob esponja :3 xD), Y bueno para quienes no hayan visto la entrevista, subí algunos screenshots en mi página

( pages /Asuka-dattebayo) [Todo junto]…

Está situado después de Residente vil 4 ya que las edades no me gustaron como quedaron al comienzo así que modifique todo :3 solo el epilogo sigue intacto, y obviamente para que las edades combinaran según la historia, heee son pocos capítulos y algo cortos pero es para avanzar a la situación central y bueno sin molestar mas aquí esta :3

Secreto

«Una mujer se mira en el espejo. Solía hacerse llamar Ada Wong, pero esta mañana va a decir adiós a su nombre.

-No volveré a ser Ada Wong- se toca el abdomen y piensa –esta es la marca de Ada Wong, no la mía-

Y mientras dice adiós a Ada Wong no puede evitar derramar algunas lagrimas, sin embargo no tiene mucho tiempos antes de su próxima misión»

-Solo debo ser más cuidadosa y nada malo nos sucederá- dijo colocándose el largo vestido rojo con detalles dorados –Esta es la última misión por un tiempo- tras decir esto suspiro y con su muñeca se seco algunas lagrimas que habian recorrido sus mejillas.

-Wong- la llamaron a la puerta.

-Ya voy-dijo desde adentro y camino hasta la cama en donde se encontraban los zapatos, cuales se coloco y rápidamente salió sin antes tomar sus cosas.

Tras la misión regreso hasta Hong Kong ciudad en la que residía y en la cual se mantenía oculta, llego hasta su departamento y rápidamente se fue a bañar, tras salir camino solamente cubierta por una bata de seda roja, entro en su cuarto y ahí saco el corto camisón de un tono un poco más oscuro que la bata, lentamente retiro esta y la dejo caer al suelo, se miro durante unos segundos en el espejo y llevo sus manos hasta su abdomen, a sus treinta y cuatro años jamás pensó que estaría en ese estado y menos aun que lo haya provocado solo una noche, de las tantas con un joven de ojos celestes y cabello rubio, jamás pensó que pasar esa noche con Leon Scott Kennedy provocaría esto, un embarazo. Sacudió su cabeza intentando no pensar en eso y tomo el camisón y se lo puso, camino hasta la cama y removió algunas sabanas para acostarse, tras taparse se quedo ahí, sentada y inmóvil, su mente revivía esa noche, quizás el destino los había vuelto a unir y eso era lo que debía suceder, ambos se acostaron… mas bien no tuvieron sexo, si no que hicieron el amor… y lo cual dio como resultado a esa pequeña criatura que ahora Ada llevaba en su vientre y que la hacía temer lo peor. No era tan fría como para haberlo abortado y menos aun si se trataba del hijo del hombre del cual estúpida e incondicionalmente se enamoro en unas horas y que el volver a verlo había revivido ese sentimiento que oculto bajo mil llaves en su interior, pero que con solo una mirada de el logro abrir esa caja fuerte en la que escondía sus sentimientos.

Y de esa manera pasaron seis largos meses, completamente sola después de haberse alejado de la compañía tras excusarse con enfermedades y asuntos personales, esa mañana no sería distinta a ninguna otra, se levanto y dificultosamente camino hasta la tina, abrió la llave y dejo que esta se llenara, se desvistió y entro en la bañera, sus músculos se relajaron y se mantuvo quieta por unos segundos, después lentamente y con cuidado acaricio su abultado vientre.

-Solo falta un mes, querido- dijo sonriente.

Sentía como en su interior se movía, era lo más hermoso que le había pasado y que a pesar de sentirse sola a veces, recordaba que no lo estaba, lo tenía a él, al pequeño Kennedy, pero que debido al desconocimiento del padre tendría que solamente ponerle su apellido, Scott Wong. Quizás era muy atrevido de su parte usar el segundo nombre de él, pero no lo llamaría igual o sería muy obvio.

Ya habían pasado seis largos e interminables meses en los que había hablado con su vecina, una mujer de ya avanzada edad, muy carismática y amigable, se habían vuelto muy cercanas ya que ayudaba a Ada con curiosidades del embarazo, además le había pedido que cuidara a Scott mientras iba a hacer su ¨trabajo¨.

En todo ese tiempo solo sabía de Leon a través de algunos informes de agentes que se lo habían encontrado en sus misiones, a pesar de todo ella jamás lo busco sabiendo en donde se encontraba y que hacía, no quería, no quería llevarle ese secreto que pesaría en su joven vida, el acababa de cumplir treinta y dos años, y aunque se viera maduro, ella sabía que no lo era, por lo cual seguiría siendo un secreto hasta el momento preciso, Además a pesar de que ya no tenían los encuentros que los caracterizaban tanto y el ultimo ni siquiera alcanzo a concretarse debido a la llamada de Hunnigan, el no se daba cuenta o al menos no era como los primeros meses en que cada vez que su número quedaba registrado en el celular de Leon este la llamaba, quizás se había dado por vencido, tenía otra pareja o quizás pensaba que de nuevo ella se había alejado, como lo hacía de vez en cuando debido a las misiones.

Paso ese mes rápidamente hasta que el día llego, se subió al taxi que la llevo a la lujosa clínica y entro, rápidamente la dirigieron a la habitación y tras unas horas de preparación y parto por fin lo tenía entre sus brazos, a pesar de su cansancio lo abrazaba de manera cariñosa y cuidadosa, lo miraba fijamente, era precioso y único, sus ojos se deleitaban con el cabello rubio que resaltaba en la piel morena símil a la de león, y los dos verdosos ojos que habían eran más claros que los de ella. Quizás su obsesión con el color rojo era preocupante pero así le gustaba, además encontraba que a su pequeño hijo le sentaba bien, ya que el pequeño traje que había entregado para que lo vistieran combinaba perfecto con sus rasgos además de los detalles azules que adornaban el traje. Sonrió y levemente beso la frente del bebe.

