Capítulo uno: Nos vemos pronto.

Patty cargaba a Piper en sus brazos así como Víctor a Prue. Ambos padres estaban tomados de las manos, caminando desde el estacionamiento del aeropuerto hacia éste propiamente tal. Víctor había comprado un pasaje a Detroit apenas Patty le había dicho "ve", dos días atrás.

― No quiero dejarlas solas. ―les dijo de nuevo.

― Estaremos bien. ―insistió ella, acariciándole la mejilla― Irás, abrazarás a tu hermana por las niñas y por mí y estarás de vuelta antes de notarlo.

― Odio la idea de perderme el cumpleaños de Prue. ―dijo, tratando de restarle importancia a lo ocurrido con Molly, solamente para bajar su ansiedad.

― Víctor. ―sonrió Patty, inclinándose en la punta de sus pies para alcanzar su boca y besar sus labios― Debes embarcar. ―le dijo, intentando hacerlo más fácil para él al presionarlo un poco.

Víctor asintió, sus ojos eran tristeza pura; jamás se habían separado por más de cinco minutos durante los pasados tres años y el pensamiento de tenerla lejos lo asustaba. Para Patty no era más simple, no quería despertar sola en su cama y esperar a que regresara, pero al menos tenía a las niñas junto a ella.

― Te amo mucho. ―le dijo, abrazándola fuerte.

Patty respondió al abrazo, intentando no aplastar a la pequeña Piper, y Prue tiró de la camisa de su padre para llamar su atención.

― Te amo con la vida. ―le dijo su padre, incluyéndola en el abrazo― ¿Prometes cuidar de mamá y Piper?

Prue asintió, sonriendo ampliamente, dejando ver sus dientecitos blancos. Víctor tomó a Piper en su brazo libre y le besó la frente; se sentía pésimo por dejarla sola tan pequeña, pero volvería pronto.

Patty suspiró y recibió a Piper de vuelta, y él dejó a Prue en el suelo. Patty tomó su pequeña mano entre la suya.

― Nada de despedidas, nos vemos pronto. ―dijo Patty, sonriendo.

Sus ojos se humedecieron de inmediato; habían pesando que, después de un año de relación a distancia antes del nacimiento de Prue, las cosas no iban a ser tan difíciles, pero se habían equivocado.

― Nos vemos pronto. ―respondió, tomando su maleta antes de cruzar la puerta de la sala de embarque.

Patty esperó de pie junto a sus hijas hasta que lo perdieron de vista: no lloró, se mantuvo fuerte para no poner nerviosas a las pequeñas. Víctor se volteó todas las veces que pudo mientras pudo verlas, pero en cierto punto, eso se le hizo imposible.

― ¿A dónde va papá? ―preguntó Prue, con un dedito sobre su boca.

― A ver a la abuela Dorothy y a la tía Molly. ―le explicó, por la décima vez, caminando lentamente para que sus piernitas no tuvieran que apresurarse.

― Ah...―respondió, sin estar segura de qué significaba eso.

Una vez en el auto, Patty se aseguró de que sus hijas estuvieran bien acomodadas en los asientos y condujo de vuelta a la casa. Estaba preocupada por Molly y su salud, y tenía más que claro que esa "sobredosis accidental" no lo había sido, para nada, y eso le asustaba.

Ya en la Mansión, Prue corrió a abrazar a su abuela.

― ¿Estás bien, cariño? ―preguntó Penny al ver a Patty entrar a la casa con Piper en los brazos.

― Cansada, eso es todo. ―respondió, dejando a la bebé en la cunita de la logia, ahora conocida como el lugar en donde todos los juguetes y cosas de bebé estaban tiradas.

― La cena está lista.

Patty agitó su mano.

― No tengo hambre, creo que le daré de comer a Piper y Prue, las haré dormir y luego me iré a la cama.

Penny asintió y abrazó a su hija cariñosamente.

― Sé que es difícil, pero volverá antes de que te des cuenta.

Patty asintió y la besó en la mejilla antes de llevarse a las niñas a la cocina. Unas horas más tarde, Piper estaba profundamente dormida en el brazo izquierdo de Patty y Prue en pijama, lista para dormir con su mamá esa noche.

― Mami. ―preguntó, bostezando mientras Patty la acomodaba sobre su pecho― ¿Cuándo va a volver papá?

Patty contrajo sus labios: no estaba segura de la respuesta y a decir verdad, la pregunta le había dolido un poco.

― Pronto. Ya verás que en un abrir y cerrar de ojos, estará jugando contigo de nuevo.

Prue asintió y se durmió apenas sus párpados se tocaron. Patty suspiró, pensando en Víctor. Apagó las luces y abrazó a sus hijas, las amaba más que así misma, y por ellas, no dejaría de sonreír.

En el avión, Víctor se fue mirando una foto de su familia durante todo el trayecto. Ya extrañaba a sus hijas y esposa, pero sabía que la vida de Molly estaba en sus manos. Tenía una sola oportunidad y si no la tomaba, se arrepentiría para siempre


Ok amigos, sé que no hubo demasiada acción, pero prometo que el cap que viene mejora. ¡Feliz navidad!