-Bienvenido, guapo-dijo aun sin borrar la sonrisa. –Eres igual a tu padre-

-Señorita Wong, aquí están sus papeles-dijo el doctor entrando a la habitación.

-Muchas gracias-dijo tras ver como el Doctor los dejaba sobre la mesa de noche.

-Scott está sano, no hubo dificultades y no tiene problemas, felicitaciones-dijo sonriendo –Si me permites lo dejare en su cuna-

Ada solo asintió y el doctor tomo al pequeño infante, lo dejo en el interior de la cuna y se retiro despidiéndose con la mano, Ada se acomodo y tomo los papeles, los reviso y después los volvió a guardar esta vez en su bolso. Suspiro y se recostó en la cama, miraba desde ese lugar a su pequeño niño que dormía plácidamente.

-Se durmió rápido- susurro sonriendo, estaba por fin más tranquila, ahora solo le quedaba irse de ahí por la mañana para no llamar la atención de la agencia, pero por eso había ido a esa clínica, la exclusividad era impresionante y por unos ceros mas en el pago final habían falsificado los papeles.

Ya después de haber terminado de descansar fue dada de alta por la mañana, tomo sus cosas y cargo al bebe hasta el taxi, viajaron hasta llegar al departamento sin ser vista por los demás subió hasta el piso en donde se encontraba su departamento, pero antes de entrar rápidamente su vecina apareció y rápidamente se acerco.

-Mira nada más, que hermoso muchachito- dijo sonriendo –Déjame ayudarte –

Y antes de que la espía pudiera reaccionar le había quitado a su pequeño hijo de los brazos, sin más remedio sonrió y abrió la puerta dejando entrar primero a la señora junto a Scott y después ella, cerró la puerta tras de sí y ambas caminaron hasta el cuarto que ambas habían preparado para el pequeño, y es que Ada podía ser una experta en armas pero en lo que se trataba de maternidad su conocimiento era nulo.

-Esta es tu habitación Scott- dijo la señora sonriendo mientras jugaba con la pequeña mano del bebe.

-¿Quiere quedarse a comer, señora Ming?- le pregunto a la mujer, la cual con una gran sonrisa embozada en su rostro asintió.

Wong solo asintió y salió de la habitación, su departamento no era muy grande pero era lo suficiente como para que ambos vivieran, una cocina amplia, una sala-comedor de gran tamaño y dos habitaciones que compartían un baño en el medio.

Desde ese día su rutina cambio completamente, a veces despertaba de madrugada debido a los llantos de Scott, lo amamantaba y volvía a dormir, unas horas más tardes volvía a levantarse para cocinar, después de comer jugaba con Scott y hablaba con la señora Ming que diariamente la visitaba, pero en su interior sabia que esa rutina no duraría mucho, pronto el llamado de (1) Wesker se hizo presente, sin más remedio tuvo que aceptar la misión o pondría en peligro la vida de Scott, a pesar de que nadie en la compañía sabia de su embarazo aun así era peligroso.

-Lo cuidare bien, no te preocupes-dijo sonriendo la mujer de avanzada edad.

-Gracias señora Ming, se lo pagara-

-No es necesario querida-

-En el bolso hay dinero para la comida, ropa y juguetes, si necesita algo mas también están las llaves del departamento-le dijo rápidamente, la mujer solo asintió – Adiós guapo, volveré pronto no te preocupes-dijo dándole un beso sobre la frente al pequeño Scott antes de salir a la misión.

Así paso el tiempo hasta que Scott cumplió un año, un cumpleaños muy pequeño, solo había comprado una pequeña torta y la señora Ming fue la única invitada y que a pesar de la insistencia de Ada había llegado con muchos regalos para el pequeño.

Y como tal rutina de los primeros meses ya se había terminado ahora solo estaba la de salir a misiones dejando a su pequeño niño con su vecina, regresaba con regalos para ambos y a los días volvía a salir a una nueva misión, hasta la muerte de Albert Wesker, la compañía se mantuvo en recesión durante un tiempo, tiempo que aprovecho para pasarlo con el infante, pero que volvió cuando un nuevo presidente se hizo cargo de Neo-Umbrella, y no era nada más que Simmons, antiguo científico de las instalaciones y un loco obsesionado con ella.

Para el segundo cumpleaños de su hijo recibió una llamada, rápidamente se negó, pero debido a las insistencias de Simmons tuvo que acceder, como siempre puso una condición, seria unos días después, el accedió y así fue dos días después se embarcaba en una nueva misión.

A la república oriental Eslavos, objetivo conseguir las plagas criadas por Svetlana Belikova.

Continuara…

1) e.e todavía está vivo ya que Leon acaba de cumplir 30 años y el es 4 años menor que Chris y Chris lo mata cuando tiene 35 así que es un año antes de residente vil 5.

¡Disculpen si fue muy corto!, pero si quieren hago los 6 meses completo día por día :3

Neee yo sé que no esperarían tanto para ver qué pasa en el siguiente capítulo. ^w^

e.e bueno estoy cansada u.u

REVISEN MI PERFIL PARA VER EL CALENDARIO DE PUBLICACION :)

~AsukaDattebayo